¡Saludos, queridos lectores!
Después de un tiempo, finalmente le tocó actualización a esta historia, una que espero aún les guste, especialmente porque en este capítulo comenzaremos a ver dónde nace el odio de Sasuke hacia a Karin.
Por supuesto, también sabremos un poco más sobre ese beso que hubo en el capítulo anterior, así que los dejo para que puedan aclarar algunas dudas y, lamento decir, despertar otras, pero que espero que les deje emoción para querer seguir leyendo el resto de la historia n.n
Sin hacer la introducción excesivamente larga, los dejo para que puedan leer este capítulo n.n
Pasaron cuatro años y tal como Sasuke y Karin habían previsto, no hubo un nuevo encuentro sin importar cuánto lo pidieran. Por supuesto, ninguno de los dos fue muy insistente porque sabían que entre más lo hicieran, menos serían escuchados y con el pasar de los meses dejaron de solicitarlo.
Durante aquellos cuatro años, Sasuke se esforzó muchísimo con aquello de ocultar sus emociones, al punto de que incluso Fugaku que sospechaba de las acciones de los niños, parecía bastante confundido de que el transcurso de los años lo había hecho olvidar a su pequeña amiga, pues ya no la mencionaba, ni miraba las viejas fotos que tenían de ella. Tampoco le pedía enviarle obsequios para las fechas especiales y ni siquiera mencionaba querer su número para llamarle a pesar de que se le permitió tener un celular a los quince como a su hermano.
Fugaku había estado tan convencido de que su hijo se resistiría más a aquella separación, que también lo había enviado a un internado durante el instituto para mantener controladas las rebeldías, pero pareció resultar innecesario.
Así mismo, el chico se había vuelto el mejor de su generación en todas las áreas académicas, sus profesores de las clases extras estaban satisfechos con su desempeño y aunque gracias a aquello de no mostrar emociones le era difícil socializar, sin mencionar que no mostraba ningún interés en hacerlo, su padre parecía bastante satisfecho con él.
Evidentemente, Fugaku no era muy expresivo con sus sentimientos o emociones, pero el hecho de que permitiera que Sasuke tuviera unas cuantas libertades como permitirle continuar con el kendo o llevarlo de vuelta a casa en cuanto empezaban las vacaciones, eran acciones que demostraban lo contento que estaba con él.
Una noche, la semana antes de que Sasuke entrara a la universidad, los varones Uchiha se encontraban cenando en silencio como ya era costumbre. Debido a las fechas, el menor tenía la necesidad de preguntar por su amiga, pero no se atrevía a hacerlo porque en casi tres años, él no había vuelto a preguntar por ella ni una sola vez, y temía que si la mencionaba, su padre hiciera algo para evitar que fueran juntos a la misma universidad. Claro, esto suponiendo que él no hubiese planeado mantenerlos separados en ese momento también.
—El viernes, vendrá un amigo con su familia a cenar —Fugaku anunció de repente— Espero que se comporten adecuadamente con ellos.
—¿Se trata de su amigo de Uzushio? —preguntó Itachi con bastante curiosidad y Sasuke apenas pudo ocultar un espasmo en la mano derecha al escuchar la pregunta.
—Hace tiempo que él ya no vive allí, pero sí, se trata de él y su familia —respondió Fugaku e instintivamente, él y su hijo mayor, miraron de reojo al menor para ver su reacción. Empero, Sasuke se mantuvo sereno y siguió cenando como si no hubiese escuchado.
—¿No te da gusto, Sasuke? Karin-chan va a venir —comentó Itachi esperando una vez más la reacción de su hermano, pero ahora lo hacía viéndolo directamente.
—Sí —respondió secamente.
—Ella también ha salido como la mejor de su generación en el instituto —comentó Fugaku— Me alegra saber que he tenido buen ojo para descubrir su potencial.
—Sí, sin duda ha acertado con ella, padre, pero debo reclamarle —dijo Itachi en reproche— No nos está avisando con tiempo. Será difícil prepararle algunos regalos.
—Ni se les ocurra. Ella viene con sus padres y su hermano. Sería una falta de respeto darle regalos a ella y no hacer lo mismo con el resto de la familia. Además, es sólo una reunión casual.
—Ya ha sido bastante cruel con ellos ¿no le parece? Ya no son unos niños. Creo que puede dejar que Sasuke y Karin-chan se traten libremente —señaló el mayor y el menor, aunque se mostró estoico, esperó ansioso la respuesta de su padre.
—Están a punto de entrar a la universidad, lo que les dará ciertas libertades. Es una etapa delicada —respondió Fugaku con su acostumbrada seriedad— Pero deben seguir siendo prudentes, porque dejar que se suelten un poco, puede provocar que se desboquen.
La respuesta de su padre no sorprendió a Sasuke, ni siquiera le afectaba porque le habría sorprendido más que Fugaku cediera. Lo que realmente le interesaba a él, era saber sobre a cuál universidad iría ella.
—Creo que se equivoca al ser tan estricto, padre. Recuerde que ambos ya son mayores de edad y si así lo desean, pueden desobedecer —señaló Itachi— Amenazarlos con echarlos o quitarles el apoyo financiero, no es algo con lo que vaya a poder controlarlos por siempre. Se lo aseguro.
—No espero controlarlos toda la vida. Serán libres cuando aprendan a comportarse —dijo dando un bocado a su plato.
—Ella y yo ya hemos dejado los juegos de niños atrás —habló Sasuke tan estoico como le era posible en esa situación— Pero el tiempo sin vernos despierta una preocupación en mí.
Ambos adultos miraron a Sasuke. Itachi estaba incrédulo de que su hermano sonara tan frío hablando de Karin y Fugaku dudaba de su actitud, pero celebraba que no se notaran sus emociones.
—¿Cuál es? —preguntó el cabecilla de la familia.
—Hace casi cuatro años que no nos vemos. Ya no la conozco, así que no puedo confiar en ella después de todo este tiempo.
—No puedes estar hablando en serio, Sasuke. Es tu amiga de la infancia —replicó Itachi sorprendido— Cuando se separaron antes, estuvieron más tiempo sin saber uno del otro y seguiste queriendo y confiando en ella cuando se reencontraron —quiso recordarle— Si ella te oye decir eso, vas a decepcionarla muchísimo.
—En ese entonces éramos niños ingenuos, obviamente íbamos a seguir confiando, pero ya crecimos.
—Sasuke tiene razón y me alegra saber que estás razonando las cosas —habló Fugaku antes de que Itachi volviera a objetar— Pero no debes preocuparte, la verás más seguido de ahora en adelante siempre y cuando no se distraigan —respondió el hombre, lo que sorprendió a ambos hermanos— Nada ni nadie debe hacer que bajen su desempeño académico.
Fugaku no ahondó más sobre a qué se refería que podrían verse más seguido, pues esto podría ir desde verse diario como cuando se conocieron o una vez al año. Sin embargo, este comentario era esperanzador, pero tuvo que esperar hasta la visita de su amiga y su familia para poder tener claridad sobre ello, especialmente a la duda de si se verían en la universidad.
El día acordado se acercó… pero la velocidad en que lo hacía resultaba diferente en cada momento, pues a veces Sasuke sentía que el tiempo pasaba rápidamente, especialmente cuando lograba distraer su mente, pero la mayoría de las veces se sentía como si el momento se acercara con lentitud y a veces hasta parecía detenerse.
La verdad, es que el tiempo parecía ir rápido algunas veces cuando Sasuke pensaba en el beso que él le robó la última vez que se vieron, pues a pesar del tiempo que había pasado, él no sabía qué decirle sobre ello. Es decir, después de que se besaron, ninguno dijo nada, pues ambos estaban muy avergonzados y cuando finalmente juntaron el valor para poder decirse algo, Fugaku fue a buscarlos. El tiempo se les había terminado.
Sin importar si creían o no que Fugaku se enojaría por el inocente beso que se dieron, ninguno tocó el tema enfrente de él porque la presencia del hombre les robó el valor que con trabajo habían reunido para hablar sobre la acción, así que simplemente fingieron que nada pasó y continuaron con su actuación aún sabiendo que no se volverían a ver en mucho tiempo.
Pensando en todo ello, Sasuke no sabía qué podría decirle a Karin del por qué hizo eso, pues siendo sincero consigo mismo, cuando hizo lo que hizo, lo hizo porque quería hacerlo. No había más razonamiento en su mente al respecto, sólo quería hacerlo, pero una vez que él se quedó sólo con sus pensamientos, él mismo se hizo la pregunta del por qué.
¿Por qué le robó un beso a la niña que había sido su amiga de la infancia, aquella que prácticamente era su hermana?
La pregunta lo atormentó por mucho tiempo, pues sentía que considerar que era porque ella le gustaba, podría sonar o parecer un poco incestuoso si inicialmente la había visto como a una hermanita, y aunque de antemano era muy consciente de que no tenían ningún tipo de relación sanguínea, tampoco quería pensar que pudiera gustar de su amiga. ¿El motivo?
Todo lo relacionado al amor que Sasuke había vivido a lo largo de su corta vida, podía catalogarlas de malas experiencias, pues desde que recordaba que el tema apareció en su vida, las niñas se agolpaban por querer hablarle, conseguir su simpatía y alabarlo exageradamente como si con eso realmente pudieran conocerse. Ni qué decir de las niñas que intentaban fingir que tenían los mismos gustos que él cuando era evidente que no sabían ni lo más básico.
En la adolescencia, las cosas sólo empeoraron, especialmente en días festivos como el Día rojo, Navidad y su cumpleaños. Y no estaba mencionando el cumpleaños de varias de esas chicas que prácticamente le suplicaban para que él asistiera a sus celebraciones. A eso, había que sumarle las veces que intentaron robarle besos, el mar de cartas de amor y las actividades escolares en pareja de elección libre donde intentaban ser las elegidas.
Amor era igual a agobio para Sasuke y de hecho, esta misma situación le hacía pensar en el género femenino como algo muy molesto cuando centraban su atención en ese tema, pues tampoco iba a negar que conoció a algunas chicas que podían mantener su cerebro en cosas diferentes como lo hacía Karin, pero sin contar a esta última, no podía decir que se sintiera particularmente atraído por alguna de ellas.
Con todo ello en mente, Sasuke no quería decir que besó a su amiga porque le gustara, pues pensaba que al hacerlo, estaría arruinando la buena relación que ellos tenían con algo tan caótico y problemático como el amor, pero aún si no quería admitirlo, no podía pensar en otras razones por las cuales le robaría un beso a alguien.
—Fue hace cuatro años —se dijo a sí mismo en una ocasión que reflexionaba al respecto y trataba de convencerse de que quizá, su amiga ya se habría olvidado del incidente, que simplemente no le habría importado o que al haber pasado hacía tanto tiempo, ya ni siquiera debería importar.
¿Y si ella mencionaba o preguntaba algo al respecto? ¿Qué podría decirle él como explicación? Porque estaba seguro que decir que simplemente quiso hacerlo no sería una respuesta satisfactoria aún si era verdad, pero tampoco quería mentirle. Por otro lado, decirle que fueron las hormonas de la adolescencia, aun si fue lo más probable, tampoco parecía una respuesta que dejara las cosas estar sin conflictos.
—¿Y esa cara tan seria? —Itachi lo sacó de sus pensamientos— ¿Nervioso por ver a Karin-chan?
—¿Por qué estaría nervioso? —bufó Sasuke irritado y muy arrepentido de haberse quedado sentado en la sala con sus pensamientos. Si se hubiese ido a su habitación, nadie lo habría visto.
—Porque es la única razón factible que se me ocurre si no estás entusiasmado por verla. Especialmente cuando la veremos mañana después de todo este tiempo.
—No estoy nervioso —aseguró el menor sin darle mucha importancia a las palabras de su hermano, pero no quería seguir oyéndolo, así que se levantó del sillón para irse a cualquier lado.
—Realmente pensé que decir que no confías más en ella por la separación a padre, era una máscara y que estarías muy nervioso preparando tu confesión para ella —comentó Itachi y su hermano le hizo una seña con la mano dándole por su lado— Se veían muy tiernos en el jardín, al atardecer dándose ese tímido beso. Pensé que en su reencuentro tendrían mucho qué decirse después de que padre los interrumpiera.
Sasuke quedó paralizado al oír a su hermano, pero además de que debía seguir ocultando sus emociones como se les había enseñado, él no quería hablar del tema con nadie. Es decir, para ello tendría que repasar todo lo que había estado pensando en la sala.
—No sé de qué hablas —dijo queriendo tratar de fingir que no sabía a lo que su hermano se refería.
—Los vi ese día. No fue intencional, lo juro, es sólo que había llegado a la casa, pasé por la sala, volteé al ventanal y… los vi —respondió Itachi— Obviamente no iba a interrumpirlos, así que me escondí y también vi cuando padre fue a buscar a Karin-chan para despedirla.
Lo intentó, de verdad que lo intentó, pero Sasuke no pudo evitar sonrojarse al saber que su hermano había presenciado una escena tan privada y bochornosa y que, aún si quisiera, no podría negarlo. Además, eso explicaba por qué después de que Karin se fuera, a la hora de la cena, Itachi había bajado a unírseles a él y su padre y como a Sasuke no le importaba mucho saber las razones, no hizo preguntas, aún si le sorprendió que su hermano llegara antes después de haber dicho que tardaría unos días en llegar.
—Eso no…
—¿O se hicieron novios antes del beso? —preguntó Itachi, pues él sólo había visto a partir de que Sasuke se inclinó hacia la niña.
—¡No digas estupideces! —exclamó Sasuke aún más avergonzado y apresuró su paso lejos de su hermano.
La duda de no saber si Karin preguntaría o diría algo por aquél beso ya tenía inquieto a Sasuke, pero saber, un día antes de volver a verla, que su hermano había visto aquél beso, sólo ayudó a que la inquietud que él intentaba apaciguar aumentara, por lo que trató de mantenerse aislado en su habitación el resto del día. Claro, no pudo evitarlo a la hora de la cena, pero al menos su hermano no volvió a tocar el tema.
Finalmente, el día de la reunión había llegado y Sasuke, que había concluído no mencionar nada si la plática no se daba, creyó recuperar su tranquilidad, pero cuando los oyó llegar, la ansiedad, que tuvo que ocultar, volvió a él.
En el recibidor, su padre, su hermano y él, vieron entrar a la familia y no pudo reprimir una sonrisa al ver a su amiga, la cuál, aunque podía reconocer, al mismo tiempo le era difícil creer que la pequeña niña, menuda y débil se hubiese convertido en esa joven alta, con curvas que irradiaba seguridad.
Verla y contraponer las diferencias, lo hizo sentir contrariado, porque aun podía recordar el disgusto que le causaba ya no ser su centro de atención, pero su corazón dio un salto de alegría de ver que estaba bien.
—Hola, Sasuke ¿cómo has estado? —ella le sonrió al saludar y de nuevo vio a su pequeña amiga en esa joven.
—Buenas noches…
—¡Tu! ¡¿Tu eres el amigo de Karin-chan?! —un rubio entró detrás de toda la familia y se interpuso entre él y su amiga.
—¿Qué haces aquí? —preguntó Sasuke confundido, pero mostrando enojo por la interrupción.
—¿Ya se conocían? —preguntó Karin confundida para luego responder a su hermano — Si, Niisan, él es mi amigo Sasuke del que te he platicado —aclaraba la pelirroja— Sasuke, él es Naruto-niisan, mi hermano adoptivo —ella pareció confundida— Te hablé de él. ¿No?
—¡Es que no puede ser que…!
—Vayamos a la sala, este no es lugar para platicar —Fugaku levantó la voz, muy irritado por el griterío del hijo de su amigo.
—Naruto, compórtate —Kushina le dio un golpe en la nuca y con un gesto le indicó que avanzara.
—Qué gusto verte, Karin-chan, has crecido mucho —Itachi, que no había tenido oportunidad de saludar, le sonrió— Sé que tienen mucho qué contarse, pero vamos adentro. Ya tendrán tiempo para hablar —tomó a su hermano y a la chica por los hombros y los alentó a caminar— Les ayudaré a buscar un momento para ustedes.
Por desgracia para ambos, las circunstancias no les permitieron tener esa oportunidad, y la culpa, Sasuke se la atribuía a su padre, pero principalmente a Naruto, quién no permitía tal encuentro. Es decir, se comportaba excesivamente celoso con Karin, y hablaba de cosas sin sentido como "No dejaré que Karin-chan sea tu novia aunque me lo supliques" o "Yo la voy a proteger siempre" y en cada frase que decía, la abrazaba aprensivamente.
Aquella situación debía ser una mala broma, así como una demostración del dicho "el mundo es un pañuelo", pues Naruto y él se habían conocido en el internado donde pasaron sus tres años de instituto y aunque él siempre hablaba efusivamente de su "linda hermanita", jamás se imaginó que se tratara de su amiga. Es decir, sí, claro que identificaba el apellido, pero él pensó que quizá sólo era una coincidencia, pues ¿cómo es que el hermano adoptivo de su amiga estaría en un instituto en Konoha cuando él vivía en Uzushio?
De hecho, en el internado Naruto había comentado que vivía en Konoha y Sasuke sabía que su amiga había sido enviada a un internado en Oto, así que lo más coherente sería que enviaran allí a su hermano también. ¿No?
No, al parecer no y eso había creado esa situación en la que Naruto hablaba mal de Sasuke frente a Karin y lo acusaba frente a todos de que él intentaba conquistarla.
¿De dónde carajo había sacado esa idea? ¿Acaso Karin le había contado del beso? Si lo hizo, definitivamente se lo había dicho a la persona menos adecuada y Naruto jamás lo iba a dejar en paz con eso.
—Naruto-niisan ya te he dicho que no puedes ir diciéndole a todos los chicos con los que tengo amistad que no van a ser mis novios —Karin intentaba tranquilizarlo— Si sigues haciendo eso, voy a quedarme sin amigos y nadie con quien yo quiera salir, querrá salir conmigo después de que les hables así.
—¡Serían unos idiotas si no quieren salir contigo! —exclamó Naruto recibiendo miradas acusatorias de todos, porque parecía contradecirse de un momento a otro.
—En cualquier caso, deberías ser prudente sobre los chicos. No querrás un embarazo no deseado —comentó Fugaku— Muchas mujeres que se embarazan a esa edad, dejan la universidad por ese motivo.
—¡Mataré a quien se atreva a ponerle un dedo encima! —gritaron Naruto y Kushina en coro.
—Mamá, Niisan, eso no…
—Desde niña, Karin-chan ha sido bastante inteligente, así que estoy seguro de que no hará cosas imprudentes —intervino Itachi— Además, no querrá perderse una bonita relación escolar, especialmente después de que no pudo tenerla en el instituto.
—Esto es muy bochornoso —dijo Karin sonrojada.
—Sasuke, ¿por qué no llevas a Karin-chan a tomar aire? —propuso Itachi a su hermano.
—¡No, yo la llevaré! —exclamó Naruto.
Y sí, Itachi intentó varias veces darles un espacio de la forma más discreta, pero Naruto siempre intervenía. Eso, sin mencionar que Fugaku alentaba al hecho de que no pasara, al punto de que Itachi tuvo algunos momentos a solas con ella, pero él no.
La verdad, Sasuke se sintió frustrado con esa situación, pero también estaba feliz de volverla a ver. Además, parecía que seguía siendo esa niña que conoció, aunque un poco más extrovertida y alegre y le hacía feliz que ella realmente era feliz con su familia adoptiva.
Por desgracia, esa felicidad no duró tanto, pues aunque irían a la misma universidad, estarían en carreras completamente diferentes. Algo extraño, teniendo en cuenta que se suponía que ella debía tomar la misma carrera si iba a ser su mano derecha, pero lo que verdaderamente desvaneció su felicidad y que hizo que Sasuke comenzara a tener algún tipo de rencor contra ella, lo descubrió en una ocasión en que se encontraron en el campus el primer día de clases.
Sasuke salía de una clase y se dirigía a la biblioteca a aprovechar el tiempo antes de que iniciara la siguiente y mientras andaba, miraba para todos lados esperando encontrar a su amiga y por fortuna… o no tanta, la encontró cerca del edificio al que se dirigía.
Ella estaba hablando con un grupo de personas, y aunque al principio dudó en acercarse, ella lo vio y corrió hacia él.
—¡Sasuke! ¡Al fin! —lo abrazó con entusiasmo y lo besó en la mejilla— ¡Ven conmigo!
Karin no le dio oportunidad de decir nada cuando ya lo estaba llevando hasta el grupo de personas con las que estaba hablando para presentarlos.
Al principio, Sasuke no le dio gran importancia y aunque no quería interactuar con nadie, esperaba que después de las presentaciones, ellos pudieran irse a parte para hablar. Sin embargo, después de cinco minutos o más de parloteo, ella lo volteó a ver.
—¿Irás a la fiesta de bienvenida con Naruto-niisan y conmigo?
—¿Fiesta de bienvenida?
—Sí. ¿Acaso no te has enterado? Hay una fiesta de bienvenida, ya sabes, por debajo del agua. Tienes que venir.
—Mi padre no querrá que vayamos —dijo Sasuke muy serio.
—Y mis padres tampoco, pero Naruto y yo nos vamos a escapar —ella sonreía— Tienes que venir con nosotros, será muy divertido.
—Karin, no…
—Ya empezó nuestra clase —dijo uno de los chicos que estaba con Karin y el grupo dio media vuelta para irse
—Tengo que irme, pero te espero a las diez aquí para ir a la fiesta —le dijo la pelirroja dándole otro beso en la mejilla y después echar a correr detrás del resto del grupo.
¿Qué carajo estaba pasando? ¿Qué pasó con la chica prudente y dulce de la cena de la noche anterior? Y más importante aún ¿por qué ella se había comportado de esa forma con él? Se sentía como si ni siquiera lo hubiese extrañado y hasta desplazado, porque no habían tenido oportunidad de hablar a solas, y en ese momento que pudieron aprovechar, ella pareció más concentrada en su grupo de amigos y en lo que sea que estaban hablando.
Ese reencuentro le dejó un muy mal sabor de boca a Sasuke, sin mencionar lo mucho que desconocía a su amiga. Sabía que cambiarían, que no serían los que siempre estarían juntos, pero… se sentía como si fueran extraños por completo.
Sí, sabía que ya había sentido lo mismo las veces anteriores, pero no era igual, porque las veces anteriores, aún podía sentirse unido a ella, pero ahora… Era como si fuera otra persona.
Durante el día, Sasuke estuvo pensando en ello y creyó que quizá había malinterpretado las cosas. Quizá ella tenía una razón para actuar así, tal vez por prevención a que su padre se enterara de algo que los delatara o quizá sabía que no les daría tiempo platicar porque tenía clase.
Quizá en la fiesta, ellos podrían apartarse y al fin hablar.
Uchiha sabía que escaparse a una fiesta no era buena idea. Si los descubrían, su padre los volvería a separar, y todavía peor aún, temía que su padre al final decidiera que ella no le convenía como su mano derecha.
Bien, iría a la fiesta para hablar con ella y se la llevaría temprano para no meterse en problemas. Necesitaba hablar con ella y saber qué diablos estaba pasando.
La verdad, Sasuke no estaba del todo convencido de ir a la fiesta por temor a las consecuencias de ser descubiertos, y si hubiese sabido antes de lo que se daría cuenta en la fiesta, jamás habría ido.
—Nada de pasarte de listo con mi hermana —Naruto le advirtió a Sasuke en vez de saludar cuando se encontraron en el sitio que dijo Karin.
—Niisan, déjalo en paz —regañó Karin, muy diferente a su reacción de cuando fueron a cenar a su casa. Además, ella se acercó y volvió a besarlo en la mejilla— Vamos a divertirnos.
—¡Que no toques a mi hermanita! —reclamó el rubio al ver el beso, pero antes de que pudiera acercarse a amenazar al azabache, ella tomó a Naruto por el brazo y caminó entusiasmada hacia el sitio donde sería la fiesta.
Definitivamente la chica tímida, educada y dulce que él recordaba y que creía haber visto la noche anterior no estaba y Naruto no parecía nada sorprendido de ver a la pelirroja bailando, bebiendo, fumando, hablando leperadas y tomándose algunas confianzas con desconocidos, lo que daba a entender que era normal en ella.
Para Sasuke, observarla siendo así resultó en un gran shock, era una imagen completamente diferente a la que tenía de ella y de hecho, se parecía a la de algunas chicas que le desagradaban, pero quizá no habría sido tan malo, de no ser por la conversación que tuvieron.
—¿Por qué estás actuando así? —él le preguntó después de sacarla de la fiesta para poder hablar en privado.
—¿Así cómo? —preguntó ella riendo.
—Si mi padre nos descubre aquí o siquiera se entera de que actúas de esta forma, todo nuestro esfuerzo se irá a la mierda —Sasuke le recordó la chica.
—¡Oh! De eso hablabas —dijo sonriendo— ¿Sabes? Lo estuve pensando y decidí que ya no me ataría de esa forma. Digo… sí mantendré una imagen frente a tu padre, pero somos jóvenes, se supone que debemos divertirnos, tener amigos, amores y esas cosas —lo decía como si fuera cualquier cosa— Tú deberías hacer lo mismo.
—Él va a separarnos si…
—Pero ya lo hizo. ¿No es así? Hemos seguido sus reglas y aún así nos ha separado todo este tiempo. No voy a dejar que siga controlando cada aspecto de mi vida —Karin lo interrumpió— Tú tampoco deberías dejar que dicte toda tu vida de esa forma. Además, ya somos mayores de edad, si queremos vernos podemos hacerlo. ¿Qué puede hacer si lo desobedecemos?
—Encargarse de que sin importar cuánto lo intentemos, no podamos vernos —respondió Sasuke irritado por su actitud.
—No tiene tanto poder. Claro, a menos de que nos encierre, pero eso es ilegal y sería una estupidez que lo haga. Sólo demostraría lo controlador que es y que tiene más problemas de los que aparenta.
Ella se echó a reír y Sasuke no pudo evitar enojarse más.
—¿Desde cuándo te comportas con tanto descaro?
—No sé. En algún punto del instituto. Después de estar encerrada con tanta exigencia de modales, sin un sólo chico al cual ver, y sobre todo la odiosa hora de "reflexión", aprendes a aprovechar cualquier momento —dijo encogiéndose de hombros notando la cara de desconcierto del joven— Nos dejaban una hora diaria sentadas sin poder hacer nada. Se suponía que teníamos que usar el tiempo para reflexionar sobre nosotras y dónde estábamos fallando para convertirnos en damas correctas de la sociedad.
—Entonces ¿estás mandando todo a la mierda? Después de todo lo que nos jodimos para aguantar ¿quieres rendirte al final?
—¿Ves como tú tampoco usas un lenguaje limpio y de etiqueta? —Karin se rió, se acercó a Sasuke y le arregló el cuello de la camisa— Relájate. Lo único que tenemos que hacer, es aparentar frente a tu padre, sólo no dejemos que nos robe la diversión que merecemos. Era lo que hacía en el internado —ella se acercó a él, lo abrazó y lo besó— No tenemos que ser irresponsables, pero nos toca vivir nuestra juventud.
Sasuke se soltó de ella bastante confundido. Definitivamente ella no era la chica que recordaba, pero lo que realmente le dolía, era que, a pesar de decir que aparentaría frente a su padre, no parecía hacer un verdadero esfuerzo, pero principalmente, se sentía traicionado.
¿Por qué?
Porque de niños, cuando él intentaba reclamarle a su padre por lo injusto que estaba siendo, ella había sido quién le había suplicado para que no lo hiciera. Era ella la que le recordaba lo importante que era aguantar para poder tener un futuro juntos y todos esos años, él se había atenido a las órdenes y reglas de su padre por ella.
Había renunciado a varias cosas como el fútbol, los festivales de arte e incluso el expresar sus emociones cuando su padre había dicho que no para no hacerlo enojar y que no la usara a ella como amenaza y todo porque Sasuke siempre temió que su padre la enviara a ella a un lugar que le recordara al orfanato o que de hecho, convenciera a sus amigos de devolverla, pero ella optó por ir a divertirse a escondidas sin importar mucho si la atrapaban.
¿Cómo no sentirse traicionado después de todos esos años y sacrificios?
—Si esto es una broma…
—Para nada, habló muy en serio —respondió Karin queriendo acercarse a él de nuevo, pero Sasuke la rechazó, la miró una última vez esperando que todo fuera mentira, pero al darse cuenta que ella hablaba en serio, simplemente se fue.
De un minuto a otro sus sentimientos hacia ella cambiaron drásticamente por esa traición y ese día fue el primero en que expresó en voz alta el odio que se reafirmó cada vez que la veía comportándose de tal forma, que parecía que intentaba hacer todo lo que su padre reprobaría. Parecía que estaba dedicando su vida a desafiar a su padre y eso lo detestaba.
¿A Karin no le importó el beso? ¿De verdad ya no le importa si la descubren y la separan de Sasuke? ¿Qué hará Sasuke ahora que se ha desilucionado de Karin? ¿Karin realmente cambió tanto? ¿Cómo es que Karin termina acercándose a Itachi? ¿Qué otras dudas les han nacido?
Me encantará leer sus teorías y preguntas en los comentarios n.n
Espero que las actualizaciones de este fin de semana les hayan gustado aun si no pude subir la actualización de Sin destino.
Durante la semana no tendré mucho tiempo, así que quizá, el próximo fin de semana no pueda actualizar. Me esforzaré por actualizar al menos una historia para no romper la constancia que he mantenido, y espero que, aunque sólo actualice uno, pueda adelantar algunos capítulos para que dentro de quince días pueda traerles varias historias.
Sin más, me despido por ahora n.n
¡Hasta la próxima actualización!
