Notas: Es 20YL. Twenty yearrss leater. :D
"Cásate en matrimonio"
Bien podría decirse que le ha favorecido la vida de casado. Con una castañita entre sus brazos, piando "¡Pa-pi… Pa-pi!", Ryohei se sienta, orgulloso, como el pavo-real solar de Lussuria y contempla con una seriedad de hombre maduro a sus compañeros. Kurokawa Hana, antes de marcharse, había mirado con consternación a los hombres como advirtiéndoles que custodiaran a la niña del exacerbado entusiasmo paternal de su esposo. Ryohei, sin embargo, ha dejado que la pequeña haga de las suyas y ésta se acerca con discreción a un igualmente curioso Basil.
- Todos deberían formalizarse – dice el guardián del anillo del Sol, mirando especialmente a Lambo y Basil, que recibe tiernamente a la nena.
- Dudo seriamente que tales asuntos sean para mí, Ryohei-dono– explica el último, sonriente, quitándose un mechón de cabello de la cara. Mira a los demás, que expresan duda con ojos burlones. – En verdad, no estoy seguro que yo podría…
- ¡Pero estás haciendo un excelente trabajo! – reconoce Yamamoto, cruzando una pierna, sentado a un lado de Lambo. – De quien no estoy seguro… bueno… - da unas palmaditas amistosas a su compañero en la espalda. – Algo se podrá hacer.
- Definitivamente yo no estoy hecho para esa clase de vida – Lambo se ríe fuerte, reclinándose. A Lambo le gusta darse aires de macho conquistador. Todos esperan su respuesta, aunque ya saben lo que dirá – Prefiero las cosas… sin compromiso, ustedes saben, donde todo es rápido; donde nunca hay dudas, ni discusiones. Me gusta el… – mira a la niña y pausa - ustedes saben, pero sin todas esas complicaciones.
- ¡Oh, vamos! – Gokudera interviene, con una sorna cruel que a Lambo, si hubiera tenido menos edad, le hubiera calado en el alma. – No puedes ni conseguirte una que dure la noche entera - el cigarro que sostiene en la mano, va a dar a un cenicero cercano, por la cara de ¡Aleja esa mierda de mi bebé! que le pone Ryohei. – Así de bueno has de ser, Lambo-kun.
Se escuchan risas entre los Vongola.
- Yo no diría eso si fuera usted, Gokudera-san – se defiende el hombre, mirando a Yamamoto, haciendo un énfasis ponzoñoso en el usted y en el Gokudera-san. "Uy, esto se pone bueno." El hombre de ojos verdes espera la réplica, ansioso. – Porque, bueno… – mira la niña y se detiene.
- ¿Y tú cómo sabes eso, de todas formas? – Ryohei interviene, dirigiéndose al guardián de la Tormenta, en cierta forma salvando la situación.
Gokudera deja salir una carcajada con malicia.
- Los fines de semana parecen las procesiones antes del Ferragosto en Sicilia– Basil se ríe, entendiendo el chiste. El guardián del Rayo parece consternado. Ryohei y Yamamoto no saben de lo que habla.
- Bueno… tengo una vida ajetreada. No me pueden culpar por ser un hombre joven, siempre dispuesto a ir por más – Yamamoto casi convulsiona por la risa, cuando escucha la patética defensa, pero su alegría se ve tremendamente atajada cuando atiende la pregunta que Lambo hace después- ¿Y tú, Gokudera-san, cuándo piensas formalizarte?
Gokudera está tranquilo. Se estira sobre el sillón, con las piernas abiertas y su rostro se ilumina. Toma la mano de Yamamoto y a pesar de saber lo tradicionalista que es Ryohei y que la niña los mira con atención, se da sus libertades para jugar con sus dedos.
- Yo ya estoy formal desde hace mucho tiempo – suspira. – Lo único que hace falta es el maldito papel y el champán. Ya saben, casarnos en matrimonio. Con todo y una fiesta que esté de los mil demonios, por supuesto.
La pequeña aplaude ante la mención de la palabra fiesta. Basil la sujeta, nerviosamente. - ¡Pastel, papi! ¡Pastel! – se oye un balbuceo, que lo deja ensalivado.
- Pero… - Ryohei no sabe cómo reaccionar. Quiere decir algo, pero no sabe qué y obviamente no sabe cómo. El silencio enfría el ambiente.
- Yo quiero ser su dama de honor – Lambo se burla, recibiendo un puñetazo amistoso en el hombro de parte del portador de la Lluvia. – Quiero que mi vestido sea rosa, con flores; que combine completamente con el tuyo… Gokudera-san.
- ¿Con el mío? Querrás decir con el de este tonto – Gokudera apunta a Yamamoto y está a punto de darle un beso, cuando se percata de la expresión de Ryohei.
- No es que sea obsesivo, ni nada de eso – apunta el hombre de cabello blanco, tomando a su hija de los brazos de Basilicum. – Pero personalmente pienso que el rosa no te queda nada bien.
Gokudera parpadea, incrédulo - ¿Qué color usarían este par de lerdos, entonces?
- ¡NARANJAAA, OBVIAMENTE, UN COLOR EXXXTREEEEMO!
Yamamoto ríe estúpidamente, dándose una palmada en la cabeza - ¡Claro! ¡Y emparejamos a Lambo-kun con Reborn, para que sea su paje durante el baile! ¡Excelente!
- ¿Qué? ¡Pero claro que no! ¡ESO NUNCA! – Lambo, se pone de pie, ahora indignado de verdad. Con gritos que hacen a Gokudera regocijarse, la estúpida vaca lo manda al diablo. La niña exclama algo parecido a pipí, pipí y Ryohei sale de la habitación para llevarla al excusado.
- Papi – inquiere, mientras ambos se lavan las manos. - ¿Yo también me puedo casar en matrimonio? – Ryohei se desternilla, mucho, pero tanto y tan fuerte que la niña lo mira sin entender. - ¿No puedo?
- ¡Pero claro! – Ryohei la oberva con ternura interminable. Y la abraza. - ¿Y con quién sería? ¿Con Basil-oniisan? – pregunta con inteligencia, sospechándolo, al ver como la niña se le había acercado con tanta curiosidad.
- No… no estaba ahí - niega con la cabeza. - Qui-quiero casarme con… con Hibari-oniisan.
Y Ryohei, entre el shock y la molestia, comprensivamente resuelve: - ¿Hibari-oniisan? Bueno... podríamos pensarlo. Todavía tenemos mucho tiempo – y tomándola de la mano regresa nuevamente a la habitación.
¡Qué maldito sex appeal tenía ése bastardo con las mujeres jóvenes! ¡Pero ni SOÑANDO tendría su princesita!
LOL. Espero que no sea tan OOC. Recuerden que este fic es 20YL. Así que es el Lambo macho y fuerte de 25 y un Gokudera maduro y Yamamoto. Y no me importa D:
* LOL, Hibari con su sexappeal con las mujeres jóvenes (Ipin) y la niña con la atracción por los hombres mayores de su madre, lol (Hana con Lambo Adulto xD). Lo que no sabe Ryohei es que Hibari está interesado en ¡SIIIIIIIII! jijijijijijiij :D. Bueno, sí, estoy fangirleando :D YAY. Déjenme soñaar.
