¡Me estoy dando un tiro por terminar el capítulo, así que disculpen si estos comentarios les aburren…!
(SPOILER 297. [Sé que esto pasó hace ya un rato…pero no había tenido tiempo de actualizar DX]. Ok, primero que nada. Mashima, me disculpo por haberte ofendido a ti y a tu árbol genealógico. Ahora sé que sacaste a Gajeel de la pelea para que encontrara ese cementerio. Aún así, cuando te pedí hicieras un mejor capítulo…¡no me refería a que me destrozaras los nervios! Díos mío, después de casi hiperventilar con lo que estaba pasando, por fin llegué a una teoría que no suena tan descabellada: La Levy con cicatrices está en un futuro alterno donde todos murieron. La chica que encuentra Jellal es una Lucy de ese futuro —que sobrevivió, tal vez desapareciendo en otra dimensión al abrir el portal con sus llaves—, y viene a avisarles a todos de la catástrofe —estilo Trunks del futuro—. Y digo…¡es que no se pueden morir todos —mucho menos Gajeel porque debe estar con Levy—, o se acabaría Fairy Tail y yo mataría a Hiro! En fin, sólo ignórenme -.-).
Una cita con el desastre. Parte II
—Oh por Mavis. ¡Oh por Mavis!
Levy corría a toda prisa en dirección a Fairy Hills. El corazón le latía a mil por hora y apretaba su libro lo más fuerte que podía contra su pecho.
—¿No estoy soñando? —se decía con las mejillas teñidas con un profundo color rojo—. ¿De verdad Gajeel me invitó a cenar? Sé que no debo hacerme ilusiones, pero no puedo evitarlo… ¡Oh por Mavis! Tengo que arreglarme.
Jadeando, llegó con rapidez a los dormitorios y subió los escalones de par en par. Abrió la puerta de su habitación y la cerró de inmediato después de entrar. Arrojó el libro que llevaba sobre su cama y se hizo paso a través de los textos que yacían tirados por todo el suelo del cuarto. Desvistiéndose, entró al baño y se metió a una gran tina, dispuesta a limpiarse el sudor que cubría su cuerpo con una ducha de agua caliente.
-o-o-o-
—¿Gajeel?
Lily entró al apartamento, que se encontraba sumido en un extraño silencio. Se había desviado de su camino con el Redfox de regreso del gremio para conseguir algunos libros de cocina.
—¿Dónde demonios se metió?
Dejó los manuales sobre la mesa del comedor. Avanzó algunos pasos hacia la sala cuando distinguió unos fuertes sonidos. Frunció el entrecejo.
—¿Gajeel? —volvió a preguntar.
Al acercarse más, descubrió al Dragon Slayer dormido boca arriba sobre el sofá más largo del lugar. Roncaba con fuerza, con la cabeza recostada sobre un cojín.
—No puede ser… —murmuró el Exceed.
Abrió sus alas y se elevó en el aire para caer en picada con gran fuerza.
—¡Oi, idiota! —le gritó con exasperación aterrizando sobre su cabeza—. ¡No es momento de dormir!
El pelinegro abrió los ojos, exasperado.
—¡Cállate, gato! —le espetó mientras trataba de golpearlo, en vano—. Sólo fue una maldita siesta de cinco minutos.
—¡¿Cinco minutos?! ¡Fue como media hora! Tienes una cena qué preparar, Gajeel.
El mago gruñó a la vez que volvía a cerrar los ojos.
—Recuerda el dicho, "camarón que se duerme, se lo lleva la corriente".
—¡Tu camarón puede irse al infierno!
—Éste va a ser un largo día —se lamentaba Lily.
-o-o-o-
Levy se hallaba sumergida en el agua tibia, con sólo la parte superior de la cabeza sobresaliendo por la superficie, dejando la nariz al descubierto para poder respirar. Su mente se consumía dentro de miles de pensamientos que le sonaban meramente incoherentes.
—¿Por qué me invitaría? —murmuraba—. ¿Por qué a mí? ¿Y si sólo es una broma? —suspiró—. Aunque dijo que había sido idea de Lily…
Salió de la tina y enrolló una pequeña toalla blanca alrededor de su cuerpo y otra enroscada en su cabello. Se paró sobre un tapete seco y comenzó a secarse las piernas, cuando de pronto, escuchó un ruido.
—Cállate, te va a oír —se oyó quedamente afuera del baño.
La McGarden abrió los ojos, sorprendida. Levantó la cabeza con lentitud y se dirigió con sigilo hacia la puerta. Pegó el oído contra la madera.
—Tal vez ya sepa que estamos aquí, de todos modos —dijo otra voz.
—¡Shhh!
—¡Oh no! Alguien se metió en mi habitación —el pulso de la peli azul se aceleró—. ¿Qué hago?
Levy apretó los puños a ambos costados. Amarró la toalla con firmeza por un extremo contra su cuerpo.
—¡Nadie me va a arruinar este día! —se dijo decidida.
Abrió la puerta velozmente, colocándose en posición de ataque.
—¡Solid Script: Fi-…!
—¡No, Levy-chan!
La pequeña maga se detuvo ante el grito de Lucy Heartfilia.
—¡¿Lu-chan?! –exclamó boquiabierta.
Miró hacia los extremos, descubriendo que su habitación había sido invadida por una plaga de chicas. A lado de la rubia, se encontraban Mirajane, Wendy, Juvia, Cana y hasta Erza, haciéndose espacio entre los múltiples estantes y los libros desparramados por toda la habitación.
—¿Pero qué…? ¡Kyaaaaaaaa! —gritó apretujando su toalla con mayor fuerza—. ¡¿Qué hacen todas ustedes aquí?!
—Eh, larga historia —respondió la Alberona tomando de una botella.
—¡¿Cómo entraron?! —siguió la peli azul.
—Fue fácil —dijo Erza con una sonrisa.
Levy miró hacia la puerta de su habitación, que estaba por completo destrozada.
—¿C-Cómo? ¿Por qué? —preguntó.
—¡Demasiadas preguntas, Levy-chan! —indicó la rubia con ambas manos en la cadera—. Tenemos mucho que hacer. ¡Tienes una cita, después de todo!
La McGarden palideció. ¿Qué rayos había dicho su amiga? Y varias manos la jalaron, apoderándose de ella. Le quitaron las dos toallas y la vistieron con una bata amarilla.
-o-o-o-
Finalmente después de que Lily hiciera entrar en razón a su compañero, Gajeel se levantó. Fue hacia la cocina, donde leía con rapidez los recetarios que el Exceed le había llevado. Miraba con indiferencia los múltiples platillos que inundaban las hojas.
—Ya te dije que no sé cocinar. ¿Qué demonios quieres que le prepare?
—Y yo que sé —el felino se encogió de hombros—. Tú la conoces más, deberías saberlo mejor que yo.
—Pero no sé qué rayos es lo que come…
—¿Te gusta Levy y no sabes si quiera cuál es su comida favorita?
—¡Deja de decirlo!
—¿Decir qué? ¿Que te gusta? ¿Que estás completamente loco por ella?
—¡¿Qué?! ¡No seas idiota!
—¿Que la amas con todo tu corazón? —siguió burlándose Pantherlily.
—Eso es todo, estás muerto —aclaró Gajeel levantándolo y sujetándolo por el cuello.
—Oi, cuidado con lo que haces —le dijo su compañero—. Si me matas, terminarás quedándote sin tu cena. Me necesitas.
El Redfox apretó la mandíbula con fuerza.
—Te mataré después de que la enana se haya ido.
—Me parece bien —respondió con socarronería.
—Ahora dime, ¿qué carajo le preparo?
—Ya te dije que no lo sé —repitió Lily—. ¿Pescado? ¿Un delicioso kiwi? —sugirió con ojos soñadores.
Gajeel puso los ojos en blanco, negando con la cabeza.
—Piensa, tú conoces a Levy —reiteró Pantherlily—. ¿Qué has visto que coma en el gremio? ¿O qué crees que podría gustarle?
—¡No lo sé! Nunca me fijo en eso.
Ambos se quedaron en silencio por unos instantes.
—Un segundo —habló el pelinegro después de pensarlo un rato—. Mi magia es de hierro y puedo alimentarme de él. Entonces si la magia de la enana tiene que ver con libros y letras…¡le cocinaremos unos libros!
El Exceed se quedó con los ojos totalmente abiertos, viendo incrédulo hacia la mirada triunfadora de su dueño. Se dio un fuerte golpe en la frente con la pata delantera.
—En verdad es un idiota.
-o-o-o-
—Sentimos haber entrado de esta manera sin avisarte, Levy-san —se disculpó la Dragon Slayer del Cielo haciendo una pequeña reverencia.
—Pero no atendías a la puerta y Erza-san decidió entrar por la fuerza —continuó Juvia.
—Está bien —respondió la McGarden—. Pero lo que sigo sin entender es qué hacen aquí. O por qué…
—Ya te lo dije, Levy-chan. Tenemos que arreglarte para tu cita.
—N-No tengo ninguna cita, Lu-chan.
—¡Ja! —se burló la peliblanca—. Levy, creo que todas vimos cuando estabas platicando con Gajeel.
—¡¿Qué?! —exclamó por completo sonrojada—. N-No es ninguna c-cita.
—¿Una cena a solas con él? —siguió Mirajane—. Por favor, Levy.
—También estará Lily…de hecho todo fue su idea.
Las chicas estallaron en carcajadas.
—¡Y tú tan crédula para pensar que Lily estará con ustedes! —se burló la Alberona con lágrimas en los ojos.
—Levy-san —intervino la maga de agua—, Juvia está segura que Gajeel-kun decidió invitarte por su cuenta y sólo dijo que fue idea de Lily para usarlo como excusa. Creo que todas aquí estamos de acuerdo en eso.
Las demás asintieron a la par con la cabeza.
—P-Pero…
—¡No es momento de hablar! Tenemos que arreglarte. ¡Re-equipar!
La pelirroja apareció con un vestido, un pequeño chaleco y sosteniendo una cita métrica entre sus manos.
—Hora de trabajar —indicó con una sonrisa.
-o-o-o-
—¿Estás totalmente seguro de esto? —Pantherlily habló muy serio.
—Ya te dije que sí. Es lo único que recuerdo que la haya visto comer en compañía de esos dos idiotas —dijo refiriéndose a Jet y Droy.
—¿Y no puedes preparar algo más sencillo? Si intentas esto creo que tendremos que comprar un nuevo apartamento. También pueden gustarle otras cosas.
—Le haré eso. Punto —contestó desafiante.
El felino suspiró. Dirigió de nuevo su mirada hacia la página del recetario. Gajeel había elegido un complemento en efecto delicioso. Pero en especial, difícil. Era una fina pasta italiana bañada en salsa de tomate con salmón relleno al horno, acompañados de una fina bebida.
—Consigue el vino blanco —le ordenó el Redfox.
—¿Y yo por qué? —cuestionó frunciendo el entrecejo.
—¡Porque tú me metiste en esto, maldita sea!
—¿Y qué me darás a cambio?
—¡¿Qué mierda?! ¿Todavía que me chantajeas y quieres algo a cambio?
—Sí —respondió el Exceed—. Entonces, ¿qué me darás?
—¡Yo qué sé! Consigue el estúpido vino blanco y te haré un maldito zumo de kiwi.
—¿Tienes qué? —preguntó Lily con pesar.
—¡Sólo fue un pequeño incendio la última vez! Así que ayúdame, maldito gato.
—Está bien, está bien —bajó de la mesa en un salto sólo para mirar hacia su dueño—. El gran Gajeel Redfox pidiendo ayuda. Nunca creí que viviría para ver este día —dijo con lágrimas en los ojos.
—¡Cállate!
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—¡Debes de estar tan feliz, Levy-chan! —dijo la Heartfilia sonriente mientras elegía un poco de maquillaje.
La maga de Solid Script sólo pudo ruborizarse. Sí. Estaba extremadamente feliz. Pero sobre todo, nerviosa.
—¡De seguro te pide que seas su novia! —exclamó Mirajane juntando sus manos.
—Aunque Gajeel no me parece del tipo romanticón —opinó la castaña—. Te aseguro que se va a quedar en silencio como nueve segundos y te lo va a soltar así de repente: "¿Quieres ser mi novia?"Así o menos delicado.
—¡Cana! —reclamó la peli azul.
—Yo digo que serán diez segundos.
—¡Erza!
—Por cierto, Juvia se pregunta si Gajeel-kun sabe cocinar.
—N-No lo sé —respondió la McGarden.
—Eso sería tan romántico —habló la Marvell con tono fantasioso.
Levy agachó la mirada con pesadez.
—¿Y si no sé qué decirle? ¿Y si lo arruino todo?
—Creo que el que lo arruinaría todo primero sería él —se burló la Alberona tomando de una botella.
—Tranquila Levy-chan —la rubia le dio ánimos—. Verás cómo todo sale bien. Y ahora, para tu cabello —Lucy sacó una de sus llaves de su cartera—. ¡Puerta del Cangrejo, ábrete: Cáncer!
El espíritu estelar apareció en medio de la habitación, agitando las tijeras que portaba en ambas manos.
—¿Un nuevo estilo-ebi?
—Cáncer —le dijo la Heartfilia—. Necesito que le hagas un gran peinado a Levy-chan. Algo moderno y a la vez discreto. Es para una cena romántica.
—Déjamelo a mí-ebi —y empezó con su trabajo en el cabello de la peli azul.
La Scarlet se encontraba profundamente concentrada en una gran máquina de coser, alternando entre distintos tipos de tela, listones y agujas.
—¿Qué tanto hace Erza? —inquirió la peliblanca observando a la aludida.
—Creo que le hará un atuendo a Levy-san —opinó Wendy—. Estoy segura que le quedará hermoso.
—Si tú lo dices… —murmuró Cana.
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Pantherlily había regresado con la botella de vino blanco que el Redfox le había encargado. Para cuando llegó a la cocina, se encontró con Gajeel, que dejaba un vaso con líquido verde sobre la mesa.
—Toma tu maldito zumo de kiwi.
—Vaya, no quemaste nada —comentó extendiendo una pata hacia el recipiente de vidrio—. ¿Cómo lo hiciste? —cuestionó a punto de dar un sorbo—. Un momento —dijo deteniéndose—. Espero que esto no tenga algún tipo de veneno.
—Gihi —sonrió de lado—. Compruébalo tú mismo —y caminó hacia la sala.
El Exceed siguió mirando hacia su zumo con gran desconfianza.
—De seguro que me ha escupido en el vaso… —bebió un poco—. ¡Pero está delicioso! —exclamó con los ojos resplandecientes.
Terminando, siguió a su dueño, que yacía sentado sobre un gran sofá, leyendo la receta.
—Entonces, ¿qué harás primero? ¿La pasta o el salmón?
—Y yo que sé —murmuró el pelinegro—. Lo que sea más fácil.
—¿Fácil? Empieza con lo que quieras, apuesto a que al final, terminarás destruyendo todo.
El Dragon Slayer lo miró con dureza.
—Recuerda Lily. Conozco diez maneras de matar a un gato.
—¿Ah, sí? Pues espero que cocinar no sea una de ellas. O también matarás a Levy.
Gajeel apretó los puños, conteniendo su ira. Ya tendría tiempo para asesinarlo después. Dirigió otra vez su vista hacia el recetario, releyendo los ingredientes que necesitaría.
—Lily.
—¿Uhm? ¿Qué sucede?
—¿Dónde mierda consigo el salmón?
El Exceed volvió a golpearse la frente con una pata.
—Sí, definitivamente éste va a ser un largo día…
De verdad perdón por tardar tanto. La universidad me está "chupando" toda mi vida ;_; En fin. ¿Qué creen? ¡Habrá tercera parte! (Ahora espero no tardarme otro mes x.x).
(SPOILER 298. Tres palabras. ¡TE ODIO MASHIMA! Relleno con fanservice ;_; Bueno, te perdono porque hubo una pizca de GaLe, porque no me destrozaste los nervios y por el romance de Max con la escoba XD. En fin…la siguiente semana será igual. Qué tortura -.-). Gracias por leer. ¿Reviews? C:
