Hola hola! Regrese! xD Como cada semana (?) creo que les actualizo cada semana... La verdad no recuerdo cada cuando xD ando en otros lados, en pensamientos, así que ~ perdonen mi mala memoria xD Pero bueno mis amadas lectoras (?) porque creo que no hay chicos xD Si es así una disculpa! Pero bueno... Basta de mi habladería xD he aquí el cap 3! Que lo iba a subir antes pero la verdad es que se me olvidaba jeje... Bueno... Enjoy! ~

Capítulo 3

Kumiko y Yutaka parecieron darse cuenta de lo que me pasaba porque intercambiaron miradas antes de que saliera del lugar. Baje rápidamente por las escaleras, casi tropezándome en el intento por llegar cuanto antes a la puerta principal de los departamentos. Cuando llegué a la reja podía ver su figura, le daba la espalda al cancel, y parecía tener la vista fija en el pasar de los vehículos. Mi corazón comenzó a tomar un ritmo extraño, latía bastante fuerte y estoy seguro de que inclusive Kouyou lo escuchaba.

Mientras trataba de abrir el cancel, me dedicaba a observar su figura, realmente era una persona única…

"Kouyou!" – grite emocionado, provocando que el volteara a verme – "Pasa, por favor no te quedes ahí." – dije con una sonrisa.

"Yuu… ¿Estás seguro que no seré una molestia? Aún puedo regresar a mi casa…" – dijo él con voz pequeña.

"Estás diciendo tonterías amigo, no serás una molestia, ven por favor" – dije tratando de sonreír aunque por dentro me dolía bastante el hecho de que Kouyou pensara todo eso –"Vamos, entra" – dije extendiéndole la mano.

Kouyou me miro tímidamente y se acerco poco a poco a mí, hasta que extendió su mano y tomo la mía. El calor que emitía su mano era reconfortante, y sus manos eran bastante suaves y delicadas pero al mismo tiempo emitían una fortaleza propia de un hombre. Miré sus ojos y noté que brillaban con cierta alegría y timidez, al igual que sus mejillas tenían un tinte rosado. Le sonreí y comencé a caminar aun sin soltar su mano, y no fue hasta que llegamos a la puerta de mi apartamento que lo hice.

"Kumiko, Yutaka!" – no necesite decir más para que mi madre y mi amigo se acercaran a nosotros, y detrás de mi estaba Kouyou como un niño pequeño y perdido, aferrándose a mi espalda – "El es Kouyou" – dije mencionando al tímido chico detrás de mi – "Kou, ella es mi madre Kumiko y el es mi amigo Yutaka."

"Buenas tardes" –dijo Kou con voz pequeña y tímida, pero salió de detrás de mi espalda para extenderles la mano.

"Buenas tardes Kouyou" –le sonrío mi madre con una sonrisa- "Un gusto conocerte"

"El gusto es mío Sra. Shiroyama" –dijo Kouyou con un tono sumamente educado para después voltear a ver a Yutaka y extenderle la mano.

"¡Hola Kouyou!" –le dijo Yutaka con una amplia sonrisa en el rostro.

"Hola Yutaka-san" –contestó Kou, con una sonrisa tímida

"Sólo llámame por mi nombre" –dijo Yutaka riendo- "Si agregas algo me siento más viejo de lo que soy"

Kouyou rió, y el apartamento se llenó con ese sonido tan melodioso y no pude evitar sonreír ampliamente.

"Kou tu risa es hermosa" –le dije un tanto sonrojado, después de todo no era usual que yo dijera eso.

"G-Gracias Yuu" –dijo Kou con voz nerviosa y miró al piso, completamente sonrojado.

Mi madre y Yutaka voltearon a verme, sorprendidos. Yutaka completamente asombrado y Kumiko con una sonrisa en el rostro, que denotaba que había hecho algunas conclusiones.

"Es la verdad" –le sonreí –"Ahora vamos a mi cuarto, ¡quiero enseñarte mis cosas a ver si tenemos gustos en común!" –dije emocionado y jalándolo a mi cuarto, olvidándome completamente de Yuta y mi madre.

Kouyou me seguía, mirando con curiosidad el pequeño apartamento. No me había dado cuenta de que tome su mano hasta que al detenerme en la puerta de mi habitación sentí el calor.

"Estamos aquí" –le dije y abrí la puerta, indicándole que pasara

"Gracias Yuu" –me sonrío y paso, observando todo el cuarto hasta que sus ojos se posaron en mi guitarra. –"¿Tocas?"- me preguntó en un tono emocionado

"Sí" –le sonreí –"¿Por qué?"

"Bueno, es que no conocía a nadie que tocara la guitarra" –rió leve- "Bueno, mi amigo Takanori pero a él le gusta más cantar que tocar, entonces no tenía con quien hablar de guitarras o con quien tocar"

"Toca un poco, quiero escuchar" –me acerqué a mi guitarra y se la extendí –"¡Vamos, aunque sea sólo un poco!"

Kouyou sonrío, tomó la guitarra y se sentó a la orilla de la cama. Comenzó a checar si la guitarra estaba afinada y cuando comprobó que lo estaba comenzó a tocar una melodía lenta, tranquila. Denotaba paz, pero también cansancio y soledad. En momentos tenía un tono completamente alegre pero en otros tenía un tono triste, deprimente.

No podía quitarle los ojos de encima y es que realmente la vista era única. Sus manos acariciaban la guitarra de una manera especial, y en su rostro se reflejaban todas las emociones que la melodía denotaba. Cuando la música termino me miró a los ojos, probablemente esperando que le diera mi opinión.

"Kou, ¡eso ha sido hermoso!" –le dije emocionado

"Gracias" –contestó el con un tono rosado en las mejillas –"Es la primera vez que alguien escucha esa melodía…"

"Tú la compusiste, ¿cierto?" –lo mire y el asintió –"¡Te ha quedado maravillosa! Eres un gran compositor, además de que tocas muy bien. ¿Tocas sólo la acústica?"

"Gracias" –contestó el con una sonrisa –"No, también toco la eléctrica y la electroacústica"

"¡Genial!" –estaba emocionado, Kouyou tocaba la guitarra y por lo que podía ver era una de sus pasiones, así como una de las mías.

"¿Tú tocas sólo la acústica?" –pregunto mirándome curioso

"No, también toco los 3 tipos" –dije riendo

"Es bueno saberlo" –dijo y sonrió –"Ahora toca tu un poco" –puso la guitarra en mis manos

"Está bien…"

Suspire y pensé en que podía tocar, un cover no sería muy apropiado ya que él me mostró algo personal, una composición suya. Después de unos cuantos segundos mi cerebro recordó algo compuse no hace mucho, y comencé a tocar. Como siempre la música me llenaba y me hacía sentir más tranquilo y en paz, podía dejar que mis dedos rozaran cada cuerda y disfrutaba del momento intensamente. La melodía sonaba en el aire, y a pesar de no ser tan hermosa o alegre sonaba bien. Termine y deje la guitarra en mi regazo, volteando a ver a Kouyou.

"Yuu…" –dijo él suspirando- "Esa ha sido una de las melodías más tristes y hermosas que he escuchado, ¿es tuya?"

"Si…" –conteste –"La compuse hace poco"

"Eres realmente bueno" –me dijo con una sonrisa –"Un día hay que tocar juntos, sería agradable"

"Claro que si" –le sonreí –"Estaré esperando ese día"

Kouyou me iba a decir algo cuando Yutaka apareció en el marco de la puerta, diciéndonos que Kumiko había puesto la mesa.

"Gracias" –contesté a mi amigo Yutaka y voltee a ver a Kouyou –"Vamos a comer"

"Yuu… Qué pena… Todavía de que les molesto con mi presencia…." –dijo él mirando al piso

"Tonterías Kou, ¡vamos a comer! La comida siempre sube el ánimo" –dije riendo un poco y tomando su mano.

Esto de tomar su mano cada que fuéramos a algún lugar comenzaba a hacerse costumbre y me agradaba, aunque no sé si a él le incomode. Voltee a verlo discretamente, para ver si había alguna expresión de molestia en su rostro pero no vi nada de eso, sino que él observaba nuestras manos con una mirada curiosa, pero al menos sonreía. Al llegar al comedor tomé asiento y le indiqué que se sentará a mi lado, a lo que él sonrío y tomo el lugar.

"Sra. Shiroyama perdón por las molestias… Todavía de que vengo a irrumpir sus actividades…" –comenzó Kouyou con voz pequeña

"Nada de eso Kouyou" –lo interrumpió mi madre –"Estás en tú casa, y puedes llamarme por mi nombre si gustas" –dijo ella con una sonrisa amable en el rostro.

"Muchas gracias Sra. Shiroyama, pero creo que es una falta de respeto hablarle a un mayor por su nombre, y más porque acabo de conocerla" –dijo él con un tono educado.

"Está bien hijo" –dijo ella sonriendo –"¿La estás pasando bien?"

"Así es Sra." –dijo él con una sonrisa en el rostro –"Por cierto, su casa es hermosa"

"Me alegra que así sea, y muchas gracias. Es pequeño pero es nuestro hogar y me gusta tenerla arreglada."

Yutaka llegó con la jarra del agua y la puso a la mesa, tomando asiento del lado contrario donde nos sentábamos Kouyou y yo, y mi madre tomó su puesto en la cabecera de la mesa. Nos sonrió y le dijo a Kou que se sintiera libre de tomar lo que quisiera, él le sonrió y tomo un poco de pasta y pollo. Después cada quien tomo lo que quería y mi madre sirvió agua en los vasos. El transcurso de la comida había pasado en un silencio cómodo, en el que cada quien se dedicaba a tomar los alimentos. El silencio solo fue roto al final de la comida cuando Kou le dijo a mi madre que había estado delicioso, y mi madre y Yutaka no pudieron evitar sonreír orgullosos y halagados.

"Muchas gracias hijo, aunque no solamente yo hice la comida, sino que nuestro querido Yutaka me ayudo. Él es un excelente cocinero" –dijo mi madre mirando a Yutaka y sonriéndole.

"Lo he notado, les ha quedado de maravilla" –dijo Kou volteando a ver a Yutaka

"Muchas gracias Kouyou" –le dijo mi amigo a Kouyou, con una de sus sonrisas deslumbrantes.

Kouyou devolvió la sonrisa un poco tímido, y el silencio que había hace unos momentos volvió a hacerse presente.

"Kouyou, ¿qué edad tienes?" –preguntó mi madre amablemente, y yo trate de no hacer un sonido de disgusto, ya que probablemente comenzarían con su interrogatorio y lo que menos quería era hacer que mi nuevo amigo se sintiera incómodo.

"23 Sra." –dijo él con una leve sonrisa

"¿Y trabajas?"

"No señora, mis padres no me dejan aplicar para cualquier empleo…" –dijo él bajando la mirada

"Entiendo, no hay nada de qué avergonzarse así hay padres." –dijo mi madre en un tono amable. –"¿Qué te gusta hacer?"

"Mi pasión es tocar la guitarra" –dijo y sonrío –"Eso hago casi todo el día, me gustaría alguna vez formar un grupo… Pero mis padres no aprueban eso. También me gustan mucho los videojuegos" –dijo Kou con un tono más animado

"Yuu también toca la guitarra, pero creo que eso lo sabes porque la escuche."

"Si señora, ¡su hijo es muy bueno en la guitarra! Bueno, no sé si sólo para la guitarra aunque ese no parece ser el caso, ¡parece ser un chico muy bueno! Y también que hace las cosas bien, y eh…" –Kou río leve y bajo la mirada al piso, sonrojado

Mi madre sonrío a ese comentario y lo miro con cariño, casi igual que miraría a Yutaka. Entonces le agradeció que pensara así de mí y comenzó a levantar las cosas de la mesa, al igual que Yutaka. Le dije a Kouyou que fuéramos a mi habitación para seguir hablando solamente nosotros, a lo que el accedió, más no sin antes volver a agradecerle a mi madre y a Yutaka por la comida. Al llegar a mi cuarto nos volvimos a sentar en la cama y hablamos de un sinfín de cosas hasta que al voltear a la ventana noté que ya era oscuro. Kou pareció darse cuenta de lo mismo y sacó su celular para ver la hora y al notarla dio un salto y me dijo que tenía irse, la verdad yo estaba renuente a que se fuera ya que la estaba pasando muy bien, pero era comprensible que tuviera que irse y más con cuan difíciles decía que eran sus padres.

"Kou… ¿Cuándo nos volveremos a ver?" –no podía dejar que se fuera sin saber cuándo volvería a pasar tiempo con él.

"No lo sé Yuu…" –contestó él mirando al piso –"Pero espero que sea muy pronto porque la he pasado muy bien contigo" –me miró y sonrió, esa sonrisa tan dulce e inocente de él.

"Está bien, pero al menos hay que hablar por mensajes"

Le sonreí, lo más probable era que así fuera. Así que me levante y salimos del cuarto, en dirección a la sala, donde se encontraban Yutaka y mi madre. Les dije que acompañaría a Kouyou a la parada del camión, porque ya se tenía que ir, ambos asintieron y mi madre se acerco a abrazar a Kou.

"Hijo, espero sepas la condición de mi Yuu… Y la comprendas, es algo muy delicado y lo han lastimado muchas veces en el pasado." –Dijo mi madre en un medio susurro –"No me gustaría que fueras de esas personas."

"No se preocupe señora, entiendo que la situación de Yuu pueda ser difícil pero no veo porque lastimarlo o dejarlo cuando es una persona tan buena" –dijo él con una sonrisa, tratando de asegurar y calmar a mi madre.

"Gracias por pensar así de él" –dijo ella conmovida, abrazándolo un poco más estrecho –"Kouyou hijo, eres bienvenido las veces que gustes en esta casa."

"Muchas gracias Sra." –dijo él con una amplia sonrisa y los ojos brillosos.

Mi madre por fin soltó a Kouyou y nos dirigimos a la puerta. El camino a la parada del autobús fue silenciosa, sin contar que mi mano anhelaba tomar la suya. Lo miraba constantemente tratando de descifrar que era lo que pensaba él.

"Yuu, muchas gracias" –dijo él rompiendo el silencio y volteándome a ver –"La he pasado maravilloso, eres un gran chico, al igual que Yutaka y tú mamá es una excelente mujer."

"Gracias" –le dije con una sonrisa

"Espero que esto se repita pronto, o al menos verte pronto." –tomó mi mano –"Gracias" –dijo un poco sonrojado.

"¿Qué te hace sonrojar?" –pregunté curioso, ya que no sé que podía darle pena

"Es que…" –dijo y levanto nuestras manos –"No estoy acostumbrado a yo tomar la mano de alguien cuando no lo conozco bien… Pero por alguna razón se siente bien contigo… No siento que me vayas a dañar…" –volteó al piso, más sonrojado de lo que antes.

"No lo haré Kou, al menos no intencionalmente" –suspire –"Y perdóname si alguna vez te hago daño a causa de un episodio…" –suspire de nuevo –"No me perdonaría que te alejara, y más si es culpa de ésta asquerosa enfermedad…."

Kou apretó mi mano y después la soltó, estaba algo decepcionado de que así fuera pero segundos después sentí sus brazos alrededor del mío, al igual que su cuerpo contra el mío. El abrazo me hizo sentirme menos solo, menos miserable.

"Yuu, yo entiendo que tengas esa enfermedad y si alguna vez me haces algo intencionalmente no te culparé, me recordaré que lamentablemente una persona tan buena como tú tiene una enfermedad tan horrible" –dijo él tratando de animarme –"Tal vez no suene como quiero… Pero no siempre soy bueno con las palabras… El punto es que no me alejaré Yuu" –termino él con voz segura.

Sonreí, me alegraba escuchar eso, pero al mismo tiempo me preguntaba si eso sería cierto. La mayoría de las personas me abandonaban, sino en el momento en que se enteraban, lo hacían con el tiempo. Tanto así que ya sólo quedaban mi madre y Yutaka conmigo, pero tenía que confiar en las palabras de Kouyou, sonaban sinceras.

"Gracias" –dije abrazándolo un poco más fuerte, pero para mi desgracia el camión hizo la parada y Kouyou se separó de mí.

"Lo siento Yuu… Debo irme" –suspiro –"Espero nos veamos pronto, cuídate" –dijo y apretó mi mano, para soltarla instantes después y subir al camión.

"Cuídate Kou" –dije en un casi grito, pero él me escucho ya que se volteo y me sonrió.

Tomó uno de los asientos traseros y se puso sus audífonos, probablemente el viaje a su casa sería largo. Subieron unas cuantas personas más y el camión arranco, y me despedí de él con la mano, gesto que el devolvió junto con una sonrisa.

No fue hasta que el camión desapareció de mi vista que entre a mi hogar, sólo para encontrar a mi madre y a Yutaka hablando de una receta de cocina. Me vieron entrar me sonrieron y me invitaron a unirme a la plática, pero decline la oferta y fui directo a mi habitación, ahora que Kou se había ido me sentía un poco solo. Estuve dando vueltas en la cama unos minutos hasta que me levanté y puse música, Yutaka entró a mi cuarto con una sonrisa y comenzó a fingir que tocaba la batería de la canción que se escuchaba. Sonreí, mi amigo sabía cómo levantarme el ánimo y hacerme reír. Comenzamos a jugar un rato, haciendo tontería y media. Tocábamos instrumentos de aire y reíamos sin parar, soñábamos con un día tener un grupo y tener millones de seguidores. Comenzaba a hacerse más noche, pero eso no me importaba, lo único importante para mí era que Yuta y yo nos estábamos divirtiendo. Seguía sin entender como era que Yutaka siendo menor que yo era más responsable y parecía más un adulto, pero en momentos como éste ese no era el caso, porque ambos nos divertíamos como si fuéramos adolescentes. Pasada la media noche mi madre entro al cuarto, y al vernos haciendo tonterías comenzó a reír.

"Ya duérmanse niños" –decía ella entre risas –"No me dejan dormir"

Le sonreí inocentemente a mi madre y subí el volumen de la música haciendo que mi madre me mirará con una sonrisa en el rostro, divertida con mi actitud infantil. Comencé a cantar, desafinando a propósito sólo para después estallar en carcajadas junto con Yutaka y mi madre. Al finalizar la canción la vi y apague el aparato.

"Buenas noches Miko" –me acerque a abrazarla y besar su mejilla –"Que descanses."

"Buenas noches Yuu" –dijo ella abrazándome y depositó un beso en mi cabello –"Que tengas dulces sueños"

Le sonreí y me fui al closet a buscar que ponerme para dormir, mientras mi madre y Yutaka se despedían. Cuando mi madre se fue comencé a cambiarme y Yutaka comenzó a desvestirse, no sabía porque el castaño disfrutaba de dormir en ropa interior aún estando en compañía, pero el hábito que tenía para dormir estando solo era aún más extraño. Me sonroje un poco al imaginarme a Yutaka desnudo por su casa, hasta que comencé a reírme.

"¿Qué rayos te pasa Yuu?" –pregunto el otro, divertido

"Te imagine andando desnudo por tu casa" –seguía riendo sin parar, ya que una vez paso la pena parecía algo divertido.

"Pervertido, me deseas" –dijo él riendo conmigo.

"¡Claro que no!" –dije haciendo cara de asco –"Eso jamás" –dije riendo, Yutaka tenía buen cuerpo y era una excelente persona pero era mi amigo.

"Eso me tranquiliza un poco" –dijo él riendo mientras caminaba hacia la mesa de noche para poner mis medicinas y el agua.

Reímos un poco más, hasta que el cansancio tomo el poder y nos quedamos dormidos. En mis sueños era feliz, al menos algunas veces, ya que podía escapar de la realidad y vivir otra mejor. Una en la que no estuviera enfermo, en la cual tuviera amigos, una pareja, a mis dos padres. Pero esta vez mis sueños no incluyeron miles de personas como siempre lo hacían, sino que solamente incluyeron a mi madre, a Yutaka y a Kouyou. En mi sueño era feliz con ellos tres, y no necesitaba a nadie más, aunque no negaba que sería aún mejor con más personas.

A la mañana siguiente me desperté tranquilo, aunque no podía negar que aún tenía un episodio, o al menos así se sentía, porque seguía sintiendo esta pequeña depresión. Quería que ya terminara, pero al menos estaba agradecido que no fuera tan fuerte, porque en el momento en el que mis emociones eran muy fuertes dentro de un episodio perdía el control… Al menos eso pasaba cada que tenía un episodio… ¿Cómo me dijeron que se llamaba? ¿Maniático? Era algo así… ¡Maniaco! Porque cuando tenía un episodio maniaco y mis emociones salían de control perdía el conocimiento de lo que hacía. Hitomi alguna vez me dijo que eso era porque aún no aprendía a controlar mis emociones como debería, pero que eso era algo muy difícil y más para una persona en mi estado.

Sentí una mano en mi hombro y noté que era Yutaka, con una sonrisa y el vaso de agua para que tomara mis medicamentos. Me senté, tome el vaso y extendí mi otra mano para que dejara caer la larga cantidad de pastillas que debía tomar, una vez estuvieron todas en mi mano las lleve a mi boca y di un gran trago de agua. Me levante de la cama y lleve el vaso al fregador, me metí a la ducha y estuve ahí por una hora, dejando que el agua corriera por mi cuerpo dándole una sensación de paz, relajándome. Salí y me cambie para ir a desayunar, al llegar al comedor me encontré la mesa puesta y a mi madre y a Yuta llevando las cosas, salude a ambos y me senté. Comencé a comer lentamente, hasta que terminé. Me levante de la mesa y fui a ver la tv y ahí me quede toda la mañana. En la tarde fui a casa de Yutaka y estuvimos tocando toda tarde hasta que se llego la noche y me tuve que ir a mi casa. El camino fue tranquilo, silencioso y al llegar a casa estaba agotado. Así que sólo le desee las buenas noches a Miko y me fui a dormir.

A la tarde siguiente mi celular comenzó a sonar, anunciándome que tenía un mensaje de texto.

De: Kouyou

Yuu, ¿cómo estás? Espero que muy bien, yo estoy bien. En casa con mis padres… No podré verte esta semana… Y realmente quería verte. Espero que nos veamos pronto, tal vez con Hitomi.

Kou

Esas eran malas noticias pero al menos existía la posibilidad de verlo cuando fuéramos con Hitomi.

Para: Kouyou

Hola Kou! Yo también estoy bien, gracias. Es malo leer que no nos veremos esta semana, pero al menos ahora busco algo más al ir con Hitomi jaja…. Espero verte allá. Cuídate

Yuu

Apague el celular, la verdad no tenía ganas de seguir así que dormí una buena parte de la tarde y desperté a la noche para ir a cenar y regresar a dormir.

Así de tranquila fue toda mi semana… Aunque esperaba ansiosamente por el viernes, tenía que verlo. Soportar toda la semana sin hablar con él, ni verlo hacía que me sintiera un poco solo.

Bien... Acá está el cap 3! Ojalá les haya gustado! n_n dejenme sus opiniones en comentarios, por favor! Cualquier critica, ya sea constructiva o para decirme que hago algo mal, es bienvenida! Muchas gracias por leer! Y espero que les esté gustando! Saben ya casi llegamos a un capítulo que ansio con toda mi alma 3 y ya verán porque es! Sólo les diré que las pocas personas que saben lo que planeo me han dicho que es buena idea y que quieren leer! Pero bueno ~ aún faltan un par de capítulos para eso! Muchas gracias por leer! Bye bye ~