Lamento la tardanza!!! Ando toda embolada con el trabajo, pero ya pronto llega la siguiente parte , prometido, besos!

---------------------------------------------------------

Solamente un Sueño

- Ese idiota! Deja que le ponga las manos encima. Voy a retorcerle el lindo cuello que tiene hasta que deje de respirar. Voy a matarlo diez veces antes de matarlo de nuevo.

- Haruhi, asumiendo que estás enojada por algo que te hicieron los gemelos antes de salir conmigo, espero que puedas dejar tu animadversión de lado- Me encanta la idea de estar contigo, pero la verdad es que quiero que te diviertas y divertirme contigo, lo que obviamente no estamos haciendo hasta este momento. Si quieres podemos regresar para que puedas retorcerle el cuello a cualquiera de los dos que quieras asesinar.

- Eh?, Lo siento! Es que me hicieron enojar antes de salir, pero tienes razón, no es tu culpa Kyouya. Lamento estar así, estaba muy molesta, pero no quiero que tú lleves las culpas de ello.

- En serio?- le preguntó sarcástico.

- Ja-ja-ja, si no fuera porque dudo que seas taaaaan malvado diría que estás disfrutando regañándome Gan-Kyou-san.

- No vas a dejar el sobrenombre, verdad?

- No mientras te moleste- le dijo para picarle, sonriendo- pero la verdad es que estoy feliz de poder salir de ahí un rato, gracias Kyou.

- Sabes, me agrada ese sobrenombre. Kyou, antes de que comiences con el otro de nuevo, creo que nadie me había dado un apelativo cariñoso previamente.

- De veras. Kyouya, al parecer has carecido de muchísimas cosas más de las que me imaginé. Ojalá tengas la oportunidad algún día de ser capaz de tener al menos una parte de ellas.

Ahí iba la Haruhi que él conocía, directa hasta ser hiriente a veces.

Todavía les restaba media hora de camino para llegar al Parque Kasuga en Ina, pero estaba seguro de que ella disfrutaría el paseo por ahí. Había un festival en el Salón Cultural de Ina que estaba seguro de que le iba a fascinar, además de que el parque era precioso. Tenía que sacar la mayor ventaja posible de la situación, estaba decidido a que tuviera la mejor experiencia de su vida, y estaba seguro de que no había ido a Ina todavía, o al menos lo esperaba. Cuando llegaron, entraron al parque y Kyouya la llevó inmediatamente a ver de frente los jardines. Los 2000 cerezos en flor y las 1000 azaleas les dieron una visión arrebatadora. Haruhi podía sentir la fragancia de las flores acariciándola junto con la brisa de la mañana y el calor del sol dándole la bienvenida a la colina, si lo que Kyouya quería era que se sintiera tan fascinada como para quedarse viendo las flores durante horas sin querer moverse, lo había logrado de seguro, pero Kyouya la llevó con cuidado a las ruinas del castillo, desde la colina, podían ver la montaña con el río Tenryu-gawa, la vista era más hermosa de lo que jamás había imaginado, inclusive Kyouya estaba impresionado, jamás había subido antes hasta ahí, aunque conocía las ventajas del parque por la investigación de los negocios familiares.

- Tal vez deberíamos hacer un parque en estas colinas, se respira la tranquilidad, podría hacerle mucho bien a nuestros clientes. El viento cálido, las flores, las colinas, el río, sería una buena opción, creo.

- Gan-Kyou-sama, destierre al Ootori que tiene en su cabeza, por favor. Te prohíbo pensar en otra cosa que no sea divertirte conmigo en el parque, Kyouya, no quiero que tengas otras cosas en la cabeza.

- Puedo pedirle lo mismo a mi paciente plebeya?

Haruhi se rió al escucharlo referirse a su conversación del día anterior, no podía creer que pudiera recordar un comentario tan pequeño y referirse a él.

- Es una promesa, Kyou. Yo no pensaré en nada que no sea pasar un día divertido en este parque.

El día fue muy corto para ambos, Haruhi no podía hacer canotaje ni paracaidismo, pero se diviertieron como niños haciendo soba a mano ("Kyou, eres un desastre, te vas a comer eso tú solito"), recogiendo fresas en el parque Habiro ("No entiendo cómo todo parecer ser comida contigo todavía, Haruhi"), y yendo después al espectáculo típico del Salón Cultural de Ina. Haruhi estaba maravillada con los escenarios y la representación, y Kyouya estaba maravillado por verla tan emocionada a su lado, le producía una enorme felicidad verla disfrutando con él de todas esas cosas, y aunque anteriormente a él no le atraía hacer todo eso, le producía también felicidad el darse la oportunidad de disfrutarlas con ella (aunque el soba realmente no sabía bien), el tomarla de la cintura levemente al cederle el paso, el que ella tomara su mano para jalarlo a algún lugar que quería ver, inclusive el hecho de querer gastar una pequeña fortuna para comprarle las cosas que veía en el centro, todo eso era mágico a su lado. Le había dicho antes que su vida carecía de muchas cosas, y tal vez era cierto, pero estaba seguro de que cerca de ella podría recuperar el tiempo perdido y disfrutar de todas esas cosas que antes no hacía. Salieron ya tarde del Centro Cultural, comentando el espectáculo, la noche estrellada, el viento fragante. Kyouya sentía que era el momento perfecto para ellos.

- Fué precioso! Gracias, Kyou, este día fue maravilloso al completo.

- No tan maravilloso como estar a tu lado. Haruhi, has pensado en lo que te dije en casa de Kaoru?

- Lo que me dijiste?

- Aunque al parecer mis esfuerzos fueron en vano para comunicarte lo que siento, quería confesarme.

- ... confesarte? Perdón, Kyouya, pero no te entiendo.

Kyouya suspiró pesadamente, eso iba a ser complicado, nunca entendería la manera en que Haruhi lograba despistarse de esa manera a ella misma. No debería estar haciendo lo que iba a hacer, las cosas no se hacían así en su medio, pero una vez que empezó no pudo parar y lo dijo de corrido, antes de que algo hiciera que se detuviera.

- Haruhi, es repentino, pero quiero que sepas de antemano cuáles son mis intenciones. Fujioka Haruhi, quiero pedirte que te cases conmigo. No pido una respuesta, ni la quiero en estos momentos, pero quiero que sepas que ese es mi deseo, y que si paso cada vez más tiempo contigo es porque deseo que en algún momento logres olvidar que amaste a otro hombre, y te des cuenta de que a pesar de que nunca te lo dije, de que tal vez jamás lo creíste, siempre he estado perdidamente enamorado de tí. Sé que soy demasiado serio, demasiado frío y que no suelo ser amable con la gente, pero quiero que sepas que haré lo posible por demostrarte que puedo hacerte feliz, aunque me tarde la vida entera en hacerlo, quiero hacerte feliz. Nunca esperé desear que alguien me amara, me era suficiente con estar cerca, pero ahora... ahora... no puedo evitarlo, quiero estar toda la vida contigo, y espero que en algún momento puedas desear aunque sea un poco, estar conmigo también. No quiero que te niegues ahora, solamente guarda mi sentimiento, y tal vez, algún día, cuando puedas entenderlo, me perdones por ser tan impulsivo y decírtelo. Pero no puedo evitarlo. Te amo.

El corazón de Haruhi estaba a punto de salírsele del pecho, muy dentro de ella sabía que un día así iba a llegar, pero no esperó que fuera tan pronto. Estaba segura de que ella también lo amaba, pero no estaba segura de que fuera un amor de pareja, no sabía cómo definirlo. Además, acababa de hacer las pases con Takashi, bueno, más o menos, pero esas llamadas constantes lo mantenían en su cabeza todo el tiempo. Y Kaoru se deprimiría enormemente de saber que alguien más se quedaba con ella. Pero aún así... aun así, si no existieran ninguno de los dos, y si ella pudiera elegir libremente... lo más probable es que el Ex-Rey de las sombras fuera quien tuviera la oportunidad más alta de ser capaz de robar su corazón. Y verlo ahí, con el corazón desnudo frente a ella, sin esperar respuesta, solamente diciéndole que la amaba, si eso no era ser un caballero, no sabía qué lo era entonces. Lo abrazó por la cintura, recargándose en su pecho, sonriendo, no podía responderle aunque quisiera, no estaba segura de lo que sentía por él o por cualquiera de los demás, pero al sentir los brazos de Kyouya abrazándola también bajo el cielo estrellado, sintió que algo que había buscado durante mucho tiempo por fin estaba cerca de sus manos.

Haruhi se durmió en el camino de regreso al Manor, Kyouya la veía dormir a su lado, en paz, parecía que estaba soñando algo bello, porque una sonrisa aparecía en sus labios. Algún día, tal vez, esa sonrisa pudiera ser lo primero que viera al despertar y lo último que viera antes de dormir. Tal vez algún día. Llegaron sin inconvenientes al Manor, Hikaru los recibió, Kaoru no se veía por ningún lugar. Kyouya subió a Haruhi por las escaleras, aún dormida, y la dejó sobre su cama, esperaba que despertara en algún momento para que pudiera ponerse la pijama y dormir tranquila. Se despidió de Hikaru con una sonrisa, sintiendo a Haruhi aún en sus brazos. Definitivamente, aquél había sido un gran día.

- Estás seguro de que no voy a salir volando en pedacitos de esa habitación, Hikaru?

- Desde cuándo tienes dudas acerca de esto?

- Desde que me dí cuenta de que no quiero pensar siquiera en perderla.

- No vas a hacerlo, baka, entra ahí, y haz lo que planeamos.

Kaoru entró en la habitación de Haruhi despacio, las luces estaban apagadas, pero la silueta de la chica se veía aún en la cama. No estaba seguro de que lo que iba a hacer estuviera bien, estaba a punto de morir hecho pedazos, lo sabía, pero aún así se acercó a ella.

- Haruhi, linda, despierta, te vas a lastimar durmiendo así, necesitas cambiarte de ropa.

Haruhi escuchaba la voz entre sueños, pero se rehusaba a abrir los ojos, estaba soñando aún con la montaña y las flores, y bajo los cerezos en flor, una figura le tendía la mano, esperándola. No podía verle el rostro, pero sabía quién era en el sueño, sabía que era la persona con la que iba a compartir su vida para siempre, y ella se acercaba a él.
--------------------------------------------------

Love ya all!!!