Mi vida… estas cansada mejor nos vemos mañana –la abrase no me parecía correcto entrar a su casa el primer día de novios-
Bueno pues nos vemos mañana –sonrió y me dio un beso en la mejilla y se bajo del carro y se despido con la mano antes de entrar a su departamento-
Cuando me di cuenta ya estaba media cuadra lejos de su casa y noté que un enorme vacío llegaba a mí y regrese a su casa, no sabía lo que hacía exactamente pero me estacioné y en unos segundos ya estaba en su puerta llamando, cuando me abrió me le quedé viendo y ella me sonrió
Estas bien? – se me quedó viendo confusa-
La verdad no, faltó algo cuando te despediste –no me sentía yo, cuando la verdad podía sentir como la lujuria me consumía, estaba a punto de besarla cuando ella detonó la bomba que crecía en mí-
A si? Y que faltó? – levanto una ceja y eso fue todo… la tomé por la cintura y la metí, cerré la puerta con la mano que tenía libre-
La besé desesperadamente, ella intentaba corresponderme pero no podía, la levante y la apoye en la pared mientras seguía besándola con más pasión, nos separamos un momento, pero nuestras frentes continuaron pegadas, ambos sonreímos ella acariciaba mi cuello bajando por mi pecho mientras yo la sostenía solo con una mano y con la otra me fui desabotonando la camisa mientras ella acariciaba mi pecho y abdomen, muy suavemente. Esto me hizo estremecer y la volví a besar pero con más suavidad mientras yo le acariciaba las piernas ella se estremeció. Metí mis manos por debajo de su blusa al sentir su piel hirviendo, la conciencia regreso a mí y supe que si no me detenía iba a ser muy difícil detenerme después, así que con todo el dolor de mi corazón me separe de ella.
Mia… -mi voz sonaba ronca de deseo mientras mi frente seguía pegada a la suya-
Qué pasa? – su voz sonada agitada sin aire-
Mi amor… sino paramos ahora… será más complicado después –apreté mis ojos para contenerme-
Jesse… yo lo siento… -apoyo su cabeza en mi pecho lleve un dedo a sus labios y le levante la barbilla-
No tienes porque decir eso… -le sonreí besando su frente- debes estar cansada fue un día muy…
Emocionante –termino la oración sonriendo- y sí, tengo un poco de sueño
Entonces a dormir nena –le sonreí deslizando lentamente mis manos por sus piernas mientras ella se ponía de pie otra vez quedando a la altura de mi pecho-
Te puedes quedar esta noche? Por favor –sonrió de una forma tan dulce que no me podía negar-
Claro que sí Mia –acaricie su mejilla- pero no creo que sea correcto que en nuestro primer día de novios pasemos la noche juntos, aun cuando no hagamos nada
Me vale lo que piense la gente –sonrió- además…-su mirada cambio a coqueta- debo darte terapia recuerdas? –comenzó a reír-
Es verdad –sonreí- y sabes algo… nos volvió a ganar la pasión –reí-
Tienes razón –reía- pero es que es imposible resistirme, te amo demasiado y… -se mordió los labios-
Y qué? –le pregunte riendo mientras íbamos a su cuarto-
Y estás terriblemente sexy así… sin camisa –sus mejillas explotarían en cualquier momento y yo seguro sonreía como idiota-
Entonces… no me pondré una camisa nunca más –sonreí-
Estás loco? Para que todas las mujeres babeen por ti? –Reía, me fascinaban sus celos tomo mi camisa entre sus manos y me la quito- me cambiare, ponte cómodo –sonrió y entro al baño-
Todavía no podía creer que Mia era mi novia, que estaba en su departamento y que iba a dormir con ella, estaba tan mal acostumbrado a que la palabra dormir fuera igual a sexo que me sentía como un adolescente, pensando esto me sacaba los zapatos, solo me desabroche el pantalón y me acosté en su cama, al poco tiempo salió del baño y juro que casi me da un parto cardiaco cuando la vi, tenía mi camisa, y un short pero… jamás pude imaginarme que mi camisa le quedaría mejor que a mí, se veía tan tierna pero a la vez sexy que aun no entiendo cómo me controle para no hacerla mía en ese momento.
Creo que tendré que darte todas mi ropa… -dije con un hilo de voz mientras se recostaba a mi lado-
Siempre quise ponerme una camisa de mi novio –sonrió mientras yo la abrazaba recostándose sobre mi pecho-
Buenas noches mi amor –sonreí besando su frente-
Buenas noches mi vida –me sonrió ya medio dormida. Me abrazaba y yo la abrazaba fuertemente, yo apoye mi cabeza en su cabeza quedándome profundamente dormido-
