Otro segundo XD

Gracias a dios termiine ell capitulo en un fin para que lo disfruten XDD

winry uchiha elric : muchas gracias TwT tu comen me llego. casi nadie me dice nada de mis sumaris o la escritura sin tomar en cuanta cuento me esfuerzo, por eso este capi esta dedicado a ti. XD

Alhena-star - Muchas gracias por ser la primera XDDDDD

man no me pertenece ¡malditos por que me lo recuerdan¡ lo mio son estos desvarios XD

2.-Comunicación

Al día siguiente entro de la misma forma, trayendo en esta ocasión un pay de manzana; las esferita salió de su cabello nuevamente, pero en esta ocasión le amenazo nada mas de tenerlo cerca, quizás le guardaba rencor por el día anterior. Anoto eso, no sabía que algo tan pequeño pudiera ser tan expresivo, a diferencia de la dueña, quien parecía hacer todo lo posible para volverse un bloque de hielo en su presencia. El día transcurrió tranquilo. El anotaba el mínimo movimiento y ella parecía incomoda con ello pues reducía sus movimientos a lo estrictamente necesario, por un momento se sintió en juego infantil, ambos no se movían como en competencia de quien se movía primero, pero eso era pan comido para él, ya tenía experiencia en permanecer firme, aunque el suelo duro de madera se lo ponía difícil a sus piernas, cosa que a la otra no parecía afectar, era de Japón después de todo.

Uno frente al otro por horas y no había novedad. Se recargo en su puño mirándola, ella solo le siguió con la vista; le recordó a un ave tropical imitadora que meses atrás le fue un gran martirio pues se quedo igual de quieta como ella ahora. Esto parecía que se tardaría más, y su amo no era de las personas más pacientes del mundo. Suspiro, ella parecía ser muy lista, pero, no sabía su grado de entendimiento y desconocía si su mutismo era propio de su raza. Ese día se la vivieron es silencio y él se tuvo que retirar al atardecer, pues aunque su objetivo inicial había sido permanecer con ella en su actual "habitad" todo el tiempo hasta que se acostumbrara a su presencia, carecía de la información necesaria, no sabía si tratarla como animal o persona.

-Recordé que tengo un pendiente-había dicho guardando la libreta-Vendré mañana a la misma hora-anuncio retirándose

Ella no dijo nada ni hizo movimiento alguno y Link sintió que en verdad le hablaba a una estatua.

Pidió ver a su amo en la noche y el de inmediato accedió ansioso de oír buenas noticias, eso lo puso nervioso, solo se dedico a ver a su amo en lo que se planteaba como explicarle la petición y decirle que no había nada aun. Por suerte estaba comiendo en lo que le daba tiempo de pensar.

-¿Y bien?

Evito sobresaltarse, y solo se dedico a verle a los ojos midiendo sus palabras.

-Señor le informo que la Koorime tolera hasta cierto punto mi presencia, no obstante es aún muy pronto para que actué con libertad, no quiere mostrarme nada todavía…

-¿Aun nada?-soltó la jarra y le miro cabreado-¡Se supone que para eso estés con ella las 24 horas!-Clamo-¿no has seguido mis órdenes acaso?

Se inclino en disculpa esperando que el hombre se calmara un poco antes de volver a hablar, no le convenía decirle todo enfadado.

-Señor el primer día me di cuenta de que no está sola, trae consigo una creatura rara que parece su guardián, me he debido retirar por una herida menor pues no deseaba que un conflicto arruinara la primera impresión que tuvo de mi

-Entonces esa cosa la siguió…-Murmuraba el hombre claramente molesto, pero él no le pregunto nada, no quería cabrearlo más.

-Debido a ello me retire y presente el segundo día de la misma forma para no causarle estrés. Pero señor, debo confesar que tampoco permanecí mucho, pues ella a optado por mostrarse fría y no expresarse, lo que me hizo caer en cuenta de que carezco de los datos necesarios para acercarme a ella mas efectivamente.

Alzo el rostro dándose cuenta que su amo lucia pensativo, más de lo usual en el, como si intentara recordar los detalles de un viejo mantel. Un rato apenas después vocifero un par de maldiciones y se puso en pie, poniendo alerta a los criados y sirvientes; pero no corrió a nadie, no comenzó a tirar cosas como tendía cuando se frustraba; al contrario, fue él, el que salió de la habitación. Todos se quedaron quietos sin saber qué hacer y por ende no se movieron de sus posiciones hasta que el hombre volvió, media hora después. Para entonces Link había sacado su libreta y leído sus apuntes pensando en otro enfoque.

El hombre traía consigo un gran libro del tamaño de sus grandes manos, se veía viejo y algo amarillento. Sin reparos se lo entrego con rapidez, no importándole lo que tuvo que malabarear para que no se le callera, su amo era un hombre robusto y grande después de todo, comparado a él era algo bajo, pero en la norma como el resto de la servidumbre.

-Léelo-dijo si esperar más sentándose-Toda la información que existe de ella está en ese libro, no es mucho pero para ti debe ser suficiente.

Y no dijo mas, Link se puso en pie retirándose en silencio a pesar de que el libro pesaba mucho, casi como un bloque de piedra dura. Fue a su habitación escoltado por una chica de servicio que le deseo suerte bajito antes de retirase con prisa. Lo paso por alto, pues el no solía encariñarse con nadie, a los demás los veía como al resto, desde la muerte de sus compañeros de la infancia hablaba menos con los demás a menos que fuera necesario.

Al buscar lugar cómodo para esa lectura tan pesada, noto que había un hoyo en su habitación, un agujero pequeño del tamaño de un ratón, que sabía no estaba en la mañana, pero en ese momento tenía trabajo y no contaba tiempo de buscar al animalito o cubrir el hoyo.

El libro era grueso y café, las hojas eran delgadas, grandes e amarrillas. El titulo estaba plasmado en letras de origen desconocido y el contenido igual a excepción de unas cuantas líneas en ingles hechas a pluma en clara traducción. La letra se le hizo conocida, lo cual indicaba que su amo había llevado el escrito con los Bookman, aunque no sabía que estuvieran por ahí en esa época del año.

Busco entre las paginas hasta dar con lo que quería, eran solo unos párrafos y pocas líneas traducidas en dos páginas abiertas al centro, en una de ellas mostraba lo que parecía una imagen borrosa de una persona en medio de la tormenta vistiendo un quimono por completo blanco, se dejaba a entrever que se trataba de una mujer de largo cabello negro, en el titulo ponía Koorime con letras grandes y negras lo que aseguraba que era parte original del libro.

Salto de inmediato a las traducciones.

Koorime o mujer de hielo: estas creatura mitológicas con apariencia femenina, son entes que trascienden el tiempo, se les ha visto en diversos periodos de la historia y en varias regiones donde el frio gobierne, en especial los andes y polos. De apariencia frágil, rostro angelical y ojos rojos, estas creaturas han sido vistas por viajeros en medio de las tormentas, se dice que son seres endemoniados que buscan la muerte pues se han encontrado pueblos donde se les teme, e incluso donde se prohíbe la salida en las noches por temor a su fría e terrorífica presencia.

Correr el rumor de quien se tope con una no regresara con vida, pues las Koorimes en busca del calor de las personas las llevan consigo, en especial hombres jóvenes, pero los humanos, al no estar hechos para esas condiciones mueren congelados. Otros aseguran que son fantasmas disfrazados que atraen personas para hacerse compañía en la infinita nada, pocos cuentan que se tratan de seres humanos castigados por dios que fueron separadas de sus partes masculinas condenadas a buscarlas entre la población cuando azote una tempestad.

Se dicen más cosas de ellas, pero lo único concreto es que todas son mujeres. Pueden comunicarse con cualquier creatura de la naturaleza e incluso atraer a otras creaturas igual de mitológicas y misteriosas.

Su forma de comunicación hasta estos días es desconocida, pero se rumorea que es capaz de comunicarse con los humanos e entenderlos a la perfección. No se sabe que comen o cuanto viven, nadie ha podido convivir con ninguna.

Además de todo ello tienen la peculiaridad de crear cristales bellos de gran valor monetario, su origen se atribuye a las emociones pero no se explica ni el proceso ni la razón, aunque una leyenda señala que, las Koorimes entregan estas gemas a quien consideren un ser valioso; pero matan a quien intente averiguar su origen.

Varios viajeros aseguran haber visto a alguna durante una tormenta desde sus cabañas, la describen como un ser tan bello de mirada gentil y dulce voz, incluso cuentan que ellas "los llaman" para que los acompañen y dejen los refugios. Se ha sabido de un joven que al buscar leña para su cabaña fue hechizado por el encanto de una de ellas, pero apareció días después sano y salvo asegurando que estas creaturas no son temibles e incluso son iguales a nosotros, días después sin explicación el chico desapareció y no se ha vuelto a saber de él. En otro lado al oriente se ha oído un fuerte rumor que dice que un hombre logro cautivar a una de ellas e incluso traía consigo dicha Koorime, pero el hombre murió y la Koorime desapareció.

Es común oír que las Koorimes salen en luna llena a recoger flores para su cabello y muchos las han ido a buscar, de los pocos que han vuelto de un encuentro volvieron con las gargantas atadas con un lazo plateado y helado, de tal forma que no cuenten lo que vieron, de ahí se ha dicho que esa personas dieron con su "comunidad", un lugar en el medio del bosque o las montañas donde nadie puede acceder con facilidad.

Pareciera que prefieren los climas fríos, pues pueden manejar frías ráfagas a gusto, pero la necesidad de cercanía a la gente a través de los tiempos puede sugerir otra cosa.

Lo, ultimo venia con letra distinta como si fuese más una conclusión que una traducción. Leyó el escrito unas tres veces más, contando el número de símbolos e haciéndolos coincidir con la traducción, percatándose que lo escrito después era más que lo originalmente puesto. Tomo su libreta y comenzó a transcribir lo necesario, para compararlo con la Koorime que estaba ahí.

Las diferencias físicas eran obvias, mientras la Koorime del libro era de cabello negro, esta lo tenía blanco y los ojos eran distintos también. No obstante el hielo que manejaba era similar a lo que se contaba en lo último, y la cosa que la seguía explicaría la llamada comunicación misteriosa con otras creaturas.

Suspiro masajeándose las sienes, la información concreta en si no era demasiada, pero era algo.

Continuo leyendo sus apuntes, comparando y escribiendo otras tantas cosas; así hasta la madrugada.

-..-..-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

La puerta se abrió con suavidad luego del anuncio y el rubio volvió a irrumpir dejando la habitación aun más silenciosas que hasta hace unos segundos.

-Buenos días-saludo –creo que el primer día no fui muy claro así que me disculpo-hizo una reverencia.- mi nombre es Howard Link y estoy aquí para supervisarte, es decir que me quedare aquí, todo el tiempo, si necesitas algo dímelo.

Obtuvo una reacción más visible que la primera vez, la Koorime tenía una expresión sorprendida e intimidada, mientras que la bola dorada en su hombro le mostro los dientes y gruño, como si quisiera expresar que eso le molestaba y no le importo expresarse más abiertamente pues emprendió vuelo con intenciones de atacarlo a mordidas. Por instinto se echo a atrás un poco para no ser mordido, la bolita estaba a escasos centímetros de su rostro moviendo las mandíbula y las alas con frenetismo intentando comérselo. Parpadeo extrañado inclinando un poco la cabeza hacia la derecha viendo con sorpresa que la Koorime había perdido los estribos un santiamén, pues se había levantado rápido para sujetar a la bolita de la cola, aunque para ello había tenido que tirarse de frente con tal de alcanzarle antes de que lo atacara.

La bolita seguía esforzándose por llegar a su rostro y la chica con el rostro a escasos centímetros del suelo no le soltaba para nada.

No pudo evitar que una gota de sudor frio resbalara por su nuca, antes se mostraba tan imponente, grácil e inmutable; toda una creatura fantasmas y ahora le veía prácticamente tirada de panza al suelo, jalando a la cosa de manera infantil y nada ortodoxa.

Tomo su libreta y de inmediato a pesar de todavía estar algo schokeado e comenzó a anotar esa peculiaridad; quizás la noticia le desconcertó tanto que bajo la guardia por completo y hasta olvido que podía congelar a la esferita como el primer día. Pero olvido eso cuando sintió que algo le jalaba el pelo, la esfera dorada había alcanzado un mecho de su cabello y ahora halaba con fuerza de el intentando arrancárselo. Como podía, intentaba soltar su cabello de la boca filosa y la cosa torcía la mandíbula en clara sonrisa, mofándose de él, eso le desconcentro un poco y la cosa no desaprovecho halando más fuerte.

-Ki ti…-lo había logrado eso dolía y no pudo evitar que un par de sonidos salieran de su boca. La Koorime se alarma jalando más aunque eso solo empeoro la situación de su cabello.-Es-espera…-ni su cabello ni el iban a aguantar eso un minuto más.

Como pudo logro sacar un par de sus cabellos de la boca de la cosa, pero la mayoría aun estaban dentro, y la chica halaba con más fuerza de la bolita; eso no podía terminar bien.

Metió la mano en la bolsa donde guardaba el futón y las plumas de repuesto sacando el pastel de chocolate que iba para ese día, poniéndolo frente a la bolita.

Y funciono. La bolita le soltó el pelo para poder echarse el pastel a la boca y tragárselo por completo. Link no perdió oportunidad apartando su cabellera del camino de los dientes, suspirando con alivio.

Pero la cosa no estaba de acuerdo.

Apenas se había terminado el pastel y le enseñaba los dientes acercándose otra vez a su dirección.

-¡No Timcampy te he dicho que no hagas eso Golem malo!

Parpadeo con sorpresa, la Koorime había hablado; y solo para regañar a la bolita que ahora se encogía y posaba en el suelo con las alas hacia atrás, como cachorro regañado.

La Koorime levanto la vista lento como si se le hubiera olvidado que estaba él, su expresión empalideció e horrorizo y sin reparos se echo para atrás, pues había estado muy cerca de él. Un instante después la habitación empezó a helarse, comenzó a caer nieve, los muebles eran cubiertos por la misma, las ráfagas impedían la vista.

Se cubrió con un brazo, para evitar que le diera directamente. Quizás había descubierto algo tan terrible que ameritaba su inmediata ejecución, después de todo nadie sabía cómo se comunicaban, eso, nadie sabía que podía hablar perfectamente como humanos y por ese accidental descubrimiento seria sepultado en la nieve.

El nivel del agua vuelta copos subió con rapidez, bajo la vista apenas percatándose que ya tenía medio cuerpo atrapado. Comenzó a quitárselo con las manos, cerrando los ojos para que la nieve no entrara en ellos; los surcos no eran nada a la cantidad que aun caía. De pronto el viento aminoro, solo caía una suave nevada y le pareció oír algo contra la nieve en un suave sonido.

Salió como pudo y elevo la vista. No lo podía creer, la Koorime había caído. Había sido sepultada por su propia nieve, inexplicablemente esta continuaba cayendo y subiendo, cubriendo mas y mas su cuerpo, su espalda y rostro inconsciente.

La esferita le jalaba el cabello en un intento desesperado de despertarla antes de ser sepultada por sus propios poderes.

Corrió con rapidez pasando entre la nieve, ni la pudo tocar, la esfera le enseñaba los dientes en advertencia; pero si no hacían algo iba a morir.

-Si quieres morderme lo harás después ¿No ves que tu ama va a morir si no la sacamos?

La esfera cerró la boca y miro a su ama alarmándose y volviendo a jalar con más ahincó. El se unió sin ser agredido por la esfera. La Koorime se sentía fría, pero desconocía si en ellas eso era normal dada su condición.

La cargo hasta su sitio y comenzó a cavar, hasta dar con su bolsa de donde saco el futón, después hizo espacio. Cualquier cosa era mejor que quedarse quieto.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -fin del capitulo

Niko: XD si supieran lo que yo…

X: si si vámonos. Me duele la espalda y te falta arreglar

Niko: ;.; no tenias que recordármelo.