Hola!
:( Si, ya se que pensaran. Que soy mala, boluda, y más. No actualizo nada desde hace MUCHISIMO tiempo. Y aunque, ya pedí disculpas las vuelvo a pedir. Porque en verdad no era mi plan ausentarme ni nada. Y, yo misma confieso que, me siento basura. Si, me siento basura por abandonarlos. He dejado reviews, pero pocos y muy cortos para lo que acostumbraba a dejar. Y, como si fuera el colmo, estoy demasiado escasa de inspiración.
Intente todo este tiempo en escribir, y yo misma me decepcionaba al ver la hoja de Word con muy pocas palabras. Yo siempre me tardaba aproximadamente 5 días en terminar un capitulo. Pero trabaje en este por más de una semana.
Lo bueno, es que espero que pueda actualizar mas seguido, debido a que estoy de vacaciones. Lo malo, es que no tengo realmente nada de inspiración y estoy muy ocupada porque tengo muchas... salidas en mi agenda.
Si... bueno, no iba a perder la oportunidad de salir y divertirme, ¿o no? . Bueno, espero que sepan disculpar. Y les digo que yo misma me siento una verdadera mierda por defraudarlos así. En verdad lamento el retraso. Y me alegra estar de nuevo aquí.
Bueno, espero que les guste el capitulo, porque no se imaginan lo que tuve que forzar mis minúsculas neuronas para que trabajen para escribirlo, y mas sin nada de inspiración para hacerlo.
Trato de recompensar el tiempo en el que estuve ausente con este capitulo que, dentro de todo, es medio grandecito. Pero se que no será suficiente igual.
Ustedes ya saben que cualquier duda o algo que quieran preguntarme para que se los aclare, un review o enviándome un MP será más que suficiente.
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen (solo mis OCC) este fic lo hago sin fines de lucro blah blah blah...
Capítulo 13: Lo correcto.
Lo correcto es como la perfección, inexplicable, invisible. Nunca sabremos si hicimos lo correcto, solamente sabremos lo que creemos.
.
.
.
Pov Geoff
Bridgette y yo corríamos desesperadamente hasta la guarida. Yo sabía donde quedaba perfectamente, pues algún día fui parte de todo esto. Al faltar una cuadra, le dije a Bridg que se quede allí, no quiero ponerla en peligro. Es cierto que no soy muy caballeroso, y que no soy nada bueno en el amor, en realidad, mis tácticas para enamorar a alguien son nulas debido a su gran estupidez. Pero Bridgette era la excepción, o por lo menos lo fue al ver que nuestra relación mejoró.
Insistí varias veces para que me hiciera caso y se quedase ahí. No es correcto que vaya. Yo solo me metí en problemas, y yo solo deberé solucionarlo. Si, es cierto que Duncan me ha manipulado un poco, pero yo se que no lo hizo con sabias intenciones. Finalmente, Bridg accedió y de brazos cruzados se quedó en el lugar. Me despedí de ella, y me dedicó unos incontables "suertes" y pequeños besos que desafortunadamente tuve que acortar.
Continúe mi paso, normalmente. Deje de correr para aparentar normalidad y para no parecer un inútil que no sabe idear un plan para entrar a una banda de delincuentes a la cual ya habías ingresado antes para salvar a unos amigos. Aunque, debo admitir, que no tengo una capacidad intelectual lo suficientemente grande. Pero, al menos pienso, ¿No?
Cada rato miraba a los costados para ver si había algún matón cerca que pudiera pertenecer a la banda, mientras trataba de perfeccionar mi plan. Tenía planeado, o por lo menos un poco, entrar a la guarida con la escusa de que quería volver a ser parte de ella, y así, rescatar a Gwen. Si, es cierto que podría no tener la oportunidad de volver a escapar, pero a eso lo tendría que haber pensado antes de entrar en esto, en un principio de toda esta historia de la cruel realidad.
Nunca pensé en ser alguien malvado, un criminal. Creo que todo cambió al hacerme amigo de punk con fama de un delincuente juvenil, o un simple rebelde. Nunca habíamos llegado al extremo, solo unas simples bromas y ya. No se como fue que pasó todo, pero creo que sucedió por mi falta de interés por ciertas cosas, que terminamos en peligro de ir a la cárcel. Fue entonces cuando se nos presentó la oportunidad de unirnos a ese clan, evitando ir a ese horrible lugar. No tuvimos otra alternativa que aceptar.
Aunque sé perfectamente que soy un tipo desinteresado, fiestero e idiota, eso no implicara que no tuviera sentimientos. Admito que, no tengo un gran método para expresarlos, si no que lo hago de otro punto de vista, o simplemente no pienso lo que hago o digo, y la inutilidad pasa por arriba de mi poca inteligencia. Pero, al ver que tu vida da un giro inesperado y que derepente te encontrás en un club de delincuentes del cual no es muy fácil salir, tu capacidad mental cambia. Creo que me volví más atento y maduro. Igual, nunca sacaré ese lado fiestero de mí. Aun así, no puedo evitar preocuparme por asuntos importantes en este momento: Bridgette; Gwen; Duncan; Courtney. Además, que también estaba alterado por mi mismo.
En unos pocos minutos llegué al escondite. A aquel misterioso, repugnante y aterrador escondite en donde yo solía ocultarme. En donde yo solía hacer maldades, cometer crímenes, tomar, fumar, drogarme. En otras palabras: hacer cosas ilegales. Sabía que corría el riesgo de no poder volver a salir, lo sabía perfectamente. Pero no podía arrepentirme. No, no ahora. No ya a este punto. Mis errores cometidos son cosas del pasado. Tragué saliva. Me repetía a mi mismo que no debo renunciar a estas alturas. Mire para ambos lados, e inseguro, entré fingiendo normalidad.
Apenas dí mis primeros pasos luego de atravesar aquella puerta toda desastrosa y llena de graffiti, noté a los malhechores encargados de la vigilancia. Los matones eran gigantes, yo los recordaba. Usaban el "uniforme", prendas negras gastadas con una máscara cubriendo su rostro. Me miraban amenazantes, querían que les temiera. Pero ellos me recordaban, en especial el sujeto de la derecha. Yo lo sabía, sabía que se acordaban de mí, por sus miradas. Sus conminatorias, desafiantes, y peligrosas miradas que pueden atemorizar a cualquiera que se interponga en su camino.
-Geoff – Escupió las palabras con malicia uno de ellos, específicamente el de la derecha. Yo también me acordaba de el. Aun estaba inseguro de mi decisión, pero ya había entrado, no hay vuelta atrás.
-Billy – Contesté con el mismo tono. Acá, todo se trata de atemorizar al otro. Al fin y al cabo, solo podés confiar en vos mismo, pues no sabes cuando uno te apuñala en la espalda. Aunque, yo aquí fui conocido, como en cualquier otro lugar, como el alma de las fiestas, también tenía que tener seriedad, y más en un momento como este.
-¿Qué hacés acá? – Me dijo cortante y directo el otro sujeto, el cual no me acordaba el nombre. Únicamente recuerdo que fue uno de los últimos en entrar antes de que yo pudiera largarme de aquí.
-Quiero volver - Dije en tono serio, con el típico tono con el cual tenemos que dirigirnos unos a los otros. Escondía mi miedo en mis adentros, muy dentro. Tenía que hacer esto bien. "Por favor, Dios, ayudame esta vez para parecer serio, como la primera vez en mi vida que lo haré"
-¿… Qué hacés acá? – Pregunté con dificultad, debido a mi asombro.
No puedo creer que sea el. Trent. El mismo Trent. El mismo Trent que llegué a amar demasiado. Dios… ¿Estoy soñando? Lo sé, lo sé. Parezco de aquellas idiotas enamoradizas que se ponen como locas al ver al chico que aman. Pero es que no veía a Trent desde hace… no lo sé precisamente. Semanas, meses, años, no lo sé. Desde que tuve que entrar obligadamente a este terrible lugar de mafiosos.
Mi rostro era indiferente, es que realmente no podía creerlo. ¿Pero que hace el aquí? … ¿Cómo llegó? … ¿Qué pasó? … Miles y miles de preguntas divulgaban en mi cabeza, matándola. No sabía que hacer, que preguntar primero que… nada. Es que… estaba loca, realmente atónita, sin reacción. Como, dormida, hipnotizada. Solo bastó con ver aquellos ojos verdes esmeralda que me bastaron con el primer vistazo la primera vez para enamorarme. Aquellos ojos que podían hipnotizar a cualquiera, incluyéndome.
-Bueno… es una larga historia – Contestó normal, lo que me hico despertar de mi transe.
-… ¿Y? Estamos encerrados, no hay nada más que hacer – A pesar de mis inmensas ganas de salir de aquí, respondí eso. Si, aún continuo con mi actitud fría de "no me importa nada". Aunque, en verdad, el me hace sacar mi lado… oculto. Nunca lo admitiría, pero la chica gótica que todo el mundo cree anti-sentimental tiene sentimientos, por mas raro que parezca. Y aun así no se porque dije eso. Seguramente ha de ser debido a que no lo veo desde ase tanto tiempo que lo extraño demasiado, que necesitaba oír de el, y encontrar respuestas.
-Está bien. Después de que… terminamos. –… Esa palabra. "Terminar" Yo nunca quise terminar con nuestra relación, por mas inconvenientes que haya tenido. No fue mi culpa. Ahg. Si no de esos insensibles hijos de puta que me obligaron a hacerlo. Si tan solo el supiera la verdad. Si tan solo yo no hubiera sido tan curiosa de querer saber de que se trataba eso.
Flashback:
Gwen pov.
Salí del supermercado con numerosas bolsas llenas de productos recientemente comprados pesándome. Me encontraba en una de las calles más desabitadas de toda la ciudad. Si, se que sueña raro de que haya un supermercado por aquí. Pero, ciertamente lo hay, y curiosamente, es mi favorito. Siempre me ha gustado lo extraño, lo distinto, lo terrorífico, sombrío, oscuro. Tal vez se deba a que sigo a la moda gótica, pero yo lo considero más a mi propia moda.
Comencé a caminar tratando de ignorar el peso de las bolsas, mientras miraba para ambos lados si es que existía aunque sea un patético taxi por estas calles, pero lo dudo. Tuve razón al ver que, ningún taxi, es mas, ningún vehículo andaba por aquí. Continúe caminando, quería llegar a un lugar en donde pudiera conseguir un taxi, o aunque sea un autobús o un subterráneo. No tenía apuro, pero tenía que llegar a nuestro departamento. Y con nuestro, me refiero a mí a mi novio.
Solamente crucé una cuadra de la tenebrosa calle, cuando de repente escuché unos extraños ruidos provenientes de un cercano callejón. Casi siempre que venía por aquí, se escuchaban crujidos desde allí, pero esta vez eran gritos, fuertes. Y se hacían más fuertes cada vez. No le dí mucha importancia, debido a que siempre sucedían cosas anormales allí, aunque considerando en donde me encuentro se calificaría como un suceso normal.
Pero, mientras mas caminaba, los gritos se hacían más fuertes. Hasta, llegar al punto que escuché un chillido tan vigoroso que, casi me rompe los tímpanos. Un grito de dolor, de sufrimiento. Los reconozco perfectamente, y yo sé que algo insólito anda pasando en ese callejón. El alarido me asustó un poco. Pero más que temor, tenía curiosidad. Mucha curiosidad.
No se como sucedió realmente, pero sin darme cuenta me estaba dirigiendo al dicho callejón. Me quede atónita por lo que vi. Será una imagen que nunca en mi vida, por ninguna circunstancia, podré sacar de mi memoria.
.
.
.
Una mujer…. Estaba… estaba… no puedo creer que exista gente así.
.
.
.
Frente a mi, frente a mis propios ojos tenía un cadáver de una mujer. Pero… no solamente esta muerta… si no que… estaba abierta. Tenía abierto todo el abdomen, mostrando así todos sus órganos manchados en sangre, la cual estaba distribuida por todo el piso… Se podían ver sus intentitos… es… asqueroso… es… es…. Inexplicable.
.
.
.
Me quede en shock. Cuando, repentinamente siento una mano posarse en mi hombro. Fue cuando sentí que era mi turno, este sería mi fin.
[…..…..]
-Tenés que hacerlo, debés. – Me obligaba el jefe de todo esto, cuyo nombre aun no sé. Estaba asustada. Yo no quería ser parte de esto. Pero no tengo otra opción. Sálvenme ahora, por favor. No podía negarme. Cada vez que lo hacía me pegaban con un látigo en mi espalda. Un dolor terrible. … ¿Qué hago?... ¿Tengo otra opción? … No…. No la tengo. Tengo que… unirme a esta banda.
- Bueno. Ahora tenés que terminar con tu novio, comenzar una nueva vida - … ¿¡Que! … No…esto… no… no… ¡Eso si que no! … No podía hablar, debido a que tenían tapada mi boca con un trozo de cinta. Pero, hacia señales en forma de protesta con la cabeza. … No, eso si que no… Agh. – Lo vas a hacer. Serás la distracción. - Vos y Duncan serán novios y cuando estemos en alguna escena se besaran o algo por el estilo para que parezca que todo esta normal – No. Dios… ¿estos… perros me estaban obligando a reemplazar a mi novio? – Y ni se te ocurra decir ni una palabra de todo esto. Le dirás a tu novio de que solamente lo usaste por su dinero. - … Pero… ¿Cómo saben que Trent tiene dinero?... Esto me asustaba. – Planearás una cita en el parte hoy a las 6:30 y le cortarás. No planiés nada porque nosotros vamos a estar allí para verificar todo. – Esto no podía pasarme a mí.
[…..…..]
Lo veía desde aquí. Lo sentía dentro de mí. El miraba su reloj cada dos segundos, de seguro ha de preguntarse porqué no estoy ahí. La voz que me susurraba al oído me daba escalofríos. Tenía las lágrimas aguardadas en mis ojos. Jamás pensé que tendría que hacer esto, y menos obligadamente.
Cuando esos murmuros atemorizantes se marcharon de mi oído, y la persona quien anteriormente me estaba indicando lo que tenía que hacer, me dio un pequeño empujón para que avance. Yo, sabía que si no lo hacía estaría en peligro, no solo yo, si no el, y también todas las personas a quien quiero en este mundo. Ellos me amenazaron con eso. Y, sabía que decían la verdad. Luego de ver lo que le paso a esa mujer, creo en sus amenazas, creo en que cuando dicen que harán algo malo, lo harán.
Caminé insegura. Llegué hasta donde estaba. El, inmediatamente se preocupó por mí, de seguro por mi mirada y mis ojos cubiertos en lágrimas, puso sus manos en mis mejillas y me interrogaba. Yo, las quité suavemente. … Yo no podía estar haciendo esto.
-Trent, debemos terminar. – Dije, con la voz entrecortada.
…- ¿Qué? – Susurró, atónito.
-… Debemos terminar – Repetí – No preguntés porque, solamente debemos. … No me busqués, no me llamés. Olvidate de mí, para siempre. Hacé de cuenta que nunca existí… Solamente, haceme caso. – Lo dejé, sin más rodeos. Me di vuelta y sentí un líquido cayendo por mis cachetes. Estaba llorando. No me di vuelta. Sabía que si lo hacía, me arrepentiría.
Fin flashback
- Está bien. Después de que… terminamos… semanas después… fueron unos delincuentes a mi casa y… me secuestraron. Decían que te habías encontrado con migo y que… yo ya sabía todo.
-… Yo nunca quise dejarte, enserio ellos me obligaron… yo.. nunca.. no – Interrumpí.
-Tranquila, Gwen, lo sé, lo sé. Ya se toda la verdad. – Yo sonreí.
-¿Enserio? … Que bueno porque… pensé que no ibas a querer verme jamás.
-Estaría loco si no quisiera volver a verte de nuevo – Me digo, para después besarme.
Tras escuchar el "tip" de esa máquina me desvanecí. Tras percibir aquel sonido, de ese aparato quien indicaba el funcionamiento de su corazón. Tras desvanecerse mis esperanzas y mi alma morir. Y la culpa… que ciento en mi corazón, más allá del terrible dolor. ¿Acaso todo esto fue mi culpa?
Pues, de hecho sí. Estoy pensando a creerlo. Por supuesto, ignorando todos los comentarios diciendo que yo no tengo la culpa y que todo estará bien, bla bla bla. Son puras patrañas. Nada estará bien. ¿Por qué? Porque… ya esta hecho, y punto. No hay nada más que decir. El se fue. Y yo ahora, estoy empacando mis cosas para volver. Ya no tengo nada que hacer en este lugar.
Un líquido que ya conozco bastante, deslizó por mis mejillas. En realidad, nunca han dejado de brotar de mis ojos. Nada se compara con este sufrimiento. Sin duda es el peor de todos. ¿Qué más puedo hacer? ¿Ser fuerte? Ser fuerte. Ajá. ¿Cómo se supone que lo haga? ¿Acaso existe la manera? Ni yo puedo responderme mis propias preguntas.
Doy un último vistazo al departamento, lo que haya sido mi hogar, antes de marcharme. Soy Courtney Martinez, y hoy, murió el hombre que mas amé en toda mi vida.
- … ¡Doctor, doctor! ¡Está respirando! .. – Gritaba la enfermera desesperada, pues supuestamente el hombre estaba muerto.
.
.
.
- … ¡Esto es imposible! – Comentaba el doctor, asombrado
.
.
.
– No, no lo es, es un milagro. – Sonrió.
-Lo tendremos acá por un par de semanas. - Informó el doctor, para luego marcharse.
La enfermera, quien había hablado con Courtney tiempo atrás, se acercó. Esta era morena, algo gordita, pero sin duda simpática. Era joven para trabajar en un hospital, pero aún así lo hacía, debido a que su padre era el dueño. Miró el rostro del joven por unos segundos, pacíficamente.
-Oh espero que la chica que te estaba buscando siga aquí. Ella estaba muy mal
-¿Qué te hace querer volver? – Me interrogaba Jack, el jefe del clan.
-Naa, nada importante. Necesito robar para tener dinero, se me están acabando las drogas – Mentí.
-¿Y por qué no las robas en vez de venir acá?
-Ah… porqué, acá es mas fácil conseguirlas – Mentí de nuevo, patéticamente. Pero es que… nunca fui bueno para las mentiras ni para las excusas.
-Sos un idiota. ¿Creés que me vas a poder engañar? – Me atrapó.
-Ah… ¿Sí? – Bueno, lo admito, eso fue estúpido.
-Llévenlo con los otros dos – Ordenó, riéndose.
Inmediatamente vinieron a buscarme. Me agarraron de los brazos y me levantaron para que yo no me escapara. Malditos. Grité, los insulté y traté de librarme, pero nada dio resultado. Luego, me tiraron en un lugar completamente oscuro, donde nisi quiera existía la luz.
El rechinido de la puerta de metal me rompió los oídos. Justo después de que esos delincuentes cerraran estrepitosamente el pórtico, sentí voces. Me asusté. Luego, recordé que Jack había dicho que me lleven con los otros. Pero, ¿Quiénes son los otros?
Me lo pregunté en todo el camino. Hasta que, después de tragar aire, me animé a preguntar quienes eran. Sorprendido, la muchacha contestó rápidamente al reconocer mi voz. ¡Es Gwen! Y, también había un muchacho allí, pero no tenía ni la más mínima idea de quien era. Por si las dudas, le susurré a Gwen:
-Gwen, hay alguien mas aquí – Le susurré en el oído.
-Oh enserio, no me digás – Contestó sarcástica. ¿Acaso dije algo estúpido? – Claro que hay alguien más. – A veces esa actitud de Gwen me asusta – El es Trent. - ¿Trent? … Ese nombre me suena, ¿Pero de donde?
-… ¿Trent? ... A ese tipo lo conozco, creo… Ah ya se… ¿No era mi compañero nerd de secundaria? ¡Ah no! ¡Ya se, ya se! Era el chico anti-deportes que siempre se quedaba en la banca del equipo. Si, ya recordé… pero… ¿Ah? … ¿Estoy pensando en vos alta?
-…- Gwen pegó su frente con su mano, demostrando una señal de "idiota". ¿Hice algo mal? – Geoff, Trent era mi novio – Me explicó. ¿Qué? Ahora si estoy confundido. Ella continuó, de seguro por mi cara de incoherencia total. – El chico con que me obligaron a terminar, ¡Te conté de el!
-Ah… no me acuerdo – Ella revoleó los ojos. No entiendo porqué.
-El vuelo a Beberly Hills, esta por despegar. Por favor, ajusten bien sus cinturones y disfruten del paseo – Informaron por el parlante.
¿Qué estoy haciendo? ¿Estoy completamente segura de que esto es lo correcto? No. En realidad, no lo sé. Tal vez no sea lo ideal marcharme sin avisar, sin informarle a nadie de mi partida, de que todo terminó. Pero, tal vez, solo tal vez, deba regresar a mi casa, con mi familia e amigos, terminar con toda esta locura de una vez. He negado mi vuelta, he prometido que jamás volvería. Pero, venir aquí ha hecho que yo cambie bastante. Lo que incluye, el cambio de la remota posibilidad de que no cumpla con una promesa.
Siento la pesada sensación del avión elevarse por los aires. Miro por la ventana. Toda la gente despedía con alegría y orgullo a las personas restantes que emprendían para la otra ciudad. Una lágrima cayó por mi pómulo. La quité rápidamente con mi puño. Fue cuando entonces me pregunté, ¿Qué estoy haciendo?
Honestamente no tengo ni la más pequeña idea. Simplemente estoy, alejándome, para no sufrir más. ¿Una cobarde? No, por supuesto que no. ¿Estás segura? … ¿Si?
Luchaba con mi conciencia dentro de mi subconsciente. Esto me estaba matando. ¿Qué solución es la correcta, entonces? Estoy dudando, estoy confusa. ¿Por qué tomar esta alternativa? No lo sé. Pero… ya estoy aquí, y no puedo volver atrás. ¿Por qué? … Realmente, no lo sé.
Geoff me ha puesto muy nerviosa desde que se fue. ¿Qué puede haber pasado? ¿Estará bien? Mi nerviosismo aumentaba cada segundo. Caminaba preocupada por el hospital. Si, la gente debe pensar que estoy loca, pero, ¿Quién no lo estaría si estuviera viviendo lo mismo que yo? Sé que Geoff y yo terminamos, pero… que nuestra relación acababa no quiere decir que no me pueda seguir gustando, ¿o no?
Miré el reloj que se encontraba mi muñeca por enésima vez. Habían pasado exactamente un minuto y medio desde que lo miré por última vez. La gente me miraba extrañamente. ¿Y qué? Tengo asuntos más importantes. Sin darme cuenta, me estaba mordiendo las uñas. Creo que me quedare sin uñas después de todo esto.
Aproximadamente dos minutos mas tarde, gracias a mi impaciencia, salí corriendo del hospital para ir a buscarlo. No sé si esta bien, en realidad sé que no lo esta. Pero siento que es algo que tengo que hacer. ¿Es lo correcto? Realmente no me importa en absoluto.
-… ¡Por ultima vez Geoff, el es Trent! ¡¿Acaso ahora sufrís de amnesia? – La gótica sabía perfectamente que el chico era algo inútil, pero no sabía que lo sería tanto. Hace aproximadamente 15 minutos que está explicándole quien el tal Trent, pero el rubio no parece entender.
-… ¡Bueno, ya! – Gritó algo irritado Trent. Estaba arto de las discusiones entre su ex novia y el fiestero – Soy Trent, de acuerdo? – Le dijo al chico mientras estiraba su mano formalmente.
-Ah… Trent ¡Ah si, ya me acuerdo! El ex de Gwen, ¿No? – Comentó Geoff alegre, con la misma alegría que aporta siempre.
-… ¡Eso traté de hacerte entender todo este tiempo! – Musitó irritada y molesta la gótica, quien ya no soportaba mucho al adolescente que digamos.
Finalmente, debido a la expresión de duda e idiotez de su divertido compañero, decidió dejarlo de lado. Aunque, a pesar de eso, Geoff la estaba empezando a molestar mucho debido a sus estupideces. Lo que daba lugar, a peleas las cuales el azabache trataba de detener. Pero, nunca lo conseguía.
Después, cuando otra discusión estaba a punto de comenzar, unos ruidos se sintieron en el lugar. No fuertes, sino similares a susurros, o, en efecto eran susurros. Al escuchar, Trent silenció a los dos peleadores y todos hicieron oídos para tratar de descifrar los crujidos. Los extraños murmullos se hacían más fuertes. Y luego, la puerta se abrió, haciendo notar, gracias a la luz que entró cuando el pórtico se abrió, una figura que ya era bastante conocida.
-¿Bridgette? – Dijeron Gwen y Geoff al unísono.
-No, un fantasma. ¡Claro que sí! Vengan, hay que salir
-Como si no lo hubiéramos intentado – Comentó Trent sin esperanzas.
-… ¿Y vos sos? – Preguntó Bridgette ante la duda del desconocido.
-Si, ¿Y vos quien sos? – Interrogó a la vez Geoff, olvidándose de todo lo que había pasado momentos atrás. Gwen y Trent pegaron con la palma de su mano en su frente.
-¡No importa! ¡Total nunca te vas a acordar! – Concluyó algo enojado el chico de ojos esmeralda. - ¿Cómo vamos a escapar?
-Tengo un plan. Pero para eso, necesito que se pongan esto… - Dijo la rubia mientras sacaba de una bolsa unos trajes de mujer
-¿Qué? – Exclamaron los tres al unísono.
-De esa forma los guardas nos dejaran pasar, es así como entré, seduciéndolos. – Explicó la surfista. Aunque la parte de que ella tuvo que "seducir" causó un poco de celos en el joven fiestero.
-Bridge… somos hombres
-Lo sé, pero, ¿Quieren salir de acá o no?
- … ¿Ma? … ¿Pa? – Pregunté extrañada al entrar a mi casa. O lo que antes era mi casa. Esto no se veía nada a como lo recuerdo. Estaba… destrozada. Toda despedazada. Desordenada… como si hubieran entrado a robarnos. La inspeccioné por unos minutos cada rincón, pero no encontré rastros de mis padres. Solamente vi toda la superficie cubierta de esta extraña apariencia.
… ¿Qué pasó aquí? Esto no era mi casa. Pero, honestamente no me importaba la pinta de esta, me importaban mis padres. ¿Dónde estaban? …
¿Hice lo correcto al venir aquí?
Lo correcto. Nadie sabe qué es lo correcto. Solo nos dejamos llevar por impulsos, o por nuestro corazón. A veces esta bien, y a veces no. Pero, por supuesto, nadie sabe la verdad de todo. Nadie sabe lo correcto.
Puede que pensés que lo está, pero no puede ser así. Lo correcto no tiene definición, por lo tanto no se puede explicar. Lo correcto simplemente es… lo que creemos lo que es correcto. Y, aunque a veces no lo sea, no tenemos que lamentarnos.
Porque, nadie sabe lo que es correcto. Y, a veces la corrección no existe. Porque, aunque hayamos tomado el otro camino, uno que otro error encontraremos.
Lo correcto es como la perfección, inexplicable, invisible. Nunca sabremos si hicimos lo correcto, solamente sabremos lo que creemos.
Bueno... creo que eso fue todo.
Lo sé, lo sé. Mierda total. Pero aprovecho para avisarles que le queda poco a esta mierda, es decir que terminara pronto. ¿Aproximadamente cuantos capitulos? Pues... creo que serían como 3.
La verdad, me alegro que termine. Tal vez sea por la emocion de que este por terminar mi primer fic, no se. La cosa es que estoy algo emocionada.
Agradesco reviews. Y ruego mas. Porfavoor! Se que me comentaron y todo, pero la verdad es que la cantidad de reviews bajaron, y honestamente me siento mal por la poca cantidad. Ademas, veo que otros fics tienen muchos mas reviews que el mio, y algunos son de mis lectores. :(
Bueno, me voy llendo..
Chau!
