Aquí me encuentro de nuevo, aah debo decir que este es mi capítulo favorito!

PD: los personajes son de SM! Pero ya lo sabían :D

EPOV

Escuchaba atentamente cada noche, cómo ella se removía y sollozaba en su habitación, me sentía totalmente impotente, dejé pasar muchas noches en las cuales no podía dormir, sentía que trataba de hacer el menor ruido posible, pero en verdad me concentraba en escucharla, en saber su dolor, en convertirme en cómplice de su delirio, de sus penas, de sus pesadillas... todo silenciosamente.

Bella casi ni comía, había traído a Carlisle para que me recetara algunas pastillas para que por fin pudiera dormir y comer mejor, pero sólo me dijo que necesitaba un poco de tiempo.

Esa noche no la escuchaba, había pasado más de una semana en la que ella se alojaba en nuestro departamento y era la primera vez que no la sentía tener pesadillas, me levanté asustado por si le hubiera pasado algo, al momento de encontrarme en mi puerta me fijé que alguien estaba en la cocina, sentí mi pulso acelerarse, caminé sigilosamente en cuanto me preparaba para salir de mi habitación escuché un grito que me dejó helado... corrí de inmediato hasta la cocina, y me encontré a Bella completamente petrificada en la entrada, había un hombre delante de ella.

Éste corrió y por obra de magia se prendió la luz de la cocina, abracé instintivamente a Bella.

_ shh, calma, es solo Jasper, el novio de Alice...

Se quedó completamente atada a mi cuerpo, sollozando sonoramente, en cuanto entró Alice preguntando qué diablos había sucedido.

_ Es Bella, sólo se a asustado de ver a Jasper.

_ Eh, que no soy tan feo.

_ Claro que no lo eres mi amor...

Le ronroneó Alice a su novio.

_ Lo siento Bella, quizás se me olvidó decirte que hoy vendría... es solo que no pensé que te levantarías...

_ No te preocupes Alice, soy una estúpida, lo siento Jasper.

_ No te preocupes, lo siento yo también, creo que debí prender la luz.

_ Y ¿que estabas buscando en la cocina Bella?

Le pregunté totalmente atónito al ver sus primeras reacciones en semanas... ella me miró con ojos vidriosos.

_ Solo quería un vaso de agua, tenía sed.

_ Está bien, todos a la cama que yo me encargó de ella...

En eso nos quedamos a solas en la cocina, le di un vaso de agua y algunas galletas para que se alimentara, empezó a mordisquearlas de a poco, y me miraba pensando que yo no le prestaba atención.

_ entonces... ¿te sientes mejor?

_ Si, ya me calmé...

_ ¿quieres ir a la cama?

_ ¿Te puedo pedir un favor? Claro si no es mucho pedir...

_ por supuesto... ¿Necesitas algo?

_ No es solo que... no nada olvídalo.

_ Bella sabes que me puedes pedir lo que quieras.

_ Es solo que no puedo dormir... y ... ¿te puedes quedar un rato a mi lado? solo quisiera un poco de compañía... es que Alice se quedó el otro día conmigo... y yo al fin y pude dormir... entonces yo...

_ Shh, no te preocupes yo me quedaré a tu lado si eso te hace sentir mejor...

_ Gracias.

Sentía mi corazón que volvía a latir desaforadamente, cuántas veces pensé en ir a calmarla y consolarla, y nunca me atreví y esta vez era ella quién me lo pedía.

Nos fuimos a la cama, yo aún seguía sus pasos lentos, se recostó sin mirarme y me acomodé a su lado intentando no tocarla, pero se me hacía imposible estar a su lado sin contemplar su figura a contra luz de la luna, era tan bella, tan fina y delicada; empecé a trazar líneas en su brazo derecho, en eso sentí que se estremecía...

_ Lo siento.

_ No está bien, es solo que es reconfortante...

Y ahí empecé de nuevo, donde había quedado, donde sentía que su piel ardía y donde podía ver su delicada piel contra mis rudos dedos.

No pude dormir demasiado, ya que tenía demasiada distracción frente a mi como para poder cerrar los ojos, ella se quedó dormida casi de inmediato, en un sueño de paz y tranquilidad, en el cual en ningún momento se removió intranquila ni despertó sollozando. Me sentí reconfortado de tan solo pensar que mi estancia aquí la dejaba en paz.

A la mañana siguiente me desperté antes que ella, y me levanté para ducharme, sentía que tenía una idea para ayudar a Bella, sin pastillas, sin medicamentos ni sesiones, solo que ella pudiera expresar todo lo que quisiera... tenía planeado llevarla a un lugar en especial.

En cuanto llegué a su cuarto, ella se encontraba despierta mirando por la ventana.

_ Eh permiso...

_ Adelante Edward.

Me habló sin siquiera mirarme a la cara, me sentí confundido... pero en fin.

_ Bella, quisiera hacerte una proposición... es algo loco pero se que te gustara.

Me miró extrañada, en realidad sabía que lo haría.

_ Eh... quisiera que me acompañaras a dar un paseo -tomé asiento en su cama- en realidad es un lugar al que acostumbro ir cuando no me encuentro bien, y sé que te encantará, está apartado de todo, no tardaremos demasiado...

Me miró sorprendida, y pude asegurar que se le formo una mini-sonrisa en el rostro.

_ ¿Entonces que dices?

No me habló pero asintió y eso fue todo lo que necesité para sentirme completo.

_ Esta bien, pero debemos comer algo antes de irnos y tú necesitas arreglarte.

Me sonrió totalmente avergonzada.

Al rato de tomar desayuno y de que ella se cambiara el pijama, bajamos a mi auto en el estacionamiento, se notaba nerviosa y fuera de lugar. le abrí la puerta y se sentó, le abroché el cinturón de seguridad y subí a mi lado. empecé a recorrer el camino hacia mi lugar favorito en todo el mundo, tenía una sorpresa que sé que le encantaría, además podría Desahogarse sin contarle nada a nadie, solo entre ella y su corazón.

Nos demoramos un poco más de lo acostumbrado ya que a estas horas de la mañana estaba el tráfico a rebosar, pero noté que ella miraba expectante todo el paisaje y no tardé en sonreír al darme cuenta de que llevaba demasiado tiempo encerrada como para recordar algo.

_ Eh, llegamos...

_ ¿Dónde estamos?

_ Es un lugar al que suelo recurrir cuando no me encuentro de humor para hablar con nadie.

Bajé del auto para ayudarla a descender, tomé su mano entre la mía y la sentí tan bien al tacto, que no la solté mientras caminábamos hacia el acantilado. Quedó sorprendida por el lugar, era un lugar totalmente apartado de cualquier ruta, estaba rodeado por árboles y se podía apreciar la inmensa ciudad que estaba rodeando nuestros pies.

_ ¿que es esto?

_ Aquí suelo gritar hasta más no poder... de hecho saco toda mi furia y frustraciones... me deja simplemente liviano y así no discuto con Alice

Me miró sorprendida, y me dedicó una sonrisa de lado. se notaba más expectación y en sus ojos un brillo inusual.

_ Te traje para que desahogaras tus penas, Bella sé que es difícil y que no quieres hablar con nadie, por eso este lugar, nunca lo había compartido con nadie, pero encontré la primera persona que lo necesita más que yo...

Miraba a la ciudad, recién estaba amaneciendo, creo que la saqué muy temprano de casa ya que se notaba que tenía frío, por lo que me acerqué y le puse sobre los hombros mi chaqueta.

_ Bueno, te dejaré sola para que puedas hacer lo que quieras...

_ No, no me dejes... quiero me ayudes, nunca lo he hecho.

En ese momento le dediqué la mejor de mis sonrisas, me traía totalmente loco, me di cuenta de mis sentimientos, me atraía, era totalmente distinta a las personas de su edad, tenía un pensamiento totalmente distinto, era una necesidad de pertenecer al lado de ella con la obligación de protegerla, de tenerla segura y que no temiera a la vida...

Me acerqué a la orilla del acantilado, respiré profundamente y desahogué todas mis frustraciones gritando tan fuerte como mi cuerpo lo resistiera, era un grito de liberación, de alegría, de satisfacción por tener de la mejor compañía a mi lado, de gratificación por haberme puesto a una mujer tan bella en el camino... grité y grité hasta que me quedé sin aire, entonces la miré, ella se encontraba tapándose los oídos pero con una sonrisa que jamás había visto en sus labios, me miraba totalmente divertida, y le devolví la mirada dándole a entender que era su turno.

Se debatía, lo notaba por la tensión de sus músculos, me lo demostraba la mueca que tenía su cara de susto... se cuadró los hombros y miró al frente, en ese momento supe que bajo su infeliz máscara, había más sufrimiento del que alguna vez pudiera llegar a sentir... ella lo desecharía todo, porque realmente era la mujer más fuerte que alguna vez conocí, a pesar de todo, ella seguía en pie, seguía tratando de vivir aunque no tuviera nada por lo cual pertenecer a esta vida, pero ella siempre había querido ser libre.

Tomó aire, tan profundo como pudo, y gritó desenfrenadamente, la miré expectante, este era su forma de liberación, sin impotencia solo con dolor, gritó tan profundo y con tanta pena que creí que caería de rodillas por el profundo dolor que cayó sobre la ciudad, ese tormento que esta sociedad nunca podría quitar de encima, ese sufrimiento que la encerró tras una persona totalmente fuera de Si, un maníaco que jamás debió haber nacido...

su grito fue disminuyendo, hasta que quedó solo el silencio del aire colándose entre nosotros, ella se quedó con la vista incrustada en la ciudad, meditando supuse yo... me miró, y sus ojos estaban marchitos recordando su pasado, tomé su mano, sintiendo que la apretaba débilmente, con su mirada me pidió que la acompañara sacando todas sus penas, y como dos locos en un acantilado nos Dispusimos a gritar, grité por ella y rogué a dios que su sufrimiento fuera menguando, que su vida tuviera por fin sentido, y que realmente pudiera palpar algún día la felicidad, grité por nuestro pequeño lazo y que por fin ella sintiera libertad de confiar en mi, jamás la dañaría...

Me detuve al ver una lágrima caer por su mejilla, pero ella lo pasó desapercibido y siguió gritando, mucho más fuerte que antes, apretó mi mano ligeramente y volví a gritar, me encontraba totalmente extasiado, totalmente feliz de verla entre mis manos, hasta que salió el sol, ella se sentó mirando hacia el horizonte y yo la seguí, se recargó contra mi hombro y nos quedamos viendo un amanecer increíble, el primero que veía en mi vida, el primero que apreciaba y estaba con la mejor compañía que alguna vez pude tener...

_ Gracias Edward...

No sabía que responderle, pero asentí lentamente, sin interrumpir nuestro momento, o el de ella...

_ Gracias por todo... esto fue mucho mejor que las terapias de Alice...

Se dio la vuelta y me sonrió, me quedé embobado con sus ojos, esos que me transmitían su alma... hasta que apartó la mirada bruscamente y me pidió volver al departamento.

De vuelta ella expresó todo hacia mi, me miraba de una manera diferente, sentía que me agradecía infinitamente, y yo no entendía el porqué, me dediqué a escucharla hablar, que creo que era lo que más necesitaba, me dijo todo lo que sintió que era un lugar totalmente mágico, y que se sintió por algún momento en contacto con su madre, como si ella jamás la hubiera dejado, sintió paz, por fin su corazón podía descansar.

Al momento de llegar al departamento, me bajé rápidamente del auto, para poder abrir su puerta; llegamos a la entrada del departamento, se encontraba sin llave, por lo que debería haber entrado, pero ella se detuvo al frente de la puerta.

_ Bella ¿Pasa algo?

Se notaba totalmente confusa, no entendía lo que le pasaba.

En ese momento se giró hacia mi, y me miró directamente a los ojos, sentía que se removía nerviosa chocando sus manos y apretándolas...

Hasta que sentí sus pequeños pero dulces labios contra los míos, fue un pequeño beso, me atrevería a decir que solo rozó los míos, pero aún así los sentí infinitamente dulces, me quedé como idiota parado en la entrada de la casa, ella entró corriendo y sentí un portazo en el interior, pero me encontraba demasiado ensimismado como para comprobar que se encontrara bien, ¿sentiría culpa?, pues yo no, porque me demostró que sí le importaba y eso valía más que mil soles juntos, más que la luna acompañada de las estrellas, eso equivalía a todo mi mundo alrededor dándolo solo por un beso de Bella.

Ese beso que cambiaría totalmente mi existencia, que cambió ahora mi razón de vivir, y el derecho a pertenecer a cualquier otra persona, sentí que me arrancaría el alma si algún día la llegaba a perder... sentí un frío horrible en los labios por encontrarse sin el calor de los de ella, necesitaba mi propia medicina para pasar el frío invierno que se instalo entre mis labios...

Quiero agradecer por todos los comentarios y decir que lo más probable es que no pueda actualizar pronto, pero juro que cuando vuelva de mis pequeñas vacaciones, volveré con muchos capítulos para ustedes, dejen sus opiniones hasta mañana respondo :D juro que los devolveré en cuanto llegue a mi linda casita! nos vemos!

PD: espero que les haya gustado tanto como a mi, porque me emocioné :D