Pov. Zeke Landon

Todo ocurre tan rápido.

—¡Zeke! —la voz de Kara llama mi atención —¡Zeke, despierta! —su grito asustado me hace abrir los ojos de golpe, al tiempo en que tomo una respiración profunda, como si llevase mucho tiempo sin aire en mis pulmones.

—¿Kara? —pregunto confundido mirando a mí al redor, antes de fijar mi mirada en ella.

—¿Estás bien? —su voz denota angustia.

—Sí… ¿Cómo es que…? —no entiendo que hago en esa camilla, ni porque mi cuerpo se siente tan frío, a pesar de las mantas —¿Qué me sucedió?

—Tranquilízate —dice tiernamente mientras acaricia mi mejilla, quiero decir algo, pero ese simple roce me hace cerrar los ojos y suspirar —. Pensé que te marchabas… —susurra con tristeza.

—¿Qué quieres decir? —le miro fijamente, intentando comprender sus palabras.

—Estuviste dos días inconsciente —se muerde el labio, ese gesto hace que me olvide de lo que acaba de decirme —. No tengo idea de lo que te sucedía… Yo… te abracé —asiento confirmándolo —… segundos después perdimos la consciencia.

—Entonces, ¿Estabas… allí? —mi pregunta contiene demasiadas dudas —… ¿Un sueño colectivo?

—Creo que fue más que un sueño —dice mirándome mientras se sienta en el borde de la camilla en la que me encuentro, enarco una ceja.

—Lo sé, se sintió demasiado real —susurro por lo bajo —. No tenías tus poderes...

—Y tú te hiciste el héroe —dice sonriendo —. Lanzarte al agua helada para salvar a ese niño...

—¿Hace cuánto estás despierta? —pregunto por lo bajo.

—Desde hace algunas horas, estuviste a punto de morir de hipotermia, otra vez...

Lo último lo dice en un susurro, me acomodo mejor en la camilla y sin pensarlo, la abrazo, apoyo mi frente contra su sien.

—No te vas a librar de mí tan fácilmente —susurro, mis palabras la hacen estremecer, puedo sentirlo.