Capitulo 5: de ángel solo la cara.

(Nessie P.O.V)

Llevaba un mes castigada, ¡un maldito mes!, a mi papá parecía no importarle y mi madre no hacía nada para interceder por mí, ni siquiera me dejaban cazar, a la cena siempre le agregaban un vaso de sangre de puma que ellos ya habían cazado previamente. Tenía tantas ganas de ir al bosque y enterrarle yo misma los colmillos a aquel animal.

Para colmo ya me hacía falta algo de presencia canina, mi tío Jasper había instalado una casa para perros fuera de la casa para enseñarle "hábitos" a mi pequeño bebé y obviamente lo tenían afuera todo el día, además Jacob no podía visitarme, recibía una que otra vaga nota a la salida del instituto por medio de unas amigas en donde decía que me extrañaba y que lamentaba mi extremo castigo.

Si esta particular familia pretendía enseñarme a ser una niña buena con castigos se equivocaba, les enseñaría que conmigo no se juega, ya había aprendido bien mi lección sobre "pedir permiso antes de salir", no era para tanto, mi casa parecía una fortaleza.

Las ocho, hora de la cena. Desde la cocina se olía el arroz con verduras y el pollo relleno que cocinaba mi mamá, podía oír como alguien llenaba un vaso con un líquido ligero que supuse seria jugo y otro vaso con un líquido más espeso y de mejor sabor. Siempre a la hora de la cena nos sentábamos todos a la mesa, yo comía y ellos solo me veían y charlaban; todos decían quererme, que era por mi propio bien, pero ya estaba harta, hoy los sacaría de quicio porque esta princesita de ángel solo tiene la cara.

Me daba un poco de lastima por mis abuelos, eran los únicos sensatos de la casa pero eran parte de la familia así que se sumaban a el castigo que yo les iba a dar ahora.

Concentré mis pensamientos solo en la comida, comí mi comida humana con el apetito de siempre pero cuando me acerqué al vaso que contenía sangre animal que supuse seria de venado por su aroma hice una perfecta actuación, lo bebí como si no hubiera bebido sangre en siglos, lo bebí con ansias como si fuese una neófita, lo único en lo que pensé fue en sangre, sangre y más sangre, en un puma grande y gordo para morder y beber. "Accidentalmente" manché una blusa de seda haciendo que mi tía Alice se retorciera en su asiento, me concentré en mis ansias de sangre haciendo que mi tío Jasper se tensara y se aferrara a su esposa en un abrazo desesperado, mi abuelo me miraba preocupado, tío Emmett ya estaba sujetando a tío Jazz por los hombros mientras que por el rabillo de mi ojo me aseguraba de que mi perro estuviera lo suficientemente protegido en su casita.

Mi padre masajeaba el puente de su nariz, había logrado ponerlo nervioso, Nessie 1, Edward 0.

-Creo que ella necesita alimentarse como debe, este castigo es estúpido- argumentó mi abuelo; ¡por eso te quiero abuelito!

-Tan solo sáquenla de aquí, es como tener a Bella humana con un dedo cortado- dijo tío Jazz al borde de su propia locura.

-Edward, sabes que no puedo ver bien en ella pero ya te pasaste, se siente mal, sácala de esta casa, necesita aire y un puma, ¡Urgente!- exclamó tía Alice.

-A estas alturas que se coma un oso, si quieres yo la acompaño, tengo sed- acotó tío Emmett ganándose una mirada reprobatoria de mi tía Rose.

-Hijo, esta niña necesita tu cariño y comprensión, no mas regaños, piensa que con esto también hieres a tu esposa- dijo mi abuela a mi padre, que afortunada al tener una abuela con el don de amar infinitamente.

-Está bien, la llevaré a cazar, iré con Bella, cuando volvamos que salga Jasper para que se tranquilice un poco; y que alguien saque al perrucho de su casucha, antes que Jasper se lo coma o que a Nessie le dé un ataque porque nadie lo pasea- ordenó mi padre tomándome delicadamente entre sus brazos y sacándome de la casa.

Debo admitir que la cacería estuvo deliciosa, ya extrañaba extraer por mis propios medios la sangre de un animal, de vuelta por el camino mi mamá argumentaba el buen color que tenían mis mejillas ahora y debo confesar que me sentía de mejor ánimo, lista para ejecutar mi siguiente travesura.

Obviamente seguía castigada, del instituto a la casa y de la casa al instituto, solo que ahora podía ir con ellos todas las semanas a cazar y tener a mi pequeño Jake conmigo por las noches, ya no podía dormir escuchando sus sollozos desde esa fría casa para perros.

Ya en mi habitación y con mi cachorrito en mis rodillas me dispuse a escribir una carta con el propósito de pasársela a alguna compañera del instituto para que la fuera a dejar al correo por mí, era de mucho beneficio que ellas creyeran que yo era la hermana de mi padre y que él era un universitario tres años mayor que yo que quizás podría interesarse en alguna, las muy ingenuas hacían todo por caerme bien.

Saqué una hoja de papel y comencé mi carta.

Mi muy querida Jane:

¡Hace tanto tiempo que no nos vemos!, no te he visto desde que era una niña que aparentaba unos cuatro años, deberías verme ahora, ¡todo el mundo cree que tengo dieciocho!, hace poco celebré mi cumpleaños y lamenté no verte ahí como en los anteriores, tu eres lo más cercano que tengo a la figura de una amiga vampira así que me preguntaba, ¿quieres ser mi amiga vampira?, se que no bebes sangre de animales pero podríamos salir a cazar juntas, sería divertido, ¡y en las noches hacer pijamadas!, aquí siempre está nublado así que podríamos salir de día y hacer compras, en fin, muchas cosas divertidas que no puedes hacer en Volterra con sus días soleados y un mandón Aro ordenándote como si fuera tu jefe. La pasaríamos realmente bien, ¿dirás que si?

Espero tu respuesta.

Con cariño.

Nessie Cullen Swan.


En volterra… (Jane P.O.V)

-Hermanita, te ha llegado una carta- dijo Alec agitando el sobre que traía en sus manos.

Nunca nadie me escribía, de hecho, nadie me había escrito, mi existencia se reducía a hacer chillar de dolor a vampiros idiotas que se atrevían a desafiarnos, tenía cierta curiosidad por la carta así que se la arrebaté a Alec y abrí el sobre con desesperación.

-¿y quién te escribió?- preguntó expectante mi hermano.

-No lo vas a creer, la semi vampira de Norteamérica- dije sorprendida ante la invitación que me había hecho la muchacha a "hacer pijamadas" y "salir de compras".

-¿y qué quiere?- volvió a preguntar Alec.

-Quiere ser mi amiga- dije incrédula.

Nunca nadie había querido ser mi amiga, recuerdo que en mi vida humana todo el mundo huía de mi por mi aspecto sombrío y porque se rumoreaba que yo era bruja, ahora las amistades que tenia no eran más que de "trabajo", nada sincero, y de repente viene esta chica, me escribe una carta invitándome a "hacer cosas divertidas".

Era prácticamente la princesita de un clan de vampiros numeroso y vegetariano, si la chica me había escrito esa carta era porque su papi y su mami lo habían consentido, así que ¿Qué de malo podría pasar?, solo beber gatos de montaña unos cuantos días pero nada más que eso.

-¡Gianna!- grité en el pasillo del castillo.

-Mande usted señorita Jane- dijo la humana.

-Redacta una carta a la señorita Renesmeé Cullen aceptando su invitación, prepara mi equipaje y consígueme pasaporte, visa y un boleto de avión, viajo esta tarde a la residencia Cullen a visitar a mi nueva amiga.


cortito pero espero que les haya gustado, algun review?