Capitulo ocho: El señor de los videojuegos.
(Jane P.O.V)
Renesmee hizo que Alice mirara en el futuro de Frank, lo vio conmigo en el centro comercial, con esa información la más pequeña de los Cullen y su casi hijo que olía asqueroso se fueron en el Mini Cooper al mismo lugar al que yo iría con Frank para ayudarme con mi "cita". Ya de nada me servía salir con el humano, Bella ahora estaba de mi parte y mi principal objetivo era fastidiarla, ya no lo lograría, pero al parecer las Cullen solo estaban preocupadas de hacer madurar a Emmett que después de décadas en este mundo seguía comportándose como un crio. ¿Qué diría Alec al saber que los temibles Cullen no eran más que un grupo de infantiles vampiros inmaduros?, seguro que se parte de la risa como lo he hecho yo.
Entre Alice, Rosalie y Bella me arreglaron para mi cita, me veía mayor pero habían dejado que mi aspecto dijese "no me arreglé para ti, soy bonita de nacimiento". Estuvimos en la habitación hablando de moda, viajes, cosas de chicas; Bella parecía aburrirse, se excusó para hacerle una llamada a su hija y no tardó mucho en volver con un Edward muy enojado, Alice y él solo se miraban a los ojos, mantenían la comunicación a través de sus poderes, era muy extraño ver a dos vampiros hablar de esa manera.
-Piénsalo Alice, aun estamos a tiempo- dijo Edward saliendo de la habitación preocupado.
-¿Podría alguien decirme que pasa?, quiero que el idiota de mi marido se disculpe de rodillas por lo de mi vestidor, y que de paso me lleve a Paris, esto es lo único decente que me queda- indicó Rosalie señalando su elegante atuendo.
-No podemos hacerle esto a Emmett- dijo Alice decepcionada de su plan.
-¿Por qué?, No le hagas caso a Edward, de él me encargo yo después- dijo Bella maliciosa, sabía que sus palabras escondían un doble sentido y no quise seguir pensando en ello.
-Emmett es un condenado bebé llorón que caerá en depresión cuando nuestra venganza termine, su depresión se la pasará a Jasper y él nos la pasará a todos, ahora lo he visto, créeme Bella, hasta el perro llora- expuso Alice.
-¿Tu escudo no nos protege de eso verdad?- pregunté a Bella la que negó con la cabeza.
-¿y quién será el último en deprimirse?- pregunté trazando un nuevo plan.
-Pues esta Emmett el llorón, Jasper, Esme, Carlisle, Yo, Rosalie, el perro, Nessie, Bella, Edward y tu- dijo Alice.
-Y si a Jasper le diéramos una pequeña descarga eléctrica, una muy pequeñita, ¿lograríamos distraerlo de Emmett?- pregunté ganándome la mirada reprobatoria de Alice.
-Solo si traes a alguien más emocionado que Emmett, cosa que la tristeza del idiota de mi esposo sea opacada por la felicidad de alguien más-respondió Rosalie.
-Debes hacer que tu hija pase el mejor día de su vida con Jacob y su oloroso can, traerla antes de que yo llegue con Frank y que se quede junto a Jasper en todo momento- le expliqué a Bella.
-Puedo hacer eso, puedo llamar a Jacob y decirle que la busque en el centro comercial, decirle a mi hija que permita que su tío entrene al perro, que es por una buena causa y luego cubrirnos a todas con el escudo para que Edward no sepa que Renesmee estuvo con Jacob- indicó Bella.
-Muy bien, ahora que tenemos todo bajo control debo irme, un humano me espera abajo- dije saliendo de la habitación rumo al encuentro con Frank.
(Nessie P.O.V)
Mi mamá me había alegrado el día, le había dicho a Jacob que viniera y que lo esperara en la heladería del centro comercial, estaba feliz y me apetecía comerme un helado gigante de vainilla y fresas; localicé la bendita heladería y me senté en una mesa vacía poniendo cuidadosamente a mi Yorkshire sobre mis piernas.
-Señorita, aquí no se permiten perros- me dijo uno de los meseros, ¿había llamado perro a mi hijo?, el no era un perro, era parte de mi familia.
-Yo no veo a ningún perro señor- le respondí.
-El can que está en sus piernas es un perro- dijo el tipo como si yo tuviese cinco años… aunque solo tenía dos más.
-El can que está en mis piernas tiene nombre y se llama Jake, y no es un perro, es mi medicina- le dije empezando a crear mi mentira.
-¿medicina?- me preguntó el mesero.
-Este pequeño angelito es lo que me ayuda a controlar ira, de no ser por él yo ya lo habría golpeado y puedo verme muy menuda pero créame, mi padre es cinturón negro en karate y me ha enseñado bien, además estoy en este preciso momento en una terapia psicológica, sufro de Hapofobia y Agorafobia, o sea miedo al contacto físico y miedo a los espacios públicos, mi tarea de hoy es comprar un helado, comérmelo y recibir el cambio en la mano, pero sin mi Jake no lo puedo lograr porque golpearía a quien se acercase a mi- le mentí espectacularmente bien al tipejo que me miraba boquiabierto.
-¿va a dejar que me quede o los demando por discriminación a los enfermos psiquiátricos?, mi madre es abogada, estaría encantada de ayudarme- seguí mintiendo, de algo estaba segura, de mi perro no me separa nadie.
-¿Ocurre algo Nessie?- preguntó Jake, al parecer había observado la pequeña discusión que estaba teniendo con el mesero.
-Jacob Black, Psicólogo de la señorita Cullen- se presento Jacob siguiéndome la broma.
-¿Entonces es verdad que usted está enferma de…?-preguntó el tipo
-Hapofobia y Agorafobia- completé yo.
-No queremos causar problemas pero esta es una terapia importante y sin el perro mi paciente se descontrola y termina por golpear a todos y por destruir lo que pilla a su paso- explicó Jacob sonando muy profesional.
-No te preocupes Jacob, mamá se las arreglará con esta heladería, nos vemos en tribunales- dije levantándome de la silla con mi angelito.
"tres, dos, uno" conté en la mente.
-Señorita espere, puede quedarse con su medicina y su psicólogo en la terraza, pero tenga cuidado que su Jake no haga destrozos en la heladería- dijo el mesero asustado ante mi próxima reacción.
-No se preocupe, es un perro especial, está entrenado- Expliqué sentándome en la terraza para luego ordenar ese helado gigantesco que quería, porque Renesmee Carlie Cullen Swan siempre, pero siempre se sale con la suya.
-Si que eres fastidiosa pequeña niña- me dijo Jacob cariñosamente.
-Pero así me quieres- le reté.
-Si, así te quiero; ¿y que se supone que hacemos aquí?- preguntó.
-Yo espero a Jane y tú haces que hoy sea el mejor día de mi vida- le expliqué.
-¿y por qué debo hacer eso yo?- preguntó solo para sacarme de mis casillas.
-Porque me quieres y porque debo llegar a casa lo suficientemente feliz como para que tío Jasper no se deje llevar por la futura depresión de tío Emmett- le dije acariciando a mi cachorro.
Comí mi helado tranquilamente esperando a Jane, a menudo cuando el mesero curioso no nos veía Jacob tomaba mi mano y trazaba en ella pequeños círculos con su dedo pulgar haciendo que todo mi cuerpo hormigueara por la emoción, definitivamente amaba este chico y mamá no se había equivocado al decirle que viniera, este iba a ser el mejor día de mi vida.
Jane llegó cuando iba por la mitad de mi helado, noté como traía su pequeño móvil en la mano, yo dejé el mío sobre la mesa y atenta me quedé escuchando lo que hablaban.
-¿y a ti Jane que música te gusta?-, le preguntó el muchacho a mi rubia amiga; rápidamente tomé mi celular y le teclee un mensaje, yo sabía que Jane solo escuchaba música barroca, debió estar de moda en su época pero ¿a qué adolescente normal le gusta ese tipo de música ahora?
"Dile que te gusta Maroon 5", le mandé por mensaje.
-Me gusta mucho Maroon 5- le respondió Jane con la incertidumbre marcada en su voz, desde luego no sabía ni quiénes eran los de esa banda pero era lo más normal que se me ocurrió decirle.
-Pues a mí me gusta mucho Nirvana- le comentó el muchacho.
¡Mierda Nirvana!, -¿Jacob que sabes de Nirvana?-le pregunté con las manos sobre las teclas del teléfono.
-emmm ¿rock?- dijo Jacob no muy convencido, -Ahh si, ya me acordé, los que cantan lithium, muy buena canción- agregó dándome más información; no alcancé a mandársela a Jane, ella con su oído de vampira logró captarlo y le dio un muy buen comentario de ese grupo a Frank.
-¿Te gustaría tomar algo?, ¿un helado quizás?- le propuso Frank
Dije diabetes en una tos muy poco disimulada.
-No quiero que me compadezcas pero soy diabética, no puedo aceptar tu helado pero gracias de todas formas- le respondió Jane al chico.
-Bueno Jane, ¿pero me dejaras acompañarte hasta la casa de tu prima?- le preguntó y en ese momento supe que era mi señal para salir pitando de allí, debía llegar antes que ellos.
Le dije al mesero que se quedara con el cambio y le prometí que no lo iba a demandar, tomé a Jacob de un brazo y salimos corriendo del centro comercial, nos tuvimos que separar en el estacionamiento pero para tener mi buena dosis de felicidad le robé un pequeño beso y corrí hasta mi auto, allí acomodé a mi pequeño bebé en una sillita especial que tenia para él y me subí yo para manejar a toda velocidad.
-Este ha sido el mejor día de mi vida- exclamé cuando llegué a casa, tío Jasper al percibir mi creciente felicidad salió a mi encuentro como una abeja a la miel.
-Tío, tenemos que entrenar a mini Jake, debe aprender disciplina militar- dije poniendo el cachorro en sus brazos y una boina militar en la cabellera rubia de mi tío.
-Entonces al patio recluta Cullen, hay que entrenar a este pequeño espécimen canino- dijo mi tío notablemente más feliz.
Logré sacarlo de la sala y cerrar aquel gran ventanal de vidrio tras nosotros, aun podía escuchar un poco de lo que hablaban ahí, mi tío Emmett seguía presumiéndose el mejor jugador de Guitar Hero, si tan solo supiera…
-¿quieres pasar un rato?, tengo un primo que es adicto a los videojuegos- dijo Jane invitando al humano a nuestra casa.
En la sala solo se hallaban visibles tía Rosalie y tío Emmett, mis abuelos habían ido de viaje porque mi tía inteligentemente los sacó de la jugada, y mis padres estaban junto con tía Alice jugando ajedrez... su aburrida forma de jugar ajedrez.
-Wow, tu primo si que es un maestro de los videojuegos- exclamó el muchacho cuando vio a tío Emmett jugar, pude ver a través del cristal como tía Rosalie rodaba los ojos.
-Al fin alguien que lo aprecie, ¿quieres jugar simple mortal?- dijo mi tío extendiéndole la guitarra del juego.
-Gracias maestro- dijo Frank con solemnidad mientras escogía una canción, una particularmente difícil, aun recuerdo a mi papá agarrando a mi tío Emmett por el cuello producto de la frustración de haberle ganado… si… mi papá es un mal perdedor.
Ahora sabia por que tía Alice quería que Frank jugara con tío Emmett, el humano le estaba dando una paliza, jugo la canción más difícil, en el nivel mas dificultoso y no se equivocó en nada, había logrado una puntuación perfecta.
-Vaya, creo que me he superado, esto ha sido entretenido, tienes una familia genial Jane- dijo el muchacho antes de irse.
Podía sentir en el aire como la emociones se mezclaban, tío Emmett estaba destrozado, había perdido en su juego favorito, ahora mi tía Rosalie tenía su venganza, pero tío Jasper estaba pegado al cristal absorbiendo la depresión de tío Emmett, me recordé a mi misma pensar en cosas bonitas, en mi cachorro corriendo por el césped, en los abrazos de Jacob, sus besos, su aroma, la broma que le hicimos al tipo de la heladería y rápidamente el aire tenía otra consistencia, era más agradable, era solo el pobre Emmett que se sentía como un perdedor.
-Cariño, ¿Vamos a Paris este fin de semana?, creo que un osito hizo travesuras en mi vestidor- le dijo mi tía con un tono de voz raramente dulce.
Mi tío le extendió su tarjeta de crédito y ella la aceptó con una sonrisa en los labios… esto iba a ser algo muy malo, pero no tan malo como ver a mi padre bajar las escaleras a zancadas, de nuevo mi mamá pensando en su propio día feliz y dejando mis pensamientos al descubierto.
-¡RENESMEE CULLEN!- vociferó mi padre.
-Te dije que si querías ver a ese chucho debía pedir mi autorización para salir contigo, no lo hizo, no acató mis reglas por lo tanto no lo veras- dijo haciendo que mi mundo se viniera abajo, después de todo la predicción de mi tía Alice si se cumplía, mi felicidad se esfumó y mi tristeza mas la de mi tío Emmett hicieron colapsar a tío Jasper y terminamos todos en una depresión colectiva.
Corrí con mi perro hacia la sala, solo mi mamá o tía Rose me sabían consolar en este tipo de situaciones, era como la vez que fui al hospital del abuelo y me bebí los tubos de ensayo con las muestras de sangre del laboratorio, estuve tres meses sobreviviendo de comida humana, era la depresión misma, pero como era más pequeña entre mi tía Rose y mi mamá lograron defenderme de la ira de papá y del abuelo.
Mi tía me recibió con los brazos abiertos, ella también sollozaba, de seguro era por su vestidor, ahora su propia pena se mezclaba con la mía y la de mis tíos, tía Alice tenía una cara de angustia producto de las emociones que tío Jasper le enviaba y por el propio sufrimiento irracional de su cónyuge, era ridículo, hasta mi perrito lloraba en mis brazos éramos los únicos dos capaces de derramar lagrimas, Jane era la única que se carcajeaba de nosotros, al parecer esta chica si tenía un filtro de emociones.
-Aro no me creerá cuando le diga lo patéticos que se ven los Cullen llorando sin lagrimas- dijo riéndose especialmente de mi padre.
-No pueden ser tan ridículos, fue solo un videojuego por dios Emmett ¡supéralo!, y ¿Cuál es el problema con que la chica salga con el lobo?, yo estuve ahí y no hicieron nada indebido, solo comieron helado con el perro oloroso, son patéticos- dijo Jane sentándose en el sofá y cambiando los canales a gran velocidad.
-¿y cómo es que a ti nada de esto te afecta?- le preguntó mi madre claramente ahogada con sus propios sollozos.
-Vivir siglos con los Volturi te convierte en un ser racional, no me dejo llevar por sentimentalismos estúpidos, ahora que si quieren le puedo dar una pequeña dosis de dolor a Emmett para que se distraiga de su propia depresión y luego a Edward para que le pida disculpas a su hija y así ella y el perrucho dejen de llorar- explicó Jane algo aburrida.
Todos la miraban atónitos por su increíble frialdad, ella se levantó del sofá y se posicionó junto a mi padre.
-¿le pedirás disculpas a tu hija o te aplico un dolor mas fuerte?- preguntó y al no obtener respuesta mi padre hizo una mueca de dolor.
-Perdón Nessie, no debí ser tan sobreprotector… ¡pero quiero hablar con ese chucho mañana a primera hora!- exclamó finalmente, bajo tortura pero lo reconoció, mi papá me sobreprotege demasiado, como si fuera la frágil humana que una vez mi madre fue.
-Auch Jane, no tan fuerte- se quejó tío Emmett.
-Vuelve a portarte como un crio y sentirás el verdadero dolor, así que ahora no te burles mas de mi, ni hagas destrozos en las cosas de Rosalie, madura o si no te las veras con un dolor inimaginable y el escudo de tu cuñada no vendrá en tu ayuda- le amenazó la rubia.
-Si señora- dijo mi tío como si fuera un niño pequeño que acababa de ser regañado por una señora mayor.
-ok, ahora que ya han dejado de llorar iré a llamar a Alec, no me creerá cuando le cuente que todos lloran como niñitas- dijo subiendo las escaleras a gran velocidad.
ahi tienen, la venganza nunca es buena, porque viene jane y ...
espero que les haya gustado el cap
gracias por leer y por comentar
