Ya basta de vacaciones, verdad? XD.

Lo siento, con eso de las vacaciones y de que estaba planeando el viaje que hicimos a Guanajuato al Festival Medieval y con eso de que las personas con las que iba no movieron un chinche dedo para poder planear nada... me retrasé mas que nunca!! Y luego con las incapacidades y hospitales... Gomen!! En serio que apesta estar enferma... pero ahora mi doctora dice que voy mejorando, espero que sea así .

Pero bueno, ahora sí ya está esta cosa. Les dejo la nueva parte, un beso!

Mismo disclaimer: Ouran no es mío, si lo fuera, me dibujaría a mí misma para casarme con Mori!!

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Era una sensación bastante extraña; el despertar en brazos diferentes a los usuales. Después de tantos años acostumbrada a dormir con alguien la sensación era distinta. No desagradable, pero distinta.

Cuando comenzó a dormir con Kaoru, tardó un tiempo en acostumbrarse a la sensación de estar con alguien diferente de Tamaki, ya que Tamaki parecía hecho especialmente para abrazar a alguien de una estatura diferente a la de Haruhi (un poco más bajita, tal vez, y extrañamente del tamaño perfecto de su prometida .), y Kaoru parecía estar hecho para abrazar a alguien un poco más resistente a juzgar por la fuerza que imprimía a su abrazo las primeras noches (Haruhi sabía por eso entre miles de pequeños detalles más, cuánto extrañaba a su hermano). Pero ahora que abría los ojos, y se encontraba no solamente entre los brazos del Host Black, sino de frente a él (por lo general se removía hasta que quedaba con un solo brazo sobre sus brazos o sobre su cintura, de espaldas a ellos), hecha bolita en su abrazo y con la mano apoyada en su pecho desnudo.

La primera sensación fue de extrañeza total, porque no había batallado para dormir varias noches como con los demás, al contrario, su sueño había sido apacible y restaurador. Se permitió sonreír por un momento. Cerró los ojos y se acurrucó aún más cerca del pecho de Kyouya.

Fue entonces que por fin notó que él no traía camisa...

No estaba segura de en qué momento se había metido en su cama, y menos aún de en qué momento y porqué razón había terminado sin camisa. Lo último que recordaba era haberle quirado las gafas y haberlo tomado de la mano, y de pronto, el siguiente recuerdo era el de la sensación del pecho desnudo de Kyouya en su mano, del sentir la respiración bajo su tacto, su sueño tranquilo, los suaves sonidos que hacía mientras soñaba. Y el tenerlo tan cercaa le llamaba a besarlo suavemente, e inclusive a despertarle con un beso apasionado. Pero no lo hizo. Sonriendo, se acurrucó en el pecho del hombre y deseó poder despertar cada día así de tranquila con el hombre que amaba...

Amor...

La idea se abrió paso en su cabeza repentinamente, haciéndola abrir los ojos. Tenía que ser parte de un sueño que estaba teniendo hace un momento, sí, tenía que estar soñando despierta. Porque no podía estar enamorada del Rey de las Sombras. Ella amaba a Takashi. Estaba enamorada de Takashi. Era el amor de su vida. Siempre lo había sido. Entonces... porqué de pronto había pensado en despertar cada día al lado del hombre que la estaba abrazando es esos momentos? El movimiento de Kyouya removiéndose en sueños la sacó por un momento de su ensimismamiento. Parecía a punto de despertarse y de hecho entreabrió los ojos y vió directamente a Haruhi un poco bajo su línea vertical de visión, pero solamente le sonrió beatíficamente, la abrazó más fuerte contra su pecho, le murmuró algo al oído que hizo sonrojar a Haruhi hasta las orejas, y volvió a quedarse profundamente dormido.

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La desazón en el corazón de Kaoru aumentaba por momentos. sobre todo cuando pensaba en cómo iba a recibirlo Haruhi cuando lo viera después de tener a Misako en el Manor. Mentalmente, se justificaba a sí mismo con que la idea había sido de Hikaru, pero dentro sabía de cualquier manera que él había coolaborado con ello. Y ni siquiera había intentado detenerlo cuando se arrepintió del plan. Y eso lo hacía sentir aún más culpable.

Se sentó en la barrita del fregadero en la cocina, después de despedir a los sirvientes y prepararse por sí mismo una taza de café caliente. Pensando en cómo poder capear el vendaval que se acercaba en la forma de una chica bajita de cabello castaño y grandes ojos cafés. Suspiró profundmente y se mesó el cabello, mientras cerraba los ojos pensando qué iba a hacer. Una vocecita lo hizo levantar la cabeza.

- Kaoru... perdón por molestarte... necesito hablar contigo.

- Haruhi.- El corazón del pelirrojo se detuvo durante una milésima de segundo. Bajó la taza para ponerla suavemente en la barra. Se levantó de ahí. Y abrazó a Haruhi con todas sus fuerzas.- - Perdóname, Haruhi.- Le dijo casi en un susurro.- No detuve a Hikaru aún cuando sabía sus intenciones y en los primeros días inclusive apoyé su idea. Aún sabiendo que iba a herirte de alguna manera no fui lo suficientemente hombre como para parar lo que estaba haciendo. Es sólo que quería que me notaras, princesa. Quería que notaras que existo y que me amaras como yo te amo.- Le dijo, tomándola de la mano y acercándose a ella.- Quiero todavía que me ames como yo te amo.- La miró a los ojos y puso una mano en la parte baja de la espalda de la chica para acercarla a él, con una presión muy suave para que pudiera escapar si quería.- O es que acaso sigues enamorada de él a pesar del daño que te ha hecho?. Yo sigo enamorado de tí. Ese día que aceptaste casarte conmigo supe que eras eso que siempre me había hecho falta en la vida. No estaba completo sin tí. Me engañé a mí mismo pensando que podría alejarme de tí y dejarte ser feliz, pero no puedo, Haruhi. Ya no quiero volverme a separar de tí. Déjame amarte el resto de tu vida, por favor.- mientras decía esto, Kaoru se iba acercando a su rostro, buscando sus labios. Una mano bajo su barbilla y la otra aún en la espalda, pero con más fuerza. Ya no quería dejarla escapar.

Haruhi sabía que iba a besarla, pero su corazón aún lloraba; no por lo pasado, sino porque también acababa de descubrir que aunque él estaba perdidamente enamorado, ella no lo amaba, y sobre todo, no podía confiar en él de nuevo todavía. Aunque cuando había llegado a Karuizawa con él todavía podía decir que estaba enamorada de Takashi, se había dado cuenta de que ya no lo estaba poco a poco. Y a pesar de eso, la dulzura con que la miraba, con que la trataba, la fuerza de sus acciones... eran suficientes para enamorarse de él, y sin embargo, ahí estaba ella... en los brazos de un hombre maravilloso a punto de besarla... y lo que pensaba era...

- Kaoru, detente!- Le dijo volteando el rostro a un lado y poniendo los brazos en su pecho para empujarlo.- Por favor, para!

- Haruhi?- el dolor en su voz era evidente y casi rompe el corazón de la chica también.

- Kaoru, lo siento, pero he estado actuando irreflexivamente en estos últimos días y ya me cansé yo misma de ello. Te he dicho el día del picnic que ya no estaba enamorada de Takashi, y aunque no estoy envuelta en una relación con ninguno, no tengo ninguna razón para permitirte que me beses. Y no intento lastimarte, pero esto se ha convertido en un lío enorme y solamente estoy lastimando a las personas que quiero. Tengo que alejarme de esas decisiones malas que estuve tomando.

- Quieres alejarte de las decisiones o quieres que me aleje de tí? Quieres que te deje ir cuando acabas de entrar en mi vida de nuevo?- Kaoru estaba perdiendo el control, algo muy extraño en él, y estaba levantando la voz cada vez más.- Quieres que renuncie al amor de mi vida simplemente porque Kyouya se quedó a cuidarte una noche cuando yo he estado con el corazón en la mano por cada uno de tus pequeños triunfos o derrotas?!. O es acaso porque Mori-san está diciéndote palabras lindas al oído otra vez y tratando de que te olvides que te dejó por alguien más y humillada?! Yo te he esperado todo el tiempo. Esperando que decidas por fin con quién quieres quedarte!- En su furia, Kaoru no se dió cuenta de que dejó de abrazar a Haruhi para tomarla por los hombros, con fuerza.- He sabido cada pequeña cosa que has hecho o dejado de hacer! Estuve inclusive en tu nombramiento laboral en ese bufete francés aunque Mori-san casi me advierte de muerte que no me apareciera. Casi obligué al pobre de Ranka a hablarme de tí y me forzé a mí mismo a escucharlo alabar a Mori-san una y otra vez y de lo agradecido que estaba de que fuera casi parte de la familia otra vez!!

- Kaoru, me estás lastimando.

- Mírame, Haruhi.- Le dijo mientras la zarandeaba un poco.- Mírame solamente a mí, y a nadie más.

- Suéltame, Kaoru, me lastimas.- Haruhi tenía miedo, el haber enfrentado a tantas personas malas en los juzgados no la había preparado para enfrentarse con un ataque físico, y menos de alguien a quien consideraba dulce y tierno en grado sumo. Y ese miedo se reflejaba en sus ojos y la manera en que se encogía cuando Kaoru se acercaba gritando a ella.

Haruhi sabía que Kaoru estaba sufriendo aún más que ella por todo. Nunca había dejado de amarla y ella no podía corresponderle. Y eso la hacía sentirse culpable, pero jamás lo suficiente como para poder soportar que se portara así. Sabía que la amaba sin esperar nada a cambio, simplemente esperaba por ella, y ella... no lo amaba, y se sentía molesta con él por no entenderlo y con ella misma por jamás aclarárselo. Una lágrima resbalaba por su mejilla. Si se casaba con él de seguro sería feliz hasta cierto punto. Eran los mejores amigos y compartían hasta el alma, pero no lo amaba... y ni siquiera ese exabrupto podría obligarla a hacerlo.

- Kaoru.- le dijo con fuerza mientras intentaba soltarse.- Ya es suficiente!! Es cierto que no estoy enamorada de tí, y que tú sí lo estás de mí, pero eso no te da derecho a maltratarme de ninguna manera.- Nunca pensó que Kaoru tuviera tanta fuerza estando tan delgado. No podía soltarse.- Así que déjame por favor. Suéltame! Me lastimas!!.- Kaoru cayó al piso debido a un golpe en el rostro casi arrastrándola con él.- Takashi!

Mori iba en camino al Hitachiin Manor, se había levantado temprano para recoger las rosas favoritas de Haruhi. Si ella creía que Misako había dormido en su Mansión, lo más probable es que estuviera muy molesta con él, y tal vez no quisiera ni verlo ahí. Pero la sorpresa no fue para Haruhi, sino para él, al escuchar una discución airada en la cocina, y una de las voces era de ella, y parecía que estaba llorando. Se apresuró a llegar al lugar para encontrarse con Haruhi tratando de librarse de un colérico Kaoru, aunque pareciera difícil de creer. En dos zancadas cruzó el espacio que lo separaba de ellos. Sabía que Haruhi se iba a enojar de nuevo con él, pero estaba dispuesto a soportarlo. Le dió a Kaoru un golpe en plena cara, lo que hizo que el chico cayera al piso y que la jalara con el peso de su cuerpo también. Takashi alcanzó a sostenerla antes de que esto sucediera, y la levantó en brazos. Si ella no hubiera estado, lo más probable es que Kaoru estaría molido a golpes en el piso. Pero simplemente salió de la cocina con ella en brazos. La rabia sorda sin mostrar. La sentía temblando entre sus brazos, aún llorando.

Suspirando, subió con ella por las escaleras a su recámara. Haruhi trató de decirle algo antes de que abriera la puerta, pero él la ignoró y la abrió de golpe. La depositó sobre la cama. Parecía que acababa de levantarse por lo desecha que estaba. Tomó su maleta del closet y empezó a poner su ropa en ella.

- Te vas conmigo, Haruhi. Ahora mismo. Si no quieres dormir en mi casa, puedes quedarte con Mitzukuni, pero no pienso permitir que sigas un día más en esta casa, me entiendes? No sé lo que sería capaz de hacerte Kaoru, y no sé lo que yo sería capaz de hacerle si vuelve a lastimarte.

- No puedo creer lo que pasó!- le dijo con la voz un poco ahogada por las lágrimas.- Si no hubieras llegado... Cómo supiste, Takashi? Pareciera que siempre acudes a salvarme la vida... a salvarme de...

Kyouya entró en la recámara corriendo, con la camisa manchada de sangre. Dirigió una mirada de reojo a Takashi antes de ver a Haruhi llorando en la cama e ir hacia donde se encontraba.

- Haruhi! Kaoru me acaba de decir lo que pasó, estás bien? Déjame ver tu pierna. Te lastimaste?

- Qué fué exactamente lo que te dijo Kaoru, Kyouya?.- le dijo una voz grave a sus espaldas

- Mori-san.- Lo saludó con un movimiento de cabeza y una fría sonrisa en el rostro.- Kaoru me dijo que había peleado con Haruhi y que la había lastimado sin querer. Estaba en la cocina lavándose una herida en el rostro, que parece sospechosamente hecha por un golpe directo.

- Así que aparte de lastimar a la gente es un cobarde que...

- Takashi, basta! Si va a enterarse va a ser por boca de nosotros.-lo interrumpió la chica.- Creo que a Misako-san no le va a agrada verme en tu casa así que prefiero irme a la de Honey si no te importa. Kyouya; Takashi va a llevarme a la casa de Haninozuka-san. Espero que no te importe seguir llevando mis revisiones allá

- Te vas a la casa de descanso Haninozuka? No prefieres irte a mi casa? Sería más sencillo para ambos, tú estarías bien cuidada y yo no estaría preocupado por tí. Y cuando estés lista, puedes contarme lo que pasó.

- Me voy con Honey. Justo ahora no quiero más problemas, Kyo. Quiero... quisiera jamás haber venido de nuevo a Japón.

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Después como de tres meses o más actualizo esta cosa. Qué vergüenza conmigo misma, en serio. Pero más que nada con ustedes. No he tenido un buen año XD, por decirlo de manera amable. Pero al menos ya estoy de regreso. Y superé mi bloqueo, ya sé cómo terminar esta cosa después de que me volví a bloquear, jaja (bloqueada tienes la mente, no puedes ni pensar...).

Pero en serio, gracias y perdón por el retraso. Un beso!!