Capitulo 7: la vida da tantas vueltas…
(Edward P.O.V)
¿En que bizarro mundo vivíamos?, dejando de lado la existencia de vampiros y hombres lobo; ¿en qué bizarro mundo una Cullen sería la mejor amiga de una Volturi?, ¿en qué planeta Carlisle dejaría que Mini Jake mordiera su estetoscopio por aburrimiento?, ¿en qué galaxia Alice y Jane saldrían a comprar bolsos Gucci?, y sobre todo, ¿en qué universo mi Bella se sumaría junto con Rosalie y Esme a las compras compulsivas de la duende dejándome solo triste y abandonado?
La vida da muchas vueltas, y haciendo una recapitulación breve de los hechos podía inferir que:
-El perrucho enano era más importante para Nessie que su querido y consentidor papi.
-Jacob Black no dejaba de decirme "suegrito" cada vez que me veía.
-Jane volturi pasó de ser una amargada fanática del negro a una rubia sin cerebro obsesionada con el rosa.
-Alice sigue siendo Alice.
-Ni a Esme ni a Carlisle parece importarles que el perro les orine los expedientes médicos y las alfombras de la sala.
-Emmett y Jasper siguen intentando enseñarle a cazar al perro argumentando que es un perro vampiro.
-Y por ultimo… Bella los apoya en todo y con su dulce voz me dice –Deja de ser tan amargado Edward, ¿no ves que están felices?-
Así que aquí sentado en el sofá y con el perrucho enano sobre mis piernas observo como Jane y mi hija pintan sus uñas de un color rosa muy fuerte mientras hablan sobre si Paris Hilton tendrá los zapatos que ellas acababan de adquirir esa tarde con mi tarjeta y si habrán chicos lindos como el mesero de la cafetería.
El asqueroso olor a pizza viene de la cocina, Bella como siempre consintiendo a su hija, si tan solo esa pizza tuviera un poquito de puma… mi Bella descuida su escudo por un momento y los pensamientos ajenos inundan mi mente.
-Alec no me creerá cuando le cuente que el rosa es el nuevo gris- piensa Jane.
-Miren que dientecitos tan tiernos hay tallados en mis muebles- piensa Esme.
-Era mi excusa perfecta para comprarme ese estetoscopio que vi en Seattle- pensaba Carlisle con la imagen de un nuevo aparatejo medico en su cabeza.
-¡Jacob me besó! ¡Me besó!- pensó mi hija.
-Asquerosa pizza, llamaré por teléfono para que traigan una- pensaba Bella.
Una lucecilla se encendió en mi mente, ¡EL PERRUCHO GIGANTE HABIA BESADO A MI PRINCESITA! Y ella estaba emocionadísima porque el canino súper desarrollado posó su asqueroso hocico en su boca, sabía que algún día llegaría un idiota pidiéndome permiso para salir con mi hija pero no me imaginé que sería tan pronto, ¡tiene solo siete años!, ¡no pudo haber crecido tan rápido!, debería jugar con muñecas, no alterarse porque un chico la hubiese besado, mi pequeña, ¿Cuándo creciste tanto que no me di cuenta?
-Renesmee Black, señora Black, suena lindo como se diga, ¡Jacob me ha besado!, no puedo parar de pensar en él…un momento… ¿pensar?... ¡mierda! mi papá- pensó Nessie dándome una mirada asustada.
Mi hija dejó de lado su tarea de ponerle color a sus uñas para acercarse a mí y sentarse a mi lado tomando a la bola de pelos enana entre sus brazos como si eso la fuera a proteger de la reprimenda que le iba a dar.
-¿papi?, ¿mamá está usando su escudo ahora?- preguntó inocentemente rascándole las orejas al animal.
-No- le respondí secamente.
-¡mierda!- exclamó haciendo que una ola de miedo proveniente de Jasper nos golpeara a todos.
-Ella si puede decir malas palabras y nadie la regaña, ¡yo también quiero!- se quejó Emmett.
-¿Hay algo que quieras decirme hija?- le pregunté usando todo mi autocontrol para no explotar y hacer la escena del padre obsesivamente sobreprotector.
-Emmm… si, pero no creo que tu lo quieras escuchar- acotó poniéndose nerviosa.
-Ya lo escuché de todas formas- le dije y como si ambas tuvieran una conexión extrasensorial Bella llegó junto a ella para protegerla bajo su escudo como toda mamá gallina que protege a sus polluelos bajo sus alas.
-Creo Edward que tener una charla madre e hija es lo mejor ahora que veo que estas a punto de ir a despedazar a alguien- indicó Bella.
-No señor, aquí ninguna charla de chicas, ese baboso chucho se ha atrevido a ponerte las manos encima y a ilusionarte con algo prácticamente imposible, ¿Cuándo se ha visto a un hombre lobo y una semivampira juntos?, lamento bajarte de tu nube Nessie pero los lobos y los vampiros son enemigos naturales- dije exasperado haciendo que sin querer los ojos de mi hija comenzaran a nublarse, si algo odiaba era ver a mi princesa llorar.
-¡Mira lo que has hecho Cullen!, eres un hipócrita de lo peor, ¿acaso no te acuerdas todas las veces que te colaste por mi ventana sin que Charlie lo supiera?, y haces tanto drama por lo que sea que le haya hecho Jacob a Renesmee, conociéndolo quizás solo fue un beso inocente, además recuerda Edward que tu no me ponías una mano encima, ¡me ponías las dos!, te hacías el idiota con ese rollo de tu autocontrol pero bien que me besabas en la noche en mi cama, creo que si Charlie lo supiera te despedaza y te quema- dijo Bella haciendo una perfecta apología a su hija.
Me sentí como basura, ella tenía razón, ahora comprendía tan bien a Charlie, si tan solo hubiese sabido que besaba a Bella en su habitación me descargaba la pistola entera; ahora mi niña sollozaba en los brazos de su madre y yo me sentía terriblemente miserable, Jane se reía a carcajada limpia en la alfombra producto de la confesión de Bella y Esme me reprochaba mentalmente mi mal comportamiento como caballero, el único que estaba "orgulloso" de mis tiempos como el novio de una humana era Emmett.
-Bella, no me pidas que apruebe la relación de mi hija con ese chucho, sabes que nunca habrá alguien lo suficientemente bueno para ella- le dije esperando que comprendiera que aun no me hacía a la idea de que mi princesa tuviera un novio.
-Para mi padre tampoco eras lo suficientemente bueno, pero él comprendió que yo soy feliz a tu lado, además hace años cuando tuvimos ese lio con la familia de Jane, Jacob estaba dispuesto a proteger a nuestra hija con su vida si era necesario, ¿no te basta con saber que la ama y nunca le haría daño?- acotó ganándome la pelea.
Estaba pensando en que le diría, para un padre es difícil dejar ir a su hija a si como así, aun tengo entre las hojas de un libro su primer dibujo, me dibujó a mí, y fue hace tan poco cuando aun caminábamos de la mano por el jardín, ahora no me hacia la idea de que ya aparentaba diecisiete años y que se comportaba como una chica de esa edad.
El perrucho enano me ladró y me lanzó un gruñido por haber hecho llorar a su "mami", Renesmee estaba inmóvil con la vista fija en el piso, tomé su cálido rostro entre mis manos y la obligué a mirarme, me devolvió la mirada con esos ojos marrones que una vez tuvo mi esposa y vi el miedo reflejado en ellos.
-Si ese chico quiere salir contigo dile que haga las cosas como se deben, que deje de fastidiarme, que no me diga suegrito y que venga formalmente a pedir mi consentimiento para ser tu novio- le comuniqué ganándome su sonrisa.
-Gracias papi- dijo mi hija dándome un fugaz abrazo para subir a su habitación.
-¿Es verdad Cullen que te colabas por la ventana de tu novia en la noche?- preguntó Jane con toda la intención de burlarse, no quise responderle así que solo la ignoré.
-¿o sea es verdad?, si te quedaste así de callado es porque tú y Bella…jajajajajaja- estalló Jane.
Si mi esposa fuera humana estaría roja como un tomate, sin embargo se mantenía tranquila y pacífica…muy extrañamente tranquila.
-Si Jane, Edward y yo nos besábamos en mi habitación, porque eso es lo que hacen muchos muchachos de diecisiete años, pero claro, se me olvidaba, tu eres una pequeña de trece, no debes tener idea de lo que estoy diciendo- soltó Bella antes de cubrirnos con su escudo a todos, y en especial a Emmett que se reía a carcajadas de lo que acababa de decir.
La pequeña rubia estaba enojadísima, sus pensamientos viajaron hasta una servilleta con un número telefónico.
-Es hora de llamar a Frank- pensó Jane mientras con una sonrisa se dirigía a la habitación de mi hija.
(Jane P.O.V)
¿Así que niñita de trece años?, ¿Qué se creía Bella?, si no fuera por su escudo ella y su cuñado el grandote habrían recibido una buena dosis de dolor, pero debía controlarme, después de todo estas eran mis vacaciones y no quería estropearlas, la chica Cullen era agradable, me gustaba mi nuevo aspecto y Alec se revolcaría de la risa si le contara como son en realidad los Cullen.
-¿En serio tienes trece años Jane?- preguntó Nessie suponiendo que escuchó todo lo que su madre me dijo.
-Si, ¿y qué?, ¿algún problema?-le respondí totalmente enojada.
-Es que me parecías de dieciséis- dijo la chica encogiéndose de hombros.
-¿En serio?, ¿y tú crees que ese chico de la cafetería pueda fijarse en mi?- le pregunté maliciosa, tener a Frank como mi perrito faldero seria mi principal escalón a la cima de mi plan para demostrarle a Bella Cullen que no soy una niña.
-Jane, ¿Qué no te fijaste?, el pobre babeaba por ti- comentó Nessie haciendo que mi sonrisa se acrecentase mas.
-Es un chico muy dulce, me regaló un jugo- indiqué.
-Si, es dulce, en todo sentido de la palabra, por eso aléjate de él, sabes que aquí debes comportarte, a mi familia no le hará gracia un cadáver cerca- me explico la chica arreglándose para quizás que.
-Solo quiero conocerlo más, no lo voy a morder, además es bastante guapo, alto, cabello castaño, ojos marrones, piel blanca y me anotó su número en una servilleta, lo llamaré- dije tomando el teléfono rosa que tenia Nessie en su habitación.
-Ponlo en altavoz, quiero escuchar que te dice- dijo Nessie atenta a mi mientras marcaba.
Marqué el número que me indicó y de inmediato una voz masculina sonó por el teléfono.
-¿Hola?- dijo el chico mas en una pregunta haciendo que Nessie soltara una risita, le aventé una almohada para callarla.
-Hola Frank, soy Jane, me anotaste tu número en una servilleta- indiqué para que se acordara de mi, nada mejor que ir al grano.
-Ah si, tú eres la hermosa chica rubia, Jane, que lindo nombre- me respondió el muchacho, podría haberlo tratado de adulador si no fuera por el sincero tono amistoso en su voz.
-¿Y a que debo el honor de tu llamada Jane?- preguntó claramente nervioso.
-Soy nueva acá en el pueblo, vine a visitar a mi prima pero ella está un poco ocupada y nadie ha tenido la gentileza de mostrarme la ciudad y me preguntaba si podrías tu pasear conmigo algún día- dije casualmente.
-si claro Jane, cuando quieras- me respondió el muchacho, Nessie me había escrito en una libreta "que te venga a buscar acá y así le tapamos la boca al tío Emmett".
-¿Podrías venir a buscarme a la casa de mi prima mañana por la mañana?- le pregunté.
-Claro, por supuesto, dame tu dirección y ahí estaré- dijo Frank, mientras yo le daba la dirección Nessie sacaba ropa de su vestidor y armaba diversos conjuntos para mí.
Me despedí de Frank y colgué el teléfono, Nessie ya tenía sobre la cama varias combinaciones de pantalones, botas y abrigos para el clima frio que había en esta época del año, me sorprendí al ver las botas de taco alto a las que quería que me subiera mañana.
-Frank debe tener como dieciocho años, debes aparentar tener casi la misma edad, con un poco de suerte puedes pasar por una chica de diecisiete, ahora, ¿Qué haremos si te invita a tomar algo?- preguntó Nessie, no me había fijado en ese detalle, como tampoco que ella habla de mi cita en plural.
-¿haremos?, me suena a mucha gente- le corregí.
-¿Quieres que tu cita sea un éxito o no?- preguntó y yo asentí con la cabeza.
-¿Quieres que mi mamá y mi tío se queden con la boca abierta?- volvió a preguntar y yo asentí.
-Bien, entonces yo también iré a ti cita, te estaré observando desde lejos y te iré diciendo vía mensajes de texto a tu teléfono celular que va bien y que va mal, ahora elige que te vas a poner mientras yo llamo a Jake y luego me voy a dormir- expresó Nessie para tomar el teléfono y dejarme entre un mar de ropa.
Nessie no era la única de las Cullen que estaban emocionadas por mi cita, Rosalie y Alice también estaban un tanto alteradas, la rubia porque quería hacer callar a su esposo y Alice porque quería asegurarse de que escogiera bien mi ropa y mi maquillaje.
-Chicas, repasémoslo una vez más, los jeans te dan el aspecto de casual, las botas te dan la altura, la blusa hace juego con lo anteriormente dicho y el abrigo morado contrasta muy bien con tu cabello rubio y el maquillaje pero aun siento que te falta algo- dijo Alice revisando una vez más mi atuendo.
-Yo tengo una pañoleta de seda negra y un bolso a juego, los traeré- dijo Rosalie saliendo a toda velocidad de la habitación.
Me miré en el espejo y no me veía mal, me notaba algo mayor y eso era lo importante.
-¡Perrucho asqueroso has destrozado mi guardarropa!- gritó Rosalie desde su habitación.
Todas corrimos hacia allá a ver qué había pasado, el guardarropa de Rosalie estaba abierto, habían muchos zapatos de esos que solo se venden en Italia con mordidas de perro, sus vestidos desgarrados y al animal en cuestión enredado en los collares, las pañoletas y las correas de los bolsos de Rosalie.
-A mi no me miren, el perro es de Nessie, está en su futuro, no tenia como saberlo- se excusó Alice tomando del suelo una pelota de goma.
-Este animal del demonio entró en mi guardarropa y lo destrozó todo- explotó enojada la rubia.
-Tía, el no tiene la culpa, solo buscaba su pelota- lo defendió Nessie.
-¿Y quién habrá sido el idiota que dejó la pelota ahí?- bramó Rosalie.
-¡Emmett Cullen ya no eres mi osito!- gritó Rosalie enojada.
-Esto es una guerra, por eso Jane sal con el chico y tápale la boca a Emmett, después pensaremos en otras maneras de fastidiarlo- expuso maquiavélicamente Rosalie.
-Siento haberte tratado como una niña de preescolar, Emmett no deja de burlarse de lo que sea que hacíamos con Edward en mi habitación, es tan detestable- dijo Bella irrumpiendo en el cuarto de Rosalie.
-Trata de emo depresivo a mi Jasper- se quejó Alice
-Cree que mi mascota es un perro vampiro, ¡mamá lo quiere llevar de caza!- lloriqueó Nessie.
-Ha escondido el juguete baboso del perro en MI vestidor, esto es la guerra- indicó Rosalie.
-No sé porque presiento que ese tan Frank le dará un gran dolor de cabeza a Emmett- rio maquiavélicamente Alice.
-Será porque puedes ver el futuro- acoté exhausta de toda la conspiración en contra de Emmett Cullen.
-Luego de tu cita dile que uno de tus primos tiene una especie de obsesión con los videojuegos, Emmett va a probar una cucharada de su propia medicina- dijo Alice poniendo una cara de duende malvada de las tinieblas que incluso a mi me dio miedo.
chicas! disculpen la tardanza pero estaba terminando mi fict intocable, aqui les dejo el septimo capitulo, espero que les guste
puse una encuesta en mi perfil para saber que fict les gustaria que actualizace primero, asi que voten!
gracias por leer y por comentar
