Cuando por fin se hubo pasado el efecto de los calmantes, que lo habían tenido adormecido durante buena parte de la noche y de la mañana, Charlie despertó por fin. Ahora, la espalda le dolía más que nunca, pero de todas formas necesitaba levantarse, estirar un poco las piernas y no permanecer tumbado.
Con mucho esfuerzo, consiguió sentarse en la cama, aunque por un momento creyó que le faltaba el aire en los pulmones. Hasta que lo intentó, no había supuesto que fuera ser tan difícil ponerse en pie y dar tan sólo un paso. Decidió tomárselo con calma y tras tambalearse un momento se separó de la cama.
Alguien llamó a la puerta con cuidado, seguramente quien quiera que fuera pensaría que estaba durmiendo. Charlie se detuvo esperando encontrarse a su hermano, que empezaría a decirle que tenía que descansar, que no podía levantarse todavía y que dejara de comportarse como un crío.
Sin embargo, su sorpresa fue mayúscula al ver que no se trataba de Don, si no que quien apareció en su cuarto, fue el mayor de los hermanos Winchester; aunque lo más desconcertó a Charlie, fue ver que llevaba el pelo mojado, se había duchado en su casa, como si hubiera pasado la noche allí.
"¿Se puede saber que haces levantado?" Dean se acercó a él. "Deberías estar descansando, la herida tiene que tendría que estar doliéndote demasiado como para poder estar de pie." Con cuidado lo empujó hasta la cama y consiguió que se sentara.
"Estoy cansado de estar tumbado, quería estirar las piernas." A Charlie le hacía gracia como Dean se comportaba como su propio hermano, parecía igual que Don, preocupándose por él como si fuera su hermano mayor.
"Don no quería llevarte al hospital, dijo que allí te podrían atacar con mayor facilidad." Charlie se reclinó sobre la cama, no pudiendo ocultar un gesto por el terrible dolor que estaba pasando. Dean se dio cuenta, pero no dijo nada, desde el principio, Charlie le había recordado a Sam y ahora que lo veía ocultar su dolor, fue cuando más reconoció a Charlie.
Supuso que ese sería el motivo por el que veía al profesor como si fuera su propio hermano, aunque fuera un par de años mayor que él. "Por eso le ayudé a curarte, pero si no te estás quieto, tal vez le haga cambiar de idea."
"¿Cambiar de idea, desde cuando conoce tanto a Don como para convencerlo de nada?" Entonces una idea cruzó por su mente, que en ese momento le pareció totalmente absurdo y que decidió no tener en cuenta.
"¿Cómo es que estás aquí, por cierto, te ha llamado mi hermano?" Charlie vio que Dean parecía detenerse a pensar la respuesta, pero contestó pronto.
"Si, anoche. Estaba preocupado por ti y ya que estoy tan metido en esto como él, me pidió que viniera y le echara una mano."
La coartada hubiera sido buena si Charlie no conociera tan bien a su hermano, si no supiera que Don Epps no era de los que pedía ayuda a un extraño que hacía un día que conocía así como así. A menos que…
"¿Anoche estabas aquí?"
"Si, ya te he dicho que Don me llamó."
Charlie abrió la boca para decir algo, pues las cosas comenzaban a tener sentido por fin, por mucho que Dean intentara hacerle creer una cosa, él acababa de comprender la realidad. Sin embargo, cuando iba a preguntarle por fin, Don apareció en el dormitorio.
"Bueno, supongo que me marcharé, si Sam descubre algo te llamo y te cuento." Don tan sólo asintió, pero Charlie se dio cuenta de la intensa mirada que mantuvieron los dos hombres durante unos eternos segundos, justo en el momento en el que Dean iba a salir por la puerta, mientras disimuladamente, su hermano rozaba la mano de Dean y lo veía sonreír.
Definitivamente, a Charlie ya no le cabía ninguna de lo que había visto la noche anterior. Ahora estaba seguro de que había visto a su hermano besando a otra persona y ahora, por fin, sabía de quien se trataba, ahora sólo le quedaba hablar con él.
Don se volvió hacia la cama cuando Dean dejó por fin el cuarto. "¿Estás bien, pareces cansado?"
"Si, es sólo que me había levantado un momento y…."
"¿Cómo que te has levantado, sabes lo que podría haber pasado y si se te hubiera abierto la herida?" Don estaba realmente alterado, si tenía poco como la gente que trataba de matar a su hermano y con la situación creada con Dean, como para que ahora tuviera que preocuparse porque Charlie se empezara a comportar como un verdadero crío.
"Vale, vale, no hace falta que me eches el sermón, ya lo ha hecho Dean por ti." Charlie se detuvo un momento para ver la expresión de su hermano al hablarle de Dean, pero Don se mantuvo serio, dentro de lo que podía. "Me recuerda a ti, me ha dicho lo mismo que tu. Parece simpático y veo que os lleváis bien."
"Tampoco diría tanto, sólo me ayuda con el caso, luego cada uno seguiremos con nuestras vidas."
Charlie tocó levemente la mano de su hermano para que dejara de hablar, para que dejara de fingir antes de que la bola creciera más de la cuenta. Don se lo quedó mirando esperando que dijera algo. "Anoche te vi, con Dean."
"Charlie, no es…"
"¿No me irás a decir ahora que no es lo que parece? Porque si la forma de enrollarte con él no es lo que parece, no quiero saber lo que harás cuando te guste alguien de verdad."
"Bueno, vale, tienes razón, es cierto lo que viste, anoche nos besamos, pero eso esto, no pasó nada más." Charlie sonrió. Aunque no supiera que el cerebro de Don estaba trabajando a marchas forzadas, ver que su hermano no era capaz de mirarle a la cara era suficiente para saber que todo lo que le estaba contando toda la verdad.
"Dirás que no pasó nada, pero la noche anterior si." Don abrió los ojos de par en par. ¿Cómo era posible que Charlie hubiera sabido aquello? El silencio momentáneo de Don, le dio la razón a Charlie. "No es tan difícil, he visto como le miras y como lo hace él. ¿Crees que cualquier tío que acabaras de conocer iba a venir aquí en mitad de la noche para ayudarte con tu hermano pequeño, al que apenas conociera si no hubiera nada más? Si te interesa mi opinión, Dean está loco por ti.
"No es tan fácil Charlie." De nuevo alguien llamó a la puerta. Don suspiró levemente, dando las gracias por poder dejar de hablar del tema.
Colby apareció, en el umbral del cuarto. Al encontrarse con la mirada de Charlie el agente de FBI sonrió. Parecía cansado; era normal después de estar toda la noche trabajando. Apenas había descansado, intentando encontrar a la gente que quería hacerle daño a Charlie. Se acercó a la cama y se sentó al lado de Charlie.
"Hola." Dijo Colby casi en un suspiro. Se inclinó sobre Charlie y le besó con dulzura en los labios.
"Pareces agotado, ¿Por qué no te acuestas un rato? Yo me pasaré por la oficina. ¿Te quedas con Charlie?" Dijo Don a la vez que ya estaba levantando, aprovechando que Charlie parecía haber perdido el interés por su vida sentimental y salió del cuarto, al ver que Colby asentía.
Don cerró la puerta detrás de él y cogió el teléfono, lo sostuvo un momento entre las manos, dudando sobre su hacer esa llamada o no. Sabía que quería, su corazón le gritaba que llamara a Dean, que hablara con él, que dejaran las cosas claras, ya que todo el mundo parecía ver tan claro lo que sentían el uno por el otro. Sin embargo, estaba el tema de que los Winchester eran unos fugitivos, ¿Qué iba a hacer, ocultarlos cada vez que el FBI los buscara?
Sin embargo, se ahorró tener que decidirse, porque el teléfono empezó a sonar. "Don, tenemos que hablar, creo que tu hermano sabe algo."
"Ya lo se, me lo ha dicho."
"¿Y que vamos a hacer? Mi hermano también lo sabe." Las voces de ambos sonaban totalmente tensas, pues todavía se negaban a decir realmente lo que estaban deseando decirle al otro. Sin embargo, la situación no podía seguir así por mucho más tiempo.
"¿A que te refieres? Ya te dije anoche que primero quiero ayudar a Charlie." Mientras hablaba, Don estaba bajando las escaleras para salir de la casa.
"¿Por qué no nos dejamos de tantas tonterías y hablamos en serio? Don guardó silencio un momento, sabía perfectamente a lo que se refería Dean, pero sabía que dar el siguiente paso y dejar las cosas claras no tendría marcha atrás. "¿Don sigues ahí?"
Don abrió la puerta de la casa, desde que Dean había llegado la noche anterior no había salido a la calle. Entonces lo vio, el otro coche, el Impala estaba todavía allí aparcado y Dean apoyado en él, mirándole.
"Creía que te habías ido."
"Esa era mi intención, pero me lo he pensado mejor, creo que todavía tenemos algo de lo que hablar antes de irme." Don se acercó a él. Ambos apagaron sus teléfonos, manteniéndose un momento en silencio, temerosos de lo que podía ocurrir a continuación.
"Esto es una tontería ¿verdad?" De todo lo que había esperado escuchar Dean, aquello no era una sus posibilidades.
"¿De que hablas?" Don sonrió, mientras llegaba hasta donde estaba Dean, se colocaba delante de él y apoyaba una mano sobre el coche.
"Si nuestros hermanos lo saben, ¿no crees que deberíamos dejarnos de tantos remilgos y reconocerlo de una vez?" Dean comenzó a juguetear distraídamente con el cinturón de Don y también sonrió. Le gustaba, que Don estuviera haciendo las cosas tan fáciles, pues él nunca había sido muy dado al romanticismo.
Aunque Dean esperaba que Don continuara hablando, este no lo hizo, sino que le besó, sin que ninguna palabra fuera necesaria, los dos sabían que ese beso ya no era como todos los anteriores, tan sólo pasionales, escondiendo sus sentimientos por miedo a sentirse vulnerables frente a la otra persona.
Ahora en cambio, todo era distinto, cuando sus labios se juntaron, ambos suspiraron al mismo tiempo, sin que el otro dijera nada. Sus manos se deslizaron suavemente hasta cintura de su amante y sus lenguas se encontraron en juego de ternura y delicadeza que no habían tenido hasta ese momento.
Si los dos días anteriores, Don habría sufrido porque Charlie pudiera haberlos visto desde la casa y Dean se hubiera preocupado porque Sam lo hubiera encontrado en aquella situación. Ahora todo eso daba igual, como si quería llegar el mismísimo Lucifer y los hubiera encontrado allí. Ahora que habían decidido dar aquel paso tan difícil, todo lo demás había dejado de importar.
"¿Sabes?" Dijo Dean una vez que sus bocas se separaron por fin, mientras las manos de ambos, continuaban entrelazando sus cuerpos. "No recuerdo cuando fue la última vez que dije "te quiero", hasta hoy." Don lo miró, pensando que tanto tiempo encerrado en el FBI, había provocado que su vida amorosa no hubiera sido mucho mejor que la de su compañero. "Creo que te quiero. Pero no se lo digas a nadie." Terminó diciendo Dean con una pequeña sonrisa juguetona en los labios.
"Está bien, pero no creo que eso vaya a importar mucho, si mi hermano lo sabe, su novio Colby, mi subordinado, so sabrá antes de mañana y con él el resto de mi equipo. Eso sin contar a mi padre, que se lo sacará a Charlie en cuanto llegue a casa y su amigo Larry. Creo que antes del fin de semana se habrán enterado todos mis conocidos."
Dean comenzó a reír mientras se abrazaba a Don. Le parecía increíble como podía haber cambiado su vida en tan sólo un par de minutos, pero no le disgustaba, después de lo que había pensado en un principio, parecía no estar tan mal, eso de tener a alguien a quien querer, con el que poder se sincero y en el que poder confiar, de una forma que obviamente, no había conocido con Sam.
- o -
En cuanto Don cerró la puerta, Colby se tumbó en la cama después de quitarse los zapatos, se echó junto a Charlie y lo abrazó, teniendo cuidado de no hacerle daño. Le acarició la frente. "Pareces caliente, ¿tienes fiebre?" Dijo mientras se incorporaba un poco.
"Tranquilo estoy bien, sólo es que antes me he levantado un momento y…"
"¿Qué te has levantado? Charlie…" Colby no terminó de hablar. Aunque todos los movimientos le costaban un gran esfuerzo, Charlie tomó el rostro de Colby entre sus manos y lo besó con intensidad.
Necesitaba hacerlo, necesitaba tener a Colby cerca después de todo lo ocurrido y descargar tensiones. Colby rodeó su cuerpo, con el mismo cuidado que lo había hecho antes y apretó su cuerpo contra el suyo.
"Charlie, lo digo en serio, tienes que descansar, no quiero que te ocurra nada malo, no lo soportaría." Acarició levemente la mejilla del profesor.
"Lo se, lo se, ya que todos os preocupáis por mi y os los agradezco, pero estoy bien de verdad." Colby apoyó la cabeza sobre el hombro de Charlie, pero un momento después este se movió, con lentitud y se recostó sobre su pecho, sintiéndose por fin protegido entre sus brazos.
"Tal vez tu hermano y yo seamos demasiado sobreprotectores."
"Y Dean, como si no tuviera bastante con vosotros, ahora resulta que es igual que Don, no me extraña que estén juntos." Colby se volvió hacia Charlie con rapidez, no estaba seguro de haber escuchado aquello pero al ver como Charle comenzaba a ruborizarse, supo que si que había oído aquello correctamente.
"Don está con…"
"Mierda, no creo que Don quisiera que lo dijera, supongo que él lo haría cuando estuviera preparado." Charlie se acurrucó en la cama avergonzado por haber metido la pata de aquella manera.
"No me lo puedo creer." Colby se acercó a Charlie, apoyando un brazo sobre a cama y con otro rodeando la cintura del profesor. "Creo que Don ya lo sabía."
"¿Cómo?"
"¿Te ha dicho que no dijeras nada?" Charlie negó con la cabeza. "Cuando se ha dado cuenta que ya lo sabías, estaba seguro que me lo dirías de una forma u otra, tal vez le de igual que nos lo cuentes a los demás, porque fuera a hacerlo él." Colby le sonrió con cariño, mientras esperaba que eso le hiciera sentirse mejor a Charlie. Desde luego lo conocía suficientemente bien, como para saber que con eso sería suficiente.
Charlie se volvió otra vez, apretujando su cuerpo contra el de Colby y cerró los ojos. Colby rodeó su cuerpo con ambos brazos, con fuerza y se deslizó, hasta tumbarse en la cama, el cabello rizado de Charlie llegó hasta su cara, pero le gustaba notarlo y poder oler el aroma de su cabello. Un momento más tarde los dos quedaron dormidos.
