Disclaimer: KHR! No es mío. ¿Dudas? El fic sí.
Este archivo de fics es sólo por si algo le sucede a mi archivo personal de LJ. Disho y hecho, por razones pereza, no prometo las actualizaciones pertinentes. Sorry. D|
"Me puse un verdadero nombre inventado"
Yamamoto Takeshi, dieciocho años, debía reconocer que la persona con la cual se había estado acostando (mujer, diecisiete años, hermosa, popular, inteligente –así como él-) como que, uhm… le faltaba algo. Y no era simplemente que le faltaran senos, careciera de prudencia o que le faltara labia (o en su defecto, habilidad para entretenerlo en una cita o en la cama) sino que, ¿cómo explicarlo? La faltaba la habilidad… para… ¡Eso es! Para ponerse (y ponerle) verdaderos nombres inventados.
- No seas burro.
- No estoy siendo burro, Hayato-kun –y la mirada de jodido pendejo hijo de perra- Gokudera… kun. Tú eres el único que tiene esa habilidad.
- ¿De ponerme verdaderos nombres inventados?
- No. De ponerme verdaderos nombres inventados. De ponérselos a todas las cosas.
Y quizás era eso. Era eso. Con las gafas a media nariz la incrédula mirada tajante de Gokudera intentaba herirlo (o asesinarlo). Era su habilidad para decir, no diciendo (y de no herir, hiriendo). Con una lengua ponzoñosa, la despectividad (afectiva) que salía por cada poro de la piel de Gokudera lo encendía.
Y sólo necesitaba escuchar su:
- Idiota.
Para sonreír y quererlo tener tan cerca; pero tan cerca que pudiera morderlo de mil maneras.
Morderlo.
Y realmente quería ahora abrazarlo (a costa de ser vapuleado y machacado en contra de la pared) para escuchar otro verdadero nombre inventado, lleno de odio; pero tan lleno de deseo que podría olvidarse de aquella muchacha tan perfecta (una y otra y otra vez) y finalmente dejarse llevar por el huracán.
O dejarse llevar por Smokin Bomb Hayato, en pocas palabras.
