Shikamaru, Temari, y todas las otras cosas del mundo de Naruto no son mios (ya quisiera), son del señor Kishimoto.

Enjoy, y gracias por seguir la historia!!

----------------------------------

La Forma Que Toma El Amor

Capítulo 2- Entre el sueño y la duermevela.

Al cabo de un rato se levantó del suelo. Su mente era una maraña de cosas, ideas, frases, miradas. Se sentía mal, con la cabeza obnubilada como si estuviera enferma, y con mucho frío y calor al mismo tiempo. Se mojó la cara para intentar despejarse, y miró su imagen en el espejo. Que desastre estaba hecha…

"Debería intentar ordenar un poco este lugar" , pensó distraídamente. Pero apenas había tomado un poco de ropa tirada del suelo, cuando volvió a dejarla en el mismo lugar. No , definitivamente no tenía ganas de ordenar.

Si tan sólo el no hubiera puesto esa expresión de…desagrado. Si se hubiera quedado con ella en vez de irse apenas ella se lo dijo..si la hubiera abrazado…Pero no lo había hecho.

No había reaccionado como lo hace una persona que desea ser padre, ni..como alguien que esté dispuesto a estar con la persona que ama pese a todo. Amor…

Ante la sola palabra, muchas imágenes vinieron a su memoria.. Shikamaru riendo con ella. Shikamaru probando del ramen extra picante que ella, malvadamente, le había recomendado. Cada uno de los que fueron hermosos recuerdos era ahora como una puñalada en su pecho.

Y finalmente, volvió a pensar en Shikamaru después de que ella le dijera la noticia, su rostro..la expresión de alguien que está analizando una situación sumamente molesta, un obstáculo en el camino. Nunca debió pensar que el se alegraría con la noticia, después de todo, ¿Que hombre se alegraría por ello? Sintió una sensación extraña, como un hueco en medio del pecho.

No debo pensar en eso ahora. – se dijo a si misma- lo pensaré mañana. Pero aún así, mientras se tendía en la cama para dormir y se acurrucaba bajos las mantas, seguía pensando en el, inconcientemente. Y también en la gran interrogante del día. ¿Que voy a hacer ahora con mi vida?

---------------------------------------------------------------------------------

Estaba escondido como un niño pequeño, ahí entre las hojas, en la parte mas profunda del bosque. Sentado, enlazando las rodillas con sus brazos, la cabeza gacha. Algo ciertamente impropio de ver en un shinobi de su edad, pero no podía evitarlo. Por que ni siquiera podía pensar claramente. Él, el brillante estratega de la Aldea de la Hoja, no sabía que hacer ni cual sería su siguiente paso a seguir.

La noticia lo había tomado tan de sorpresa que fue incapaz de moverse por unos minutos. Se haba perdido en un laberinto de posibilidades de color rosa que abrían las palabras "estoy embarazada", como si fuera un quinceañero emocionado por la mirada de un chica. Pensó, por un segundo, en una familia. No era como él lo había planeado, pero no importaba, eso era lo de menos. Pensó en noches tranquilas, cenas alborotadas, una casa, ruido de risas de niños, la sonrisa de Temari… Sin embargo, ¿Ella querría eso? Temió que al levantar su rostro se encontrara con odio, con una mirada que le diría "es tu culpa" y "yo no quería esto"…y al abrirse la puerta de aquella habitación, fue exactamente lo que había encontrado.

Golpeó el tronco en el que estaba apoyado, y un par de gotas brillantes como joyas cayeron de su rostro a las hojas del suelo.

No sabía cuanto tiempo había pasado, pero tenía que regresar a la aldea. Si seguía allí, sentando entre los árboles, se quedaría por siempre lamentándose como un niño asustado. Así que se levantó, y sintiendo aún la mirada de ciertos ojos verdes pesando sobre su corazón, se dirigió a Konoha.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Lo primero que vio fue el rostro de su madre. Sonriente, cálido, querido…Si tan sólo ella estuviera aquí todo hubiera sido diferente.

- Temari…Ven aquí.

La llamaba, y ella corría a su encuentro, pero era sólo una niña, tres años a lo máximo, con los ojos brillantes típicos de los niños de su edad que tienen todo el mundo por descubrir.
Llevaba los brazos llenos de flores blancas como estrellas, las favoritas de su madre, y la cara llena de sonrisas.

- Temari? Ven, tengo que darte una noticia – La mujer sonrió y atrajo en un abrazo a la pequeña , que se acurrucó junto a ella.

- Mira, linda. Vas a tener un hermanito!

- Como Kankurou? – la niña arrugó la nariz. Pero mamá! Es muy llorón!

La mujer rió ante el comentario, y miró hacia la cuna donde había un bebé con expresión enojada.

- Los bebes lloran mucho, Temari, y traen mucho trabajo. Pero hay que quererlos, por que cada uno de ellos es importante, un hermoso regalo que no podemos descuidar.

- Siempre lo son? – preguntó la niña, mientras una arruga aparecía en su ceño. – Incluso cuando…¿cuando la gente no los quiere?.

- ¿Por que dices eso?

La niña sólo murmuró una palabra: "Padre"

Una sombra pasó por los ojos de su bella madre, que se acarició, al parecer inconcientemente, el estómago.

- Un bebé siempre es algo bueno, aunque no se desee. Y tú no debes preocuparte por eso,- dijo, volviendo a sonreír y acariciando el cabello de su hija- Todo va a estar bien.

Temari despertó sobresaltada. Por un momento, sólo por un momento, le había parecido sentir realmente la mano de su madre, su suave perfume en la habitación.

Se incorporó en la cama, y tras unos segundos, se levantó. Entre el sueño profundo y la duermevela había tomado una decisión.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Yoshino Nara se hallaba en la cocina de su casa, preparando el té. Como toda experimentada ama de casa lo hacía mecánicamente, mientras pensaba en otras cosas. Las vecinas, su esposo, las flores, la cena…cuando sintió un ruido. Alzó la mirada y vio a su hijo, alto y flaco, apoyado con una mano en el dintel de la puerta. La ropa, empapada, se le pegaba al cuerpo, y el cabello mojado y revuelto le tapaba la cara. Asustada, corrió hacia el sin siquiera su típico regaño de saludo.

- Kami-sama! Shikamaru, ¿que pasó? Vienes de una misión? Estás herido? – decía atropelladamente a la vez que lo tomaba por los hombros y lo zarandeaba.

Eran un clan de shinobis, por lo que ella no solía asustarse con facilidad. Pero algo en la imagen de su hijo la hacía sentir que algo andaba realmente mal, como si algo que pasara en el alma del muchacho en ese momento repercutiera en la suya.

Y cuando el levantó los ojos, supo que era cierto.

Lo sentó en una silla. Le alcanzó una toalla. Se sentó frente al él, y la paciencia le dio para esperar un par de minutos, mientras lo miraba secarse el cabello con aire lento y ausente.
Sólo un par de minutos.

- Por dios, Shikamaru!!!! – Exclamó angustiada – Dime ya que es lo que pasó.

Repasó rápidamente las opciones. No tenía ni un rasguño, y traía ropa de civil. No había sido una misión. Su expresión…"Es algo parecida a la de aquella vez", pensó con un poco de dolor al recordar la muerte de Asuma Sensei, y lo que aquello significó para Shikamaru.

¿Qué podría haber pasado para volver a caer en ese estado?. Shikaku, Choji, Ino…no. Un destello de intuición la asaltó.
- Hijo…¿algo ha pasado con Temari-san?
El dolor en los ojos del chico ante la sola mención de aquel nombre, sorprendía. Definitivamente había dado en el clavo.
- ¿Ella está bien?

El levantó la mirada, clavando los ojos en los de su madre.

- Está embarazada.

Yoshino se quedó paralizada unos segundos. Y luego, sintió una enorme ola de alivio. Un embarazo! ¿Eso era todo? Aunque no fuera planeado, un bebé siempre era una bendición y una alegría, Sintió ganas de reir.

Pero Shikamaru seguía mirándola con aquellos ojos en los que la desesperación, la tristeza, la desolación, y…¿la súplica? se mezclaban. Había algo más ahí.

- ¿Todo está bien? – Preguntó casi en un susurro, tomando las manos de su hijo.

Él cerro los ojos con fuerza, y negó con la cabeza.

- No… no lo está, mamá. Nosotros…no… no fue algo planeado. Y ella…- Shikamaru emitió un sollozo ronco, mientras agachaba la cabeza, aún negando.
- Pelearon- Murmuró Yoshino. Su hijo asintió. – Pero bueno, Shika.. las peleas se solucionan, no es para tanto!

Shikamaru alzó un poco la cabeza, apesadumbrado.
- Tu no la viste, mamá, la forma en que me miró..como si me odiara. Ella.. es obvio que no me quiere cerca. La forma en que me habló…Y me dijo…dijo que ella se haría cargo…

- Y tu estás de acuerdo con eso?

Por unos segundos, el chico guardó silencio.

- La amo.

La mujer se sobresaltó con la repentina declaración de su hijo. Es decir, a pesar de todo el tiempo que él y la kunoichi de la arena llevaban juntos, se le hacía raro escucharlo decir esas palabras, por que él (como buen shinobi) no era alguien que fuera exponiendo sus sentimientos así como si nada.

Shikamaru miraba al suelo, los ojos fijos en un punto perdido.

- Nunca se lo dije. Ni ella a mi, si vamos al caso, pero…no debí esperar..no se..- Miró a su madre.- Y no estoy de acuerdo. Es mi hijo, y quiero hacerme cargo. Pero ella..francamente no creo que ella quiera.- Sonrió con ironía.
- Ella te ama. – Shikamaru levantó la cabeza, los ojos muy abiertos. Yoshino suspiró. – Estoy segura de que te ama. Es algo que se ve en la forma que te mira a veces, cuando cree que nadie la ve. Algo que también sucede contigo. Ve, y habla con ella, y lo sabrás.
Su hijo sonrió de manera nerviosa.

- Si voy ahora… estoy seguro que es capaz de sacar su abanico, y hacerme volar por los aires. Además…que le digo? "Mujer, mi madre dice que me amas, así que basta de hacerte la fría"?

Yoshino rió.
- Tu también sabes que ella te ama. Si no fuera así, no te hubieras recuperado tan rápido.

- No estoy "recuperado" – susurró Shikamaru, frunciendo el ceño. – Odio sonar tan débil, pero la verdad es que no estoy seguro de que me ame. Tengo un miedo horrible de que me diga que me odia, y que regresará a Suna con sus hermanos.

- Bueno…- meditó la mujer- Si estás tan inseguro, ve mañana. Piensa lo que vas a decirle, y antes, por dios, date un baño!!!. Estás hecho un asco.

- Creo que debería bañarme ahora – rió Shikamaru. Pero Yoshino pudo percibir aún notas de dolor en aquella débil risa- Y si…creo que lo mejor es que vaya mañana.
- Todo estará mejor mañana – Le sonrió su madre. Y ella lo esperaba de verdad. Por que, ¿Cómo es posible que dos personas que se aman de verdad se lastimen tanto mutuamente?

---------------------------------------------------

Se sintió fuera del tiempo y del espacio. La madera de la puerta que estaba frente a él parecía extenderse, ser todo, un ancho mar en el que su mirada se perdía. Permaneció varios momentos así, con la mente extrañamente vacía, por que ya lo sabía. Lo supo desde que la puerta se había abierto sola al segundo golpe de sus nudillos. O quizás, lo sabía desde antes, pero había sido demasiado cobarde para venir en medio de la noche y gritarle que lo perdonara. Había sido cobarde, y por eso ella había huido.

Entró en la pequeña casa. A diferencia del día anterior, todo estaba en impecable orden. Las sillas bien alineadas, los cojines del sillón perfectamente colocados, y absolutamente ni un rastro de Temari. Ni de su sonrisa, ni siquiera de su aroma, lo que era raro por que con sólo un día, la rubia podía dejar plagado de su suave olor y sus recuerdos su apartamento de hombre semi-soltero . Pero ya no había nada, ni aquí ni en ningún lugar.

Se sentó en el sillón, tratando de ordenar sus pensamientos, pero no podía. Con la cabeza entre las manos, intentaba pensar algo coherente, algo que no fueran imágenes de una cabellera rubia y unos ojos verdes. Y al levantar, desesperado, la mirada, vio las flores. Estaban en la mesa de la cocina, en el jarrón, abandonadas. Igual que él.

--------------------------------------

Hi Hi!! Son las tres de la mañana, y Moony actualiza, por que hoy se dijo a si misma:

"Mi misma, hoy no dormimos sin subir el segundo chap!" Y aquí estamos ;D

Ahora…unos ENORMES abrazos de oso a toda la gente que sigue la historia, especialmente a todos los que agregaron la historia a sus favoritos, a sus Alerts, a los que fueron a leer mi Naru x Hina que anda por ahí, y obvio, a los que incluso me agregaron como autor favorito!! Muchas Gracias a Todos!!!!

No saben lo feliz que me hace ver una notificación de en mi e-mail. Me pongo a chilla y a saltar!

Y por supuesto, casi salto por la ventana cuando recibo un review xDA esas 4 personitas que me mandaron uno, abrazos de oso VIP y bendiciones de por vida (y por supuesto, ahora que subí el segundo chap, corro a contestarlos).

Besos!

Los reviews se aman y ayudan a continuar!

;w; Haga feliz a una Moony con el botoncito "Go".