Pov. Zeke Landon
Termino de ducharme, cojo la toalla y seco mi cuerpo con tranquilidad, sin prisa, el agua caliente me ha relajado lo suficiente que lo único que deseo es subir a la cama y dormir. Ciño una toalla seca en mi cintura, salgo del cuarto de baño y camino a la habitación para vestirme.
Estoy por llegar a mi destino, cuando escucho que dan un par de golpes a la puerta, me congelo al momento. Que visitas tan inoportunas, pienso.
Me dirijo a la entrada principal y abro la puerta sin siquiera preguntar.
—¡Bienven…! —Kara no logra terminar la frase, ya que mi escasa ropa la intimida, puedo ver como sus mejillas se sonrojan.
—¡Oh, mierda! —susurro y me apresuro a la habitación, la escucho reír divertida por la escena, lo cual me relaja.
Cojo lo primero que encuentro, escucho la puerta cerrarse y pienso que se ha marchado, por lo que decido vestirme con calma. El pijama azul me parece una mejor idea, así que me visto con él. Luego de algunos minutos salgo y la encuentro allí, sentada en el banco frente a la barra de la cocina, hay dos platos con un trozo de cheesecake frente a ella.
—Pensé que te habías marchado —digo avergonzado —, no habría tardado tanto.
—No te preocupes —sonríe tímidamente —. Lamento no haber estado aquí para darte la bienvenida —sus ojos están llenos de culpabilidad —. Me habría encantado estar.
—Está bien, Kara —me siento en el banco frente a ella —. Estás aquí ahora y eso es todo lo que me importa —admito cogiendo su mano, asiente y sonríe levemente —. Además, has traído el postre.
—No sé cuál es tu favorito, ni si son diferentes a los de tu realidad —se apresura a disculparse.
—Tranquila, me gusta el cheesecake —admito —, de hecho, es mi postre favorito —susurro guiñándole el ojo.
Ella sonríe ampliamente, yo le devuelvo la sonrisa.
—Entonces, disfrútalo —dice antes de coger un poco con la cuchara y llevarlo hasta su boca, imito su acción.
