Shikamaru, Temari, y todas las otras cosas del mundo de Naruto no son míos (pero están en mi wishlist…, por si alguien quiere regalármelos, digo yo..), son del señor Kishimoto.

Enjoy, y gracias por seguir la historia!!

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La Forma Que Toma El Amor

Capítulo 3.- Home Sweet Home

El mundo simplemente no brillaba. Era como si, de alguna manera, alguien hubiera pintado una capa tenue de gris sobre un hermoso lienzo de colores. Aún así, había una falsa sensación de normalidad, (quizás, producto de que aún no creía lo que estaba pasando) a cada paso que daba. Pero era como caminar dormida. El mundo pasaba, pero ella no estaba en él.

Debía vivir así. Acostumbrarse, por que esta vez no se solucionaría con una mirada, un beso, un perdón. Se había acabado.

Y cuando ella pensaba en eso, en él, en la expresión de sus ojos mirándola, en su aroma, en el contacto de su cuerpo junto al suyo, la sensación de descansar la cabeza en su pecho….Sentía un vacío. Horrible, negro, abismal vacío. Y sabía que si seguía pensándolo, sentiría un enorme dolor en medio del pecho, pero no se lo permitiría, por que si comenzaba a llorar otra vez se le partiría el corazón.

- No lloraré- se dijo a si misma, y se obligó a pensar en lo fuerte, lo poderosa que era. Y al poner la mano sobre su vientre, cayó en cuenta, por primera vez, que "de verdad" había algo creciendo ahí. – un alguien- se corrigió, y sin darse cuenta una ligera sonrisa apareció en sus labios.

Cuando llegó a casa no había nadie. En el camino, había saludado a un par de personas, y esperaba, de verdad, que nadie les dijera a sus hermanos que ella estaba de vuelta. No todavía. Necesitaba un par de horas sola. Aquella casa, a pesar de ser la residencia del Kazekage, era muy sencilla, como las demás de la aldea, aunque quizás un poco más grande. Pero su cuarto era maravilloso. O al menos a ella le parecía así. A diferencia del cuarto de Kankuro, que era oscuro y opresivo, el de ella era una amplia habitación en el segundo piso, con una gran ventana que dejaba entrar la luz, el aire, y el viento. Agradecida, dejó caer su abanico y se arrojó encima de la cama, ovillándose como un gato. Tadaima- murmuró para si misma.

Un par de horas después, se hallaba sentada ante la mesa de la cocina, con una toalla sobre sus hombros para contener su cabello mojado, y un vaso de jugo de naranja en la mano ("Gracias, Kami-sama por los pequeños momentos") cuando la puerta de la casa se abrió estrepitosamente y entró Kankuro. Al localizarla, el joven dio un grito, y dirigiéndose a ella con paso resuelto, la levantó de la silla en un gran abrazo.

- Definitivamente, estás está cada día mas cariñoso, hermano.- Dijo la chica, casi sin respiración.

- Y tú, cada día más delgada. – le respondió el con una sonrisa y un tono regañón que la hizo reír - y donde está el cuerpo del que tanto te enorgullecías? Quedarás como esas flacuchas a las que criticas, hermanita.

- Lo dudo mucho- se dijo a si misma en tono sarcástico. Probablemente en un par de meses parecería un costal de papas. Pero al observar una cabellera roja por encima del hombro de su fornido hermano, se olvidó del asunto para observar al menor de la familia.

- Gaara! Mi querido Kazekage, ven y saluda a tu hermana mayor.

El chico se acercó dócilmente, tan dócilmente que ella se echó a reír. Solía ser muy severa respecto al trato que debía dársele a Gaara, pero a veces hasta ella lo veía como un niño, y no como el poderoso y respetado líder de la aldea.

Después de estamparle un gran beso en la mejilla a su hermano menor, y responder a las afectuosas demostraciones de Kankuro, volvió a sentarse en la silla, sintiéndose un poco incómoda. Sus dos hermanos, distraídos, al parecer ni siquiera se habían preguntado que hacía su hermanita mayor, embajadora en Konoha, de vuelta en Suna. Bueno, Kankuro de seguro que no, pero Gaara era demasiado inteligente. Debía pensar como exponer la situación…

Jugó distraídamente con su cabello, mientras cara-pintada hablaba algo sobre "esos viejos del consejo", y rebuscaba comida en el refrigerador. Gaara estaba sentado al frente de ella, y la observaba. Ella le dirigió una sonrisa forzada, y comenzó a preguntarle algo sobre Matsuri.

Pero el la cortó.

- En vez de tratar de fingir, deberías decirnos que te pasa.

Mierda. Gaara y su "instinto para situaciones incómodas". Joder. No había tenido tiempo para pensar en como plantear la situación. Pero ahora no servía de nada tratar de ocultarlo.

- Siempre tan intuitivo, hermanito – respondió ceñuda.

- Es algo que se nota. No se lo que es, y por eso te pido que me lo digas.

Kankuro los observaba pasmado.
"Mejor así.- Pensó la rubia.- Directo al punto."

- Bueno. Antes que nada, no quiero que se preocupen. – Comenzó Temari, mientras jugaba con sus manos.- La verdad es que es asunto mío y de nadie más. Y yo puedo arreglármelas sola. Estoy embarazada.

Lo dijo de manera tan natural, y tan de corrido, que a los dos hombres que tenía ante sí pareció costarles procesarlo. Pero cuando lo lograron, los dos abrieron desmesuradamente los ojos, y mientras Kankuro gritaba "QUEE?", Gaara se sonrojó poniendo cara de confusión.

- Co..como pasó eso?

- Bueno, Gaara, es más que obvio – vociferó Kankuro con ironía – la cigüeña la dejó preñada!

El chico lo miró con enojo, y su hermano se dejó caer en una silla, con los brazos cruzados.

El pelirrojo redirigió su atención hacia Temari.

- Fue ese tipo, de Konoha, cierto? Ese tal Nara..

- Que!!? – Kankuro volvió a levantarse- Ese pendejo con cara de aburrimiento?

Y como ambos miraran a Temari, esta contestó sonriendo con ironía.

- Bueno…eso…o apareció por generación espontánea en mi vientre.

Ante la impactante declaración, los dos hombres parecieron derrumbarse un poco. Al verlos a los dos con aspecto derrotado en sus asientos, Temari sintió un poco de lástima mezclada con enojo. Hombres…A veces podían ser tan frágiles..

Luego de unos momentos de silencio en que sólo se oían las uñas de la rubia tamborileando contra el vaso de cristal, Gaara pareció recuperarse un poco, y volvió a hablar.

-Que vas a hacer? – preguntó abriendo los grandes ojos verdes, y mirándola fijamente.

Después de unos momentos, Temari contestó.

- Lo conservaré..- Lo dijo casi sin pensar, quizás por que la respuesta había estado dentro suyo todo este tiempo. Y sintió una oleada de ternura por esa cosita que crecía dentro de ella, y que probablemente ahora estaba disfrutando de un agradable vaso de jugo de naranja.

- Pero..y tus planes? – Kankuro habló con cara de desconcierto- No digo que esté mal, pero, no podrás desarrollarte totalmente como Shinobi con un hijo al que criar, no?

- Si podré. Solo será un poco más difícil. Quiero conservarlo.- recalcó - Y aunque no quisiera, no tiene la culpa de las circunstancias. Tiene derecho a vivir y a encontrar su propio destino, como todos, ¿No crees?

Su mirada se posó en el joven pelirrojo, que a pesar de su nacimiento, su padre, y su crianza, había cambiado su camino para llegar a ser feliz. Gaara no levantó la mirada, pero cuando ella bajó la cabeza, algo desalentada después de ese exceso de confianza, sintió una mano apretando suave pero firmemente la suya, y la voz de su hermano menor, diciendo. "Estaremos contigo". Ella sonrió.

Bueno, voy a descansar un poco.- dijo ella levantándose después de unos minutos.

Casi al llegar al pasillo que con conducía a resto de las habitaciones, la voz de Kankuro la detuvo.

- Temari, y que pasará con el padre?

La chica se quedó estática unos segundos, como congelada, y luego giró un poco la cabeza para enfrentar a sus hermanos con una mirada altiva y sumamente fría.

- No tiene padre.

Kankuro contuvo el aliento mientras Temari desaparecía por el pasillo, y luego lanzó un prolongado suspiro.

- Bueno hermanito, creo que debemos prepararnos para ser unas respetables figuras paternas.

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Dos meses. Ya han pasado dos meses.

Abrió los ojos. Casi inmediatamente, "El" dolor (uno que no era físico, pero casi se sentía como tal) la atacó. Al preguntarse por que, si últimamente solía despertarse bien, e incluso de buen ánimo, recordó. Había soñado con él. En el sueño, no todo era normal. No todo estaba bien. Pero el estaba ahí, y ella, de manera egoísta, no había hecho caso de la forma en que el se comportaba. Había preferido olvidar (…olvidar, ¿que? El hecho de que no la amaba, que sólo fingía?). Y él la había abrazado…

La sensación había sido tan vívida, que había despertado necesitándolo dolorosamente. Horriblemente, y más que nunca.

Respiró hondo, para despejar aquel sentimiento que la ahogaba. Una, dos, tres, cuatro veces. A veces el vivir era como caminar al borde de un precipicio. Sentía que un paso en falso la llevaría al fondo del abismo. Un pensamiento, y sólo habría negrura.

Pero el primer mes había sido peor. Era realmente una estupidez, en especial para una mujer fuerte como ella, el despertar a veces queriendo morirse por que "dolía demasiado". Pero a veces despertaba así. Gracias a Kami, a Suna, y a sus hermanos, que estaban siempre apoyándola, e increíblemente, consintiéndola, había comenzado a sentirse, muy de a poco, mejor.

En ocasiones, se decía a si misma, asombrada: "Al parecer realmente lo amabas". Siempre en pasado, nunca en presente. Por que el debía pertenecer a su pasado. Pero la verdad, aunque ya habían pasado dos meses desde que se fuera de Konoha, aún lo extrañaba. No pensaba en su apariencia, ni en sus gestos clásicos, ni en sus acciones, y trataba de no pensar en sus momentos juntos, por que aún era demasiado doloroso. Pero lo extrañaba a él. Como un todo. Era algo casi etéreo, que se daba entender como un ese maldito dolor en su pecho.

Pero su instinto de supervivencia siempre la salvaba de ese abismo de dolor. Eso y…
- Oh!! – exclamó, al recordar de repente. Y se llevó la mano hacia el estómago, donde un alguien estaba creciendo- Lo había olvidado.- Esbozó una sonrisa cada día era más fácil sonreír de manera natural) y rozó con los dedos aquel lugar.

La puerta se abrió de improviso, y su hermano más robusto entró a la habitación.
- Buenos días, eh…Bella Durmiente? Hay un hermoso clima allá afuera, por que no te levantas??
- Si, "madre", lo haré enseguida- gruñó ella, aún con una sonrisa.- Pero, a que se debe este inusual despertar, y esta intrusión en mi privacidad? Pensé que siempre tocábamos las puertas antes de entrar a las habitaciones de los demás…ya sabes…por si encontrábamos a Gaara y a Matsuri juntos, o algo así.
Los dos sonrieron divertidos ante esa posibilidad imposible. Gaara era tan serio, y Matsuri tan tímida, que lo más revelador que se había obtenido de ellos había sido un sonrojo.

Sin embargo, la sonrisa no tardó en borrarse de la cara de su hermano. Parecía algo…tenso?

- Bueno, con él, tiene que ver todo esto…el Kazekage quiere verte en su oficina.

Enarcando las cejas, Temari pensó que Kankuro sólo llamaba a su hermano menor "Kazekage" cuando se trataba de un asunto extremadamente serio.

Pero para evitarle problemas al castaño, sólo dijo con un suspiro: "Esta bien" y emergió de las sabanas rumbo a la ducha.

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Capítulo tres! Este ya estaba escrito desde hace un tiempo, y aunque creo que le falta, escribí otro poco, corregí a la rápida, y me apuré en subirlo por que se acabó el "paro" en mi U, y entro a clases de nuevo. (-Suspira-. No debería quejarme, ya que la suerte me dio oportunamente un mes sin clases para curar mi pobre corazoncito a base de escribir, leer, salir con mis amigas, y hacer cosas lindas, pero no tengo ganas de volver. Soy muy poco disciplinada…)

-coffcoff-

Puntos en el aire por aclarar, del capítulo anterior:
Algo en el sueño/recuerdo de Temari: Yo NUNCA aceptaré que Karura era como la pintaron, que no amó a Gaara, y todo eso del odio y bla blah. No creo que ella fuera así. Yashamaru era un imbécil amanerado y mentiroso!

La frase "Lo pensaré mañana": Que si bien parece tan simple, la tomo como casi una cita del maravilloso libro "Lo Que el Viento de Llevó". Es mi frase favorita en muchos días oscuros ;w;

Y por último…hora de dar gracias!

Oonigiri , Nona12, y Kierinahana , son maravillosas! Gracias por seguir leyendo la historia! Sus reviews me animan a continuar. Naara-no-temari, thankies a ti también, y ánimo con tu ShikaTema! Y por último, respondo un acá un review sin Login:


Hio: Ohhw, Gracias!!! ;w; Es verdad que a los fans del Shikatema nos encanta el tema del embarazo, por eso, me has dedicado el elogio más grande al decir que no es "una historia más del montón". Y, es verdad, me encanta leer y escribir, y detesto las cosas mal escritas!! Soy muy estricta con eso (tanto que, a mi gusto, a este fanfic "todavía le falta mucho"). Gracias de nuevo! ;w; Tu review realmente me hizo feliz.

Bueno, nice people, en el próximo capítulo creo que quiero escribir algo acerca de la relación de estos niños antes de toda la pelea. Nos hará bien salir un poco del drama!. Pero claro, también hay que saber que es lo que planea Gaara.

(Si, hoy me extendí con las notas del autor, sorry…)
Besos Grandes A Todos!
Los Reviews se aman y ayudan a continuar!!!