Mia POV

Me desperté y pude sentir unos fuertes brazos rodeándome estaba confundida y asustada pero luego recordé todo lo que había pasado y sonreí. Después de muchísimo tiempo no había descansado tanto me sentía feliz y llena de amor. Mire a Jesse se veía tan guapo durmiendo, siempre había sentido esa atracción hacia el pero en ese momento sentí una necesidad de protegerlo aun cuando él fuera más grande que yo y fuerte físicamente, sentía que debía cuidarlo se comenzó a mover al poco rato y abrió los ojos sonriendo.

Buenos días amor –sonreí casi riendo, mientras él se llevaba una mano a los ojos restregándoselos-

Buen día princesa –me devolvió la sonrisa besando mi frente- dormiste bien? No estás entumida?

Dormí perfectamente y solo un poco pero no importa, me gusta estar así contigo –sonreí acariciando su pecho- y tú?

Nunca había descansado tan bien –sonrió- eres abrazable –comenzó a reír-

Y tu acurrucable –sonreí levantándome de sus brazos con todo mi dolor-

A dónde vas? –me dijo preocupado-

Tenemos que desayunar… -sonreí-

Mmm… pero –curvo sus labios hacia abajo haciendo un puchero adorable- está bien… -sonrió-

Fui al baño antes de ir a la cocina, me cepillé los dientes y me arregle un poco el cabello tenía una sonrisa que no podía borrarla, salí y me puse a hacer unos hot cakes ya que no sabía qué era lo que le gustaba a Jesse, estaba agregando la mezcla cuando unos brazos me rodearon por atrás y unos labios besaban mi oreja.

Que rico se ve… -podía sentir su sonrisa en mi mejilla-

Me alegra que te guste –sonreí mientras apoyaba sus manos sobre mi estomago-

Porque no los giras en el aire? –Reía mientras miraba como volteaba los hot cakes-

Porque no se –reí- no soy muy buena cocinando –admití-

Pues… es muy sencillo solo tienes que… -subió una mano hasta mi brazo tomando mi mano acariciándola-

Jesse… no creo que…. –mi voz sonaba entrecortada- sea… bu… buena idea –este hombre quería matarme de un ataque al corazón-

Porque lo dices? –susurraba en mi oído sonriendo y su voz sonaba terriblemente sexy-

Porque vas a quedar viudo de novia si continuas haciendo este tipo de cosas- decía con un hilo de voz mientras el sacudía el sartén y se meneaba tomando mi mano y vientre-

Pero si no estoy haciendo nada malo…. –susurro endemoniadamente sexy en mi oído haciendo que cada una de mis terminales nerviosas se activara- te estoy enseñando a cocinar nada mas –su voz sonaba inocente-

Je… jesse… por favor… deja de hacer eso… -me aferre al mango de la sartén como si fuera lo único que me devolviera a la realidad, no teníamos ni 24 horas de novios y ya me estaba matando de placer-

Hacer qué? –se estaba haciendo al tonto lo que no comprendía era como él no se ponía nervioso maldita sea no era tan grande como para bueno digo excitarse… yo estaba a punto morir ahí y el cómo sin nada… - oh Dios mío –creo que fue lo único que pude decir cuando comenzó a besar mi cuello cerré los ojos y un apenas audible sonido me saco de mi placer-

Listo… les diste vuelta en el aire, eres una excelente alumna Mia –dijo sonriendo soltándome poniéndose frente a mí, yo bueno no tenía que decir estaba en las nubes totalmente mi voz no salía de mi garganta y jesse se reía divertido, maldito me las iba a pagar-

Voy al baño amor –me sonrió en lo que yo ponía la mesa y yo lo seguía en shock recuperándome-

Jesse POV

Acaba de hacer los hot cakes mas excitantes de mi vida con Mia y descubrí lo fuerte que era mi fuerza de voluntad bueno, más o menos porque con el pretexto de enseñarle a girarlos en el aire me había pasado el momento genial de mi vida bueno la vez que la enseñe a disparar igual había sido fascinante pero no la podía besar.

Mia estaba a punto de desfallecerse en la cocina cuando giramos los hot cakes y yo estaba a punto de morir de vergüenza porque cierta parte de mi estaba algo emocionada ok muy emocionada estaba a punto de explotar pero había tenido cuidado de que Mia no lo notará no quería que pensara que era un loco así que me metí al baño algo tenía que hacer.

Me encerré intentando controlar mi respiración pero solo llegaban las imágenes de Mia con mi camisa y ese pequeño short algo tenía que hacer… pensé en lo más fácil por decir así pero no era una opción masturbarme no, era como traicionar a Mia y en ese momento me prometí que no le seria infiel ni con mi mano así que el agua fría era la única opción, me lave la cara como 10 veces hasta que me fui relajando.

Salí del baño y ya la mesa estaba lista con los platos de los tan famosos hot cakes, Mia me esperaba sonriendo pero aun podía ver sus mejillas rosadas por el calor, me senté a su lado sin decir nada solo le sonreí no sabía que decirle realmente estaba apenado.

Te gustaron? –Me pregunto cuando ya había terminado y ella recogía mi plato-

Me encantaron flaquita –le sonreí ayudándola con los vasos-

Me alegro mucho –sonrió mientras lavaba los platos y yo los secaba, tenía menos de 24 horas de novios con Mia y ya 3 veces habíamos estado a punto de hacer el amor, ya trabajábamos sincronizados como si tuviéramos años viviendo juntos y yo la amaba como un loco, todo se daba muy fácil con Mia es que me volvía loco de amor-

Amor? Jesse? –Me hablaba mientras yo la veía abobado- mi amor te fuiste –comentó riéndose- quien sabe dónde anda tu mente –seguía riendo pero me abrazo por el cuello-

Eh sí que decías nena? –le pregunté algo apenado abrazándola por la cintura-

Que si querías ir a cambiarte a tu casa… -sonrió- y luego ir a comer o algo así para luego contarle a mi tío –ok ahí estaba el problema Horatio, yo sabía que él me apreciaba, pero Mia era Mia su adorada sobrina pero yo jamás lastimaría a Mia ella se había convertido en mi todo desde el día que la conocí-

Pues, me puedo ir a cambiar y paso por ti como en 3 horas para ir a comer y de ahí le podemos decir a Horatio o le decimos cuando regresemos el lunes a trabajar –le sonreí-

Me parece perfecto –me sonrió se veía tan linda con mi camisa suspiré- que tienes? –Me miro preocupada acariciando mi mejilla y yo que casi no soy un abusivo me aproveche de la situación-

Es que me está doliendo el brazo… pero no te había dicho para no preocuparte –me hice el tonto y me maldije que haberlo hecho su sonrisa se transformo en una preocupación como si le hubieran dicho la peor cosa de la vida-

Amor, hay que hablarle a Alex quizá tengas algo más serio –realmente estaba preocupada sus ojitos estaban como el día que se puso a llorar en los casilleros pero tenía que arreglar esto ya y si me golpeaba me lo iba a merecer así que tome valor y se lo dije-

Quizá lo que necesite sea mi dosis… ya sabes la que me dijo Alex –la mire sonriendo ligeramente y sus mejillas se volvieron de un rojo intenso-