Final Chapter 23: All for one
23. All for one
Segunda Parte
—¿Estás seguro de esto? —le pregunta Bella mientras bajan por las escaleras de servicios, cubriéndose unos a otros, faltan al menos dos para llegar al estacionamiento en el primer subterráneo.
Edward asiente, y aunque en el fondo tiene sus dudas, debe mantener la mente clara, ya que es la única forma en que podrán salir con vida.
Al llegar a la puerta que da hacía el estacionamiento, Jasper se adelanta, se posiciona delante del cuerpo de Edward, quien a su vez hace retroceder a Bella. El chico abre la puerta apuntando con la pistola hacía la misma.
Revisa que no haya nadie en los alrededores, y cuando sabe que está despejado, avanza hacia el exterior, en movimientos mecánicos por los hábitos busca por los alrededores objetivos, Edward y Bella salen detrás de él y se posicionan en los pilares más gruesos a objeto de cubrirse ante eventuales ataques, pero lo cierto es que aún no hay nadie allí.
Con el gesto de Jasper todos comienzan a avanzar hacia donde permanece estacionado el vehículo, serpentean entre los vehículos lo más rápido y agazapados que pueden, el lugar está rodeado de cámaras, la mayoría está dispuesta ahí para que quienes estacionan puedan, en caso de olvido, buscar su vehículo al digitar la patente en una pantalla, pero la amplitud de una cámara de seguridad es mucho más y ellos lo saben, por lo que los minutos son esenciales, deben abandonar ese lugar de inmediato.
Están a dos vehículos del que ellos estacionaron y justo cuando llegan a él, sienten la presencia de alguien por detrás. Jasper se da vuelta y ven a Carlisle que levanta las manos en señal de rendición, saliendo de las penumbras.
—Soy yo, no dispares.
Bella se aproxima y lo abraza, al igual que a Esme y Jane que salen de entre los vehículos donde permanecían ocultos.
—¿Y Emmett? —pregunta Edward al no verlo.
—No lo sabemos, apenas se dispararon las alarmas, bajamos hasta acá, pensando en que ustedes harían lo mismo —explica Carlisle.
—No podemos esperarlo —se apresura a advertir Jasper.
—No podemos dejarlo acá —señala Bella mirando a Edward.
Este mira a Esme quien abraza a Jane quien está visiblemente asustada, y luego sostiene la mirada en Carlisle.
—Pon a salvo a tu familia —exclama Edward entregándole las llaves a Carlisle del vehículo. —Llévate a Bella contigo —agrega.
—¿¡Qué?! —reclama la muchacha. —No, yo me quedo contigo —se niega y entonces Edward la sostiene por los brazos y encara su mirada.
—Él no va a detenerse jamás, tiene los recursos necesarios para perseguirnos, debemos matarlo, es la única forma y no quiero que cargues con eso —explica.
—Bella —comienza a decir Carlisle, pero esta lo interrumpe.
—No…
La ráfaga de balas interrumpe abruptamente la conversación, haciendo que todos se agazapan en su posición.
—¡Se acabó, Edward! —grita de pronto Aro al aire. —¡Están completamente rodeados! —advierte. —Salgan con las manos en alto y nadie saldrá herido, lo prometo —agrega.
—No podemos luchar contra todos ellos —exclama Jasper mirando a Carlisle y a Edward.
De pronto toma las manos de Edward y entrega las llaves del vehículo, le hace un gesto a Esme para que se acerque hasta ellos.
—Te daré el tiempo suficiente para que las saques de acá —indica arrebatándole el arma a Jasper de entre las manos tomándolo por sorpresa, acto seguido y de manera abrupta sale corriendo hacía la fila contraria de vehículos sin que nadie pueda detenerlos, cuando pasa por entre ellos se siente una ráfaga de disparos.
En ese minuto Edward comprende lo que debe hacer.
—¡Suban ahora! —indica y Bella es la primera en subir y cambiar al asiento de copiloto, Esme sube a Jane que queda en el medio, Jasper es el último y en el minuto en que cierra la puerta, se siente la ráfaga de disparos hacía ellos, en ese minuto también se siente como Carlisle desde su posición dispara certeramente a cada uno de los agentes que habían comenzado a avanzar disparando.
—No le durarán las balas por siempre, Edward —gritó Jasper.
En ese minuto Edward aprieta el acelerador y pone marcha atrás, el vehículo sale abruptamente y en una maniobra logra enderezar para acelerar a fondo, se sienten ráfagas de balas mientras el vehículo cobra velocidad hasta enfilar hacía la salida.
—Están subiendo las barreras de seguridad—advierte Bella.
Edward pisa a fondo el acelerador y sostiene firmemente el manubrio.
Every step leads towards the dream
A future where we all are free.
Emmett observa cómo los agentes de Aro se despliegan por entre las personas que permanecen agachadas por todas partes, algunas asustadas sollozando y otras simplemente mirando como estos "salvadores" buscan por todos lados al tirador.
Aunque no tiene comunicación con ninguno de sus amigos, sabe perfectamente que ese "tirador" debe ser alguno de ellos, y apuesta muy certeramente a que fue Jasper quien no siguió las instrucciones de Carlisle de no armas, y como hubiera querido él no ser tan ciegamente obediente, ya que ahora no estaría en la posición en que está si tuviera al menos un arma entre sus manos.
También no para de pensar en que debió suceder para que Jasper ejecutará su arma, y algo muy grave debió suceder para que las cosas se complicaran al punto de cómo se encontraban ahora.
De pronto, entre el tumulto de efectivos divisa a James dándole órdenes a los efectivos, asumiendo el mando, tal y como lo había visto hacer a Edward muchas veces en situaciones de rehenes, incluidos a los guardias de seguridad del aeropuerto, todos estaban parados escuchándolo.
El nuevo Edward piensa Emmett, riéndose entre dientes.
Contempla la escena un par de minutos para ver si puede obtener información, pero a juzgar por la expresión que este da, y los gestos, solo son instrucciones de mantener a todo mundo quieto mientras ellos buscan. Ahora vendrá el empadronamiento, por lo que se hace imperioso que él salga de allí. Se gira dándole la espalda, su situación no es muy alentadora, ya que se encuentra sentado en el suelo, con un gorro cuya visera baja para tratar de pasar desapercibido con una mochila en mano que aprieta en un intento de parecer un pasajero más asustado.
Se toma unos minutos para evaluar si situación y el lugar donde está, sabe que debe tratar por todos los medios de salir de allí, pero sí se levantará ahora y corriera hacía cualquier lado sería abatido de inmediato, ya que había muchos agentes, y él no tenía un arma, su huida sería en otras palabras un acto suicida.
Espera a que James se vaya, porque tal vez si aún no han sido identificados todos ni mostrados al resto de agentes sus fotografías, podría jugar su ventaja con los oficiales del aeropuerto.
Sharing all the power in the final hour
We're not giving up, they can't silence us
Las barreras de metal están un poco levantadas y Edward sabe que, si no pasa por ellas antes que alcance un cierto tamaño, ya no podrá escapar y todo acabará ahí.
Toma un respiro largo y por primera vez en muchos años ruega a dios para que alcance a cruzarlas, justo cuando el vehículo pasa por ella se siente como el vehículo tiende a desestabilizarse, y luego un golpe contra la calle, pero han salido, Jasper se levanta y mira como las barreras terminan de subirse por completo.
La ráfaga de balas ha quedado atrás, al igual que Aro, Carlisle y los agentes que permanecen observando al vehículo alejarse, uno de ellos está hablando por radio, por lo que Jasper sabe que el automóvil será perseguido.
Automáticamente y sin pensarlo Edward gira enfilando hacía la autopista para perderse entre el resto de vehículos. Sabe que esta escapada ha tomado a Aro por sorpresa, pero también sabe que deben cambiar de vehículo, por lo que en la primera intersección desvía su curso, y toma la caletera, cuando da con un callejón ingresa ahí.
—¿Qué haces? —pregunta Bella mirando como Edward estaciona en un costado casi como si estuviera en un día normal.
—Debemos cambiar de vehículo —advierte mirando a Jasper que se baja, ayudando a Esme con Jane.
Justo cuando Edward va abrir su puerta para hacerlo mismo, Bella lo detiene.
—¿En verdad vamos a dejar a Carlisle y a Emmett a su suerte? —le pregunta.
Edward mira por el espejo retrovisor a Esme y a Jane.
— No tenemos otra alternativa, no podemos luchar con una niña pequeña —agrega. —Carlisle hizo su elección y Esme lo sabe —agrega saliendo del vehículo.
Bella lo sigue.
—Aro lo matará y lo sabes.
—Si nos devolvemos nos matará a todos.
De pronto Esme interrumpe dirigiéndose a Jane, quien contempla todo.
—Querida, voy a pedirte un favor, pero debes ser muy valiente. —indica la mujer caminando hacía un contenedor de basura, lo abre y la toma entre sus brazos. —Necesito que te quedes aquí escondida, y no salgas hasta que yo vuelva por ti —le indica. —¿Crees poder hacerlo? —pregunta.
La niña medio sonríe, pero asiente.
—Tenemos que sacar el vehículo de acá o eso la delatará —señala Jasper de inmediato al advertir la intención de Esme con lo que acaba de pedirle a su hija.
Edward le entrega las llaves.
—Haré que me sigan, eso les dará la ventaja para que vuelvan. Luego cuando los haya perdido, volveré acá, y esperaré con Jane por ustedes.
—Si no hemos vuelto en un tiempo prudente, por favor Jasper llévatela. —súplica Esme, entregando una especie de billetera que contiene documentos y una llave en su interior.
El joven asiente.
Los tres ven como el vehículo se marcha.
—¿Ahora qué? —pregunta Edward a Bella.
—Debemos buscar armas —interrumpe Esme caminando de vuelta al aeropuerto.
We rise together; We fight forever
No rest til it's done: All for one
Emmett apenas divisa como James se aleja luego ser llamado por radio actúa.
—Oficial —llama levantando la voz, pero cabizbajo, si quiere tomar la ventaja ahora es su oportunidad. Cuando el hombre está cerca, alza su mirada.
—Necesito ir al baño —pide en un susurro haciendo que su voz parezca quebrada por el miedo. El oficial asiente, y este se levanta de su posición, lentamente se incorpora, el hombre lo vigila de cerca, y ambos caminan hasta los baños que se encuentran a unos cuantos metros de distancia.
Emmett camina con prisa, pero siempre mirando así al suelo, solo de reojo examina su entorno porque necesita saber cuántos oficiales quedaron luego de que James desapareciera, debe calcular sus movimientos.
Una vez que llegaron a la puerta de los baños de servicio, para entrar, es el oficial quien se anticipa, Emmett retrocede levantando las manos en señal de que no está ahí para encontrarse con nadie. El hombre entra al baño y luego de examinarlo y comprobar que está vacío, le indica a Emmett que puede entrar.
Este sonríe e ingresa. No alcanza a pasar unos minutos cuando grita. El oficial se sobresalta y entra, en el minuto que lo hace, recibe el golpe de Emmett que lo noquea, arrastra su cuerpo hacía el interior, traba la puerta y procede a quitarle el armamento, radio y municiones, lo amordaza con un calcetín, y con el cinturón de su pantalón lo ata a la taza del baño cerrando la puerta con cerrojo, si tiene suerte, el guardia no despertará hasta que el mismo haya logrado escapar.
Vestido con el uniforme del guardia que noqueo pasa rápidamente entre el resto de guardias que están en el mismo piso camuflándose entre ellos. Por la radio se comienza a escuchar cómo se piden refuerzos en el estacionamiento, todos hablan de que allí está el tirador.
Emmett busca la escalera de servicio y se enfila hacia allá. Varios más lo siguen, todos cuidándose las espaldas, Emmett se queda atrás a propósito, y si su instinto no le falla, deberá matarlos a todos en el momento en que lleguen a destino.
Uno a uno va saliendo y posicionándose en la barrera que se ha formado y que dispara al supuesto tirador. El joven reconoce de inmediato a Aro quien comanda el escuadrón.
—No tienes escapatoria Carlisle, estás rodeado, no insistan con este juego sin sentido —le grita Aro, al tiempo que ve cómo le susurra algo a James que está a su costado.
Hay una veintena de efectivos, entre guardias de seguridad y operativos de la agencia. Para su suerte el disfraz lo camufla, pero no será por mucho tiempo, justo cuando va a voltearse siente la voz de alguien conocido, es el agente Jacob que le habla, espera hasta que el muchacho esté a su altura, y desenfunda su arma, le dispara a quema ropa, lo que llama la atención de todos hacía ellos, dándole con eso una ventaja a Carlisle que se aproxima saliendo de su escondite.
—¡Es McCarty! —grita James disparándole de vuelta.
Una balacera comienza a producirse, Emmett se tira al piso y busca refugio en uno de los vehículos que están cerca, siente como las balas no paran y casi lo rozan. Luego vuelve a sentir dos disparos certeros a los agentes que estaban disparándole a él.
Mira de reojo por sobre la puerta del vehículo en el que está escondido, y puede ver a Carlisle como el autor de los disparos que sintió, pero la situación es compleja, están acorralados, ambos lo saben, y es probable que mueran si no se entregan.
Están superados por muchos, pero ambos saben que lo mejor que puede sucederles es morir en acción, por lo que sin mucha reflexión se levanta y dispara, su intención es matar a Aro, pero este es escurridizo, dos agentes que lo protegen caen.
James le devuelve los disparos, pero Aro lo detiene.
—Los quiero vivos —le dice. —A ambos —aclara.
Si tuviera un intercomunicador ahora, podría decirle a Carlisle lo que ha querido decirle desde que volvieron a encontrarse, ambos se contemplan y saben que hoy será su muerte, y que lo único que pueden decidir es el cómo.
Carlisle le avisa que solo le queda la última bala. Emmett revisa su arma y aún le quedan 3 tiros más.
—¡Maldición! —grita pegándole al suelo. Carlisle medio sonríe.
La suerte ya está echada, y no hay manera de evitarlo. Antes que pueda decir o hacer algo, ve como Carlisle se levanta y percuta el último tiro que le queda, aunque trata de protegerlo, disparando él mismo, el tiro que esta vez dispara James le da directo en el hombro, tirándolo al suelo.
—¡No Carlisle! —grita Emmett, sin pensarlo corre a su encuentro, apenas lo hace siente la ráfaga de disparos en sus pies. Uno da de lleno contra su pantorrilla haciendo que caiga, se arrastra como puede hasta donde está su amigo.
James se aproxima y justo cuando Emmett va a enfundar nuevamente su arma para disparar, se la arrebata pateándole la mano, la pistola salta lejos de ambos.
—Vaya, vaya, vaya —exclama el agente agachándose para sujetar la pierna lastimada de Emmett. —y yo que pensé que habías tomado la misma decisión que Edward de abandonar a su suerte a Carlisle, me sorprendiste McCarty… —exclamó apretando la herida, el joven ahoga el grito, no va a darle la satisfacción que busca James al hacer eso.
Aro se acerca hasta donde se encuentran.
—¿Y Edward? —pregunta a James.
—El vehículo va por la autopista, tenemos persecución aérea, es cuestión de minutos para capturarlos. La policía local tiene todas las salidas bloqueadas y van a disponer de medios de disuasión cuando llegue a la interestatal. —informó el joven satisfecho de su bien cumplida tarea.
— Maravilloso, buen trabajo James —Felicita Aro.
—Que venga personal médico, los quiero interrogar yo mismo —indicó este, mientras se volteaba para dirigirse hacia el lobby del aeropuerto, justo cuando iba a cruzar la puerta de la escalera de servicio y que lo llevaría de vuelta al primer piso del edificio, se siente la percusión de varios tiros.
Uno a uno, golpearon el cuerpo de Aro, que cae producto de los impactos de espaldas al suelo, para cuando James o el resto de agentes tratan de hacer algo es demasiado tarde. Ellos mismos están recibiendo disparos que los hacen buscar refugio, la mayoría cae abatido, a excepción de James.
Emmett contempla como Edward se acerca al cuerpo de Aro rápidamente para evitar que este pueda incorporarse, y coloca uno de sus pies sobre el hombro de este que yace en el suelo, sin dejar de apuntarle.
Bella y Esme, que salieron detrás de él, corren hacía su posición, no sin disparar a modo de advertencia para los que lograron escapar. Esme arrastra a Carlisle ayudada por Emmett quien se arrastra como puede para protegerse entre los vehículos, saliendo de la línea de fuego.
Edward alza su arma, buscando al enemigo, y a través de la mira telescópica busca a James que permanece oculto.
—No vas a querer sumar a tu prontuario la muerte de tu jefe o si ¿Edward? —grita James corriendo entre los vehículos.
Edward dispara como advertencia. Bella alza su cuerpo y mira a Edward, le hace un gesto con la cabeza.
Aro se queja, pero Edward sigue presionando el hombro herido de este, en realidad tiene cuatro heridas, pero solo la del hombro es la más importante, el resto de disparos fueron retenidos por el chaleco antibalas que lleva bajo su camisa.
Sabe que la ventana de tiempo es corta, y si quiere realmente salir con vida de allí debe actuar rápido, se apresura a levantar a Aro y ponerlo como escudo frente a él. Si James estaba buscando la posición para disparar, la única manera de evitarlo es justamente usando a Aro como barrera humana.
—¡Muévete! —le ordena empujándolo mientras avanzan hasta donde se encuentra el resto.
—¿Qué piensas hacer Edward? —pregunta Aro, pero no obtiene respuesta. —¿Crees que podrás salirte con la tuya? —agrega. —Hay más de doscientos efectivos afuera, esperando por mis indicaciones —y en ese minuto Edward lo voltea, encarándolo.
—Estoy contando, con aquello —le dice, mientras le entrega la radio. —haz que bajen las barreras del estacionamiento —le indica, pero Aro se niega.
—¡Hazlo! —le insiste Edward apuntándole esta vez en la cabeza, quita el seguro. —No lo voy a pedir una segunda vez —agregó.
Aro sabe que si le dispara perderá la ventaja, pero también sabe que a esta altura, Edward lo matará sin piedad.
—Quiten las barras de seguridad —ordenó finalmente el hombre por el intercomunicador.
—¿Pueden caminar? —pregunta Edward a Bella, pero esta niega con su cabeza.
Le ha hecho un torniquete a Emmett en su pierna, y Esme tiene presionada la herida Carlisle, pero es evidente que necesitan atención médica de inmediato.
—Necesitamos un vehículo, pídeles que traigan uno, ¡Ahora! —ordena nuevamente a Aro, quien hace lo que le pide el muchacho.
—¿Cuál es el plan, Edward, huir por siempre? —La voz de James se siente cada vez más cerca. —apenas pongas un pie afuera de este edificio y dejes a Aro atrás, voy a matarte, y lo sabes —asegura esta vez disparando a los pies de Edward, es turno de su advertencia.
—¡Dije que los quiero vivos! —grita Aro visiblemente molesto por cómo está manejando la negociación James.
—Y quien dijo que iba a dejar a tu jefe aquí —responde Edward girando su cuerpo y apuntando directo a la cabeza de James que creyó que iba a tomarlo por sorpresa. —baja tu arma —le insiste, manteniendo a ambos apuntados.
—Haz lo que te pide —ordena Aro a James, que lo mira de reojo. —¡Ahora! ¡Maldición! —insiste Aro, pero James no se mueve.
—¡Te faltan muchas horas de entrenamiento, para convertirte en mí! —le grita Edward quien sin que nadie lo prevea dispara a quema ropa a James, su disparo es tan calculadoramente certero que da justo en el espacio que deja desprotegido el chaleco antibalas, por el impacto el chico cae al suelo de espaldas.
Bella se aproxima a tomar el arma que cae de entre las manos de James a unos cuantos pasos, con el objeto de reducirlo por completo.
Sin mediar más palabras, Edward mira a Aro, quien comienza a retroceder visiblemente asustado, antes que cualquier diga u haga algo, se siente el sonido del disparo siendo percutado.
My love is a willing surrender
But if you try to take advantage of it
I turn my love into a weapon.
