Bueno, como prometí, aquí esta la segunda parte del fic, tendrá como máximo unos 10 capítulos.
Gracias por los reviews de la primera parte, creo que no metí la pata del todo allí. Solo lo necesario =).
También gracias a los que llegaron hasta este cap, así que como dije la ultima vez, la 3ra parte en una semana mas, y serán un poco mas largos.
Desde el siguiente el drama pasara un poco mas a segundo plano, y la historia cobrará un poco mas de violencia.
Gracias a todos nuevamente, espero les guste, y también reviews. Hasta el siguiente cap.
Recostado en la cama de tu hospital, esto no fue un accidente, fue una "terapéutica cadena de eventos".
-Este lugar que da cierta calma, despertar entre paredes blancas de tono hueso, recuéstate, descansa, estamos cansados.
-Además, ¿Qué rayos pasó? ¿Porque estoy aquí?
-Esto no es común, y créeme que no es placentero, pero debemos quedarnos "aquí", por lo menos recuéstate un momento.
-Recuéstate, vamos, descansa, y relájate, que el viaje ha sido bastante largo.
El hecho de que recordase todo borroso, no hacia mejor la situación, encontrarse de repente entre sábanas blancas, atado a quien sabe cuántas maquinas dentro de un lugar completamente desconocido, cualquiera se encontraría sobrecogido en esa situación.
Flashback de Misty, 3 días antes.
-¿Hacia dónde te fuiste? Ni siquiera regresaste a despedirte, creo que estabas buscando tu verdadero camino.
¿Sabes cuantas veces llore por ti? ¡Idiota sin sentimientos!
- ¿Y acaso crees que esa era la manera de despedirte? Toma tu abrigo y vete, mientras aun puedas.
¿! Hacía donde te fuiste!?
Me sentía enferma, ni siquiera podía respirar sin ti, y te fuiste voluntariamente de mi vida. Así que límpiate tus lágrimas, y vete de una vez
-No, ya no te amo, al menos no como ayer.
No puedes dejarme ser feliz ¿Verdad? De una vez, es ahora o nunca
-Si tú no te vas, me iré yo. Adiós, y no vuelvas a buscarme.
Fin del Flashback
Cuando al fin abrió los ojos sin tanta pereza, allí se encontraba, a su lado dos personas, su amiga María, y su "amigo" Rudy.
-Después solo sentí ese horrible punzón en el pecho, pero ¿Por qué estoy aquí?
Tranquila Cariño, estas bien, fue una emergencia, pero pudimos traerte aquí apenas supimos sobre el accidente– Se hacía presente la pequeña María, con su dulce voz, mientras ponía su mano sobre el dorso de la de Misty.
Si, después de todo, sabes que podías contar con nosotros, aquí estamos, como te lo prometí–Comentó el líder de gimnasio, Rudy.
Gracias, chicos, no sé qué haría sin ustedes, pero, ¿Qué sucedió? ¿Porque estoy aquí?
–Como siempre, Es más fácil preguntar los hechos que buscarlas por uno mismo.
Un fuerte sonido, dos golpes secos contra la puerta, sobresaltaron a los presentes, Sin embargo, no fue hasta el tercer repiqueteo, que finalmente Rudy, luego de una señal de María, fuese hacia la puerta.
Con sus puños cerrados, y abriendo la puerta en un tono amenazante.
Fuera, en la entrada de la habitación de un hospital cualquiera, se encontraba allí, al parecer, perdiendo cualquier sentido de pertenencia a este mundo, con pesadas lágrimas en sus ojos. Mientras golpeaba con sus dedos presionados sobre la pared, y su mano chocaba desesperadamente contra el picaporte
"El viento no está de nuestro lado, el humo encuentra su forma de llegar al cielo, pero yo no encuentro la manera de llegar al mío, incluso las sombras huyen de mí, hasta ella me abandona cuando llega la noche, incluso en los peores momentos, encontramos al amor, pero en los momentos sin ti, ni siquiera me encuentro a mí mismo"
Al final atendieron, pero sin duda, era la persona que menos esperaba, y al mismo tiempo, la segunda que más quería ver.
Lárgate de aquí, nadie te necesita–Respondió secamente, pero en un tono bajo mientras asomaba su cabeza sobre la separación de la puerta y la pared.
-Permíteme verla, quiero saber cómo está.
Ella está bien, ahora vete
-Lo siento, no me iré sin verla, no recorrí tanto para irme sin antes saber cómo está, si volvió en sí, para acercarme…
Yo no te permitiré acercarte, es la última advertencia, que te quede claro que de aquí no pasaras –Un tono ciertamente más serio, y en una voz más alta.
¡No eres nadie para evitármelo, y no tienes derecho sobre ella! –Ese último grito atrajo la atención de varia enfermeras y médicos en la zona.
¡Cállate y aléjate de mí Misty de una maldita vez! ¡No permitiré que la vuelvas a lastimar, y mucho menos cuando ella está conmigo, a mi lado!– Contesto Rudy, antes de que Ash se quedase sin respuesta a esas afirmaciones.
Antes de que Rudy pudiese avanzar sobre él, una pequeña mano lo frenó, tomándolo de su hombro, en señal de que ella se encargaría de detener al exaltado entrenador.
Ash, por favor vete, no es momento– Sonó más como una plegaria, que como una orden.
-Yo solo quiero verla – Un ruego aún más alargado, no quedaba lugar a dudas, sus ojos al fin se habían llenado de pequeñísimas lagunas en sus comisuras.
No lo hagas más difícil, ella te buscará cuando pueda, ahora déjala descansar, ¿No te parece suficiente lo que le has hecho?
-Volví a buscarla para quitar mi último error, para mostrarle que me quedaré, que no quiero dejarla de nuevo, para…
Vete por favor, no eres lo mejor para ella, déjala en paz– dijo en un tono cínico, cerrando la puerta detrás, y colocándole el seguro mientras se alejaba rápidamente.
El entrenador no pudo mencionar palabra, acatando la orden completamente, al reconocer el tono, y con la seguridad que lo dijo, no pudo rebatirla, tomó el primer ascensor y busco el último piso.
Flashback de Ash, 3 días antes.
¡Misty! ¡Espera! – A gritos la paraba en una esquina muy concurrida del centro de la ciudad.
-Podrías irte de una vez, ¿Por favor? Sabes muy bien que no quería volver a saber de ti.
Lo sé, sé que he sido un estúpido, un idiota completo…
-El hecho de que te compadezcas de ti mismo, no significa que yo lo haré, ahora vete.
Recorrí medio mundo para venir a hablar contigo, ¿Podrías esperar un segundo? – Una simple petición, bueno, él pensaba que era eso.
-Mi tiempo es muy valioso, no lo desperdiciaras de nuevo. Vete
¡Escúchame! Nunca quise irme, pero debía hacerlo…
- ¿Y acaso crees que esa era la manera de despedirte? Toma tu abrigo y vete, mientras aun puedas.
¡Nunca quise herirte, pero tú también lo hiciste conmigo! ¡Nunca quise irme! – Presionando su mano derecha, hecha puño, sobre su pecho
-¿! Hacía donde te fuiste!?
¡A buscar mí destino, para darte a ti el futuro que te mereces! Volví por ti, porque seguir sin ti a mi lado no vale la pena, ¡Te amo más que nunca! ¿Tú me sigues amando? – Cada palabra la decía como un ruego, esperando una respuesta que lo hiciera feliz.
-No, ya no te amo, al menos no como ayer.
No acabas de decir eso, dime que no es cierto –Ahora las lágrimas corrían por su rostro, que se mezclaban con la fuerte lluvia que caía en ese lugar.
-Si tú no te vas, me iré yo. Adiós, y no vuelvas a buscarme.
En ese momento, un sonido seco se aproximaba a velocidad, por detrás de la chica, que había empezado a correr.
Ese sonido era un auto que derrapo a toda velocidad, tratando de parar en seco, mientras con su parte frontal golpeaba salvajemente a la pelirroja, dejándola súbitamente en el piso.
Mientras la lluvia se mezclaba con la sangre de sus cortes abiertos, dos personas, que estaban observando la pelea a distancia, se acercaron a ayudar a la chica, mientras él, estupefacto, se arrodillaba a su lado, y trataba de cargarla con la mayor suavidad que podía. Había perdido la consciencia, y sangraba profusamente.
Mientras uno de los dos espectadores tomaba al conductor por el cuello, y le arrojaba un descomunal golpe, la segunda testigo corría para ponerse al lado del entrenador, mientras este último empezaba a correr hacia el hospital más cercano, que quedaba a unas cuantas cuadras.
Fin del Flashback.
La puerta del ascensor se abría, indicando que había llegado a su destino, mientras él se dirigía a paso lento, casi como un condenado a su muerte.
En su mano sostenía un pequeño collar de rosas turquesas en miniatura, que había sacado suavemente de una pequeña caja.
-¿Puedes enseñarme lo que tú sabes, sin antes saber desde donde vine? ¿Puedes mostrarme que sucede en tu pequeño mundo? – Las atormentadores voces habían vuelto
"Tu pintalabios se corre, déjame limpiarlo por ti."
Sí que soy un idiota.
-Todo lo que tienes, es todo lo que mereces, así que ni se te ocurra culpar a nadie más- La maldita lógica hacia su aparición en el peor momento posible.
De vuelta a estos días fríos, desearía jamás haberme vuelto a cruzar contigo, tantas cosas sin hablar, y asustado por todos esos recuerdos.
No sabía que ellos estaban juntos, de hecho nunca planeé llegar si era así, quizás el venir fue un error, después de todo ella era feliz antes que llegara aquí– Respondía los sentimientos.
"Quizás algún día, puedas recordar mi nombre".
Regresemos a esos atardeceres felices, charlas vacías, y los días que se vuelven noches en un segundo a tu lado.
– No podemos volver sin ella, es más, es la única razón por la que estamos aquí.
Tristemente, nunca quise herirte, solo quería mostrarle al mundo que sin ti, no soy libre.
Aquella charla consigo mismo, lo había llevado al borde del edificio, a unos cuantos pasos de él.
Por favor regresa, sin ti siento que caigo, Y solo puedo pensar en ti, los caminos me llevan a ningún lugar, solo quiero salir de aquí.
-Sollozos al vacío, opacados por el recurrente sonido de sirenas de ambulancias, el ruido del viento que se cola entre los oídos, y el paralizante frio del comienzo de invierno.
Yo sé que tienes mucho que decir para el que se alejó.
Yo quiero dártelo, y quiero que tú lo tengas, todo lo que tengo es tuyo.
Esa es la manera que siempre ha sido.
¿Cómo debería saber si tengo que quedarme? ¿O cuándo debo irme?
El fondo es que de esta manera que nunca lo sabré.
"Quédate conmigo, quédate conmigo"
Y yo tengo tanto que decir para aquel que te robo de mi lado.
Algunas cosas nunca cambian
Sólo empeoran.
"Quédate conmigo"
-Un quejido ronco, casi inaudible, mientras tibias lágrimas recorren sus ojos chocolate.
"Quédate conmigo"
-Un grito en su interior, sus puños cerrados, lastimando las palmas de sus manos, cada músculo listo para pelear
Nunca supe que podía ser de esta manera.
-Dio un pequeño respiro, un enorme grito de dolor
Nunca supe que podía caminar lejos de ti, y al verte, quedarme sin aire.
Estas cosas toman tiempo para crecer
Y he escuchado que el tiempo cura las heridas
Pero no, no se borra, este dolor, no se va.
-Y así continúa la historia, entre plegarias, unas rodillas rozando el suelo, unas manos golpeándolo fúricamente, cada golpe, cada azote de sus palmas contra el concreto desnudo, cada segundo que respire, aumenta mucho más su dolor.
"Solo me queda un respiro más, ¿Podre volver a estar a tu lado? Estoy aquí llorando, y solo tú me puedes rescatar"
Sostenme ahora, solo tú puedes hacerlo, solo por ti puedo seguir.
Estoy a 2 metros del borde, y quizás, dos metros no es tanto por recorrer.
Dicho esto, y paso lento cual condenado junto a su verdugo, se aproximó al borde, lanzó el pequeño collar, que después de unos segundos finalmente choco contra el piso. Luego de ese pequeño sonido dio su paso al vacío.
"Por favor regresa, sin ti siento que caigo, y solo tú me puedes rescatar"
Mistyket: Muchas gracias, pensé sinceramente que el cap anterior estuvo bastante, emmm, solo diré que estoy seguro que no lleno las expectativas. Y creo que eso tomará un poco más de tiempo, pues como habrás notado, este cap fue muchísimo más denso.
Gracias de nuevo, y espero te gusten los siguientes caps.
Red20: Hahaha te digo algo? Yo también me reí mucho cuando escribía el primer cap, pero en este ya estuve mucho más serio. Tardará un poco más en recuperarla, eso si, así que espero te haya gustado el cap 2, ya viene el 3. Gracias por haberlo leído.
Andy Elric: Si! Al fin pude subirlo, pero no te imaginas cuanto pase tonteando con los controles de la pagina. Ya estas mejor? Necesitare de tu ayuda muy pronto! Creo que los haré sufrir un poco más, y al fin entran en el cap 3 los pokémon que hable. Gracias por tu ayuda y haberlo leído =D
