Discleaimer: D. Gray Man no me pertenece. Si lo tuviera Dios sabe lo que haría con los personajes de la historia, *emparejar a todos los exorcistas, claro está =P. es mi sueño*

ADVERTENCIA: Este capítulo está adaptado en spoilers del anime, muy pronto entrare a lo que es la saga de Recuerdos, espero que lo disfruten.

ADVERTENCIA 2: Esta historia contendrá desde ahora de todo, Drama, Música, Acción, Suspenso, Gore, Ecchi (un poquito, por ahora ¬.¬), Fantasía y demás que verán más adelante, por cierto la canción que saldrá en este capi es de Higurashi no naku koro ni, la cual no me pertenece, así que no me demanden por favor.

Método de lectura (Tortura =9)

**** (Cambio de escenario)

Letra cursiva -voz de inocencia

Letra normal –acciones o comentario de los personajes

"comillas"-pensamiento de personajes o inocencia.

Negrita –recuerdos, y comentarios de autor, ¬¬ no son seguidos lo prometo.

Negritacursiva– ubicación de personajes ejemplo: Sueños, Pesadillas, Mundos internos, Lugar de reunión de los Noés etc.

Ahora Si, (~*w*) ~ Disfruten.

CAPITULO 5: Melodía Perdida parte 1

Todas las personas en la cámara de Hevlaska están impresionados, jamás pensaron en ver algo como esto, la sensación de un fuerte ruido esta estremeciendo a todos, mientras la Lee está siendo envuelta por una luz blanca muy resplandeciente segando a la mayoría.

Un grito de dolor resuena en todo el lugar, ensordeciendo a todos por la fuerte onda sonora presente en la cámara.

Allen y los demás son cegado por el angelical resplandor presente en la habitación, pero su ojo maldito se activa dejándolo presenciar algo nuevo y simplemente inimaginable, la imagen de Lenalee esta siendo rodeada por alas blancas, rojas y negras haciéndola ver simplemente irreal, también se percata de que hay una chica igual a Lenalee, pero esta chica esta abrasando gentilmente a la susodicha. Incrédulo trata de acercarse pero siente que es alejado por una descarga eléctrica, y siente un leve dolor en su pecho que posiblemente es causado por el resplandor.

Una canción empieza a escucharse, alertando a los demás de que alguien ajeno está en la cámara, contradiciendo a todos ya que en a Orden Oscura no hay nadie que pueda entonar ese tipo de melodía, haciendo que lentamente queden hipnotizados y un poco estremecidos por la melodia.

(N/A: este es el link es de la canción, espero que la escuchen es muy buena www. /watch ?v= skyar qa4Ukg . *Quítenle los espacios =)*)

Watashi no mune no kizu anata ni tsugezu ni

No te dije nada acerca de la herida de mi corazón

Tada semaru itami ni hizamazuku

Y tan solo me incline al dolor que se acerca…

Hitotsu no kokoro wo futari de dakishimete ita

Dos personas que comparten una misma alma

Watashi to anata wa hitotsu data

Tú y yo fuimos una sola persona

Futari ga hitori ni natte te ni ireta mono

Algo que consiguen dos personas al ser solo una

Sore wa nozonde ita mono de wa nakatta

Eso es algo que nosotras no queríamos

Yogoreta senaka wo haizuru no wa

Eso que arrastraron del sucio pasado

Kienai kizu okashita tsumi

Fue el pecado que causó esta incurable herida

Mou modorenai tooi hi wo oikakete mo todokanai

No puedo alcanzar esos días del pasado incluso si ando detrás de ellos

Kimi wa karui kaze to taiyou no shita de

Por favor, bajo el sol y esa ligera brisa…

Sou waratte'te

Eso es, sonríe así.

Kono atatakai basho wo mamoru tame naraba

Para proteger este cálido lugar…

Watashi wa nan ni demo kawatte miseru

Intentaré cambiar cualquier cosa

Ashita wa tsukuru tame ni ikite'ru kara

Porque vivimos para hacer el mañana…

Mainichi shiawase wo mitsukete iru yo

Perseguimos la felicidad todos los días

Anata no tenohira kara tsutau sanjuugo do taion de

Tan solo 35 grados del calor de tu mano

Konna ni mo tsuyoku mareru kara

Pueden hacerme así de fuerte

Namida wa kobosenai.

No derramare ninguna lágrima.

Watashi no mune no kizu anata ni tsugezu ni

No te dije nada acerca de la herida de mi corazón

Tada semaru itami ni hizamasuku

Y tan solo me incliné al dolor que se acerca…

Dakedo kisetsu wa matte kurenai kara

Pero las estaciones no esperan a nadie

Itami norikoe ashita e arukou.

Caminemos por encima del dolor, hacia el mañana.

Al terminar la canción, todos salen de su estupor y admiración, empiezan a enfocar la vista ya que la tonadilla se ha acabado y el resplandor es menos fuerte, también quieren saber quien es la que tarareaba la melodía, ya que era como si fuese cantada por un Ángel, a la vez sintieron que al escuchar la bella melodía lentamente el dolor de sus corazones se calmaba, la desesperación, y tristeza que sentían por lo ocurrido fue arrancado de sus corazones, haciéndolos entrar en un estado de paz, dejando a la mayoría aturdidos y confundidos.

―El verdadero escenario, no se abrirá hasta el momento en que despierte, en ese momento Dios llamara al elegido por la inocencia ―dijo una voz irreconocible, pero familiar, llamando la atención de los presentes y de Bookman, que al escuchar esas palabras queda petrificado.

Allen al sentir que esa rara sensación de dolor se desvanece y su vista se enfoca mejor, mira como la luz que rodeaba anteriormente a la Lee desaparece, ve que su compañera esta en el suelo inconsciente pero con una mueca de dolor, haciendo que olvide rápidamente el dolor que sentía en su cuerpo, y sin más se acerca a ella sin importarle que Komui y los demás lo estén mirando interrogantes.

Toma gentilmente a Lenalee en sus brazos. Una sensación de miedo lo alberga pero a su vez en su interior siente que algo, lo impuso a seguir y tomar a su amiga, susurra lentamente que despierte una voz en su interior, es enigmática la sensación pero su corazón lo grita y exige que lo haga, su mente le grita que hay una esperanza, que la oportunidad de que ella esté bien es grande, que solo debe de confiar.

Al tenerla en sus brazos, sonríe ampliamente al sentir la calidez del cuerpo de la Lee, parece que esa sensación en su corazón, estaba cien por ciento cierta.

―Lenalee –susurra suavemente, haciendo que ella reaccione lentamente al llamado, abriendo los ojos y enfocándolos con dificultad a la persona que la tiene en brazos, reconociendo a su querido compañero Allen.

―Allen-kun ―pronuncia con dificultad y algo débil, llamando la atención de los demás al escucharla, sacando un grito de felicidad por parte de la mayoría, claro con excepción de Kanda, que solo sonríe de lado, Komui de inmediato arrebata de los brazos de Allen a su querida hermana.

―¡LENALEE! ―dijo cantarín, dándole un gran abrazo de oso a su hermana menor. ―No me des esos sustos ―dijo serio mientras lagrimas de felicidad surcaba su rostro al igual que los demás, con excepción de Kanda que solo miraba la escena con el seño levemente fruncido, ya que hay unas extrañas marcas en los brazos y piernas de Lenalee haciéndolo pensar la razón de ese evento tan misterioso, lo mismo le pasa a Lavi, solo que este está en un estado de meditación para averiguar si hay algo en sus registros, con el fin de encontrar un hecho parecido, llamando la atención de Kanda, el cual lo escucha susurrar palabras incoherentes al igual que el viejo Bookman esta haciendo.

―Lo siento Nii-san ―dijo con gran dificultad ya que se sentía como si hubiese sido apaleada por una orgia de Akumas. ―¿Qué es lo que paso? ―pregunta tratando de zafarse del sofocante abrazo de su hermano, luego da un vistazo a todos los presentes, siente que su cuerpo reacciona diferente y un gran dolor se apodera de su ser, al sentir el malestar amplia mucho los ojos ya que por un breve momento vio como su mundo se destruye y todo a su alrededor se formaba oscuridad, la imagen de todos muertos y rodeados por sombras la petrifico.

―Lenalee, lo siento ―dijo Allen, el cual tenía la mirada gacha evitando hacer contacto con ella, sacando de la ensoñación en la que se encontraba Lenalee, la cual hace como que el dolor y la imagen que vio no existe, con tal de no preocupar a los demás y a ella misma.

―Perdóname ―susurro, mientras formaba un puño aplastante en su mano derecha, en señal de ansiedad y arrepentimiento, y a la vez conteniendo las lagrimas que querían brotar de él, aunque se sentía contradictorio ya que está feliz y a la vez triste, por lo que está pasando.

―¿Por qué? ―pregunta suavemente tratando de acercarse a él, aunque la pregunta que hizo fue mas una formalidad ya que ella sabe el por qué le está pidiendo perdón.

Lentamente se acerca, pero se detiene un momento al recordar lo que vio en la memoria de Tim haciéndola dudar de si acercarse al peliblanco, y a su vez orar internamente que lo que paso jamás sucedió y que solo fue una mala broma, trata de hacer que ese miedo desaparezca y trata de recordar que su querido amigo está bien sano y salvo en su hogar y no la imagen de un moribundo Allen este presente como en sus pesadillas. Nuevamente se acerca hasta el peliblanco y susurra solo para él.

―Si es por lo ocurrido con Suman, Allen-kun…tu lo salvaste, eso lo sé, tu salvaste su corazón y alma, así que no debes culparte, por qué, ya diste todo de ti en esa ocasión ―dijo tratando de tocar a Allen, pero se detiene al ver una imagen extraña rodeando al Walker desconcertándola, mientras Allen abre muy grande los ojos en clara señal de sorpresa, por las palabras de apoyo y simpatía de su compañera.

―Lenalee ―susurra lentamente, mientras mira fijamente los ojos amatistas, encontrando miedo y sorpresa, solo que desaparecen al ver que ella empieza a toser fuertemente y tocarse el corazón desesperadamente, haciendo que todos se preocupen al ver sangre en su boca.

―¡Lenalee! ―exclama Komui, al ver a su hermana en el dolor.

―Estoy bien ―dice en un susurro desgarrador.

Komui no se hizo esperar mas y de inmediato tomo una postura autoritaria.

―Hevlaska, examínala, encuentra daños en su sistema nervioso y corazón, para aplicar tratamiento ―ordena, haciendo que la mayoría se sorprenda por la seriedad de las palabras de Komui.

―Como ordene Supervisor ―dice la portadora del Cubo.

Una vez más alza a Lenalee, empezando a introducir los tentáculos en su cuerpo, y procediendo a analizarla el daño.

―¡Esto es imposible! ―exclama con sorpresa.

―¿Que es lo que sucede? ―pregunta exaltado.

―Lenalee, mi niña, que futuro te depara el destino ―susurra para si misma débilmente, al terminar sus palabras, la portadora del cubo informa lo que pasa con la Exorcista.

―Lenalee, no tiene nada en su sistema, pero eso sería imposible, ya que hemos visto que hay daños en ella ―dice confusamente.

―¿Que es lo que tiene Hevlaska? ―exige, calmadamente Komui, ya que el silencio de Hevlaska lo tiene helado y a terrado.

―No lo se ―dice mientras empieza a derramar lagrimas, sorprendiendo al supervisor y a los demás, ya que jamás han visto ese suceso, con la portadora del cubo.

―Solo sé que, lo que le este causando esto a Lenalee, la esta desgarrando y causándole un gran dolor. ―culmina, bajando a Lenalee hasta el suelo, dejándola en los brazos de un preocupado y aterrorizado Komui.

―Komui-san, Lenalee morirá en cualquier momento, dado el caso de que ese dolor continúe en su cuerpo, pero… no sé si ese dolor es una prueba de la inocencia la cual quiere algo de ella ―informa Hevlaska, dejando pasmados a todos.

―"Porque la inocencia, aria una prueba hasta ese grado en un portador, solo porque es la inocencia de la señorita Lenalee o es algo mas" ―piensa calmadamente Bookman.

―De que hablan…aun estoy aquí…no…moriré por esto ―susurro pesadamente Lenalee, mientras acariciaba lentamente los mechones purpuras de su hermano.

―Lenalee, mi querida hermana, lo siento tanto, si tan solo pudiese hacer algo mas para ayudarte ―dice con impotencia Komui, mientras abraza fuertemente a su hermana, y derrama unas cuantas lágrimas.

―No pidas perdón…por esas…pequeñeces –murmuro, tratando de que su voz sonara audible, ya que se sentía demasiado cansado y con un sueño increíble, Allen se da cuenta de lo cansada que esta su compañera, de inmediato le entra mucho miedo ya que la imagen de una Lenalee fría y sin calor aparece en su mente, al igual que una imagen es antepuesta en el cuerpo de Lenalee, por el espectro de su padre, al momento de morir, sacándole una mirada horrorizada muy rara en el peliblanco.

―¡Lenalee, no te duermas…despierta, no me dejes… solo…Ma! –grita Allen, dejando pasmado a Komui, que sin saber cómo paso, Allen tiene a su hermana en sus brazos, sacudiéndola para que despierte.

―Solo dormiré un poco…Neah ―susurra inaudible, cerrando sus ojos, Allen no entiende lo último, solo queda pasmado y con miedo, pero rápidamente controla las emociones que lo albergan dejando un mirada determinada al disipar sus dudas.

―¡Debemos de llevarla a la enfermería rápido Komui! ―exige Allen, haciendo que Komui asienta.

Lavi y Kanda están impresionados por la determinación que muestra el peliblanco, pero a su vez se fijan del estado en el que esta Lenalee, sacándolos del estupor en el que se encontraban, y acercándose hasta donde esta, pero al tratar de llegar hasta donde están sus miradas quedan fijas en la forma como Allen tiene a Lenalee en sus brazos. Haciendo que los dos a la vez entrecierran la mirada, y luego enfocan la vista en esas marcas en los brazos de Lenalee, dejándolos con la sensación de que en verdad algo no está nada bien.

Komui esta preparando el ascensor, pero se detiene y se acerca hasta donde Allen y su hermana están. Antes de que el empezara a subir, Komui mira fijamente al peliblanco, dándole su mirada de desaprobación, al tener a su hermana cargada, y quiere que se la dé a él, pero al ver que Allen no entiende la indirecta, lo saca de quicio, haciendo que su mirada se tornara sádica.

―¡Pulpo, maldito, devuélveme a Lenalee! ―espeto el Supervisor, ya no aguantado mas su ira. Siendo rodeado por un aura psicópata, la cual saca a Allen de su ensoñación y calma, pero aun así sostiene firmemente a su compañera, evitando la amenaza en frente de él.

De inmediato Kanda y Lavi al escuchar el alarido por parte del Complejo-de-hermana, conocido como Supervisor, hacen que una media sonrisa sarcástica aparezca en sus rostros, solo que no duro mucho ya que, al ver que el Walker no se molesta por su próxima tortura por parte del supervisor, se les pierda el intento de gracia por parte del loco de Komui.

―"Hump, se lo merece, pero el Moyashi tiene pantalones" ―piensan al unísono Kanda y Lavi, ocultando la leve molestia que tienen al ver lo sobre protector que esta el peliblanco con Lenalee.

―Komui-san ella está bien, puedo sentirlo, así que no se preocupe, todo estará mejor ―dijo Allen, mostrando una sonrisa calmada y libre de preocupación al psicópata de Komui, pero inconscientemente apretaba posesivamente mas el cuerpo de Lenalee, aumentando el aura diabólica por parte del Supervisor y, haciendo que Kanda tome instintivamente en sus manos a su destrozada Muguen al igual que Lavi con su martillo, un aura temible rodeaba a los chicos en clara señal de que no están de acuerdo con las acciones del peliblanco.

Allen al percatarse del aura y como esta agarrando a Lenalee, mentalmente se palmeo la cabeza, luego de ese escarmiento mental le entra un escalofrió un poco perturbador por su columna vertebral, pero es cambiada la sensación por una agradable, al sentir la respiración de Lenalee en su cuello, quedando embelesado y olvidando por completo la amenaza que representa Komui y sus compañeros a la vista.

Komui al ver que perdió la atención del peliblanco, de inmediato posa su mirada en el cuerpo santo de su hermana, al hacerlo su ira se disipa al ver las extrañas marcas de su hermana, que tienen una pequeña similitud con el brazo de Allen.

El ascensor está a punto de llegar a la superficie, mientras un callado Komui solo tiene la mirada gacha y está en un estado de meditación lentamente se da cuenta que la posibilidad de que su hermana sea el corazón aumento en un 70% al igual que la de Allen de inmediato hace una pregunta que le ronda cuando Allen dijo que pude sentír que su hermana esta bien.

―Walker, ¿Puedes sentir que mi preciosa hermana está bien? ―pregunta, con escepticismo, al igual que Bookman el cual solo escucha y mantiene fija su mirada en las marcas de Lenalee y el brazo de Allen, por un breve momento su mirada se torne punzante y analítica. Pero las ideas y preguntas quedan en el olvido al escuchar lo alterado que esta Marie, sacándolo de su estupor al igual que a los demás, y haciendo que olviden temporalmente la pregunta que se hacen.

―¡Supervisor Miranda-san está a punto de colapsar, hay que buscar ayuda de inmediato¡ ―grita Marie, completamente alterado al ver lo afligida y desgastada que esta la Exorcista Alemana.

Komui de inmediato cambia de semblante y olvida por el momento lo sucedido con el joven peliblanco, mira fijamente el monitor y usa un micrófono que está integrado en la placa de la rosa cruz, avisa a Hevlaska su posición pero se percata que ella está completamente preocupada y llorando en susurros y dice unas palabras muy extrañas, al tratar de escucharla se da cuenta que deben de investigar de inmediato lo que pasa con su hermana, ya que Hevlaska esta susurrando un escaneo a la inocencia de su hermana y nada bueno se puede escuchar.

Komui cierra fuertemente sus ojos y suelta un suspiro retenido desde que vio a Lenalee en ese estado, agradece que por lo sucedido su hermana este aun en este mundo, ya que si no hubiese sido por lo que acontecía hace unos momentos el estaría en este momento con la esperanza y fe completamente destrozadas.


―¡Hevlaska! ―espeta Komui, sacando a la portadora del cubo de su estudio y hace que los demás se fijen en la extraña petición del Supervisor. ―Debes de investigar qué es lo que pasa con la inocencia de Lenalee y si es el corazón debes de comunicármelo de inmediato ¿has entendido?

―Entiendo Komui, Si Lenalee, llega a ser la portadora del corazón le informare de inmediato y conllevaremos el plan para ejecutar, pero por ahora lo mejor será que atiendan a los heridos y verifiques la condición de los demás exorcistas, ya que pronto vendrán ―dijo, calmadamente, pero con un cierto doble sentido, haciendo que Lavi se percate de la situación silenciosa que hay entre su Superior y la poseedora del cubo de inocencia.

―Bien ―confirmo Komui, mientras llegaban hasta donde las enfermeras están preparadas. Todo siendo observado por el futuro sucesor Bookman.


Todos llegaron hasta donde las enfermeras las cuales empezaron a instalarlos uno a uno en camillas individuales para verificar la gravedad de las heridas, claro está hasta que Miranda deje de tener activada su inocencia.

Cuando un grupo de doctores llegarón hasta la joven exorcista china no contaron con que fuese la que más afectada tanto física como nerviosamente, aun con la inocencia de Miranda Lenalee se encuentra en un estado complicado, ya que tiene una contusión en su cabeza y su respiración es muy agitada y forzada, no se imaginan como debe de estar sin el Time Record. Otro que está en un estado lamentable es Krory, la gravedad se nota aunque no tanto, los demás están bien aunque dejaran de estarlo en breve.

―Miranda, desactiva tu inocencia ―ordena Komui, mientras trata de convencer a la Alemana, la cual aun se está esforzando por mantener activada la inocencia.

―P-pero, si…la desactivo…hay una gran probabilidad…de…que…Lenalee-chan, muera…no sabemos…si fue mi…inocencia la que la mantiene… con vida ―dijo cansadamente, mientras lloraba a cantaros.

Komui al escuchar la probabilidad de que Miranda sea la causante de que su hermana aun este con vida, empieza a dudar y un miedo en su ser lo empieza a albergar. Todas las abrumadoras sensaciones que tiene en ese momento se dispersan al recordar todo lo que dijo Allen, renovando su confianza.

―No te preocupes Miranda, debes de preocuparte por ti misma en este momento, pero Gracias por tu preocupación para con mi hermana –dijo suavemente mientras trataba de ocultar el miedo que sentía con una pequeña sonrisa reconfortante.

―Por favor…cuídelos a todos Supervisor ―dijo con lo último de su fuerza, haciendo que si inocencia se desactive en el acto.

De inmediato todos sintieron que las heridas de la pelea se empiezan a agrupar en sus cuerpos, Allen trato de ver a Lenalee que estaba a unos cuantos paso de él y queda sorprendido ya que la mayoría de los doctores se agruparon hasta donde ella esta, el dolor que siente lo estaba haciendo perder la visión pero pudo jurar que alcanzo escuchar un grito desgarrador proviniendo por parte de Lenalee, justo cando el no soporto mas y cae en la inconsciencia, empieza a soñar y a divagar en un mundo tétrico y desolado.


La rabia y el odio están presentes en una habitación repleta de velas de colores, El conde del Milenio tiene la mirada gacha dándole un aspecto sombrío y poco agradable.

Lullubel tiene la mirada fija en su amo, ella desde hace un buen rato se ha percatado de la ira que tiene su amado amo, solo está esperando a que su querido Conde le orden el contra ataque para el enemigo.

―Maestro, la hemos perdido. La descarga resulto incompleta al final es una pérdida del 80% de la planta ―informa con parsimonia. Sabiendo perfectamente el aura que tiene su amo.

―Este era el objetivo de Cross Marian ―culmina percatándose del efecto tensionan te ante el nombre del General.

―¡Tomo mucho dinero, sudor y tiempo el construirla! ―espeta con rabia contenida, mientras empuña un pañuelo firmemente en su boca en señal de disgusto.

El aire se tensiona, haciendo que Lullubel alce su rostro hasta posarlo en la espalda de su amo.

―¡El Arca fue robada! ―espeta con un odio, formando un aura simplemente espelúznate.

―No debería de haber un piano. ¿¡Pero porqué!? ―se pregunta mientras sus gafas son empañadas por la luz no permitiendo ver los ojos del mal y el resentimiento que oculta.

―EL 14°avo LE AYUDO A ESOS MALDITOS EXORCISTAS, POR ÉL SE HAN SALIDO CON LA SUYA PERO ESO NO LES DURARA MUCHO ―espata con gran ira en su corazón, mientras rompe el pañuelo en señal de frustración y el área en la que se encuentra empieza a desquebrajarse por el poder que desprende el enemigo de la humanidad.

―"Maldita oveja corrompida" "Ya me he desecho de una posible molestia pero aun así debemos de confirma bien, maldita sea "―piensa mientras le da una señal a Lullubel de que se retire, dejando a un pensativo y muy molesto Conde.

―Entendido Maestro ―dice mientras se retira del lado de su amo, y empieza a desarrollar un plan.


Han pasado tres días en los cuales la mayoría de los exorcistas están despiertos. Allen fue el segundo en despertar después de Kanda, todos están desconcertados por lo que estas pasando y la verdad es que nadie sabe por qué el ambiente es tan sombrío.

En el caso de Allen, él esta que se muere del hambre desde que despertó y eso que ya ha comido una cantidad descomunal de comida la cual rodea su cama y piso de la sala de enfermería, llamando la atención de un Lavi molesto por el ruido que hace el estomago de Krory, el cual esta como en un estado de coma.

En el caso de Kanda, él esta que mata a alguien en la enfermería, ya que no lo dejaban salir por su supuesta condición desgastada.

Todo paso normal esa mañana hasta que Allen empezó a divagar en su mente sobre lo ocurrido.

―Me pregunto cuándo es que nos dejaran salir de aquí –dijo mientras se tocaba la cabeza con su mano derecha, luego mira fijamente el techo que le proporciona el estar acostado en la enfermería, y empieza a recordar el pasado con su amado padre Mana y de un momento a otro aparece la imagen de Lenalee en su mente, confundiéndolo y haciendo que cambie de posición para ahora mirar a la puerta de salida.

―Me pregunto como estas Lenalee ―susurro, sin darse cuenta como, en su mente empieza a pasar las escenas de lo que aconteció hace unos días en el Arca, haciéndolo sacar un suspirar y reflejar una tristeza en su mirada muy inusual en él, pero muy profunda.

Decidió que lo mejor es dejar de pensar, y se levanto para ir por algo de comer, la verdad es que tiene mucha hambre, y sin hacer ruido se escapo dejando a sus compañeros en una disputa muy poco civilizada, donde participa lanzamientos de objetos y discusiones sin fin.

Cuando pasaba por el pasillo se percata que una enfermera sale muy cansada de una habitación cerca de la sala de cirugía y tiene un sus manos un sello que reconoció como los que usa su maestro, pero no le quiso poner más atención ya que todo de lo que provenga de su amo son malas noticias.

―¿Te encuentras bien? ―pregunto haciendo el ademan de acercarse para verificar que la enfermera este en buen estado.

―"Aunque si tiene algo de mi maestro ella no puede estar bien" ―pensó dándole una sonrisa característica de él, llamado la atención de la enfermera que le dio una mirada despectiva, y no es para mas ya que no todos los días se ve un paciente fuera de la cama y preguntándole a una encargada de cuidar de la salud del susodicho, se preocupe por ella. Si es verdad no es muy seguido que digamos, pero aun así le agradeció su preocupación.

―Gracias ―hizo una pausa para tratar de regular el cansancio en su voz, y le dio una mirada de regaño al verlo en la bata del hospital.

―Usted debe de ser Allen Walker ¿verdad? ―pregunta suavemente haciendo que Allen afirme agachando la cabeza.

―Le informo que el Supervisor en este momento se encuentra con unos encargados de central, y solicitaran su presencia más tarde ―informo

―Gracias, estaré con él, cuando termine de comer.

―¿Se encuentra bien joven Walker? ―pregunta

―Sí, muchas gracias a ustedes ya me siento bien –agradeció dando una pequeña inclinación de cabeza, sacándole una sonrisa de alivio a la enfermera de unos 30 años.

―Me alegro de que estés mejor, aunque me gustaría que la señorita Lee estuviese como tu ―dijo, Haciendo que Allen abra desmesuradamente los ojos al darse cuenta de que Lenalee no está mejor que él.

―¿Por qué lo dices? ―pregunta notablemente preocupado por la salud de su amiga, sintiendo una pequeña opresión en su pecho, la cual no puso atención y se concentro en ver el tenso rostro de la enfermera.

―¡Ha¡ ―exclama sobresaltada, para luego sonreír forzadamente, y sacar una excusa ―No, por favor olvida lo que dije, creo que estoy delirando por el cansancio ―dijo nerviosamente la enfermera, llamando más la atención de Allen.

Allen al ver que ella no quería hablar del estado de su amiga decide buscar información, tratando de hacerlo de la mejor forma posible, solo que se quedo a medias ya que una voz lo detuvo en su "interrogatorio".

―No te preocupes Allen, la enfermera debe de estar cansada ―dijo Lavi, saliendo de una sombra del lugar, asustando a los presentes al no haber sentido su presencia antes.

―¡Lavi! ―exclama exaltado Allen, mientras trata de regular su pulso por el susto al igual que la enfermera que quedo más pálida que el cabello de Allen.

―Jejeje, ¿te asuste Moyashi-chan? ―pregunto, inocente mente el descendiente Bookman, haciendo que Allen se molestara al haberlo llamado de esa manera.

―Es Allen, Baka-Usagui ―dijo entre dientes, mas Lavi no le hizo caso y se acerco a la enfermera la cual solo lo miro un poco sonrojada e intimidada.

―Por favor, se que divagaste pero podrías decirnos como se encuentra Lenalee ―dijo seria mente, haciendo que Allen espere ansiosamente la respuesta de la enfermera, mas esta solo agacha la mirada cohibida.

―Por favor dime como se encuentra ella ―suplica Allen, mientras le muestra una mirada de completa preocupación.

―En verdad me gustaría decirte pero…―no logro terminar de decir la oración ya que las miradas penetrantes de Allen y Lavi la dejo desconcertada, ya que eran tan fuertes que la asusto, y sin más la enfermera solo suspira derrotada.

―La señorita Lee, desde que llegaron de la misión con el General Cross, ha estado gritando y agonizando, por los dolores que su cuerpo está descargando en su sistema nervioso, hemos investigado para saber qué es lo que le está causando tanto dolor a la Señorita ―hace una pausa para mirar las caras de desconcierto de los jóvenes exorcistas.

Allen al ver que paro de hablar la enfermera, le pide que prosiga con la explicación. Haciendo que esta continúe con ella, no sin antes ver la cara sin emociones de Lavi la cual lo sorprendió mucho pero lo dejo pasar.

―Lamentablemente no encontramos explicación alguna del porque está agonizando, cuando tratamos de sedarla, el General Cross entro a la sala y nos pidió que evitáramos en lo posible que calmemos el malestar de la Señorita, ya que ese es el precio que tiene que pagar, no entendimos porque lo dijo, pero luego de eso nos pidió que nos retiráramos de la sala ya que el mismo se encargara de la supervisión de la Señorita Lee.

Allen al escuchar que su maestro estaba con Lenalee cuando él estaba noqueado lo estremeció. Y la imagen de su Maestro solo, en una habitación, con Lenalee, de inmediato se le formo una cara de completo terror, la enfermera al ver esto sonríe y de inmediato aclara lo que paso, antes de que le de un ataque de nervios al peliblanco.

―No se preocupe Joven Walker, la enfermera en jefe fue la única que se quedo con el General, por ordenes del supervisor, ya que él con una de sus famosas pataletas logro convencerlo, entre el general y la jefe de enfermeras comenzaron a analizarla, y resulta extraño, por qué, desde que el General se encargo de cuidar a la señorita, ella ha dejado de gritar, aunque todos hemos estado preocupados por ella por que no ha despertado desde hace tres días, y para completar el día de hoy el Supervisor y el General están muy ocupado con los jefes de Central, ya que estos llegaron desde ayer y es por eso que estamos encargados de cuidar la salud de la señorita, aunque es difícil ya que ella siempre esta gritando y moviendo el cuerpo desesperadamente, desde que el General Cross dejo la habitación no hemos tenido descanso ―dijo la enfermera, dejando a un Allen muy preocupado y a un Lavi muy pensativo.

―Repito ¿Puedo ver como esta? ―pregunta una vez mas Lavi, haciendo que el tono de su voz suene más serio e imponente ya que el silencio de la enfermera lo molesta.

Luego de escuchar por segunda vez la petición del joven Bookman, La enfermera le dio una mirada seria y Allen esta desconcertado ya que jamás ha visto esa cara y tono de voz en Lavi.

―Lo siento pero no es posible ya que el Supervisor no permite la entrada de nadie a la habitación de la señorita ―dijo la enfermera severamente.

―Entiendo –dijo, sacando del Shock a Allen, mientras el pelirrojo da marcha atrás, no sin antes tocar el hombro de Allen y decir que insista a la enfermera, ya que tiene otras cosas por hacer.

Allen al ver que Lavi doblo en una esquina, le da una mirada suplicante a la enfermera.

La enfermera al ver la mirada de Allen la cual esta fija en la puerta, de la habitación de Lenalee, se da cuenta de la intención de este haciendo que le entre unas ganas de ayudarlo, no sin antes percatarse de unos cortes en la mano del Walker.

―Joven Walker, debería de revisar esos cortes de inmediato

―¿He? ―Se cuestiono, pero luego mira sus manos y solo sonríe a la enfermera.

―No se preocupe estaré bien ―aseguro moviendo sus manos en el aire rápidamente entre su rostro y al frente de la enfermera que solo sonrió.

―De acurdo, entonces me retiro ―dijo mientras caminaba al lado contrario del corredor, se detiene a unos seis pasos de la espalda de Allen, haciendo que este la mire suspicaz.

―Por cierto en este momento la señorita está dormida y no hay nadie que la esté vigilando al menos dentro de un par de horas, en un gabinete cerca del armario hay unas vendas y botiquín, si gusta puede usarlas para limpiar sus cortes ―dijo mientras se retiraba del lugar, haciendo que Allen sonría ampliamente al ver la intención de la enfermera con él.

―Gracias ―dijo al aire ya que la enfermera se retiro por completo del lugar.


Allen entra a la amplia habitación, encontrándose con la imagen más desgarradora que pueda pensar ver en su vida, un montón de maquinas e instrumentos de medicina están rodeando la cama de Lenalee, y al ver a su compañera en cama, queda completamente petrificado, una sensación de malestar y molestia se forma en su ser, y al verla más cerca un frio lo sacude por la espina dorsal.

Lenalee está con un montón de sellos de dudosa procedencia en su cuerpo y también unas que otras vendas en el cuerpo, pero lo que más destaca y dejo petrificado al joven exorcista es la expresión que tiene Lenalee, es una expresión de completa angustia y dolor, como si estuviese luchando con algo en su interior como en una pesadilla muy desgarradora.

Cuando sale de su estupor y malestar, se acerca lentamente, la sensación al acercarse a su amiga es indescriptible, es como si una felicidad lo abrumara y a la vez una tristeza y dolor en el pecho lo alejara, al llegar hasta la cama le toca la corta cabellera y le entra una nostalgia al ver lo corto de está, ya que recuerda lo largo que era, y lo bello que hacía ver a su querida amiga.

―Lo siento, Lenalee en verdad si hubiese llegado antes todo esto no hubiese pasado, no estarías lastimada y no hubieses muerto en el Arca, en verdad les he fallado a todos ―dijo suevamente, acariciando un mechón cerca de la mejilla de la Lee, mientras mostraba una expresión desolada y triste.

En una mansión rodeada de girasoles y un prado seco, aparece una preciosa niña de cabellera color purpura y ojos de un verde bosque irreales, vistiendo un vestido de color rosa pastel, la niña se adentra a la mansión y saluda a unas personas que se encuentran en ella, sube por unas escaleras y llega a una habitación determinada, la chica de uno años se queda mirando fijamente a un bulto rodeado de mantas de color blanco, sonríe con ternura y se acerca silenciosamente hasta el bulto y comienza a susurrarle.


Neah, despierta, el día esta precioso y tú sigues dormido –dijo una voz muy tierna, despertando a un niño de cabellera negra y ojos de un claro color ámbar muy claros.

¡Zafiro, quiero dormir mas el día de hoy! –exclamó perezosamente Neah, cubriéndose hasta la cabeza con las mantas, dejando a Zafiro con la palabra en la boca, la mirada que refleja la chica es de completo aburrimiento, pero es cambiada por una un poco picara.

Si no te levantas le diré a Cross-Nii que te castigue, por flojo –dijo haciendo que el niño automáticamente se levante de la cama con una mirada de miedo y con un poco de molestia.

No lo arias, al fin y al cabo Cross y yo somos amigos y el no me castigaría –dijo en un susurro amenazador.

Mírame y comprobemos tu teoría –dijo divertida Zafiro, empezando a correr del alcance del niño de unos 8 años.

Espera Zafiro, ya estoy despierto, vayamos a donde Mana ¿sí? –espeta Neah tratando de cambiar la determinación de suamiga, mientras la persigue.

Jejeje, bueno pero vístete primero que Mana-chan ya esta despierto, no como su hermano Menor que es un desastre en las mañanas –dijo divertida, haciendo que Neah la mire entre amenazante y divertido por el comentario.

Aquí están, pensé que ya no saldríamos a jugar –dijo un chico de cabellera castaña hasta los hombros y unos preciosos ojos color café.

Lo siento, Mana-chan, ya sabes como es de flojo mi querido Neah –dijo Zafiro, mientras corre hasta donde Mana esta y lo abraza fuertemente sonrojando al chico.

Si no te apuras me iré con Mana-chan a jugar, nos vemos en el prado cerca del árbol de Magnolia –dijo Mientras arrastra a un Feliz Mana, que solo le da una mirada de felicidad a su hermano menor, el cual expresa una mirada de horror al ver que su hermano y amiga lo dejan solo.

Mana, Zafiro, esperen traidores no se vayan sin mí –dijo Neah, mientras se terminaba de cuadrar una chaqueta marrón.

De inmediato el chico de cabellera negra sale disparado de la mansión y corre muy rápido hasta donde esta un viejo y seco árbol, sonríe ampliamente al ver que su hermano y amiga están tratando de subir en el árbol.

Jajaja, los alcance y veo que no pueden subir hasta Magnolia –bufo haciendo que Mana solo niegue en desaprobación por el comentario de su hermano y Zafiro lo mire como un loco.

Pues si, nos alcanzaste –dijo divertido Mana.

Todos quedan en un profundo silencio mirando el bello día que les proporciona la naturaleza, solo que el silencio fue roto por una voz un poco fría.

Chicos, saben mañana me iré a Londres –informo sin mucho interés Zafiro, haciendo que los chicos la miren ampliamente por la nueva información que le proporciona su amiga.

Porque no nos lo habías dicho Zafiro –dijo por lo bajo un triste Mana.

Zafiro al notar la tristeza de su querido amigo, solo agacha la cabeza y suspira inaudiblemente, luego alza la mira y la enfoca hasta donde el cabizbajo Mana.

Porque no me gusta despedirme y lo sabes Mana, además no será por mucho tiempo –dijo suavemente mientras salta del árbol y toca suavemente el rostro de un sonrojado Mana, el cual solo agacha la cabeza en señal de vergüenza.

Un chasquido de molestia resuena en la melosa escena, haciendo que tanto Zafiro como Mana, miren el lugar de origen del ruido, encontrándose con un molesto Neah el cual solo tiene el seño fruncido.

Bueno pues yo me alegro por que así podre dormir mas, sin tener que ser despertado con un paro en el corazón todas las mañanas –dio sarcásticamente Neah, el cual solo esta de brazos cruzados en señal de aburrimiento.

Mana le da una mirada de si-claro-eso-ni-tu-te-lo-crees.

―"El que más triste debe de estar eres tu Neah" –piensa Mana, dándole una mirada de desaprobación a su hermano menor.

Bueno, yo si te extrañare Neah –dijo suavemente Zafiro, la cual solo tiene la mirada gacha, haciendo que Mana y Neah la miren precavidamente ya que no muy seguido se escucha y se ve a una Zafiro caris baja.

Neah al escucharla solo cierra los ojos en señal de pensar, luego suelta un tremendo suspiro, se acerca hasta Zafiro y la sacude un poco para saber si aun esta con ellos.

Vamos, no quería molestarte y lo sabes –dijo por lo bajo Neah.

De un momento a otro Neah siente que sus manos son tocadas por unas muy cálidas, y sin saber la sensación de inmediato desapareció, siendo sorprendido por la mirada fiera de una Zafiro muy molesta.

Pero Sabes –dijo dulcemente.

¡Al que mas extrañare es a mi querido Mana! y no a un tonto dormilón como tu –dijo fuertemente mientras sale corriendo, dejando desconcertado a Neah, el cual solo frunció el seño y Mana sonríe suavemente al ver que su hermano esta molesto y un poco frustrado.

Esa niña es tonta –dijo por lo bajo Neah.

No lo creo, solo debe de estar resentida por lo cruel que eres con ella, Neah debes de ser mas abierto con ella, tanto tu como Yo no la queremos dejar ir, ya que la queremos mucho –dijo sabiamente Mana, haciendo que Neah solo sonría.

En el fondo se escucha el eco de una voz infantil.

Si no vienen me comeré la miel del desayuno y yo se cuanto odian no comer su miel –dijo una vos muy alejada sacando de sus murmullos molestos al pelinegro. Haciendo que corra despavoridamente dejando a un Sonriente Mana que solo mira como corre su hermano.


―No me alcanzaras…aunque lo intentes…me comeré toda la miel… y sabes no te extrañare nada ya que es… más divertido jugar con… Mana ―dijo Lenalee, con voz muy débil y cansina, sorprendiendo a Allen por lo último que dijo su amiga, pero al verla despertar, rápidamente cambia su expresión a una de alivio y felicidad.

―Lenalee, me alegro de que estés bien ―dijo mientras ayudaba a que Lenalee se incorporara, ya que esta incomoda en la posición en la que se encuentra.

A su vez se quitara los sellos de dudosa procedencia, ya que estos la molestan.

―Gracias Allen-kun ―dijo suavemente ya que su voz está un poco distorsionada.

― ¿Te sientes bien? ―pregunta, mientras mira fijamente a una cabizbaja Lenalee, la cual tiene apretada las sabanas de la cama que lo cubren en una clara señal de dolor y rabia.

―Tuve un sueño…No, eso no era un sueño –susurra cansinamente, mientras apretaba mas fuerte la sabana que la cubre.

Lenalee alza su mirada en Allen, haciendo que este retroceda, ya que la mirada que le lanza la Lee es una llena de molestia, decepción, y una mesclada de tristeza y remordimiento, solo que esta no es para el Walker sino es para ella misma.

―Allen-kun –susurra haciendo que este se olvide lo que paso y se acerque más a su lado para escuchar mejor, al estar más cerca se da cuenta de que su amiga esta una vez más cabizbaja.

―Lo siento, no estoy segura de lo que paso, pero sé que he sido una carga para todos, perdónenme, prometo ser más fuerte para seguir luchando –dijo con una mezcla diferente en su voz, era como si estuviese pidiendo disculpas a alguien desconocido ya que reflejaba una necesidad inquietante y algo de vacío desconcertando a Allen.

―Lenalee, tu no debes disculparte, el que debe de pedir perdón s…―no termino de decir la oración ya que Lenalee le toma de la mano fuertemente, dándole a entender de que no siga hablando, haciendo sentir mal a Allen, ya que él siente que el que debe de pedir perdón es él y no ella.

―Allen-kun, esa es la verdad no me lo niegues por favor, puedo verlo en la mirada que mostro mi hermano y los demás al verme, estaban llena de alivio y esperanza,…cuando lo vi me di cuenta que sus miradas muestran esperanza, al igual que la tuya ―hace una pausa

―Esas miradas muestran,…para mí, que solo he sido una carga para todos, así que por favor dime…por favor dime que es lo que paso, ya que solo recuerdo que te vi a mi lado en Edo y luego despierto en tus brazos en la Orden ―dijo tratando de que su voz no se mesclara con los sentimientos que su corazón está desbordando, hace el intento de recordar y solo ve una escena de completa oscuridad la cual le genera temor, duda, confusión, miedo, dolor, y desesperación.

Allen al ver que Lenalee está confundida y al borde de la desesperación, decide contarle lo que paso, todo desde el principio de la pelea en el Arca, la capacidad de Allen para usar el Arca, la canción que se supone ella canto y para cerrar con algo de duda le cuenta que ella se encontraba muerta al momento de encontrarla, al hacerlo Allen se esforzó al tratar de que su voz sonara serena, ya que al recordarlo siente un gran dolor.

Lenalee al escuchar que estuvo muerta, solo muestra una expresión de vacio y serenidad.

―No entiendo, si morí, porque…porque aun estoy con vida, yo debería de estar muerta en este momento…¿por qué? –dijo completamente serena, como si no le importara el saberlo, pero aun así se cuestiona, su mirada se torna desesperada y aprieta mucho mas fuerte las sabanas.

―"No te preocupes por eso, lo importante es que estés con las personas que amas" ―dijo una voz en la mente de Lenalee, haciendo que esta se retuerza de dolor al escucharla, rápidamente la profunda voz de su mente le susurre palabras de aliento y olvide la desesperación del descubrimiento que a hecho, no viendo la mirada de tristeza y desconcierto de Allen.

―Créeme…que ese algo o el porqué, del que te cuestionas, no me importa saber, solo me alegro de que estés bien, que estés con vida y a mi lado ―dijo suavemente, ganado la atención de su amiga la cual se sonroja al escuchar esas palabras, igual que él y aunque no entiende por qué dijo eso.

Rápidamente se miran con extrañeza, y luego sonríen al ver lo colorados que están ambos, olvidando lo dicho, Lenalee empezó a sentir la necesidad de moverse. Se levante de su cama haciendo un gesto de dolor al usar sus piernas.

Allen al ver esto trata de evitar que se esfuerce, pero Lenalee lo retiene y le da una mirada seria, dándole a entender que eso debe de hacerlo ella.

―Tengo que levantarme algún día Allen-kun, no te preocupes y por favor déjame continuar ―dijo mientras se equilibraba y mira fijamente al joven maldito.

Allen al ver ese gento, decide continuar con lo que quiere decirle.

―Lenalee, créeme si yo hubiese llegado antes quizás tu…―volvió a ser interrumpido, ya que Lenalee le tomo la mano izquierda dulcemente, haciendo que este quede embelesado por el calor que genera su amiga, y la suave caricia que ella le da a su mano, entendiendo que ella no lo culpa por lo sucedido, solo que él aunque ella lo perdone, se culpara siempre por lo que pudo haber ocurrido.

―No digas nada, ¿sí? ―dijo mientras le regalaba una sonrisa muy cálida a Allen haciendo que este agache su rostro para evitar que vea su sonrojo, de vergüenza.

―Sabes tú inocencia me hace sentir bien ―dijo mientras mira fijamente la nueva forma del Arma anti-Akuma de Allen.

―Y Allen-kun no importa lo que haya pasado, solo no te culpes de los errores de los demás,…no siempre puedes salvar a todos Allen-kun, porque en esta guerra siempre habrá sacrificios ―dijo haciendo que Allen la mire de una forma desconcertada y melancólica, a su vez con extrañeza, ya que no puede creer lo que ella está diciendo, porque se acuerda de que ella una vez le dijo, que la Orden era como su familia y si alguno de ellos muere una parte de ella desaparece.

― ¿Porqué lo dices? Eso no suena como tú ―pregunta, sacando una sonrisa un poco afligida en la Lee.

―Eso me lo dijo Lavi, cuando pensé que ya no serias más un exorcista, Allen-kun,…sabes cuándo pensé que te perdimos en China me deprimí mucho, hice sentir mal a muchos y me sentí culpable por no estar a tu lado en ese momento ―dijo haciendo que Allen se sorprenda por lo dicho y a la vez recuerde el fatídico día en el que peleo con Tiky Mikk, Lenalee al ver lo que causo le dé una mirada de disculpa, formando un ambiente un poco sombrío entre ellos, Allen al darse cuenta del gesto de Lenalee decidió romper el ambiente que crearon al mencionar ese tema Tabú.

―Lenalee, sabes, también te quiero contar algo que paso, en esa pelea, no muchos lo saben pero quiero que seas la primera en que sepas lo que paso después, de que Tim corrió con la inocencia de Suman, cuando me enfrente contra el Noé Tiky Mikk yo debí de haber muerto en esa ocasión ―dijo, mientras por su mente pasa las imágenes de escenas en las que se enfrento al poseedor de las memorias del placer.

―Él no solo me arranco la inocencia, y me dejo incapacitado para ser Exorcista, sino que me arranco una parte de mi corazón con una de sus infernales mariposas carnívoras ―al decirlo Lenalee abre desmesuradamente los ojo incrédula de lo que dice su amigo, sintió que su corazón martillaba en señal de miedo y dolor.

―Pero la inocencia me salvo de una muerte segura, ella formo una capa en la abertura de mi corazón para que yo siguiera viviendo ―dijo calmadamente como si estuviese hablando del clima, haciendo que Lenalee lo mire fijamente, con incredulidad de sus palabras y expresiones.

Sin saber el por qué unas fuertes ganas de abrazar a su compañero Exorcista se agrupa en su corazón haciendo que inconscientemente tome impulso de donde esta parada y se aferre del pecho de Allen en un abrazo fuerte.

Allen al sentir la calidez del abrazo de Lenalee, sin miedo a lo que Komui le pueda hacer le devuelve el gesto, haciendo que su conciencia y sentidos tomen en cuenta la presencia peculiar de Lenalee.

La sensación de calidez y el aroma que solo ella desprende, la suavidad de su cabello en su mejilla, es tan reconfortante, haciendo que Allen se relaje, cierra los ojos y se acuerda de algo parecido que ocurrió en la búsqueda de su maestro, en específico una noche nevada y oscura, donde su ojo maldito lo mantenía despierto a causa de su evolución.

―Allen ¿estás bien? ¿No te paso nada más?, ¿aun te duele? ―pregunto entre susurros y con voz casi quebrada, apretando con cada palabra el abrazó entre ella y él.

El susurro de las preguntas, el tono de la voz de Lenalee y aunque parezca pervertido la calidez del pecho de ella en su pecho, lo hace sonrojar y darse cuenta que estar en esa posición es indecorosa y mal pensada, haciendo que se avergüence aun mas por pensar y hacer eso, pero antes de que se aleje de ella el recuerdo de esa noche en la cual se entero que la motivación de su amiga en esta guerra es proteger a su familia lo dejo desconcertado, ya que la calidez de esa vez y de esta, es diferente. Le hace olvidar lo cerca del cuerpo femenino en el suyo y lo hace centrarse en saber porque es diferente la calidez del ahora que el de antes.

Su tren de pensamientos quedo cerrado al escuchar la voz de su amiga.

―Allen-kun

―No te preocupes estoy bien ―dijo mientras se alejaba muy a su pesar, del abrazo que le ofrece su compañera, al hacerlo posa su mirada en el rostro de su compañera, y al hacerlo su mirada queda atrapado en los hermosos ojos color amatistas de ella dejándolo en un trance.

Lenalee al sentir que su amigo rompe el abrazo siente un poco de frio y un sentimiento de pérdida que la desconcertó por un breve momento, de inmediato posa su mirada en los preciosos ojos color plata del peliblanco quedando igualmente atrapada en ellos, lentamente sus rostros se acercan acortando lentamente la distancia que hay entre ellos.

Al estar a unos cinco centímetros de distancia, Lenalee cae a un lado dormida, solo que Allen evita que se caiga ya que esta cerca de ella para atraparla.

―Lenalee ¿estás bien? ―pregunta aterrado, mientras acomoda en la cama a su amiga y toca su rostro para tratar de despertarla.

Lenalee al sentir la calidez de la mano de Allen en su rostro, posa su propia mano en la de Allen deteniendo la caricia que le está dando mientras lo mira intensamente, haciendo que Allen se sonroje al ver la intensa mirada de su compañera.

―Quien eres

Al escucha esa pregunta Allen quedo frio, por un momento juro que el color de los ojos de Lenalee se torno verdoso y carente de emoción. Pero rápidamente es cambiado al tono amatista que tanto conoce.

Rápidamente Lenalee cobra el sentido. Y mira fijamente la cara desconcertada de su amigo Allen.

―Estoy bien, no te preocupes, solo me apague,…Jejeje…creo que tengo hambre ―dijo suavemente mientras le da una ligera sonrisa que deja inquieto y mas sonrojado a Allen, ya que esa sensación nunca la había sentido antes por parte de su amiga.

―Allen-kun, ¿podrías ayudarme a salir de este lugar?, me siento bien y la verdad tengo demasiada hambre, que creo que podría hacerte competencia –dijo, ampliando la sonrisa haciendo que cierre los ojos al sonreír, haciendo que Allen le de una mirada estupefacta.

―Esto, Lenalee, creo que lo mejor es que estés en reposo, ya viste que te desmayaste ―dijo, pero al recordar el momento ella le pregunto quién era lo asusto, no se fijo que su rostro está muy cerca del rostro de su amiga, cuando se dio cuenta perdió las palabras.

La mira fijamente y solo atina a sonreír suavemente, alejándose de la cercanía que compartían mutuamente.

―He bueno… lo mejor es...–suspiro– que te quedes aquí y te recuperes, no queremos que te pase nada malo –dijo seriamente.

Lenalee al ver la seriedad de su amigo solo sonríe, y se para de su cama sin mirar a Allen.

Allen al ver que Lenalee no le hará caso, trata de detenerla pero se detiene al fijarse en la vestimenta de ella, que solo consiste en unos pantalones muy cortos negro y una blusa de tiras blanca dándole un aspecto muy sugerente, haciendo que Allen aparte su mirada de ella y se reprenda y recuerde que él no es como su maldito y pervertido Maestro, rápidamente busca en la habitación algo para cubrirla mejor.

―"Por que viste de esa manera, si mi maestro estuviera aquí no me imagino lo que le podría hacer" ―pensó, mientras encontró una bata en una silla cercana a él.

―Lenalee…usa esto te debes de sentir incomoda solo usando lo que llevas puesto ―dijo nerviosamente, haciendo que Lenalee lo mire inocentemente no entendiendo lo dicho por su compañero, pero aun así acepto la bata, cuando bajo la vista para fijarse que lleva puesto se sorprende al ver lo que lleva puesto y delante de su amigo, inadvertidamente se sonroja locamente y se viste rápidamente.

―Gracias Allen-kun, esto ¿nos vamos ya? –pregunto, mientras mantiene su sonrojado rostro agachado, para que Allen no vea lo avergonzada que esta.

―Ha, b-bueno Sigo pensando que lo mejor es que te quedes aquí ―insiste, olvidando la incomodidad que sintió hace unos segundos.

―Vámonos, tengo hambre ¿si? ―dijo, olvidando la incomodidad de sentía al estar cerca de Allen, y le da una mirada de añoranza, mientras hace un puchero muy tierno haciendo que Allen desista de lo que dice.

―Porqué tiene que ser tan linda y testaruda" –pensó dando un suspiro resignado.

―Bueno vámonos, pero si te sientes mal te traeré de inmediato ―anuncio, mientras abre la puerta de la habitación permitiendo salir a Lenalee.

―Entendido ―dijo saliendo de la habitación, Allen la sigue de cerca y por un breve momento mira el rostro de su amiga y mira sus ojos se tornan de un color Verde bosque desconcertándolo otra vez, por un breve instante pensó que la persona con la que camina codo con codo no es su amiga, pero al fijarse mejor se da cuenta de que siguen siendo del color amatista que tanto gusta mirar.

―"Debo de estar mal de la vista" –pensó mientas se rasca torpemente la cabeza.


―El ataque será pronto, no quiero fallas, debemos de recuperar el Huevo para el amo ―se escucha una voz carente de emoción en la oscuridad.

―Si Noé-sama ―se escucha variadas sádicas en la oscuridad, formando varios n ecos, por todo el lugar.

―Satisfagan al Amo y serán recompensados ―dijo la misma voz carente de emoción.

―Si Noé-sama ―dijeron las mismas voces sádicas apareciendo en la escena una gran cantidad de Akumas y Lullubel.


Se ven a Allen y Lenalee en la cafetería siendo rodeados por una gran variedad de platillos en la mesa, siendo la mayoría más que todos de Allen ya que él es el que más come en la Orden, lo que sorprendió a muchos en la cafetería es que Lenalee está comiendo más de lo que ella come regularmente.

―Lenalee.-chan ¿ya estas mejor? ―pregunto un sorprendido Jhonny, el cual solo mira las 6 platos al lado de Lenalee.

―Sí, no te preocupes ya estoy mejor, solo que tengo un hambre inmensa –dijo mientras se ruborizaba y sonreía.

Todos en la cafetería estaban de acuerdo en que debe ser por estar durmiendo tres días sin comida, ya que no es normal verla comer de esa forma.

―Baya que es raro que tengas mucha hambre Lenalee, hasta ya le estás haciendo competencia a Allen –dijo divertido Johnny, haciendo que Lenalee se sonroje por el "cumplido".

―Jejeje, la verdad es que no sé lo que me pasa, pero da igual ya estoy satisfecha, aunque creo que Allen-kun se tomara su tiempo en comer ―comento dándole una mirada divertida a un tragón peli blanco, el cual tiene una pila enorme de platos en su rostro mientras prueba una hamburguesa sin parpadear, dándole un aspecto concentrado en su acción, y haciendo sonreír a la mayoría de las personas en la cafetería.

―Allen-kun, aun no acabas ¿verdad? ―pregunta sacando a Allen de su momento de degustación.

―Lenalee-chan, creo que deberías de estar en la enfermería –dijo Johnny superando su momento de estupor al ver a Allen comiendo, la verdad es que aun no supera la forma en cómo come Allen.

―No te preocupes Johnny, me siento bien, lo único que me retenía en la sala del hospital son unos papeles pegados en mi piel, la verdad es que ya no siento dolor alguno ―dijo, mientras hacía ademan de levantarse. ―Por cierto Johnny podrías decirle a mi hermano que estaré en mi habitación cambiándome y estaré en la cámara de Hevlaska luego de eso, Gracias ―concluyo mientras salía de la cafetería, dejando a un curioso Johnny.

―Claro Lenalee, lo que tu digas ―dijo un poco confundido por la acción tan repentina por parte de la hermana de Komui.

Luego de un momento a otro aparece por una de las puertas de la cafetería un ajetreado Rever, el cual mira por todos lados como si buscara algo.

―Johnny, ¿has visto…a Lenalee? ―pregunto entre jadeos.

―Si jefe de sección, ella está en su habitación cambiándose, y luego bajara a la cámara de Hevlaska ―informo, haciendo que Allen se acuerde de que tiene que llevarla a la enfermería por si algo ocurre algo parecido como cuando la visito, levantándose rápidamente de su banca y dejando a medias lo que tiene por comer, antes de llegar a la puerta es detenido por un hombre de cabellera rubia y dos puntos en la frente muy llamativos.

― ¿Es usted Allen Walker? ―pregunta lacónicamente el hombre pelirrubio.

―Sí, soy yo, dígame que es lo que necesita

―Gusto en conocerle, soy el Inspector Howard Link, estaré a cargo de supervisarte, Joven Walker ―informo dando una ligera inclinación de cabeza.

―Gusto en conocerlo Link-san ―saludo inocentemente.

―Si no es molestia me gustaría ir a un lugar determinado –dijo nerviosamente Allen el cual no ve intenciones de que el Inspector le de espacio para moverse.

―Lamento informarle pero tengo que seguir todos tus movimientos mientras espero instrucciones. También se le tiene prohibido tener contacto con el General Marian Cross –dijo lacónicamente, haciendo que Allen lo mire seriamente, ya que ese era uno de los pensamientos que tenia mientras comía.

―Entiendo Inspector, será que puedo dirigirme hasta mi habitación a cambiarme –preguntó mientras piensa porque le niegan ver a su Amo.

―Por su puesto, lo acompañare, hasta su residencia en todo momento.

―H-ha, jejeje si claro –dijo Allen mientras sonreía forzadamente.

―No sé si le importe, pero me gustaría ir al baño –se excuso Allen dándole una mirada fija.

―Claro puede ir, yo lo acompañare -informo seriamente no viendo la intensión de Allen de salir corriendo.

―B-bueno, pues…¿vamos? –pregunto forzadamente.

En silencio Allen salió rumbo al baño a cambiarse, siendo seguido de cerca por un muy cerio Howard Link, el cual se ha dado cuenta de que Allen esta muy tenso desde que le informo que le negaron el ver al General Cross.

Luego de terminar su rutina de baño, un silencio profundo se formo, Allen se sentía realmente incomodo hasta que decido romper el trémulo silencio.

―Esto, Link-san are una parada a la habitación de Lenalee, si no es molestia –informo no muy convencido de si haberlo dicho ya que apenas Link escucho el nombre de Lenalee se tenso y le dio una mirada analitica.

―Así que la señorita Lee, ¿ha despertado? –pregunta dudoso de lo que escucho.

―Joven Walker me temo que deberá de acompañarme a informar de este suceso al señor Komui, ya que es una prioridad lo que pase con la señorita Lee –informo lacónicamente, no viendo la mirada de resignación por parte del peli blanco mientras caminan hasta la oficina del supervisor.

―De acuerdo, pero ¿porque es una prioridad? –pregunto seriamente.

―Eso será informado luego, pero la verdad es que la señorita Lee, puede ser una potencial candidata para ser la portadora del corazón al igual que usted –informa, sorprendiendo a Allen no dándose cuenta de la mirada seria y despectiva que le lanza Link.

―Aun que no lo creo por su parte –dijo, sacando del estupor en el que se encuentra Allen y dejándolo con una nueva duda.

― ¿Por qué lo dice? –pregunta extrañado.

―No me haga caso, solo manténgase al margen hasta que se le pida hablar –ordeno, haciendo suspirar a Allen.


Lenalee se termina de cambiar, en el momento de hacerlo se fija que está usando un vestido estilo ballet verde hasta la mitad del muslo, con unas mallas blancas y zapatos a juego con el vestido.

Al verse en el espejo seda una mirada aburrida y triste, no reconociéndose así misma sin su cabellera. Luego cerró sus ojos tratando de sentir su inocencia.

―Nada, no siento su poder -susurra pasivamente.

―Que es lo que me pasa, porque siento que me hace falta –se pregunta, luego toma asiento en su cama y se acurruca en forma de feto aferrándose fuertemente en sus piernas.

―"Inocencia, sin ti me siento libre y no como una prisionera, es una sensación muy agradable ya que hace mucho que no me sentía de esta manera, pero porque siento que esto no durara mucho, porque me haces falta si te odio" –pensó melancólicamente, mientras agarraba una almohada fuertemente y a apretaba en su pecho.

―Porque, siento que algo malo pasara –dijo suavemente, cerrando los ojos pensativamente.

―"Que es lo que en verdad pasa con migo, que fue ese sueño que tuve, porque fue tan real" –pensó, abriendo los ojos mientras por su mente pasa la escena de una niña corriendo por un prado seco siendo seguida de cerca por un peli negro.

Sin más sintió la necesidad de solo levantarse de la cama y salir rápidamente sin dirección aparente.


En una sala se encuentran los dirigentes y supervisores de las ramas de la orden oscura, los cuales están debatiendo sobre el hecho que acontecieron los exorcistas en Japón.

―Inspector Leverriel, dígame que es lo que está buscando en verdad –pregunta un muy cerio Komui.

Un hombre de aspecto militar y con un peculiar bigote, sorbe una taza de té mientras le da una mirada de superioridad y desprecio a el supervisor de la Orden Oscura Europea.

―Como sabes Komui-san, quiero saber si Allen Walker es un enemigo o no. Eso es todo. –dijo dándole otro sorbo a su té.

― ¿Debemos de dudar de nuestros compañeros? –cuestiona la supervisora de la orden Oscura de Estados Unidos.

―Exorcista o no, si él está involucrado con el enemigo, es un hereje peligroso. –recalco Leverriel.

―Investigue tanto como guste, Inspector Leverriel –remarco Cross, calmadamente, dejando estupefactos a todos en la sala.

― ¡General Cross! –espeto Komui, sin creer lo que escuchaba por parte del General.

―Lo que vayan a hacer con él, puede ser decidido después –dijo calmadamente evitando olímpicamente el llamado de Komui, mientras tomaba una postura relajada en frente de todos los supervisores.

― ¡¿Que está diciendo, General Cross?! – Komui, cuestiono incrédulo, dándole una mirada punzante al pelirrojo.

―Entonces creo que haré justamente eso General –dijo maliciosamente Leverriel, dando una sonrisa de satisfacción por lo que escucho por parte del General Cross.


Lenalee sale disparada en dirección al despacho de su hermano, siente que algo no está bien, antes de llegar se da cuenta que Allen está acompañado de un hombre pelirrubio, y de inmediato se detiene reconociendo a Link.

―"Porque Allen-kun está con ese hombre "–pensó sintiéndose impotente y un poco nerviosa.

De inmediato se esconde, al escuchar lo que dice su compañero.

―Entonces Link-san, porque estamos esperando –pregunto, mirando fijamente al peli rubio.

―Porque el supervisor y el Inspector están tratando de algo en este momento, es por eso que no podemos interrumpirlos –dijo monótonamente.

Lenalee al escuchar que el Inspector esta en el despacho de su hermano, se le helo la sangre y simplemente no supo qué hacer, solo se quedo pasmada como estatua, con una mirada de completo terror marcada en su rostro, mientras recuerdos de su niñez pasan por su mente.

―Entiendo, pero dime ¿porque me tienes que supervisar? no entiendo –cuestiona el peliblanco.

Link no pudo terminar ya que las puertas de la sala de Komui se abren, saliendo un científico, haciendo que tanto Komui como Leverriel seden cuenta de la presencia de Link y Allen.

―A-¿Allen? –pregunta nerviosamente Komui.

― ¿Buenas tardes Komui-san? –cuestiona Allen ya que vio al hermano de Lenalee muy tenso.

―Así que tú debes de ser Allen Walker –dijo lacónicamente Leverriel, dándole una mirada de soslayo a Allen, el cual solo le entra un escalofríos al ver a el Inspector Leverriel.

―Si señor soy yo, ¿dígame en que puedo servirle? –pregunta un serio Allen.

Lenalee al escuchar la voz de Leverriel, solo cae de rodillas al suelo provocando un ruido sordo, llamando la atención de Leverriel, el cual se da cuenta de la presencia de Lenalee, la cual solo tiene la mirada gacha.

―Oh. Hola Lenalee, veo que ya has despertado. ¿Cómo están tus piernas? –pregunta con interés renovado, mirándola fijamente.

Komui no sabe qué hacer él quería mas que nada que su hermana no viera al Inspector.

Allen solo mira la escena sin saber que hacer, sin mas silo se acerca hasta donde esta Lenalee y se da cuenta que esta temblando como una hoja, la ayuda a levantarse pero seda cuenta que Lenalee no alza su rostro, solo mira el suelo.

―Inspector…Leverriel –susurro aterrada, dándole una mirada horrorizada, confundiendo a Allen.

―Me alegro de verte, Fue decidido que debo quedarme aquí por un tiempo. También revisaremos tu Inocencia, así que por favor coopera –informo, mirándola un poco altanero al ver la mirada de horror que tiene para con él, sin más tomo un sorbo de su té.

Komui no aguanto más y solo salió disparado de su escritorio hasta donde esta su hermana.

―¡LENALEE-CHAN! –espeta cantarín, dándole un fuerte abrazo a su hermana, haciendo que pierda el enfoque de Leverriel.

―Me alegro de que hayas despertado –dijo, tratando de sonar alegre, mientras le da una mirada a Allen.

―Pero sabes lo mejor es que me esperes en tu recamara, ya que acabas de despertar y no queremos que te pase nada verdad –dijo haciendo que Allen tome de la mano a Lenalee y la trate de sacar de la habitación, no entendiendo en nada la escena que esta presenciando.

―Y…antes de que te vayas, Horneé este pastel, ¿Te gustaría probarlo? –pregunta alegremente, dejando a Allen con la boca hecha baba al ver lo bello y delicioso del pastel en la mano del Inspector.

Komui al ver el intento del Inspector de hacer que su hermana se quede, empuja levemente a Allen y aparece muy cerca a inspector.

― ¡Wow! ¡Luce delicioso! ¡Yo quiero un poco! –espeta infantilmente, acosando al Inspector con sus ñoñerías, Allen al verlo le da pena ajena por lo infantil de Komui.

Komui al ver que Allen aun no sale de la sala, decide forzar su salida.

―¿Por cierto no es hora de que a Lenalee le hagan un chequeo? –pregunta cantarín, haciendo que Allen asienta débilmente mientras sonreía forzadamente.

―S-si, es cierto, la llevare –dijo mientras salía arrastrando a una lúgubre Lenalee. La cual solo mira el suelo como lo mas interesante del mundo.

―¡Cuento con tigo, Allen-kun! –espeto nerviosamente.

Allen solo sonríe, y sale de la habitación un poco pensativo.

―Parece que Lenalee todavía no puede perdonarme ¿verdad?


Bueno la verdad me pasaron muchas cosas de las cuales quiero olvidar, TTnTT he descuidado el Fic y a mi Sempai, este esta dedicado a ella y espero que me perdone por no estar mas pendiente de lo que pasa...no tengo explicación para ello solo que la vida apesta y mi tiempo no dura nada...jejeje.

Primero que nada se que no tengo muchas seguidoras que guste de mi Fic, se que me falta mucho para narrar correctamente y como es debido pero la verdad es que quiero seguir con el Fic aunque me cueste 6 años acabarlo. ¬¬ no exagero pero espero que me tome menos tiempo jejejeje XD.

Bueno les deseo lo mejor...y Carito-chan TTnTT perdona a esta ingrata Couhai...te extraño y espero que por lo que estoy pando lo supere pronto y mi celibato de Internet acabe pronto...no sabes como de feiz estoy de al menos lograr subir este capi *w*.

Ptt: A las que aun leen esta historia por favor ¿Review?, tomatazos, bombas, ideas? todo es bienvenido :D

Matta Nee!