Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.

Cap.5 FATIMA

Esto de ser un "Casanova" como decía Emmett, no era en absoluto molesto, era algo tan excitante casi como ir de cacería.

Ahora ante el caudal de posibilidades abierto ante mi. Sabia que podía hacer "muchas cosas" con ellas. Ya había pasado unos días después de lo de Paky, que quedó muy sorprendida cuando al dia siguiente a su casa le llegó un enorme ramo de rosas rojas y un anillo con un ópalo. Era hermoso. Su pareja no dijo absolutamente nada. Yo sabia que las cosas se habían "o las había" arreglado entre ellos.

Era de dia, y estaba completamente nublado a punto de llover. Ahora tenia varios departamentos en varios lugares. Y ciudades. "Uno nunca sabe"-rezaba el dicho. Y era cierto.

Quería alejarme un poco de mi familia, pues con esta nueva faceta, Esme estaba escandalizada, y ni que decir de Rosalía. Mi padre y mis hermanos me entienden, al igual que Alice.

Iba manejando cuando empezó a llover, prácticamente se caía el cielo. Y me detuve en un alto, casi no había tráfico. Pero me llamó la atención una joven que iba corriendo desde dos cuadras atrás para poder alcanzar el autobús, que finalmente no alcanzó. Maldijo por lo bajo y me dio risa. Ahora estaba en la parada del autobús, llovía mas fuerte, y pescaría un resfriado si no hacia algo pronto.

-Hey… gustas que te de un "ride"- la había visto correr y para los estándares humanos, tenia velocidad y eso me gustó.

-e… pues…-miró hacia todos lados pero todo estaba desierto. Se veia indecisa.

-No te preocupes te llevo a donde quieras… pero decide pronto porque pronto tendrás que nadar si sigues ahí…-mi comentario le hizo gracia y aceptó.

Bingo.

Subió al carro y su aroma era muy dulce, combinado con la lluvia. Sonrió y se quitó la capucha que llevaba dejándome ver sus ojos ligeramente rasgados, de piel blanca y un coqueto lunar a la izquierda del labio superior.

"Es muy atractiva"-de inmediato un aroma conocido por mi, comenzó a inundar el auto.

"Wow, esta guapísimo este chico, debe ser rico por el tipo de carro que trae, bueno así anduviera a pie, me encanta, jamás le podría decir que no si me pidiera algo. Ojala me lo pida"-pensó ella y me dio gusto saber que ya éramos dos.

-Si gustas puedes pasar a mi departamento a secarte un poco, si no te importa-faltaban tres calles para llegar y leí en su mente que primero estaba sorprendida y luego fascinada. Me diría que si.

-Claro, si no es mucha molestia para ti.

-En absoluto, será mi buena acción del dia, por cierto me llamo Edward, Edward Cullen-dije con una sonrisa torcida. Haciendo que su corazón comenzara a latir frenético.

-Yo soy Fátima Meyer.

-Lindo nombre, sexy… Fati…me gusta.

En menos de dos minutos llegamos, ella se sorprendió porque era un edificio lujoso, pero si me iba a divertir con humanas y ellas me proporcionarían placer, lo menos que podía hacer, era hacerlas sentir cómodas.

Bajé del carro y de inmediato le abrí la puerta, lo que ella se sorprendió pero le gusto. Iba completamente mojada.

"Y en unos minutos, estará mucho muy mojada"-ese pensamiento me excitó. Caminé junto a ella y entramos al departamento.

-Wow, es precioso.-dijo ella mirando arrobada todo, no era la gran cosa para mi, pero ella veía todo fascinada. Fui directo a prender la chimenea, necesitaba que se calentara un poco.

-Ahí esta el baño, podrás encontrar una bata en lo que se seca tu ropa. O te hará daño.-ella me miró embelesada y sin decir palabra fue al baño.

-"Dios mío es guapísimo, caballeroso, amable… ¿no será un asesino en serie?"-su comentario mental casi me hizo soltar una carcajada, tuve que ponerme la mano en la boca para sofocar el ruido de mi risa.

-"Ojala, se fijara en mi, si me pidiera acostarme con él, no lo pensaba dos veces, jamás he visto a un hombre así de guapo. Y me imagino que ha de tener suerte con las mujeres…-Claro que si, ella era la prueba de ello.

Fue entonces que ella decidió bañarse. Y para mi fue genial. Era una estupenda idea.

El agua caliente formó una bruma, mientras Fati se tallaba con la esponja y el shampú para cuerpo. Cuando entré, la calida onda de su aroma me golpeó de lleno, haciendo que mi cuerpo se excitara violentamente.

"Ojala estuviera aquí conmigo, y pudiera acariciarme"-fue lo que pensó.

-Aquí estoy Fati-ella pegó un brinco por el susto y solo sonreí, la neblina del baño cubría mi cuerpo, hasta que al acercarme un poco ella notó que estaba desnudo.

-¡Oh!-gimió al ver que le gustaba demasiado lo que vio. Y entonces se lanzó a mis brazos. Su beso demandante me encantó, y profundicé el beso. Mis manos comenzaron a recorrer su cuerpo firme y con músculos algo pronunciados.

"Atleta…mmm… veamos si de verdad esta en buena condición"

Sus gemidos hacían mas deliciosa la ducha. Mientras la acariciaba con placer. Mis manos fueron directo a su intimidad.

-mmm, estas húmeda. Creo que te ayudaré un poco.-Y sin previo aviso, un dedo se introdujo en su intimidad, haciendo que Fati gritara de placer. Mientras frotaba su intimidad, ella frenética besaba mi cuerpo, era una sensación deliciosa, cuando metí dos dedos, ella gimió placenteramente, para ese momento, el agua caliente nos había cubierto por completo. Habia tenido su segundo orgasmo. Sin embargo tenia otros planes.

-Creo que ha sido ya suficiente de la regadera.-La cargué en mi brazos y la llevé a la recamara, donde la calefacción había hecho maravillas, aunque creo que Fati hubiera derretido un iglú sin el menor esfuerzo.

-Mmm, muy húmeda-le susurré al oído mientras ella se arqueaba de placer. Entonces recorrí su hermoso cuerpo hasta que llegué a su intimidad. Donde con presteza mi lengua paladeo su sabor, y ella jadeó fuertemente mientras sus manos agarraban mi cabeza, sorprendida y excitada.

-No… por…favor…-la miré con el deseo en los ojos.

-Entonces pídeme que me detenga Fati…-y volví a hundirme en ella.

Ella gritó de nuevo pero fue un grito lleno de placer, arrebatado, delirante.

Estuve unos minutos asi, hasta que después de su segundo orgasmo, estaba lista para mi.

-Ahora Fati, vas a ser mía-y de un solo empuje, estuve dentro de ella, mis manos volaron a sus caderas y las apresaron, mi cuerpo pese a estar sobre de ella, no cargó ni un gramo mio.

Sus gemidos eran ahogados en mi boca, mientras un suave vaivén comenzaba. Sus gemidos me llenaban los oidos, era lo más excitante que pudiera escuchar.

-Ed…ward…-escuchar mi nombre me excitaba demasiado. Era algo unico.

-Sigue… por favor…-ella ya había tenidos dos orgasmos e iba por el tercero aquí en la cama, sin contar los de la ducha.

Habian pasado algunas horas, y yo me encontraba al borde de un delicioso orgasmo.

-Por favor… mas rapido-eso disparó mi placer, me moví rapido como lo pidió y segundos despues, sentia su intimidad apretarme de manera enloquecedoramente placentera.

-¡EDWARD!-gritó Fati en pleno orgasmo, y luego la besé intensamente.

Siguió mi orgasmo. Y debo decir que fue realmente sensacional.

Nos quedamos un rato quietos en lo que se controlaban nuestras respiraciónes, despues de eso, me levanté. Haciéndola suspirar al mirar mi cuerpo desnudo. Y le ofrecí ropa seca, porque la suya estaba demasiado mojada.

-Es de mi hermana Alice, no se molestará.-Fati asintió aún extasiada y se fue al baño a cambiarse.

Podía escuchar todos los superlativos que me dio, y eso me hizo sentir orgulloso, estaba teniendo mucha practica en esto y me encantaba.

Después de eso, la llevé hasta su casa, donde antes de bajar, me dio un beso muy dulce.

Bajó mientras yo tenia toda la información que necesitaba.

Al dia siguiente, recibió por mensajería un anillo de oro con una esmeralda. Con una tarjeta al lado de la cajita.

"Definitivamente estas en muy buena forma"

Gracias

E.C.

Fati gratamente sorprendida se colocó el anillo en su dedo. Y no se lo volvió a quitar.

Era un recuerdo de su encuentro con Edward Cullen.

El siguiente turno es de:

-Roxeth

-Isabel

-Pame- si te voy a hacer el capi con Jacob.

-Gissy

-Andrea

Ya saben el orden, no desesperen, me atrase un poco pero ya me pondré al corriente.