¿APRENDAMOS?

"Por Fanny & Camili"

Capitulo IX: Un solo corazón.

(SH)

Encaminaba a Sakura a su casa, cosa que francamente no le apetecía mucho; menos cuando la noche anterior había sido una de las peores y no precisamente por algún mal baile, si no, porque había sido el invitado de honor para dormir en el sofá, ya que su cama la ocupaba su querida novia.

Puesto que el sofá no era tan cómodo como engañaba a la vista, tuvo el tiempo suficiente para pensar un par de cosas para corregir su error, quizás no sería algo que a una chica normal le gustase, pero conociendo a Sakura como la conocía, a ella le iba a encantar.

Sabía que para ninguna chica era fácil conocer a la abuela de su novio, pues los compromisos familiares se hacían mayores y no solo terminabas relacionándote con el que es tu novio, si no, también con su familia. Además le debía eso, porque lo más probable es que Sakura pensara que él se avergonzaba de ella desde aquella vez que se atraganto cuando supo que sus hermanas le habían hablado a su abuela de ella.

- Sakura – la llamo y ella solo le miro de reojo, aun seguía molesta.

- Dime – se limito a responder algo fría.

- ¿Vendrás conmigo estas vacaciones? –pregunto.

Sakura lo miró extrañada.

- ¿Adónde? – por un momento se olvido de su propio enojo, le intrigaba esa invitación.

- Es una sorpresa, pero te prometo que con eso me vas a perdonar lo que paso –detuvo su andar un momento y la miro fijamente – Te lo prometo.

(TOU)

Recostado en su cama miraba el techo con cierta insistencia, como si de la nada allí de pronto aparecieran las respuestas que necesitaba.

Sabía que Tomoyo tenía la razón, pero no creía que fuera una buena idea el escapar como ladrones o como si lo que sintieran fuera algo malo. Definitivamente no creía que fuera buena idea, pero sabía que por el momento –y dada las circunstancias- era lo único que podían hacer. La madre de Tomoyo era demasiado intransigente y a menos que viera que lo que ambos sentían no era un mero amor adolescente o un capricho del momento, no iba a dar su aprobación.

Y, sinceramente, tampoco esperaba que esa aprobación fuera rápidamente, pues siendo su padre más liberal y compresivo tardo en aceptarlo.

En conclusión no era mala idea, pero le incomodaba irse y dejar a su padre y a su hermana –en manos de ese mocoso, que aunque se veía que no jugaba con su hermana no le daba buena espina-.

Era como una extraña sensación que lo inundaba cada vez que los veía juntos.

- ¡Papá! –escuchó a lo lejos, lo que le hacía suponer que Sakura había llegado a casa.

Y ese era el momento. No tenía más opción que hablar con ellos…ahora o nunca. Bajo pesadamente las escaleras, esa conversación sería dolorosa, lo sabía. Pero también sabía que no tenía otra salida. Amaba a Tomoyo más de lo que quería admitir o más de lo que jamás imaginó.

- Papá –lo llamo pesadamente.

Fujitaka posó su atención en él y supo de inmediato que su hijo quería decirle algo importante.

- Dime –le dijo jalando levemente a su hija para sentarla a su lado.

- Me iré a China –soltó sin anestesia, debía ser directo o no podría decirles la verdad.

Ambos, Sakura y Touya, notaron como Kinomoto padre tomaba un color pálido en su cara

- ¿Vacaciones? –pregunto intentando sonreír.

Touya sintió la mirada esmeralda de su hermana sobre él.

- Si…vacaciones.

Soltó todo el aire contenido en sus pulmones y no se atrevió a mirar a ninguno de los dos presentes a la cara. Y cuando se sintió con la fuerza de mirar a su padre noto que le había vuelto el color a la cara y sonreía mirando a Sakura.

- Pues, hija, me hubieras dicho que también va Touya.

- ¿Qué voy donde? –pregunto el aludido contrariado.

- A China… -respondió Fujitaka de forma obvia.

- Si, voy a China. ¿Qué tiene que ver Sakura?

Fujitaka se quedo pensativo, paso de la mirada apenada de Sakura a la confusa de Touya y sonrió.

- Sakura va a China con el joven Li.

- ¡¡¿QUE?!!

(SA)

¡Claro! Si al estúpido de su hermano se le ocurría ir a China por vacaciones ella no podía siquiera opinar, porque él hacía lo que le daba la gana. Ahora, si ella quería ir a China, él hacía ver como si la tercera guerra mundial se fuera a desatar… Estaba tan molesta.

Luego que su padre dijera que ella iría a China Touya armó la guerra. Por supuesto el problema en sí no era que ella viajara a China, si no, que el problema era con quien iría a China.

Entendía, aceptaba y comprendía los celos estúpidos de su hermano o esa sobreprotección para con ella, pero todo ser humano tenía paciencia y la de ella estaba llegando al limite.

Touya Kinomoto no podía decidir su vida y si ella estaba enamorada de Shaoran y consideraba que él era el amor de su vida no iba a pedir la aprobación de Touya, como él tampoco pidió la suya…

"Si…como si te hubieras opuesto. ¡Rayos! Pero el punto es que Touya no tiene derecho a prohibirme nada, su protección a estas alturas sólo va en aconsejarme y apoyarme, no en darme órdenes."

Iba tan molesta que no sintió su celular, sólo cuando éste sonó como por tercera vez, contestó.

- Habla Sakura Kinomoto –hablo seria.

- ¿Estás bien?

- Si, no te preocupes. Además voy en camino, ahí hablamos.

- Bueno, nos vemos.

Y corto la comunicación.

Llego a la cafetería donde se reuniría con su amiga Tomoyo. El lugar era lindo y estaba inundado de ese aroma a tarta de fresa que le encantaba. En una mesa ya la estaba esperando Tomoyo con una sonrisa tranquila.

- Hola, Sakura –dijo tiernamente – Primero, antes que te cuente lo que vine a contarte, dime qué te paso.

Sakura bufó.

- Touya es un estúpido, no imagino como lo aguantas.

Lo dicho sacó a la joven Daidouji una armoniosa carcajada.

- Supongo que…

- Ni lo menciones, cochina –interrumpió Sakura rodando sus ojos y apoyando su cabeza en su mano derecha.

Tomoyo volvió a reír.

- Ya dime, qué te hizo.

- Es un idiota… -y de pronto se quedo callada mirando a Tomoyo intrigada.

- ¿Qué? ¿Tengo algo en la cara? –pregunto la amatista tocándose el rostro.

- ¿Sabías que Touya se irá a China estas vacaciones?

- ¿Estas vacaciones?

- Si, antes de venir a juntarme contigo converso conmigo y papá.

No paso desapercibido para Sakura la reacción de Tomoyo que se mezclaba claramente entre decepción, pena y furia. Quizás no debió decírselo.

- Tomoyo, yo…lo siento…

- No –la miro- Es decir si.

Sakura levanto una ceja.

- Quiero decir que sí sabía que Touya se iba a China, lo que no sabía era que solo lo haría por la vacaciones.

Sakura revolvía el chocolate caliente que hace poco había traído la camarera.

- ¿Cómo es eso? ¿Acaso se iba a ir por más tiempo?

- Se irá por más tiempo –sentenció Tomoyo.

Sakura no evitó palidecer. ¿A qué se refería Tomoyo?

- No estarás diciendo…

- Te cite aquí, porque quería contarte que Touya y yo hemos decido salir del país…es lo mejor, alejarnos de mi madre y que entienda que esto es enserio.

- Es una broma –dijo Sakura esperando que lo fuera. Dejando olvidado su chocolate.

Tomoyo negó y los ojos esmeraldas de la castaña se cristalizaron.

- Sabes que siempre estaremos en contacto.

- Si, pero no será lo mismo, Tomoyo –dijo triste Sakura.

Tomoyo suspiro y tomó entre sus manos las de Sakura.

- Pero estaremos juntas algún tiempo, sé que irás a China.

- ¿Cómo…? –pero la pregunta quedo en el aire cuando Tomoyo soltó una carcajada.

- Touya es un energúmeno, lo sé –confesó la amatista.

Y Sakura soltó una carcajada de niña. Se soltó de las manos de Tomoyo y bebió su chocolate.

- Es un bruto –soltó en puchero la menor de los Kinomoto.

- Si, pero lo hace para protegerte, Sakura –dijo ya más seria.

- Eso lo sé, pero no puede pretender manejar mi vida. Yo no dejare a Shaoran porque él lo vea como una amenaza. Además ¿Qué hay de malo en Shaoran? No recuerdo que haya echo tanto alboroto con… Eriol.

Tomoyo sonrió suspicaz al sonrojo de su amiga.

- ¿Algo que contarme?

- No entiendo –confesó- Adoro a Shaoran, más de lo que he querido a cualquier persona y soy feliz con él. Es solo que Eriol…es Eriol. No puedo negar que aun me gusta y que lo quiero, que es un gran amigo y que lo extrañare.

- Es normal, Eriol es importante para ti, considerando que tu primer beso fue con él. A diferencia de los hombres, nosotras siempre recordamos el primer beso, la primera vez, la primera cita, el primer desamor…en fin, como bien dicen, somos más sentimentales.

- Si, demasiado algunas veces.

La plática continuo amena, conversaron de cosas triviales, de los viejos tiempos, de algunas confidencias, de todo a fin de cuentas.

Y al despedirse Sakura sabía que Tomoyo era y será su mejor amiga.

(TOM)

No recordaba jamás haber sido parte de un vuelo tan…alborotado, considerando incluso la vez que en pleno vuelo se desato una tormenta, esa vez el vuelo fue más tranquilo que éste.

Y es que no es fácil mantener sentado y callado a Touya Kinomoto si en otro asiento va Sakura Kinomoto con Shaoran Li.

Suspiro y dejo escapar una sonrisa.

- ¿De qué te ríes?

- Nada –respondió tomando su maleta y empezando a caminar.

Sakura extrañada la siguió y agrego:

- Nunca pensé que se armaría tal alboroto.

- Touya es…Touya –volvió a sonreír Tomoyo.

- Es un idiota –concedió la castaña y sonrió, Tomoyo también.

Una vez fuera del aeropuerto, Shaoran hizo un par de llamadas y pronto llego una limosina frente a ellos, de la que bajo un caballero ya mayor.

Hablo con Li unas cosas en chino, Tomoyo las entendió, pero supo enseguida –por la cara de los hermanos Kinomoto- que ninguno se preocupo si quiera de aprender un "Hola" en chino.

- Solo le dio la bienvenida… -susurro a ambos la amatista.

Ambos, sorprendidos, asintieron.

- ¡Esto será un desastre! –soltó de pronto Sakura, atrayendo la atención de varios a su alrededor.

Shaoran se le acerco.

- ¿Sucedió algo malo? –pregunto preocupado.

- ¡No sé chino! –dijo frustrada - ¡Tu abuela seguro dirá que soy una inculta! ¡Lo mínimo que pude haber hecho es haber aprendido palabras básicas! –sollozo graciosamente desesperada - ¡Esto es la ruina!

Tomoyo y Shaoran sonrieron. Touya se cruzo de brazos.

- Es normal…los monstruos no saben idiomas, sólo rugen y hacen ruidos extraños.

Sakura estiro ambos brazos y puso sus manos en puño mientras fruncía el ceño.

- ¡Tú tampoco te preocupaste de aprender chino!

- Yo no tengo que conquistar a una anciana que hable chino.

- Pero mi mamá también habla chino –aporto Tomoyo, queriendo ayudar a su amiga.

- Si, pero no es su idioma natal –respondió Touya con un brillo de triunfo en los ojos.

Sakura derrotada bajo su cabeza y suspiro.

- Soy un desastre.

- Claro que no – Shaoran le levanto con una mano la cara – En mi casa saben japonés, no habrá problemas –Sakura obtuvo un rayo de luz en la oscuridad.

- ¿En serio?

Shaoran asintió y agrego.

- Además, Tomoyo estará contigo.

Sakura miró a Tomoyo con los ojos abiertos de par en par y la amatista sonrió asintiendo.

- Nos quedaremos con ustedes mientras tú estés acá en China, Sakura –le comunico Tomoyo a su amiga.

- ¡¿En serio?! – miró primero a Shaoran quien asintió y lo abrazo. Luego lo soltó y abrazo a Tomoyo.

- ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias!

Tomoyo notó que Shaoran volvió a hablar con el caballero, por lo que entendió –dado que los gritos de agradecimiento de Sakura no la dejaban escuchar todo- Li le pedía al caballero que evitara hablar en chino cuando Sakura estuviera presente, para no incomodarla.

La amatista sonrió, no entendía como Li Shaoran podía hacerle daño a Sakura, si siempre se preocupaba de hasta el más mínimo detalle.

Shaoran se acerco junto con el caballero.

- Buenas tardes, jóvenes. Mi nombre es Wei – hablo en japonés el caballero y se inclinó respetuosamente.

- Buenas tardes –dijeron al unísono los tres japoneses y se inclinaron.

- Es un gusto, señorita Kinomoto –dijo Wei sonriendo amablemente.

- ¡Oh, no, no, no! –dijo rápidamente la castaña – Solo Sakura ¿Sí?

- Está bien, señorita Sakura.

Todos sonrieron.

Subieron el equipaje a la maletera de la limosina y partieron rumbo a la mansión Li.

Y Tomoyo agradecía que su abuelo le dejara algunas acciones, pues hace poco más de unos dos meses se había aliado a escondidas de su madre con la madre de Shaoran, pues para ella no había motivo alguno de pelearse…y además así desquiciaba un poco a su madre cuando ésta se diera cuenta.

"A pesar de las circunstancias…yo soy feliz"

(SH)

Tomó fuertemente de la mano a su novia cuando notó que las miradas de todos se clavaban en ella.

Su abuela se había rehusado a hablar japonés para la comodidad de la joven. Si ella pretendía si quiera convertirse en la prometida de su nieto lo mínimo era aprender el idioma natal de donde iba a vivir cuando se casara.

Sakura lo miró con los ojos esmeraldas cristalinos.

- No te preocupes –le susurro- Tomoyo y yo te ayudaremos con lo que ella diga.

- Lo siento –soltó nada más.

Y Shaoran entendió que Sakura se sentía culpable por no aprender chino y que –sin saberlo, porque la abuela habló en chino- esta de acuerdo con la idea de que lo mínimo que podía haber hecho fue aprender chino.

Suspiro… ¿Tenía que ser tan buena?

No.

Dijo una voz en su mente. Y se reprochó mentalmente…

Sakura deja de ser la niña buena cuando se excita...

"Y yo lo sabía perfectamente"

Volvió a reprocharse cuando se descubrió mirando el escote en V de su novia. Debía preocuparse de su abuela, además Sakura lo miraba con el ceño fruncido… perfecto, ella se había dado cuenta.

La abuela los miró a ambos y salió, notablemente, enojada.

Fue su madre quien se acerco a Sakura.

- Descuida, querida –y le acarició el cabello- Ella es la única que hablara en chino –y soltó una carcajada.

- Lamento que tengas que pasar por todo esto solo por querer a nuestro hermanito – agrego Futie – Pero no es cierto que será la única que hablara chino.

- ¿Qué estas queriendo decir, Futie? –pregunto amenazante la madre de los Li.

- ¡Hey, calma! – se apresuro a decir en forma defensiva- Meiling tampoco hará que la estancia de Sakura sea más amena.

"Todos asentimos…era cierto". Sin embargo, Shaoran sabía que podía mantener a Meiling tranquila, que si bien no se llevara con Sakura tampoco la molestara. Era su abuela el problema, a ella no podía mantenerla callada y tranquila. Y sabía que esa anciana podía hacerle la estancia imposible a Sakura.

- Ya, será mejor que olvidemos a esas dos –dijo Shieffa - ¡Vamos Sakura, preparamos una pieza perfecta para ti! –se acerco al oído de la castaña – Y esta junto a la de Shaoran.

Sakura y Shaoran –que había escuchado- se enrojecieron como farolitos y los demás al notar semejante reacción soltaron las carcajadas, excepto Touya, que solo frunció más el entrecejo.

(TOU)

- Tendrás que dejar de molestar al joven Li –dijo Tomoyo entretenida.

Él solo refunfuño.

- Si, deberás. Que haya dicho que pronto nos casaremos y que buscaremos hospedaje en China, ha sido una mentira exquisita –soltó ella en un tono seductor.

- No se lo agradeceré –se tiró de espaldas a la cama de dos plazas en una pieza exclusiva para ellos.

- Pero dale sus créditos, considerando que te odia.

- El sentimiento es mutuo.

- Si, pero también es mutuo el amor que le tienen a Sakura, lo celosos que pueden a llegar a ser cuando se trata de ella y lo sobre protectores.

- Tú también la cuidas.

- Si, porque la quiero, pero yo no le prohíbo nada.

Touya volvió a refunfuñar.

Tomoyo ya con su pijama puesta se acercó a la cama y se poso a ahorcajadas sobre su marido.

- ¿Qué te parece una luna de miel?

Touya sonrió.

- La tuvimos antes del matrimonio, señora Kinomoto.

- Pero… -movió su pelvis – Podríamos repetirla.

Touya gruño excitado.

- Cuantas veces quieras.

"Y sabía que esa mujer entre mis brazos, era la que quería a mi lado toda una vida"

(SA)

Abrió sus ojos lentamente y los dirigió a la ventana.

Aún era temprano, notó –por el color del cielo- que estaba recién amaneciendo. Pero también supo que no podría volver a dormir.

Cuando había ido acostarse, Shaoran había prometido ir a verla. No sabe cuanto espero, pero él no llego. Supuso que estaba con su abuela.

Anciana amargada.

Daba gracias a Dios el haberle caído bien a Fanren, Shieffa, Futie, Feimi y la madre de Shaoran.

No concebía el estar ahí sin esos apoyos. Podía decir que tenía el 90% de la familia a su favor, pero por alguna extraña razón sentía que aunque tuviera el mundo entero a su favor, si esa anciana no la aceptaba, todo iba hacer horrible. Y los problemas iban a llover.

Sabía que había algo que no le habían querido decir.

Hasta el momento manejaba cierta información relevante que debió manejar desde un principio, pero ¡hombre! Ella se enamoro de Shaoran no de su familia. Y ahí estaba el primer error de conocimiento.

Al parecer en China –las familias poderosas- tenían esa extraña "y prehistórica" costumbre de casar a sus descendientes con descendientes de familias iguales o más poderosas o acomodadas en la sociedad.

El sol se mostró, majestuoso ante los ojos de la castaña, que lo esperaba desde el balcón que salía desde el ventanal de su cuarto en el segundo piso.

Y ella siguió pensando.

También, al parecer, la única en la familia de Shaoran que intentaba mantener viva esa costumbre era la abuela de Shaoran.

Suponía entonces, como en los cuentos que de chica su padre le leyó de princesas, que su otro gran problema era que es japonesa. De seguro la abuela podría llegar a aceptar una mujer de una familia menos acomodada, pero siendo ésta siempre china.

Suspiro frustrada. Ella nunca sería china.

"¿Por qué a mi?"

- ¡¿Qué…?! –soltó asustada cuando sintió que la tomaban por la espalda, pero le taparon la boca.

Se movió inquieta.

- Tranquila.

Y lo reconoció. Y se quedo tranquila.

- Te extrañe –soltó roncamente en su oído el chino.

- Eso es bueno –soltó orgullosamente.

- Lamento no haber venido anoche. Mi abuela me tuvo con ella hasta tarde.

Sakura lo miro preocupada.

- Debe odiarme –soltó derrotada.

- La verdad es que si –le concedió apenado- Sin embargo, dijo que no hará nada para humillarte o hacerte la vida imposible.

- Es decir, que no existiré para ella.

Shaoran asintió.

- No sé si eso sea mejor –soltó sincera.

- ¿Por qué?

- Porque tarde o temprano tendrá que valer su opinión –hablaba mientras entraba a la pieza de nuevo, la brisa de la mañana empezaba a afectarle – Seguro armará un escándalo cuando nos casemos.

Soltó despreocupada. Y midió sus palabras cuando ya estaba sentada en el borde de la cama aun desordenada.

Shaoran sonrió de medio lado y levanto una ceja.

- ¿Cuándo nos casemos? –preguntó, colocando ambos brazos en la cama en cada lado de Sakura, acorralándola. Y con su rostro frente a frente.

Ella por instinto se echó un poco para atrás y todo lo que pudo sin quedar totalmente acostada.

- Digo…

- ¿De verdad te gustaría ser la señora Li?

Sakura desvió la mirada sonrojada.

- No, sólo quiero ser la esposa de Shaoran Li. No la señora Li con todos los beneficios que, al parecer, eso trae y por lo que muchas matarían por tener.

Shaoran soltó una carcajada suave y agradable. Sakura sonrió y se echó más para atrás apoyándose en sus antebrazos para poder tener su cabeza aun cerca de la de Shaoran, quien también se fue acercando a ella.

- La señora de Shaoran Li, Sakura Li –dijo mientras la besaba delicadamente – Suena Bien.

- Suena perfecto.

Shaoran se posesiono de su boca hambrientamente y la fue recostando completamente, posándose él sobre ella. Y, entonces, Sakura notó que su novio venía impropiamente vestido para visitarla en su pieza y perfectamente sin vestir para la ocasión.

Él…solo llevaba la parte de abajo de su pijama. Y el de ella, dejaba poco a la imaginación.

Por lo que pronto la polera de tiritas de su pijama salió disparada y no faltó más para quedar con sus pechos a la mira de su cazador.

Se acomodaron -sin dejar de hacer lo que hacían- más al medio de la cama y Shaoran, ahora mejor acomodado entre las piernas de la castaña, empezó a mover sugerentemente sus caderas contra las de ella. Y ella respondía. Soltó un gemido bajito.

- Hagámoslo…a-h-o-r-a –dijo Shaoran entre jadeos.

Sakura busco su mirada y sonrió.

- Ahora –y lo beso - ¿La…puerta? –intento alejarlo pero él no se dejo y siguió besándola.

- Le puse seguro al entrar –le confesó- Tu pijama obligaba a que lo hiciera.

Sakura soltó una suave carcajada.

Y se unió a ese momento.

Sus respiraciones empezaron a agitarse, los suspiros aumentaron y uno que otro gemido escapaba rebelde de sus bocas. Los dos inconcientemente intentando no dejarse llevar por completo para no soltar un gemido que pudiera realmente meterlos en problemas.

Y sólo sus corazones se escuchaban, porque éstos ya eran uno.

"Te amo"

(SH)

"Te amo"

"Cuando entre en ella y las estrechas paredes de su interior me recibieron, supe que estaba en el cielo"

Ah...

Se sentía deliciosamente maravilloso…y no lo soportaría mucho tiempo.

Ah.

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""¡¡ATENCION!! Debido a la frustración de varias lectoras pervertidas es que me veo en la obligación de publicar esta lemon (?) pues han secuestrado a Fanny""

Si, como lo leyeron: "Las lectoras pervertidas han secuestrado a Fanny". Me dejaron en la nota que la única forma de que me la devolvieran sana y salva era publicando AHORA este capítulo.

Yo he cumplido con sus exigencias: DEVUELVANME A FANNY T_T.

P.S: Además ella es el motor de mi mente perversa y no hay final de la historia sin ella.

P.S2: Ah, si, también alguien rapto al AEPPCSQPPLLM (ver notas capítulo anterior), quien lo tenga por favor cuídelo, es una gran sujeto.

Muchas Gracias a: -SaKuRa-And-ShAoRaN-LoVe- (las malas lenguas dicen que tu tienes a nuestro agente, jejeje) / adrymar (Kohai, espero que este capítulo te haya gustada y espero me ayudes a saber que pervertida lectora tiene a Fanny) / Chio (espero que el rumbo que tiene la historia siempre te vaya gustando y nunca sea menos de lo que tu esperas) / (te confieso que nadie sabe como Sakura se aguanta y aquí entre nosotras, Fanny ya se hubiese violado al pobre de Shaoran, pero como la raptaron ya no pudo, Sakura se le adelanto, jajaja) / Za-firE-aniLu (nuestro agente no tiene la culpa, además lo raptaron! Jajaja y como ves, ya dejaste de ser una pervertida anónima, jajaja) / any (Touya y Shaoran no tienen remedio, pero a mi me gusta ese instinto posesivo de Shaoran, no puedo escribir de él sin que se desate esa característica tan suya -a mi parecer-, siento que si no es aunque sea un poco posesivo no es él).

Quiero-que-me-devuelvan-a-Fanny