Okas, sig. capítulo, esto ya va más rápido, no prometo que siempre va a ser cada dos días, pero al menos espero que sea más rápido que antes XD. Y bueno, siguiente capítulo, espero que les agrade!
Disclaimer: Bla, bla, bla, Ouran no es mío, y lloro como Magdalena comoquiera con los capítulos, especialmente con los que van entre el 45 y el 55 T-T
- Haruhi está tardando en regresar- dijo Kaoru dando vueltas por la sala como león enjaulado.
- Cálmate, Kaoru- le dijo Hikaru
- No puedo. Kyouya, llámala de nuevo, salió hace horas del Manor y no ha vuelto, además no durmió bien anoche, qué tal si le pasó algo, si se desmayó, si se accidentó mientras estaba caminando por las calles semidormida- la vena en la frente de Kyouya empezó a latir peligrosamente- o qué tal si se quedó dormida en una banca del parque y la raptaron y la violaron, y ahora está tirada en una cuneta al lado del camino y yo aquí sin salir a buscarla...
- Kaoru! Cierra la boca, por favor, déjale los melodramas a Tamaki, tú eres el sensible y aterrizado, o no?- le espetó Kyouya desesperado ante ese arranque.
- Es que no sé qué hacer! Estoy preocupado- admitió por fin el pelirrojo sentándose derrotado.
- No creo que haya razón para ello, Kaoru, estoy seguro de que se encuentra en perfecto estado- le dijo Hikaru para calmarlo.
- Tú crees?
- Yo estoy seguro- contestó Kyouya ajustando sus lentes.
- Siempre tan calmado verdad?- le preguntó Kaoru con una media sonrisa.
- Hay acaso alguna razón para no estarlo? Haruhi ya lleva el celular encendido a todos lados, no creo que tengamos la más nimia razón para preocuparnos por ella cuando a todas luces está bien, tal vez esté dando una vuelta por ahí sin tener a nadie que la moleste, no crees?
Kaoru se puso repentinamente serio, había algo que tenía que saber.
- Kyouya, tú estás realmente enamorado de Haruhi? O esto es solamente uno de tus juegos extraños?
Kyouya se sorprendió con la pregunta, se acomodó los lentes en un gesto compulsivo mientras pensaba su respuesta. Enamorado de verdad? Siempre lo había estado, y la dejó ir porque sabía que ella no lo amaba, Tamaki era la única persona que sabía que estaba enamorado de Haruhi, lo supo el día que llegó ebrio a dormir a su casa después del anuncio del noviazgo con Takashi. Nadie dijo nada, pero ambos sabían la razón de su tristeza. Kyouya jamás le pidió disculpas a Tamaki por su estado inconveniente, y Tamaki jamás le dijo nada, solamente le dejó dormir en la cama hasta el siguiente día. Pero aparte de ese momento de debilidad, realmente jamás le había confesado a nadie lo que sentía por ella. Pero nunca creyó que alguien se atreviera a dudar de sus sentimientos de esa manera tan directa, había algunas cosas que cambiar ante todos al parecer.
- Sí- le contestó seguro- estoy perdidamente enamorado de ella. Siempre lo he estado aunque no lo creas, la amo con toda mi alma, igual que tú, y aunque eso nos convierta en rivales, quiero que sepas que te sigo considerando mi amigo y no me gustaría que eso arruinara los negocios de nuestras familias.
- Una vez Kyouya, siempre Kyouya, cierto? No te preocupes, aunque tal vez al inicio del Club no éramos los mejores amigos, con el tiempo también te considero uno- se levantó del sillón y le tendió la mano- Que quien ella elija sea el mejor hombre para hacerla feliz.
---------------------------------------------------
Haruhi y Honey se pasearon un rato más recogiendo flores, antes de dirijirse al Manor de Takashi, ella iba cada vez más nerviosa, aún decidida a hacer lo correcto esa vez. Honey seguía tan infantil como siempre, pero en ese momento más que molestarla, le ayudó a salir de su nerviosismo por un rato. Iban los dos riendo como chiquillos, y cuando se cansaron de jugar, Haruhi pidió sentarse un momento sobre una gran roca para recuperar el aliento. Hacía mucho que no se sentía tan libre, solamente algo la llenaba de curiosidad.
- Honey, algo que dijiste antes me llamó la atención. Dijiste que cuando había ido al dojo estaba llorando, es eso cierto? No recuerdo haberlo hecho.
- Jamás voy a olvidar ese día, las lágrimas zurcando tu rostro, el dolor palpable, y yo ahí, de pie, sin poder hacer nada que no fuera querer abrazarte sabiendo que no podía. Luego levantaste el brazo y soltaste el golpe, te diste la vuelta y te alejaste sin volver la vista atrás, pero podía escuchar tus sollozos todavía, partiendo mi corazón en mil pedazos cada vez y al otro día habías huído de mí. Nunca me dejaste siquiera explicarte, y nunca pude decirte lo que sentía en ese momento, solamente me dejaste con el corazón en la mano, deseando que te quedaras, pero sabiendo que te había echado de mi vida, que no ibas a volver por mucho que deseara que estuvieras a mi lado.
Haruhi no se dió cuenta de en qué momento había llegado Takashi al camino con ellos, pero la veía fijamente, tomándola de las manos, hablaba con tal fuerza que no había opción más allá de creer en él. Estaba sin aliento, ver sus ojos negros mirándola fijamente, escuchar su profunda voz hablándole suavemente, sentir el tacto de sus manos fuertes sosteniendo las suyas. Ahí iba de nuevo la determinación a los suelos, era como una colegiala enamorada, no podía hacer nada que no fuera mirarlo fijamente sin respirar casi. El mundo pareció detenerse, solamente estaban ellos dos, mirándose a los ojos, tomados de las manos, todo lo demás había desaparecido de repente, todos los demás habían desaparecido de repente.
- Lamento haberte lastimado, Takashi. Estaba demasiado dolida, no pensé que tal vez a tí también te pesaba, creí que no te importaba.
- Me importas más que la vida misma, Haruhi- le respondió él sonriendo, notando el cambio inmediatamente: volvía a ser Takashi; tal vez, sólo tal vez, no estaba todo perdido- No sabía cómo enfrentarme a todo en ese momento, y aprender a hacerlo me costó lo más importante de mi vida: tu amor, pero espero que algún día me perdones, no sé si esperar que puedas volverme a amar, pero quiero que sepas que aún si no lo haces, siempre te voy a esperar, mientras tanto, me conformo con el cielo.
Haruhi recordaba esa frase, para Takashi ella siempre sería el cielo de Fortini (1), siempre le decía que ella era tanto la estrella como el cielo. Esas pequeñas cosas eran las que la tenían perdidamente enamorada de él, justo como ahora. Un ligero carraspeo los sacó del ensueño, Honey estaba viéndolos con una sonrisa muy grande en su rostro. Ambos voltearon a verlo, a verse, y se soltaron bruscamente de las manos. Estaba feliz, veía los rostros sonrojados de ambos, sabiendo que seguían enamorados, solamente había que convencer a Haruhi que el hombre de su vida era Takashi, aunque no parecía que fuera a batallar mucho con eso. Algo en el tobillo de Haruhi le llamó la atención.
- Haru-chan, creo que tu férula se manchó de algo, está rara.
La mirada de todos bajó a la férula de la pierna de Haruhi, era cierto, tenía algo raro, algo muy parecido a la sangre estaba manchándola. Al notar lo que era, Mori se movió rápidamente, asustado, la cargó en su hombro y comenzó a correr por la vereda con rumbo al Hitachiin Manor, que era el más cercano, con Honey corriendo detrás, sin dejar de sentirse culpable por no haberle puesto atención a ese detalle, pero al mismo tiempo feliz por poder tenerla tan cerca de él de nuevo.
--------------------------------------------------
- De verdad, estoy bien...
- Déjame que yo decida eso, sí?
- Kyouya, déjame decirte que eres un gruñón, ya viste que es solamente un rasguño.
- Quiero asegurarme de que no es nada más, Haruhi- las manos de Kyouya se movían suavemente por la pierna de Haruhi, con la seguridad de un experto, su corazón no se había calmado aún desde que la vió entrar en el brazo de Mori, con la férula manchada de sangre. Al final, después de retirarle la férula, lavarle la herida, y checarla por más de media hora decidió darle el visto bueno, era solamente un rasguño. Le colocó una férula nueva que sacaron del carro, la levantó en brazos y se encaminó al recibidor donde los demás esperaban.
- Kyo, sabes?, podría acostumbrarme a que me llevaran en brazos a todos lados. Así que mejor bájame.
Kyouya sonrió dulcemente al sentirla acurrucarse en su abrazo, parecía que más que molestarle que la cargara le agradaba, además, él era quien podría acostumbrarse a eso, a tenerla entre sus brazos, a escucharla decirle ese apodo cariñoso que soltaba de repente, eso era lo peligroso.
- No voy a hacerlo, estaba preocupado, quiero saber que estás bien. De ser necesario, te aviso que soy capaz de tomar vacaciones para asegurarme de que no te vas a mover hasta que ese esguince no sane del todo, ahora tendrás que estar más tiempo con la férula.
- Ootori Kyouya tomando vacaciones por una paciente plebeya como yo? Eso es algo que pasaría a la historia- se burló Haruhi.
- No tienes porqué ser tan sarcástica, Haruhi, tienes que saber que algunas cosas han cambiado desde que te fuiste, yo he cambiado desde que te fuiste.
- Lo sé, eres una persona más noble ahora, bueno, no, de hecho no, más bien, dejas que las personas noten lo maravillosa persona que eres, Kyouya, antes no dejabas que nadie entrara más allá de esa fachada de hombre duro que tenías. Creo que solamente el Host Club sabía la verdad.
- De hecho eras una de las únicas personas que lograste notar algo así.
- Oh, vaya!, compartía un secreto de Gan-Kyo-sempai (2), qué impresión- Haruhi estaba riendo mientras decía esto y le echó los brazos al cuello para acomodarse mejor en el hueco de su hombro- es genial saberlo, me hace sentir importante.
Por alguna razón, la vena en la sien de Kyouya no latió tanto ante la molestia de escuchar a Haruhi llamarle así, solamente se sorprendió y se sorprendió también por escucharse riendo ante el chiste.
- Ten cuidado, Haruhi, puede impresionarte lo que te va a costar ese chiste.
Haruhi ni se inmutó ante la amenaza, disfrutaba ver a su amigo riendo más que muchas cosas. Le mostró la lengua en un gesto jocoso y entraron en el recibidor. Estaban casi todos ahí, solamente faltaba Tamaki, pero Haruhi podría disculparse después con él.
- Haru-chan, daijobu?
- Hai!, Honey, estoy bien, solamente era un rasguño, lamento haberlos preocupado.
Mori se levantó del sofá donde estaba y se acercó a las dos personas frente a él. El ver a Haruhi con los brazos al derredor del cuello de Kyouya lo estaba poniendo más que celoso, debería guardar más control de sus emociones. Estaba a punto de golpearlo de nuevo y no podía darse el lujo de hacerlo.
- Segura de que estás bien, Haruhi?- le preguntó mirándola a los ojos.
Haruhi soltó el cuello de Kyouya, el recordar lo sucedido en el bosque le subió el color a las mejillas, no podía creer de sí misma que aún estaba enamorada de alguien que la había lastimado tanto, tenía que recuperarse, además tenía que poner en orden las cosas antes que nada; le pidió a Kyouya que la bajara y se puso de pie con cuidado. La mirada que el antiguo Rey de las Sombras le dirijiera a Mori tras el reflejo de los lentes bien podría haber sido de intenso odio, pero Kyouya sabía controlar sus emociones perfectamente. Haruhi lo jaló para ponerlo frente a ella, se movió un poco para poder ver a todos más o menos de frente e hizo una profunda reverencia.
- Chicos, me disculpo, cuando me fui de Japón nunca pensé en los demás y sus sentimientos, estuve hablando hace unas horas con Mitsukni y me dí cuenta de que he sido demasiado egoísta y sin sentido. Lamento haberlos preocupado y asustado. No tenía derecho a hacerlo y por eso me disculpo, los quiero con toda mi alma y no quería lastimarlos, perdónenme.
Cosas como: "awww", "tan tierna", "te perdonamos", "esta niña", "eres tan linda", "cuándo aprenderás?", "ya era hora", y otras más se sucedieron en el abrazo de grupo apretado que le dieron entre todos a Haruhi para su eterno azoramiento. Pero también, para su eterno agradecimiento. No había nada como estar en casa rodeada de la gente que te quería.
-------------------------------------------------------
El domingo llegó en un abrir y cerrar de ojos. El día en que iba a salir con Kyouya, no había mucho qué hacer en Karuizawa, pero él le había prometido que iba a llevarla a cenar a algún lugar lindo. Haruhi se puso en manos de Kaoru y Hikaru para su cita. No estaba segura de si estaba haciendo lo correcto, sobre todo después de lo que intentó hacer con Kaoru, pero él se estaba portando de manera diferente en esos días, casi como si estuviera arrepentido de algo, como si estuviera ocultándole algo, y Hikaru solamente le dirigía miradas furtivas a su hermano que no ayudaban sino a aumentar sus dudas. Pero no tenía tiempo para preocuparse, debía estar lista o Kyouya la mataría. En esos tres días habló con todos por teléfono (o en persona como con Kaoru y Hikaru), pero se dió mucho tiempo para pensar las cosas. Era cierto, dejando de lado lo que hubiera podido sentir en la montaña con Takashi sosteniendo sus manos, ya no lo amaba, al menos no de la manera en que ella lo esperaba, el amor que le tenía se había modificado, ahora era algo diferente, pero no sabía qué era, se sentía impresionada por la dulzura con que se dirigía a ella, como si todos esos años no hubieran mediado y aún fuera la mujer que él amaba, era el perfecto caballero andante de una dama. Kyouya le hacía sentirse segura y retada intelectualmente, además de que era divertidísimo cuando quería, y le sorprendía todos los días el encontrarse un ramo de flores esperando por ella en la sala, se estaba convirtiendo en el hombre más atento del mundo y podía compartir cosas con él que con los demás no podía, era una persona nueva e intrigante la que tenía de frente ahora. Pero quien más la intrigaba era Kaoru, si no fuera porque ella misma lo dudaba, juraría que los gemelos habían tramado algo y que Kaoru se estaba arrepintiendo, era cada vez más dulce, pero por alguna razón cada día estaba más melancólico, todavía no sabía en qué momento de la noche se metía a dormir en su cama, pero siempre amanecía abrazada fuertemente, acurrucada en su pecho, y se estaba acostumbrando a sentirlo cerca, con esa dulzura suya tan característica. Parecía que el hecho de haber decidido darse una oportunidad de disfrutar las vacaciones en Japón la estaba confundiendo aún más en lugar de ayudarla a estar más tranquila.
- Listo! Voltea a verte! Eres una obra maestra!- dijo Hikaru dándole vuelta en la silla
- Eres un ángel- le susurró Kaoru- la mujer más hermosa.
Haruhi se volteó para verse a sí misma llevando el cabello ondulado, se veía diferente de su eterno liso, pero le gustaba. El vestido corto de color verde le sentaba precioso, las sandalias de medio tacón eran muchísimo más cómodas que los tacones de aguja que usaba para el trabajo, así que no tendría problemas para moverse, sobre todo contando con que era solamente un zapato de medio tacón y una férula. Se sentía preciosa.
- El vestido es precioso! Es uno de sus diseños?
- Se llama Primavera. Lo diseñó Kaoru para tí.
- Hikaru!
- Es cierto, no tienes que ocultarlo- se dirigió a Haruhi- se hizo especialmente para una fiesta, pero no pudiste usarlo, así que Kaoru lo sacó para que lo usaras hoy pensando en lo hermosa que te verías con él.
- Primavera (3)... Kaoru, este es el vestido que diseñaste para ese día, verdad?- se volteó furiosa de pronto- Qué tipo de persona crees que soy que crees que me voy a poner el vestido, que diseñó mi ex-prometido para mi cena de compromiso, para salir con otra persona???!!! No puedo creerlo!!!- se veía a punto de abofetearlo, pero se contuvo justo a tiempo, cambiando la reacción por picarlo con toda su fuerza en la clavícula con el dedo índice- si no fuera porque te amo con toda mi alma estarías muerto ahora mismo, pelirrojo, voy a cambiarme, y espero que ni de broma esperes que te reciba hoy en mi cama- Haruhi salió de la habitación como una exhalación, maldiciendo en voz alta de camino a su pieza. Dejando a los hermanos sorprendidos y algo asustados tras de sí.
- Te dije que era mala idea seguir con esto Hikaru, ahora está furiosa conmigo, ese vestido sí era el de la fiesta, pero no tenías porqué decírselo, ni teníamos razón para hacerla enojar así.
- Baka, no te das cuenta de nada, verdad? No te abofeteó a pesar de que lo deseaba con toda el alma, le dolió que le dieras el vestido para salir con alguien más, está consciente de que pasas cada noche en su cama y te recibe con los brazos abiertos... pero lo más importante, y cito: "Si no fuera porque te amo con toda mi alma ahora mismo estarías muerto, pelirrojo", quitemos la amenaza de muerte y el pelirrojo y qué queda?
- Una Haruhi enojada.
- Al contrario hermanito, queda algo muchísimo más grande: Esperanza.
Esto estuvo larguísimo, verdad? Pero bueno, espero que les agrade, que pasen la mejor de las tardes, los quiero. Besos!!!
BTW:
Notas:
1. "I saw a star, I reached for it, I missed. So I accepted the sky." -Scott Fortini ("Ví una estrella, intenté alcanzarla, pero no pude. Así que decidí aceptar el cielo"). Se refiere a que cuando no alcanzes tu meta, te fijes al derredor, en ocasiones hay cosas mejores de las que buscabas en un principio. Además de que tu visión debe de estar abierta a todas las posibilidades, no solamente centrarse en una pequeña de ellas.
2. GankyoAnteojos. Es mi personal juego de palabras entre el nombre de Kyouya, el apodo que hice que Haruhi le diera (Kyo), el que sea un megane kyara (que use lentes, gankyo), y mi imaginación loca, espero que se entienda XD.
3. HaruPrimavera. Este sí es entendible, verdad?
