El timbre de la puerta sonaba insistentemente, parecía que alguien tenía prisa por entrar, Haruhi se asomó por la mirilla y no se sorprendió de ver a Kyouya en la puerta, y tenía toda la actitud de estar bastante molesto con ella.
- Esto es genial.- Suspiró Haruhi.- Apenas estoy tranquilizándome y ya voy a pelear... la vida de una abogada.- y abrió la puerta.
- ¿Porqué te fuiste de esa manera? ¿Cuándo se supone que ibas a avisarnos dónde estabas?, y, ¡demonios! ¿¡Por qué ni siquiera pudiste decirme que te ibas?!
- Hola a ti también, Kyou.
- Deja de cambiar el tema. Todos están volviéndose locos porque no saben dónde estás, Kaoru está como alma en pena por los rincones porque cree que te fuiste por su culpa. Tamaki no deja de culparse por haberte ayudado a escapar sin preguntar a dónde, y tu prometido está como alma en pena sin comer o dormir.
- ¿Cómo me encontraste?
- Tengo mis medios para encontrarte. Aunque sea en otro país o cambies tu dirección sin avisarle nadie yo voy a encontrarte aunque sea en el fin del mundo. Siempre voy a encontrarte. Ahora, no cambies el tema. ¿Por qué te fuiste? Al menos nos debías una explicación, al menos a tu prometido.
- Es la segunda vez que lo mencionas… ¿Cuál prometido?
- Mori-san.
- Kyou, no seas ridículo, no estoy comprometida con Takashi.
Escuchar el nombre en sus labios le dolió aunque no lo demostrara.
- ¿Es eso verdad?
- No estoy comprometida con Takashi.
- ¿No aceptaste cuando te lo pidió?
- ¿De cuántas maneras y cuántas veces tengo que repetirlo? No estoy comprometida con Takashi, Kyou. Sí, es cierto, me lo pidió y estuve muy tentada a decir que sí, pero no pude.
- Pero lo amas.
- Eso está fuera de discusión Kyou, aún si lo amo, y no estoy diciendo que lo haga, no voy a casarme con él y eso es lo que importa, ¿no es cierto? Tengo que madurar, Kyou. Nos separamos durante cinco años. Él se comprometió con alguien más, yo me comprometí con alguien más, y no estoy diciendo que haya sido correcto en ninguno de los dos casos, sino que dejamos que las cosas tomaran rumbos diferentes, y deberíamos de saber entonces que no podíamos estar juntos como antes, las cosas ya no son iguales, ambos cambiamos, hicimos cosas diferentes en este tiempo… nuestros caminos se separaron, aunque se unieron por un tiempo… y mi corazón ya no estaba en seguirlo sin poderlo alcanzar.
- ¿Y por eso huiste?
- ¿A qué te refieres con huir? No escapé, se me terminaron las incapacidades por el accidente, tenía que estar en el bufete so pena de perder mi trabajo, se lo dije a Tamaki, me dieron primero dos semanas de vacaciones que se extendieron debido al problema de la pierna, pero fuera de eso, no tengo la vida resuelta como ustedes, Kyouya, tengo que trabajar para vivir.- Haruhi se acercó a la cocina para tomar un vaso con agua, con el Rey de las Sombras pisándole los talones.
- Pudieron haberte dado el tiempo que necesitaras.
- No lo creo, además, sería poco profesional de mi parte, y aunque me de pena admitirlo, dicen que el jefe del despacho es temible, aunque no lo conozco personalmente, al parecer, nunca está, tiene negocios por todo el mundo y nos deja a nosotros los simples mortales trabajando aquí. Y aunque me da mucha curiosidad, no quiero tener que batallar con eso tan pronto después de tener que batallar en Japón con ustedes.
- Si lo hubieras pedido, el dueño te hubiera dado el tiempo necesario, estoy seguro de ello.
- ¡Pero no es el caso, Kyouya!.- Kyouya se sorprendió de que le levantara la voz y la miró fijamente hasta que Haruhi se arrepintió de hacerlo.- Perdón, no debí gritarte, pero es frustrante que creas que puedo hacer lo que quiera así como así, tengo que trabajar y necesito tiempo para mí. Cuando comencé en el bufete era una novata, jamás había litigado y aun así me dieron la oportunidad de pertenecer a este lugar, no te das cuenta? Aún con una nula experiencia el dueño pudo ver más allá de ello y me dejó trabajar para el bufete, y he intentado corresponderle trabajando muy duro para llegar a donde estoy, me he partido el alma en este trabajo como para perderlo.
- Sí, me lo han dicho, trabajando horas extras sin paga, sin dormir en varios días hasta encontrar una solución, llevas más carga que la de los otros abogados del despacho y con la paga de principiante, y cuando te ofrecieron ser socia del bufete por fin después de tantos años, en vez de aceptar pediste vacaciones para pensarlo.
- Te juro que nunca sabré cómo te las arreglas para saber tantas cosas de las personas. Cuando lo haces me das miedo, Kyouya. Pero sí, es cierto, he trabajado más que nadie para lograr algo en la vida y no me arrepiento.
- Y ¿Qué te impide tomar el premio por ello?
- No es un premio, Kyou…
- Entonces ¿por qué no aceptaste inmediatamente?
- No lo sé.- dijo Haruhi muy quedo.- Cuando pensé en estar en la oficina hasta arriba del edificio, sin tener a nadie a mi alrededor para trabajar, me sentí… .- Haruhi guardó silencio, los segundos se extendieron sin que siguiera, así que Kyouya preguntó.
- ¿Cómo te sentiste?
El temperamento de la chica comenzó a bullir de nuevo y comenzó a gritar.
- ¿¡Y qué quieres que te diga?! ¡Me sentí sola! ¡Asustada! Armar un equipo para un caso no es lo mismo que trabajar con ellos codo a codo ¡No quería quedarme sola de nuevo después de haber hecho amigos! ¡Simplemente no quería sentirme sola de nuevo! Ríete se quieres.- Respiró profundo e intentó calmarse.- Ahora, ¿estás aquí para regañarme por cada decisión que he tomado o para alguna otra cosa?
- En realidad vengo a pedirte que regreses conmigo a Japón.
- No juegues con eso, ya te dije que no puedo irme.
- No estoy jugando.- Kyouya se acercó y la tomó de la mano y trató de hablar suavemente. Ya estaba alterada y estaba seguro de que se iba a alterar más cuando supiera lo que iba a decirle, pero tenía que llevarla consigo. Le acarició la mejilla y pegó su frente a la de ella mientras la mantenía tomada de las manos.- Haruhi quiero que regreses conmigo a Japón y quiero que lo hagas hoy mismo.- Haruhi intentó alejarse pero ya estaba preparado, la abrazó con fuerza mientras seguía diciendo.- El jefe del bufete sabe que vienes conmigo y tengo el permiso indefinido firmado para ti. El permiso es con paga para que vuelvas cuando quieras. No vas a perder tu puesto, ni tu nueva casa ni nada de eso por lo que tanto has luchado. Has dado demasiado de ti a este lugar y es justo que se te reconozca por ello. Todo esto es tuyo por derecho y vas a mantenerlo.
- ¿Cómo puedes saberlo? ¿Tus relaciones se extienden hasta poder conocer al desconocido dueño del desconocido bufete? No puedes saber lo que esa persona va a hacer en uno o dos días. Lo que dicen es que es muy estricto. Las cosas le gustan perfectas. Por eso me esfuerzo extra cuando llega un encargo directamente de él, y vaya que llegan a menudo. Me gusta mi trabajo, Kyouya, y lo hago tan bien como puedo, por eso he llegado alto en estos cinco años, si me voy lo echaré todo por la borda ¿Cómo puedes estar tan seguro de que no va a cambiar de opinión en cuanto al supuesto permiso? Porque jamás he hablado con él, no lo conozco y no sé si me estás mintiendo en este momento. Y si es verdad que lo conoces… ¿Cómo puedes estar seguro de que no va a despedirme en cuanto se le pegue la gana? ¿Qué no voy a decepcionarlo? No me voy a ir contigo Kyouya. No puedo ni quiero.
- Has trabajado tanto y tan duro. Jamás podrías decepcionarlo.
- ¡¿Cómo puedes saberlo?!
- Porque el dueño del bufete soy yo.
Bueno, pues después de muuuuuuucho... tengo internet de nuevo... el capítulo anterior, el 17 está COMPLETAMENTE reescrito... no había quedado del todo satisfecha con él, así que ahora, en lugar de 1000 son casi 2000 palabras... si alguien quiere leerlo es bienvenido, y este capi es nuevo... pero eso no significa que ande como mamá gallina por él, gracias por leer y prometo no perderme tanto ya!
