Bueno, aquí les dejo el 3er cap de la pequeña narración que hice, en esta ya dejo el drama un poco de lado para centrarnos en la acción, así que de los dos siguientes episodios esperen lo mismo, 15 días y 3er capitulo, Espero les guste, y se aprecia cualquier review, gracias por llegar hasta aquí.


"Porque yo no sé quién soy, cuando tu están rondando mi cabeza, no sé quién eres cuando estas durmiendo en la cama de otro"


Flashback de Ash, hace 3 días


"Te lo juro, que no tienes que irte."

-Pensé que podríamos esperar por los fuegos artificiales y que estaría junto a ti cuando llegue la nieve.

"Enserio no tienes que irte"

-Para mojarnos bajo esta lluvia que empieza y matar el daño que te hice.

-Pensé que podría vivir en tus brazos, y así pasar cada momento que tengo contigo, me quedaría así, toda la noche, toda mi vida, junto a las estrellas, confesando toda la fe, y el amor que tengo en ti.

"Sabes que me muero por ti"

-Otra noche, otro sueño gastado en ti. Solamente quédate aquí ahora. Tú sabes las palabras que cantabas para mí ¿Podrías cantar de nuevo? ¿Una última vez?–Al fin la daga había atravesado su corazón, estaba aceptando por fin su pérdida, su falla en estos asuntos del amor, tan ajenos a lo que casi siempre sentía-

-Pero por el bien de los cielos, sé que lo sientes y tú no puedes parar de llorar.

"Este aniversario nunca será el mismo"

-En mi interior, espero que sepas que estoy muriendo con mi corazón, lo tengo aquí, a un lado de mí. En los pedazos rotos que nunca podrán ser puestos igual. Y si muriera ahora mismo, tú nunca serás la misma.

Pensé que con un mes apartado, quizás los dos podríamos encontrar una salida. –Lágrimas habían salido de sus ojos, su voz se había resquebrajado, su alegría se había ido, no podía verla, no sabía si su sufrimiento provocaría diversión, miedo, pena o quizás risa, finalmente, el Maestro Pokémon había sucumbido ante un sentimiento-

"Y la luz de la luna proporcionaría esa chispa"

Y en eso yo tropezaría o estropearía la puerta a tu corazón, pero siempre podríamos vernos, ¿no?, tu y yo. –Una corta súplica desesperado por salir.

"Y tú me ayudarías a salir de la oscuridad"

Y, Y… ¡Yo te daría mi corazón como un ofrecimiento!

"Otra noche, otro sueño gastado en ti"

Solamente quédate aquí ahora, contra mí, tú sabes las palabras así que canta para mí- Otra pequeña súplica. Esta vez mezclada con el sentimiento en el nudo de su garganta

"Y siempre te recordare como tú me tienes ahora"

Entonces duerme sola esta noche sin nadie aquí, solamente mi corazón a tu lado. Duerme, descansa, ya no estaré al amanecer.

"¿Cómo siente él, y como besa él? ¿Cómo sabe mientras él está sobre tus labios?"

No puedo olvidarte. Sé que quieres que te quiera. Y yo lo quiero. Pero, yo no puedo perdonarte. Así que cuando esto se haya terminado no cambies tu compostura, mi amor.

"No puedo olvidarte, porque te amo"

Fin del Flashback


-Furia, rabia, enojo, decepción, ¿Es suficiente?

"Eso no describe ni la mitad de lo que siento ahora mismo"

-Quizás ¿Dolor?

"Ya quisiera yo que fuese eso, ¡Un dolor rápido y conciso que me acabe de una maldita vez!"

-Tranquilo colega, ya se te pasara vamos, tu sabes que nada es blanco y negro completamente, sácale una sonrisa a la vida. Recuerda que es muy probable que esta sea la última vez que quizás podamos hacerlo. Aprovéchalo.

Un joven de mediana estatura, complexión delgada, largos cabellos verdes, camisa blanca y, bajo ésta, una camiseta negra. Una gorra con el borde negro y la parte delantera blanca. Sus pantalones son color crema, y sus zapatos verdes, cercanos al tono de su cabello empezaba a hablar. Su nombre era N.

Su sonrisa le transmitió una alegría y tranquilidad casi instantánea, y pese a sus radicales ideas sobre los Pokémon, sin duda tenía un talento especial, pues con solo verlos, parecía comprenderlos por completo.

Luego de un silencio muy largo, pero para nada incomodo, las lágrimas terminaban de salir, y el Maestro Pokémon se restregaba el rostro con el dorso de sus guantes, eliminando cualquier rastro de un pequeño dolor, que, al menos, por ahora, había mermado.

-Ash, al fin llegamos – Decía mientras sonreía, y mantenía sus parpados cerrados hacia el entrenador – ¿Vamos, que no piensas venir? ¿O ya te acobardaste?

De repente el Maestro Pokémon levantaba la mirada, con un poco más de esperanza, quizás así o lograría redimir en poco sus culpas, o acabaría muriendo en el proceso, para él no había vuelta atrás, así que, siguiendo el consejo que le acababa de dar su nuevo compañero, puso un pie en la tierra, bajando del frío piso de acero del helicóptero.

Y si bien sabía que solo era una estrategia para alegrarlo un poco más, jamás demostraría que tuvo miedo, y sin duda, mucho menos a alguien que recién hubiese conocido.

Vamos, entonces, tenemos un trabajo que hacer, y no nos detendremos hasta lograrlo –Había dicho esto mientras caminaba y se ponía un par de pasos delante de N, y ahora, el entrenador volteaba su rostro, y le decía a su acompañante- ¿O acaso tú te acobardaste ya?

Una gran sonrisa se dibujó en los rostros de ambos, mientras partían a un lugar completamente desconocido, de una región de la cual había regresado hace 6 días.

Sin duda, algo que jamás cambiaría, es la alegría con la cual enfrentaba los retos, y más aún, cuando de cualquier manera, sea que viva o muera en el proceso, lograría redimirse.

A paso doble se dirigieron a un cuartel de campo improvisado, para recibir su misión. La ansiedad se notaba en el rostro de N, pero ni una sola expresión de miedo, ni de terror se mostraba en el rostro de Ash. Tenía más bien, una especia de sonrisa deformada por su cabeza baja. Sin duda estaba feliz de sufrir, después de todo, eso es lo que había querido desde un comienzo al volver. Así quizás justificaría todo el dolor que provocó en Isla Trovita.

Y su compañero, también estaría feliz de redimirse del daño que hubiese hecho.

Al acabar la corta sesión, los dos salieron con un pequeño sentimiento de calma, pero una expectación enorme sobre lo que sucedería. Les habían encomendado la tarea más difícil, que solo podía ser realizada por ellos, ya que, con su experiencia en combates, y contra organizaciones malvadas, deberían estar más que capacitados.

Lo que había sucedido dentro de la reunión, era esto, en síntesis.

Ash, N, que gusto verlos, los esperábamos con ansias –Un hombre alto, oculto por las sombras, del cual solo se podía ver una larga capa con su borde rojo

Y nosotros esperábamos llegar aquí lo más pronto posible, ¿Es verdad que sucederá lo que temíamos?

Tranquilo, N, no te precipites – Contesto la voz detrás de la lámpara – Sí, es verdad, pero hemos ganado un poco de tiempo, gracias a tu ayuda, tu equipo nos está ayudando a detenerlos.

Es un placer, Lance – Al escuchar esto, el Entrenador se sobresaltó, no había estado consciente de quien era la persona oculta a contraluz, a la cual había hecho fuerza en sus ojos para poder reconocer

Lance, ¿Eres tú? ¿Qué estás haciendo aquí? – Pegunto en un tono un poco curioso - ¿Tu eres el jefe? No te había visto desde la Liga.

Bueno, el jefe en sentido estricto, no, pero podrías decir que ahora yo estoy encargado –Le contestaba, en un tono sereno, el campeón de Kanto –Como estas Ash

No entiendo nada, se suponía que teníamos una misión muy importante, y al parecer soy el único que no está enterado, ¿Podrías decirme por una vez de que se trata? –Ahora con sus brazos cruzados, y golpeando su pie en el suelo como una preocupación recurrente, que ahora se volvía mucho más grande.

Está bien, te lo diré, pero recuerda, puedes abandonar a misión en cuento quieras. Nadie te obliga a seguir aquí…

Y yo no me iré hasta que me lo digas, Lance. ¿Qué te traes entre manos?

Bueno Ash, toma asiento por favor–Señalando con ambas manos un par de sillas que se encontraban por delante de los entrenadores, mientras el hacía lo mismo revelándose completamente.

El asunto es este, N ya está por enterado, así que él me ayudara a decírtelo, el asunto es que…

Ash casi no había escuchado lo que Lance le dijo, el olor de la tierra, de las paredes de esa tienda de campaña le traía calma temporal, parecía que al fin el oxígeno fluía por sus venas.


Sus ojos estaban perdidos, felices, olvidando todo el llanto que los había atravesado.

Como un violín que rasga las cuerdas con su arco, vibrando al tiempo que llora, así se sentía el, una cuerda pulsante, a la merced de su arco, y a los dedos de su interprete, de la chica que le robaba el sueño.

Se había perdido por un momento en su propio mundo, pero eso tendría consecuencias…


Ash, Ash, ¡Ash!... ¿Estas prestando atención?

Lo siento Lance, me perdí por un segundo, ahora si explícamelo por favor –Decía con una mueca de confusión.

¿Tú no cambias verdad? – Soltaba una pequeña risa – está bien, te lo repetiré, pero que sea la última vez.

Si Lance, esta vez prestare atención – Le contestaba al Campeón delante de él, mientras su compañero soltaba pequeñas risas y meneaba la cabeza de lado a lado.

Bien, esta es la situación, tenemos un enorme problema –Cambiando su expresión en un segundo, volviéndose extremadamente ruda y pesada.

-El Equipo Rocket, que tú tanto has combatido, se ha aliado con el Equipo Plasma de esta región, Teselia.

Pero ese no es un problema, de seguro los vuelvo a poner en su lugar con unos cuantos impac…

Espera Ash –Dijo poniéndose casi de pie frente al Maestro Pokémon – Si fuese así se habrían encargado otros, pero el problema es que además, el equipo Magma y el equipo Aqua han tomado bandos unidos, y se han reunido con el Equipo Rocket Y el Equipo Plasma.

Esos nombres se le hacían familiares… "¿Equipo Magma? ¿Equipo Aqua?" Y los recordó súbitamente. Levantándose de un solo golpe, dijo a Lance, en un tono más de pregunta que de afirmación.

¡Son los que despertaron a Groudon! ¡Y a Kyogre!

Si Ash, son ellos, pero tenemos un problema aún mayor…

Hizo una corta pausa mientras se sentaba, entrelazaba sus dedos, y esperaba a decirlo de la manera más natural posible. Aunque evidenciando un claro tono de preocupación.

El Equipo Galaxia también se ha unido, y ellos están ahora bajo órdenes del Equipo Plasma…

El que mi padre lidera –Añadió N, con mucha calma

Es verdad- Continuó Lance- Pero ahora ellos están cazando y atrapando Pokémon legendarios, tu podrías explicárselo mejor, N.

Mira Ash –Tomo la palabra N- El común de estos Equipos es tener el control sobre todos los Pokémons poderosos y únicos, es algo que yo no puedo permitir, además que los usarán como meras herramientas para su objetivo, dominar todo el mundo…

Continuo Lance- Hasta ahora atraparon a Mew, Rayquaza, a cuatro Latios, y a tres Latias. Además de muchos Heatran, por lo que los volcanes de la región de Kanto se están apagando.

Ash ni siquiera se había enterado de aquello, por estar tan preocupado de "otros temas"…

Tienen a Victini, a Lugia y a Celebi, y con cada Pokémon que atrapan se vuelven más y más fuertes –Completo Lance- Ahora, con Celebi de su parte, finalmente pueden atrapar a Terrakion, Virizion y Cobalion. Y luego pasaran a la siguiente región, Sinnoh.

Esta situación no pinta nada bien –Añadió N, que por primera vez, se había observado un semblante de duda en su rostro que hace unos minutos brillaba con sonrisas.

¡Claro que no pinta nada bien! ¡Están atrapando a los más fuertes, incluso tiene a Mew! ¡No puedo imaginar lo que desean causar!

Ash, me quitaron a mi Zekrom y a Zoroark. Eran los Pokémon más fuertes que poseía, y ahora los están obligando a luchar en contra de sus amigos –Mientras N decía esto, bajaba la cabeza, y un par de lágrimas rodaron por su rostro, él no pudo hacer nada más que mirar la triste escena.

El entrenador miró a Pikachu, que se encontraba a su lado, ya que si todo el tiempo el Equipo Rocket trataba de atraparlo, jamás lo consiguió, en ese momento sintió la furia, y la impotencia que sentía N por haber perdido a dos de sus mejores amigos.

Fue alejado de esa escena cuando Lance continuo hablando

Todos los Líderes de Gimnasio de todas las regiones están al tanto de esta situación, y si bien no hicimos la noticia pública por el pánico que crearía, si la situación continua así, todo esto se nos saldrá de las manos…

Ash solo había escuchado la primera parte, lo siguiente lo intuyo al saber con qué discreción se manejaban esos asuntos en la Liga.

Solo pudo permanecer pensando algo…

"Si todos los Lideres de Gimnasio lo sabían, eso también incluye a Rudy, ¿Verdad?"

Continuó Lance, mientras que N se limpiaba las lágrimas que habían fluido segundos antes.

El asunto es este, no podremos pelear en condiciones iguales, a menos que nosotros obtengamos ayuda de los Pokémons legendarios restantes, esa será su misión, N se ofreció voluntariamente para ir, ustedes deberán saber que gracias a esto, estarán luchando contra todos los Equipos, estarán en el frente de batalla, incluso podrían morir… -Lance añadió algo más al final de su frase, pero el Entrenador solo se concentraba en esa palabra.

"Morir, parece tan dulce que… Esperen, no estaba pensando en… ¿Morir quizás quitará mis culpas?"

¿Estás dispuesto, Ash?- Le decía esto mientras le acercaba su mano, como si estuviesen cerrando un trato.

Claro Lance, cuenta conmigo –Al momento decía esto, cerraba el apretón de manos que hace un momento Lance le ofrecía, y su compañero lo miraba feliz, poniendo su mano sobre la de los dos.

"Tómalo por seguro que no me rendiré hasta salvar el mundo… O morir. En el intento… Solo lo salvaré por ti"

Hacía ya dos horas había tomado parte en la discusión que probablemente condenaría o liberaría su pesada mente. Y se había alejado un poco del campamento, sentándose sobre una roca, con su cara de frente al sol. Analizando lo que había sucedido en ese momento que saltó al vacío.


Flashback de Ash, hace 4 días

"Por favor regresa, sin ti siento que caigo, y solo tú me puedes rescatar"

El paso lo acercaba a su muerte segura, mientras su pequeño Pokémon, tan fiel como había sido, acataba la orden de no seguir a su entrenador. Las lágrimas emanaban de sus pequeños ojos de color negro.

Esa caída le pareció eterna, y cuando finalmente espero sentir el golpe, algo lo depositó suavemente en el suelo, de rodillas, y ya quebrado en llanto.

Un pequeño Pokémon rosa había detenido su caída.

Era Mew, que estaba observando todo el tiempo, desde que Ash saliera de Teselia. Al parecer tenía que comunicarle algo muy importante.

Pero cuando este trato de encararlo, Ash simplemente se fue corriendo, dejando sus cosas en el suelo.

De repente se encontró solo en una plaza vacía, frente a un lago.

"¿Porque rayos me salvo? ¿Acaso debería importarle a alguien?"

-Sí, de hecho le importas a muchos, solo que eres demasiado necio como para aceptarlo...

"¿Pero qué…?"

-¿Soy yo, Ash, Mew two, me recuerdas? He venido acompañando a Mew, que tiene algo muy importante que decirte –Una figura del tamaño de un hombre se aproximó por detrás, levitando, sin hacer ningún sonido, seguido de cerca de uno más pequeño, que revoloteaba con alegría.

-Mew, ¿Qué debías decirle a este humano? – Preguntaba Mew two, sin mover su boca, pero Ash claramente lo escuchaba

"Esto debe ser una broma, no los había vuelto a ver desde…"

-También nos da gusto verte, Ash, has crecido bastante… Y Mew dice que por favor nos ayudes cuando todo suceda, que cuantas con mí ayuda y que… Debes estar bromeando… Uhhhh

El entrenador no comprendía nada, paso de una tristeza absoluta a una confusión y terror enormes.

-Mew dice que en el momento que me necesites, cuando todo suceda, me busques en el Laboratorio Abandonado, donde nos encontramos la primera ocasión. Este pequeño rosado, no lo comprendo en ocasiones…

En ese momento un ruido se escuchó detrás de los hablantes, los cuales se despidieron de Ash rápidamente, y mientras se iban, Mew two le decía una última cosa…

Búscame cuando sea necesario, estaré esperándote…

Al escuchar eso, una luz de linterna se colaba donde antes habían estado los cuerpos de esos dos seres tan misteriosos.

¿Quién está allí? ¿Hola? Soy la Oficial Jenny, ¿Están bien?

Fin del Fashback


En ese momento N se sentó a su lado, en la misma posición que el Entrenador, observando el horizonte

-Se ve que tienes historia con ese tal Mew, ¿No es así?

Si, la primera vez que lo conocí lo rescaté, por lo que le tengo un cariño especialDijo esta última frase como un suspiro, rápidamente.

Bueno, pues en los dibujos de Tracey, se lo ve bastante adorable. Hablando de él, acabo de llegar junto a su amigo, Gary. Ven, vamos a saludarlos. –Mientras se levantaba, lanzaba la mano abierta hacia Ash, el cual en acto-reflejo, la tomaba, para después finalmente ponerse de pie.

¿Y tu como conoces a Tracey y a Gary? ¿Ellos también van a pelear junto con nosotros?- Le replicó Ash

Claro, además no pensabas que éramos los únicos metidos en este lio –Sonrió- Algún día te contaré la historia completa, pero por ahora, solo debemos ir a saludar. Sígueme –Dicho esto, caminaron por el sendero de vuelta hacia el campamento base, una vez allí, intercambiaron palabras con los entrenadores. Bastante efusivamente.

El resto de la noche trascurrió en un silencio bastante incomodo, esperando al siguiente día, listos para partir a sus misiones. Sin lugar a dudas, la calma antes de la tormenta.


"Mañana para Isla Nueva, ese nombre, tantos recuerdos, quizás cuando puedas perdonarme, sea yo quien pueda perdonarte, buenas noches, Mist"