Capítulo XIII.
''Ni siquiera lo intenté, no opuse resistencia…''
Salí a caminar llegada la noche, sentía tan extraño en mi pecho…tanto que me molestaba. Doquiera que miraba…él estaba ahí; no podía dejar de pensarlo…¿por qué su felicidad es la mía?, ¿por qué con cada instante a su lado se volvía más importante en mi vida?, ¿por qué siento lo que siento?...y siento que yo…
- Prussiya. –
- ¿Uh?...¡ah! Russland, ¿wie geths?. –
- Eso debería preguntarlo yo. ¿Cómo estás?. –
- Bien, descuida. Solo me entretenía escribiendo…ya sabes como soy. –
- Da…eres un prusso muy necio. El Dr. dijo que no debías forzar tu vista, después de tu última recaída. –
- Tranquilo Iván, estaré bien. Prometo no forzarme de más; ¿está bien?. –
El albino le extiende su mano e Iván se aproxima para tomarla, sentándose en el borde de aquella cama donde Gilbert reposa. –
- Prussiya. –
- ¿Ja?. –
- ¡Prussiya!. –
- ¿Huh?...Russland. –
- Huf…huf…¡espérame! –
Me detuve, apenas podía correr con toda esa nieve a nuestros pies y los copos helados que caían del cielo dificultaban el respirar. El vapor a través de su bufanda cubriendo su boca, algo agitado, extendió su mano llamándome.
- ¡Tranquilo Russland kesese, no me iré sin ti. –
- Ah…huf…huf…creo…creo que me falta algo de condición. –
- Bwahahahaha…nein nein, para nada, solo pasa que la nieve es muy espesa. –
- Huf…P..Prussiya…yo…sobre la habitación pues… -
- De nada Russland. –
Con una sonrisa oculta en la bufanda hizo arder mi pecho. En verdad me sentía tan extraño, detestando esa sensación de calor y felicidad. Voltee mi rostro avergonzado pero, el se dio cuenta de inmediato…¿será por eso que me cuestionó con esa pregunta que odié y amé hasta la actualidad?.
- Prussiya…¿me quieres?. –
- ¡…! –
¿Qué si lo quería?.
- Ich liebe dich. –
- ¡…! –
Respondí y no hubo mucho que pensar; abrió sus ojos como platos, todo su rostro se invadió de carmín. Lento bajó su bufanda, con cuidado; nuestros corazones latían fuerte, violentos, creí escucharlos al unísono, tanto que me aislaba del mundo exterior. Las risas, la gente, los niños jugando con la nieve, todo se alejaba y yo solo me concentré en él.
- …Prussiya… -
- ¿Ja? –
- Ya tebya lyublyu. –
''…sin motivo ni razón, me robó el corazón…''
Fue un instante y nuestros labios se buscaban temerosos; su aliento, lo sentía cercano y me llamaba con cada respirar, gritaba en silencio que los probara. El frío no había podido erizar mi piel pero él es capaz de eso y más en mí.
- …Prussiya. –
- Bésame. –
No insistí y ya sellábamos el sentimiento con un beso; nos miramos, ¿acaso es un sueño?, me pregunté de pronto , y, si era así, no quiero despertar.
Me dejé llevar y cerré mis ojos, me tomó por los hombros, le sujeté de los brazos…lo necesitaba más cerca de mí, su calor, no quería que se alejara, su aroma…todo él…lo abracé.
- Prussiya. –
- Russland…bésame. –
Al borde de la cama, Iván se acerca inclinándose un poco hacia su querido Gilbert, complaciendo gustoso a su petición con amor.
''…y un beso suyo, fue el que me enamoró.''
