¿APRENDAMOS?

"Por Fanny & Camili"

Capitulo XI: Tu culpa; Mi pena.

(SH)

Se encontraba en el patio de su casa.

Eran las 5 de la tarde o quizás más tarde. Estaba sentado en la rama más baja del árbol de cerezo más antiguo de ese patio, de un tronco grueso y fuerte. Un pétalo cayó a su pierna y sonrió cuando vino a su mente Sakura.

Estaba enamorado, como nunca pensó estarlo.

Cerro sus ojos y dejo descansar su mano que sostenía los papeles que leía sobre su regazo.

Sakura Kinomoto era una eterna distracción. Es por eso que no había podido –desde su cumpleaños- releer los papeles que su madre entregó para él ese día, sin embargo, a varios meses del suceso era necesario que lo hiciera. Necesitaba saber si –como en las películas o historias de libros- el testamento que dejo su padre tenía alguna cláusula de la cual no estaba enterado.

Y no…no tenía que casarse para recibir su herencia, tampoco le exigían una familia de inmediato para tomar la cabeza de la dinastía Li. Y nada de lo que pudiera tener relación con su vida amorosa.

Sonrió, eso lo hacía feliz.

Suspiro…extrañaba sentir la presencia de Sakura, la cual había ido junto con Touya y Tomoyo a pasear por las calles de China, él no fue porque debía leer aquellos importantes documentos, los que había estado posponiendo por miedo a que hubiera una sorpresa.

Volvió a concentrarse en los papeles.

Y al final de la hoja encontró lo que andaba evitando. Una disposición que trataba sobre la que sería su futura esposa.

"Shaoran, a pesar que no estoy de acuerdo en que alguien se inmiscuya en tu vida personal, tampoco quiero que te cases con una persona que no sea la adecuada. Uno como hombre y siendo joven muchas veces se ciega y ve cosas que en definitiva no son. Las mujeres, por el contrario, son más suspicaces y a veces saben orientarnos muy bien… Es por ello, hijo, que la mujer que tu escojas para que sea tu compañera de vida tiene que ser aprobada por tu abuela y tu madre"

Shaoran alejo la vista de los papeles sin creerlo. Releyó el párrafo antes de continuar.

"Si llegase a pasar que una de ellas la acepta, pero otra la rechaza, ésta última tendrá que escoger una futura candidata"

- ¿Futura candidata? –dijo mirando al cielo, como si de esa forma su padre entendiera que la pregunta era dirigida a él - ¿En qué estabas pensando, padre?

El viento soplo delicado, moviendo los cabellos castaños ya adecuadamente desordenados.

Contuvo las ganas de arrugar los papeles. Estaba frustrado. Y no era porque desconfiara del criterio de su abuela para elegir alguna candidata, era porque no podía someter a Sakura a una especie de rivalidad con –sepa Dios- que chica, para casarse con él.

Con la mano libre se despeino, queriendo mover las neuronas en su cabeza.

Continuó leyendo.

"El resultado final deberá ser determinado por un tercero. Como recomendación dejo a Shang Lu, el actual presidente de la comisión de ancianos, puesto que ocuparás cuando te cases con la elegida. Puedes escoger otro tercero, pero siempre y cuando ese otro tercero sea aprobado por tu madre y tu abuela.

No te enojes, Shaoran, pero entiende que hay muchos viejos conocidos que querrán que sus hijas se casen contigo…y tú sabrás que la gente por dinero hace cualquier cosa. No dudo de tu elección, sólo me aseguro que sea la correcta."

Suspiro.

"Para mí Sakura es la correcta"

(ER)

Apago de una vez la televisión, aunque la cinta siguió corriendo.

Se estaba torturando y ya debía superar la situación. Sakura no era para él y punto.

Pero fue…inevitable. Volvió a prender la televisión justo en la imagen donde Sakura se sonrojaba dulcemente. Si…veía un video casero hecho por Tomoyo poco tiempo después de que ellos tres se hicieran grandes amigos y mucho antes que llegara Li.

La extrañaba, las extrañaba, no podía negarlo. Tomoyo y Sakura eran una alegría cada día, unas lindas personas. Pero mientras a él aún le doliera ver a Sakura con Li no podía pensar en volver, ni siquiera por unas vacaciones, haber aguantado eso casi todo el año escolar había sido suficiente.

El video termino. Lo saco de la reproductora y lo guardo en una caja, donde estaba metiendo algunas cosas que le recordaban constantemente a la castaña.

Se topo con una fotografía en un marco muy bonito. La miró fijo. Sonrío. Él estaba al medio de dos mujeres, a su derecha Sakura y a su izquierda Tomoyo, ambas lo abrazan y él a ellas. Los tres sonreían. Esa fue su primera foto y todos sacaron la misma copia para tenerlas en su casa. Y no la tiró a la caja. Esa foto merecía estar en algún buen lugar de su departamento.

Guardo un último video casero y cerro la caja, luego en su clóset la guardo al fondo y notó una pequeña cajita, no pudo el evitar tomarla y mirarla. No dejaba de sorprenderle que fuera la misma que Shaoran le dio. Si, en sus manos tenía la gargantilla con la que el quería declararle su amor. Era contradictorio, de cierta manera, el hecho de estar sin ella cuando en más de un momento era segura su relación. Volvió a meter la gargantilla en la cajita, pero no la metió en la caja grande, ni siquiera volvió a dejarla al fondo de su clóset, solo la dejo encima de su velador.

Luego tomo su chaqueta color negro sport, las llaves del auto y salió.

Las calles de Inglaterra lo esperaban, y la noche aun era joven.

Sonrió de medio lado…a pesar de eso…

"Sé que no podré volver a ser un Don Juan"

Pero nada impedía que lo intentara.

(TOU)

Estaban sentados en una mesita fuera del café, tomaban un refresco.

Ellas tomaban un refresco. Él estaba tan furioso que sólo se sentó en la mesa, se cruzo de brazos y miraba a su costado.

- ¡Ahg, Touya Kinomoto, eres un energúmeno! –salió de pronto de la boca de su dulce novia. La miró de reojo – Eres un celoso de primera –le decía un tanto molesta.

Pero eso a Touya muy poco le importaba, pues aquel sujeto claramente se le había acercado con malas intenciones.

- No me interesa lo que digas – le dijo ya molesto, más bien, ya más molesto de lo que estaba.

¿Cómo era posible que en lugar de que agradeciera que la cuidara solo se molestara…? Bien, lo admitía, quizás si se le había pasado la reacción de prácticamente alejar a patadas a aquel sujeto que solo le pregunto una dirección. Sin embargo, Tomoyo era su mujer y el sujeto sabía perfectamente donde estaba parado, eso de preguntar la dirección fue una mera excusa para acercársele a Tomoyo.

- ¿Cómo que no te interesa? – reclamo ella, el joven que se acerco a preguntarle la dirección no tenía más de 15 años y Touya se había comportado como una persona poco civilizada, haciendo un drama de la nada.

- ¿Qué no entiendes que me vuelvo loco cuando alguien se te acerca? –le dijo tomando sus manos.

"Por primera vez en mi vida me sentí al descubierto revelando mis sentimientos al amor de mi vida y aunque me cueste trabajo aceptarlo… Es lo mejor que he echo hasta ahora sobre todo al sentir sus labios sobre los míos"

(SH)

- Te extrañe – susurro en el oído de su novia con la voz ronca, mientras ella ya tenía las manos bajo la polera de él.

Debía reconocer que se estaba volviendo adicto a esa mujer y si al inicio de su relación pudo contenerse, ahora –definitivamente- no.

- ¿Mucho? –preguntó Sakura antes de capturar sus labios.

El ronroneo.

- Quizás – soltó con media sonrisa.

Su novia detuvo el beso y sin alejarse más que lo necesario de su rostro lo miró a los ojos y alzó una ceja.

- ¿Qué? –dijo él divertido.

Sakura lo alejo un poco, lo que él le permitió.

- Quizás deba hacer algo para que si me extrañes mucho – dijo de la forma más sexy que pudo deslizando su dedo índice por el vientre de Shaoran que mágicamente ya estaba al descubierto.

Y Shaoran no lo soporto.

La voz, el gesto, el sonrojo en su rostro, la respiración agitada y el deseo en los ojos esmeraldas, en realidad todo en ella cuando dijo eso lo dejaron rendido.

La acerco bruscamente hacía él, pegándola lo más posible, Sakura gimió por la sorpresa y por lo pasional del acto.

Shaoran la beso hambriento y Sakura le correspondió.

Se estaban dejando llevar.

Sakura había llegado a la hora de la cena, la que transcurrió tranquila y ellos se habían despedido a los ojos de varios a la hora de dormir, pero cuando Sakura ya con su pijama puesto se lavaba los dientes apareció su novio sigiloso, supuso que por la ventana, porque ella esta vez se había encargado de ponerle llave a la puerta.

Sin contenerse mucho, el castaño llevo a su novia a la cama, ella iba de espaldas por lo que él inmediatamente quedo sobre ella.

- Shaoran… -soltó en un suspiro Sakura.

El continuó en lo suyo.

- Te amo, te amo, te amo – repitió mientras lo abrazaba y luego lo beso.

Iniciaron las caricias al cuerpo del otro que ya empezaban a conocerlo de memoria, pero que no dejaba de ser maravilloso para los ojos del otro en ningún sentido.

Ambos empezaban a conocer los gestos del otro, las miradas, los gemidos, los susurros, el ritmo de su respirar. Empezaban a memorizar hasta el más mínimo detalle, porque si bien el acto en cuestión era siempre el mismo, cada uno tenía su momento especial, su autenticidad que lo diferenciaba de los otros. Porque no sólo satisfacían sus cuerpos, sino también, sus corazones.

- Shaoran –gimió Sakura cuando éste la penetro lentamente.

Con el delicado vaivén de los cuerpos empezó su noche.

Besos…

Caricias…

Gemidos…

Mordiscos…

Latidos…

Ansiosos, desesperados, llegando al auge…cayendo rendidos uno al lado del otro.

(YU)

Esos días sin ella le habían servido para estar bien consigo mismo.

La extrañaba no podía negarlo, pero bien sabía que si no podía revelarle sus sentimientos y mucho menos tener una relación con ella no valía la pena echarlo a perder.

Cuando caminaba por el parque se había topado con el señor kinomoto, que venía de hacer unas compras. Cuando saludo al padre de los kinomoto, este al estar solo lo había invitado a cenar, cosa a la que él no se podía negar, después de todo, las cenas de Fujitaka eran las mejores.

- Creo que es un poco extraño – dijo Fujitaka a lo cual Tsukishiro sonrió, estaba más que de acuerdo.

- Si, pero no será por mucho. Tengo entendido que solo estarán allá unos días más.

Al decir esto último casi se muerde la lengua. Lo suyo no era mentir, pero tampoco podía darse el lujo de traicionar a su amigo, aunque pensara que las cosas no iban por un buen camino.

Ya habían terminado la cena y pretendían recoger los platos cuando se escucharon unos fuertes golpes en la puerta. Ambos caminaron hacia ella, encontrándose con Sonomi Daidouji más molesta de lo normal.

- ¡¿Dónde esta mi hija?! – exigió saber molesta, a lo que Fujitaka puso cara de no entender- Y no te hagas el que no sabes ¡Deben tenerla por aquí tu y ese hijo tuyo pedófilo que tienes! -le dijo entrando y buscando precipitadamente por todos los lugares que podía.

- Cálmate –le medio ordeno Fujitaka, ya un poco molesto – No entiendo de que hablas. Ellos no están aquí. Touya se fue de vacaciones con Sakura un par de días.

- ¡Por Dios, ni que fueras un chiquillo al que pueden engañar! ¡¿Cómo es posible que creas tal barbaridad?! Tomoyo escapo con ese hijo tuyo y no logro localizarla.

Yukito quiso salir corriendo de ese lugar en cuanto sintió la mirada del señor Kinomoto sobre él, sin embargo, esquivando la mirada de Fujitaka lo único que hizo fue reconocerle que Sonomi tenía razón en todo lo que decía.

Fujitaka inamovible supo que su hijo se lo intento decir y por eso él había sentido una mala sensación. Touya había tratado de decírselo y él no había querido escuchar.

Miro fijamente al joven Tsukishiro, quien supo de inmediato que no tenía salida.

- ¿Dónde están? –pregunto con voz que no admitía otra respuesta más que la pedida.

- Yo… -intento, pero a la mirada de Fujitaka se le unió la de Sonomi- En China, es cierto que están con Sakura.

"Solo espero que esto sea algo que Touya me pueda perdonar…después de todo, no tenía más opción"

(SA)

Estaba completamente sola. Se movió inquieta en su cama buscando el cuerpo de Shaoran, pues según ella había dormido con Shaoran y ahora no le veía por ningún lado.

Un poco frustrada se levantó, estiro y decidió meterse a la ducha.

Después de todo comprendía que la dejara sola, no podían verlos juntos…bueno: juntos de esa manera. Sobre todo, porque la abuela de Shaoran no la quería ni un poquito.

Giro la llave lentamente recordando cada instante. Se le erizo la piel al contacto con el agua tibia refrescante, recorriendo su cuerpo casi como Shaoran lo hacía desde que compartían esa intimidad.

Suspiro, jamás habría imaginado estar así por alguien, después de todo, los muchachos no eran para Sakura kinomoto.

Sintió unos brazos rodearle por la espalda y sin siquiera mirar supo quien era. Sus cuerpos se habían acostumbrado a la presencia del otro.

- Shaoran – le dijo tímidamente aún sin verle el rostro – ¿Qué haces?

- Creo que esta muy claro – le dijo en un susurro cerca de su oído.

Sakura sonrió, más aún cuando Shaoran clavó sus labios en su cuello mientras le acariciaba el abdomen. Sus manos descendieron lentamente dejándole claro que iba enserio.

Acaricio lentamente aquel lugar entre sus piernas introduciendo con cuidado sus dedos y acariciando sus senos con la otra mano.

Sakura no contuvo el gemir despacio recargándose en él oprimiendo su cuerpo contra el suyo, acariciándolo también, moviéndose ligeramente, sintiendo el calor aun cuando el agua estaba más fría que caliente.

Bajo el agua y con la pasión a flor de piel Shaoran inclino suavemente a Sakura hacia delante y se adentro en ella de manera diferente, más apasionada, más hambrienta y sobre todo con más deseo.

Sakura no pudo evitar el sonrojarse, pues nunca lo habían hecho de otra forma que la tradicional -o sea, él sobre ella-, pero supo luego de un par de embestidas de Shaoran que quería seguir innovando en la materia.

- No puedo estar sin ti – le dijo en un susurro.

Sakura se sintió la mujer más deseada de todo el mundo en ese momento y se echó hacia atrás girando lentamente el rostro para besarlo, beso que fue más bien un mordisco, cuando el castaño la embistió un poco más fuerte.

La velocidad de sus embestidas eran cada vez más fervientes. Su respiración más excitada. Sus gemidos se escuchaban a lo largo del baño, mezclados con el caer del agua.

En un movimiento rápido Shaoran se separo de ella para girarla rápidamente y besándola con la misma pasión del momento la recargo en la pared, se entretuvo un momento besándola y acariciándola solamente, cuando sintió que la necesitaba la cargo uniéndose a ella nuevamente.

Sakura volvió a ahogar un gemido en su garganta, Shaoran volvió a adorar eso y se acerco al cuello de ella mordisqueando.

Sakura se dejo alzar un poco más para poder rodear a Shaoran por las caderas con sus piernas y que éste empezará a penetrarla más rápido, más fuerte y más adentro.

- …Ah

Gemidos… mordiscos, caricias, estuvieron presentes en todo momento hasta que sus cuerpos se rindieron agotados y extasiados, con la ayuda de la pared se abrazaron y besaron fogosamente.

El castaño se separo de su novia y con los ojos cerrados alzó el rostro para que el agua cayera en su cara. La cara de satisfacción que puso con el agua Sakura la adoro y empujándolo un poco se colocó ella también bajo la regadera.

No habían pasado más que un par de minutos cuando Sakura sintió un pequeño dolor en su espalda antes del inicio de su trasero, se miro y tenía un rasguño por el cual salía una gota de sangre, miró luego la pared y notó que su rasguño estaba a la altura de la llave de ducha.

Miro con el ceño fruncido a Shaoran, quien miro la pequeña herida de Sakura.

- Eres un bruto -le dijo intentando estar enojada.

- ¿Yo? – pregunto el castaño y alzó una ceja, luego se dio vuelta mostrándole su espalda a Sakura, ella abrió la boca sorprendida- Si, amor, esas fueron tus uñas.

Sakura se sonrojo, pues ni cuenta se había dado del momento que dejo esas marcas en la espalda del castaño, quien noto que su novia se había apenado, así que se acerco a ella y la abrazo. Aun el agua bañaba sus cuerpos.

- Descuida, aún no usare traje de baño, ni iré a la playa o a una piscina -y le sonrió – Hasta el momento sólo frente a ti me mostrare sin polera.

Sakura lo miro frunciendo el ceño y él le robo un beso.

Se bañaron juntos y él tuvo que volver a su pieza a vestirse, ella estaba frente al espejo acomodando su largo cabello feliz.

"Y ahora, después de todo creo…"

"Que el sexo es como el alcohol, mientras más lo tomas más te embriaga"

Debía dar infinitas gracias a Tomoyo por haberla llevado a un ginecólogo para que le recetara pastillas anticonceptivas, pues podía hacerlo cuantas veces quisiera y donde quiera sin tener que preocuparse del condón o el temor de quedar embarazada.

(TOM)

Perdió a su amiga de vista cuando ésta se hubo encerrado en su cuarto.

Todo había empezado hace dos días, cuando Shaoran leyó frente a todos el testamento de su padre.

No podía quitarse de su cabeza la mirada triste de Sakura cuando el castaño leyó que si su madre o abuela no aceptaban a la mujer que él había escogido tendría que haber otra candidata.

Tomoyo frunció el ceño ¿Qué era eso? ¿La época medieval?

- No entiendo como Shaoran sigue sentado ahí, con esa…

- Shieffa –hablo Ieran- Modula tu vocabulario.

- Si, madre –dijo apenada.

- Disculpen… ¿Quién es ella? –pregunto Tomoyo.

- La ex novia de Shaoran –contestó Ieran- Ayer la abuela nos citó a todos para expresarnos su respuesta, todas nos opusimos, Shaoran le gritó a su abuela y ella le pegó una cachetada, lamentablemente por costumbres de esta familia ninguna de nosotras podía hacer algo, pues ella es la madre de Hien y Shaoran el futuro líder, el respeto en este tipo de familias es como de las épocas medievales y esa…señora se ha encargado de mantenerlo así.

- Sakura no se merece pasar por esto –cedió Fanren- Pero ella es una especie de matriarca y nos guste o no, esta dentro de sus facultades…ella debía elegir una candidata.

- No entiendo, porque la abuela de Shaoran le hace esto a Sakura –suspiro- ¿Qué hizo mal Sakura?

Ieran dudo un poco.

- Es una historia vieja, que hizo de la madre de mi difunto esposo una completa amargada.

Tomoyo supo que no sabría más por el momento y se acercó a Touya, que estaba notablemente molesto.

- Sakura no se merece pasar por esto.

Tomoyo notó lo que guardaba la apacible voz de Touya en esa frase.

Shaoran había hecho sufrir a su hermana.

- Es mejor que vaya a verla… -sin más que un beso fugaz a los labios de Touya salió de allí.

Casi corriendo se dirigió a la habitación de Sakura, intento abrir pero estaba con seguro. Golpeó.

- ¡No quiero hablar con nadie! –se escucho la voz llorosa de su amiga.

- Sakura, soy Tomoyo…abre, por favor –pidió angustiada.

Escuchó que la castaña se movía dentro de la pieza, supuso que dudosa de abrirle, pero al final sintió que quitaban el seguro y entró. Sakura ya caminaba de vuelta a la cama.

La vio aferrarse a una almohada y esconder el rostro. Se acerco a ella y le acarició la cabeza.

- ¿Por qué me odia tanto? –preguntó aún con la cara escondida.

- No lo sé, Sakura… en serio que no lo entiendo.

Sakura se separo un poco de la almohada y Tomoyo notó que tenía los ojos hinchados y la nariz roja por el llanto. Se veía como una niña desprotegida.

Se secó unas lágrimas, pero otras cayeron y miró a Tomoyo buscando respuestas.

- ¿Pero…puede alguien llegar a tales extremos? ¡Ella sabe que Shaoran y yo nos queremos! –más lágrimas aparecieron- ¡Yo no estoy con él por dinero! Ni siquiera sabía que lo tenía. ¡Tampoco busco una posición social! Yo me enamore de él, Tomoyo…-no podía hablar por el llanto y se abrazó a su amiga, quien intento tranquilizarla.

- Lo sé, Sakura…yo sé que tú lo amas a él.

- Entonces… -dijo separándose para mirarla a la cara- ¿Qué hay de malo en eso?

Tomoyo miró los ojos esmeraldas enrojecidos, querían una respuesta…necesitaban una respuesta, lamentablemente ella no tenía esa respuesta y con su mano acaricio la mejilla de su amiga.

- Supongo que no hay nada de malo…pero yo tampoco tengo respuesta para eso, Sakura.

"Pues también mi único pecado era amar"

(SA)

"Baje hoy, como todos los días…feliz, encantada, enamorada. Una de las sirvientas me había avisado que la cena estaba lista, así que acomodándome mejor el vestido que llevaba puesto, baje.

Iba tranquila, aunque desde ayer Shaoran andaba medio extraño, pero supongo que por eso del testamento, a lo mejor, le preocupaba la dichosa candidata que eligiera su abuela. Como anoche le había preguntado y no quiso responder decidí darle su espacio y no presionarlo, era mi única forma de apoyarlo en ese momento. Además, no creía en eso de que realmente debiera someterme a una especie de competencia para casarme con Shaoran.

Ya en las escaleras escuche el alboroto de las hermanas de Shaoran, a las que ya quería mucho. Una vez que llegue al comedor me sorprendí mucho, pues la abuela de Shaoran estaba en la mesa y apenas me vio sonrió…abrí los ojos sorprendida y busque con la mirada a Shaoran, quien tenía la cabeza gacha. No me quedo más que ser amable y devolver la sonrisa a la anciana, quizás ya me empezaba a aceptar.

Pretendía sentarme en el puesto que ocupaba habitualmente, pero al tomar la silla quien me detuvo fue la abuela de Shaoran.

- Oh, Señorita Kinomoto, disculpe usted, pero hoy tenemos un invitado especial y es costumbre que se sienten junto al nuevo jefe de la familia.

¡Y todo lo dijo en un perfecto japonés! Fue tanta la alegría que me hablara, aunque solo fuera para decirme que me sentara al final de la mesa, que asentí con una sonrisa. De nuevo busque la mirada de Shaoran y él…seguía con la cabeza gacha ¿Debía eso preocuparme?

Un minuto después sabría que si, debía preocuparme.

Mire un puesto más al lado de Tomoyo, así que fui a sentarme junto a ella. Como fui la última en sentarme, la abuela de Shaoran pidió la palabra una vez que estuve acomodada.

- Bueno, como ya les anticipe: hoy tenemos una visita especial –todos la miraban impactantes…aunque pude notar que la madre de Shaoran se veía enojada y las hermanas aterradas ¿Me había perdido de algo? – Y bueno, puesto que soy yo la que no esta de acuerdo con la novia de Shaoran… - ¿Y no qué ahora me sonreía? La mire y ella estaba mirándome – He traído a mi candidata –abrí mis ojos – Pasa por favor, Lia Zhang…

La recién nombrada entró por donde yo minutos antes había entrado.

Era una mujer…sexy. Llevaba puesto un vestido demasiado ajustado del que se notaba su gran trasero y sus enormes senos. Su cabello era rojo y sus ojos azules.

Trague en seco, pero más que mi reacción me llamo la atención la de las hermanas de Shaoran, incluso la de la señora Ieran.

- Lia, por favor, toma asiento junto a mi nieto –dijo la anciana con ese perfecto japonés suyo.

Fruncí el ceño y mire a Shaoran ¿Acaso él sabía lo qué pasaría y por eso no me daba la cara? ¿Dejo que me corrieran de su lado para que esta…mujer se sentara junto a él?

- Yo lo siento mucho, pero no comeré en la misma mesa que esa zorra –quien hablo fue Shieffa.

La mire desconcertada y ella me dirigió una mirada de apoyo.

- ¡Li Shieffa, toma asiento! –amenazó la abuela.

- Si me quedo en la mesa estaría aceptando a mujeres como esas y me estaría bajando a su nivel y yo jamás haría lo que ella hizo.

Y sin más salió de la sala del comedor. La siguiente en ponerse de pie fue Futie.

La abuela se notaba enfurecida.

- No entiendo como permites esto, Shaoran –dijo Futie.

Y ahí lo comprobé… él…lo sabía. Lo mire y él no pudo sostenerme la mirada.

- Sakura –me llamo Fanren- Lamento que tengas que pasar por esto, no te lo mereces.

Tragué seco…era mi idea ¿O todos estaban peor que yo? O era que ¿Yo aún no me atrevía a reaccionar por la impresión?

- De verdad, abuela, superaste todas las expectativas –dijo Feimi antes de salir al igual que sus otras hermanas.

- Joven Kinomoto, Tomoyo, Sakura –nos llamo la madre de Shaoran- Los invito a que me acompañen, la cena aquí… -dijo entre dientes y mirando a la pelirroja- Se echó a perder.

Touya se puso de pie y Tomoyo hizo lo mismo…yo no reaccionaba, sólo miraba a Shaoran buscando una explicación…pero él no me miró.

Y la mano de Tomoyo me saco del lugar.

Sin darme cuenta estaba llorando…me sentía pisoteada, pasada a llevar completamente…y a lo único que atine fue a correr a mi habitación"

Luego de una hora, aún seguía en la misma posición desde que Tomoyo había entrado a su pieza.

Se había acomodado en las piernas de Tomoyo y ésta maternalmente le acariciaba la cabeza.

Las lágrimas habían dejado de caer, pero ella seguía sintiéndose igual.

- Y si él lo sabía… ¿Por qué no me lo dijo? –soltó despacito la castaña.

- Tranquila… Él tendrá que responder eso.

Sakura se separo de las piernas de Tomoyo para mirarla.

- Y… ¿Si siente algo por ella…?

- No digas estupideces, Sakura –frunció el ceño Tomoyo, pero dentro de su seriedad fue suave con su amiga.

- Pero es que ella es…

- ¡Una puta!

Sakura abrió los ojos.

- Es la verdad, Sakura. Ambas sabemos que Shaoran la pilló acostada con su mejor amigo y la ropa que trae puesta no hace más que gritar a los cuatro vientos: "Soy una gran zorra".

Sakura soltó una carcajada, Tomoyo frunció el ceño.

- ¿Qué? –pregunto la amatista.

- Tú nunca habías hablado así de alguien –dijo entre risas la castaña.

- Oh, pues créeme, cualquiera que te haga llorar se las vera conmigo. Y Tomoyo Daidouji sabe lidiar con mujeres como la que esta allá abajo.

- Gracias, Tomoyo.

"Y al momento que abrace a Tomoyo mire la puerta de la habitación"

"Y cuando me tope con el rostro de Shaoran en la puerta…supe que las cosas no mejorarían"

(SH)

- ¿Me dejas hablar con ella, Tomoyo?

"Aún seguía parado en la puerta. Sakura estaba inmóvil desde que me vio. Tras mi pregunta Tomoyo la miró a ella, Sakura asintió con la cabeza.

Tomoyo pasó junto a mí frunciendo el ceño, pero nada me dijo. Cerré la puerta cuando ella hubo salido. Me acerqué lentamente a la cama y me senté lo más cerca que pude de Sakura.

Verle los ojos enrojecidos por el llanto me partió el alma y me odiaba el no haber podido hacer mejor las cosas."

- Perdóname.

"Ella no movió ni un músculo ante lo que dije…y tuve miedo"

- Sabes que lo haré.

"Dijo de la forma más sincera que existía…pero no me sentí para nada mejor"

- Yo…

- ¿Quién es ella?

Shaoran abrió los ojos, Sakura estaba tenebrosamente tranquila al hacer esa pregunta.

Tragó en seco.

- Ella…ella…

- ¿Tanto te cuesta decirme en la cara que es tu ex novia?

Shaoran enmudeció.

- ¿Tanto te cuesta decirme que es justo la mujer con la que soñaste alguna vez casarte, la que juraste amar, con la que ideaste todo tu futuro?

- Sakura…

- ¡Sakura nada! ¡Háblame de frente, por Dios! –y las lágrimas volvieron a invadir sus ojos- ¿Qué sentiste al verla de nuevo?

- Nada.

- Mírame a la cara y repítelo.

Shaoran la miró…pero no lo repitió.

- ¿Me dirás la verdad?

- Te amo –dijo el castaño de forma totalmente sincera.

- Si… -sonrió de forma triste Sakura- Pero… ¿Qué sentiste al estar de nuevo con ella? –tomo aire- Porque sé que hace una hora tu abuela subió Shaoran, sé que tu madre y tus hermanas también estaban en sus habitaciones, Tomoyo estaba conmigo y Touya en su habitación.

- Ella está arrepentida… -soltó mirando el suelo de la habitación- Sólo me pidió…

Y miró a Sakura y no necesito más para saber que ella quería toda la información y que no se quedaría conforme con un cuento a medias.

- Me pidió que le diera la oportunidad de volver a estar conmigo.

Tras sus palabras el rostro de Sakura se lleno de lágrimas silenciosas. Y él se odio.

- ¿Y qué le dijiste? –pregunto decidida.

- Que la oportunidad no se la estaba dando yo.

Sakura lloró.

- Sakura, por favor, deja de llorar –pidió afligido el castaño.

Sakura en un acto sin pensar enredo sus brazos al cuello de Shaoran, en un signo de no querer dejarlo ir.

- ¿Le darás esa oportunidad? -Pregunto Sakura sin dejar de aferrarse a Shaoran.

- Sabes que no quiero…

Sakura apoyo sus manos en los brazos de él para separase y mirarlo a la cara.

- ¿Se la darás? –repitió la pregunta.

Shaoran bajo la vista.

- No lo sé…-confesó sinceramente- Sé que lo que siento por ti no tiene comparación por lo que sentí por ella y todo esto me tiene tan confundido como a ti…

Sakura lo miraba atenta.

- Sé que no deberías pasar por esto, que tú no sabías como eran mis costumbres y que esto de las candidatas puede sonar como una locura, pero debemos seguir al pie de la letra el testamento… debo pasar tiempo con ambas…el tuyo vigilado por mi abuela y el de ella por mi madre. Lamentablemente debo darle las mismas oportunidades a ella y a ti, amor.

- Lo sé…estuve ahí cuando leíste el testamento.

- Sakura, yo te amo a ti.

- ¿Recordarás eso cuando estés con ella?

- ¿Lo recordarás tu cuando yo este con ella?

Sakura asintió con su rostro apenado.

- Entonces yo también –dijo el de ojos ámbar y le beso la frente- Ahora descansa, es tarde.

Le dio un corto besos en los labios y se dispuso salir de ahí pero la voz de Sakura lo detuvo.

- ¿No esperarías que me duerma? –se dio vuelta a mirarla- Por favor.

El ruego en los ojos esmeraldas hizo que se le apretara el pecho y el corazón se le hiciera chiquitito.

Estaba contra las reglas…pero no se negaría por nada del mundo.

Le sonrió y se recostó junto a ella, pero sobre la cama, temía no controlar su instinto si la sentía muy cerca.

Y es que…tenía la sensación de estarla perdiendo y no quería.

Sakura se apoyo en su pecho y la respiración de Shaoran se aceleró.

La castaña sonrió de medio lado…y con uno de sus dedos empezó a jugar en el pecho de Shaoran, quien dejo de respirar por unos segundos. Sakura empezó a bajar su mano peligrosamente y antes que de que llegara al pantalón se devolvió y volvía de nuevo hacer el mismo recorrido. Shaoran aguantó la respiración.

- Sakura –soltó una advertencia con una voz grave y suave.

Sakura lo miró y se acercó a besarlo. Intentó Shaoran que el beso no pasará a uno apasionado, pero le fue imposible cuando Sakura se salió de la cama para colocarse a ahorcajadas sobre él, sin dejar de besarlo.

Las manos de ella ya más familiarizadas se deshicieron de la camisa de él rápidamente y apoyándose un poco en sus rodillas empezó a desabrocharle el pantalón.

Shaoran cerró los ojos y gimió cuando una de las manos de Sakura se metió dentro de su pantalón, la misma mano subió otra vez.

La castaña apoyó ambas manos en su pecho, Shaoran puso las suyas en la cintura de ella.

Y se miraron.

Sakura aun tenía los ojos hinchados y rojos. Shaoran aun tenía culpa en los suyos.

Shaoran la alzó un poco de la cintura y se sentó, dejando que ella se quedara a ahorcajadas sobre él.

- Déjame borrar la culpa de tus ojos –pidió Sakura.

- Déjame borrar la pena de los tuyos.

Sakura le sonrió y asintió. Shaoran sonrió y la beso.

(SA)

"Cuando alcanzamos la cima, ambos al mismo tiempo y con una de nuestras manos entrelazadas…supe que como siempre nuestros cuerpos habían quedado satisfechos, nuestros corazones latían al mismo compás, nuestras respiración estaban agitadas, nuestras almas se habían tocado una vez más… Pero…cuando Shaoran me miró a los ojos…"

"La culpa en ellos no se había borrado…y los míos…ya estaban llorando"

La cosas no mejorarían, se recordó Sakura.

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Ahora Fanny al mando: Bien, ahora puedo decir que estoy aquí a salvo, pero no sana. Ni siquiera quiero revivir los horrores que viví durantes estos días.

Agente: Fanny, hay que esconderte, aún no es seguro. Camili te espera.

Fanny: Solo déjame actualizar, las demás lectoras no tienen la culpa de lo que esas desquiciadas lectoras pervertidas me hicieron.

Agente: Bien, no tardes.

Fanny: Ok, sigamos. Estoy de vuelta y reforzada –pone cara diabólica- Y ahora nadie podrá contra nosotras gracias a todas ustedes lectoras por apoyarnos siempre, agradecimientos especiales a ashai, lilia. takarai, adrymar, the cazi girls, any, sakura-chan n.n, chio, star chocolate, carrie, -sakura-and-shaoran-love-, Ifanycka, za-fire-anilu... y todos aquellos que no plasmaron sus pensamientos jeje Bien, eso es todo por el momento.

Agente: Tenemos que correr, al parecer quieren llevarte de nuevo.

Fanny –con ojos chillones-: ¡Nooooo más días sin anime, sin Camili, noooooo!

Agente cubre a Fanny y la saca del lugar rumbo al escondite.

De pronto de forma sigilosa aparece una mujer con una manta cubriéndole la cabeza.

Camili: ¡Este capítulo es para que no vuelva osar raptar a MI agente ni a MI Fanny! –mira en dirección de Agente y Fanny- ¡Oh…los perderé! –y corre tras ellos, sin antes gritas- ¡Muchas gracias por sus comentarios y apoyo del capítulo anterior a todas!

Y nadie nota que dos figuras cubiertas los siguen.

(( P.S: Siempre esperando que este capítulo les guste ))