¿APRENDAMOS?

"Por Fanny & Camili"

Capitulo VIII: Etapas Conclusas.

(SA)

El tiempo, definitivamente, pasaba según tu estado de ánimo, estaba claro: cuando querías por tu mal humor que las cosas en el tiempo pasaran lo más pronto posible, éste se detenía y no pasaba nunca; de modo contrario, cuando querías que el tiempo se detuviera por el buen momento que estabas viviendo, el tiempo pasaba a la velocidad de la luz.

Para ella el año había pasado rápidamente. Si, había anhelado, soñado y esperado este momento, pero ahora que ya había llegado donde tanto quería no sentía esa satisfacción que debería sentir.

Si, estaba feliz. Terminaba su vida escolar y daba inicio a la universitaria. Terminaba el uniforme, los horarios monótonos, los profesores desagradables y agradables también. Se acababa un periodo al que ella conocía bien para dar paso a un mundo que no conocía, al que quería llegar, pero al que temía.

Era fin de año y la ciudad entera estaba vuelta loca, los festivales y diferentes eventos para los graduados, las familias y los amigos estaban de allá para acá y las noticias –buenas y malas- llegaban.

Se había enterado hace unas dos semanas, cuando empezaron las postulaciones para la Universidad que Eriol se iría de Japón, volvería a Inglaterra, sus estudios los haría allá.

Y si era sincera consigo misma eso le afectaba, quería mucho a Eriol, era su mejor amigo, siempre estuvo cuando ella lo necesito, en realidad siempre estuvo, era su apoyo incondicional. Pero debía confesar también que su relación sí se había ido deteriorando desde su noviazgo con Shaoran, pues ambos se la pasaban juntos y a pesar de que ella intentó no descuidar sus amistades no podía mantener la balanza igual… y siempre terminaba inclinándose para el lado de Shaoran.

- ¿Sakura estás bien? –sintió los golpes al otro lado de la puerta del baño.

- Si, papá, saldré pronto.

Escucho que su padre le gritaba un ya y cerró la regadera. Había sido una ducha larga y relajadora.

Corrió la cortina y se alcanzo una toalla topando con su propia imagen en el espejo. Se sonrojo cuando en su seno izquierdo poco más abajo de su pezón notó una mancha algo morada, conocido como chupón, si sabían la procedencia de la marca.

Suspiró recordándola.

Desde hace algún tiempo ella y Shaoran habían pasado a una etapa un poco más subida de tono en su relación. Y le encantaba. Era virgen e inexperta, pero las veces que con Shaoran había llegado tan lejos, no sentía nada de eso, quizás sólo el nerviosismo de hacer algo mal.

Cuando tenía a Shaoran entre sus piernas –ambos con ropa- sentía el mundo a sus pies, sentía que todos los temores se desvanecían, que él le pertenecía a ella, sólo a ella. Sobre todo cuando en esa cómoda posición ella alzaba un poco su cadera en un tímido movimiento provocando un rugido apagado entre los dientes de su amado y sentía la satisfacción poco a poco de sentir algo de control sobre ese maravilloso hombre, de sentirse amada y deseada a la vez, de sentirlo a él en su totalidad y de conocer la frustración de ambos cuando todo quedaba en nada.

Porque aún él no se atrevía a hacerla suya completamente.

"Y realmente eso me tenía frustrada hormonalmente, porque siendo sincera deseaba llegar más allá con él, pero siempre él ponía límites y detenía todo y sé que se queda con las ganas igual que yo y quizás más. Sabía que se detenía porque él quería darme una primera vez que no olvidara, que no fuera un arranque de pasión, que si lo haríamos sería totalmente concientes y no por saciar el deseo carnal.

Y eso, maldita sea, me hacía sentir ¡No sé, una sexo- adicta! Aunque eso fuera imposible si nunca lo he hecho, pero me enloquecía el poder de voluntad que tenía Shaoran para detener todo en el momento justo. Deseaba que se dejara llevar y eso no me convertía en una pervertida ¿O si?

¡Y lo peor de todo que no me atrevía a hablar con nadie!

Porque seamos sinceros y pongamos las cartas sobre la mesa.

Tomoyo es mi mejor amiga de toda la vida y sé que ella tendría la respuesta que me tranquilizara, pero ¡Santo Dios! No me interesa averiguar la vida íntima de mi hermano…y, entre mujeres, hablando de ESOS temas no hay escrúpulos ni secretos. Y si fuera otro saldría corriendo a contarle, pero era Touya y la idea resultaba… ¡Bueno, era todo menos agradable!

Tenía también a Eriol…pero él estaba descartado, no iba a ponerme a hablar con él este tipo de cosas, en primera porque alguna vez él sintió algo por mí y en segunda porque me daba vergüenza.

¡Mi papá ni decir! Imagínense, él es muy liberal y confía en nosotros y no le son indiferentes las situaciones adolescentes, pero de ahí a darme consejos de cómo perder mi virginidad era poner al límite su paciencia y buena voluntad.

Quizás Yukito era una buena opción, pero sé que no me armaría de valor para contarle semejante cosa.

¡Y todo, nuevamente, quedaba en nada!

Estaba tan frustrada últimamente, que hasta un poco de mal humor anda acechando en mi personalidad constantemente. Y sabía que eran mis hormonas.

¿Seré acaso una especie de joven que lo único que buscan es sexo?

Me alarmé, digo, yo no sólo ando buscando eso…O sea, de ser así me pasaría con cualquier chico y al único que quedo mirando y desnudándolo con la mirada es a Shaoran…y como lo odio porque sabe que lo deseo y me besa de esa forma… incitante…invitadora…tentadora.

Gruñí mentalmente, parecía una enferma mental ¿No eran los hombres los que andaban con eso en la cabeza día y noche? De ser así ¿Por qué demonios deseaba a Shaoran día y noche?

Sonreí cuando vi mi imagen ya lista frente al espejo. Como era verano llevaba una polera de tiritas con un escote tímido pero tentador; una falda blanca suelta hasta mitad de muslo y unas sandalias del mismo color.

Acomode mi cabello un poco y salí. Las clases habían dado fin y en dos días sería la velada de graduación. Ya saben, la fiesta familiar y la fiesta de alumnos… Solo esperaba que todo saliera bien".

(TOM)

El termino de clases no le favorecía mucho, las excusas para salir de casa ya no podrían ser frecuentes ¿Por qué la escuela se terminaba cuando uno más la necesitaba?

La joven amatista peinaba su largo cabello sentada en su cama mirando la alfombra de su cuarto y de vez en cuando el cielo azul a través de su ventana.

Le dolía que su madre si se haya opuesto a su relación con Touya.

Al principio ambos decidieron luchar contra todo y todos, pero con el paso del tiempo la cosa se volvía más y más difícil, pocas veces eran las que podían verse –por culpa de la madre de Tomoyo- y a la larga las veces que se veían más que disfrutar el momento se reprochaban mutuamente el tener que seguir ocultándose.

Pero Tomoyo sabía que en gran medida esta vez era su responsabilidad, por no querer contradecir de frente a su madre es que seguían a escondidas con Touya, eso más el hecho que su madre la había amenazado con llevársela a Francia si seguía viéndose con Touya Kinomoto.

Recordaba perfectamente que fue Sakura la que interfirió esa vez, que con palabras que no eran más que sinceras hizo ver a su madre que a parte de Touya había más gente que quería a Tomoyo y la misma Sakura se puso de ejemplo sabiendo de antemano esa adoración que tenía la madre de Tomoyo para con la hija de Nadeshiko, su difunta prima.

Sonrió, porque esa salvada de Sakura le valió a Touya varios días de mal humor, porque la castaña aprovecho para sacarle ventajas al asunto y obligar a su hermano a no insultar a Shaoran.

Y Tomoyo sabía cuanto sacrificio fue eso para su amado, pero valoro que lo hiciera por ella. Se tragó su orgullo.

Sin embargo no podía –ni quería- seguir así, es cierto que cuando Touya estuvo comprometido con Nakuru ella estuvo dispuesta a ser su amante y a mantenerse escondida, sin embargo, ya no quería eso. Quería una relación normal, andar libremente por las calles con la persona a la que su corazón había elegido y que era felizmente correspondida.

Su corazón y ella se merecían una relación normal, no una a escondidas.

Suspiro dejando el cepillo sobre el mueble.

Hace días una idea venía dando vueltas en su cabeza y cada vez que la analizaba mejor, no le parecía para nada descabellada y era su turno de arriesgar algo, era su turno de dar el todo por el todo para ser feliz con Touya y si en Tomoeda no podía ser, pues tendría que ser fuera de ella, donde su madre no pudiera interferir.

Ella ya había cumplido los dieciocho años, por lo que estaba informada, habiendo cumplido esa edad una herencia que le dejaron sus abuelos por parte de su padre, más la de su propio padre le eran transferidos a ella. Siendo así el caso, su madre bien podía amenazarla de dejarla en la calle y no pagar sus estudios Universitarios, porque ella ya tenía con que pagarlos y sabía de antemano que le sobraría dinero.

Entonces, nada la detenía, sólo el que Touya no quisiera aceptar su idea, pero algo dentro de ella le decía que el hijo mayor de Fujitaka iba a aceptar.

"Y ya lo tenía decidido, luego de la graduación me iría del país con Touya Kinomoto"

(ER)

El salón donde se llevaría acabo la velada era inmenso y estaba adecuadamente decorado para la ocasión.

Ese año el tema era una fiesta elegante, por lo que él vestía un terno negro con rayas poco visibles de un tono azul oscuro. Su camisa era blanca y su corbata celeste ni muy claro ni muy oscuro.

Entró al salón del brazo de Tomoyo Daidouji y desde antes de poner un pie sobre esa pista ya se especulaba y rumoreaba una posible relación entre ambos, qué equivocados.

- Por suerte no tenemos que volver a la escuela –comento Eriol en el oído de Tomoyo. Iban del brazo – Si no, esto era noticia en el diario escolar.

- De eso seguro –sonrió Tomoyo – Siempre he dicho que haríamos bonita pareja.

- Lo sé.

Una vez que llegaron a su mesa Eriol corrió la silla para que Tomoyo tomara asiento y luego se sentó él.

- ¿Y ya lo decidiste? –preguntó Eriol.

- Si, esta noche se lo propondré a Touya y de aceptar…nos iríamos lo antes posible.

- Y Sakura… ¿Lo sabe?

Tomoyo suspiró.

- No…y me costará mucho decírselo…No imaginas como se puso cuando supo que tú te ibas…

Eriol alzó una ceja y Tomoyo supo que había hablado de más, pero ante la insistente mirada de los ojos zafiros decidió hablar.

- Esa vez llegó a pelearse con Shaoran.

Eriol abrió los ojos asombrados.

- Es que ya sabes, él es muy celoso y ella muy sensible. Sakura nunca ha sido de las chicas que esconden sus sentimientos y a ti te quiso mucho… te quiere mucho -se corrigió- Y no solo como amigo.

Eriol sonrió y asintió.

- Si, lo sé.

- Ella te quiso más que como un amigo…es sólo que se enamoro de Shaoran.

- Si…eso también lo sé –y rodó los ojos en un acto gracioso.

Tomoyo soltó una carcajada.

- Y eso le valió que Shaoran se enojara…y a Shaoran le valió que ella le dijera que no tiene corazón –soltó una carcajada – En serio, esa vez fue graciosa. Sakura estaba realmente molesta, porque él dudara del amor que le tenía y que no supiera entender que le dolía que te fueras.

Eriol sonrió y miro al frente, en el fondo tras lo que Tomoyo le contaba se alegraba, pues una parte de él se conformaba con saber que Sakura lo quería y que le afectaba su partida y que al igual que él la extrañaría, ella lo extrañaría a él.

Pero ya era tiempo, había etapas que se debían cerrar para esperar atentos las nuevas que te presenta la vida. Su etapa en Japón estaba finalizada y lo único que lo hubiera atado a ese país ya le pertenecía a otro hombre.

- Te extrañare.

Escucho que Tomoyo le soltaba, casi en un suspiro.

- Yo también, has sido una muy buena amiga.

- Y tú un amigo excelente, sabes que te debo mucho.

- No, uno hace por los amigos lo que tenga que hacer.

- Si, pero arriesgarse a que Touya te quiera matar no lo hace cualquier amigo.

Ambos soltaron una carcajada.

- El muy idiota, no podía entender que fuiste la persona perfecta para despistar a mi madre –soltó refunfuñando – Muchas veces dije que me juntaría contigo.

- ¡Vaya! Eso quiere decir que tuvimos muchas citas.

- Demasiadas.

(SH)

Había salido de la casa de Sakura vivo. Y eso con suerte, porque entre el hermano mayor de su novia y Tsukishiro, le dejaron tantas amenazas prontas a cumplir que con la más suave de ellas no quedaba vivo para contarlo.

Miro a su lado derecho de reojo, donde iba sentada Sakura y se tensó.

Llevaba un vestido color verde, era un diseño muy delicado confeccionado por Tomoyo… ¡Y cuanto agradecía el buen gusto de Tomoyo! Porque Sakura se veía fabulosa. El vestido le llegaba a la rodilla y en su pierna izquierda tenía un corte que, sentada ahí en el auto, se acentuaba más.

Tragó en seco y no pudo evitar retirar su mano del volante para colocarla sobre la parte del muslo descubierto de Sakura, quien al sentir el contacto medio salto del susto al ir distraída.

- Shaoran… -soltó en un susurro.

- Te ves…preciosa –dijo con una voz ronca exquisita.

Tras reconocer el tono de voz de él Sakura mordió su labio inferior y cerro sus ojos suavemente cuando la mano del castaño empezaba a deslizarse por su pierna hacia arriba. Sakura soltó el aire contenido y volvió a morder su labio inferior.

Shaoran sacó rápidamente su mano.

- No hagas eso.

Sakura bajo a la tierra de un sopetón y frunció su ceño.

- No sé si es mi impresión, pero te estás acostumbrando a dejar siempre las cosas a medias.

Dicho eso, bajo del auto cerrando la puerta un poco más fuerte de lo normal. Habían llegado al salón del evento y no quería llamar la atención. Shaoran se bajo enseguida y rodeó el auto para colocarse a su lado.

- ¿A qué te refieres?

- Olvídalo ¿Si? –respiró hondo- No me hagas caso.

- No puedes tirar la piedra y luego esconder la mano.

Sakura levanto su vista y la clavó en los ojos ámbar.

- Shaoran, por favor…

- Perfecto.

Y ofreciéndole caballerosamente el brazo entraron al salón buscando de inmediato a sus amigos. Vieron en una de las mesas un poco alejadas de la entrada a Eriol y Tomoyo, se acercaron a ellos.

- ¡Sakura! –exclamó Tomoyo poniéndose de pie para abrazar a su amiga – Te vez hermosa –y sus ojos fueron reemplazados por estrellas.

- Muchas gracias, Tomoyo –dijo apenada – Pero recuerda que es gracias a ti.

Eriol se puso de pie para saludar a Sakura y, como lo hiciera la primera vez que la conoció, tomo con su mano una de las de Sakura y dejó un delicado beso en ella.

- Tomoyo hizo un trabajo maravilloso, pequeña – y le sonrió.

"Y noté como Sakura se sonrojaba, haciendo que algo dentro de mí se incendiara…no podía aceptar que Hiraguizawa, después de todo este tiempo, siguiera causando aquel efecto en MI NOVIA"

Shaoran frunció el ceño.

- Buenas noches, Li –saludo Eriol estirando una de sus manos.

El castaño ensimismado y aun con el ceño fruncido acepto la mano de Eriol por poco segundos.

- Buenas noches.

La velada transcurrió tranquila después de eso, pronto a su mesa se unieron sus otros amigos. La comida había estado fabulosa y entre sonrisa y sonrisa la noche fue pasando.

- Bueno chicos –dijo el animador del vento – Llegando a este punto de la noche, los profesores se retiran y queda la ¡¡Barra abierta!!

Tras lo dicho chicos y chicas gritaron eufóricos. Luego de que muchos se despidieran de sus queridos profesores las luces se apagaron y la música inundo todo el lugar, la barra se lleno en un segundo, los jóvenes pedían sus tragos.

En la mesa quedaron Eriol, Tomoyo, Sakura y Shaoran.

- Y se acabó – dijo Tomoyo casi en un grito por la música – Al fin terminamos el colegio.

- Y esta es la última vez que estaremos los cuatro juntos –agregó Eriol.

Para Shaoran no pasó desapercibido el cambio en el rostro de Sakura, quien puso una cara de tristeza. No soportándolo se puso de pie, atrayendo la mirada de los que estaban en la mesa.

- Iré a la barra.

Sin más empezó andar en la dirección dicha.

(SA)

- ¿Se pelearon? –preguntó extrañada Tomoyo.

Sakura frunció el ceño y de forma despreocupada respondió.

- Allá él y su mal humor, no es mi problema.

Eriol y Tomoyo se miraron algo confusos.

- Aunque… -empezó a decir Eriol – Últimamente ambos han estado con un humor explosivo, por decirlo de algún modo.

Sakura miró comprensiva a ambos y poniendo sobre la mesa ambos codos posó su cabeza sobre sus manos.

- Si, lo sé… Y también sé que ustedes no tienen la culpa.

Fue entonces Tomoyo la que diciéndole algo al oído a Eriol hizo que éste último asintiera.

- Bueno damas, perdonarán a este caballero por dejarlas, pero creo que iré por una copa.

Ambas asintieron y Tomoyo se acercó a Sakura para que con la música no tuviera que hablar fuerte.

- ¿Me vas a contar que sucede?

La castaña al mirar a su amiga dudó, ese no era el lugar ni tampoco el momento para hablar de eso, pero ya no aguantaba, necesitaba contarle a su amiga por lo que estaba pasando.

Se armó de valor y empezó.

- Verás…Shaoran y yo…

- ¿Se acostaron? –soltó como si nada la amatista.

Sakura alarmada le tapo la boca y le hizo señales de silencio al mismo tiempo que vigilaba a su alrededor por si alguien estaba cerca y pudiera haber escuchar.

Tomoyo cuando se vio liberada de las manos de Sakura no pudo evitar soltar una carcajada provocando que la castaña frunciera el ceño graciosamente y la acusara con la mirada.

- Ya… no te enojes –decía mientras paraba de reír – Si es algo normal… Pero bueno, empecemos de nuevo ¿Tu y Li ya…?

Sakura con la cabeza gacha negó.

- ¿Pero han llegado a intentarlo?

Sakura más roja aún intento hablar.

- Bueno…intentarlo, intentarlo… no, pero si hemos llegado…lejos, por decirlo de algún modo.

- Es decir, que se quedan con las ganas.

La de ojos esmeraldas se limito a asentir.

- ¡Hay, Tomoyo! ¡¡Es tan…frustrante!! –confesó ya con más confianza – Yo no entiendo ese maldito auto control que tiene él para detenerse justo cuando si me lo preguntara yo le diría que no se detuviera…es qué Dios ¡¿Cómo no puede perder el control si yo con suerte recuerdo como me llamo?!

Tras eso Tomoyo rió con ganas y a los segundos se le unió Sakura.

- Necesitaba tanto desahogarme –dijo ya más aliviada la castaña.

- Y no te atrevías a hablarlo conmigo por no querer saber la vida íntima de tu hermano.

Apenada asintió Sakura.

- Tranquila, lo supuse –dijo Tomoyo acariciándole tiernamente el cabello – Es por eso que cuando yo estaba en tu misma situación no recurrí a ti.

Y Sakura abrió enormemente los ojos…analizando recién que alguna vez su amiga también pasó por eso y que no tuvo con quien conversar ese tipo de cosas…sus ojos se inundaron de culpabilidad, por no estar en un momento tan importante para su amiga.

- Oh, no, no, no –Tomoyo le alzó el rostro– No te sientas culpable por yo no haber contado contigo… Además, para ese entonces yo ni siquiera te había contado que andaba con tu hermano. Yo debería sentirme culpable por no confiar en ti desde un principio, Sakura.

Sakura sonrió sinceramente y abrazó a su amiga.

- Yo no sé que haría si tú decidieras irte.

Tomoyo se tensó al escuchar a su amiga.

- Sakura… -soltó muy bajo. Luego se separaron de su abrazo - ¡Pero bueno! Sigue contándome.

Sakura volvió a fruncir su ceño graciosamente.

- Es un idiota –luego se quedo pensando – Tomoyo ¿Es…muy extraño que yo realmente quiera dar ese paso con él y él…?

Tomoyo no pudo evitar sonreír. Y negó con la cabeza antes de hablar.

- Sakura, no es extraño y tampoco es algo de otro mundo. La etapa de entregarse a tu pareja es normal –se tomo su tiempo- Mira, tienes que tener algo siempre claro: no importa cuando ni como lo hagas, lo importante será que te entregues de corazón, que lo hagas con la persona que tú sientas que es la correcta, sin importar si al resto del mundo le parezca que es la correcta –le dedico una hermosa sonrisa- Lo esencial es que si el día de mañana con Shaoran sigan o no sigan juntos, tú nunca te arrepientas del paso que diste.

"Y por fin tenía las palabras que necesitaba"

Sakura sonrió a Tomoyo enormemente agradecida y volvió a abrazarla.

(TOU)

Caminaba de un lado al otro en la sala de estar de la casa de Yukito.

- Touya tranquilízate, además debes agradecer a ese muchacho la disposición que ha tenido para servir de pantalla este último tiempo en tu relación con Tomoyo.

- ¡Si, lo tengo claro! –bufó- Es solo que…

- ¿Realmente dudas de Tomoyo?

- No es eso –dijo más tranquilo sentándose junto a su amigo.

- ¿Y qué es, entonces?

- Yukito yo…si la pierdo me muero –confesó sin vergüenza – No es de ella de quien dudo, es de mi.

Al notar que su amigo puso cara de no entender supo que debía explicarse mejor.

- Ese chiquillo, Hiraguizawa, es ideal para ella…-confesó derrotado- Le conviene mil veces más que yo y si tan solo él se propusiera conquistarla…

- No lo haría –le interrumpió Tsukishiro- Touya, esta de más repetirte que Eriol está enamorado de Sakura.

- Si, pero lo de ellos ya…

- Si, lo de ellos ya termino hace bastante tiempo –volvió a interrumpirlo. Suspiro antes de continuar y se puso de pie – No es fácil dejar de amar a una persona y menos si en algún momento llegaste a tener algo con ella –medito un momento- Yo aún estoy enamorado y eso que no tuve la suerte del joven Hiraguizawa, ya que él si tuvo algo con Sakura y algo especial como el primer beso de ella.

Touya miró a su amigo atento, tras ese rostro delicado y tranquilo no se podía esconder la tristeza de sus ojos al hablar del tema y se sintió estúpido por dudar, por temer perder a Tomoyo.

- Tienes razón –dijo poniéndose de pie y dándole amistosamente una palmada en el hombro.

- Ya son las dos y media de la madrugada. Vas tarde –dijo de pronto Tsukishiro alarmando a su amigo.

- ¡¿Las dos y media?! ¡Tomoyo ya debe estar esperándome! –agarrando rápidamente la chaqueta de su traje se dirigió hacía la salida - ¡Gracias por todo, Yukito! Nos vemos mañana.

- Si, adiós.

Corriendo iba al lugar de su encuentro. Ya era muy tarde por la noche y las calles estaban algo vacías, sin embargo, muchos enfiestados andaban de allá para acá medios borrachos, la mayoría jóvenes recién salidos del colegio, pues todas las instituciones estudiantiles celebraban esa noche a sus egresados.

Llego a tiempo al parque y se cargo en un árbol para recuperar el aire. Para su suerte Tomoyo no había llegado. Pero no tuvo que esperar mucho, porque pronto la vio venir corriendo donde él lanzándosele a los brazos al llegar.

- ¿Has venido sola? –pregunto Touya preocupado mirando tras ella.

- No, Eriol se ofreció acompañarme me dejo en la esquina y no te enojes…

- No voy a enojarme –la interrumpió.

- ¿No? –pregunto la amatista entre dudosa y sorprendida.

- No –concedió- Me hubiera enojado si te hubieras venido sola.

Notó como Tomoyo tras su respuesta se le quedo mirando sorprendida.

- ¿Qué? –suspiro- Sé que Eriol es un buen muchacho…siempre lo ha sido.

- ¿Estás hablando en serio, Touya Kinomoto?

Touya bufó y frunció el ceño.

- Si –soltó de pronto mirando el cielo – Por lo menos él no hubiera hecho nunca sufrir a mi hermana.

Tomoyo no entendiendo nada. Alzo una ceja, en gesto de pregunta. Y Touya dándole un corto beso empezó a responderle.

- El mocoso hará sufrir a mi hermana.

- Shaoran la quiere mucho.

- Si, de eso no hay duda, Tomoyo –le concedió – Hasta podríamos decir que esta perdidamente enamorado –termino por decir entre dientes.

- Y… -volvió a alzar una ceja la joven amatista- Por estar perdidamente enamorado la hará sufrir…-sonrió, Touya también lo hizo.

- Es sólo un presentimiento, amor –dijo confesando – Yo…no sé que pasará ni nada de eso, es sólo que siento que tarde o temprano le causará un dolor muy fuerte a Sakura.

Con eso dicho Tomoyo quedo preocupada, pues sabía de ese sexto sentido que tenía Touya para esas cosas.

- ¿De verdad lo crees?

- De verdad quisiera no creerlo.

Y el silencio se hizo presente en la pareja, que caminaron abrazados al departamento de Touya, uno que tenía alquilado desde que quisiera independizarse, pero que al final sólo terminaba ocupando algunas veces.

(SH)

"Cuando entramos a mi departamento –el que misteriosamente hace dos días había sido abandonado por mi madre y mis hermanas- sentí que no podría aguantarme. Veníamos besándonos desde el estacionamiento y ambos veníamos con algo de alcohol en nuestro cuerpos y todos los factores sólo me llevaban a querer una cosa…a ella…por completo"

La recostó en el sofá, no se habían molestado en prender las luces, la cortina del ventanal de la sala estaba semiabierta, por lo que la oscuridad no era penetrante.

El vestido –ese que la hacía lucir fabulosa- en esos momentos estorbaba, también su propia ropa empezaba a estar demás, pero siguieron inmóviles las prendas en su lugar.

Era un pacto silencioso, hermoso. Ambos en la posición perfecta para que sus cuerpos fueran uno solo, ambos con las mismas ansias, ambos aun con ropa.

Sakura –desinhibida un poco por el alcohol y otro por las ganas- no reprimió sus ganas de alzar las caderas para que entraran en contacto con las de Shaoran, quien abatido soltó un bufido ronco.

- No… -alcanzó a decir Shaoran.

Sakura medio sonriendo mordió su labio inferior, entrecerró los ojos, y nuevamente alzó su cadera.

- ¿Por qué no? – y alzo una ceja.

Shaoran con bastante fuerza de voluntad respiro hondo y dejo su mente en blanco.

- Es imposible que llegue alguien.

Dijo Sakura a su favor, debatiendo anticipadamente la excusa que siempre usaba Shaoran para detenerse. Pues hace dos días por petición de la abuela de Shaoran tanto la madre del castaño como las hermanas tuvieron que viajar a Hong Kong, él debía irse luego que solucionara los asuntos estudiantiles a visitar a su abuela.

- ¿Y dónde esta tu timidez? –pregunto suspicaz Shaoran con una sonrisa.

Sin esperarse la reacción de ella cerro los ojos, cuando por tercera vez Sakura en un exquisito movimiento hizo que sus caderas rozaran, incitantes.

Sin querer contenerse más se posesionó de los labios carmesí de su novia, tras un rato bajo hacia su lóbulo izquierdo, mordiéndolo. Supo el efecto que eso provocaba en su novia hace unas semanas, cuando poco a poco la iba conociendo en esa materia, sabía que Sakura era demasiado sensible en sus orejas, que se le erizaban los pelos cuando sentía la respiración de él en su oído y sabía que le llegaba la corriente hasta el centro de su vientre, lo recordaba desde la vez que ella dijo que no era de fierro y que no volviera hacer eso. Sonrió ante el recuerdo y volvió a exhalar junto a su oído, despacio; Sakura clavo sus uñas en la espalda de él. Las manos de ella habían sacado del pantalón la camisa para posarlas sobre el pecho y la espalda del castaño, a él no le molestaba eso, al contrario, lo excitaba más.

Sin más palabras de por medio, Shaoran fue desnudando a su novia, dejándola solo en las pantaletas que ella llevaba esa noche. Así, de rodillas y frente a frente en el sillón, fue el turno de ella de sacarle la ropa; se tomo su tiempo. Cuando se deshizo de la camisa pasó sus manos por el pecho de él y lo abrazó por el cuello, para sentir ambos el pecho del otro. Mordió y beso el hombro izquierdo de él y no entendía porque le agradaba tanto el sabor que tenía la piel de Shaoran, podía volverse adicta a ese hombre.

Le escucho una carcajada y apartándose sólo lo suficiente para mirarlo a la cara, alzo una ceja preguntado en silencio.

- Eres una fierecilla –soltó besándola cortamente en los labio.

- Y eso… ¿Te gusta? –pregunto con las mejillas sonrojadas y no mirándolo directamente a la cara.

Shaoran con una de sus manos, porque con la otra la sujetaba de la cintura, le alzo la cara con el mentón.

- Eso… me encanta.

Y por instinto se poso sobre ella nuevamente, entre sus piernas, entre sus brazos. La beso delicada y apasionadamente. El sillón no era amplio, pero con él encima de ella cabían perfectamente, como si fueran uno.

Las ropas que aún estaban en su lugar fueron desapareciendo y cayendo desordenadamente al piso alfombrado. El calor se estaba sintiendo.

Entre beso y beso, caricia y caricia Shaoran se colocó entre las piernas de Sakura, dispuesto a hacerla su mujer. Notó un brillo especial en los ojos verdes, de aceptación.

Y lentamente la penetró, cuidando cada expresión en la cara de la castaña.

- ¿Ya? – preguntó de pronto Sakura al sentirlo dentro de ella.

El sonrió negando con la cabeza, pues aun ni siquiera se acercaba a la barrera que hacía de Sakura una mujer virgen. Sabía que ella a pesar de querer hacerlo, temía que pudiera dolerle.

Y entonces con una sonrisa empezó a alejarse, salir de ella; antes de que ella pudiera protestarle la besó y se alejo, tomando del suelo su ropa interior y su pantalón y colocándose ambos miro a Sakura en el sillón.

Ella con el ceño fruncido, justo cuando él se acercaba a besarla, agarro su ropa interior y vestido del suelo, se los puso rápidamente, agarro sus zapatos y sentada en el sillón empezó a colocárselos.

- ¿Qué haces? –pregunto el castaño.

- ¿No es obvio? –pregunto Sakura. Shaoran frunció el ceño - ¡Me visto, porque por lo visto ya no tengo nada que hacer aquí! –poniéndose de pie, arreglo un poco su pelo y pretendía salir.

- ¡Hey, detente! –la tomo Shaoran del brazo, aun con el torso desnudo.

- Suéltame –dijo de forma tranquila sin mirarlo.

- Sakura, amor… -la tomo con sus manos de la cara, para que lo mirara – Sabes que te deseo y me cuesta mucho contenerme cuando estoy contigo –notó como los ojos esmeraldas empezaban a cristalizarse – Pero quiero que tu primera vez sea hermosa, no quiero que sea un arranque de pasión.

- ¡No es un arranque de pasión! –dijo cuando una lágrima caía.

- Si lo hubiéramos hecho ahora, lo hubiera sido, Sakura –dijo con seriedad – Amor, no quiero que tu primera vez sea en un sofá.

- ¡Qué importa donde sea! – dijo ya en llanto – Shaoran… -le llamo delicadamente y posando una de sus manos en la mejilla de él – Si es contigo, esta bien. Si estoy contigo es perfecto.

Y Shaoran lo sabía…

- Te amo, Sakura –dijo y empezó a besarla.

Sakura topo con la muralla y Shaoran empezaba a deshacerse de las prendas que en ella le estorbaban. Pero ella, lo alejo.

- ¿Qué…? –pregunto sin separarse de ella.

- No –dijo Sakura alejándolo.

- ¿No?

- No –recalcó, esta vez escapándose de él. Al darse vuelta Shaoran tenia una mano posada en su cadera y la otra se tocaba la cien.

- Realmente no te entiendo, Sakura.

- Entender qué.

- Eso –se revolvió el cabello desesperado y empezó a caminar de lado a lado, Sakura lo seguía con la mirada - ¡No entiendo!

- Ya, Shaoran –dijo frunciendo el ceño – Ya no funciono. No hoy, no ahora.

"La vi como tranquilamente se acercaba a la cocina de mi departamento y sacaba un vaso para luego ir a la llave y llenarlo con agua. Tomo el vaso al seco"

- Vaya, si da sed luego del beber un poco –dijo despreocupadamente.

El castaño desde su puesto la vio caminar luego al baño, por el ruido supo que se lavaba los dientes y por lógica dedujo que se acostaría, se acerco también él al baño y agarro su cepillo de dientes.

- Supongo que ésta es una buena forma de terminar la velada –comento sarcástico.

- Típico, Li –dijo la castaña, mirándose por última vez en el espejo y salir de ahí.

Como la puerta de la habitación de Shaoran daba a la del baño pudo notar como Sakura se deshacía de su vestido y sacaba alguna polera de él para usarla de pijama, una vez que se la puso lo miro desde lejos y luego se acercó a la puerta de la habitación, deteniéndose allí.

- Buenos noches, amor –dijo con un tono un poco más ronco de voz y sonriendo coqueta, para terminar por cerrar la puerta.

Shaoran extrañado frunció el ceño…definitivamente no la entendía.

Secando sus manos con la toalla, apago de mala gana la luz del baño y tomando un cobertor se tiro al sillón.

Se movió en el sillón intentando acomodarse. Sentía que el sofá era muy pequeño y bastante duro, detalle que cinco minutos atrás no lo había percatado.

Se giró nuevamente.

La tenue luz de la luna seguía entrando por el ventanal.

Y él…de haber sabido que un no lo mandaría al sofá…

"Jamás lo hubiera dicho"

Porque…él también la quería.

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AEPPCSQPPLLM, es decir:

Agente-Especializado-Para-Publicar-Capítulos-Sin-Que-Posibles-Pervertidas-Lectoras-Lo-Mate al mando: Camili y Fanny han contratado los servicios de quien les escribe, puesto que temieron un posible ataque de las lectoras pervertidas que quisieran matarlas por interrumpir (?) de forma extraña la posible primera vez de Sakura y Shaoran.

Agradecen infinitamente a: adrymar / / any / Chio / -SaKuRa-And-ShAoRaN-LoVe- / Za-firE-aniLu / lfanycka / SaKuRa-ChAn n.n / Beatriz Ventura.

Esperan sinceramente que este capítulos les haya gustado, que el ""adelanto"" no las haya frustrado y que si las matan no escriben el final, por razones no necesarias de decir, jajajaja.

(Camili aparece detrás del AEPPCSQPPLLM ¿Ya, publicaste? / Agente la mira: ¬¬ No, escóndete / Camili huye, pero en el camino grita: ¡Espero que Fanny no comente a mis espaldas! –y desaparece. Vuelve a aparecer: Por cierto –medita- ¿La has visto? / Agente: ¬¬ Lo último que supe es que se le corto la luz / Camili: Eso no me ayuda, yo también lo sabía –se cruza de brazos y alza una ceja- Publica, que para eso te contrate / Agente: Pues sal de aquí y déjame hacer mi trabajo / Camil: ¬¬ Bien, dile a todos que muchas gracias y que… / Agente: si sé, es mi trabajo / Camili: ¡Hay! Que humor el tuyo…-agente empuja delicadamente a Camili al escondite para que posibles lectoras pervertidas no la maten)

Bien, me despido y la próxima vez no trabajo para locas como ellas.

Camili: ¡Te escuche!

Agente: Hora de huir.

((Camili y Fanny: ¡¡Esperamos que en serio les guste!! Y como siempre hasta el Domingo casi Lunes, jajajaja))