Summary:AU Un ataque mortífago tiene graves consecuencias para el golden boy de Griffindor. Todo es como el ojo del huracán, lo peor viene después de la calma. . .
Disclaimer: J.K.Rowling, la Warner bla, bla, bla. . .
El ojo del huracán.
Un ligero "pop" suena en el despacho y te incorporas solamente para ver a la persona que te dejó encerrada ahí desde un principio.
El anciano director que se encuentra ahora enfrente de ti, evita deliberadamente tu mirada y se sienta en la silla detrás del escritorio.
El hecho te hace enfurecer y te acercas demandando una maldita explicación.
¿Por
qué. . .?
-Siéntate,
Harry. ¿Caramelos de limón?
Una ligera sensación de deja vú.
No te sientas. Aún sigues demasiado consternado acerca de haber sido encerrado en ese lugar.
¿Por qué? Cuando podrías estar ayudando a que regresaran más compañeros tuyos de una manera segura a Hogwarts
¿Por qué no está el profesor Dumbledore en el ataque salvando a los habitantes de Hogsmeade?
Un suspiro sale de la boca de tu mentor al ver tu renuencia a sentarte.
El ataque ya ha terminado. Harry, debes de entender que era imposible ayudar a esas personas. Mandar a miembros de la Orden a ayudar no hubiese hecho alguna diferencia.
Sí.
La Orden del Fénix.
Recuerdas.
Te enteraste de ella este verano. Cuando un grupo de miembros de la misma te sacaron de Privet Drive para llevarte al cuartel general.
Uno extraño pero efectivo.
En ese entonces habían existido muestras de actividad mortífaga cerca de la casa de tus tíos y tuviste que salir de allí.
No que quisieras quedarte de cualquier manera.
Te enteraste de cuantos magos y brujas estaban desde la Primera Guerra y seguían en pie en contra de Voldemort.
Incluso viste una foto de tus padres junto con la antigua Orden del Fénix.
Estuviste presente incluso en una reunión. Aunque fue la única por que el profesor Dumbledore lo prohibió.
Alegaste que Sirius te había dado permiso pero no te ayudó de mucho.
Una fugaz sonrisa aparece en tu rostro al recordar a la imagen de tu padrino que se desvanece en cuanto tu mente regresa a la persona sentada en frente de ti.
Sabes que aunque tu padrino estaba consignado a estar encerrado en el cuartel general había muchos magos y brujas que pudieron haber ayudado.
Que muchas personas estaban siendo atacadas mientras tú estabas encerrado y que aún siguen siendo atacadas mientras ambos se quedan sin hacer nada.
Profesor
tenemos que regresar. No sé si Ron pudo avisar a todos a
tiempo y. . .
-Harry,
entiéndeme, por favor. Siéntate.
-Pero.
. .
-No.
No voy a dejar que te sacrifiques por nada.
Nada. Nada. Nada. Esas eran personas, no nada.
¿Nada?
Es
una causa sin sentido, hijo. Podríamos haber convocado a toda
la Orden del Fénix y estaríamos totalmente en
desventaja. Por cada miembro hay más de cinco
mortífagos,
y por cada miembro caído hay dos nuevos reclutas dispuestos
a
unirse a Voldemort. No podíamos evitar ese ataque. Sería
mermar nuestras pocas fuerzas restantes Harry. Fuerzas
necesarias
para salvar esta escuela. Lo único que podremos hacer ahora.
Lo único que haremos. Aún con la información
que nos proporcionó nuestro espía era muy tarde para
informar a tiempo. . .
-¿Usted,
sabía?
-Unos
minutos antes de que sucediera e intenté llegar lo más
pronto posible a la aldea.
La rabia corre por tu cuerpo.
¿Sabía¿Y aún así. . .?
La imagen de la gente cayendo, gritando a tu alrededor se hace presente.
La cara preocupada de Cho al ver a los mortífagos avanzando hacia ellos. La cara determinada de Ron y Hermione al ir a buscar a los alumnos que quedaran y ayudar a escapar de ahí.
�¡Y él pudo haber evitado todo eso?
¿Qué
tal acerca de una advertencia¡Mucha gente pudo haberse
desaparecido¿sabe¡Intentar salvarse!
-Intente
dar transladores para regresarlos a esta escuela.�¿Entonces
por que estoy encerrado aquí solo?
-¿Hubieses
regresado, Harry?.
No puedes soportarlo más.
Toda la rabia que se había acumulado en ti sencillamente explota.
Sí. Yo no puedo ver como matan gente a sangre fría una bola de mortífagos.
Un suspiro de tu director es toda la respuesta que recibes.
Te das cuenta que tienes los nudillos blancos de la presión de tus puños.
Tienes que salir de aquí.
Te diriges a la puerta y ésta abre al primer intento.
La azotas en cuanto sales de esa maldita habitación.
Bajas corriendo los escalones que separan al despacho del piso principal.
Sigues corriendo.
Tienes que llegar a la enfermería.
Es tu única meta en este momento.
Tienes que ver que Hermione y Ron están a salvo y bien.
Que no les ha ocurrido nada.
El ruido de la gárgola al cerrar tu antigua prisión, y donde ahora se encuentra el que antes creías tu mentor y salvador del mundo mágico, suena vagamente mientras sigues corriendo.
Doblas en la segunda esquina.
Faltan unos cincuenta metros y tienes que doblar nuevamente a la derecha.
Pasas un par de retratos que te lanzan murmullos desaprobatorios por correr de tal manera.
Pero todo suena distorsionado.
Como de un lugar muy lejano.
Tu único pensamiento reside en dos camas de la enfermería y en ellas descansando tus dos mejores amigos.
Tienes que llegar.
Te faltan un par de metros.
Ya estás muy cerca.
Tu objetivo ya está a tu alcance.
Paras abruptamente frente a la dichosa puerta y casi caes de bruces al suelo.
No esperabas que estuviese cerrada.
Tocas levemente.
No obtienes respuesta.
Tocas de nuevo un poco más insistente esta vez.
Cada maldito segundo parece una eternidad.
No soportas más e intentas abrirla pero no cede.
Por segunda vez en este día un maldito pedazo de madera se ha revelado en tu contra.
Piensas en utilizar un hechizo.
Sacas tu varita, la apuntas y justo cuando estás a punto de pronunciar el hechizo se abre revelando a una muy demacrada Madame Pomfrey.
Señor Potter. – Te dice con voz cansada pero no parece sorprendida por el hecho de que estés ahí. – El profesor Dumbledore me acaba de decir que vendrías.
Sientes una creciente furia a la mención del nombre.
Estás a punto de contestar pero te controlas. Hay cosas más importantes de las que debes hacerte cargo.
La mujer te dirige una mirada de lastima que sólo hace crecer tu temor a que algo grave haya pasado.
"Si no se quita de una buena vez de la puerta, la quito".- Piensas. Pero antes de que otro pensamiento se forme en tu mente ella termina de abrirla para que pases y lo haces sin dudar.
Ves a tu alrededor.
Por un momento deseas haberte quedado afuera.
Todas las camas de la comúnmente casi vacía enfermería están repletas con alumnos de tu mismo año.
Corrección.
Con alumnos severamente heridos de tu mismo año.
Además, hay cerca de diez camas con personas cubiertas con sábanas blancas.
Sabes lo que es.
Tú lo sabes.
No tiene caso ocultártelo a ti mismo.
Sabes que son víctimas de que hayas sido lo demasiado estúpido como para tomar el translador en el laberinto y haber contribuido a que él regresase.
Sabes que están muertos.
Sientes como un escalofrío recorre tu espalda y ruegas internamente que ninguna de las personas que buscas en este momento se encuentre debajo de aquel tejido de algodón.
¡Harry!
Volteas sonriendo al reconocer esa voz.
A varias camas de donde te encuentras en este momento se encuentra tu mejor amiga.
Sonríes mientras se aligera el nudo que sientes en el pecho y te acercas corriendo.
Se encuentra recostada con un vendaje sencillo en un brazo, pero nada de gravedad a primera vista.
La camilla junto a ella está vacía.
¡Hermione¡Estás bien?
-Sí.
Gracias a Merlín que pudimos atravesar el túnel justo
a tiempo Harry. ¡Estaba tan preocupada! No te encontrábamos
en ningún lado. Pensamos. Pensamos…
-Tranquila.
¿Dónde está Ron, Hermione? – La opresión
en el pecho que momentáneamente te había abandonado.
La sientes con aún más fuerza que antes.
-Harry,
cuando llegaron algunos de los alumnos que faltaban y nos dijeron
que Ron los había guiado…
-¿Dónde.
Está. Ron.,Hermione?
-No
venía con ellos Harry y...- Tu respiración se
paraliza. No, no le pudo haber pasado nada. Nada. Sencillamente no
es posible. No, no.- Y él…
-�¡Dónde?
-Aquí,
amigo. – Dice una voz a tu espalda y te volteas para ver el rostro
pálido pero tranquilo de Ron Weasley.- Tuve que mandarlos
primero. Me retrasé por que esperaba encontrar a más.
Sonríes y ellos te regresan la sonrisa.
Ya puedes respirar tranquilo.
Por ahora.
Aún las palabras del anciano director resuenan en tu cabeza.
Tienes que contarles.
Tienen que saber.
Tienes que advertirles.
¿Qué
tienes Harry?
-¿Dónde
estuviste?
A pesar de todo, dudas un momento al decirles.
Ya les has hecho pasar por tanto.
Pero es que esto lo deben saber.
Debían saber que Dumbledore se había resignado a sólo defender y que las defensas no durarían mucho.
Que sólo estaban esperando un golpe lo suficiente fuerte como para dejarse derrotar.
Saber que un inminente ataque sería fatal y decisivo para el triunfo de Voldemort.
Tienes que decirles. No tienes otra opción.
Chicos, tienen que escucharme. Algo grande está por suceder. Dumbledore…
Las señas de Hermione te hacen callarte y volteas hacia atrás. Madame Pomfrey y la profesora McGonagall tienen una acalorada discusión en susurros.
Casi por inercia, los tres hacen un conjuro para que el sonido se amplifique sólo para ustedes.
�¿Por
qué lo hicieron Minerva! -No lo
sabemos Poppy. No lo sabemos.
-¡Son
tan sólo niños, por Merlín¿Cómo
puedes decirlo tan tranquila!
-Son
mis alumnos. Maldita sea. Y sí estoy preocupada pero no
podemos hacer nada contra tantos mortífagos. ¡Albus lo
sabe y prohibió que interviniéramos más de lo
necesario pero yo no puedo permitirlo!
-Y los
demás alumnos…
-Intentamos
hacer parecer esto lo más pacífico posible. Las cuatro
casas están selladas para que nadie pueda salir hasta nuevo
aviso. No queremos que cunda el pánico ni que algunos alumnos
encuentren divertido vagar por los pasillos en estos momentos. Lo
más seguro es que tan sólo haya sido un ataque aislado
con los mismos objetivos que siempre, Poppy. Los mismos y torcidos
objetivos que siempre: infundir miedo, matar a los nacidos de
muggles y-y matar a…
-Intentar
matar a Ha…
-Sí,
a Harry.
Inmediatamente terminas el hechizo al igual que tus dos amigos.
Los años de práctica les hacen pretender que están medio de una interesante conversación acerca de cualquier otra cosa con bastante veracidad.
La profesora McGonagall los nota al final de pasillo. Les observa con cariño y una lástima mal disimulada mientras sale acompañada de la enfermera.
Bueno, no es nada nuevo. ¿Verdad?
Dices para intentar aligerar un poco la tensión que creció en el ambiente.
Ellos te miran sin saber que decir.
Sabes que las palabras están de sobra.
Intentas sonreír pero fallas miserablemente.
Nos decías acerca del profesor Dumbledore. ¿Por qué dice McGonagall que les prohibió intervenir¿Aún sabiendo cómo moría esa gente?
Y terminas por contarles todo lo que te dijo el director.
Desde que te trasladó hasta cuando saliste de su oficina, pasando por el hecho de haberte dejado encerrado y su resignación a la cantidad numérica de mortífagos.
Dan pequeños sobresaltos cada ves que mencionas el nombre de Voldemort.
Entiendes a lo que se refería McGonagall en cuanto a los objetivos del ataque.
La crueldad que demostraron los seguidores en el ataque no compararía a la de su maestro.
Increíblemente, Ron se mantiene callado.
No te arrepientes de haberles contado.
Es necesario que sepan.
¡Harry,
tenemos que salir de aquí y advertir a los que se encuentran
en las salas comunes!
-¡Ron
tiene toda la razón, Harry! Si llegase a haber un ataque a
Hogwarts y. . .
-No
creo que Madame Pomfrey nos deje salir. Conozco un pasadizo que
lleva directamente al tercer piso de ahí podemos seguir.
¡Vamos! - Susurras.
Con ayuda de Hermione auxilias a Ron a levantarse de la camilla en la que se había sentado pesadamente y se dirigen al pasadizo que ya antes había visto en el Mapa del Merodeador.
Volteas hacia el despacho de la enfermera.
Observas como ella está al fondo. Absorta haciendo pociones.
Ahora es cuando pueden salir.
¿Tienen
sus varitas?
-Sí.
-Sigamos.
Con tu varita apuntas a un tapiz de una bruja de sombrero extraño y éste se abre revelando un pasillo oscuro.
Una exclamación de asombro sale de la boca de tus dos amigos.
Vamos. ¡Lumos!
Después de entrar al pasadizo el tapiz se cierra y sientes como 'Mione da un respingo.
Siguen caminando.
Sientes la humedad que desprenden las paredes que están iluminadas por tu varita.
Recuerdas que falta poco para salir a un pasillo desolado del tercer piso.
Llevan más de diez minutos caminando. En el Mapa el pasadizo no parecía tan largo.
Tu varita de repente alumbra a la parte posterior de un cuadro.
Han llegado.
-¡Offne!
El cuadro se abre bajo tu orden y les permite salir.
Sales primero y compruebas que no haya nadie cerca.
Haces señas sin voltear atrás para que salgan tus amigos.
Miras nerviosamente alrededor y oyes un ruido sordo que alerta tus sentidos.
Vuelves a comprobar alrededor.
No ves nada.
Realizas de nuevo los movimientos con tu mano para incitar a que salgan Ron y Hermione.
No tienen mucho tiempo.
Volteas molesto por la tardanza.
¡No hay tiempo que perder!
Vamos…
Tu voz muere en tu garganta.
Tu cuerpo se paraliza al ver el cuerpo de Hermione inerte en el suelo y a…
¿Sorprendido, Potter?
Por lo de la duda en la línea del tiempo, la historia se sitúa en lo que sería el 5to año; aunque me estoy tomando cosas prestadas de OOTP.
Offne: mío. Hechizo para abrir el tapiz específico de ese pasadizo. Significa abre o ábrete en alemán. (¡Gracias JM!)
Una enorme disculpa por la tardanza: exámenes, vacaciones, clases de nuevo, exámenes, vacaciones, unas cuantas demandas, la beca y que mi musa se había largado a tomar piñas coladas con cierta personita no fueron para útiles. Pero tras pedirle sutilmente que se quedase quieta (aparte de amordazarla, atarla y torturarla un poco) pude terminar el capítulo. De cualquier manera, muchísimas gracias por leer y en definitiva el siguiente capítulo estará antes de que regrese a clases; son tres capítulos y un epílogo (si así lo desean).
El cambio del formato fue sugerencia de mi querida beta Blackspirit.
Blacky: jeje ¿qué más te puedo decir que no te haya dicho ya¡Mil gracias por todo! En verdad, mil gracias. Mi primer review baile Gracias, gracias, GRACIAS! Y si, no fue Kaish, Rosenkreuz significa "cruz de rosas"
Vicu-malfoy: yep, esta vivito. De hecho este fic empieza en lo que sería el 5to año, así que sigue vivo y en Grimmauld Place. ¡Muchas gracias por tu review!
Jean-Kate: blush ¡Muchas gracias! Espero que te haya gustado este también -:0)
Ade-Sparrow¡gracias, Ade¡Un besote wapa!
Migweg: gracias por leer y espero que te haya agradado este también.
Llams: Si¿verdad¡Gracias!
¿Holwers¿Reviews?
