LOS PERSONAJES PERTENECEN A STEPHENIE MEYER, LA HISTORIA ES MIA.
NO PERMITO SU ADAPTACIÓN, TRADUCCIÓN, PUBLICACIÓN O CUALQUIER OTRA COSA SIN MI PERMISO. DE SER ASÍ SERÁ CONSIDERADO PLAGIO Y MI HISTORIA ESTA REGISTRADA.
Capitulo 4
Viajábamos en clase privada, lo que nos permitió tener un vuelo cómodo. Durante el vuelo me entretuve escuchando música de mi Ipod, de vez en cuando hablaba con Esme de algo, comentábamos cosas de la empresa, y demás. Aun así no podía quitarme los nervios de encima, en un par de horas empezaría una nueva vida junto a mi familia, porque realmente la considero mi familia. Volvería a ver a Emmet, mi gran hermano sobreprotector, y por lo que me había dicho Alice ahora estaba casado con una publicista famosa, Rosalie Hale. También tenia ganas de ver a Edward, mi amigo de la infancia, de el si que no sabia nada. Se había ido a estudiar a Lóndres y mantenía poco contacto con su familia. En cuanto a Alice, hable unas horas antes con ella, durante la ceremonia de graduación y me explicó que ella junto a su novio y su padre nos recogerían.
"Señores pasajeros, les rogamos que coloquen los respaldos de sus asientos, suban las bandejas y se pongan los cinturones, en breve aterrizaremos en el aeropuerto de Aeropuerto Internacional Washington-Dulles..."
Minutos después estábamos dirigiéndonos a la puerta principal, después de recoger las maletas. Andábamos lentamente buscando a Alice y cuando la vimos nos dirigimos hacia ella.
-Bella, estoy tan contenta de verte. Hemos preparado todo para tu estancia aquí, que esperamos que sea mucho tiempo. me abrazó susurrándome - Lo siento tanto - le devolví el abrazo emocionada - Te he echado de menos. Tenemos que hablar de tantas cosas, tenemos que ir a tantos sitios. - en ese momento me miró sin dejar de abrazarme - Y no puedes decir que no. - y me volvió abrazar - Te voy a presentar a Jasper. ¡Jazz!
Se nos acercó una chico de unos 21 años, era guapo, de el pelo rubio, ojos azules, alto y musculoso pero no demasiado. Me sonrió amablemente para después darme dos besos, en la mejilla.
-Un gusto conocerte - me dijo.
-Igualmente, he oído hablar tanto de ti que ya siento que te conozco - reí.
-Lástima que yo no pueda decir lo mismo - dijo mirando acusatoriamente a Alice.
-Cariño, sabes porque no te lo conté, no era mi secreto no podía. - dijo haciendo un gracioso puchero - Si no fuera por eso te lo habría contado.
-Lo se - susurró dándole un dulce beso.
-Me alegro de volver a verte, Bella - se me acercó Carlisle y me dio una abrazo. No me había dado cuenta de que estaba allí.
-Gracias, Carlisle. Yo también me alegro de volver a verte.
-Bueeno, al parecer nadie me ha echado de menos a mi. Así que creo que volveré unos meses más a España... - bromeó Esme.
-Mamá, por supuesto que te hemos echado de menos - le dijo Alice abrazándola, Esme sonrió y le dio un beso en la mejilla. Aparté la mirada, sentía envidia, pero envidia sana. A mi también me gustaría tener a mi madre de vuelta. Suspiré lentamente y cuando acabaron de saludarse nos fuimos hacia la casa.
Durante el camino Alice me contó muchas novedades, como que Emmet y Rosalie se habian comprado una casa y se habían mudado y que Edward volvería en seis meses. Al llegar a la enorme mansión no pude evitar una exclamación de impresión y aprobación. Alice me miró con una sonrisa mientras Jasper me decía:
-Impresiona, ¿verdad? Yo tenia tu misma cara cuando la vi por primera vez. - le sonreí y camine hacia la casa con mis maletas.
-La casa que tenían antes era mucho más pequeña, seguía siendo impresionante pero esta es...
-Más impresionante - acabó Jasper por mi - Y...¿Que estudiabas en España?
-Acabo de graduarme en empresariales, ahora pretendo tomar las riendas de la empresa de mi madre. - entramos en el vestíbulo y un mayordomo y dos sirvientes cogieron nuestras maletas y las subieron.
-Bella porque no vas a descansar unas horas y cuando llegue la hora de la comida te avisamos. yo tengo que ir al hospital, pero ha esas horas estaré aquí y me contarás como lo has pasado en España - dijo Carlisle poniéndose la chaqueta, y después de despedirse se fue.
Subí al cuarto que me indicaron y me dí una ducha larga, estaba tan cansada, pasar la noche en un avión era asqueroso. Cuando salí vi que la puerta del armario estaba abierta y toda mi ropa colocada. Cogí algo cómodo y después me tumbé en la cama y me dormí.
-Señorita Swan...Señorita Swan - me desperté para ver a una sirvienta parada a mi lado - Siento despertarla, pero es casi la hora de la comida. - parpadeé desorientada y entonces recordé donde estaba.
-Si...si, ahora bajo. ¿Cómo te llamas? - le pregunté curiosa. Era bonita, tenía el cabello negro y largo en una trenza que caia por su espalda, era bajita, esbelta y tenia los ojos grandes y azules.
-Me llamo Maria. - le sonreí, y cuando se fue me puse un vestido de rallas horizontales rosas y blancas. Bajé a la sala y me encontré con Alice y Esme hablando.
-Hola, ¿has descansado? - me preguntó Esme amablemente.
-Si, gracias.
-He pensado que después de comer podemos pasar por la empresa de tu madre y después acompañar a Alice al centro comercial. - continuó, caminando hacia el comedor.
-Me parece bien - nos sentamos en la mesa y Maria junto con una sirvienta de edad avanzada nos sirvieron la comida. Al terminar cogí mi bolso y una chaqueta y salimos hacia la empresa.
Al entrar en recepción, Esme me presentó a la recepcionista.
-Sarah, ¿cómo estas?
-Bien señora Cullen. ¿Qué tal su viaje?
-Bien, gracias. Quería presentarte a Isabella Swan - me tomó del brazo acercándome a la mesa de recepción. Sarah me miró de arriba a abajo, lanzándome una mirada despectiva y una sonrisa falsa. - Es la dueña de la empresa - encuanto oyó eso me lanzó la más deslumbrante de las sonrisas.
-Señorita SWan, sea bienvenida, estoy aquí para lo que necesite, asentí y continuamos el recorrido.
Esme me enseñó toda la empresa y me presento a los directivos, también me enseñó mi despacho y me ala de la empresa. Me enseñó un poco como la llevaban aquí y al poco rato nos dimos cuenta de que no era muy diferente a como la llevábamos mi madre, Antonio y yo en España. Después nos fuimos al centro comercial donde compramos un poco de todo y nos tomamos un café. Al volver a casa estaba tan agotada que me fui directamente a la cama. Los próximos meses serán duros.
¡Ya ha llegado!, tendremos que esperar como mucho un capítulo mas para ver ha Edward pero pronto lo veremos. Y lo siento, por la tardanza, pero el comienzo de clases y las vacaciones y el viaje y todo a sido un lío, espero mantener un ritmo mas constante.
¡Nos vemos!
Say¡
