Capitulo 6: En gustos no hay nada escrito

(Jane P.O.V)

Tratar de parecer humana era terrible, solo pude salir cuando el sol se ocultó y tuve que usar durante todo el vuelo unos lentes de sol oscuros para no mostrar mis ojos rojos, y qué decir de mi ropa, mis vampíricos oídos no dejaban de escuchar la charla que tenían dos chicas unos asientos más atrás sobre lo anticuado de mi vestuario, debería considerar la opción de salir con la pequeña Cullen de compras cuando estuviera en su casa, y de paso enseñarle a ese par de mimadas que con una Volturi no se juega.

Luego de haber aterrizado al norte de Canadá, en la ciudad en donde se encontraba la nueva residencia Cullen y darme un festín con las tipas que criticaban mi atuendo me dirigí hacia un teléfono público y marqué el número que Nessie había escrito al reverso de la hoja para esperar pacientemente a que alguien me respondiera.

-¿Hola?, ¿hablo a la residencia Cullen?- pregunté cuando escuché que alguien había levantado el auricular desde el otro lado.

-¿Jane eres tú?- preguntó una vocecita; -¡Sabia que vendrías!, que alegría me da que estés aquí, tienes que venir pronto a mi casa, ¡me siento tan sola!, Jake me regaló un cachorrito, ¡tengo tantas cosas que contarte!- chilló la que supuse seria Nessie.

-Emm si, supongo que ahí nos vemos, ¿el paranoico de tu padre sabe que vengo?- pregunté por si acaso.

-Oh no te preocupes por él, ya sabes que mis amigos son amigos de mi familia también, aquí te espero- dijo la muchacha colgándome el teléfono y dejándome sin otra alternativa de ir a su casa a "hacer cosas divertidas".

Hice parar a un taxi en las afueras del aeropuerto y le di la dirección de la casa de "mi amiga", como no había tenido tiempo de cambiar dinero le pagué en euros cuando me dejó frente a la residencia de los Cullen, la cual era una enorme mansión blanca rodeada de los más hermosos jardines que hubiese visto en mi larga existencia, ahí en las afueras estaba ella, mi nueva amiga jugando con su madre, sus tías y un pequeño cachorro en el césped de su jardín.

No sabía si tocar el timbre y anunciarme o saltar la reja y unirme al juego pero ya que éramos amigas opte por la segunda opción, apenas al verme me percaté como Isabella Cullen cubría a su hija y a sus cuñadas con su escudo mientras ellas me miraban con hostilidad y el cachorro meneaba su cola hacia mí.

-¡Jane llegaste!- exclamó Nessie saliéndose del escudo protector de su mamá para correr a saludarme.

-¿tu sabias que ella vendría?- preguntó Isabella incrédula.

-Claro mamá, ya que papá no me deja ver a mi amigo Jacob por ser un hombre lobo pensé que si me dejaría ver a Jane ya que ella es mas como nosotros- dijo despreocupada la muchacha.

El paranoico Edward vino prácticamente volando hacia su hija y pude darme cuenta como exploraba mi mente.

- Lo siento Jane si mi hija planeaba hacer travesuras y sacarnos de quicio a todos con esto, no ha estado actuando bien últimamente, no me enojaría si le quisieras dar un escarmiento justo ahora- dijo ganándose una gran protesta de su esposa.

-Lamento no haberla visto venir Edward, pero ella estaba en el futuro de Nessie y todo lo referente a mi sobrina me resulta borroso- dijo Alice.

-¡Ella no me hará daño!, quiero que sea mi amiga, ella no huele a perro ni es otra humana curiosa por nuestra familia, ¡quiero que se quede!- lloriqueo Nessie a mi favor.

-¿alguien me puede explicar qué demonios pasa aquí?- pregunté confundida después de todo.

-Es algo complicado estimada Jane- dijo Carlisle tras de mí.

-Entonces empieza Carlisle, esta niña me ha invitado a pasar una temporada con ella porque quiere ser mi amiga- expliqué dando a conocer el motivo de mi presencia allí.

-Todo empezó por un tonto castigo de mi padre Jane, en realidad quiero que seas mi amiga y me dolería mucho si te fueras- dijo al borde de las lagrimas, incluso creí haber visto al tal Jasper sollozando; esta familia era realmente patética y estaban todos chiflados pero ya había viajado hasta aquí, sería ilógico que me fuera sin algo interesante que contarle a Alec a mi regreso.

(Nessie P.O.V)

No sabía si era por miedo a uno de "los rayos mortales de Jane" como los había denominado tío Emmett o porque en realidad a mi padre ya no le quedó más remedio que aceptar pero ahora estaba en mi habitación con mi madre y mis tías vistiendo a Jane como una adolescente que aparentaba unos quince dulces años de edad, el fin de semana iríamos de compras y esperaba que con la estadía de Jane también hubiera un poco mas de aceptación por Jacob.

-¿y ahora en que piensas?, ¿en la bola de pelos mayor?- preguntó mi nueva mejor amiga mientras revisaba su nuevo aspecto en el espejo y aplicaba rubor artificial en sus mejillas.

-No sé porque a mi papá no le gusta, Jake es… Jake, es tan… él- dije en medio de un suspiro de tanto extrañarlo.

-A ti te gusta, se perfectamente cuando a una chica le gusta un chico y viceversa- soltó Jane observando curiosa los brillos labiales que mis tías habían dejado en mi habitación.

-¿y cómo puedes saber eso?- le pregunté.

-Alec parece soltar baba cada vez que Heidi se le cruza en el camino y Heidi soltar baba cada vez que Demetri se paseaba por ahí- dijo como si nada, me llevé una mano a la mandíbula y efectivamente ahí estaba esa "baba delatora"… oh sí, yo Nessie Cullen babeaba por un hombre lobo.

- Solo admítelo, te sentirás mejor- dijo mientras se aplica un brillo extremadamente rosa en sus labios.

-Está bien- dije, -Jake es tan… Jake, tiene esos músculos, esa piel bronceada, huele como a madera, bosque y hierba, su cabello es suave, sus dientes blancos y se siente malditamente bien estar entre sus brazos- confesé lo que tenía miedo de admitir.

Siempre consideré guapo a Jake pero nunca como para soltar semejante lista de adjetivos demasiados favorecedores para él.

-Entonces si te gusta ve por él, eres hija de Isabella Swan, la humana que trató de seducir a un vampiro- dijo riendo ante un hecho que yo ignoraba por completo.

- Se muchas cosas de tus padres que tu no, he ahí los beneficios de ser una Volturi- confesó mientras arreglaba su cabello frente al espejo.

No se parecía en nada a la Jane Volturi que yo había visto llegar, no quedaban ni rastros de aquella chica amargada que vivía en Italia, incluso me agradaba, había pensado en invitarla solo para fastidiar a mi papá pero la chica era realmente simpática, sí que me iba a divertir con ella, ahora podríamos pasar como dos amigas adolescentes que van al centro del pueblo de compras con lentes de sol en un día nublado porque es la moda en Europa.

-Tengo una idea, le diré a tu padre que me deje ir de compras contigo y así aprovechas de juntarte con tu lobito en algún lugar mientras yo voy a algún restaurant para vampiras por ahí- dijo.

-¡Que asco!, si vas a ser mi amiga trata de no hablar de tus cochinos hábitos alimenticios, deberías probar el puma, es mejor que el A positivo que mi abuelo traía del hospital- dije mientras revisaba mis uñas.

-Está bien, probaré "tu puma" pero antes de volver a Volterra debo beber algo de sangre humana, Alec creerá que me he vuelto una vegetariana debilucha y compasiva si me ve con los ojos dorados- dijo Jane escogiendo un bolso que combinara con su nuevo atuendo de adolescente normal.

Mientras ella convencía a mi papá yo aproveché de llamar a Jacob y citarlo en una cafetería que contaba con una terraza en la cual me permitirían sentarme a tomar un café en compañía de mi cachorro mientras lo esperaba; mi mamá le pasó unos lentes de contacto marrones a Jane y amablemente nos fue a dejar al centro de la ciudad para luego venir a buscarnos al mismo lugar cuando quisiésemos.

Se sentía bien gozar de esta nueva libertad y además en compañía de alguien muy parecida a mí, Jane insistió en acompañarme con un café mientras esperaba a Jake para que no estuviera sola con mi cachorrito, el cual había pasado por las manos de mi tía Alice y estaba abrigado hasta las orejas con un traje de lana que solo dejaba al descubierto su cola.

-¡No entiendo cómo puedes beber esta porquería!- exclamó Jane alzando la voz.

-Mi amiga es intolerable a la cafeína- dije sonriéndole a un camarero que la había escuchado.

-Trata de bajar la voz, a los humanos les gusta el café, podríamos decir que tienes algún problema alimenticio y por eso no comes nada- sugerí.

-No como nada, pero muy bien que podría beber algo, ese camarero se ve muy apetecible- dijo sonriéndole al mismo tipo al que yo le había hablado.

-No ahora Jane, prometiste comportarte, además ya va a llegar Jake, quiero que lo conozcas- dije abrazando a mi cachorrito para darle calor.

Jane parecía tener éxito con el camarero, se acercó a ella y le ofreció un jugo por cortesía de la casa y notamos como había puesto su número de teléfono en una servilleta, pero por el bien de ese chico era mejor que se alejase, porque hasta a mi me olía delicioso, como un pastel de crema y fresas.

Jacob llegó unos minutos después, mi cachorro saltó de mis brazos y fue hacia él a moverle la cola a modo de saludo y pude sentir como mis mejillas se teñían de rojo cuando vi su espectacular sonrisa.

-Nessie, mi pequeña, te extrañé demasiado- dijo dándome un efusivo abrazo.

Alguien junto a nosotros se aclaró la garganta, se me había olvidado presentar a Jane.

-¿una compañera del instituto?- preguntó Jake refiriéndose a la pequeña rubia que me acompañaba y que ahora sostenía a mi histérico mini Jake.

-No, Jane Volturi- dijo ella extendiéndole una mano para saludarlo.

-No es cómo crees Jake, gracias a ella pude escapar de la fortaleza- dije esperando a que su postura se relajara.

-Tenia razón tu tía Rose, este tipo huele a perro, los dejo con su hijo, me voy a ver que quiere ese camarero extremadamente… lindo- dijo Jane poniendo mi cachorro en mis brazos y saliendo de nuestra vista.

-¿me contaras que ocurre?- preguntó Jacob preocupado.

-La invité solo para fastidiar a mi papá pero Jane es demasiado encantadora, es una lástima que esté ahí en Volterra sola- dije tomando una de las manos de Jake.

-Nunca pensé que fuera ella, ni siquiera se nota que es vampira, ni siquiera huele como una- admitió Jacob mientras me dejaba atontada con una de sus sonrisas, definitivamente Jacob me gustaba más de lo que debía y esperaba que eso no me causara problemas a futuro.

-Es que se está esforzando mucho, tenemos tiempo limitado para charlar, debo hacer unas compras para que mi papá no sospeche y luego comprar un perfume para tapar el "olor a perro" o sino mamá te olerá cuando venga por mi- dije acariciando su mano con el pulgar.

-Que lo acepten esos Cullen de una vez, soy lo mejor para ti- dijo Jake levantándose de su asiento y dejándome sorprendida ante lo que había dicho, y más aun ante lo que hizo después, cuando me besó e hizo que mi corazón latiera más rápido que el batir de las alas de un colibrí.