Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.
ESPERO LES ENDULCE EL FIN DE SEMANA.
BESOS
Cap.7 CRUZANDO EL RIO (MARIA ISABEL)
Había ido de paseo al río, era un día luminoso y me apetecía caminar, llevar las cosas con calma, habían sido días intensos. Y caminé sin rumbo junto al río. El sonido del agua era relajante para mi. Al igual que el canto de los pájaros.
Me sentía sumamente excitado, tenia dos semanas sin salir, y la verdad se estaba haciendo un hábito muy agradable. Alice sabiendo que camino había tomado, me apoyo. Y para ser sinceros, me sorprendí muchísimo, cuando le había dicho a Jasper que quería una vacaciones acompañada de Esme. Aunque en el fondo me había impresionado el ver en sus pensamientos a otro vampiro de Europa. Jasper tal vez no sepa ó ame demasiado a Alice para dejarlo pasar, no sabría que pensar.
Llegué hasta un hermoso árbol que me protegía del sol. Me tumbé ahí y cerré mis ojos para recordar las intensas sesiones de sexo que había tenido con varias hermosas mujeres, ahora entendía muy bien a los libishomen. Y creo que me había convertido en uno, pero para ser francos ¿Sufriría de por vida, cuando hay muchas mujeres que quieren darme placer? La respuesta es no. No es justo privarlas ni privarme del placer. Con esos pensamientos mi excitación aumentó.
Estaba con esos mórbidos pensamientos cuando una hermosa joven llegó al río. No moví un músculo, me quedé quieto. Admirando su figura.
La joven se veía bastante acalorada, la parecer había caminado muchísimo, por lo que volteó hacia todos lados y al no ver a nadie, se comenzó a desvestir, confieso que adoré esa parte, y cuando por fin estuvo desnuda, se arrojó al río. La contemplé arrobado durante unos minutos mientras ella disfrutaba del agua, fue entonces cuando se me ocurrió una idea. Sin que para nada notara mi presencia, salí corriendo a buscar algunas cosas. Minutos después regresaba con todo lo necesario. Y a velocidad vampírica dejé las cosas justo como quería.
Luego, me desnudé y me lancé al río, no estaba hondo, pero era ideal la altura del agua, el dia en realidad estaba muy caluroso. Y ella no se dio cuenta aún de mi presencia. Cómo un tiburón, fui por debajo del agua acercándome poco a poco a ella, mientras admiraba su precioso cuerpo, no era delgada, pero tampoco muy llena, era la justa medida, su largo cabello color castaño se movía en el agua como si fuera un velo delicado, sinuoso, excitante,
"El agua fría es deliciosa, parece como si fuera una caricia sobre mi cuerpo, la corriente de agua a pesar de no ser fuerte, me da esa sensación tan … placentera…"-un suspiro salió de su boca y mi excitación aumentó. Le gustaba el frío. Entonces disfrutaría lo que venia para ella.
-Espero disfrutes el agua tanto como yo…-Ella dio un grito de sorpresa y se levantó apresuradamente, pero olvidó que estaba desnuda y pude contemplar a satisfacción su hermoso cuerpo. Al momento de darse cuenta, se sonrojó y se cubrió con sus manos.
Me levanté y pasé por donde estaba un rayo de sol. Mi piel brilló. Y ella se quedó deslumbrada al verme. No dejé de verla mientras ella admiraba el brillo de mi piel y luego recorrió mi cuerpo mientras yo me acercaba a ella.
-No eres… real-me dijo con un jadeo.
-Deja probarte que lo soy-y la tomé por la cintura y la besé delicadamente.
"Dios bendito, esto es el paraíso, no es cierto"
"Besa increíble, ojala no se detenga."
-No me detendré a menos que tu lo quieras-le murmuré al oído, mientras mi boca seguía la línea de su cuello, hasta su clavícula
Pero ella sólo se aferró más a mi cabello. Lo que me hizo sonreír.
Mis manos siguieron su propio camino mientras la jalaba hacia la parte central de río, donde estaba un poco más hondo, era genial que esta parte no estuviera transitada, y que fueran muy pero muy escasos los que pasaran por aquí, porque lo que haría a continuación seria bochornoso en presencia de alguien, sobre todo para María Isabel.
Ella seguía con los ojos cerrados, temblando de placer, lo que me excitó aún más si eso era posible.
-No te preocupes. Sólo disfruta…- le murmuré en el oído y luego para su sorpresa me hundí en el agua, no pude evitar sonreír cuando escuché el grito de placer que dio al sentir mi boca en su intimidad. Yo estaba bajo el agua y estaba paladeando su delicioso sabor. Ella se retorcía de placer entre mis manos, ya que no podía sumergirse pues no aguantaría mucho tiempo sin respirar. Mis manos fueron codiciosas a sus pechos, los cuales tomé delicadamente y mis pulgares rozaban sus erectos pezones, los cuales ya estaban duros por la excitación.
"No puede ser… esto es el cielo…"
Sus pensamientos me llenaban de orgullo, estaba haciéndolo bien. Mi lengua se deslizaba de afuera hacia adentro, cuando ella comenzó a convulsionar de placer, mi lengua siguió moviéndose dándole todo el placer posible.
Cuando ella dejó de respirar agitadamente, salí del agua y ella se abalanzó a mis labios.
Nos fundimos en un beso ardiente, mientras la alcé para dejarla caer suavemente en mi.
Nuestro jadeo simultaneo precedió a suspiros y gemidos de parte de ella. Esa música me encantaba, era como una sinfonía de placer. Y yo dirigía esa sinfonía. Eran movimientos suaves y cadenciosos para no lastimarla, sin embargo ella quería que fuera más rápido. La complací.
-Abrázame más fuerte… por favor-y así lo hice ganándome otro orgasmo de ella.
Ahora podía poner atención en sus preciosos senos, los cuales lamí y chupé a mi antojo, mientras me mecía cada vez más rápido en ella.
Sujeté sus caderas para tener mayor profundidad en ella y fue una sensación exquisita, sabia lo que venia a continuación. Sin poder controlarme más, embestí fuertemente dentro de ella, haciendo que mis movimientos nos llevaran de nuevo a la gloria.
Su grito de placer se combinó con el mío. Y después de unos segundos de calma, la llevé en brazos fuera del río.
La deposité en la manta que había traído y la cubrí con otra manta, para que no tuviera frío. Aunque recordé que le gustaba, no quería abusar.
Cuando despertó rato después, seguía sin creer lo sucedido. Sin embargo, había comida ahí. Y una nota junto a una pequeña cajita.
"Fue una fantasía hecha realidad.
Gracias María Isabel"
p.d. espero te guste el regalo.
Y después de leer la tarjeta, abrió impaciente la cajita encontrándose con un hermoso anillo de oro, donde refulgía una hermosa esmeralda.
Cuando se fue del río. Volvió su rostro hacia el bosque, maravillada, feliz y complacida.
-Pronto visitaré el río... Me gusta el frío.-y con una sonrisa, se alejó de ahí. Con el anillo en su dedo anular.
Bien aquí esta un capitulo más, el siguiente será con Jacob Black. Y bueno, la lista sigue creciendo. Sólo ténganme paciencia chicas, y tendrán su capitulo. Ya tenemos más chicas esperando turno.
El siguiente es de :
-Pame
-Gissy
-Andrea
-Rose
-Andrea
-Bea
-Mimabells
-Nessy (Isabel)
-Cinthia
-Anfitrite
Mil gracias a: mil gracias por comentar hermosas.
Besos
