Capitulo nueve: cartas

(Nessie P.O.V.)

Sé que abrir la correspondencia ajena y leerla es de mala educación, ya me lo había dicho mi mamá cuando por curiosidad abrí las cuentas de las tarjetas de crédito de tía Alice y se las mostré a mi tío Jasper, las consecuencias no fueron muy buenas, en abuelo Carlisle consideró seriamente mandarla a terapia para que dejara de gastar dinero por diversión y al oír esa temida palabra llamada "psiquiatra" tía Alice se volvió como loca y se encerró en su habitación una semana entera, solo la puso sacar tía Rose diciéndole que había comprado un bolso Louis Vuitton y quería mostrárselo.

Esta vez lo hice de nuevo, pero fue por una buena causa, no dudo que Jane ahora sea una "niña buena" pero aun no puedo olvidar todo lo que los Volturi le hicieron a mi familia, así que cuando vi esa carta con el sello de los vampiros de Volterra no lo pude evitar y la abrí.

Querida hermana:

Espero tenerte de vuelta para estas navidades, Volterra no es lo mismo sin ti, mi querida Heidi ha salido a hacer una prueba de nuestra cena navideña, encontró unos humanos obesos y repletos de sangre, los traerá a nuestro hogar en Nochebuena con el pretexto de ir a apreciar la finísima decoración de nuestra morada; regresa pronto, no quiero ni imaginar la asquerosa cena de los Cullen, quizás sea otro apestoso puma. Aro y Marco te mandan saludos, Cayo solo quiere que te regreses y con los ojos bien rojos, no le simpatiza mucho que estés con los Cullen.

Querida Jane, ¿si lo mío con Heidi no resulta podrías presentarme a la semivampira?, he oído que es tan hermosa como una vampira pero atrayente y delicada como una humana, ¡por favor por favor por favor!¿puedes?, no aguantaría otro siglo mas solo y sin novia, además soy un vampiro que viene de una familia de renombre, no creo que a sus padres les desagrade que la corteje, Aro esta más que de acuerdo con la idea, dice que así uniríamos ambas familias, ¿Qué dices hermanita?, ¿me ayudaras?, di que si

Te quiere…Alec.

¿Con Alec Volturi?, ¡que asco!, primero me meto en una hoguera antes de andar con un vampiro bebedor de sangre humana que parece un crio de trece años, ¿unir ambas familias? ¡Ni loca!, ni bajo amenaza me casaría con ese tipo, mi corazón es de Jacob Black, mi hermoso y sexy hombre lobo que me quiere solo a mí, en estos momento no me importaría que Jane se regresara, pero sola, ya tenía una invitación de ella para visitar Volterra, de hecho pensaba ir pero ahora no, ni loca me expongo a que ese Alec que drogue con su neblina mental y me haga casarme con en sin mi consentimiento.

-¿Acaso tus honorables padres no te enseñaron que es mala educación leer la correspondencia ajena?- dijo Jane por encima de mi hombro.

-Es que yo…. La carta… la curiosidad mato al gato- balbuceé incoherentemente.

-Ya quita esa cara de asco, tampoco te quiero para cuñada, Alec esta estúpido, o termina mordiéndote o termina asqueado ante en olor de la comida humana- dijo la rubia palmeándome en hombro.

-¿Entonces no estás enojada conmigo?- pregunté.

-No, y apúrate y abramos en resto de las cartas, quizás pueda fastidiar a tu mamá- dijo maliciosamente Jane.

No sabía cuál era su afán con fastidiar a mi mami pero en abrir las cartas sonaba divertido.

-Encontré una para tu padre- dijo Jane, nos sentamos juntas y nos dispusimos a leer.

Mi Edward Adorado:

Sé que estas casado, quizás tengas hijos y esa zorra de Isabella Swan te tenga bien amarrado a su lado pero quiero que sepas que siempre cuando te aburras de esa simplona puedes acudir a mí, sé que sientes algo por mí, me di cuenta en el instituto por cómo me mirabas y que solo anduviste con Swan por lastima, y que luego se casaron porque ella de seguro te fue con el viejo cuento de "estoy embarazada"…si es que lo estuvo ese hijo no es tuyo, era una vil zorra con cara de ángel que se la pasaba de cama en cama con los chicos del instituto.

Reconsidéralo Edward, soy tu mejor opción.

Tuya por siempre, Jessica Stanley.

-¿Quién carajos es Jessica Stanley?- pregunté.

-Quizás alguna compañerita del instituto de tu papá- respondió Jane conteniendo una risotada.

-Por lo visto es bien estúpida, mi papá ama a mi mamá y ella no es ninguna zorra, la única perra aquí es ella por estar arrastrándose ante un hombre felizmente casado y con una hija- dije enojada tirando la carta a la chimenea.

-Ya olvídalo, leamos la que le ha llegado a tu madre- expuso Jane mostrándome una carta que olía a un barato perfume masculino.

Mí querida Isabella:

Te escribo estas líneas para manifestarte en inmenso amor que siento por ti, desde que te casaste con Cullen una pena enorme ocupa mi alma, gracias a Jessica pude obtener tu dirección para poder mandarte esta carta, sé que tú me quieres, desde en día que nos conocimos hicimos una conexión casi mágica, no sé que habrá hecho ese Cullen para que lo aceptases pero puedo decirte con seguridad de que yo soy mejor que él "en todo aspecto"

Te ama… Mike Newton.

-¡Que demonios! Tu mamá también tiene admiradores- dijo Jane sorprendida.

-Mi familia está siendo vigilada por psicópatas- lloriqueé.

-Tira esa carta a la chimenea, estúpidos humanos- murmuré.

-Hay una para tu tío en grandote, ¿la leemos?- pregunto Jane a lo que yo asentí.

Estimado señor Cullen:

Junto con saludarle y desearle una feliz navidad adjuntamos la cuenta por los destrozos que usted en un arranque de furia tras haber perdido en un simple videojuego ocasionó, le rogamos que cancele su deuda a la brevedad ya que nuestra tienda debe ser re-abierta lo antes posible.

Atte., Nintendo corp.

-¿También va a la chimenea? ¿O al tocador de tu tía Rosalie?- pregunto Jane.

-Si que eres malvada- le murmuré y ambas salimos corriendo a poner la carta en donde mi tía Rosalie pudiera verla.

Estábamos cometiendo malas acciones, quizás mis padres se merecían leer sus cartas para reírse un rato y tío Emmett merecía la oportunidad de solucionar sus problemas como en "adulto" que era y nosotras solo estábamos creando la tercera guerra mundial, pero no nos importaba, aun quedaban más cartas por leer y yo me moría de la curiosidad.

Estimado señor Jasper Hale:

Le informamos que la primera reunión de nuestra sociedad de compradores compulsivos va a tener efecto en día primero de enero al medio día en nuestra casa club, queda cordialmente invitado a un almuerzo de bienvenida, recuerde traer a su esposa ya que es ella quien finalmente asistirá a nuestra terapia de rehabilitación.

Atentamente, Shelley Wright, Ex compradora compulsiva y directora de "compradores anónimos"

PD: el comprar por internet también cuenta.

-¿Tan desesperado esta tu tío por que tu tía cambie que la inscribe en este sitio sin que ella sepa?, ¿y cómo es que ella no lo ha visto?, ¿la llevará engañada?- pregunto Jane tan rápidamente que me mareó.

-A lo mejor le pidió a otra persona que la inscribiera por él y así ella no lo vio, pero se me hace injusto que ella no lo sepa, voy a poner su carta en su vestidor, así ella estará prevenida- dije por lealtad a mi querida tía Alice.

Quedaba una carta, y esta iba dirigida curiosamente a mí.

¿Así que invitando vampiras italianas a tu casa y te olvidas de los de tu misma especie Renesmeé?, a mi no se me olvida la última vez que te vi, eras apenas una semi vampira que aparentaba unos tiernos cuatro años de edad, si mis cálculos son correctos ahora debes estar enorme, ojala en lobo no se te tire encima o tu padre lo descuartiza, y hablando de familia… ¿puedo ir a pasar unos días a tu casa?, es que ando cerca y como tú tienes una mamá propia y un papá que no es un completo asno ¿podrías prestármelos un rato?, solo quiero que me lean un cuento antes de dormir, sé que tengo más de cien años y que estoy grandecito para eso pero en mi vida me han hecho mucha falta unos padres que me quieran.

Piénsalo Renesmeé, si quieres encontrarme dile a Alice que busque en donde no pueda ver

Se despide, Nahuel.

-Este tipo está loco si cree que le voy a prestar a mis padres, ¡Son míos!- lloriqueé

-Pero que niña más egoísta, al pobre chico solo le falta cariño, no te va a quitar a tu mamita querida- soltó Jane mofándose de mí.

-Pues que se busque otra porque mi mami es solo mía- dije con determinación.

-Podría contarte cosas de tu "inocente" mami que te pondrían los pelos de punta- dijo Jane con aires de malicia.

-Solo dime que sabes, aunque no creo que vaya a creerte, mi mami es una persona intachable- dije en defensa de la mujer que me dio la vida.

-Yo solo vi una vez en bosque muy bien oculta de ellos como tu papi provocaba a tu lobo apestoso y tu mami para que en lobito no estuviera enojado había hecho en gran sacrificio de compartir saliva con él- finalizo Jane.

-No te creo mentirosa, Jacob no es así, jamás se besaría con alguien que no ama y él me ama a mí, además mi mamá solo tiene ojos para mi papá- dije convencida de mis palabras.

Procesé muy bien las palabras de Jane y caí en cuenta de algo ¿Cómo fui tan estúpida?

-Jane, ¿en día de los inocentes en Italia es antes del veintiocho de diciembre?- pregunté.

-Nop, y no es una broma de inocentes, tu mami beso a tu lobito cuando tu ni pensabas en existir y en se desvivía por conquistarla aunque falló, tu madre prefirió ser una vampira antes de ser una loba- respondió Jane antes de congelarse ante la mirada de furia de mi padre.

Si creerle aun a Jane ni media palabra me abalancé sobre mi papá y este me cargó en sus brazos para sentarse en el sofá conmigo.

-¿podrías dejarnos solos Jane?, y de paso ¿hacer tu maleta y pedir un boleto a Italia?, no pasaré por alto tus intenciones, al principio estaba seguro de que solo buscabas la amistad de mi hija pero ahora no toleraré que quieras separarnos, y no iremos a Volterra, ni ella, ni mi esposa, ni Alice, ni Jasper ni yo- dijo tajantemente mi padre seguramente leyéndole en pensamiento a Jane.

-Esa nunca fue mi intención Cullen, ustedes son un caso perdido para nuestra guardia, son tan blandos y sentimentales que no servirían junto a nosotros, de todos modos gracias por la estadía, me divertí mucho y… en perro de tu hija esta orinando tu piano, adiós- dijo Jane subiendo las escaleras a toda velocidad.

Mi papá la observó irse y también miró atentamente a mi cachorro tratando de intimidarlo, de nada le sirvió, siguió orinándole en piano como si fueran los arbolitos bonsái de mi abuela.

-Luego hablaremos de tu perro, ahora debemos conversar de lo que te ha dicho Jane, debes tener muchas preguntas acerca del tema- dijo mi papi usando ese raro tono paternal que empleaba cuando no quería tomar mi leche en las mañanas.

-¿Mamá si besó a Jacob?- pregunté al borde de las lágrimas, sé que lo que haya hecho ella o mi Jacob antes de mi existencia, en matrimonio de mis padres o mi relación con Jake no debería importarme pero me dolía que ella alguna vez haya amado a "mi chico" o que él la haya amado a ella.

-Si mi bebé, mamá si besó a Jacob, y fue prácticamente porque entre él y yo la obligamos a hacerlo, solo fue una víctima de nuestras jugarretas infantiles por obtener su amor, y por la manera en que se limpiaba la boca después puedo decir que ese beso no le gustó para nada- confesó mi papá riéndose.

-Pero sigo sin entender, ¿Por qué lo besó?- pregunté.

-Porque entre Jacob y yo jugamos con ella, yo quería jugar sucio, quería que él se enterara de que ella había aceptado ser mía y él jugó de una manera más infantil que yo y ella para evitar una tragedia lo besó, aunque después se dio cuenta de lo que habíamos hecho- respondió mi papá.

-Y hubo una ocasión en la que él la besó a la fuerza y ella le golpeó en rostro y se rompió la mano- completó con una risita en el rostro.

-Mi pequeña, no debes sentirte mal porque en el pasado Jacob tuvo sentimientos hacia tu madre, él solo estaba confundido, si de verdad la hubiese amado se habría imprimado de ella, pero sin embargo lo hizo contigo, los lobos eligen sabiamente a sus parejas y él te eligió a ti, y aunque me moleste admitirlo es lo mejor que un padre vampiro puede desear para su princesa- expresó mi papá sacándome una sonrisa.

-Ahora que si limpias en desastre de tu animal y llamas a Jacob para que pida formalmente mi autorización para salir contigo no te haré problemas cuando vayas con él a algún sitio- dijo haciendo que me parara de un brinco del sofá para llamar a Jacob y para limpiar en charco de pipí que mi perro había dejado.

Escuché por las escaleras en sonido de unos zapatos muy conocidos por mí, caros pero sin tacón, era mi mamá la que venía bajando las escaleras; no reparó en mi presencia, solo se fue a colgar a la espalda de mi padre y a llenarlo de besos en el cuello, ¿habrán sido así de cariñosos cuando ella era humana?

-Estoy tan feliz de que por fin dejaras de hacerle escándalos a nuestra niña cuando salga con Jake- le dijo mi mamá a mi papá.

- Es solo si pide mi permiso, como debe ser- explicó mi padre.

-¿Acaso tu le pediste permiso a Charlie para colarte por mi ventana?- atacó mi mamá.

-Eso es un asunto distinto, yo nunca te falté en respeto- respondió mi padre claramente nervioso, quizás porque mi mamá había empezado a morder suavemente en lóbulo de su oreja.

-Pude haber estado cambiándome de ropa, o teniendo algún tipo de sueño no apto para menores con mi novio vampiro, no respetaste mi privacidad Cullen, fuiste un vampiro muy malo, en cambio Jake se ha atenido a tus reglas arcaicas y ha tratado a nuestra hija como toda una princesa, es otro siglo Edward y las cosas cambian, deberías ser más blando con ella- dijo mi mamá aplicando lo que ella y mi tío Emmett llamaban la artillería pesada y se veía que tenia a mi padre claramente nervioso.

-¿Podrías tener tu escudo en tu mente? En oír tus lascivos pensamientos no me deja actuar correctamente, además está tu hija junto al piano, ¡compórtate por favor Isabella!- exclamó mi papá al borde de la histeria.

Mi mamá se alejó un poco de él, tomó en brazos a mi perrito que la miraba curioso y se detuvo a mirarlo.

-Creo que Jane después de todo no puede vivir sin hacer de las suyas, debe volver a Volterra, la dieta a base de animales la está afectando y de verdad ella necesita volver a ser la vampira sádica y sedienta de sangre que era, no aguantará mas siendo la niña buena que viste de rosa- acotó mi mamá ganándose un grito de júbilo de Jane desde el segundo piso.

-No te preocupes bebé, papi te dejará ver a Jacob cuando quieras, o si no recibirá en mismo castigo que tía Rose le da a tío Emmett- me dijo mi mamá con cara de malicia, quizá que castigo era pero por lo visto no era nada bueno, mi papá ya tenía cara de sufrimiento.

-¡No quiero seguir escuchando tus pensamientos Isabella!, la castigada serás tú, después de todo yo soy quien tiene más autocontrol- presumió mi padre a lo que mi mamá le murmuró muy burlona un "si, claro".


hola chicas! disculpen la tardanza pero las fiestas y el fin de año universitario me dejaron sin tiempo, aqui les traigo un nuevo cap, espero que les guste

quizas esta vez actualice mas rapido

gracias por leer y por comentar!