Dean abrió la puerta, allí estaba su amigo, siempre dispuesto a echarles una mano cuando los hermanos se lo pidieran. Bobby era lo más parecido a un padre que habían encontrado desde la muerte de su padre. En realidad, ejercía como tal y no se imaginaban a nadie mejor para cuidarlos como un padre de verdad.

"Gracias por venir tan rápido. Por muchos demonio que haya visto, siempre hay alguno que me sorprende."

"No pasa nada, siempre estoy dispuesto a recorrer todo el país para ayudaros, tan sólo han sido unas cuantas horas de viaje para llegar hasta aquí, pero por mi no os preocupéis." El sacarnos era palpable en el tono de voz del cazador, pero Dean no esta de humor para seguirle el juego. "Necesito que me cuentes toda la historia, porque sinceramente no se de que va todo esto."

"Es Charlie, el hermano de Don, un grupo seguidor de un demonio lo secuestraron para traer de vuelta a su señor, dijeron ellos. Creímos que habíamos acabado con él, Charlie estaba bien, algo dolorido pero bien. Anoche descubrimos que no era así y ahora el demonio ha vuelto." Dean suspiró apesadumbrado, se sentía impotente, por mucha información que había buscado por la red, no había encontrada nada sobre como acabar con ese demonio."

"Y Don es…" De la noche a la mañana, los hermanos tenían nuevos amigos.

"Don es un federal y su hermano trabaja aquí en la universidad."

"¿Un federal has dicho? ¿Estáis trabajando con un federal? Espero que no sepa vuestros antecedentes, sino os veo una noche de estas durmiendo en comisaría." Bobby se los estaba empezando a pasar realmente bien, aunque por la expresión que vio en los ojos de su joven amigo, se dio cuenta que Dean estaba preocupado de verdad. "¿Dean qué pasa?"

"Don es… se podría decir que es mi novio."

"¿Cómo has dicho?"

"Sam también a conocido a alguien, creo que hoy han desayunado juntos. Ya ves, parece que las cosas han cambiado un poco desde la última vez que nos vimos." Dean sonrió, intentando que la noticia no tomara tan de sorpresa a su amigo, pero vio que no lo había conseguido.

"¿Me estás diciendo que estás saliendo con un federal? Dean de todas las tonterías que te he visto hacer en estos años, creo que está se lleva la palma." Bobby entró definitivamente en el apartamento cuando Dean se quitó de en medio, aunque ahora que sabía quien estaba allí, lo hizo con cierto reparo y temor.

"Vamos Bobby, no hables así, Don sabe lo que hacemos, en realidad le estoy ayudando desde el principio con lo de su hermano y lo lleva bastante bien. Va a venir unos días con nosotros cuando todo esto acabe."

"Vale, ya es suficiente, no quiero escuchar nada más de esto o de lo contrario vas a obligarme a que te saque de esta ciudad para salvarte el culo de ti mismo. Dime donde está ese tal Charlie y ahórrate los detalles de tu relación.

Dean se quedó en silencio, ya se había imaginado que Bobby tendría una reacción similar, pero deseaba tanto que la figura paterna se alegrara de su felicidad, de que había encontrado a alguien al que quería y que le quería, sin tener que esconder lo que realmente era.

Sin embargo, en ese momento, había cosas más importantes de las que preocuparse de lo que pensara Bobby de su relación.

"Está en el dormitorio, lo tengo sujeto en una trampa de demonios, pero no se si servirá por mucho tiempo o simplemente está jugando con nosotros. Parece un tipo bastante fuerte, no se hasta que punto."

Bobby se fue hacia el dormitorio sin decir nada y Dean se preguntó si su amigo estaría realmente enfadado con él o simplemente, estaba concentrado en lo que le ocurría a Charlie. deseó con todas sus fuerzas que fuera la segunda opción, no quería llegar al punto de tener que elegir entre Bobby y Don.

Alguien volvió a llamar a la puerta en ese momento, Dean respiró hondo y la abrió, encontrándose allí con su hermano, que no estaba solo, sino que había llegado con Amita.

"Hola, espero que hayáis tenido un desayuno agradable." Dijo sonriendo con picardía a Sam. Definitivamente, no tenía mal gusto para las mujeres, pues Amita era tremendamente atractiva.

"Dean ¿Por qué no nos centramos en lo realmente importante? ¿Cómo está Charlie?" Sam estaba seguro que si continuaban esa conversación, Amita, si no él también, acabaría sintiéndose fuera de lugar y seguramente con ganas de que le tragara la tierra.

"Poseído igual que anoche. Tenía que haberlo visto venir mucho antes, somos cazadores Sam, estamos acostumbrados a estas cosas." Dean se apoyó en la pared. Había estado tan preocupado por la reacción de Bobby, que no se había dado cuenta lo preocupado que estaba por Charlie y lo mal que sentía por no poder haber evitado aquello. "Es como si Charlie se hubiera equivocado en una raíz cuadrada."

"Charlie se equivoca a veces cuando tiene la cabeza puesta en otro sitio. Ni él es perfecto matemático, ni tu tienes porque ser el perfecto cazador, al fin y al cabo todos somos humanos. Menos el demonio ese claro."

Dean levantó la cabeza hacia Amita y vio a la chica sonriendo. Acababa de descubrir que no sólo le parecía muy atractiva, sino que además le estaba empezando a caer realmente bien, pues sabía como animarle.

"Voy a ver a Charlie."

"No, será mejor que no entres ahí." Amita se detuvo nada más dar un paso al ver a Colby en la puerta del dormitorio. La joven profesora jamás había visto a su amigo tan pálido, parecía derrotado incluso. "Don ha querido quedarse." Colby miró a Dean y Sam. "Pero vuestro amigo ha dicho que sería mejor que yo no lo hiciera, no se que ha dicho de el demonio podía jugar conmigo si me quedaba. ¿Qué quiere decir eso? Chicos, se perfectamente lo que hay que hacer frente a un secuestro, frente a un asesinato y un robo, pero cuando se trata de enfrentarme a un demonio, si os soy sincero, estoy muerto de miedo por no saber que hacer."

"Lo que voy a querido decir es que los demonios entran en nuestros pensamientos y juegan con nuestras emociones." Comenzó a decir Sam. "Saben donde tocar para acabar con nuestra fuerza de voluntad y nuestra entereza, no tienen ningún escrúpulo a la hora de destruirnos." De repente Sam notó la mano de Amita apretando la suya con fuerza.

La muchacha no quería decir lo que estaba pensando, en realidad, ni siquiera quería estar allí, pero por Charlie haría lo que fuera necesario. Tenía miedo, nunca había estado en medio de un exorcismo o como quisieran llamar a lo que estaban haciendo a su amigo y por su cabeza comenzaron a pasar todo tipo de cosas y por su puesto nada tranquilizadoras.

"Bobby ha hecho bien diciéndote que salgas, Charlie, el demonio más bien le puede hacer decir cosas horribles que no querrías oír y que podrían hacerte ver al profesor de otra manera. No le des esa ocasión al demonio." Dean fue hasta Colby puso su mano sobre el hombro de su amigo. "Hazme caso, se de lo que hablo."

Sin esperar respuesta, Dean entró en el dormitorio y cerró la puerta tras él. no estaba seguro si Sam entraría también o se quedaría fuera tranquilizando a Colby y Amita. Cualquiera de las dos cosas estaría bien.

"Vaya aquí llega el último invitado a la fiesta. Ya te echaba de menos cazador." Dean no miró al demonio, no iba a entrar en su juego, al menos no tan fácilmente como la criatura esperaba.

Se quedó mirando a Don, que estaba junto a la ventana, mirando a la cama, en la que estaba sentado su hermano. Sus ojos sabían que ese no era Charlie, que esa mirada despiadada jamás formaría parte de la forma de ser de su hermano, pero en su corazón tenía muy claro que al fin y al cabo, Charlie estaba allí, dentro atrapado dentro de su propio cuerpo y que él, su hermano mayor, el que debía cuidar de Charlie, no podía hacer nada para ayudarle a escapar.

Dean fue hasta él, mientras el demonio seguía diciendo algo de que era el perrito faldero del federal o de que pronto empezaría a limpiarle la casa y hacerle la comidita como una buena esposa.

No le escuchó, no le prestó atención, pues todos sus sentidos estaban puestos en Don. Al llegar a donde estaba el federal, rodeó su cintura con ambas manos y se quedó allí esperando a que Don reaccionara a su contacto.

"Vaya, que románticos os habéis vuelto. Don, tu no eras así con las mujeres, tal vez ese fuera el motivo por el que funcionara ninguna relación con una mujer, tal vez te sea más fácil dejarte querer, en todos los sentidos." El demonio se echó a reír y Don se tensó. Sin embargo para intentar calmarse, apretó con fuerza los brazos de Dean.

"Tranquilo, eso es lo que quiere, sacarte de tus casillas para luego atacarte. La mayoría son demasiado habladores pero si no les haces caso, nunca consiguen lo que se proponen hacer contigo."

"Dime quien eres en realidad, cual es tu nombre." Charlie se giró hacia Bobby al escuchar esa orden."

"¿Por qué piensas que te lo voy a decir, para que encuentres en internet una forma de acabar conmigo? Seguramente la mayoría serán tonterías, pero al final encontrarás algo que te de la solución."

Bobby puso delante del demonio una pequeña botella y la agitó sonriendo. "Tal vez un trago de esto te aclare las ideas. ¿Cómo crees que te sentaría beber un poco de agua bendita?"

"¿Y como crees que le sentaría al profesor que le hiciera tener un ataque al corazón?" Don se volvió a tensar al escuchar aquello; si había algo que no podía soportar, era el sufrimiento de su hermano. "No juguéis conmigo cazadores, llevo en este mundo mucho más tiempo del que ninguno de vosotros podáis pensar."

"Entonces parece que no conoces a los humanos tan bien como tu te crees." Envalentonado, Don dio un paso adelante, aunque las manos de Dean no se apartaron de él ni un momento y eso le hacía sentir mucho más preparado para hablarle a una criatura del inframundo. "Charlie jamás aceptará vivir en un cuerpo dominado por un demonio, mi hermano es un luchador, lo se desde que nació."

"Ya le estoy oyendo, pero si a su reacción, apenas molesta para mi vas a llamarle luchar, lo siento mucho hermano, pero el profesor tiene todas las de perder."

"Habla con Charlie." Don escuchó la voz de Dean detrás de él, lo suficientemente baja, como para que el demonio no pudiera escucharle.

"No te dejes engañar hermanito, se que estás hecho para luchar, ¿acaso no te acuerdas lo mucho que te costó aprender a jugar al golf? Al principio querías dejarlo, pero tu cabezonería te hizo seguir adelante. Ahora tienes que hacer lo mismo."

El demonio se echó a reír, pero no dijo nada.

"Se que puedes hacerlo, porque creo en ti desde la primera vez en que mamá me puse a ese bebé de apenas unos días de vida en mis brazos. Juré que serías siempre feliz, te prometí que te cuidaría, aunque no conté con que un demonio se pondría entre nosotros."

Apenas soportaba escuchar al demonio riendo sin parar, si no estuvieran en el cuerpo de su hermano, ya le habría pegado para que se callara.

"Pero sabes tan bien como yo, que todavía está el lazo que nos unió cuando naciste." Don se acercó más a su hermano.

"Ten cuidado por favor." Dean fue a su lado, estaba dispuesto a quitarlo de en medio en cuanto hiciera falta para que no le ocurriera nada malo.

"Tranquilo, Charlie está ahí, puedo sentirlo, se que no es demonio jugando conmigo, es mi hermano." Entonces cogió su mano y la apretó con fuerza. "¿Creías que te iba a dejar solo en esto? No, estoy aquí contigo y si tenemos que luchar contra un demonio para recuperar tu cuerpo, entonces lo haremos."

"Oh dios mío Don." Dijo Charlie, que un segundo le había cambiado la expresión del rostro por completo. "Es muy fuerte, no creo que pueda hacerlo."

"Puede ser una trampa no te fíes." La voz de Dean estaba actuando como si fuera la conciencia del federal, pero este apenas le estaba escuchando, pues por mucho que estuviera poniéndose en peligro al entrar en la trampa en la que estaba el demonio, Charlie estaba delante de él, acababa de hablarle y no le cabía ninguna duda que era s su hermano pequeño el que le estaba pidiendo ayuda.

"Lo se, pero tengo que ayudar a Charlie. claro que puedes hacerlo hermanito, sólo tienes que decirnos como se llama el demonio y como podemos acabar con él."

"Don…"

Charlie cerró los ojos y al abrirlo estos brillaron en un tono plateado.

"Buen intento federal, pero no tendrás tanta suerte la próxima vez."

Dean tiró de su amante con fuerza para sacarlo de la trampa, justo antes de que el demonio se lanzara a por él.

"Volveremos a intentarlo, no te preocupes, vamos a sacar a Charlie de esta."