R: No, no, no…¡No Quinn!.-Dijo totalmente alterada.
Q: Ya no hay nada más que hacer Rach…Esto, ya esta muerto, no lo podemos arreglar.
R: ¡Claro que si Quinn! Podemos, podemos pedir ayuda, ¡Algo!.-Exclamó haciendo espavientos con las manos.
Q: Rachel, ya esta.-Dijo con media sonrisa.-Te libero.
R: ¡No, prometiste nunca dejarme! .
Q: ¡No te estoy dejando!
R: Pero es como si lo estuvieras haciendo.
Q: Solo estoy tratando de tranquilizarte, te estoy liberando de esta responsabilidad.-Dijo abrazándola.
R: Dame las llaves de tu coche.
Q: ¿Qué?
R: Que me des las llaves de tu coche.
Q: Pero…¿Qué?.-Repitió al no comprender.
Rachel deshizo el abrazo para buscar las llaves en las bolsas del pantalón de Quinn.
Q: ¡Hey, que haces!.-La morena levanto las llaves frente a los ojos de la chica.-No.-Intentó arrebatarlas de las manos de su novia quien corrió fuera de la casa.- ¡Rachel, dámelas!
Demasiado tarde. La morocha ya había encendido el coche acelerando rápidamente con Quinn persiguiéndola.
Q: ¡Rachel! ¡Carajo!.-Dijo golpeando el suelo con sus pies, deteniéndose al darse cuenta de que no alcanzaría a la morena.
El GPS la había llevado hasta aquella casa vieja, bajó de la camioneta dudando ¿Había sido buena idea ir?
Dio un gran suspiro frente a la puerta, levantando una mano para tocar, dudando. Antes de poder hacer otro movimiento la puerta se abrió bruscamente y una mano la sujeto del cuello de su camisa, metiéndola a la casa.
Todo era completa oscuridad, un fuerte olor hizo que tapara su nariz con la palma de su mano. Una luz se prendió delante de ella dejándole ver el rostro de aquella terrorífica mujer.
Shhh tranquila.-Dijo acariciando el rostro de la morena.-Volviste y no lo hiciste sola.
R: Eh, n-no, vine sola.-Pronuncio alejando lentamente su rostro.
Siento algo, una presencia.-Dijo alejándose.
La morena seguía los movimientos de la mujer gracias a la vela que cargaba con ella.
Se acercó a ella de nuevo, jalando su camisa hacia abajo, descubriendo su pecho.
R: ¿Qué está…
¡Calla!.-Ordenó.-Ni siquiera eres tan linda cariño.-Dijo con una gran sonrisa.
Con su dedo índice colocaba una especie de polvo negro en el pecho de la morena, garabateando cosas en el.
Interesante.-Pronuncio al ver como el polvo cambiaba de color a blanco.
Se alejó de nuevo sentándose en el suelo. La morena acomodó su ropa e iba a preguntar algo pero fue callada rápidamente.
Se a que viniste y mi respuesta es que no se puede hacer nada, si el árbol muere ya no hay nada que hacer.-Explicó encendiendo un cigarrillo.
R: Pero…¿Eso significa que el alma murió?.-Pregunta confundida.- Fue, ¿Fue mi culpa?
El alma y tu alimentaban al árbol, el árbol murió porque el alma ya no está en el, tu no tuviste la culpa, bueno, en parte si. El alma se encontraba mas a gusto contigo asi que decidió mudar de cuerpo.
R: Eso significa que…
Si, el alma ahora vive en ti, es muy raro que eso suceda, es casi imposible. Ahora tienes una gran responsabilidad, no solo debes cuidar y alimentar tu alma, ahora tienes otra y es un gran privilegio. Tu le perteneces al dueño y viceversa. Felicidades, conseguiste un amor de por vida.
R: P-pero yo tengo…
Claro que no, nadie puede poseer completamente el alma de otra persona, nadie puede vivir sin alma. Lo que tu tienes es una parte de ella.
R: No logro entender.-Dijo confundida.
Ese no es mi problema.-Dijo sonriendo.-Ahora vete, respondí lo que querías, agradéceme con tu partida.
La morena obedeció, estaba tan confundida que solo siguió ordenes.
Q: ¡Como se te ocurre ir sola!.-Exclama al saber en donde estuvo la morena.-¿Y si te hace algo Rachel?
R: Puedo ir sola a donde quiera Quinn, no soy una niñita, se me cuidar.-Respondió enojada.
Ya llevaban media hora con una discusión absurda que desencadenó con su visita a aquella casa.
Q: Pero Rachel si te…
R: Basta Quinn, fui y no pasó nada, listo, ya no lo puedes cambiar así que no se que hacemos peleando.-Dijo recostándose en la cama.
Quinn se dio por vencida, tenía razón, ya no podía cambiar el pasado, además la morena estaba bien.
Q: Bien, pero aun sigo enojada porque te llevaste mi auto.-Se rindió recostándose detrás de la morena abrazándola por la cintura.
R: Ya se que haremos con el.-Dijo volteándose para mirar a la chica.
Q: Pero Rach, es mi favorito.-Dijo haciendo pucheros.
R: Es por una buena causa. Se merece una despedida digna.-Respondió acomodando los últimos detalles.
Algunas ramas y hojas del bonsái descansaban sobre un pequeño velero, propiedad de Quinn. Se encontraban en la orilla del río delante de la casa de Quinn, dispuestas a darle una gran despedida a aquel árbol.
R: ¿Tienes algunas palabras?.-Pregunta a su chica.
Q: Eh…Fue un buen árbol, nunca orinó en la alfombra y eso se lo agradezco.-Dice graciosamente ganándose un pequeño golpe de parte de su chica.-¡Hey!
R: ¡Quinn! Respeta, fue parte importante de ti.
Q: Rachel, es un árbol y muerto.-Señaló
R: ¿En donde quedó esa chica aficionada a Aristóteles y sus estudios?.-Pregunta graciosamente.
Q: Me refiero a que es lo ultimo que me importa ahora. Te tengo conmigo, tenemos dos grandes amigas que de seguro ahora mismo están follando en mi cama.-Rachel la miró reprimiéndola.-Bien, "haciendo el amor en mi cama", tengo a mamá y a mi hermana y vamos a ser abuelas Rach. Eso es todo lo que me importa ahora.-Dijo besando a la chica.
R: Pero…
Q: Esta bien Rachel, tu ganas. Ahora, ¿Podemos apresurarnos? Quiero ver si mis nietos están bien.
R: Bien.
Dejó el pequeño velero sobre la superficie de aquel río, impulsándolo un poco logró que se alejara lentamente de ellas.
R: Adiós.-Susurró.
C: ¡Es niño!.-Salió gritando de el cuarto de invitados. Judy la llamó.-No, esperen, ¡una niña!, no, ¡si! ¡niña!.-Dijo abrazando a las dos chicas.
Q: ¡Rach! ¡Somos abuelas!.-Dijo efusivamente abrazando a su chica.
R: ¡Los quiero ver!.-Dijo a Chloe.
C: A menos que quieras ver unas bolas de pelo cubiertas de sangre y placenta no te recomiendo entrar ahí.
Q: Hey, mas respeto. ¡Bien hecho Richi! ¡Son tres!.-Dijo al gato que dormía sobre un tapete.
C: Creo que no está muy interesado en sus bolas de pelo.-Dijo moviendo al felino con sus pies, tratando de despertarlo pero solo respondió con un gruñido.-Igual a su madre.-Exclamó entrando al cuarto para ayudar a Judy.
R y Q: ¡Hey!
B: ¿Ya nacieron?.-Pregunta entusiasmada bajando del cuarto de Quinn.
Q: ¡Si! ¡Son tres! Dos niñas y un niño.
S: No se porque se emocionan tanto. Son solo unas bolas de pelo.
C: ¡Te lo dije!.-Se escuchó detrás de la puerta del cuarto.
Q: ¿Qué hacían en mi habitación?.-Pregunta al ver el cabello despeinado de Brittany.
S: Lo normal, ya sabes, leer, dormir…
B: Santy sabe muy bien.-Dijo de la nada.
Q: ¡Ugh! Brittany, dime que te lavaste los dientes antes de besarme.
B: Nop.-Respondió con una gran sonrisa.
S: Fabray, no soy un maldito borrego, no puedo vivir alimentándome solo con pasto.-Dijo alejando su plato.
Q: Lo único que hay en esta casa son verduras, si quieres carne ve a morder una de las vacas de la vecina.-Dijo dando un bocado a su comida.
S: Lo intentare.-Dijo levantándose de la mesa.
C: ¿No tiene buen temperamento verdad?.-Preguntó después de el gran portazo que se escucho tras la salida de la chica.
R: No, nunca la hagas enojar, una vez me lanzó una sandía porque le dije que no se veía bien con un vestido.-Dijo tranquilamente.
C: ¿Una sandía?.-La morena asintió.-Si, es peligrosa.
Siguieron comiendo hasta que escucharon como Santana entraba en la casa y se sentaba delante de la mesa.
R: ¿Qué es eso?.-Señaló una bolsa de papel.
S: Comida de verdad.-Respondió sacando una hamburguesa de aquella bolsa.
Q: ¿De donde la sacaste?.
S: Se la compre a tu vecina.-Dijo devorando su comida.
Q: ¿Esta buena?.-pregunta con una gran sonrisa en su rostro.
S: Mucho mejor que tu pasto.
Quinn estalló en carcajadas provocando que las demás la miraran confundidas.
S: ¿De que te ríes?.-Pregunta.
Q: Es una hamburguesa vegetariana.-Dice señalando la comida de la latina.
S:¿Qué? No. ¡Maldita!.-Gritó al comprobar que no contenía carne.
Todas en la mesa rieron pero Quinn lo hacia exageradamente.
S: Es mejor que te calles Wanda
Q: Pero…tu….hamburguesa….-No podía contener la risa.
La latina no pudo resistir mas y terminó lanzando lo que quedaba de la hamburguesa a Quinn quien terminó batida de salsa de tomate y mostaza.
R: ¿Qué te pasa Santana?.-Pregunta limpiando a Quinn
La morocha no respondió pues salio de la cocina.
J: Listo, solo falta el…-Guardó silencio al ver a la chica de cabello rosa cubierta de comida.-Quinn, ¿Cuántas veces te he dicho que no se come así?
R: ¿El perfume?
Q: No.
R: ¿Veronika decide morir?
Q: No.
R: ¿El mundo de Sofía?
Q: Raaaach.-Protestó.
R: Esta bien, Alicia en el país de las maravillas.-Dijo sacando un libro de el montón acumulado a un lado de la cama de Quinn.
Se recostó junto a la chica de cabello rosa quien abrazó a Rachel por la cintura. La morena comenzó a leer.
R: Ved como el industrioso cocodrilo aprovecha su lustrosa cola y derrama las aguas del Nilo sobre sus escamas doradas…
Q: Con qué alegría muestra sus diente, con que primor dispone las uñas y se afana en invitar pececillos a entrar en sus mandíbulas sonrientes.-Interrumpió concluyendo aquel párrafo.
R: ¿Te lo sabes de memoria?.-Preguntó.
Q: Si, lo he leído unas trescientas veces.-Dijo con una sonrisa.
R: Entonces ¿Qué sentido tiene que te lo lea?
Q: Es lindo.-Dijo abrazando con mas fuerza a la pequeña.- Si tuviera un mundo para mi sola nada tendría sentido. Nada seria lo que es porque todo seria lo que no es.
R: Esta bien, te quitaré este libro. Creo que esta consumiendo tu cerebro.-Dijo graciosamente.
Q: No. Es solo mió, pero no importa, tengo otros cuatro.-Respondió besando el cuello de la morocha.
R: Estas loca.
Q: Los locos somos los mejores.
R: Esta bien, basta.-Dijo dándose la vuelta para colocarse encima de la ojiverde.
Q: No..-Dijo tomando la cintura de su novia que comenzaba a mover su cadera en contra de su abdomen.
R: Basta.
Q: Lindo, lindo, parpadea. Estrellitas en el cielo. Y allá arriba están volando, con alitas de murciélago.-Siguió acariciando el rostro de la chica.
R: Quinn…-Advirtió bajando lentamente, besando el abdomen de la chica en el camino.
Q: S-siempre se llega a alguna p-parte si se camina l-lo bastante.-Tartamudeo al sentir al sentir la lengua de su chica sobre su centro, chupándolo lentamente. Sujetó la cabeza de Rachel atrayéndola cada vez mas pero la morena se detuvo.
R: ¿Te rindes?.-Pregunta masajeando el clítoris de su chica con un dedo.
Q: S-si.-Dijo asintiendo frenéticamente con la cabeza.
R: Bien.-Exclamó siguiendo con su tarea.
Quinn cerró los ojos, disfrutando de el calido aliento de la morena en su intimidad y su lengua jugando con su entrada.
De un solo impulso metió su lengua, deleitándose de el sabor de su chica y de los fuertes gemidos que esta lanzaba.
Llevó sus manos al rostro de la morocha para atraerla a sus labios, besándola desesperadamente.
R: Adoró tu sabor.-Dijo separándose de la ojiverde.
Q: Y yo el tuyo.-Respondió con la respiración agitada.
Unieron sus labios de nuevo, marcando un beso húmedo y apasionado. Las manos de Quinn viajaban por todo el cuerpo de la morena, acariciando cada centímetro de su piel.
Q: Mírame.-Pidió cuando acariciaba el clítoris de la morocha quien obedeció instantáneamente.
Sus uñas se clavaron en el hombro de su chica y su boca se abrió emitiendo un jadeo cuando sintió como Quinn introducía tres dedos en su interior, moviéndolos rápidamente.
Q: Rachel, mírame.-Ordenó cuando la morena cerró los ojos.
Unió su frente con la de la ojiverde gimiendo sobre su boca, moviendo su cadera al mismo ritmo que la mano de la chica.
B: ¡Quiiiiiiiiiinn!
S: ¡Racheeeeeeeel!
La dos chicas entraron rápidamente a la habitación saltando en la cama aplastando a las dos chicas.
Q: Que ¿Qué rayos les pasa?
B: Hacían mucho ruido así que Judy nos mandó a calmar los ánimos.-Dijo besando cada centímetro del rostro de Quinn.
S: Si, no nos dejan dormir.-Exclamo abrazando fuertemente a Rachel.-Wow, mira Britt, estrellas.-Dijo señalando el techo
B: Si, es mágico.-Dijo recostándose junto a Quinn.
S: ¿Ya lo habías visto?
B: Si, cuando estábamos aquí no salíamos del cuarto.-Dijo pegándose aun mas a la ojiverde.
Las dos morochas la miraban interrogantes.
Q: Tengo toda una colección de cuentos infantiles.-Se defendió.
S: Si, claro, yo tengo una colección de micrófonos, por eso Rachel no salía de mi habitación.-Dijo burlándose.
La chica de cabello rosa trató de safarse de los brazos de Brittany, pero la chica tenía mucha fuerza así que lanzaba patadas hacia el lugar en el que estaba Santana.
S: Rach, Rach, protégeme, Quinn quiere hacer tijeras conmigo.-Dijo burlonamente abrazando aun mas a Rachel quien recibía los golpes de Quinn.
R: ¡Quinn, basta!.-Exclamaba tomando las piernas de la chica.
Q: Pero Rach, ella empezó.
B: No te preocupes Quinnie, la castigaré.-Dijo estrellando el rostro de la chica contra sus pechos, abrazándola fuertemente.
Q: B-britt, n-no puedo r-respirar.-Decia tratando de safarse de la chica.
R: ¡Brittany! Deja a mi mujer en paz.-Dijo graciosamente.
B: A Quinn le gusta, ¿Verdad?.-Preguntó liberando a la chica que trataba de recuperar el aliento.
S: A mi no me gusta.-Murmuró cruzándose de brazos.
B: También hay para ti.-Dijo dando la vuelta para subirse en Rachel para alcanzar a su chica.
S: Wanky.-Dijo al tener a su chica sentada sobre ella.
Q: Esta bien, las dos se van de mi habitación.-Dijo irritada al ver que las dos chicas comenzaban a besarse olvidándose de donde estaban.
S: Tranquila, no íbamos a hacer nada.
B: ¡Claro que si!.-Dijo colocándose encima de Rachel.-¡Sexo grupal!.-Gritó para después besar a Rachel quien abrió los ojos a su máximo esplendor.
S y Q: ¡BRITTANY!.-Gritaron alejando a la rubia de Rachel.
B: Sabes a…¿Quinn?.-Dijo recostándose junto a Santana.
S: Eww. Antes de besarme te lavas los dientes.-Dijo abrazándola por la cintura.
Q: Vienen aquí para interrumpir un momento intimo, casi me ahogan y tu besas a mi mujer, se van ahora mismo de mi habitación.-Señalo la trampilla en el suelo.
B: No.-Dijo acurrucándose aun mas contra Santana.
Q: Brittany..
B: NO.
Q: Pero Britt…-Dijo con un puchero.
B: He dicho que no y punto. Las cuatro dormiremos aquí.
Q: Mala.-Dijo pegándose a Rachel.
R: ¿Qué fue eso?.-Pregunta confundida.
Q: Me ganó
R: Pero es tu habitación.
Q: Pero ella es Brittany.
S: ¿Se dan cuenta de cuanto cambiaron nuestras vidas?.-Pregunta esperando que ninguna este dormida.
Q, R y B: Si.-Susurraron las tres.
S: Porque bueno, yo era una perra….
Q: Aun.-Murmuró
S: ¿Qué mujeriega?
Q: Hey, eso si cambio.-Dijo levantando su cabeza del hombro de Rachel.
R: Eso lo puedo afirmar.-Contesta abrazando a su novia.
Q: ¿Vez? Y definitivamente no cambiaría esto por nada del mundo.
S: Ni yo.-Susurró abrazando a Brittany quien dormía placidamente.
R: Nos visitaras ¿Verdad? ¿en vacaciones?
S: Claro, ¿ustedes nos visitarán también?
Q: Obviamente, ahora somos como…una familia.-Dice sonriente
B: Ohana.-Murmuró
S: ¿Qué?
B: Ohana.-Repitió incorporándose.-Significa familia y tu familia nunca te abandona ni te olvida.-Al instante mismo en el que terminó la frase se recostó de nuevo en la cama para seguir durmiendo, dejando a las tres chicas con una mirada interrogante.
Q: ¿Qué?.-Preguntó a Santana.
S: Mientras ustedes salieron al pueblo nosotras vimos Lilo y Stich.
Q y R: Oh.
Las tres volvieron a acostarse, mirando las estrellas sobre ellas.
R: Te amo.-Susurró sobre los labios de la chica de cabello rosa.
Q: Te amo.-Repitió besando a su chica.
B: ¡Lord Tubbington tenía razón! ¡Les dije que tiene poderes para adivinar el futuro!.-Susurró antes de dormir.
¡Le fin!
Gracias por los reviews, por las criticas constructivas y por las que me hicieron reír.
Si, se que las cosas sucedieron muy rápido pero como dije, estaba de vacaciones y quería hacer el fic lo mas corto posible.
Nos leemos luego ;)
