Pov. Narrador
—Lamento interrumpir —susurró una voz a la espalda de los chicos, que se separaron al instante —. Quisiera saber cómo sigue, señor Landon —sonrió el médico caminado hasta quedar frente al aludido, Kara se puso en pie, se acomodó el traje y salió de la habitación dedicando una leve sonrisa a Zeke, quién le devolvió el gesto viéndola alejarse.
—¿Cómo es posible que un sueño pueda causarle hipotermia a una persona? —preguntó recostándose en la camilla, mientras el médico comenzó a revisarlo.
—También nosotros estamos consternados —dijo cogiendo las manos del paciente —. Sus dedos recientemente han vuelto a su color, estaban morados a causa de la falta de calor en la sangre.
—Vaya… —susurró el hombre mirándose las manos, pensando en las palabras que el médico acababa de pronunciar.
—¿Qué tal, Zeke? —la voz de Winn sorprende a los presentes, el aludido enarcó la ceja ante aquella inesperada visita.
—Mucho mejor, gracias por preguntar —dijo pacíficamente, mientras el respaldo de la camilla se elevaba lentamente, quedando en una posición más recta, dándole una mejor perspectiva del chico.
—Todos estábamos muy preocupados por ti —añadió sonriendo levemente —. Sí, incluso Alex, aunque no lo creas —respondió a su pregunta silenciosa.
—Me resulta difícil que esa parte sea real —soltó una pequeña carcajada —. Aun así, agradezco todo, a pesar de que sus razones para hacerlo no sean del todo desinteresadas.
—¿Qué quieres decir? —preguntó consternado el programador.
—Aceptémoslo, no sigo aquí porque forme parte o quieran ayudarme, sino porque no pueden dejarme ir —suspiró —. Temen que pueda ser alguien malo, estando cerca, me tienen vigilado.
Winn abrió la boca intentando decir algo, pero de su boca no salió ninguna palabra que pudiese objetar aquel argumento.
—Tengo razón, lo sé —volvió a suspirar —. Y siendo honestos, no me interesa demostrarle nada a alguno de ustedes…
—Pero sí a Kara —soltó sonriendo de medio lado, ahora el que se quedó mudo fue Zeke, que no supo que decir —. Tu mirada dice mucho, pero no te preocupes, tu secreto está a salvo conmigo.
