Capitulo 2: Una extraña felicitación de cumpleaños

Al día siguiente amanecía un poco nublado, parecía como si fuese a llover y a caer una "buena". Una chica de cabellos azabaches estaba acostada en su cama, tapada casi toda al tener frio; ella dormía.

Su reloj indicaba las siete de la mañana y con ello el despertador comenzaba a sonar. Ella saco la mano de entre las sabanas y apago el despertador; luego volvió a darse la vuelta para seguir durmiendo.

Estuvo así hasta que después de unos quince minutos se oyera su madre llamándola.

__ ¡Kagome! ¡El desayuno está listo! – Decía su madre desde la planta baja pensando que su hija ya estaba despierta.

Kagome se movió en su cama nuevamente abriendo sus ojos chocolates, miro a toda a la habitación y luego se estiro. Su ojos al final miraron el reloj de su mesa de noche viendo que eran las siete y casi veinte.

__ Mm… aún es temprano… - Cerró los ojos y al cabo de un minuto los abrió de golpe - ¡¡¡¡¡AHHHHH!!!!! ¡¡¡Se me va a hacer tarde!!!

Se levanto de su cama a toda prisa y se metió en el baño. Al cabo de unos diez minutos estaba vestida con su uniforme del instituto; la falda verde y su camisa de manga larga blanca.

Fue a su escritorio y metió todos los libros en su mochila, entonces se fijo en la pluma negra que estaba al lado de ella.

__ Es cierto… ayer… ese chico… el famoso ladrón de joyas me salvo la vida de unos matones… ¿Cómo se llamaba? ¡Ah sí! Dark… - Pensó Kagome mirando esa pluma y luego de un momento volvió a oír a su madre - ¡¡AHH no tengo tiempo para entretenerme pensando!!

Cogió su mochila, salió de la habitación y bajo corriendo a toda prisa las escaleras. Al llegar al piso de abajo fue a la cocina y viendo que el desayuno ya estaba listo se sentó; y comenzó a comer a toda prisa.

Su hermano y su abuelo la miraban con una gota en la cabeza.

__ Hermana te vas atragantar de comer tan rápido – Decía Souta mirándola con una gota en la cabeza.

__ Es que tengo prisa ¡Voy a llegar tarde! ¡Ah! ¡Termine! – Levantándose rápido para ir a fregar los platos.

__ ha hecho un record en comer tan deprisa – Decía sorprendido el abuelo de Kagome.

La madre de Kagome se levanto y fue hasta Kagome.

__ Deja que lo friegue yo hoy hija, hoy es un día muy especial – Sonriendo tiernamente.

Kagome la miro.

__ ¿Un día especial? – Extrañada olvidando las prisas que tenía.

Souta comenzó a reírse.

__ Jajajaja Hermana como puedes haberte olvidado de este día, jajajaja – Decía Souta partiéndose de la risa.

Kagome lo miro media enfadada.

__ ¡No te rías! ¡¿Pero qué día es hoy?! – Comenzando a enfadarse más porque quería saber ya.

El abuelo suspiro.

__ Kagome ¿Cuántos años tienes? – Dijo su abuelo con los ojos cerrados.

Kagome se calmo mirándolo extrañada.

__ Vamos abuelo tu sabes que yo tengo ya 17… 17… - Entonces se quedo callada un buen rato, comenzaba a entender.

Su madre sonrío.

__ Parece que ya te has dado cuenta hija mía, hoy es 10 de Mayo… tu cumpleaños… cumples ya los 18 años – Sonriendo tiernamente.

Kagome se quedo en estado de SCHOCK

Souta se comenzó a reír mucho más.

__ Jajajajaja esto es increíble se olvida hasta de su propio cumpleaños Jajajajaja – Al momento sintió un dolor en la cabeza al Kagome darle un pequeño coscorrón en la cabeza - ¡Au! Estar tanto tiempo con Inuyasha te está afectando hermana

Kagome le saco la lengua y miro ya luego a su madre.

__ ¡Anda es cierto! Jeje se me había olvidado… con lo de viajar a la época antigua, venir a mi época de nuevo y luego los estudios… me ha hecho olvidar este día – Con una gran gota en la cabeza.

Su abuelo movió la cara de un lado a otro.

__ Jeje bueno lo importante Kagome es que… ¡Felicidades! – Dijeron ahora todos sonriendo.

Kagome tuvo un leve sonrojo en las mejillas.

__ Gracias – Sonriendo.

__ Por cierto hermana… ¿No tenias prisas? – Dijo Souta con una sonrisa divertida de molestarla.

Kagome entonces se acordó porque antes tenía tanta prisa.

__ ¡¡Ahhh!! ¡Con todo esto se me ha hecho aún más tarde! ¡Adiós a todos! – Cogiendo su mochila y yéndose a toda carrera.

Souta y el Abuelo suspiraron.

__ Por cierto Souta hijo, si no te apuras tu también llegaras tarde – Dijo su madre sonriendo tiernamente.

Souta puso cara azulada.

__ ¡Ah! ¡Es cierto! ¡Yo también me voy! ¡Adiós familia! – Cogiendo su mochila y yéndose corriendo a toda carrera.

__ Dice cosas a su hermana pero luego él es igual…si es que está familia es – Dijo el abuelo suspirando.

Tsunumi que así se llamaba la madre de Kagome y Souta tan solo sonrió tiernamente y se dedico a empezar las tareas de la casa ya.

Mientras Kagome iba corriendo de camino a la escuela; durante su carrera vio que Souta iba detrás de ella y que luego se despedía yendo por otro camino.

Al final llego justo a tiempo cuando la sirena sonaba y se paro en la entrada de su clase para poder recuperar aire.

__ Ayy… estoy asfixiada… creo que he logrado el record de corredora… ayy – Con una cara de gran agotamiento.

__ ¡Buenos días Kagome! ¡Felicidades! – Decían tres voces detrás de ella.

Kagome se volvió a poner bien y se viro a haber a sus tres amigas; Eri, Yumi y Yuka

__ Gracias chicas – Sonriendo alegremente.

__ ¿Cómo estás de la operación que dijo tu abuelo que te hicieron porque tenías algo extraño? – Dijo Yumi.

A Kagome le salió una gota en la cabeza.

__ Ja-ja-ja-ja… ya estoy bien… no fue nada grave – Decía ella con una risa nerviosa.

Sus amigos dijeron que se alegraban, entonces se oyó la voz de un chico.

__ Hola Higurashi, cuánto tiempo. ¿Cómo estás? Tu abuelo me dijo que tenías Alzheimer pero que se te quitaba en unas semanas

__ ¡¡¿¿ALZHEIMER??!! ¡Abuelo! ¡Pero qué clases de enfermedades dices tú para ahora una adolescente de 18 años! – Pensaba Kagome ocultando su enfado con una sonrisa nerviosa.

__ Hola Houyo…Je-je-je… tranquilo… se me quito ya…

__ Ah, me alegro, igualmente te traigo este remedio, es muy bueno para la salud – Dándoselo.

__ Muchísimas gracias Houyo… no tenías que haberte molestado – Con una gota en la cabeza.

__ No es nada tranquila, además me gusta regalarte cosas… bueno me voy a mi clase Higurashi… ¡Adiós! – Yéndose a su clase.

__ Ayy Kagome deberías dejar a ese novio tuyo que es arrogante, orgulloso, celoso, etc y tener como novio a Houyo – Decía Yuka.

__ ¿Ehh? Etto… entremos en clase ya – Decía Kagome con una gota en la cabeza escapándose de ella y entrando.

__ ¡Kagome espéranos! – Decías las tres a la vez entrando junto con ella.

Después de unas 6 horas.

Kagome salía del instituto junto con sus amigas y se encaminaban a la hamburguesería que siempre iban. En el camino hablaban de todo y de cómo sería difícil la prueba de acceso a la universidad.

Después de tanto hablar llegaban a la hamburguesería, pedían cada una lo que quería y ya luego de que trajeran sus pedidos, comían.

__ Ays esperemos que aprobemos toda la prueba de acceso a la universidad – Decía Yumi suspirando.

__ Cierto, cierto – decían a la vez Yuka y Eri comiendo sus hamburguesas.

__ Ups… yo solo espero que apruebe la prueba… ahora tengo más tiempo pero… al faltar tanto por la época antigua me he perdido mucho… ays dios… que estrés… - Pensó Kagome.

Kagome suspiraba.

__ Jeje bueno dejémonos de hablar de eso, cambiemos de tema – Decía Yuka.

__ Tienes razón Yuka. Por cierto. ¿Sabéis que el ladrón llamado DM ha vuelto a robar? – Decía Eri

Kagome oyó y presto atención.

__ ah, ah sí. Dicen que esta vez robo un diamante o algo – Dijo Yumi.

__ Aysss a pesar de que sea un ladrón, creo que es muy guapo y parece muy gentil – Decía Eri con corazones en los ojos.

__ ¿Cómo puedes saber que es gentil si no lo has visto en persona? ¡Je! ¡Ese tío se cree que puede ligar a cualquier chica! ¡Además de que no escucha! - Dijo Kagome bebiendo su coca-cola.

Eri, Yumi y Yuka se quedaron mirándola sorprendidas.

__ Kagome… Hablas como si lo conocieras… en persona – Decía Yumi sorprendida.

Kagome se puso nerviosa cuando la oyó.

__ Yo y mi bocazas – Pensó, luego hablo – Jeje… bueno…

__ ¡¡¡¡LO CONOCES!!!! – Se levantaron las tres, haciendo que todas las personas de la hamburguesería las miraran.

__ ¡¡¡¡SHHHH!!!!! – Dijo Kagome para callarlas, nerviosa.

Las tres se sentaron y se acercaron a Kagome para que le contara.

__ Cuenta, Cuenta Kagome – Dijo Eri.

__ Bueno… la verdad es que lo conocí ayer… yo venía de comprar unas cosas para la cena y entonces me atacaron unos matones. La verdad es que me asuste algo y cuando creí que no saldría de eso… el apareció golpeándolos y salvándome…

__ ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡KIAHHHHH TE SALVO LA VIDA!!!!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡QUE SUERTE TIENES KAGOME!!!!!!!!!!! – Dijeron las tres gritando, haciendo que otra vez toda la tienda les miraran.

__ Bajen la voz por favor – Con una gota en la cabeza.

Después eso cada una se despidió aunque antes de irse Kagome les rogó que no dijeran nada de lo que había dicho a nadie y ellas le juraron que no dirían nada.

Kagome de camino a su casa pensó en celebrar su cumpleaños con sus amigos de la época antigua así que compro unas cosas en la tienda y ya luego si se encamino a su casa.

Al llegar primero comió en su casa y abrió sus regalos. Le regalaron mucha ropa y un arco por si quería entrenar con él cuando regresaba a su época.

Después ella se despedía diciendo que vendría a la noche y se tiraba sobre el pozo para ir a la otra época.

En la época antigua/ Sengoku

Todos se encontraban en la cabaña de la anciana Kaede, aunque ahora, Sango, Miroku y junto a Shippo tenían una cabaña nueva para ellos.

Se encontraban tomando el té Sango, Miroku y Kaede. Shippo se comía una piruleta que aún tenía de las que Kagome le regalo e Inuyasha estaba acostado.

El entonces de repente sintió el aroma de Kagome y se levanto rápido para salir corriendo.

__ Valla… parece que la señorita Kagome vino antes de lo esperado – Dijo Miroku sonriendo.

__ Si… aunque bueno… hoy tiene que ser más especial al ella venir – Decía ahora Sango.

Shippo los miro extrañado.

__ ¿Por qué es especial hoy? – Decía Shippo.

__ Porque hoy es el cumpleaños de Kagome, cumple 18 años – Dijo Sango sonriéndole.

Kaede los miro.

__ Oh cierto. Que rápido ha pasado el tiempo… ya con este… llevamos 4 años de haber conocido a Kagome – Dijo Kaede recordando cuando Kagome apareció por primera vez.

Miroku, Sango y Shippo asintieron sonriendo.

Mientras Inuyasha corría hasta llegar al pozo y estiro la mano hacia abajo, al momento sentía que esa mano era correspondida y que Kagome salía del pozo con la ayuda de él.

Ella lo miro sonriendo y el también.

__ Bienvenida nuevamente… Kagome – Dijo Inuyasha sonriendo.

Kagome le sonrío.

__ jeje hola Inuyasha, has sido rápido esta vez – Sonriendo.

Inuyasha tan solo se rasco la cabeza un poco sonrojado.

Kagome tan solo sonrió con gracia.

__ Bueno… necesito que me ayudes… traigo cosas para celebrar hoy – Sonriendo.

Inuyasha fingió que no sabía a qué se refería.

__ ¿No sabes qué día es hoy? – Mirándolo extrañada ya que ella le había dicho cuando era su cumpleaños y que justo hoy no se acordara.

Inuyasha negó, sacando las cosas del pozo pudiéndolo llevar el solo.

Kagome suspiro un poco triste y fingió con una sonrisa.

__ Bueno es para celebrar que hoy venido y que…. Que… he aprobado un examen – con una gota en la cabeza, era lo primero que se le vino a la mente.

__ Valla… pues vamos entonces – comenzando a caminar.

__ ¡Espera! – Dijo Kagome corriendo alcanzándole.

En el camino iban en silencio, Kagome se encontraba un poco despistada al estar triste que Inuyasha se olvidara. En casi todo el camino suspiro e Inuyasha la miraba de reojo.

Al llegar estaba todo en silencio, parecía como si no hubiese nadie en la aldea.

Kagome se asombro.

__ ¿Dónde está todo el mundo? – Decía ella extrañada.

Inuyasha sonrío.

__ Pues salen cuando yo les avise así que… ¡¡¡¡SALIR TODOS KAGOME ESTÁ AQUÍ!!!!

Entonces todo el mundo de la aldea hasta Sango, Miroku, Shippo, Kirara y Kaede salían dando aplausos todos. Entonces todos gritaron.

__ ¡¡¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS Y ANIVERSARIO KAGOME!!!!! – Decían todos muy contentos.

Kagome se quedo muy asombrada por la sorpresa de que toda la aldea la felicitara así pero después no pudo evitar las lágrimas al estar contenta de que fuera tan especial para esa aldea.

__ Bueno que… ¿Te gusta la sorpresa? Jeje ¿creías que me iba a olvidar de este día tontita? – Dijo Inuyasha sonriendo.

Kagome lo miro y entonces se lanzo a sus brazos, abrazándolo.

__ Gracias Inuyasha ha sido la mejor sorpresa que he tenido ahora en estos 18 años… ¡muchísimas gracias!

__ Me alegro que te guste… aunque no solo yo lo pensé, el resto de la aldea también lo pensó.

Kagome dejó de abrazarlo y miro a todos.

__ Gracias a todos… pero… ¿Por qué también aniversario?

Kaede se adelanto entre todos.

__ Pues porque mi niña han pasado ya 4 años desde que apareciste en esta aldea y eres muy especial para nosotros – Decía Kaede sonriendo tiernamente.

__ Ya veo… Pues… muchísimas gracias a todos – Sonriendo con alegría.

__ Bueno… ¿vamos a celebrarlo? – Decía Miroku.

__ ¡Si vamos que tengo un hambre! – Dijo Inuyasha.

Todos le miraron.

__ ¿Qué pasa?

Entonces todos se rieron mientras que Inuyasha se enfadaba que no le respondieran y de que enzima se pusieran a reír todos.

Después de eso la aldea celebro una gran fiesta gracias a la nueva tecnología que Kagome trajo.

Todos se lo pasaban muy bien, algunos se emborrachaban, algunos comían como Inuyasha, otros bailaban, etc.

Después dieron un descanso a la celebración para dar algún regalo a Kagome. Kaede le regalo un traje de sacerdotisa distinto al traje normal de sacerdotisas. La parte superior era el kimono normal de sacerdotisa pero luego la parte de abajo del kimono no era un pantalón sino una falda verde.

__ Como sé que te gusta usar estás faldas como tu las llamas, he diseñado una para que puedas moverte libremente como haces con tu uniforme – Dijo Kaede sonriendo.

__ Gracias Kaede, me gusta mucho – Dijo Kagome sonriendo.

Luego le toco el turno a Miroku que le dio una pulsera que decía el que le ayudaría contra los malos espíritus. Sango le regalo un arco hecho por ella misma.

__ Está formado como mi Hiraikostu, de armaduras y huesos de demonios, te dará mucho poder cuando lances una flecha – Dijo Sango

__ Oh gracias Sango, me gusta mucho, jeje con esté ya van 2 arcos – Riendo un poco pero sonriendo alegre.

__ Yo no tengo Kagome… pero si tengo algo… ¡Te quiero! Y eso es lo más importante – Dijo Shippo alegremente tirándose sobre Kagome abrazándola.

__ Ohhh Shippo, si eso es lo más importante, yo también te quiero mi pequeño – Abrazándolo también.

Luego le toco el turno a Inuyasha que estaba nervioso.

__ Yo Etto… Kagome… no sabía que regalarte… lo único que tengo es esto… espero que te guste – Dijo Inuyasha sonrojado, sacando un ramo de flores muy bonito

Kagome miro muy ilusionada el ramo de flores, cogiéndolo y oliéndolo.

__ Mm que rico huelen… Gracias Inuyasha… da igual que sea poco… es bonito y además… mi más grande regalo que me has dado es acordarte, por lo que no te preocupes – Sonriéndole con una gran ternura.

__ Kagome… - Dijo Inuyasha muy sonrojado pero asintiendo.

Después de eso la fiesta seguía hasta ser muy tarde, ya era hora de terminar por lo que todos recogían y se iban a sus cabañas a descansar.

Kaede, Miroku, Sango y Shippo se despedían de Kagome deseándole suerte en sus exámenes y se iban cada uno a su cabaña.

Inuyasha y Kagome fueron juntos de camino al pozo, Kagome le contaba que se había divertido mucho y que estaba muy feliz e Inuyasha le respondía que se alegraba, que si ella era feliz el también lo era.

Al llegar al pozo se miraron.

__ Bueno… ya nos veremos… Ten cuidado en tu época Kagome… aún así allí también ahí peligros – Dijo Inuyasha.

__ La verdad es que si… como cuando ayer me atacaron esos matones – Con una gota en la cabeza y luego se dio cuenta de lo que dijo, tapándose la boca, pensando – ¡Otra vez yo y mi bocaza!

__ ¿¡Eh!? ¡¿Te atacaron unos matones?! – Sorprendido pero preocupado.

__ Si tranquilo, no me paso nada… en verdad… me salvo alguien…

Inuyasha suspiro aliviado aunque se pregunto quién sería ese alguien pero ahora no preguntaría, no le dio mucha importancia.

__ Kagome siempre atraes al peligro, espero que la pulsera de Miroku pueda contra tu mala suerte contra el peligro – Con una gota en la cabeza.

__ Si eso espero yo también – Riendo un poco

__ Pero en serio Kagome… ten mucho cuidado ¿sí? – Preocupado.

__ Lo tendré tranquilo y tú también eh. Que te metes también en líos. Bueno me voy y gracias por lo hoy Inuyasha… ¡Adiós! – tirándose dentro del pozo y desapareciendo en una luz azulada.

Inuyasha vio como ella desaparecía.

__ Adiós… - Luego él se quedo un buen rato y finalmente después se fue a la aldea de nuevo.

En la época de Kagome.

Kagome salía del pozo y luego salía del pequeño cuarto donde estaba el pozo, se iba encaminando hacia la casa cuando vio una pluma negra caer del cielo enganchada con una especie de sobre pequeño.

Kagome levanto su mano y lo cogió; abriendo el sobre y leyendo lo que decía.

Hola mi bella dama.

¿Sabes? Estás muy bonita este día.

La luz de la luna refleja con todo su esplendor tu bello rostro.

Desde aquí te veo como un ángel.

Un saludo.

DM.

Posdata: Mira hacia el árbol gigantesco.

__ ¿Hacía el árbol sagrado? – Entonces se dio la vuelta y miro al árbol; entonces lo vio en lo alto de una rama – Dark… - Sorprendida.

Esté saludo desde arriba, saco sus alas negras y bajo hacia donde estaba ella.

__ Hola preciosa, me alegro de verte de nuevo, como te dije en mi pequeña carta… estás hermosa bajo la luz de la luna – Cogiendo su mano y besándosela.

Kagome se sonrojo como un tomate.

__ Q… ¿Qué haces aquí Dark? – Sorprendida aún y sonrojada.

Dark sonrió mirándola.

__ Bueno venía… a felicitarte por tu cumpleaños y para traerte un regalo – Sonriendo.

Kagome se asombro aún más.

__ ¿Cómo sabes que es mi cumpleaños?

__ Jejeje yo es que lo sé todo preciosa – Guiñándole el ojo.

Luego vio que ella ponía una cara de extraña, supuso que ella pensaba que si sabría de todo.

__ Jajaja es broma Kagome… está mañana Etto… espíe un poco y vi que tu familia te felicitaba así que… he sido rápido en que darte para tu cumpleaños.

Kagome se sorprendía aún más pero luego sonreía.

__ Gracias… Dark… no tenías porque molestarte… - Decía ella sonrojada mirando hacia el suelo, pensando – ¿Porque me siento así?... Mi corazón late tan solo así cuando se trata de Inuyasha… pero… esta vez no se trata de Inuyasha… ¿Por qué reacciona así con Dark?

__ Jeje no me molesta, más bien… en mi corazón no se… sentí algo extraño… como si fueses importante… aún no lo sé muy bien… pero… lo averiguare…. Bueno ven… te daré el regalo en otro lugar – Entonces sin que ella pudiera responder la cogió en brazos y alzo el vuelo.

__ ¡Dark siempre haces lo mismo! Ni me dejas responder – Dijo Kagome.

__ Jajaja es que si te dejo responder me dirás que no así que… adelanto las cosas – Riendo mientras reía.

Kagome lo miro primero con una cara y luego ella también río.

Dark volaba hasta llegar a lo alto de un monte, ya que detrás el templo de Kagome había una montaña y allí estaba todo el cielo despejado viéndose todo el cielo estrellado y la luna llena. Luego sobre el suelo estaba lleno de flores de margaritas, rosas, etc.

Kagome se quedo encantada con esa imagen.

__ Ohh que hermoso es esté lugar Dark – Dijo Kagome muy feliz, pensando – Es como la época antigua… se ve desde aquí el mismo cielo…

Dark sonrío.

__ Me alegro que te guste Kagome… esté es el primer regalo… la verdad es que… a mi me encanta esté lugar… es… muy relajante… es el único sitio en el que… me siento libre – mirándola sonriendo.

Kagome le miro extrañada.

__ ¿Libre? ¿Acaso no te sientes libre Dark? – Extrañada y preocupada.

__ Con los que trabajo… no me siento libre… pero bueno da igual, no hablemos de esto… ya me iras conociendo… y yo también te iré conociendo – Sonriéndole.

Kagome vio que quería el cambiar de tema así que acepto y le sonrió.

__ Por cierto, decías que esté era el primer regalo… ¿Cuál es el segundo? – Deseosa de ver cuál era el segundo

__ ¡Ah! Si cierto… se me había olvidado – Entonces saco una caja negra, parecía un pequeño joyero.

Kagome se entraño pero cogió el pequeño joyero y lo abrió. Con lo que había dentro la dejó muy sorprendida. Era un collar con un diamante en forma de corazón colgando, era muy bonito.

__ Dark… esto es mucho… además… ¿No lo habrás robado? – sorprendida.

Dark negó.

__ No… está joya no la he robado… este collar era… de mi madre… y quiero que lo tengas tú – El cogió el collar y enseguida se lo puso a ella – Te queda muy bien – Sonriendo.

Kagome estaba sonrojada.

__ Pero… si es de tu madre… debe ser especial para ti… deberías tenerlo tú… - Preocupada.

Dark volvió a negar.

__ Tenlo tú… contigo… se que estará a salvo contigo y que lo cuidaras muy bien… Kagome… o… es que acaso… ¿no te gusta?

__ Ohh claro que me gusta Dark… nunca… nadie me había regalado algo así… y bueno… si quieres que en realidad me lo quede… está bien… lo cuidare como si fuera un tesoro… como algo importante… como también una parte de mi… te lo prometo… - Sonriéndole.

__ Sé que lo harás… confió en ti… mi dulce Kagome… - Cogiéndola de la mano.

Kagome estaba sonrojada por la forma en que él le decía, pero ella también termino correspondiendo su mano y mirándole a los ojos. Sonriendo.

Después de estar los dos mirándose un rato y de hablar, pensaron que era hora de volver. Dark la llevo a su casa dejándola en su habitación.

__ Quédate también con él sobre y la pluma que te di antes… y buenas noches preciosa… que tengas dulces sueños – Dijo Dark sonriéndole.

Kagome le devolvió la sonrisa.

__ Por cierto… quería preguntarte algo… - Dijo Dark.

__ Dime – Respondió Kagome.

__ Mañana como es sábado… ¿te gustaría salir conmigo al cine y dar una vuelta?…

Kagome se lo pensó y luego pensó que no haría mal salir mañana un rato, no se iba a quedar todo el día estudiando.

__ Está bien – Dijo ella sonriendo.

Dark se alegro.

__ Bien… entonces mañana vendré a recogerte a las cuatro de la tarde, vendré por la puerta eh – sonriendo divertidamente.

__ Jajaja vale… aunque oye… ¿No pasara nada que te vea la gente? – Dijo ella preocupada.

__ No te preocupes, nadie conoce mi identidad, ya que siempre se me oculto en las fotografías y videos… por lo que… no pasara nada.

Kagome asintió más tranquila sonriendo.

__ Pues hasta mañana preciosa… ¡Buenas noches! – Saliendo afuera de la ventana y alzando el vuelo, yéndose.

Kagome se quedo mirando como el desaparecía, luego se ponía el pijama, guardaba el collar en el pequeño joyero, mirándolo sonriendo y hasta se sentía extraña.

Luego puso el ramo de flores de Inuyasha sobre un pequeño jarrón en su mesa y le puso agua, mirándolas también sonriendo.

Finalmente se acostó y se durmió, pensando que mañana iba a ser un gran idea.

CONTINUARA…

¡Hola!

Bueno primero que nada siento el retraso del capitulo, no estaba inspirada y además de que me quede por lo menos 4 o 5 semanas sin internet al haber un problema con el ADSL.

Espero que os guste esté capitulo y parece que algo se va viendo entre Dark y Kagome, con tan solo las miradas se sabe ya jeje.

Bueno me despido y nos leemos en el próximo capitulo. ¡Chao!