Mismo disclaimer...
Mismas peticiones...
Misma fiebre...
Necesito aliviarme!!! Alguien conoce un buen brujo que me haga una limpia a conciencia???
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Sakaguchi Misako... era la primera vez que la veía, y era aún más hermosa que en foto. Todo en ella gritaba que era de clase alta: el traje sastre de diseñador, las uñas con manicura, la forma de sentarse, la espalda recta, el cabello pelirrojo peinado perfectamente, la sonrisa serena... pero sobre todo, esa aura de seguridad y poder que emanaba cada poro de su cuerpo. Y se veía consciente de ello. No podía creer lo que estaba viendo, era esa mujer quien había poblado sus pesadillas de los últimos años, tal vez no fuera la culpable, pero igual le dolía verla, y más aún verla al lado de Takashi de nuevo.
Hikaru se acercó a ella con una sonrisa en el rostro, pasándole un brazo por los hombros. El deseo de ahorcarlo se hizo casi irresistible... Así que ese era el plan que tenían los gemelos, por eso Hikaru y Kaoru estaban distantes... Kaoru conocía mejor que su hermano los sentimientos que algo así podría causarle y por eso había huído de su hermano, pero aún así no podía creer que se hubiera prestado al inicio a hacer algo así, no podía creer que de verdad hubiera pensado que no se iba a dar cuenta de lo que estaban planeando, no era tan tonta, ni él tan tonto. La sonrisa del mayor de los hermanos era casi diabólica cuando le dijo entre abrazos.
- Bienvenida a casa! Disfrutaste tu paseo? Ya conoces a nuestra invitada, verdad? Llegó hace un rato buscando a Mori-san.- le dijo- Pensamos en invitarla a pasar la noche en el Manor ya que acaba de llegar a Karuizawa y no hay habitaciones en las posadas. Pero parece que va a pasar la noche en el de Mori-san, creo que es el que conoce mejor por haber pasado ya varias noches ahí.
Llegó buscando a Takashi... Va a pasar la noche en el Manor de Takashi... Ya ha estado antes ahí... Ha pasado la noche antes ahí... Las ideas se agolpaban una tras otra en la cabeza de Haruhi, mientras estaba parada en mitad de la estancia con la mirada dirigida al piso, los puños cerrados. Pero no podía dejar que los demás notaran cuánto le afectaba verla ahí, se lo acababa de prometer a sí misma, y además, ya se había hartado de ser una niña. La abogada internacional fué quien respondió por ella, con una fría sonrisa en los labios y en los ojos.
- Buenas noches, Sakaguchi-san,- le dijo mientras se acercaba para saludarla de mano, con Hikaru aún apoyado en sus hombros mientras lo hacía- Es un placer conocerla. Me han hablado mucho de usted.
La mujer la miró de arriba a abajo con un raro interés en los ojos. Haruhi esperaba muchas cosas de esa mirada. Sin embargo, no esperaba encontrarse con algo como lo que ocurrió después. La chica en traje de diseñador saltó del sillón donde estaba sentada para tomarla de las manos con entusiasmo.
- Cuando me lo dijeron no podía creerlo! Pero mira, ahora te veo y vaya que es verdad!, eres mujer, ne? Mira que ser una chica, nos engañaste a todos durante esos años en el instituto, ne? Algunas se morirían si lo supieran, pero obvio que vamos a dejarlo en secreto, ne? Cuando Takashi me dijo que terminaba conmigo porque amaba a Haruhi-kun creí lo peor, ne, Takashi? Pero luego, unos años después llegó la invitación a tu boda con Kaoru-kun, ne?, y fue como, no puede ser!, o sea, no es como si Haruhi-kun fuera mujer, ne? Pero después Haninozuka-san me dijo que eras mujer y fue como, en serio?, estás jugando, ne? Pero resulta que no estaba jugando y que de verdad lo eres. TIENES que cenar un día conmigo para que me cuentes lo que estos malvados te han hecho, ne? Pero qué te pasa... estás pálida. Daijobu?
Era un shock ver a su eternamente odiada enemiga de esa manera. Y era complicado pensar cuál de las preguntas responder primero. Sobretodo cuando las creencias tan firmemente arraigadas en su cora´zón acababan de ser desechadas tan inmisericordemente. Para su sorpresa estaba respondiendo a la sonrisa de Sakaguchi-san, de alguna manera le recordaba a su padre y a Tamaki. Tal vez si las cosas hubieran sido diferentes podrían haber sido amigas.
- Sakaguchi-san, mi brazo...
- Mi-sa-ko! Mira que somos amigas, ne? Estuvimos en el mismo instituto y comprometidas con el mismo hombre, ne? Eso nos hace más cercanas que conocidas, además, el hombre nos dejó a ambas, ne? Aunque creo que él se perdió de dos hermosuras como nosotros, ne? Éramos demasiado bellas e inteligentes para él, ne?
La sonrisa de Haruhi ahora era completa, no sabía qué diablos había pasado, pero se daba cuenta de que esa mujer no era una enemiga, era agradable a su manera... pero con un grave problema de hablar demasidado y con muletillas... Pero era bastante abierta, y su punto de vista parecía bastante optimista a su manera.
- Misako-san, dices que estuviste en Ouran?
- Hai! En el grupo de Tamaki-sama y Kyouya-sama. Recuerdas a Ayame-san, ne? Bueno, fue ella la que primero me dijo de tí, cuando Kyouya-sama le pidió que te ayudara a estudiar, ne? Salí un año antes que tú del instituto.
- Eras una de las clientes del Host Club?
- Y regular! Aunque siempre fuí cliente de Tamaki-sama... (suspiro), pero jamás me hizo caso...
- Hai, muchas estaban enamoradas de él en el instituto.
Los presentes estaban sorprendidos. Parecía que las dos chicas, las grandes rivales, las odiadas enemigas, las dos ex-novias... estaban haciéndose amigas...
- Demo, tú no parecías interesada en él aunque siempre te estaba rondando, para ser honestas, y que quede entre tú y yo solamente, ne?, muchas creíamos que Tamaki-sama era bisexual al perseguirte tanto.
Haruhi soltó una carcajada que casi la tira al piso, definitivamente, esa mujer le caía bien.
La charla se prolongó durante algunas horas más, sobretodo porque después de un rato, llegaron Tamaki con su prometida y Honey a hacerles comparsa. Sin que causara sorpresa, Misako y Tamaki parecían llevarse de maravilla. Era muy gracioso ver lo parecidos que eran el uno al otro. Cenaron, tomaron un poco de vino y después regresaron a la sala para seguir co la charla. Haruhi estaba sentada entre Hikaru y Misako, con el brazo de él todavía sobre sus hombros y muchas ganas de matarlo por darle ese amargo trago, que aunque le había permitido conocer a alguien grandioso, fue sucio y bajo, y hacía que le doliera cada vez que lo veía. Kaoru, que estaba en la esquina de uno de los sofás, retirado de los demás sabiendo que Haruhi no quería verlo tampoco, y era cierto, se sentía traicionada también por él aunque Misako le había caído muy bien, aunque de tanto pensar y hablar, ahora se sentía un poco mareada por el vino y lo tarde que era.
Sin que le sorprendiera en realidad, Kyouya lo notó y acudió en su rescate inmediatamente.
- Hikaru, ya no te apoyes en ella, por favor, estoy seguro de que aún está cansada por el paseo y por la salida de ayer, además de que aún no está completamente curada. Me supongo que es mi culpa por dejarle tanta libertad de movimientos aún con la lesión que tiene. Además tiene que dormir un poco, y aunque estoy seguro de que aún tienes muchas cosas que hablar con ella, Misako,- le dijo cortando a la pelirroja antes de que protestara- pero estoy seguro también de que puede esperar hasta otro día en que puedan tener más tiempo para llamarse o reunirse y que espero que sea cuando esté recuperada por completo, o al menos más que en este momento.- se acercó a ella y la levantó en brazos.- Lamento la interrupción de la charla de esta noche, voy a llevar a mi paciente arriba. Misako-san, un placer, como siempre. Mori-san, acompáñame, por favor, tal vez necesite ayuda. Hikaru, Kaoru, asegúrense de atender a su invitada mientras nosotros estamos arriba. Tamaki, Lillie también se ve cansada. Alguien lleve a Haninozuka-san a su Manor por favor, creo que le va a doler el cuello si sigue dormido en ese sillón y en esa posición. con su permiso.
Misako vió a los dos hombres subir las escaleras con la chica en brazos. Así que ella era la persona de que Takashi estaba enamorado... Interesante... Una chica pulida pero aún de clase baja. Pero era una persona amable y admirable por donde se viera. Además era muy divertido estar con ella. Durante algún tiempo era cierto que la había odiado, pero Haninozuka-san se encargó de dejarle ver que era una buena persona, y entendía que Takashi la amaba. Pero a veces, aún dolía. Se acomodó el cabello tras la oreja con un movimiento calculado de manera muy precisa, y se quedó observando a los gemelos de la familia Hitachiin.
- Bueno,- les dijo a los gemelos mientras se levantaba- creo que esto no va a funcionar, ne? Hikaru-san, no creo que pueda hacer algo contra alguien así como parece que esperabas, además de que me agradó bastante. Creo que van a tener que disculparse con ella por esto, ne?. Cuando me vió se le rompió el corazón y no la culpo. Pero espero que podamos superar las diferencias entre nosotros y seamos amigas... me gustaría mucho ser su amiga. Y bueno, como compensación de haberme obligado a venir hasta aquí tendrás que invitarme a cenar cuando vuelvan a Tokyo, ne? Y espero algo bastante bueno como obsequio también. Díganle a Haruhi-chan que espero una llamada suya lo antes posible, asegúrense de darle mi número, ne?
- Claro, Sakaguchi-san, encantados de hacerlo! Me aseguraré de enviarte uno de nuestros nuevos diseños como compensación, pero la cena tendrás que esperar a que Kaoru o yo tengamos un tiempo libre, porque estamos algo ocupados ahora.- le dijo distraídamente.
- De acuerdo.- le contestó dándose sonriendo cansada- Espero estar invitada a su próximo desfile!- les dijo mientras salía en una brisa de Chanel #5.
Hikaru volteó a ver a su hermano, estaba sentado aún en el mismo sillón, con la cabeza en las manos. Era la imagen misma de la derrota, y se sintió culpable. Por su terquedad acababan de matar la esperanza de poder sobrepasar a Kyouya y a Mori. Ojalá que su hermano no lo odiara. Se acercó a él despacio, para sentarse a su lado y pasarle el brazo por el hombro, acercándolo a él.
- El plan no salió como lo esperábamos, verdad, Kaoru? Parece que se llevaron bastante bien a pesar de que no deberían haberlo hecho, aunque parece que comoquiera no dejaron muy bien parado a Mori-san. Esa anécdota de los zapatos enlodados en la sala fue memorable...
- Hikaru, no debiste de haberla llamado, ahora me va a matar, es demasiado inteligente para no darse cuenta de que era un plan.
- Yo mismo estoy dudando de esto, Kaoru, no esperaba verla tan herida, aunque estaba riendo y jugando al final, su corazón se rompió en mil pedazos cuando la vió. Sabes?, creo que acabamos de echar por la borda la esperanza. Perdóname. Solamente quería que ella viera que eres mejor que ellos y que tienes más cosas que ofrecerles, sin pasados, sin temores, sin rencores. Pero no parece que lo haya hecho de la mejor manera, verdad?
- Estoy perdido por completo, Hikaru. Si tan sólo pudiera alcanzar su corazón...
- Sé que no es mucho, Kaoru, pero al menos, siempre tendrás el mío.
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Haruhi iba echa bolita en los brazos de Kyouya. Estaba cansada de todo, y algo harta. Además de que había sido demasiado el casi haberse hecho amiga de la mujer que odió durante años. Podía escuchar los pasos de Mori mientras los seguía hacia arriba por las escaleras. Le pasó los brazos a Kyouya por el cuello y se levantó un poco para verlo por sobre el hombro. Se veía con una expresión derrotada, los hombros caídos, la mirada baja, no era el hombre que ella conocía. Suspiró profundamente e intentó sonreír al dirigirse a él.
- Takashi, estoy cansada y estoy segura de que Misako-san te estará esperando, así que, podrías volver con ella por favor y disculparme por salir tan intempestivamente? También dile que me agradó conocerla y que espero que pase una buena noche en tu Manor. Además de que le llamaré tan pronto como pueda para asegurarnos de comer y seguir charlando un rato. Me encantó conocerla, asegúrate de decírselo también por favor. Y espero que puedas darme su teléfono más adelante. Gracias!
Kyouya estaba apunto de soltar una risa sarcástica ante la manera en que Mori acababa de ser despedido, pero la sonrisa se apagó cuando se imaginó que él sería el siguiente en ser despedido igual de inmisericordemente.
Takashi se quedó de pie en el corredor mientras veía a Kyouya alejarse con la mujer que amaba en brazos. Sabía que algo malo iba a salir de todo eso. No importaba que parecieran ser las mejores amigas, las mujeres eran aterradoras. Y esa mujer a la que amaba con toda su alma parecía más aterradora que todas. Suspiró resignado. Solamente esperaba que Kyouya no fuera el que saliera ganando en esa situación.
Cuando llegaron a la recámara de Haruhi, Kyouya abrió la puerta despacio y la sentó en la cama con cuidado de no lastimarla, la ayudó a quitarse la férula despacio y le checó el tobillo con cuidado, asegurándose de que no estuviera demasiado hinchado.
- Ok, estás completa todavía, Cielo. Ahora, por favor, cámbiate y duerme. No creo que te duela el tobillo después de esas copas de vino, pero mañana alguien va a tener dolor de cabeza. -le dijo entre risas- Descansa, princesa.
El apelativo llamó la atención de la chica de cabellos castaños, sobre todo después de la plática con Kaoru por la tarde, pero le dolía más si venía de Kyouya.
- También tú lo dices?- le preguntó.
- Decir qué?
- Que soy una princesa de hielo encerrada en una torre a la que nadie puede alcanzar. Y que prefiero que ustedes sufran a hacerlo yo. Kaoru lo dijo, y tiene razón, soy una malvada al hacer eso. Parece que voy montada en mi Aethenoth, invulnerable. Sabes que no es esa mi intención, verdad? Aunque he de decir que es bastante halagador tener a tres chicos guapos diciéndome cosas lindas y más aún cuando la persona a la que amas está entre ellos. Creo que me estoy mareando. Pero cuando no quieres lastimar a los otros dos porque no los amas con amor de pareja ya no es tan lindo después de todo porque les duele, pero no puedo obligarme a amarlos de nuevo aunque quiera, verdad?
El reflejo en los lentes cubría los ojos de Kyouya y no dejaba a Haruhi ver su expresión, pero él sentía que acababa de escuchar algo que no estaba seguro de entender.
- Preciosa, creo que tomaste algo extraño, o que Misako-san te contagió de su manera de hablar, o tal vez Mori-san lo hizo... pero creo que estás diciendo más de lo que deberías o que quieres hacer.
- Pero es cierto, Kyo, no quiero estar sola, no me gusta... he perdido demasiada gente en mi vida y no quiero que pase de nuevo, no quiero acercarme demasiado a alguien otra vez, si estoy con todos es más fácil porque realmene no desarrollo un apego por ninguno, sabes?
- Vaya, qué técnica tan admirable. Pero espero que te des cuenta de lo que estás diciendo, Haruhi. Mañana te vas a arrepentir de contarme todos tus secretos y motivaciones. No sabes qué es lo que puedo hacer sabiendo eso.
- Bueno, a ver, puedes chantajerarme y obligarme a hacer algo como salir contigo o acompañarte a algún lado. Puedes decirle a los demás lo que siento para que me entiendan mejor, pero también porque eso te pone en ventaja ante ellos al saber las cosas que me motivan. Puedes guardarlo en secreto hasta que te parezca conveniente porque si lo olvido podrías argüír que sabes algo acerca de mí... sigo mareada...
- Ya entendí, es suficiente- dijo Kyouya entre risas- creo que me has descubierto. Preciosa, de verdad estás ebria. Tienes que dormir. Mañana vas a tener una jaqueca de muy padre y señor mío. Descansa, anda.
- Kyo, de verdad estoy mareada, creo que no me siento muy bien...
Kyouya le tomó los vitales de inmediato, y se llevó un buen susto cuando la cabeza de Haruhi cayó limpiamente sobre su hombro como desmayada, pero se tranquilizó al ver que simplemente estaba dormida ("De verdad estás ebria"). Le pidió ayuda a las camareras de los Hitachiines para cambiarla, y se quedó en una silla al lado de su cama para asegurarse de que estaba bien. Podía escucharla respirar suavemente y ver su rostro dormido. De todos ellos, él había sido el único al que no había acudido por ayuda, aunque siempre había esperado por ella. Le pasó la mano por la mejilla y Haruhi se removió en sueños. Susurró "Kyouya" muy quedo y apretó la mano del muchacho entre las suyas, provocando que aquél se sonrojara hasta los cabellos y se quedara como congelado viéndola dormir.
Cuando Haruhi despertó entre la noche todavía tenía la mano de Kyouya entre las suyas. El chico se había quedado dormido aún en la silla, ella sonrió y le quitó los lentes con cuidado de no despertarlo ("Quién sabe lo que me haría si lo despierto"). Le parecía muy dulce que se quedara velándole el sueño, de alguna manera era más dulce que el que Kaoru se metiera en su cama cada noche, era menos intrusivo, más caballeroso, más... más... kawaii. Con cuidado le puso una manta en los hombros, le dió un beso en la frente ("Descansa y sueña con los angelitos, Kyo, si no te tuviera miedo te despertaba para que te acomodaras bien"), y se durmió aún con la mano de Kyouya entre las suyas.
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Notas:
1. El nombre del caballo de Lady Godiva es Aethenoth
Sorry por la tardanza... sigo enferma... pero ya voy, lento pero seguro... uno menos y faltan dos, señores!!! Sigo divagando verdad?... Lo siento, al rato me tomo la medicina y se me quita, mil besos!
