-Itai!
- Claro, no dejas de retorcerte mientras te ausculto.
- Pero duele!
- Tienes un esguince de tercer grado... me supongo que a pesar de lo que creas, es obvio que tiene que doler¿o no?
- Eres un malvado¿te lo ha dicho alguien, Ootori Kyouya?
- Cada día de mi vida.- contestó sonriendo.
Kyouya llegó al Manor para visitar a Haruhi y checar su tobillo, Kaoru le había llamado al celular para avisarle de la caída, pero el día anterior estaba profundamente dormida y prefirió no despertarla. Verla ahí le hacía sentir demasiadas cosas que creía perdidas, principalmente porque siempre obtenía lo que quería, excepto cuando se topó con Fuijoka Haruhi, que era lo que a nadie le había dicho que deseaba y que jamás podría tener. Y verla ahí, herida, vulnerable, le hacía rememorar cosas que creía olvidadas, perdidas, definitivamente, no le hacía bien el estar tan cerca de ella.
- ¿Cómo fué que llegaste al Manor con este esguince en el tobillo?, me imagino que no viniste caminando, o al menos eso espero.
- Contrario a lo que pareces pensar, no soy tan tonta, Kyouya, Takashi me trajo al Manor.
- So ka, por fin te topaste con él- Kyouya frunció el ceño, su voz sonaba demasiado triste y velada, el rey de las sombras no podía tener ese tipo de dificultad de palabras, así que recompuso su postura y habló con una voz más enérgica -¿hablaron de todas las cosas que pasaron entre ustedes?
- No- dijo Haruhi en una voz muy suave -no puedo hablar con él tan fácil Kyouya, me duele demasiado aún. Ha pasado tanto tiempo y el verlo aún me duele en el alma. No lo entiendo. En ocasiones me gustaría ser algo vulnerable y llorar en el hombro de alguien. ¿Sabes?, en ocasiones olvidamos quienes somos en realidad, y creo que en ocasiones también queremos olvidarlo, pero no podemos hacerlo. Aunque no creo que eso te pase¿verdad?, el rey de las sombras jamás podría desear eso.
- Sabes que puedes llorar en mi hombro¿cierto?. Y aunque no lo creas, ese deseo me ha pasado más seguido de lo que puedes imaginar, olvidas que soy parte de una de las poderosas 7 familias de Japón, Haruhi.
- No, Kyouya. Jamás podría olvidarlo. ¿Recuerdas la impresión que fue para todos el que te llamara por tu nombre de pila la primera vez?- preguntó cambiando drásticamente de tema.
Kyouya rió abiertamente por primera vez en muchos meses al escucharla decir eso. La primera vez que había dejado el honorífico de lado fue durante su graduación. Kyouya y Tamaki dejaban la escuela y se despedían de cada uno de los lugares que los habían albergado todos esos años. Sin saber cómo, desde hacía mucho que ella había terminado de pagar su cuenta con el Host Club, pero jamás lo dejó, al contrario, siguió con ellos todo ese tiempo. Fue durante la entrega de diplomas que Kyouya se sintió tentado a poder decirle por fin todo lo que sentía por ella; con el diploma en la mano se dirigió a su casa, su padre organizó la mayor de las fiestas para él (Claro que no, las fistas de Ootori Yoshio eran de negocios siempre), pero lo único que Kyouya quería hacer era correr lejos de ahí. Un leve toque en la puerta de su recámara y la mucama le avisaron que todos le estaban esperando, y al bajar se llevó la mayor de las sorpresas al encontrarse al Host Club ahí al entero.
- Madre! Hemos venido a desearte que seas muy feliz ahora que has concluído tus estudios de preparatoria, sabemos que te vas a estudiar al extranjero y queremos decirte que te extrañaremos con todo el corazón.
(Idiota ¬¬' )
- Tamaki, en primer lugar, tú vienes conmigo; en segundo, ambos nos graduamos; y en tercero, nos vamos a ver cada día, no entiendo qué haces aquí con todos.
- Dado que no todos están invitados a tu fiesta, decidimos venir a decir hola antes de que comenzara todo y darte un abrazo- dicho esto, se adelantó a abrazarlo y plantar un suave beso en sus labios- felicidades, Kyouya.
Nunca vió venir eso, dado que todo salió de los brazos y los labios de Haruhi. Tamaki estaba demasiado sorprendido par hablar siquiera, Mori y Honey estaban con la boca abierta, y los gemelos cerraban los puños a punto de golpear algo. Kyouya se recompuso de la sorpresa, sonrió y se escondió tras el reflejo de sus gafas de diseñador, abrazó de nuevo a Haruhi con todas sus fuerzas, sintiendo el beso en sus labios y terminó el resto de la tarde sonriendo.
- Nunca vieron venir eso de tí, Haruhi.
- Ni de tí, Kyouya. Jamás pensé que pudieras sonrojarte. Te veías lindo sonrojado- Le dijo coqueta. Kyuoya no podía creer la malicia en la voz de Haruhi, sobre todo porque años de ser frío y calculador no le habían enseñado a tratar con una persona amada siendo provocativa. Haruhi sonrió para sí misma. Kyouya era tan serio que era demasiado tentador el provocarlo y verlo sonrojarse, y se veía tremendamente lindo así. Kyouya sintió el sonrojo trepar por sus mejillas al escucharla- aún te ves lindo- sus ojos perdieron la sonrisa y se puso seria de pronto- Kyouya, cambiando el tema, la verdad es que me apena pedirte esto, pero... ¿podrías solamente dejarme llorar en tu hombro un segundo?, sé que no eres dado a los sentimentalismos, pero creo que necesito eso en este momento¿crees poder soportarme¿por favor?- las lágrimas resbalaban por las mejillas de Haruhi mientras decía esto. Kyuoya sintió su corazón romperse de nuevo, pero haciendo acopio de sus fuerzas, dejó que recargara su cabeza contra el hombro, y cuando los sollozos comenzaron a ser más acusados, abrió los brazos y la abrazó con todas sus fuerzas.
Ninguno de los dos reparó en la sombra que los veía desde el vano de la puerta. Kaoru se sentía extraño al verla abrazar a otro hombre, sobre todo si ese hombre era Kyouya. sin embargo, de alguna manera, no se sentía tan celoso como al verla con Mori, como si supiera que de alguna manera era algo necesario para alguien ese abrazo. Pero, para quién?
Kyouya podía sentir el cuerpo de Haruhi entre sus brazos, su corazón lleno de algo antes vagamente reconocido como amor. Con ese abrazo Kyouya por fin cedió a sus sentimientos, con ese abrazo le dijo adiós por completo al Rey de las Sombras, con ese abrazo dejó que una amiga sonriera de nuevo... no importaba lo que tuviera qué hacer, iba a conquistarla, y a mostrarle lo que un verdadero amor puede hacer.
-----------------------
Bueno, ya están las tres posibles parejas... a ver cuál prefieren, díganme por favor, porque estoy demasiado confundida con ellas...
