Capitulo 5: ¿Sueño o Realidad? (2 parte)

Después de esa presentación todos estaban tensos ya que Dark e Inuyasha se enviaban miradas malas.

Sango que estaba ahí también había decido romper el hielo diciendo que había que ir a la aldea porque aún habían cosas que preparar.

Inuyasha había quitado por fin la mirada de Dark y sin decir nada se fue corriendo en otra dirección.

_ ¡Inuyasha! – Grito Kagome preocupada; pero Inuyasha ni caso hizo.

Dark se puso con los brazos cruzados.

_ ¿Es siempre así de mal educado? – Pregunto él.

Kagome le miro, negando con la cabeza.

_ No… él no se suele poner así… es verdad que cuando está con Kouga siempre se comporta de forma compulsivo… Pero nunca se había comportado así – Dijo Kagome preocupada; bajando la mirada.

Dark le puso la mano encima del hombro de Kagome.

_ Lo siento… creo que no debí venir… Creo que he causado problemas

Kagome negó con la cabeza, mirándolo ahora sonriendo

_ No…. No es tu culpa tuya Dark… Ya yo hablaré con el más tarde ¿Vale? – Dijo ella sonriendo.

Dark asintió, no muy seguro pero asintió.

De repente Sango hablo.

_ Siento interrumpir vuestra conversación pero… debemos ir a la aldea – Dijo Sango con una gota en la cabeza.

Kagome la miro.

_ Oh; claro, claro… Pero primero déjame presentarte a Dark; Sango. Jeje ustedes aún no os he presentado – Dijo Kagome sonriendo.

Dark y Sango asintieron mirándose un momento.

_ Dark esta es Sango, mi mejor amiga y también como una hermana para mí; y Sango este es Dark, el me ha ayudado mucho en mi época – Sonriendo.

Sango sonrió, tendiendo su mano a Dark.

_ Un gusto en conocerte Dark, gracias por ayudar a Kagome en su época – Dijo ella sonriendo.

Dark cogió su mano; besándosela de forma educada.

_ El gusto es mío Sango, gracias a ti por cuidar tanto a Kagome

Sango se sonrojo por la forma de el de presentarse; no esperándoselo pero luego sonrió asintiendo.

Al rato de las presentaciones los tres fueron a la aldea caminando. Kagome le contaba a Sango en lo que Dark le había ayudado; diciéndole sobre los ladrones que iban a robarle y de cómo Dark la ayudaba.

También le conto sobre la salida que habían tenido el día anterior aunque no le conto lo del beso, aún al recordarlo se sonrojaba además de que se preguntaba porque le habría correspondido.

Al rato llegaron a la aldea y allí estaba Miroku, indicando a los aldeanos donde llevar las cosas y entonces vio llegar a Sango con Kagome y alguien nuevo, extrañándole.

_ Oh Sanguito que alegría verte... al igual que a usted señorita Kagome… pero… ¿Quién es el chico que os acompaña? – Dijo Miroku sonriendo.

Kagome miro a Dark y luego miro a Miroku.

_ El se llama Dark, es un amigo mío y Dark este es Miroku, un monje y también mi amigo – Dijo Kagome.

Sango añado algo más.

_ También es un monje pervertido – Dijo soltando una risita.

Kagome y Dark se rieron.

_ Sango esa parte podrías haberla evitado – Con una gota en la cabeza, pero luego sonrió y miro a Dark – Pues encantado Dark – Tendiendo su mano.

Dark sonrió tendiendo su mano también, dándose un apretón de manos con él.

_ Encantado también de conocerte Miroku… ¿Tu eres el novio y futuro esposo de Sango? – Dijo Dark sonriendo.

Miroku asintió

_ Si, hoy seremos ya marido y mujer – Dijo Miroku feliz.

_ Pues me alegro pero… como se debe decir tradicionalmente… el novio no debe ver a la novia hoy hasta que llegue al altar

Kagome lo recordó también y cogió de la mano de Sango.

_ ¡Es cierto! Eso trae mala suerte así que vamos Sango, debemos ir a prepararte, Dark tu ayuda a Miroku ¿Vale? ¡Nos vemos después! – Kagome se llevo a Sango de ahí.

Dark miro a Miroku sonriendo.

_ Pues venga que te ayudo, entremos – Dijo sonriendo.

Así los dos también entraron.

Mientras en otra parte…

Inuyasha se encontraba en un lago, estaba muy enfadado, no entendía porque pero estaba que cualquiera que le insultara saldría herido.

Pensaba en ese Dark… lo conocía de ahora pero no le gustaba para nada, sentía que él podía quitarle a Kagome…. Además que ella se veía muy bien con él y para conocerse de poco tiempo ya se llevaban bastante bien.

Apretó sus puños enfadado y dio un golpe contra un árbol, tanta fuerza hizo que este cayó al suelo, dando un gran estruendo.

_ Ese maldito… ese maldito… - entonces sintió algo - ¿¡Quien está ahí? - Dijo Inuyasha cabreado.

De repente Inuyasha fue envuelto de una oscuridad, muy densa pero con el tiempo se fue formando una mujer que estaba abrazada por la espalda de Inuyasha.

_ No debes temer… he sentido tu odio… tu ira… y he acudido ante a ti…. Jejeje… yo puedo ayudarte – Dijo esa mujer extraña, sonriendo de forma extraña.

Inuyasha se soltó de ella rápido y se dio la vuelta para enfrentarla sacando su espada.

_ ¿¡Ayudarme en que! ¡Mira lárgate si no quieres que te destruya! – Enfadado.

Al Inuyasha ver a la mujer está tenía un pelo largo color negro, su piel era pálida y blanca, sus ojos eran rojos y llenos de maldad.

Tenía un gran vestido color violeta pero parecía no tener pies porque al llegar abajo no había nada, es como si levitara.

_ Quien… ¿Quién eres? – Dijo Inuyasha sorprendido.

Ella sonrió.

_ ¿Quién soy? Muchacho ¿no has oído hablar de mí? Soy la diosa de la discordia… Eris – sonriendo con maldad.

Inuyasha se la quedo mirando.

_ Pues no te conozco de nada ¡Anda vete! – Dijo enfadado.

Ella negó con la cabeza.

_ Ay qué mal educado eres… sabes… quiero ayudarte… seguro que… quieres echar a este de esta chica ¿verdad? – Dijo sonriendo.

Entonces ella con sus manos hizo una bola y ella se veía a Dark y Kagome juntos riendo y cogidos de la mano.

Inuyasha apretó su espada y bajo la espada.

_ En que… ¿Puedes ayudarme?... – Dijo el dudoso.

Ella volvió a sonreír.

_ Te puedo ayudar a darle celos a la chica… y a eliminar a ese chico… - Dijo sonriendo con maldad.

Inuyasha se quedo pensativo, no sabía qué hacer.

_ Yo… no se… yo…

Eris apareció detrás de él abrazándolo y se acerco a sus orejas.

_ Vamos… confía en mi… además… no querrás que suceda esto… ¿verdad? – Entonces le enseño una imagen de Kagome y Dark besándose.

Inuyasha apretó sus puños.

_ Está bien… dejare que me ayudes… pero… ¿Cómo lo harás?

Ella volvió a sonreír, apareciendo delante de él.

_ No te preocupes… yo sé lo que hago… - Entonces ella se transformo en… Kikyo.

_ ¿¡Kikyo! – Sorprendido.

Eris le miro sonriendo en su apariencia de Kikyo.

_ No tonto… sigo siendo Eris… solo que con esta apariencia… haremos tener celos a esa chica…

Inuyasha no estaba muy seguro de todo pero luego asintió, sin el darse cuenta algo lo estaba controlando, la oscuridad se adueñaba de él y solo después… se vieron unos ojos rojos sedientos de sangre.

En la aldea…

Ya había pasado tiempo desde que todos estaban preparando las cosas y ahora que era de noche; las luces y las decoraciones se veían muy bonitos.

Miroku ya se encontraba en el altar, nervioso y con su traje de monje; pero aún así estaba muy guapo.

Entonces llego Inuyasha y Miroku contento fue hasta él.

_ ¡Inuyasha que bien que hayas llegado! Pensé que ya no ibas a venir.

_ Si… - Miro de reojo hacia donde estaba Dark con frialdad – oye Miroku he traído junto conmigo una invitada, espero que no te moleste.

Miroku lo miro extrañado.

_ ¿Una invitada? ¿Quién? – Pregunto extrañado.

Inuyasha miro hacia un lado, tendiendo la mano y entonces alguien se la cogió, saliendo Kikyo. Miroku se sorprendió.

_ Oh… ya veo… - Pero aún así Miroku pensó: Tenías que traerla ahora Inuyasha… a la señorita Kagome no le gustara esto… - Pensó el seriamente.

Después de un momento una música comenzó a sonar y ahí estaba Sango, acompañada de Kagome. Sango tenía un traje distinto a los que ella llevaba, en verdad era un traje de la época de Kagome.

Era un vestido largo color blanco que tan solo llevaba una tira en un brazo y en otro no tenía nada; Sango estaba muy guapa además de estar maquillada por Kagome.

Kagome miro a todos, vio que Inuyasha había llegado pero la cara se le puso pálida al ver a Kikyo junto a él, cogiéndose de las manos; ella tan solo cogió fuerte la mano de Sango.

Sango lo noto, mirando hacia la dirección donde Kagome miro y su cara cambio a seria al ver a Kikyo, se preguntaba porque Inuyasha tenía que traerla ahora.

Después las dos caminaron y al llegar al altar, Sango se puso junto a Miroku y Kagome se puso al otro lado, junto a Dark.

Dark miro de reojo a Kagome, ahora ella no parecía la misma de antes con una sonrisa… la tenía pero sentía que detrás de esa sonrisa se ocultaba tristeza; el tan solo miro hacia donde estaba Inuyasha, con seriedad.

Después de un tiempo de que Kaede estuviera diciendo todo lo mismo de siempre para casar, al decir "los novios ya pueden besarse" todos aplaudieron, Miroku y Sango se miraron y se besaron con mucho amor y ternura.

Kagome aplaudía y sonreía en parte feliz de que sus amigos se pudieran casar por fin.

Al tiempo ya todos bailaban junto a un fuego, riendo, otros bebiendo hasta emborracharse hoy en la aldea no se dormiría por lo menos hasta muy tarde.

En todo ese tiempo Kagome ni Inuyasha habían hablados y hablando de Inuyasha, el se encontraba bailando junto con Kikyo y muy cerca.

Kagome ante eso tan solo podía desviar la mirada, pensaba que hoy iba a ser un día esplendido pero todo se estaba rompiendo porque él se encontraba ahí bailando con otra y enzima delante de sus narices mostrándose el cariño de los dos.

Ella andaba en sus pensamientos, hasta una lágrima salió de sus ojos pero esta fue quitada por un dedo y al levantar la vista vio a Dark sonriendo.

_ No me gusta ver tus lágrimas… le sientan mal a tu bello rostro – Dijo el sonriendo.

Kagome le miro con sorpresa, luego se sonrojo y le sonrió.

_ Lo siento… es solo que… de repente… no me he sentido… muy animada… - Dijo ella.

Dark entonces tendió una mano hacia ella.

_ Entonces… déjame invitarte a un baile Kagome… haber si así… consigo animarte – Dijo el sonriendo.

Kagome le volvió a mirar con sorpresa, pero ella acepto su mano, mirándolo a sus ojos violetas.

_ Acepto… bailar contigo… Dark…

Entonces Dark la empujo hacia él y empezaron a bailar, primero de forma un porque tope porque Kagome no sabía mucho bailar pero luego comenzaron a ir bien hasta que reían juntos, divirtiéndose los dos bailando.

Desde donde estaba Inuyasha miro un momento, gruñendo al ver que ellos dos se divertían y que Kagome ya no les estaba prestando atención.

_ Eris esto no funciona… Ellos se están divirtiendo – Susurro enfadado.

Ella sonrió.

_ A su tiempo mí querido Inuyasha… a su tiempo… - susurro ella con maldad.

Dark y Kagome seguían bailando juntos, sonriendo los dos, parecía que nada a su alrededor les importara; no veían a los aldeanos divirtiéndose, no veían a Miroku y Sango besándose ahora casados. Tan solo ellos se veían, como si no existiera nadie más. Sus rostros se acercaban poco a poco, casi a juntar sus labios.

Inuyasha observo eso desde su posición y entonces ya no pudo más, se cabreo separándose de "Kikyo" y corrió hacia ellos, separando a Kagome de Dark.

Inuyasha gruñía a Dark muy cabreado

_ ¡Tú! ¿¡Como te atreves a intentar a besar a Kagome! ¡No te permito eso! ¡Desde que te vi viniendo con Kagome no me gustaste nada! - Decía el gruñendo fuertemente.

Kagome estaba sorprendida, nunca había visto así a Inuyasha y ni siquiera gruñir tan fuerte, vamos, con Kouga no parecía tan agresivo pero ahora si lo parecía.

_ Oye cálmate tío, tu tampoco me caites muy bien cuando te vi, apartando a Kagome siempre de mi como si fuera de tu propiedad, domina tus celos ¿quieres? – Dijo Dark sarcástico y serio.

_ Tú no eres el que me tiene que decir que hacer, lárgate de aquí ¡Ya!

_ Lárgate tu si quieres ¿No estabas bien bailando y hablando con esa chica que es igual a Kagome? Pues sigue con ella y no sigas restregándole a Kagome a la cara eso ¿Antes lloraba sabes? – Dijo Dark ahora enfadado

Entonces Inuyasha gruño más, estaba tan cabreado que se estaba transformando sin que Tessaiga pudiera hacer algo. Sus ojos se volvieron rojos profundos como la sangre, le salieron marcas violetas en la cara, sus garras y colmillos se hicieron más grandes. Grito como una bestia.

Dark hecho hacia atrás a Kagome al ver eso y se preparo por si acaso. Entonces empezó todo, una lucha en que nadie podía detener a Inuyasha sin que saliesen heridos; Kagome miraba todo asustada y temblando.

_ ¡INUYASHA DETENTE POR FAVOR! ¡Para! – Gritaba Kagome preocupada y con lágrimas.

Miroku puso junto a él a Sango, sorprendido pero poniéndose serio.

_ ¡Inuyasha detente! ¡Contrólate por dios! – Dijo el enfadado.

Sango miro a "Kikyo".

_ ¡Kikyo intenta pararlo tú! ¡A ver si te escucha! – Dijo Sango.

_ No tengo porque hacerlo – Dijo ella sonriendo.

Sango se sorprendió por su sorpresa.

_ ¿¡Cómo! – Dijo Sango enfadada ahora.

Sango iba a ir hacia ella, pero Miroku la paro.

_ ¿Quién eres? Sé que no eres la señorita Kikyo ¡Muestra tu verdadera apariencia ahora! – Dijo Miroku enfadado.

_ Ay que penita… el monje me descubrió… eres más astuto de lo que pensaba… bien… me mostrare tal como soy – Entonces Kikyo se transformo nuevamente en Eris.

Kagome miro un momento sorprendida.

_ ¿Quién eres tú? – Pregunto Kagome sorprendida.

Miroku fue quien dijo quien era.

_ Ella es… Eris... la diosa de la discordia… ¡Dime porque has controlado a Inuyasha!

Ella le mira de forma juguetona.

_ Bueno… me atrajo el ¿sabes? Estaba tan lleno de celos que… se me hizo fácil controlarlo… - Rio de forma malvada.

Pero de repente Eris sintió que una flecha la atravesaba, había sido Kagome llena de enfado y a punto de poner otra flecha.

_ Lárgate ahora mismo de aquí… te gusta causar problemas… por lo que… ya los ha causado… lárgate o… ¡La próxima flecha de eliminara! – Dijo Kagome muy enfadada.

Eris la miro muy sorprendida, ya que nunca nadie había conseguido herirla.

_ Tú… como he… has podido herir – Dijo ella enfadada.

Sango y Miroku tan solo observaban muy sorprendidos.

_ ¡HE DICHO QUE TE LARGUES! – Entonces Kagome lanzo otra flecha, a la vez la Shikon brillo.

Eris lo vio, sorprendida, esta vez lo esquivo aunque le costó.

_ Está bien… ganas tu… no sabía que… tú eras la propietaria de la Shikon… - Dijo con sorpresa, entonces desapareció aunque antes prometió que ella volvería a causar algún problema

_ Wow Kagome… has estado sorprendente – Dijo Sango con sorpresa.

Kagome la miro, pero luego miro hacia donde luchaban Dark e Inuyasha.

_ Hay que detenerlos…

Pero antes de que siguiera hablando, Dark estampo contra el suelo a Inuyasha y lo dejo sin moverse.

Cuando Inuyasha se transformaba tan solo tenía ansias de matar por lo que no era bueno atacando porque no pensaba, por eso Dark había ganado.

Dark miro a Kagome.

_ Kagome… mira a ver si logras controlarlo… o algo…

Dijo él; Kagome asintió y se acerco, arrodillándose.

_ Inuyasha… vuelve a ser tu por favor… contrólate… - Dijo con ella con lágrimas, cogió la mano de él.

De repente la Shikon brillo con fuerza de un tono rosado y este rodeo a Inuyasha, quitándole toda la oscuridad que le había metido Eris y purificándolo, volviéndolo a hacer el mismo de antes.

Este abrió los ojos, siendo dorados y mirando confundido a Kagome.

_ Kagome… ¿Qué ha pasado? – Dijo el confundido.

Kagome le miro con lágrimas y le abrazo.

_ Qué bien que estas bien… que bien… - Decía ella sollozando.

Dark tan solo observo y miro a Inuyasha.

_ Tú espero que no te dejes controlar nuevamente por la oscuridad por celos… porque has hecho preocupar a Kagome – Dijo Dark serio.

Inuyasha lo miro, pero luego asintió, abrazando a Kagome.

_ Tranquila… ya paso… ya paso…

Sango y Miroku se miraron y terminaron sonriendo, cogiéndose los dos de la mano.

_ Pues bueno… sigamos con la fiesta ¿no? ¡A divertirse! – Dijo Dark sonriendo.

Kagome e Inuyasha se miraron, sonrieron y asintieron. Todo siguió después igual solo que los aldeanos volvieron a divertirse, otros bebieron; Sango y Miroku se besaban apartados de todo y Kagome bailaba y reía entre dos chicos.

Y parecía que… a partir de ahora Dark e Inuyasha se iban a llevar bien o eso parecía, pero había algo en común en los dos y era… que le encantaban molestar a Kagome y a la vez… hacerla feliz…

Continuara…

Bueno aquí está por fin el capitulo 5 xD siento haberme tardado tanto no he tenido inspiración y además con los estudios de bachiller no me ha dado tiempo tampoco.

Ahora el capitulo 6 veré cuando lo traigo pero tenerlo lo tendréis, porque yo terminare esta historia y las demás que tengo

¡Bye! ^^

Posdata: Eris la podéis ver poniendo en google "Eris de Simbad" y el vestido de Sango, poniendo, vestido de gala