Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.
Cap.3 MORENA
Capitulo dedicado a Rawr-Cookie-Rawr.
Después de lo sucedido con Christy, no lo podía creer. No había pasado nada. No la había matado.
Eso me mantuvo la mente ocupada, porque entonces había un universo de posibilidades para mi. Fue cuando dilucidé que podría continuar mi vida, pero de una manera muy diferente, ahora conocía el sexo. Y me encantó.
Con este nuevo sentimiento, estaba a punto de salir, cuando una llamada de Alice me hizo esperar.
-¿Que sucede Alice?
-Nada solo queria felicitarte por tu nueva carrera.-su respuesta me dejó momentáneamente descolocado.
-No te entiendo Alice
-Pues lo que antes no tenias ahora lo derrocharas a manos llenas. Lo que te quiero decir es que serás muy bueno en lo que te proponer hacer. Así que de nuevo felicidades. Ah y eso de mandar el detalle del anillo fue genial. Suerte hermanito, aunque no la necesitaras.
…Por cierto. Te aviso que me tomaré unas largas vacaciones, iré a Denali para que Jasper descanse un poco de tanta tentación. Oh, lo olvidaba, ayer me encontré con Bella.-su comentario me hizo estremecer ligeramente.
-Bueno te diré que es madre de dos niños y una niña, y …-su silencio me hizo preguntar, aunque no queria.
-¿Qué?-Alice suspiró profundamente y continuó.
-Pues que el perro se imprimó por fin y la dejó. Ella venia a buscarte para …-una leve risa se escuchó-para ver si tú querías volver con ella. Le dije que ya no era posible por lo que te había hecho y que tú ya no estabas aquí desde hace tiempo y que no pensabas regresar.
-Bien hecho Alice, gracias, me tengo que ir.
-Suerte galán.-me dijo con otra risa cantarina y cerré mi celular. La conmoción por lo dicho por Alice me llegó. Me quedé pensando sobre lo sucedido hasta que anocheció y finalmente decidí continuar, no había vuelta atrás y no deseaba ser plato de segunda mesa, iba a disfrutar de lo bueno de la vida. Y no quería saber mas. Lo que quería era pasarla bien. Y así seria.
Al poco rato salí a la calle, bulliciosa y llena de vida. Pasé varias calles hasta llegar a un parque. Seguí caminando y llegué a la orilla de la playa, A lo lejos vi una figura femenina, la playa estaba desierta, no había nadie más. La noche era tranquila y la luna llena brillante salió enmarcando la noche mientras las estrellas titilaban incandescentes en el cielo. Como pequeñas chispas de diamantes, dándole más realce a esta noche,
Alcancé a la joven, que iba pensando con tristeza que nadie se fijaba en ella. Entonces sin que me viera, me alejé de ella y luego me escondí para poder verla mejor, esa chica estaba muy mal. Era morena, con ojos color chocolate y unas enormes pestañas enmarcaban sus preciosos orbes. De figura menuda y curvas provocativas me fijé que llevaba un anillo de plata en forma de enredadera en su dedo índice, el cabello le caía suavemente formando rizos al final, lo que le daba una apariencia sumamente seductora. Ana, es su nombre. Y creía que moriría virgen y sola. Sonreí ante sus pensamientos y entonces decidí cumplirle cuando menos un deseo, no moriría virgen.
Sali a su encuentro, a unos pasos de ella, mientras caminaba hacia ella, me miró y se ruborizó, eso me encantó, aunque el recuerdo de Bella sonrojandose aún era muy fuerte, el sonrojo de Ana superó al recuerdo.
-Hola Ana…-ella se detuvo y me miró sorprendida.
-Ho… hola…
-Edward, sabes, ya te conocía pero no me atrevía a hablarte, tengo mucho tiempo tratando de hablarte pero siempre me detenía. Es una ventaja enorme que estemos de vacaciones ¿verdad?
-Mu… mucho gusto Edward…yo…-ella pensaba en mil cosas a la vez y sin querer me daba mas y mas datos.
-Por cierto te manda Saludos Susan, tu amiga, y también Richard, esperan con ansias poder hacer la fiesta el próximo fin de semana.-Nadie mas que ellos tres sabían eso, así que sonrió confiando en mi.
Después de varios minutos de platica, ya sabia todo de ella. Y lo mejor de todo es que yo le gustaba. Y quería algo conmigo, ella no sabia que lo tendría todo conmigo.
Me detuve y ella lo hizo también-
-Lo siento, no puedo evitarlo-y la besé. AL principio estaba muy quieta pero segundos despues correspondía a mi beso. Ella jadeaba buscando aire, mientras con una sonrisa besaba su cuello, bajando poco a poco, mis manos la sujetaron para que no se moviera, sus brazos rodearon mi cuello y me acercó a su boca. El calor de la noche no se comparaba con el calor que emanaba de ella, me enloquecia el aroma de excitación que brotaba de sus poros. Lo que me urgia a poseerla.
Me quité el sacó y lo acomodé en la suave arena, detrás de la roca, para nuestra buena suerte, nadie estaba alrededor. Y la acosté entre besos y caricias.
-Te necesito Ana… no sabes cuanto…-murmuré a su oído mientras ella me regalaba gemidos desesperados de placer.
Su ropa desapareció, igual que la mía, a los pocos segundos, de la falda y el TOP que llevaba no quedó más que su hermosa piel canela. Suave, calida y blanda, mientras ella suspiraba entre mis brazos, mi boca besó cada centímetro de su piel, mordiendo con delicadeza su cuello, sus senos delicados y hermosos, la suavidad de su vientre me urgía a tomarla.
Besé su boca con pasión, mientras mi mano bajaba por su vientre hasta llegar a su intimidad. Hizo un pobre intento de detenerme, pero leía en su mente que quería que siguiera.
-mmm, estas mojada…creo que requieres de mi atención especial.-Y ella ahogó un grito cuando la lengua fría de Edward se entibiaba ante aquella zona de fuego. Ana después de unos minutos de lenta y deliciosa tortura, se retorció entre espasmos de placer. Su primer orgasmo. Apenas podía respirar, cuando Edward se posó en ella.
-Ahora si estas lista para mi-y lenta, muy lentamente entré en ella. Era algo complicado no usar mi fuerza normal, porque podría matarla. Sin embargo parecía que podía controlarla. Y ella era simplemente deliciosa… su aroma me intoxicaba, su piel me contagiaba su fuego, y al parecer mi toque frío, aumentaba su calor.
Cuando por fin estuve dentro de ella, me sentí muy bien, experimentando sensaciones que cada vez me iban gustando mucho mas. Entonces empecé a moverme, lentamente, mientras ella se retorcía de placer entre mis brazos.
Una deliciosa fricción empezó. Ella gemía cada vez más alto, mientras yo proseguía, sus piernas se enredaron en mi cintura permitiéndome ahondar mas en ella.
-Más… por favor… no te detengas….-alcanzaba a decir entre suspiros Ana. Haciéndome sentir su deliciosa intimidad como se estrechaba en mi.
¡EDWARD!-gritó mi nombre en el clímax total, su cuerpo se estremeció ante lo tempestuoso de su orgasmo, oír mi nombre motivó que el mío se desencadenara.
Apenas podía respirar, pero ella estaba más que feliz. Y quería más.
Claro que la complacería.
Comencé a besarla de nuevo en la boca mientras sus manos iban ya sin ápice de vergüenza o pudor hacia mi vientre. Sentí sus deliciosas manos estrujaban mi virilidad haciéndome sentir sensaciones inigualables de placer. Y eso merecía una recompensa.
La tomé en brazos y la cargue, hasta recargarla en mi, era ligera como una pluma lo que no supuso molestia alguna para mi.
Cuando estuve dentro de ella. Gritó enardecida de deseo. Y comencé a levantarla y dejarla caer sobre mi miembro. Una y otra vez hasta sentir como ella llegaba de nuevo al limite.
Entonces después de todo aquello, también llegué al éxtasis. Había sido delicioso.
Ella se durmió en mis brazos, agotada de tanta pasión. No se dio cuenta de que Alice me había llamado diciéndome que mi volvo estaba cerca de ahí, con ropa limpia para mi. Envolví a Ana en una frazada y la llevé en el auto a su casa, sabia donde vivía, sabia toda su vida. Y entonces se me ocurrió una idea.
La subí a su recamara sin que me vieran porque de hecho todos dormían, era una suerte que ella tuviera su recamara con ventanal, así que la abrí y después entré con ella en brazos. Y después salí.
Al día siguiente en la escuela, (obviamente pensado por mi para ayudarla) llegó un mensajero de paquetería.
Ana POV
Desperté y estaba en mi recamara, entonces todo había sido un sueño. Me enojé pero despues sonreí, era el mejor sueño que había tenido en toda mi vida. Resignada, fui a la escuela. Y estaba con mis amigas, quienes me molestaban a cada rato por no tener galán.
-Disculpen busco a la señorita Ana C.-mis amigas me vieron al mismo tiempo y el mensajero sonrió.
-¿Es usted señorita?- mis amigas respondieron.
-Si, es SEÑORITA, todavía y por el resto de su vida. Lo que hizo que me sonrojara.
-Firme aquí por favor.-firme y me entregó un paquete pequeño. Todas se arremolinaron en torno a mi y la cajita. Poco a poco la abri. Una tarjeta estaba ahí y una preciosa caja de terciopelo negro.
-Yo la leo-me la arrebato Margarita para leerla en voz alta.
Esto es un pequeño obsequio como agradecimiento por la ardiente y deliciosa noche que me hiciste pasar.
Eres deliciosamente irresistible.
E.C.
Todas en silencio voltearon a verme, ya había abierto la cajita que contenía un hermoso anillo donde un hermoso topacio brillaba con destellos al sol.
Nadie volvió a burlarse de mi. Y yo estuve feliz de comprobar que no fue un sueño.
Espero les guste el capitulo, ya saben dejen comentarios por favor que eso me hace feliz y no les quita mucho tiempo. Ya saben si quieren capitulo con cualquier Cullen Avisenme y mandenme sus caracteristicas.
Mil gracias a: Day mil gracias por comentar hermosa.
Besos
