Disclaimer: A estas alturas ya saben que no me pertenece.

Agradecimientos especiales a Elyon-chan, ustedes ya deben saber que es quien hiso posible que este fic llegara a ustedes.


5.-Colgando en tus manos.

Silver estaba completamente seguro de algo.

Él, bajo ninguna circunstancia, jamás hubiera recorrido tantos kilómetros para ver a una mujer.

Por lo tanto, la poca lógica que se atrevía usar solo le decía una cosa, miento, no se la decía, se la restregaba en la cara cual niño con juguete nuevo a sus amigos.

"Te gusta Marge"

Ah y no era cualquiera juguete, claro que no, era la típica nueva consola de video juego que sale para esa época del año y se agotó desde hace dos semanas. Si, la lógica era una perra con él.

-¡Silver!-oyó atrás suyo. Se giró y vio a Ruby que iba a su encuentro. Recién acababa de llegar a Slatepor City, y era casi medianoche.

-¿Ruby?-dijo extrañado.

-Así es, cuando Blue me habló y pidió ayuda para su plan maestro de hacer que tú y mi mejor amiga "quedaran" fue como que: "Of course"-exclamó el menor con efusividad y haciendo dramáticos ademanes con las manos.

-¿Te dijo eso?-Preguntó sudando gotita. El hecho de que Blue ventilara sus problemas romántico-emocionales era algo… vergonzoso… en especial porque la castaña asumía que efectivamente él tendría algo que ver con Marge. Por lo cual el sobreentendía (y sabía), que la corta explicación de Ruby era la síntesis más pequeña que pudo elaborar de la posible telenovela que le debió haber contado Blue sobre la situación actual.

-Ya sabes que a Blue se le va la boca si eso implica que sus planes funcionen.-expresó con calma el chico.

-Tendré que cambiar de consejero personal.-mencionó el pelirrojo en voz baja, esperando muy en sus adentros cumplir con eso.

-La verdad sí... aunque vayamos al grano, ¿estas listo?

-¿Listo? ¿Para que?

-Vamos a ver a Marge.

-¿Ya, no es algo tarde?

-Le dije que le tenía una sorpresa por lo de la pierna rota, y que se la daría hoy. Y ella siempre se duerme bastante tarde, así que no habrá ningún problema.

Así es, la razón por la que Marge no llegó a la cita fue porque se rompió una pierna. Al parecer había intentado por todo los medios decirle al chico, pero justo hasta ese día pudo conseguir comunicarse con él.

Respiró hondo, esperando no arrepentirse de su decisión.

-Vamos.

-.-.-.-.-.-.-

Tres toques en la puerta.

Tres toques en la puerta fue lo necesario para que su corazón se acelerara, sintiera un vacío en el estómago y buscara como método de relajación el respirar hondo y exhalar.

Él y Ruby se encontraban en la puerta de la casa de Marge. El oji-rojo ya le había avisado que llegarían, así que ella ya sabía que una persona tocando a la puerta de su casa a las 12 de la noche sería solo Ruby y su "sorpresa".

-Estas muy nervioso.

Silver rodó los ojos: - ¿Cómo estarías tú, si estuvieras apunto de confesarle tu sentimientos, los cuales no son del todo precisos, a una persona con la que solo conviviste dos días, y que te lleva como 5 años?

-Espera… ¿no estas seguro?-fue su turno de preguntar, y vaya que parecía alarmado.

-Por eso vine a verla, para aclararme….

-Blue no me dijo eso…

-Blue solo dice lo que le conviene-y aunque eso sonara bastante mal, más malo sería negarlo.

-Chetos…-

Pero ya no tuvieron tiempo de hablar porque la puerta se abrió. En ella estaba Marge, en pijamas, quien primero poso su mirada en Ruby, pero apenas proceso quien era su acompañante se quedó muy confundida y sorprendida… y atónita también.

-¿Silver?

-Te dije que te traía una sorpresa.-comentó entonces Ruby con una insegura y nerviosa sonrisa.

El pelirrojo por su parte hizo un análisis rápido de Marge: entrada en sus veinte, pelo corto negro, ojos oscuros, buen cuerpo -¿Qué? También es hombre- y un yeso en la pierna derecha de la rodilla hacia abajo y apoyada en un par de muletas.

-Que... ¿Qué haces aquí?-preguntó.

-Yo… bueno… -la verdad no sabía cómo decírselo. Supuso que sería sencillo hacerlo, pero en su mente nunca pensó realmente en cómo lo haría… definitivamente tenía que terminar con todo aquello. No tener control de sí mismo, o al menos de su mente y razonamientos no era lindo. Empezó a mover las manos de manera curiosa como intentando "ayudarse" a recordar o mejor dicho escoger las palabras adecuadas pero… sentía que era imposible. Así que dijo lo único lógico que se le ocurrió.- ¿Podemos pasar?

-Por supuesto…

-Creo que serás solo tú-intervino Ruby.-Yo… deje a Sapphire… sola con… Mimi… y ehh, no se caen muy bien… están en… emm, ¡en el hotel! Y yo… tengo que irme.-terminó no muy convencido de sus palabras- Fue un placer verte Marge, que te mejores. Disfruta de tu sorpresa-y se despidió de ambos para después marcharse, con la mirada de Silver que era clavada en su espalda cual puñaladas ¡Todo eso era mentira! ¡Ruby le había dejado claro que Sapphire no fue a Slateport City por seguir con su entrenamiento!

-Entonces… ¿te quedaras ahí todo la noche o pasaras de una vez?

-.-.-.-.-.-.-

La casa de Marge no era muy grande… al menos no tan grande como la casa que Giovanni le había dejado. Era de dos pisos pero en la planta baja solo contaba con la sala y la cocina. Muy probablemente arriba estaban el resto de las habitaciones.

-Silver-el chico se giro a ver a Marge que acababa de llamarle. Estaban en la sala y ella, sentada en uno de los sillones.- ¿Qué haces aquí?-exigió en tono autoritario. Tono que le incomodó al chico, quien empezaba a pensar que había sido un error haber ido.

-…

-¿Y bien?

-Es que…-¿Quién demonios dijo que iba a ser tan fácil? Si estaba batallando él, no se imaginaba como fue que Green le hizo con Blue. Entonces la oyó suspirar.

-Siéntate-le dijo señalando el lugar a su lado. El hizo lo pedido sintiéndose observado por la mayor.- Desde que soy una niña y como miembro que fui del equipo Magma tuve que aprender a analizar lo que me rodeaba. Hace dos semanas, en la fiesta, me fue muy fácil interpretarte Silver. Demasiado. Supe que Ruby te obligo a estar conmigo, que estabas enamorado de Blue y me percate de tu cambio de humor la tarde que me marché.

-¿Y puedes interpretar porque estoy aquí?-se aventuró a preguntar, esperando que ella pudiera hacer las cosas más fáciles.

-Creo-soltó en voz baja. Y se inclinó un poco más hacia él para verlo directamente-Pero por primera vez en mi vida tengo miedo a tener razón.

Ninguno dijo nada, el esperando que ella siguiera y ella muy probablemente esperando lo mismo. Pero los segundos pasaron y no salió nada del labio del otro. Solo se miraron en silencio.

¿En serio sentía algo por Marge? ¿En serio era ella quien podría quitarle a Blue de la cabeza? ¿Podría ser ella "la indicada"?

Tenía que serlo, nunca antes se había sentido así. Ella lo hacía confundirse tanto. Había alterado todo en él. Pero no estaba seguro…

-¿A que viniste?-volvió a preguntar.

-Porque estoy confundido-atinó a decir. Ella le miro sorprendida-Me confundes… y mucho. Y quería saber porque. Necesitaba saber porque espere tanto que este día llegará, porque me preocupé cuando no te vi llegar ni te encontré, porque te tuve que buscar por cielo mar y tierra… y porque la única explicación lógica que puedo encontrar es que me gustas.

Si antes estaba sorprendida, ahora estaba anonadada.

-¿Sabes porque tenía miedo de tener razón?-le preguntó de repente tomándolo a él por sorpresa, en especial cuando agarró su mano-Porque muy en el fondo quería tenerla. Yo no te puedo decir que me confundes. Pero puedo decir que eres muy difícil de olvidar.

-Marge…

-Déjame terminar.-pidió-Cuando me lastimé me di cuenta de que esto atrasaría ese encuentro que tanto estuve esperando. Y eso no me gustó. No quería pensar en ti como el clavo que saca a otro clavo… y eso me asusto más. Porque en serio me estaba preocupando por ti. Y fue esa misma preocupación la que me hizo temerle a esa pequeña posibilidad de que en serio sienta algo por ti. Porque es peligroso, porque puede que no sea correspondida, que solo fuera una simple ilusión, que al final…

-No fuera amor-terminó el. Marge asintió.-Me dijeron, que tenía que al menos verte una vez más. Para saber si esto era de verdad. Y aún no lo sé. Sé que tengo miedo, miedo de que no sea de verdad… y se que tú también. Pero si no hubiera venido no me hubiera dado cuenta de ello. -apretó el agarre en sus manos-Y sé que si al menos no le doy una oportunidad a esto, probablemente jamás lo sabré…

Y si hubiera tenido intención de decir algo más, no lo hubiera podido hacer, por que sin reparo alguno, Marge se hecho encima de él, provocando que cayera al sofá y aprovechando su posición, le plantó un fugaz beso en los labios.

-Yo tampoco planeo perder la oportunidad-explicó como si nada hubiera pasado e ignorando el leve sonrojo en las mejillas del pelirrojo.-En serio me interesa saber si amo a un chico cinco años menor que yo.-y se formó esa radiante sonrisa en sus labios.

-.-.-.-.-.-

Entre eventos, sucesos, momentos, llamadas y encuentros paso el tiempo y la boda de Green y Blue llegó más rápido de lo esperado. Tanto así que en esos momentos se encontraban en la fiesta después de la ceremonia religiosa, la cual fue hecha en Pallet Town. Obviamente todos los Dex Holders estaban ahí, hasta los recientes chicos de Isshu. Los lideres de gimansio de Kanto y Johto, y algunos de Hoenn entre muchos otros invitados.

Pero eso no era de la atención de cierto pelirrojo…

-No seas impaciente Silver-dijo Gold a su nervioso amigo. Ambos sentados en una de las tantas mesas que había.

-No lo estaría si ella no se atrasara tan seguido.-comentó con una vena saltando en su frente.

-Sabías que esto pasaría.

-¿¡Pero hoy Gold! ¡Es la boda de Blue! ¡Mi hermana!-exclamó levantándose para ver por el lugar, y tener mas campo de visión para asi verla llegar.

-¿Qué? ¿Ya lo reconociste?

El pelirrojo solo lo miró molesto.

-Era broma…

-De muy mal gusto.

-El punto es que ya sabías que haría esto ¿o no?

-Si… pero…

"Quizá no fue coincidencia encontrarme contigo"

-…Ya llegó.-le dijo a su amigo lo más fuerte que pudo para escucharse sobre la canción que acaba de empezar.

Gold no tuvo que preguntar quién, él lo sabía y la verdad es que todos los Dex Holders también.

"Tal vez esto lo hizo el destino"

Por su parte, Silver atravesó la pista de baile, decidido a llegar al lado de quien acababa de llegar y sin intención alguna de romper el contacto visual que se formo apenas se encontraron.

"Quiero dormirme de nuevo en tu pecho

Y después me despierten tus besos

Tu sexto sentido sueña conmigo

Sé que pronto estaremos unidos"

Traía un largo vestido rojo. Como la primera vez que se conocieron. Su pelo negro, normalmente liso, ahora ondulado. Y esa radiante sonrisa que sólo el, y nadie mas que el podía provocarle.

"Esa sonrisa traviesa que vive conmigo

Sé que pronto estaré en tu camino"

Lo estaba esperando, esperando a que como hace unos meses fuera hasta ella. Y él lo haría. Ahora podía hacerlo sin dudar y sin preguntarse el porque. Podía ir y sin ningún temor tomarla de la mano…

-Creí que no llegarías.

-Me atrase un poco, pero aquí estoy.-y apretó aún mas su mano. Él entendió el mensaje.

"Sabes que estoy colgando en tus manos"

Se dio media vuelta y la guió a la pista de baile. Cosa que hace unos meses pudo haberlo extrañado hasta a él mismo. Pero bueno, hace unos meses las cosas eran diferentes… hace unos meses no tenía planeado sorprenderla… solo "entretenerla".

"Así que no me dejes caer

Sabes que estoy colgando en tus manos."

La acercó hacia sí tomándola por la cintura, ella aún con la sonrisa en el rostro, posó una de sus manos en su hombro y la otra la entrelazó con la libre de él. Y empezaron a bailar.

" Y así me recuerdes y tengas presente

Que mi corazón está colgando en tus manos

Cuidado, cuidado

Que mi corazón está colgando en tus manos"

-Aprendiste a bailar-comentó con singular alegría.

-Me vi en la necesidad. Se vienen muchas bodas, supuse que querías bailar en todas.

-¿Alguna de ellas es la mía?

-Puede ser…

Ella pasó sus brazos por detrás de su cuello, haciendo así más cercano el contacto. Y él sin problema alguno la rodeó por la cintura.

-Lamento haber llegado tarde.-susurró en su oído.

-No importa. Llegaste, eso es lo que importa…

"No perderé la esperanza de hablar contigo

No me importa que dice el destino

Quiero tener tu fragancia conmigo

Y beberme de ti lo prohibido

Y así, y así me recuerdes y tengas presente

Que mi corazón está colgando en tus manos

Cuidado, cuidado

Marta yo te digo

Me tienes en tus manos

No importa que diga el destino

Quédate conmigo"

Y en esos momentos, mientras daban vueltas por la pista, su mente lo hizo vagar hasta aquella vez en que la conoció y no pudo evitar sonreír. Le parecía gracioso como dos desconocidos que nunca se hicieron en el mundo fueron unidos por un simple juego del azar que sin saberlo en ese preciso momento estuvo a su favor desde el principio.

-Silver… creo que sí te amo-soltó ella entre leves risas.

-Creo que yo también.

"Cuidado, cuidado

Que mi corazón está colgando en tus manos…"


Aclaración:

*Colgando en tus manos – Carlos Baute y Marta Sanchez. No es mía gente, sino de sus respectivo(s) dueño(s).

*Dato curioso: Solo puse pedazos de la canción. Quite lo de "cenando en Marbella" y "cuando estuvimos por Venezuela" por obvias razones geográficas XD.


Con esto doy por finalizado este fic

Espero haya sido de su agrado el epílogo (LoL), estoy feliz porque es la primera cosa que termino XD. Aunque fue relativamente corto.

Me gusto mucho haber escrito de una de mis parings favoritas X3 Fue muy… interesante ewe, y satisfactorio para mi fan-girl interior. Pero siento que esta medio puñets.

Muchísimas gracias a Mao, Joey Hirasame, Sayato y Soul Evans por sus reviews. Chicos neta, los quiero un chingo. No creí que esta historia recibiría reviews o por lo menos aceptación al ser una crack!pairing, pero me dio mucho gusto que a alguien le gusto *los huggea con fuerza y estima*

No me queda más que decirles, nuevamente y por enésima vez, que muchas gracias, porque al final no solo escribí para mí sino para ustedes.

¡Panterita Fuera!


Los reyes siempre han necesitado de sus vasallos y viceversa, exigiendo como único pago la protección del otro de manera recíproca. Descubre como esta tradición medieval ha perdurado hasta nuestros días protegiendo la estabilidad del mundo como lo conoces y que ahora está en juego. Sapphire sabía que algo andaba mal con Ruby cuando llego.

+.+.+.+.+

Arcano I. Juramento a Los Enamorados.

+.+.+.+.+

Reyes y Vasallos

+.+.+.+.+

Proximamente...