Capitulo 3
El Extraño
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Ese mismo conocería a alguien que marcaria mi vida y la de mis amigas directa o indirectamente, no se si para bien o para mal solo el tiempo lo decidiría y cuando lo hiciera mas de uno a mi alrededor sufriría las consecuencias de esa decisión, incluida yo.
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Caminamos rumbo a la sala de profesores a recoger nuestras notas y antes de llegar me detuve abruptamente y me voltee a ver a mis amigas
—Mai que pasa porque no sigues— pregunto Nana
—Que tal si es una trampa— dije preocupada
—¿Trampa… de que? Sylvia pensar que haberte vuelto loca— dijo preocupada por mi reacción
—Es que se me hace raro que el sensei nos deje libre así como así y se olvide del castigo; que tal si esta Sanada-sensei esperándonos— dije con una nota de pánico en mi voz
—No lo creo... ¿o si?—pregunto Nana con duda
Nos volteamos a ver a Sensei que en estos momentos estaba hablando por celular y comenzamos a divagar de porque nos había levantado el castigo
—Sylvia pensar desde el comienzo que ser extraño que sensei dejar libre de castigo, algo estar planeando y Sylvia pensar que Mai tener algo de razón— dijo dándome su apoyo.
—Entonces hay que enfrentarlo y huir si nos toca, ya que por nada del mundo me enfrento a Sanada-sensei es más ogro que el director, y este ultimo no da tanto miedo como él— dijo Nana con miedo
Esperamos hasta que Haku-sensei termino su conversación, que parecía muy importante por lo serio que estaba y rara vez lo habíamos visto tan serio, solo en muy contadas ocasiones y la mayoría no estaba como ahora tenso y con una mirada que daba miedo.
—Sylvia, no acercarse ahora a sensei, dar algo de miedo— dijo como si un escalofrió le recorriera y no era para menos, Haku-sensei tenia un aire de peligro que se notaba a la distancia y claramente decía a grito "si te acercas atente a las consecuencias" y ni el mas valiente era capaz de acercarse.
—Pues yo no le tengo miedo a ese oyaji y si quiere pelea, pues pelea tendrá— dijo Nana fingiendo ser valiente, digo fingiendo ya que las manos le temblaban un poco, símbolo inequívoco de que tenía miedo pero no quería demostrarlo.
Un sonido de un celular cayendo nos hizo interrumpir la conversación y mirar en dirección al sonido; no era otro que el sensei que tiro el celular del enojo que tenia, pero tenia una mirada aparte del enojo, una muy similar a la preocupación y otro sentimiento que no pude descifrar.
—Mejor esperamos que se calme, ya que estoy de acuerdo con Sylvia y el sensei esta muy raro— dije preocupada
—No vamos a esperar nada si el sensei nos esta tendiendo una trampa es mejor saberlo y escapar antes de que nos atrape Sanada-sensei o quieren enfrentarse a él— dijo señalando a la sala de profesores a poco metros de nosotros.
Nana comenzó a caminar hacia el sensei con pasos seguros, Sylvia iba de tras de mi, usándome como escudo humano por si algo pasaba; y era de esperar que Nana no tuviera nada de sentido común y no previera las consecuencias de enfrentara a un sensei muy diferente que hubiéramos conocido.
Cuando llegamos al frente de él, el sensei esta recogiendo lo que quedaba del celular, que a decir verdad ya no se podría llamar nunca mas así, sino un montón de basura, listo para tirar al bote de la basura.
—Oyaji, queremos saber si nos tendió una trampa y Sanada-sensei nos esta esperando en la sala de profesores— dijo Nana con calma ya que aun tenia algo de miedo por la mirada aun tenia el sensei
—Nana-chan, ahora no estoy para tontería de acuerdo— dijo tratando de calmarse
—No son tonterías lo que le estoy diciendo, y nosotras— nos señalo a las dos y a ella misma— necesitamos saberlo ya que no entraremos hasta que nos asegure que no esta Sanada-sensei atrás de esa puerta— dijo con calma pero un poco molesta.
—No hay nada de que preocuparse chicas, les prometo que Sanada-sensei no esta en el salón, es mas no vino el día de hoy, ya que se le presento una emergencia familiar o algo así— dijo ya mas calmado, pero con una mirada tormentosa que no lográbamos descifrar.
—Escuche sensei, no soy una buscapleitos, pero cuando la ocasión lo a merita hay se ser uno y es mejor que no nos mienta o ya vera lo que somos capaz de hacer por mentirnos— dije con calma y mirándolo fijamente.
—Ser cierto Sylvia odiar a los in…mentirosos y no poder perdonar a sensei si no ser honesto con Sylvia y compañía— dijo un poco molesta
—No lo voy a decir nada solo le recuerdo que las tres en cierta forma extraña confiamos en usted aunque se aproveche de nosotros y nos obligue a ser su trabajo— dijo indiferente Nana.
—Vamos chicas no sean tan melodramáticas, ya les dije que Sanada-sensei no esta, además no dicen que los tres mosquetero no le tenían miedo a nada; entonces porque mis tres hermosas mosqueteras le tienen miedo a Sanada-sensei, si él no es tan malo— dijo esto ultimo con burla
—Ahí esta el problema en lo que dice "NO ES TAN MALO" lo que significa que si es un ogro como el director, pero no es tan payaso como el sensei aquí presente— dije señalando al personaje mientras me volteaba a ver a mis amigas—lo que significa que si es de dar miedo, además no dicen que es de valiente, saber huir en el momento oportuno, y como sabrá sensei— dije mientras lo encaraba— somos muy valientes, pero no tontas y por Kami, es mejor decir aquí estuvimos, que hasta aquí llegamos— dije manteniéndome firme y encarándolo
—Ser cierto Sylvia saber que Sanada-sensei tenernos entre ojos por las muchas br…no termino ya que en ese momento Nana le tapo la boca para que no dijera que era por las bromas por lo que nos tenían fichada
—Por los muchos problemas que nos hemos metido en la escuela —termino por decir Nana con una risita nerviosa
El sensei alzo una ceja de forma sarcástica no creyéndole ni un poquito lo que dijo y algo me decía que el sabia de las broma que intentamos hacerle pero que nunca funcionaba o la gran mayoría, pero no decía nada
—Bueno adelante señorita andando que aun no saben si se enfrentan a la inquisición o no —dijo burlándose de nosotras.
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Entramos como si hubiera un monstruo espantoso esperándonos y no una salón con sillas y mesas; nos relajamos cuando no vimos rastro de algún sensei y soltamos un suspiro colectivo, tal vez sea tonto para cualquiera pero Sanada-sensei de veras nos daba miedo, puede ser por sus ojos tan fríos que no muestran ningún sentimiento, o tal vez porque se tornaban mas frió cuando estábamos involucradas en algún "accidente", como suele llamarlos Sylvia.
—Bueno chicas aquí tiene sus boletas de notas— nos dijo Haku-sensei mientras nos tendía a cada una nuestras respectivas calificaciones.
Comenzamos mirar las notas y cada una se coloco de un color diferente pasando del blanco espectral al rojo de un tomate bien maduro por lo que aparecían en los papeles.
—Esto no ser posible, Sylvia no haber suspendido historia— dijo toda pálida— no ser por el tanuki o gamuki o como llamarse verdad; porque si ser así Sylvia no saber nada de nada— termino por decir agobiada.
—Sylvia no es nada de eso, y es cierto que ese es tu problema ya que buscas cosas modernas y las intentas adaptar a nuestra cultura, como la vez que te pregunte que eran los samuráis y me comenzaste relatar una serie de anime que viste en la tele y que cuando se hacían un moño alto parecían puras niñas— dice con cierta burla el sensei.
—Pe…pero es que Sylvia aburrirse un montón viendo unos viejos que no ser nada lindo y los que son lindos terminar muertos enseguida.
—Sylvia…Sylvia— dijo mientras movía la cabeza de un lado al otro— deberías buscar a alguien que te enseñe nuestra cultura y no porque no seas japonesa te salva, entendiste— termino por decir mientras la señalaba
—Esta bien sensei— dijo rendida mientras soltaba un suspiro
—Ahora Nana-chan como te fue a ti y no digas que nada que todos los aquí presente sabemos que si eres mala en una materia que no es tu fuerte
—¡SI SABE ENTONCES PORQUE M...!— le tape la boca antes de que soltara su 500 palabrota del día, además era más que obvio que al sensei no le gustaba que Nana hablara así.
—Nana-chan que te he dicho de no usar un lenguaje tan fuerte por no decir otra cosa y que no esta bien visto— dijo el sensei ya cansado por repetirle a Nana sobre su lenguaje
—Bueno si quiere que le repita lo que ya sabe le diré que es… ¡MATEMATICAS!— dijimos los tres al mismo tiempo
—¡SI IBAN A SALIR CON UN CORO ENTONCES PORQUE CA…! —ahora fue el turno de Sylvia de taparle la boca.
—¡Ah!, Nana-chan es que tu a las matemáticas siempre la has considerado una enemiga a vencer, en vez de tener paciencia te exasperas con la primera dificultad que se te presenta y la coges contra el cuaderno, el libro, hasta el sensei que esta a cargo por no saber explicarse y entonces terminas diciendo que para que te va a servir tanto cuadrado ángulos y no sé que mas, mejor se busca una calculadora se suma, se resta y si hay que hacer algo mas se le paga a alguien y ya esta…, además siempre dices que nunca ibas a escoger algo con las matemáticas... o algo así me equivoco— decía el Sensei mientras miraba fijamente a Nana
—Pues si es cierto para que nos va a servir toda esas formulas y yo no sé que mas, y lo mismo va para la historia a quien le interesa quien murió por que o que ocasiono que, lo que importa es el presente—decía Nana un poco molesta
—Nana-chan me duele que pienses así pero conocer nuestros pasado nos ayudan a no equivocarnos en el futuro y con las matemáticas también pienso casi igual que tu..., pero lo que viene al caso es que si no pasas el examen extraordinario te toca verla todas las vacaciones o la mayor parte ¿quien sabe?— decía el sensei con un rastro de burla.
—Esta bien pero no prometo nada, a veces pienso que es mejor enfrentar a los cr…. otras cosas— termino por decir nerviosa Nana
—Y tu Mai-chan como saliste
—Mas o menos— dije en un murmullo
—Que dijiste Mai-chan que no te escuche o mejor dicho no te escuchamos—, comenzó a señalar a los presente con la mano.
—¡Que me fue mal en Ingles, para que rayos sirve si no voy a salir nunca de Japón!— termine por gritar y es que el ingles y yo era como poner a Nana y las matemáticas en un Ring y ver como te dejaba noqueada de un golpe.
—Pero ingles ser muy sencillo, Sylvia poder explicarte y pasar examen— dijo con confianza como si no recordara todas las veces que me atoraba pronunciando una solo palabra en ingles.
Como era posible que fuéramos tan malas en diferentes materias y a la vez buena en otras como con Sylvia que era mala en historia pero muy buena en ingles obvia razones es estadounidense-francesa-alemana o algo así y sabe muy bien el ingles, Nana es mala con las matemáticas, pero es muy buena en historia y yo soy mala con el ingles pero me defiendo con las matemáticas y algo de historia, entonces porque no…
—Tengo una idea que nos favorecerá a las tres—, dije toda entusiasmada—Nana le puedes enseñar historia a Sylvia ya que eres buena en eso y no lo niegues— le dije cuando la vi haciendo una mueca de disgusto—, Sylvia es buena en ingles y me enseñaría a pasar el examen y yo te ayudaría con las matemáticas Nana, que aunque no soy ninguna experta me defiendo en esa asignatura.
—Esta bien porque no nos reunimos en esa cafetería nueva que dijo Sylvia— termino por acceder cansada de estar discutiendo por todo, ademas necesitaba pasar el examen sino tendría serios problemas con su mamá.
—Bueno chica ya veo que solucionaron sus pequeños problemas, así que andando que es hora de ir a sus casas y se van con cuidado— nos dijo como advirtiéndonos de no buscar problemas
—GRACIAS POR TODO SENSEI NOS VEMOS EN LA PROXIMA CLASE— dijimos las tres al mismo tiempo e hicimos una reverencia antes de marcharnos
Lo ultimo que vimos fue al sensei despedirse de nosotras y alzando el teléfono.
—Bueno y ahora que hacemos todavía no son ni las 2 de la tarde— termine por preguntar para salir del incomodo silencio
—Ya dije que vayamos a la nueva cafetería que menciono Sylvia todo con tal de no ir a casa— dijo con cierta tristeza
—Nana te pasa algo y no nos has contado y si es así sabes que puedes contar con nosotras— le dije preocupada por su actitud
—Ser por sensei, Sylvia ver como envararte a escuchar que tener cita
—Mas o menos es que…— realmente no tiene importancia decía mientras sacudía la cabeza como alejando esos pensamientos que la atormentaban
—¡Ah no!, eso si que no, si vas a contar no lo hagas a media, así que es mejor que sueltes lo que te esta molesta de una vez por toda Nana no ves que estamos preocupada por ti— dije molesta con la actitud reacia de Nana por no contarnos lo que le pasaba.
—Sylvia también pensar que algo pasarle a Nana ya que no ser normal en Nana lo que a hecho en el día, y si querer saber—dijo antes de que Nana explotara— estar mas voluble que todos los años que Sylvia conocerla.
—Es tu madre verdad— le dije a quemarropa— es por lo que hablan de ella y por todas las cosas que te dicen los del 5C
—Bueno le contare— dio soltando un gran suspiro— pero no aquí en medio de la calle, porque no nos sentamos en aquel parque— dijo señalando frente a nosotros un parque en donde unos cuantos niños de preescolar jugaban.
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Nos sentamos en uno de los muchos bancos que había en el parque bajo un árbol de Sakura, Nana nos comenzó a contar lo que le ocurría con una voz ausente de sentimiento alguno.
—Mi mamá esta saliendo con un tipo que aun no conozco y que en cierta medida no lo quiero conocer ya que pienso que es el oyaji quien esta saliendo con ella— nos dijo de una manera un poco apresurada que casi no le entendimos, era como si quisiera desesperadamente liberarse de eso.
—Un momento. ¿Estas hablando del Sensei?— pregunte con dudas
—Pensar que sensei salir con mamá de Nana, pero no ser posible ¿o si?, Sylvia no creerlo y pensar que Nana estar confundida; por eso envararte cuando Sylvia decir sobre cita
—Por que piensas que esta saliendo tu madre con el o…sensei— le dije corrigiéndome en el ultimo momento, por la forma que le iba a decir al sensei.
—Hubo una parte que no les conté de ese día que golpea a esos tipos que ofendían a mi mamá y el sensei nos defendió; bueno la cosa es que el sensei llego a la casa poco después que se fueran y me pregunto si estaba mi mamá en casa y yo le dije que no, después me entrego una tarjeta con sus números telefónicos, me pidió que se la entregara y que le llamara que era muy importante, antes de irse me advirtió que no botara la tarjeta a la basura ya que el sabría si se la había entregado o no.
—Que tener de raro, sensei ser medio loco, Sylvia pensar que hace mucho perder chaveta
—Lo que me hace sospechar es que desde ese día mi mamá actúa rara y no para de hablar de ese hombre que conoció, además e visto un par de veces al oyaji cerca de donde vivo y cada vez que lo veo le pregunto siempre que esta haciendo por allí y siempre me evade.
—Sylvia acordarse de un personaje que siempre estar suspirando por su ex-novio y que ver en el a todo los chicos que conocer, ya saber quien es..., bueno el caso es que mamá de Nana recordarle a Sylvia ese personaje
—Sylvia no estamos hablando de anime ahora— dije un poco molesta
—Pero anime ser muy divertido, protagonista principal ser patosa, Sylvia reírse mucho
—Sylvia por que todo lo tienes que comparar con la realidad y no metes un poquito de sentido común en tu cabecita loca—dijo Nana cansada
—Porque Sylvia no sentirse sola si hacer eso— dijo con tristeza
Comencé a sentir tristeza por Sylvia ya que no tiene como se dice un ambiente familiar "normal", por no decir que no tiene lo que se dice "hogar", desde que su madre una supermodelo mundialmente famosa muriera en un accidente aéreo cuando ella tenia 3 años; su padre se enfrasco tanto en el trabajo y en sus relaciones con mujeres muy arpías, y la dejaba al cuidado de un ejercito de sirvientes y de una institutriz que consideraba su única familia, pero esta falleció hace unos cuantos meses, era de esperar que Sylvia no conozca una figura paterna y le haya dicho al sensei que parece un papá; debe sentirse sola en esa mansión tan grande donde lo único que la espera es el silencio, la soledad, y el modo de huir de eso sea refugiándose en la comida o en la tele
—Bueno Nana porque no quieres conocer a este extraño personaje— dije para cambiar de tema ya que el día de hoy hemos estado con un ambiente melancólico y triste, poco común en nosotras.
—Porque no lo quiero hacer algo me dice que muchas cosas cambiara y por mas que quiera que algo cambie en mi vida y en especial en la vida de mamá, nos se si estoy preparada para ese cambio, además nos invito a un festival de verano que están realizando cerca a un templo a un par de kilómetros de aquí, para según como le dijo mi madre "conocernos", como si a mi me apeteciera conocer a uno mas de la lista— dijo esto ultimo con irritación.
—Sylvia estar feliz por Nana pronto tener papá— dijo muy risueña
—Sylvia yo ya tengo papá o es que se te olvido, porque no lo vea muy a menudo no significa que no lo tenga y además no quiero llamar a un extraño papá, ni siquiera lo conozco— dijo un poco molesta
—Pero no ser padre de verdad y solo de nombre, puede que caerte bien y poder tener papá, Sylvia saber lo que sentir tener papá de nombre y no sentirse bonito, de eso estar Sylvia muy segura— dijo con tristeza al recordar la relación de ella con su padre, si es que a eso se le podía llamar relación, teniendo a un padre que no ve en años, y si lo ve solo es por unos cuantos minutos porque esta apurado y el resto del tiempo en revistas y la televisión.
—Bueno dejémonos de tanta cháchara y vayamos a la cafetería que menciono Sylvia—dijo Nana
—Sylvia querer hablar mas de extraño futuro papá de Nana.
—¿Porque quieres saber mas de ese extraño?— pregunto dudosa Nana
—Porque conocerte y saber que Nana ocultar algo y por algún extraño motivo no querer decirlo— termino por decir Sylvia
A veces Sylvia me impresionaba, puede que para algunas cosas fuera una completa inepta pero a la hora de sacar sus conclusiones era muy buena.
—Además porque no quieres ir a casa Nana, ¿es que acaso va estar ahí... o que?— termine por preguntar muerta de la curiosidad por saber el empeño de Nana por no ir a casa.
—Okey, con ustedes no puedo tener secretos ¡caray!, son más preguntonas que la CIA, y si quieren saber parece que en una…— comenzó a mirar su reloj de pulsera— en menos de una hora estará en casa haciéndole la "visita" a Mamá— dijo con sarcasmo
—¿Porque poner sarcástica Nana al decir palabra "visita", es que hay algo mas, o que? Sylvia no entender ese punto— pregunto confundida
—Sylvia no es nada de eso es algo que le incumbe a los adultos y a nosotros no nos interesa— termine por responder antes de que Nana saliera con su típico vocabulario.
A veces me daba algo de pena Nana, vivir en un mundo con tantos problemas y todas las cosas que le dicen de su madre traumaría a cualquier niña de su edad y es notorio que siempre esta a la defensiva por su lenguaje físico y verbal de que no quiere que se le acerquen, es un milagro que nos permita conocer su verdadera forma de ser y no esa de peleona y buscapleitos.
—Si Nana y Mai, tampoco entender entonces Sylvia y compañía ir a comprobar de que tratarse esa "visita"— Nos dijo mientras se levantaba y tomaba nuestras muñecas con fuerza, con excesiva fuerza debo decir, levantándonos en el proceso del banco en el que nos encontrábamos y guiándonos en dirección a la salida y de hay a casa de Nana.
—Sylvia, que planeas hacer, ya sabes que no quiero ir a casa porque no quiero ver al hombre por el que suspira mi mamá día y noche— dijo molesta y tratando de librarse del agarre que tenia Sylvia sobre ella.
—Nana no tener ni un poquito de curiosidad a ver extraño por el que mamá de Nana suspirar, pues Sylvia si tener mucha curiosidad y tener que ver como es extraño futuro papá de Nana
—Sylvia, deja de decir que ese extraño va a ser mi papá— dijo molesta por su actitud sobre el tema
—Es cierto Nana al fin y al cabo vas a tener que conocerlo y que mas que nosotras que somos tus amigas para apoyarte en ese momento ¿o prefieres conocerlo tu sola?— le pregunte picándola ya que conocía como era Nana y sabia que era un poco cobarde en todo lo que se refería a su madre.
—Esta bien, pero no digan nada, es mas haga como si nunca le hubiera contado nada de esto y tu Sylvia no cometas ninguna imprudencia de acuerdo— le advirtió, mientras se liberaba de su agarre y luego comenzaba a sobarse un poco la muñeca.
¡Caray! Sylvia si que tiene fuerza nos arrastró todo el camino hasta que Nana acepto ir a su casa a conocer al misterioso personaje, si no aceptaba pronto nos hubiéramos quedado sin mano por el bendito agarré que tenia sobre nosotras.
Pero pensando un momento mientras también me sobaba la muñeca para aliviar un poco el dolor, estuve de acuerdo con lo que Nana le dijo a Sylvia, porque a veces, por no decir la mayoría de las veces, cuando hablaba lo hacia sin pensar si estaba bien o mal lo que decía y por eso nos habíamos metido en mas de un problema.
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Cuando llegamos a la casa de Nana tratamos de hacerlo con el mayor de los disimulos pero enseguida que nana abrió la puerta de la casa supimos que habíamos perdido a Sylvia, ya que enseguida sintió el delicioso olor de la comida recién hecha y ese fue el final de nuestro "plan" para entrar con disimulo y averiguar si estábamos interrumpiendo algo que no deberíamos ver.
—Casa de Nana oler muy rico, ese ser olor de la Tempura recién hecha, para Sylvia ser mas que obvio que estar esperando a alguien; ¡Sylvia querer algo de ese olor tan delicioso!— grito y se quedo con la boca abierta deleitándose con el olor que salía de la cocina.
—¿¡Nana!? ¡Ya llegaste del colegio, no salías mas tarde!— se escucho una voz que provenía de la cocina y ante nosotras se encontraba una versión adulta de Nana, la diferencia era su color de ojos que eran de un azul oscuro a diferencia de Nana que eran de un verde claro, y el cabello que lo tenia en capas y era mas corto hasta un poco mas debajo de los hombros.
—Mamá hoy salíamos mas temprano te avise antes de salir al colegio, o es que no te acuerda; déjalo así no tiene importancia— dijo al ver a su madre un poco perdida por lo que le estaba diciendo—, a que se debe que estés en la cocina si lo ultimo que recuerdo es que siempre reniegas de ella, amenazabas con no poner un pies mas ahí y si preparabas algo es porque te toca o porque estas aburrida.
—Es que hoy viene alguien muy importante en mi vida y ya que estas aquí es momento de que lo conozca— le dijo con una voz suave y a mi lado Nana se tenso
—Así y quien es el misterioso personaje; déjame adivinar, es el octavo o el decimo tipo con el que sales y que juras y perjuras que es el amor de tu vida—le dijo con sarcasmo
—¡Nana! No te permito que me faltes al respeto— le dijo molesta— recuerda que soy tu madre y me debes respeto y obediencia
—Madre soy tu hija y te conozco más que cualquiera pueda conocerte y déjame de tratar como un perro que no lo soy y si quieres todo aquello que acabas de decir cómprate uno— medio grito molesta
—Nana, mejor cálmate un poco estas hablando con tu madre al fin y al cabo le debes cierto respeto— le susurre al oído tratando de calmarla
—Esta bien, ¡madre!— le dijo con todo los músculos tensos y era mas que obvio que trataba de controlar su mal humor— espero que comprendas que no me gusta como actúas cuando te interesa un tipo y le dices a los cuatro vientos que es el amor de tu vida y en unos cuantos meses lo votas porque es un cerdo o algo por el estilo, debes darte cuenta que tu actitud liberal por así decirlo hace que la gente hable y te traten como una….como alguien sin valores y además no es modo de criar a una hija—termino por decir
—Nana te das cuentas de que le estas intentando dar lecciones de cómo debe de comportarse a una persona que te triplica en edad y que tiene mas experiencia en la vida que tu, aparte es tu madre— le dijo ella de forma fría
—Si, y por lo mismo te lo digo, porque parece que toda esa experiencia que presume se te va por el caño al momento de ver a un tipo mas o menos guapo.
—Señora Kuyoi, con todo respeto lo que nana trata de decir e… —Nana me interrumpió antes de que pudiera decir algo mas.
—Lo que trato de decirte madre es que esta vez este segura de que es el "amor de tu vida"— le dijo sarcástica— y no algo pasajero, estoy cansada de tu inmadurez.
La mamá de Nana la miraba entre molesta e indignada y antes de que dijera algo Sylvia interrumpió lo que seria una grave discusión de madre e hija
—Señora Kuyoi Sylvia saber si poder probar delicioso comida que estar cocinando, si no ser Sylvia muy imprudente.
—Sylvia no te había visto querida y por supuesto déjame terminar de preparar las verduras y después te llamo, incluso Mai-chan puede quedarse a comer si desea y tú Nana ve a cambiarte de ropa y bríndales algo de beber a las chicas para que se refresquen antes de que prepare la mesa ya que en un rato mas vendrá la visita que te dije.
La mamá de Nana era a veces muy rara y actuaba como si Nana nunca le hubiera dicho todo lo que le dijo, era como si para ella no valiera la pena tomar en cuenta la opinión de su hija.
—Si claro madre, Mai, Sylvia, vayamos a mi habitación y después les traigo algo de beber.
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Cuando llegamos a su habitación nos encontramos con la misma habitación que habíamos visto muchas veces, las paredes blancas, una mesa baja en el medio, un estante de libros en una esquina junto al escritorio, sobre este un portátil, con una lámpara de lectura al lado y la cama a medio hacer. Al entrar a esta habitación siempre pienso que no es una habitación de una chica, si no de un adulto ya que no había poster pegados en la pared, ni muñecos de peluches o algo que indicara que hay dormía una niña en crecimiento, la única diferencia que había era un violín de segunda mano que estaba en la cama y un poster de un concierto de música clásica enrollado al lado del violín.
—Aun no has colocado esto en la pared, le dije señalando el poster.
—No he tenido tiempo de colocarlo, es que lo quiero enmarcar, sabes cuanto me costó que lograra autografiarlo Midori-sensei, ya sabes que es mi ídolo no lo puedo simplemente colocarlo en una pared, así como así.
—Sylvia acordarse de ese día y no gustarle ni un poquito lo que hizo Nana— dijo molesta.
—Tampoco me gusto lo que hiciste ese día Sylvia así que es mejor que no hables— gruño molesta Nana al recordar ese día y por Kami estoy de acuerdo con ella aun recuerdo la vergüenza que pasamos.
—Ya cálmense las dos, como es posible que este día estemos peor que los perros y los gatos y le recuerdo a las dos que yo vi el espectáculo que hicieron ese día y aun me dan escalofríos al recordar lo que hicimos y nos toco hacer, así que es mejor olvidar ese tema si queremos mantener nuestra salud mental intacta
—Ser cierto Sylvia estar cansada de este día solo recordar cosa mala y principalmente que siempre echarle la culpa a la pobre Sylvia.
—Bueno entonces sentémonos y veamos que hacemos para programar como vamos a estudiar para lo exámenes extraordinarios— dije mientras abría mi maletín y sacaba un cuaderno de notas.
—Ser cierto Sylvia estar preocupada por lo tamuki o gahuki o como llamarse y si reprobar pasar vacaciones en clases y si eso pasar Sylvia morirse.
—Sylvia no seas tan melodramática por kami, es que no es el fin del mundo, además con mis métodos de enseñanza o pasas o pasas no hay de otra, lo entendiste— le dijo como advertencia
—Sylvia tener miedo de Nana— comenzó a temblar—, ¿que hacerle a la pobre Sylvia si no aprobar examen?
—Es mejor que no lo averigües —le dijo con voz tétrica— por lo que mas te vale pasar el examen
—Miren lo que encontré en mi maletín— le dije mientras le mostraba mi bento
—Se me había olvidado, mejor guardo el mio en el refrigerador, quien sabe cuando mi madre vuelva a entrar a la cocina y ya me canse de tanta comida chatarra
—Pues yo no puedo volver con el bento intacto o me regañaran; así que Sylvia quieres que compartamos el bento— le dije mientras lo desenvolvía
—¡Por supuesto que si!, Sylvia morirse de hambre y que tal si Sylvia esperar mucho tiempo conocer futuro papá de Nana y no poder verlo porque ser puro huesitos.
Rodamos lo ojos, a veces Sylvia tenia unas ocurrencia de lo mas disparataba y se vuelve peor cuando no come o ¿será que ver tanta la televisión le esta afectando?
Sylvia se comió el bento en unos cuantos minutos y mientras lo hacia me preguntaba como no se ahogaba, es que no masticaba si no que tragaba. Por kami que forma de comer parecía niña de la calle que no hubiera comido en meses, que dijo meses ¡AÑOS!
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Mientras veíamos fascinadas como comía Sylvia alguien toco a la puerta y el gritito de emoción de la mamá de Nana nos aviso que la visita había llegado. Mire a Nana y la vi toda tensa y nerviosa.
—¡Nana! Ven por favor que quiero presentarte a alguien— grito de forma melosa la mama de Nana.
—Llego futuro papá de Nana, Sylvia estar mas que emocionada— decía mientras dejaba la caja de bento sobre la mesa.
—Sylvia que te he dicho que no digas que ese sujeto va ser mi padre, porque no lo es—dijo cansada Nana de estar repitiendo lo mismo
—Vamos Nana no creo que sea tan malo, porque no le das una oportunidad y si no te cae bien, ya le encontraremos una solución al problema.
—Si que tan malo puede ser, no creo que sea el fin del mundo— término por aceptar.
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Pero cuando llegamos a la sala a conocer al misterioso personaje, si que fue el fin del mundo para nosotras, en la sala nos esperaba la persona que menos hubiéramos imaginado o al menos eso pensábamos.
—Sylvia ya no estar emocionada de conocer futuro papá—, dijo temblando— lo que Sylvia querer hacer ahora es correr—susurro con miedo.
—No…es…posible…ese…es…el…sujeto…con…el que…mi…madre sale— comenzó a decir tartamudeando
—¿Es quien me imagino que es, no es producto de mi imaginación?—pregunte en shock
—No, si fuera así yo no lo estaría viendo
—Tampoco Sylvia, estar alucinando
—¡ES…ES…!
—¡ES SANADA-SENSEI!— terminamos por gritar en pánico
—Chicas que les pasa porque gritan, no ven que hay visita— dijo la mamá de Nana molesta por nuestro grito quiebra tímpano.
—¿Porque esta aquí él madre?— pregunto molesta Nana
—Te dije que tendríamos visita o es que no te acuerdas— dijo molesta con la actitud de Nana hacia su invitado
—Y tuviste que meterte con uno de mis sensei y peor con el que nos tiene entre ceja y ceja—dijo molesta
La visita, solo arqueo una ceja mientras nos miraba y podría parecer paranoica pero me pareció que demoraba su vista en mi más tiempo que las demás.
—Nana, deja de decir estupideces yo nunca me metería con uno de tus sensei—Nana la miro de forma socarrona y como le iba a creer si la vimos intentando ligarse a uno de los sensei hace tiempo, que el sensei en cuestión no le haya parado bola es otra cosa.
—Además deja de hablar en ese tono desdeñoso que pensara Fai sobre tu comportamiento
—¡¿FAI?!— volvimos a preguntar a gritos
—No griten niñas, que les pasa— volvió a decir molesta la mamá de Nana
—Sylvia saber que sanada-sensei, no llamarse Fai ¿o si?— susurro
—¿Entonces no es Sanada-sensei?— pregunto Nana dudosa
Comenzamos a examinar al extraño que se parecía a sanada-sensei pero no lo era, en físico era igual al sensei, era alto delgado pero con músculos no muy marcados que denotaban su buen estado físico, su cabello negro era igual que el del sensei lo único diferente era el color de ojos ya que los de Sanada-sensei era de un color café claro y lo del extraño llamado Fai eran completamente negros, pero la expresión de sus ojos era igual o mas fría que la de Sanada-sensei.
—Bueno chicas hora de presentarse formalmente, así que hacer una fila y a presentarse una por una y de forma educada— dijo mientras le dirigía una mirada de advertencia a Nana.
El señor Fai por fin salió de su mutismo y cuando hablo las tres nos sorprendimos ya que incluso su voz y su forma de expresarse se parecían a las de Sanada-sensei
—Mucho gusto señoritas, mi nombre es Sung Fai, es un placer conocerlas, Kaori me ha hablado mucho de ustedes, así que espero poder conocerlas mejor, en especial a ti Nana.
Cuando dijo todo esto no sabíamos si tomarlo en serio o no ya que hablaba de una manera tan indiferente que hasta en eso se parecía al sensei.
—Yo voy primero ya que soy la hija de la dueña de casa—, dio de forma sarcástica— Mucho gusto mi nombre es Fujiwara Nanami, pero todos me llaman Nana y soy la hija de Kaori, le dijo de forma amable mientras hacia una reverencia, pero él le tendía la mano y con una cortesía que no le habíamos visto si no en muy contadas ocasiones la tomo.
—¡Yo sigo…yo sigo! Sylvia estar cansada de esperar. Mucho gusto señor mi nombre es Sylvia Elizabeth Braun Landry y soy amiga de Nana, le dijo mientras le tendía la mano.
—Sigo yo, mucho gusto mi nombre es Taniyama Mai, soy una de las amigas de Nana, le dije mientras me inclinaba, luego el me tendió la mano, cuando la apreté una enorme descargar eléctrica me invadió, era como estar recibiendo electrochoque, hasta cierto punto era doloroso y cuando alce mi mirada y ambos nos encontramos, lo único que pude ver fue una frialdad solo comparada con el lago de mis pesadilla, este hombre me causaba miedo y no sabia porque aunque su sonrisa era amable, en sus ojos no veía mas que oscuridad, no sabia si era peligroso o no pero algo me avisaba que me mantuviera alejado de él, tal vez solo era porque se parecía a Sanada-sensei y él ya me provocaba miedo, ¿era solo eso verdad?.
Sigamos al comedor que la mesa esta preparada, Nana me ayuda a traer los alimentos que faltan— dijo de forma amable la Sra. Kuyoi
—Yo lo hago no es ninguna molestia para mi ayudarla Sra. Kuyoi —dije antes de que Nana pudiera decir algo; no quería estar cerca de ese Sr. Sung, me daba escalofríos.
—Bueno, ven acompáñame Mai-chan —me dijo algo sorprendida mientras salíamos del comedor y nos dirigíamos a la cocina.
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Cuando llegue a la cocina me sorprendió la cantidad de comida que aun había, si la mesa del comedor ya estaba casi llena. La Señora Kuyoi, me entrego una bandeja con guarniciones, mientras ella llevaba las bebidas o sea jugo natural, aunque me dio la impresión que cuando agarro la jarra de jugo la miro con molestia y puso una cara de desilusión cuando vio el sake.
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Al regresar vi a Nana a punto de estallar, ¿que le habría ocurrido en menos de 5 minutos, para que su mal humor regresara de golpe? Le dirigí una mirada a Sylvia de que estaba pasando y solo se encogió de hombros
Las comida transcurrió en un incomodo silencio, solo roto por Sylvia y su peculiar forma de comer; Nana y a mi no nos importaba la forma en que Sylvia devoraba la comida, pero otra cosa era la mamá de Nana que parecía a punto de sufrir un infarto o una aneurisma al ver a Sylvia.
—Sylvia, querida estas segura que no te caerá mal tanta comida— dijo un poco en shock
—A Sylvia nunca caer mal comida y si fuera así para eso saber Sylvia que existir baño— dijo con aire ausente mientras devoraba la carne.
—Mamá, deja de molestar a Sylvia que cuando cae en hipnosis por comida, no es ella misma y se vuelve un poquito violenta —dijo tratando de convencer a su madre de que Sylvia no le caería mal tanta comida, pero eso que decía era realmente una forma educada de decir "Mamá, por mas que quieras Sylvia no va a dejar de mostrar su espectáculo, así que te aguantas" pero como estaba el invitado tuvo que decir toda esa palabras en forma diplomática.
—Señor Sung, en serio no tener hermano gemelo, ya que Sylvia haber visto muchos casos en la tele que robar gemelos recién nacidos; además usted tener la misma cara de ogro de Sanada-sensei.
Pudimos escuchar como la mama de Nana casi se ahoga con el jugo que estaba tomando y Nana y yo tuvimos que aguantarnos la risa, por la cara que ponía su mamá, el Señor Sung seguia tan inexpresivo como una roca; realmente Sylvia era un caso, Nana le había advertido y poco le importo, como dice le entro por un oído y le salió por el otro, no le importaba si estaba bien o mal insultar a un invitado.
—Realmente no tengo hermanos, tenía uno pero murió hace años— le dijo después de un rato, al ver que la Sra. Kuyoi había dejado de toser compulsivamente.
—Sylvia decir que sentirlo mucho, pero Sylvia le mentiría si decirle que lo siente pero al no tener hermanos no saber lo que se siente.
—Y como murió si se puede saber— dijo Nana
—Un accidente— fue la fría respuesta que recibió—; ese señor realmente era extraño, no mostraba ni dolor o tristeza en sus palabras al decir eso, era como si le valiera un pimiento que halla pasado.
—Me pasan la salsa de soja— dije sin levantar la mirada, realmente estaba actuando de forma paranoica, pero no quería ver a ese Sr. Sung, siempre que levantaba la mirada lo hacia en un punto cerca de él, pero no lo miraba a la cara.
—Por supuesto querida— dijo la mama de Nana— Sylvia, le podrías pasar a Mai, la salsa de soja.
—Pero Sylvia, necesitar la salsa de soja para la comida, sino no saber rico— se quejo
Y así seguimos durante toda la comida, la mamá de Nana, regañando disimuladamente a Sylvia por acaparar los alimentos, sin mucho éxito debo decir, Nana en un mutismo de lo mas raro, parece que algo le molesto en el tiempo que fui a la cocina y yo mirando a cualquier lado menos al Sr. Sung y que hacia "el invitado" en cuestión no decía ni hacia nada o eso parecía ya que como no lo miraba me era difícil decirlo con exactitud.
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—Bueno Kaori, la cena estuvo estupenda y las niñas muy encantadoras, pero como sabrás en un hora tengo una reunión y tengo que ir a prepararme
—Ya te vas —dijo haciendo un puchero muy infantil
Nana rodo los ojos por lo que hacia su madre y Sylvia estaba devorando lo que quedaba de comida en el comedor, y yo parada como una estatua, solo respirando era lo único que hacia.
—Te recuerdo Kaori que en un par de horas pasare por ustedes para ir al festival en el templo Tsuki—, Nana miro con rabia a su mamá por decidir por ella si iba a ir o no al dichoso festival—incluso puedes invitar a las amiguitas de tu hija para que la acompañen— siguió diciendo indiferente.
Solo con escucharlo me tense del susto no quería ir y no lo haría, ya estaba lista para rechazar la "amable" oferta cuando Nana me miro con ojos suplicantes pidiéndome que no la dejara sola en esa salida y no me toco mas que hacer de tripas corazón y olvidar mi extraña paranoica; no la podía dejar sola era mi amiga y si me necesitaba ahí estaría para ella.
—Por nosotros no ahí ningún problema, ¡¿verdad Sylvia?!— dije como si las palabras no quisieran salir de mi boca
—Si, si, lo que sea dejar a Sylvia comer en paz.
—Me retiro entonces a las 7 pasó por ustedes, iba diciendo mientras se dirigía a la puerta.
—Muy bien Fai nos vemos a esa hora— se despidió de él amablemente y luego entro a al comedor para intentar parar a Sylvia de comerse hasta la mesa, mientras Nana se dirigía a su habitación, hasta que casi un minuto después volvió a parecer con cara de pánico.
—Pasa algo Sra. Kuyoi, se ve algo alterada— dije un poco preocupada porque estaba muy pálida.
—No es posible, a Fai, se le quedaron las llaves, hay que ir a devolverse, aun debe estar cerca porque no oí su coche arrancando— dijo todo de carrerilla
—Mai corre rápido y ve a entregárselo antes de que se marche, es realmente urgente que se lo des— me dijo mientras me empujaba hacia la puerta.
Forceje un poco ya que no quería estar cerca de ese hombre me daba miedo y no sabia porque, no me había hecho nada y yo actuaba como una loca. Después de reprenderme yo misma por mis locuras corrí para alcanzarlo y lo vi abriendo la puerta del coche y apresure mi paso.
—Sr. Sung —dije jadeando cuando me detuve frente a él y trate de recuperar algo de aire que la carrera me quito—, se le olvidaron las llaves y la Sra. Kuyoi me pidió que se la trajera— le dije mientras extendía mi mano para devolvérselas.
—No debiste molestarte, además tengo copias de las llaves—, me dijo mientras tomaba las llaves que le estaba ofreciendo.
Al momento que lo hizo y nuestros dedos se tocaron sentí esa misma descarga eléctrica de antes, la diferencia es que comencé a ver todo borroso y escuchaba voces y gritos llenos de dolor.
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Cerré los ojos con fuerza por el dolor que estaba experimentando y cuando los volví abrir ya no me encontraba en la calle junto al señor Sung, si no que estaba en un lugar donde grandes columnas de fuego, devoraba todo a su paso, había gente que gritaba con agonía mientras se consumía en el fuego recitando oraciones en una lengua desconocida.
No quería ver como estas personas se quemaban hasta que sus carnes se tornaban negras, su pelo se volvía un manojo de hilos chamuscados que luego se volvían cenizas, sus ojos dos cuencas que comenzaban a derretirse hasta tornarse vacías y su cara y cuerpo comenzaban a deformarse hasta convertirse en algo irreconocible, no quería ver y por mas cerrara los ojos y me tapara los oídos, todavía podía escuchar como daban gritos de agonía hasta que se volvían polvo, como si nunca hubieran estado ahí.
El olor de los cuerpos quemados era nauseabundo, no soporte más y me derrumbe comenzando a vomitar como si realmente lo pudiera hacer, teniendo en cuenta que no había comido casi nada en la casa de Nana.
Pasado unos minutos me levante para tratar de buscar refugio ya que las vigas caían del techo provocando un gran estruendo, quemando y aplastando todo a su paso, las personas que podía ver en este sitio no me escuchaban o no me veían no sabría decirlo, solo sabia que quería salir de allí como sea por lo que corrí de un lado a otro, buscando una salida, que no existía.
Después de un momento vi a una mujer en medio de ese caos en el que me encontraba diciendo palabras sin sentidos y llorando desconsoladamente, sé que lo hacia por extraño que parezca sufría por lo que estaba pasando, aunque no la podía ver con claridad sé que le dolía todo lo que estaba ocurriendo pero debía de ocurrir para proteger lo que amaba, era necesario; menee la cabeza de un lado a otro tratando de despejarla, como podía pensar en esas cosas, ni siquiera la veía, no la conocía, pero me resultaba familiar y como puede pensar que es necesario matar a esta gente de esta forma tan cruel.
Comencé a toser compulsivamente, mientras el humo y las cenizas me irritan la vista y me hacían lagrimear. Escuche una explosión seguida de otra y luego otra, el ruido era ensordecedor se escuchaban mas explosiones y el lamento de lo que se encontraban en ese lugar se intensificaba, cada vez las explosiones se escuchaban mas cerca haciendo temblar todo lo que había a su paso, provocando que los muros a mi alrededor comenzaran a caer.
Quería ver a esas mujer que estaba enfrente de mi y pedirle que se detuvieran los gritos, los lamentos, que por favor ya no siguiera; de la nada un viento aun mas fuerte hizo revivir las llamas convirtiendo el lugar en un verdadero infierno comparado con antes, la tierra comenzó a temblar y cuando me dispuse alcanzar a esa extraña mujer, Sentí como alguien tocaba mi tobillo y tiraban de mí, luego hubo otro tirón mas fuerte cuando mire hacia abajo vi unas manos quemadas aferrándose a mi y tirando de mis piernas y falda, en un momento las manos carbonizadas se volvieron demasiados para poder contar, caí al piso en un sonido sordo, cuando reaccione ya nos solo eran las manos si no que habían cuerpos medio carbonizados con extrañas muecas en la cara, las cuales estaban irreconocibles y deformadas, me aprisionaban contra el suelo sin dejarme mover, de repente se escucho una multitud de voces que hacían sintonía con el fuego
—"Todo es tu culpa, esto no debió pasar, eres la responsable de este desastre, tu deberías morir, muere y paga…, muere y paga…, muere y paga…, tu calvario será eterno comparado con nuestro sufrimiento"— decían con una voz que parecía mas animal que humana haciendo vibrar el aire.
Comenzaron a trepar sobre mi cuerpo haciéndome difícil ver lo que pasaba, cuando pensé que ya no resistiría mas, los cuerpos carbonizados desaparecieron, ya no había personas gritando y lamentándose, solo estaba el fuego que crepitaba y no se consumía; de la nada se escucho un llanto de un bebe, la misteriosa mujer lo sostenía entre los brazos y le susurraba algo que no alcance a escuchar, de repente el humo se hizo mas denso y no podía ver a la mujer, aunque antes no la había visto, pero quería estar con ella, necesitaba verla solo un segundo y cuando no la vi me desespere, solo escuchaba el llanto del bebe que resonaba en todas partes, y luego escuche un murmullo cargado de dolor como si alguien me estuvieran susurrando al oído un secreto.
"Se feliz, todo lo hice por ti, perdóname por no verte crecer y enseñarte tanto cosas maravillosas que pueden llegar a llenar tu corazón de los sentimientos mas puros que puedas conocer u otras malas que podrían romper tu corazón en mil pedazos, vive plenamente en mi lugar y aunque no me veas siempre estaré contigo, te amo no lo olvides".
Esas debieron ser las palabras de esa mujer que le decía al bebe, eran palabras de despedida…esa mujer se despedía de su bebe. Esas simples palabras llegaron de una manera tan fuertes a mi corazón que me provoco un intenso dolor físico que hizo derrumbarme y llorar como nunca lo había hecho en mi corta vida, como si no hubiera un mañana.
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Las llamas comenzaron a rodearme, mientras yo seguía con mis sollozos, y por mas que querría no podía controlarlo. Cuando logre calmarme vi como las llamas cubrían mi cuerpo, al comienzo no dolían pero entre mas pasaba el tiempo mas sentía el calor que desprendía, me estaba quemando y el ardor en mi piel se hacia cada vez mas intenso, arrancándome gritos de dolor, así iba a morir… ¡quemada!
¡NO POR FAVOR YA NO MÁS! ¡NO! ¡NO QUIERO MORIR! ¡POR FAVOR! ¡ALGUIEN! ¡AYUDA! ¡POR FAVOR ALGUIEN! ¡ALGUIEN QUE ME AYUDE! ¡AYUDA!, ¡MAMÁ!, ¡PAPÁ!, ¡NANA!, ¡SYLVIA!, ¡SENSEI!, ¡AYÚDENME! comencé a gritar para que me ayudaran, pero ninguno llego, nadie vino, me quede sola y me sentía tan mal y abandonada que deje que el fuego me consumiera llevándose consigo el dolor y la soledad que sentía y así deje de existir…
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Continuara...
