Hola hola! Regrese! Otra vez! xD Aunque no se si alguien siga leyendo esto! -se va a llorar a un rincon- chicas (os) les prometo que no se si les gusta o no solamente con las vistas! Quiero que me digan hey rox! Esto no me gusta! O.. Esto me gusta! O algo asi, no solo no digan nada -llora desconsoladamente- Pero en fin... Aqui esta el segundo cap! Espero que les guste y bueno, lo disfruten! *(^o^)*
Capítulo 2
¡Eso había sido realmente pronto! Pero la verdad es que no me incomodaba en lo absoluto, además de que mejoro mi estado de ánimo drásticamente, ya que una enorme sonrisa se hizo presente en mi rostro.
Para: Kouyou
No me incomoda jaja. ¿Qué te hizo sentir solo?
Yuu
Mandé el mensaje de texto pero no guarde mi celular de nuevo, lo cual era un poco incómodo ya que ahora tenía mi celular y el iPod en la mano, debería comprarme un iPhone pronto para evitarme estas molestias. Pasaron unos cuantos minutos y por fin llego el autobús, subí tranquilamente y me senté en los asientos traseros, ya que el camino sería largo. Me puse los audífonos, ésta vez con la música a un volumen moderado, y comencé a observar mi celular, esperando que vibrara de nuevo con la respuesta que quería. Pasaron 15 minutos y aún no había respuesta. Probablemente no respondería a mi pregunta, así que decidí seguir escuchando música y viendo las calles hasta que nuevamente vibro el aparato.
De: Kouyou
Estoy solo, no hay nadie en casa… Mis padres están fuera, además de que no les importa cómo me sienta ya que su trabajo es muy importante. Lo único bueno es que mi amigo Akira y su mmm… Amigo (creo) Takanori vendrán a verme.
Kou
¿Cómo podía ser que los padres de tan bella creatura no le hicieran caso? Kouyou era único, además de que parecía un chico bastante agradable, no entiendo como sus padres pueden no hacerle caso. Kumiko es todo lo contrario, siempre se preocupa por mí, me dice que me ama, y hace muchas cosas por mí. Lamentablemente no todos los padres son tan buenos como ella, y los contrastes los podía ver claramente ahora. Al menos Kouyou tenía amigos, los chicos Akira y Takanori, que bien que ellos puedan estar con él, aunque preferiría que fuera yo. Espera… Acabas de conocer a ese chico Yuu… - Además que va a querer ese chico con alguien como tú, ¿qué tienes para ofrecerle? Solamente eres un chico bipolar que causa daño a las personas, seguramente sólo te está hablando para después burlarse de ti – dijo esa voz en mi cabeza. ¡No quería escucharla! Siempre que estoy cerca de tener un episodio*, comenzaba esa molesta voz. Siempre me decía que las cosas no eran como yo las veía, siempre comentarios negativos, pero ¿qué tal si era cierto? Tal vez la voz tenía razón… ¿Por qué alguien como Kouyou querría hacerse amigo mío?
"Chico, ésta es la última parada" – hablo el conductor del camión – "¿Acaso piensas quedarte aquí todo el día?"
La ronca voz del conductor me sacó completamente de mis pensamientos, haciendo que me diera cuenta de que me había pasado al menos cinco paradas de donde debía bajarme. Asentí, demostrándole al conductor que lo había escuchado y baje del camión, comencé a caminar en dirección a mi casa y me volví a sumir en pensamientos. La voz no paraba de decirme todas las razones por las que Kouyou no sería realmente mi amigo, escuchaba todo lo que decía y lo analizaba, era muy probable que todo lo que me dijera fuera cierto. Después de todo era una persona bipolar, siempre lastimaba a los demás, no soy muy sociable, tengo ideas extrañas y un sinfín más de razones que hacían que no tuviera amigos.
Llegue a la casa y me limite a saludar a mi madre y a Yutaka, ambos me observaban preocupados. Les dije en pocas palabras que Hitomi no me había dicho nada y que no estaba de humor para charlas, por lo cual fui rápidamente a mi habitación y cerré la puerta más no le puse el pestillo. Aventé el celular y el iPod a la mesa de noche y me tiré a la cama, todo el día de hoy había sido un asco. Comenzó a dolerme más la cabeza y me molesté aún más, aunque esto comenzaba a preocuparme porque cada que tenía todos estos síntomas indicaba que tendría un episodio pronto. El celular volvió a vibrar y lo tome de mala gana, en la pantalla se anunciaba un mensaje de texto.
De: Kouyou
Creo que sí estoy solo realmente. Akira llamó y dijo que no podrían venir, sonaba bastante triste y lo más seguro es que se sintiera mal por no poder venir, lo comprendo ya que no puede estar conmigo todo el tiempo. No sé si tú pienses que soy una molestia por estar mandándote mensajes y tratando de sentirme menos solo, tal vez soy tan patético que decidiste no responderme. Lo lamento, no te contactaré de nuevo si así lo deseas. La próxima vez que hablemos será porque tú me buscaste… Si es que eso pasa. Adiós.
Kou
Eso fue la gota que derramó el vaso. Comencé a sentirme aún peor, todo era molesto y al parecer yo tenía la culpa de todo lo que pasaba en el mundo. Me levanté y comencé a buscar frenéticamente la caja donde mi madre tenía todos mis medicamentos. Necesitaba aplicarme una dosis de carbonato de litio* en este mismo momento, a menos que quisiera tener un episodio. La caja no se encontraba en mi habitación, así que salí a buscarla, sólo para descubrir a Yutaka postrado en frente de la puerta a punto de tocar.
"¿Se te ofrece algo?" – pregunté de muy mal humor.
"Sólo quería ver si estás bien, me preocupas Yuu" – contestó el tratando de calmarme.
"No, no estoy bien" – contesté de mala gana – "Mejor ayúdame a buscar el litio Yutaka, me siento bastante mal"
No ocupe pedírselo dos veces ya que inmediatamente se quito de en frente de mí y se dirigió con Kumiko, seguramente para preguntarle por el paradero del fármaco. Mi madre se dirigió a su recámara y sacó la caja con todos mis medicamentos. Busco frenéticamente en todas las cajas de medicamentos hasta dar con el familiar litio. Yutaka fue a la cocina por un vaso de agua y mi madre me pidió que fuéramos a la sala, una vez ahí tome asiento en uno de los sillones y observaba atentamente a mi madre y a Yutaka, ambos parecían ansiosos. Mi madre me dio la pastilla de litio y Yutaka me extendió el vaso con agua, haciendo que por fin, tomará el medicamente que supuestamente me calmaría un poco. Lamentablemente mi madre me dio el fármaco que hacía efecto en un tiempo prolongado, y en este caso cuatro horas y media no serían nada bueno para mí. Aunque me calme un poco y comencé a conversar con ellos, a las dos horas del medicamente indudablemente sufrí un episodio. Sentí como mi cuerpo cambiaba completamente, y como una profunda tristeza invadía mi cuerpo. Kumiko y Yutaka parecían angustiados, y comenzaron a preguntarme como me sentía.
"Yuu…" – decía mi madre con cautela – "¿Te encuentras bien?"
"Me siento un asco de persona, una completa basura, que no sirvo para nada y…" – dije pausando un momento viendo fijamente a mi madre –"Que le hago daño a todas las personas y que todos estarían mejor si estuviera muerto. ¿Contesto tu pregunta?"
"Yuu, claro que no eres nada de eso." – Me dijo mi amigo Yutaka – "Si estuvieras muerto, sería algo muy triste ¿sabes? Eres mi mejor amigo, y te quiero mucho. Además estoy seguro de que tanto Kumiko como yo pensamos que eres una persona maravillosa, ambos te queremos mucho, te amamos Yuu."
"Yutaka tiene razón hijo, ¡eres una persona excelente!" – Decía mi madre con voz suave – "No pienses eso hijo, por favor. Además Yutaka y yo estaríamos muy tristes si estuvieras muerto, sobretodo yo, eres mi hijo. Te amo bastante, más que a mí misma corazón."
"Pero sí solo los hago sufrir con todo esto…" – decía en voz silenciosa y adolorida – "¿Cómo me pueden amar, querer tanto como dicen?"
"Yuu… El amor es muy grande hijo. Y esto es una prueba que tenemos que superar, tú eres una persona excelente." – Kumiko me hablaba con esa voz tan aterciopelada, llena de cariño y preocupación.
Yutaka me sonrió y se levanto del sofá donde nos encontrábamos los tres, se dirigía a mi habitación. Al regresar traía algunas cosas en la mano, entre ellos mi celular, un álbum fotográfico, mi iPod y mi cartera. Al llegar se sentó a un lado mío y puso el álbum fotográfico sobre mis piernas, diciéndome que lo abriera. Pasaban fotos, de mi madre y mías sonriendo, jugando, platicando, después había fotos de Yutaka conmigo, todas las fotos que vi eran alegres, en todas sonreíamos, reíamos, jugábamos, hablábamos, todo parecía reflejar felicidad pura.
"¿Qué quieres lograr con esto?" – pregunté mirando a mi amigo a los ojos.
"Quiero enseñarte aunque sea un poco lo que vales. Si estuvieras muerto, o si no existieras todos esos recuerdos o causarían mucho dolor, al recordar la felicidad que alguna vez tuvimos, o no existieran." – Dijo mi amigo con un dolor muy grande en la voz – "Vales mucho Yuu, no te desprecies, eres una gran persona. Llegarás muy lejos, serás muy feliz."
"Yutaka tiene razón cariño, escúchalo por favor" – suplicaba mi madre – "Amor, ahorita estás en un ciclo depresivo, saldremos adelante pronto." – me dijo mi madre con una sonrisa esperanzada, que trataba de transmitirme esa paz que no sentía.
"Ahora ve las fotos de tu iPod, tu celular, tu cartera… En todos lados tienes fotos que te muestran muchos momentos que has vivido Yuu" – decía Yutaka con un tono cálido – "No dejes que un momento así arruine todos los momentos felices que has vivido."
Lo primero que tome fue mi celular, y al mirar la pantalla me encontré con el mensaje de texto de Kouyou.
"Pero es que no ven a que me refiero…" – dije sintiéndome más miserable al volver a leer el mensaje de Kouyou – "Lean este mensaje, hice un amigo hoy con Hitomi, pero al parecer lo hice sentir más mal de lo que ya se sentía."
Yutaka tomó el teléfono de mis manos y comenzó a leer el mensaje, después sonrió y le dio el teléfono a Kumiko.
"Yuu, el chico… Kouyou, creo que se llama" – dijo mi amigo – "Dices que lo conociste con Hitomi, ¿cierto?"
"Sí"
"¿Te dijo por qué iba con ella?" – preguntó él con la voz más suave y comprensiva.
"Si, tiene problemas de depresión muy fuertes…" – dije recordando lo que me comentó ese chico tan único.
"Kouyou no quiere echarte la culpa por sus problemas, se siente sólo, sus amigos no pudieron ir con él." – Comenzó diciendo con la voz cada vez más suave – "Se siente solo, y como tiene problemas de depresión piensa que no sirve en el mundo, lo que te dijo de que lo veías patético fue su problema hablando, realmente no quería decirte que tu así lo vieras. En este momento los dos pasan por algo parecido. ¿Por qué no le contestas el mensaje?"
"Creo que sería lo mejor hijo, el chico después de todo se siente mal. Tú también, pero, así tal vez los dos puedan llegar a sentirse mejor, ya que él se va a dejar de sentir solo y tu veras que puedes ayudar a la gente. Así ves que te puedes contradecir tú solo al ver que ayudas a alguien, te quitas esa idea de que no sirves" – dijo mi madre extendiéndome el celular, una sonrisa en su bello rostro.
Me quede contemplando la pantalla del aparato por unos momentos, hasta que decidí que ambos tenían razón, debería contestarle a Kouyou, el no merecía sentirse solo.
Para: Kouyou
Kou… Si me permites llamarte así. No eres patético, eres una persona realmente buena y hermosa ¿acaso no te lo dije cuando estábamos con Hitomi? Eres un chico agradable, no tendrías porque sentirte solo. Me gustaría ir a visitarte, ya que tus amigos no pudieron ir, pero no sé dónde vives, ni si te gustaría tenerme ahí. De todas maneras, mi madre y mi amigo Yutaka están aquí y no sé si sea bueno dejarlos solos. ¿Te gustaría venir a mi casa? Tal vez podamos hacernos compañía.
Yuu
Sonreí cuando el aparato me indicó que el mensaje se había enviado. Estaba orgulloso de mi mismo, ayudaría a Kouyou aunque yo me sintiera muy triste. Era mi amigo y no tenía porque sentirse solo, así que por eso decidí invitarlo a la casa sin avisarle a mi mamá o a Yutaka. Le pase el teléfono a mi madre, sonriéndole ampliamente, pidiéndole permiso para que mi amigo Kouyou viniera. Mi madre comenzó a leer el mensaje sonriendo a cada instante, pero cuando llego a lo que supongo era el final, la sonrisa se borró de su rostro momentáneamente, transfigurándose a un gesto de preocupación.
"Yuu…" – comenzó a decir ella pero la interrumpí.
"Kumiko, ¿dejas que venga Kouyou? Por favor, es mi amigo" – dije suplicándole – "No quiero que se sienta solo, ni que piense todo eso…"
Yutaka sonrió ante mis actos, sabía cómo podía llegar a ser cuando quería algo. Kumiko volteo a verme, ese gesto de preocupación enmascarándose poco a poco con una sonrisa.
"¿Estás seguro de que quieres que venga?" – pregunto dulcemente mi madre.
"¡Claro que sí!" – Respondí eufóricamente – "Es mi amigo mamá…"
Yutaka leía el mensaje de texto que le había enviado a Kouyou, cuando escuché el aparato vibrar, mi amigo me sonrió y me dijo que ya me había contestado.
De: Kouyou
¿Estás seguro Yuu? No quiero incomodarte a ti y a tu familia con mi presencia… Si me gustaría que vinieras a mi casa, pero mis padres son muy especiales y no sé a qué hora vayan a llegar. Lo que dices de mí, sigo diciendo que es mentira, pero no sé si insistirte en ello te hará cambiar de opinión. Respecto a cómo me digas, está bien, puedes llamarme Kou, así me gusta que me digan.
Kou
"¿Entonces qué dices mamá?" – pregunte desesperado porque aún no me respondía si me dejaba invitarlo.
"¿Qué te dijo él?" – Pregunto mi madre – "Cariño, tienes que respetar sus deseos también."
"Me pregunto si estaba seguro, también me dijo que no quería incomodarnos."
Mi madre volteo a ver a Yutaka quien le sonrió indicándole en que no tenía problema si el chico venía, además así tendrían oportunidad de conocerlo y hablar con él.
"Está bien hijo, dale la dirección" – respondió mi madre y no pude evitar sonreír ampliamente.
Para: Kouyou
Me alegra que me dejes llamarte así, es lindo, como tú. Y aunque me sigas diciendo que miento tienes razón en que aunque me insistas no cambiaré de opinión. Ven a mi casa, no incomodarás a nadie, inclusive ellos me dijeron que estaba bien. Te espero aquí.
Yuu
Sonreí cuando el mensaje se envió y reí cuando leí que no le di la dirección, así que escribí otro mensaje de texto enviando la dirección de la casa.
"Listo" – les dije sonriendo orgullosamente.
Mi madre me sonrió y dijo que haría algo de comer, se levantó y se dirigió a la cocina. Yutaka me dijo que fuéramos a ayudarle, pero le dije que fuera él, ya que le gustaba la cocina y era bueno y yo era un completo desastre, por lo que me puse a ver la tele, y el celular volvió a vibrar.
De: Kouyou
Si no les molesta, voy para allá. Pero si los incomodo o pasa algo avísame y me regreso.
Kou
Sonreí con tristeza, mi amigo realmente se sentía muy mal.
Para: Kouyou
Kou, no eres una molestia, te esperamos aquí. :)
Yuu
Me puse a ver la tele en lo que mi Miko y Yutaka cocinaban, pero poco después Yutaka se quedo solo en la cocina y mi madre arreglaba un poco la casa. Yo solo veía la tele, esperando a que llegara Kouyou. Mi madre y Yutaka habían terminado de hacer todo lo que estaban haciendo y se sentaron junto a mí a ver el televisor hasta que comenzó a sonar mi celular, probablemente mi madre le regresó el sonido en vez de dejarlo solo a que vibrara.
De: Kouyou
Estoy aquí afuera…
Kou
Extrañamente toda la sensación de tristeza que había en mi cuerpo se esfumó, dándole paso a una sensación de alegría y nerviosismo bastante fuerte.
A/N: askjdfhasdkjfhdksjhsk qué creen?! Perdón olvide especificar algunas cosas u.u no sé si se dieron cuenta de que a lo largo del capítulo había algunos asteriscos! Bueno... Aquí la explicación, y una enorme disculpa por no ponerlo antes... Ando un poco distraída
* Episodio: Lo que antes le llamaba fase, perdonen este es el termino correcto.
* Litio (carbonato de litio): Es un estabilizador del estado de ánimo, es el más antigüo y eficaz, es el fármaco más usado para tratar la bipolaridad.
De nuevo perdonen por este error u.u espero estén disfrutando de la lectura! n_n
