Bueno, pues como al parecer había ganas de más (yo la primera) me he dejado llevar y he escrito un poco más... ¿el problema? Que sigo sintiendo que falta un epílogo! Aissss ¿Debería dejarlo así? ¿Debería contar que pasará con todos ellos después de ese día?¿O que cada quien escriba su propia "historia" en su imaginación? Preguntas y más preguntas!

Sailor mercuri o neptune, Luna white 29, BlueJoy, nagini27, hekate ama, mariapotter2002: Gracias! espero que el "epílogo" aunque yo no lo llamaría así os guste o al menos deje menos dudas!

Ahora sí, os dejo leer.

Besos y saludos

AJ

Disclamer: Como siempre, todo este mundo maravilloso es de JK R, yo solo me divierto en él.


Efectos secundarios

¡Por Salazar! — Draco corría sin soltar la mano de Hermione, tratando de alejarse de aquel infierno en que se había convertido el Gran Comedor — ¿Qué te parecería la idea de huir conmigo Granger? — gritó por encima de su hombro — A las chicas esas cosas os parecen románticas ¿No?

La risa de ella llegó a sus oídos y paró cerca de un saliente extraño, al lado de unas escaleras, en las mazmorras.

— Se acabaron los rumores — Dijo recuperando el aliento — Oh Draco me van a matar.

El rubio no pudo evitar reír perverso.

— ¿Viste la cara de Weasley? — se llevó la mano a la cara mientras seguía carcajeandose — Merlín, creo que nunca podré olvidarlo, no creí que nadie pudiera ponerse tan rojo.

— ¡Draco! — ella le riñó pero el Slytherin estaba demasiado feliz disfrutando del momento — No te metas con Ron. — aunque se le escapó una sonrisa porque oírle, tras todo lo que había pasado bien valía la pena y además ¡ella también había visto la cara de Ronald! Dejar sin palabras a todo el colegio había sido una experiencia única. La sabelotodo Granger con el príncipe de Slytherin. Sin duda era una bomba.

— ¡ No te rías Malfoy! — le dio un golpe en el brazo con el ceño fruncido aunque sus ojos brillaban divertidos — Tampoco te va a ir a ti mejor en tu Casa — Dijo algo más decaída.

— ¿Un príncipe sin corona? — Pese a que lo dijo con voz algo pesarosa no había rastro de tristeza o arrepentimiento en ella — ¿Serás mi princesa entonces, Granger?

Ella le miró incrédula

— ¿Princesa de las serpientes?

Draco rompió a reír

— ¿Estás loca? te comerían cruda.

Hermione entrecerró los ojos y apretó los puños más que dispuesta a golpearlo.

— A mi los leones me intentarían descuartizar — el chico se encogió de hombros ignorando el genio de la castaña al que empezaba a acostumbrarse – así que ya que soy un príncipe destronado puedes ser mi princesa y huiremos juntos Hufflepuff para crear un nuevo reino.

Ella intentó seguir molesta pero no pudo ante las chorradas del rubio.

— Ni allí nos aceptarían — rió imaginándose a ambos en ña casa de los tejones acogiéndose a sagrado — Mucho me temo que ahora mismo no somos personas demasiado gratas por ninguna de las Casas.

Draco hizo un gesto con la mano restándole importancia y con aquella media sonrisa que hacía cosquillear la tripa de Hermione, agarró su cintura y la atrajo hacía sí. Ella se apoyó en sus hombros y se alzó de puntillas cuando el tiró hacia arriba para acercarla a su rostro.

— Ni para las casas, ni para la gente de Potter, ni para la gente de mi padre, ni mi familia...

— ¿Solos contra el mundo? — susurró la chica introduciendo los dedos entre los suaves mechones rubios del Slytherin y acercándole sus labios, invitadora.

— Demasiado trágicos ¿No os parece?

Blaise salió de detrás de la armadura antes de que aquellos dos terminaran su teatral puesta en escena y rodó los ojos aplaudiendo irónico.

— Bravo bravo bravísimo — Se estremeció teatralmente — ligeramente dramáticos si queréis mi opinión.

Ahora fue Draco quien rodó los ojos.

— ¿Qué quieres Blaise?

— ¿Bromeas? — señaló hacia su espalda con el pulgar — ¿Después de la que habéis montado allí? ¡una primicia por supuesto! — sonrió ampliamente ante la cara indignada de la Gryffindor. Se encogió de hombros y suspiró con melodrama — pero supongo que podré esperar a pillarte en la Sala Común, Draco — subió y bajó las cejas feliz consigo mismo — Sabes demasiado bien que no todo Slytherin te dará la espalda — Su voz se hizo extrañamente seria de pronto — la gran mayoría sí... porque supongo que todo ha cambiado ¿No? — no hacía falta más para entender a que se refería Zabinni

— Si

El moreno asintió.

— Llegado el momento entonces podrás ayudarnos — le guiñó el ojo a la castaña — A algunos de nosotros no nos gustan los tatuajes, ya sabéis una costumbre tan... Bárbara. Sin ánimo de ofender — dijo mirando a Draco con una cara que dejaba claro que le importaba bien poco si había ofendido.

Los tres miraron hacia el final del pasillo al escuchar el murmullo que venía de allí y que parecía cada vez más cercano y ruidoso.

— ¡Ah si! Olvidé deciros que os están buscando

Ambos se miraron con idénticas caras de pánico. Blaise rió.

— ¿Quien? — Preguntaron a la vez.

Zabinni se tomó su tiempo para contestar. El ruido se acercaba.

— Sería más fácil decir quien no...

El moreno dedicó un momento a disfrutar del recuerdo.

FLASHBACK

Blaise no podía dejar de reír. Si todo el lío que había en aquel lugar no eran efectos secundarios, se comería el sombrero de MacGonagall.

Pansy temblaba violentamente, aquella chica tenía un genio de los mil demonios, dejó el cuchillo sobre la mesa rajada y se puso en pie de un salto. Las Greengrass y Buldstrode rápidamente la imitaron en una coreografía perfecta y salieron tras ella, que murmuraba que le iba a encontrar y a exigir respuestas. Que patético, se dijo Zabinni con disgusto¡Era una Slytherin por Merlín! ¿Dónde estaban su amor propio y su orgullo? Parkinson tenía poca clase, cada día lo demostraba más... Draco la había usado durante años y además nunca le había dado esperanzas de tener con él algo más que meros encuentros esporádicos cuando no había algo más interesante y todo Slytherin lo sabía, aún así se hacía la ofendida e iba a ir a exigir explicaciones... Estúpida, pensó, relacionado o no con una sangre sucia, Draco Malfoy seguía siendo el mismo cabrón insensible y cruel de siempre. Tal vez Granger había encontrado en él algo desconocido para el resto del mundo, incluso visto lo visto no dudaba de que él hubiera cambiado... Con ella. Sorprendentemente, contra todo pronóstico, Malfoy parecía haberse... ¿enamorado? ¡Salazar bendito... Hasta pensarlo sonaba terrible! Fuera como fuese por más que ahora al príncipe de Slytherin pudiera importarle otra persona ajena a él mismo lo bastante como para enfrentarse al jodido mundo, dudaba y mucho, que ese cambio se extendiera a nadie más, aún menos a Parkinson, por amiga que la considerara.

Parpadeó descartando a la morena de su mente y se fijó en Weasley que había conseguido saltar por encima de la mesa, tirando a Longbotton que se frotaba la cabeza algo atontando, para no variar, pensó con maldad. El pelirrojo salió corriendo al grito de ¡Lo voy a matar! La comadrejita menor se golpeó la cara con la mano abierta sacudiendo su cabeza y Potter aprovecho para rugir un ¡Ron! Esquivando a Seamus que agitaba el pergamino.

— ¡No va más!

— ¡No habrá timos! — Le decía Thomas a Goldstein a gritos de mesa a mesa — ¡Iremos a comprobarlo con nuestros propios ojos!

— ¡Si! — Brown se levantó de su mesa de Griffyndor seguida de Parvati, Padma se levanto de Ravenclaw y siguió a su hermana, así como MacMillan y Turpin. Poco a poco todos los que habían apostado empezaron a dispersarse, saliendo por distintos puntos a la búsqueda de los prófugos.

— ¿Qué hacemos?

Escuchó decir a Goyle

— ¿Deberíamos buscar a Draco? — añadió Crabbe

— Tendríamos que quitarle de encima a esa sangre sucia — Continuó Goyle

No se podía ser más idiota. A esas alturas hasta la Señora Norris debía haberse enterado de la noticia.

— Dudo mucho que os agradezca que se la quitéis de encima — Comentó como si nada — Me da que justo se ha ido a buscar un sitio donde poder ponerla exactamente ahí.

Ambos le miraron con idénticas expresiones aleladas. ¿Cómo les soportaba Draco?

— Vamos Goyle.

Se levantaron y salieron a buscar al rubio, Blaise no tenía claro para qué exactamente pero dejó de pensar en ello cuando Lunática Lovegood sacó de entre los pliegues de su túnica unas enormes y estrafalarias gafas colocándoselas con ceremonia.

— Vamos Ginny — le dijo a la pelirroja tomando su mano — los encontraremos antes que Ron.

Ni siquiera iba a perder el tiempo preguntándose para que exactamente iban a servir aquellas gafas.

Sacudió la cabeza, aquello era demencial. Si el Lord Tenebroso de verdad tuviera espías en Hogwards habría elegido aquel momento para atacar el castillo, ya que todos los habitantes del mismo parecían estar bajo un hechizo confundus general... Pero el espía en concreto estaba muy ocupado bajo las faldas de una sangre sucia, la mejor amiga de Potter para más inri, traicionando todo lo que el Lord promulgaba como valor absoluto. ¡Aquello era simplemente genial!

Se levantó cuando el Comedor quedó completamente vació y con una última mirada a MacGonagall que parecía estar tallada en piedra desde que todo aquello empezó, salió de la estancia acortando por donde pudo en dirección a las mazmorras, conocía a Draco lo suficiente para saber que era bastante probable que estuviera por allí

FIN DEL FLASHBACK

Draco apoyó la mano en el pequeño saliente de la pared y miró a Blaise arqueando una ceja. El moreno asintió y cuando Malfoy presionó, la pared se abrió dejando paso al interior de una poco iluminada sala.

— Nos esconderemos aquí mientras de calman. Cúbrenos — Le dijo a Zabinni por encima del hombro arrastrando a Hermione con él.

— ¡Ahhh el amor! Huid amantes — dijo llevándose una mano al pecho con teatralidad — corred lejos mientras yo enfrento la ira de los que no comprenden los sentimientos del corazón!.

Hermione se paró y le miró con la boca abierta y completamente alucinada.

— ahmmmm ¿Está bien? — le preguntó a Draco entre susurros — ¿Acaso le pasa algo en la cabeza? Parece... Bobo

Blaise la escuchó y sonrió malvado.

— Una cosa más Granger — dijo como si hubiera olvidado algo de vital importancia, asomándose — Los gemelos te mandan un mensaje importante. La poción Enlazados no tiene efectos secundarios, la imprenta tuvo un pequeño error y te dieron el folleto equivocado.

A juicio de Zabinni, las caras de pasmo de Hermione Granger y Draco Malfoy mientras la puerta se cerraba en sus narices, no tuvieron precio.