¿APRENDAMOS?

"Por Fanny & Camili"

Capitulo XII: Analogía y Discrepancia.

(SA)

Aquella mañana había despertado sola, como pocas veces lo hacía desde que llego a ese país que no era el suyo.

Era extraña la ausencia de él; era algo que resentía. El dolor en su pecho había permanecido ahí desde que la tal Lia Zhang había aparecido en el comedor, sentándose al lado de Shaoran…haciéndolo dudar.

Ya se había alistado para el desayuno y la verdad que no tenía ánimos de bajar y sólo se le ocurrió ir donde dormía Ieran, por instintos, por casualidad, por lo que fuere.

Camino por aquellos inmensos pasillos sin apuros, mirando atentamente cada detalle de aquella mansión, que al principio la impresiono tanto, pero ahora le daba un aire de tristeza y soledad que, sinceramente, le daba algo de miedo, ya que como le contaron las hermanas de Shaoran, la abuela pasaba sola en esa casa, pues era así de malhumorada y prejuiciosa, muy apegada a sus normas y tradiciones del siglo pasado que no tenía más compañía que un fiel sirviente.

Una vez hubo llegado a la puerta de la habitación de su suegra, tocó un par de veces y en seguida abrió la mujer de cabellera negra mirándola con ternura.

- Sakura, que bueno que estás aquí –le dijo con la misma ternura- Tienes los ojos hinchados, pequeña –expreso apenada y la abrazo dolida como solo una madre podría hacerlo.

En el abrazo Sakura recibió un poco de la paz que necesitaba. Aquel abrazo hizo más que tranquilizarla, le hizo saber cuanto necesitaba de su madre, cuanto la añoraba, pero sobre todo…lo mucho que extrañaba a su padre que siempre tenía un buen consejo para ella.

- Pasa, pequeña. Desayunaremos juntas –le dijo bajo para que nadie más escuchara.

Sakura al entrar pudo ver una mesa del porte de la de su casa y un par de sillas. La mesa estaba dispuesta para el desayuno de dos.

- Es que pensaba ir por ti –le explico Ieran.

Apenas se sentaron a la mesa, aquella comida no hizo más que recordarle a la esmeralda lo ocurrido en la cena la noche anterior y que por lo mismo no había probado bocado desde ayer, a pesar de que no sitió hambre hasta ahora que tenía la comida en frente.

- No justificare las acciones de mi suegra, lo único que puedo decirte es que es tu decisión aceptar esto y de ningún modo te forzare a hacerlo, no debo y no puedo –tomo su mano- Nunca hagas algo que no quieras.

Sakura bajo la mirada que ya se cristalizaba.

- Yo no sabía que Hien dejo eso estipulado, lo hubiese aplaudido si Shaoran siguiera con esa…mujer, pero desde que te conoció a ti, supe que eras perfecta para él.

Las palabras de Ieran sólo hacían que Sakura sintiera más pena.

- Pero Shaoran… -hipó Sakura.

- Es un idiota –dijo y soltó la mano de Sakura para cruzarse de brazos- Ya sabio fue Hien en decir que los hombres no piensan con la cabeza.

Sakura soltó una risa suave.

- Yo… no sé si pueda, señora Ieran –confesó sincera la castaña.

Ieran la miró apenada.

- Hagas lo que hagas que sea siempre pensando en ti, Sakura, no en los demás.

Sakura asintió con la cabeza

Continuaron con el desayuno

(TOU)

Decir que estaba molesto era poco.

Estaba más que furioso. Sabía que ese mocoso haría llorar a su hermana y lo peor de todo que él había ayudado a su reconciliación, más le hubiera valido dejarlos peleados así ella no estaría pasando por esto.

Bufó molesto. Aparte de todo debían almorzar fuera, pues claramente no se quedarían hacer vida social con la abuela o su elegida. Además el ambiente era demasiado tenso.

- Touya, cálmate –dijo Tomoyo apenas salieron de la mansión.

- ¿Cómo quieres que me calme? Además, debimos haberla traído con nosotros –gruño.

- Ella tenía asuntos que atender –dijo Tomoyo totalmente calmada.

- ¡Alto ahí, pedófilo!

Grito alguna loca, a lo que Touya mejor ni volteo para hacerle de chismoso, pues no quería más problemas.

- ¡Te digo que pares!

Volvió a escuchar y él ya empezó a pensar que era para él y pues la voz se le hizo conocida.

- ¿Pero qué…? –apenas alcanzó a decir, pues cuando giro ya tenía una mano plantada en su rostro y su novia parecía una estatua.

- …madre… -salió en forma de susurro de los labios de la amatista.

Touya se sobaba su mejilla.

Tomoyo estaba blanca y al parecer había olvidado respirar.

Sonomi esta roja de coraje.

Y…Fujitaka estaba parado al lado de Sonomi con expresión de decepción para con su hijo.

- ¿Dónde esta Sakura, Touya? –pregunto de forma tranquila, pero igual de decepcionado.

- Ahí –respondió el nombrado simplemente apuntando a la gran mansión.

Touya sabía que su padre estaba decepcionado de enterarse que había huido de los problemas, siendo que siempre lo educo de forma distinta.

"Afronta siempre tus problemas de frente, hijo…Decía"

(TOM)

Aún no podía creer lo que estaba pasando.

De un momento a otro la vida de todos se complico. Sakura con el corazón de cierta manera roto; Shaoran manipulado por la abuela; Touya odiado por su madre y decepcionando a su padre; Yukito habiendo estado entre la espada y la pared y ella…ahí sentada frente a su madre.

- ¿Por qué te fuiste? –le pregunto un poco más tranquila, solo un poco.

- ¿No es claro?

El silencio era eterno. Tomoyo miraba con atención cada cambio de expresión de su madre, sus ojeras delataban lo mal que lo había pasado, su arreglo no era el mejor del mundo delatando que había salido de prisa.

Y Tomoyo se sintió mal, pues sin duda ella era la responsable de todo eso, pero su madre debía entenderla…ella amaba a Touya y no pensaba dejarlo.

- Madre –hablo al fin llamando la atención de Sonomi- Tienes que entenderlo: Lo quiero –el rostro de Sonomi se contrajo en una mueca extraña- Tu bien sabes que no soy de las personas impulsivas, no hago las cosas a tontas y a locas y luego me arrepiento. Si lo hago es porque lo siento y madre…esto es verdadero, no es un capricho ni una ilusión, no es nada de lo que estas pensado y de ninguna manera es un pedófilo –se tomo unos segundos para que su madre digiriera toda la información- Además, es casi tu sobrino. Es el hijo de tu prima favorita, mamá.

- Si, pero también es hijo de ese…

Tomoyo negó con la cabeza.

- ¿Crees qué el hijo de Nadeshiko es pedófilo, malo, que no me conviene? ¿Crees qué tu prima aceptaría que trates así a su hijo?

El rostro de su madre paso de furia a tristeza y vergüenza, pues lo que había dicho su hija era cierto…pero no podía luchar contra su naturaleza de mujer de sociedad. Y esta sociedad no perdonaba, un error te marcaba para siempre…y la relación de Tomoyo y el sujeto no sería bien vista en ningún lugar.

Se levanto, acabando con la pizca de esperanza que había sentido Tomoyo.

- Estamos en el Hotel "Hong Kong Live" –miro la pena en los ojos de su hija- Ya no tienen que quedarse en casa de los Li.

Tomoyo abrió la boca sorprendida… ¿Había dicho "tienen"? ¿Eso significaba…?

- Tu novio también puede venir.

Ante lo dicho Tomoyo quiso saltar sobre su madre y abrazarla fuertemente. Sonomi presintió mucha felicidad en su hija y no pudo contener el explicarse.

- Dame tiempo, Tomoyo. No puedo aceptarlo así como así… Como yo intentare aceptarlo a él, espero que tú entiendas que no puedo empezar hacerlo desde ahora. Es un tema demasiado complicado para mí.

Habiendo aclarado el punto, se retiro.

Tomoyo le quedo mirando, no feliz, pero ya más tranquila.

"Gracias, mamá"

Pues la amatista sabía que su madre había dado un gran paso.

(ER)

Tenía cerca de tres días intentando hablar con Sakura, pero por alguna extraña razón –la que él claramente desconocía- su celular seguía apagado, situación que lo preocupaba demasiado.

Marco nuevamente, haber si ya lo había prendido.

- Hola –escuchó al otro lado y su corazón se acelero feliz de escuchar esa voz.

- ¡Por Dios, Sakura! ¿Estás bien?

- Si, Eriol, estoy bien –soltó en un tono suave intentando sonar feliz.

Eriol suspiro.

- Pequeña, no me mientas…no estás bien.

-Te digo que si –insistió Sakura intentando que sus lágrimas no llenaran sus ojos y su garganta no se contrajera.

- ¿Qué te hicieron? –pregunto frustrado, ansioso y molesto.

Ella se demoro en contestar.

- Nada –dijo sin convicción.

- Me dices o voy por ti.

La escuchó resoplar.

- Es que… en el testamento del padre de Shaoran hay unas disposiciones medio raras -Eriol notó lo afligida que sonaba la voz de ella- Dice que la abuela me tiene que aceptar tanto como la madre y pues…

- Ella no te quiere –completo la frase el de pelo azul.

- Eso…ella no me quiere. Además… -pero se arrepintió de lo que iba a decir y decidió callarse.

- ¿Además qué, pequeña? –intento animarla a que siguiera hablando.

- No, mejor no. Luego hablamos –dijo entre sollozos.

- ¡Sakura! –pero era inútil, ella ya había cortado la comunicación.

Miro el teléfono y lo apretó en su mano. Frunció sus perfectas cejas, estaba molesto. Si Shaoran no la podía hacer feliz, significaba que él no tenía porque hacerse a un lado.

Tenía, eso sí, que saber que había pasado.

Y lo sabría, vaya que lo sabría.

"Si él no la quiere, yo si. Y haré hasta lo imposible por hacerla feliz"

(SA)

Aquella semana había sido la peor de su vida. Lo único bueno era que la madre de Tomoyo ya empezaba a dar su brazo a torcer, que su padre había perdonado a Touya sin antes haberle regañado y apoyo a ambos. Y a ella la dejo ser, sin pedirle explicación y se lo agradecía.

Durante el transcurso de la semana había pensado las cosas y había recordado las palabras de la madre de Shaoran.

"Hagas lo que hagas que sea siempre pensando en ti, Sakura, no en los demás"

Le costaba un poco esa filosofía de vida, pero ya no soportaba más.

Le dolía tener que pasar por ese proceso de elección. Si la abuela no la quería, pues bien ¡perfecto! Agarraba sus cosas y se largaba de ahí. Ella amaba a Shaoran, pero a él se le notaba la confusión, a pesar de asegurarle que la amaba, ella sabía que Shaoran se estaba confundiendo sin querer…y no lo culpaba, pero tampoco lo iba a aceptar.

Estaba llegando al límite.

- Sakura – le hablo su padre - ¿Ahora si me dirás lo que te pasa?

"Sabía que no podía engañar a mi padre y a pesar que me dio mi espacio al principio, se notaba preocupado. Llevo días evitando siquiera mirarle, pero esto es más grande que yo y al recordar los últimos días no logro evitar que las lágrimas fluyan sin que pueda yo detenerlas…e hice lo que toda hija hace…me lancé a llorar a sus brazos, esperando buscar que este dolor desapareciera".

Cuando le hubo contado todo a su padre y hubo llorado todo lo que debía llorar, él se decidió a hablarle.

- Hija, por muchos que ames al joven Li, tu no eres feliz así –le arreglo un mechón de pelo tras la oreja- Hay tiempos y momentos, Sakura y quizás el tuyo con el del joven Li ya paso. Si las cosas no se dan no las fuerces, porque puedes conseguir malos resultados. Sé que siempre se dice que si se aman todo se puede, pero por lo mismo…si realmente deben estar juntos el tiempo lo dirá, pero no estés aquí sufriendo.

Sakura analizó lo que su padre le dijo…y era cierto…si ella ya no estaba siendo feliz al lado de Shaoran a pesar de lo mucho que lo amaba quizás… si debía dejarlo ir.

- Además, pronto debemos volver a Japón, Sakura, a ver todo el tema de tu Universidad.

Y la castaña meditó.

Era todo tan contradictorio.

Suspiro.

"Tenía decisiones que tomar"

(SH)

No había podido borrar de su mente las lágrimas en los ojos de Sakura la última vez que habían hecho el amor y era eso mismo lo que lo tenía alejado de ella. Eso y los recuerdos con Lia.

No entendía y se sentía frustrado.

Lo único claro y cierto era que amaba a Sakura.

El problema era que cuando estaba con Lia no lo recordaba tanto y sentía que estaba engañando a Sakura y ella lo había notado.

Toda esa semana había sido extraña.

Cuando estaba con Sakura ella estaba demasiado intranquila con eso de que su abuela tenía que estarles vigilando. Y cuando estaba con Lia se olvidaba por un segundo de todo lo que estaba haciendo sufrir a Sakura.

Y de nuevo recordaba lo bien que se llevaba con la pelirroja.

- ¡Anda, Shaoran, no seas amargado! –decía una joven de catorce años.

- Tenemos examen, Lia –dijo serio- Ven, quédate quieta.

- ¡Pero me has tenido toda la tarde estudiando! –reprochó con un puchero.

Shaoran sonrió divertido y le robo un beso.

- Bien, dónde quieres ir –concedió al fin, derrotado ante ella.

Ella pego un gritito de felicidad y le salto encima.

- Por un helado.

Shaoran soltó una carcajada.

- Vamos.

La tomó de la mano y salieron rumbo a un puesto de helado que estaba más o menos a unas cuatro cuadras. Compraron unos helados y se sentaron en una banca en un parque cercano.

- No hay nada como el aire puro después de una exagerada tarde de estudio.

Shaoran soltó una carcajada ante el comentario.

- Tú exageras con lo que dices.

Lia levanto un hombro restándole importancia al asunto y siguió metida en su helado.

Shaoran la contemplo de perfil. Recordaba la primera vez que la vio en una de esas comidas que hacen y van todas las familias importantes. Tenían cerca de ocho años y ella andaba por el patio haciendo travesuras, desde entonces le encantó. Luego se siguieron viendo y a los trece le declaro que le gustaba y ella había dicho que no estaba tan feo como para considerarlo y luego le saltó encima feliz.

Rió ante el recuerdo.

- ¿Qué? ¿De qué te ríes? –lo saco de su pensamiento Lia.

El negó con la cabeza y se acerco a robarle un beso.

- Te amo –le confeso y ella sonrió contra sus labios.

- Lo sé.

Y se besaron entregando todo.

Volvió a la realidad.

¿Por qué las cosas habían tomado el rumbo que tomaron si se llevaban tan bien como pareja?

- ¡Porque ella es una zorra!

Escuchó en su cabeza la voz de Meiling cuando hace dos años él le había hecho esa misma pregunta a ella.

Si Lia no se hubiera acostado con su mejor amigo, si no lo hubiera engañado él seguiría enamorado de ella.

Pero… ¿Y sakura?

No la hubiera hecho sufrir.

No la hubieras conocido, claro su conciencia.

Shaoran abrió los ojos… ¡Era cierto! ¡Todo era tan claro!

Se paro del asiento del escritorio y atropelladamente llego a la puerta.

Cual fue su sorpresa al abrirla.

La persona al otro lado dio un paso y lo beso.

Él, impresionado, no reaccionó.

(SA)

"Bajaba las escaleras buscando a Shaoran, mi decisión la había tomado, pero necesitaba conversar con él…pues yo sabía que él me amaba y si él me pedía que lucháramos, yo lo haría. Pero si no, nada más dejaríamos las cosas hasta aquí por el bien de los dos.

Su madre me había dicho que estaba en el despacho, así que para haya iba.

Termine de bajar las escaleras, camine por el pasillo a la derecha y lo vi…besándose con Lia…"

- Yo… -salio de la garganta de Sakura, de forma suave, pero hizo que Shaoran reaccionara de inmediato.

"Noté como la alejo de él de forma rápida e instintiva. Sonreí triste. Estaba más que claro lo que yo tenía que hacer"

- Sakura.

"Dijo de forma culpable y lo lamente, odiaba que sintiera culpa por todo lo que hacía y dejaba de hacer…esa era una de las cosas que también me ayudo a decidirme. No soportaba que él viviera con la culpa de mi tristeza."

- Shaoran… yo…

- Puedo explicártelo –soltó de forma apurada.

"Sonreí de forma triste."

- Descuida, yo solo venía a hablar contigo.

"Note la confusión en sus ojos…Si, debía ser más que extraño mi tranquilidad en una situación como esta, porque él seguía siendo mi novio. Como note que estaba petrificado y que la pelirroja no iba a moverse, mejor le soltaba todo y de una."

- Terminamos.

El castaño abrió y cerró los ojos. Trago en seco y el miedo se demostró en sus lagunas ámbares.

Lia alzó una ceja interesada de lo que oía.

Sakura suspiro y sus ojos se cristalizaron, pero siguió hablando.

- Te amo, pero no soy lo suficientemente fuerte para aguantar esta situación…no si tu no estás seguro de lo que sientes –Shaoran intento interrumpirla, pero no lo dejo- Todo este tiempo he sido la mujer más feliz a tu lado, excepto esta semana claro –agrego con una sonrisa y una lágrima- Te agradezco todo este tiempo, porque aprendí mucho de ti, de tu familia, de mi, de la vida en general –Shaoran se le acercó y la tomo de las manos entrelazándolas, ella contuvo las ganas de tirársele a los brazos- Además, debo volver a Japón y no puedo seguir sometiéndome a esta especie de competencia. Quizás tu madre traiga otra candidata…

- No quiero otra can…

Sakura con una de sus manos lo hizo callar.

- No puedo ser yo, amor, porque no sé compartirte –le dijo con suma tranquilidad no queriendo romper el momento.

Shaoran no se contuvo las ganas de abrazarla. Sakura si y lo alejo.

- Además –dijo frunciendo el ceño- Acabas de engañarme y eso rompe la confianza.

Shaoran tragó seco y dejo que ella lo alejara.

- Sakura…

- Las excusas agravan las faltas, Shaoran. Y yo te vi. Esto es todo, Shaoran.

Termino por decir y a paso rápido se alejó. Subió a su pieza.

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"Eché mi última pertenencia a la maleta y la cerré. Miré por última vez el cuarto en el que me había quedo cerca de dos meses y salí de allí sin mirar atrás. Hoy volvía a Japón, con mi padre, mi hermano, Tomoyo y su madre. Las cosas en China ya habían terminado. Antes de llegar a las escaleras, por el pasillo me detuvo una mano bruscamente, me di vuelta."

- Gracias por hacerme las cosas más fáciles –dijo la pelirroja con una sonrisa de autosuficiencia detestable- Sabía que no tenías madera para ser la esposa de un Li, eres demasiado poca cosa.

Sakura ante esas palabras frunció el ceño.

- Mira Zhang, ahórrate tus palabras, ya ganaste tu puesto. Quédatelo y no armes más escándalo.

Sakura intento seguir caminando, pero Lia la detuvo.

- ¡Odio a las mosquitas muerta como tu! Que se hacen las santas y las buenas niñas. Pero yo las conozco y son iguales a todas las demás, incluso peor. No sé como engatusaste a Shaoran, pero no me costo mucho que dudara de ese amor que te decía tener…como ves –termino diciendo con una sonrisa de burla.

- Pues de seguro no fue acostándome con su mejor amigo –salió de forma suave y certera de los labios de Sakura.

Lia hizo una mueca de odio.

- Ni creas que eso te va ayudar a que él se aleje de mí.

- Zhang, en serio, estoy cansada y me quiero ir, tengo un vuelo que tomar. La única que va alejar a Shaoran de ti vas a ser tu misma si sigues con esa actitud y con esa pinta de zorra que traes.

La de ojos azules se puso roja de coraje y Sakura siguió caminando triunfante, pero dio dos pasos y se detuvo.

- Aunque si quieres un consejo…intenta cerrar las piernas cuando Shaoran te presente a su mejor amigo, otra vez.

Lia chilló enojada.

Y Sakura salió de allí sin apuros. Quienes la detuvieron esta vez fueron las hermanas de Shaoran, todas con lágrimas en los ojos.

- Sakurita no te vayas –decían en llanto.

Sakura sonrió al borde de las lágrimas.

- Debo hacerlo, no soportaría verlo besarla de nuevo. Ni sus dudas, ni la espera, ni la culpa que siente cuando me mira.

Todas asintieron y la abrazaron para despedirla.

Sakura camino nuevamente y bajo las escaleras. Miró nuevamente toda la casa y se despidió mentalmente.

- ¡Sakura!

Escucho la voz grave que conocía bien y frunció el ceño.

- ¿Qué quieres? –dijo de la forma más fría que se propuso.

- Por favor, hablémoslo mejor.

- Ya tome una decisión, Li. Y a mi me pareció que tu ya tomaste la tuya.

- Eso no es así.

- Pues lo que yo vi decía que si –dicho eso empezó a caminar.

- ¡Maldición, Sakura, escúchame!

Sakura detuvo su paso, dejo su maleta y se dio la vuelta realmente molesta.

- No tengo por qué, Shaoran –dijo intentando guardar la calma- ¡Espere toda esta semana que dijeras algo! ¡Que me demostrarás que debía luchar por lo nuestro! ¡Qué tuviera paciencia porque me amabas! ¡Pero nada! ¡Sólo te limitaste a mirarme con lástima y culpa! ¡Pues bien, quédate con tu lástima, con tu fortuna, con tu abuela y esa estúpida pelirroja! ¡Lo nuestro se termino para siempre! –sentenció.

Y sin volver a mirar a atrás salio de ahí con la cabeza en alto.

"Que nadie viera que realmente me moría por dentro"

(TOM)

"Estábamos en el aeropuerto esperando a Sakura, tenía el presentimiento que no fue bueno dejar que se viniera sola, pero ella insistió que debía hacerlo sola. Era testaruda, igual que Touya, quien se paseaba de un lado a otro notablemente preocupado."

- Ahí viene –dijo Fujitaka.

Sakura corrió a los brazos de su padre. Tras ella llego Ieran, quien con una reverencia saludo a todos.

- Señor Kinomoto, lamento todo lo que sucedió.

- Descuide, son sus costumbres y uno debe respetarlas.

- Lo sé, pero mis costumbres no valen la tristeza de Sakura –sinceró apenada.

- Sakura estará bien, señora Li.

- Lo sé, es una muchacha fuerte.

"Sakura soltó a su padre y abrazó a la mamá de Li"

- Gracias, señora Ieran, gracias por todo –le dijo la castaña.

- Descuida, hija, gracias a ti por darme la oportunidad de conocerte.

- Sakura, debemos subir –llamo Touya. Sakura asintió.

Ieran besó la mejilla de Sakura y uno de sus guardaespaldas le entregó su maleta y desapareció entre la gente.

Solo Fujitaka se quedó con Ieran.

- Tiene una niña maravillosa.

- Su hijo también es un buen joven, en Japón con Sakura, fueron felices.

- Lo sé, también sé que Sakura estará bien…es Shaoran quien me preocupa.

- Los hombres siempre hemos sido lentos y testarudos –confidenció Fujitaka- Esperemos que Shaoran tome las decisiones correctas.

- Y esperemos que Sakura lo espere.

Fujitaka alzó ambos hombros, eso no lo podía asegurar.

- Hasta pronto, señora Li.

- Espero que sea un hasta pronto, señor Kinomoto.

Y el señor Fujitaka caminó tras los demás.

"Caminaba junto a Sakura para subirnos al avión que nos llevaría a Japón cuando de pronto vi a un joven de pelo azul que se me hacía conocido… ¡Tenía que ser Eriol!"

Tomó a Sakura del brazo y salieron de la fila.

- ¿Qué? ¿Tomoyo qué haces? –pregunto Sakura desconcertada.

- Es Eriol.

- ¿Eriol?

- Si, Eriol –luego alzando una mano grito- ¡¡Eriol, por aquí!!

Varias personas se voltearon a mirarla y el aludido miro algo perdido. Tomoyo siguió alzando una mano hasta que Eriol la vio y camino hasta ella.

- ¡Pero…! –intento decir el de ojos azules.

- Anda, compra los boletos a Japón, allá nos vamos –ordenó Tomoyo y apresuro a ambos.

En poco menos de cinco minutos estuvieron todos en el avión.

"Las cosas volvían a su estado natural"

(ER)

"Llevo en Japón varios meses desde que volví con Sakura desde China y cuando pise estas tierras sentí que volvía a mi hogar. Yo, un inglés, había extrañado las calles de Japón.

Ahora mismo, a mi lado, caminaba la mujer que amo, pero ella tenía el corazón herido y un millón de sueños sin cumplir, las ilusiones rotas y un poco de las esperanzas perdidas.

Desde que llegamos de China y me pusieron al tanto de lo ocurrido quise matar a Shaoran Li, pero me reserve las ganas porque primero estaba ella y sabía que lo amaba, que a pesar de todo ella sufriría si al chino le pasaba algo.

Los primeros días fueron difíciles para Sakura, todo lo que la rodeaba hacía que sus ojos se cristalizaran y llorara por él, pero al cabo de unos días ella misma se decidió no volver a hablar de él y desde entonces nadie lo nombraba, pero yo sabía que ella lo tenía aún en sus recuerdos, cuando su vista se perdía en el horizonte y sonreía nostálgica.

Pero de eso ya hace meses.

Yo en todo este tiempo intente hacer todo lo posible por cumplir todos esos sueños que fueron reapareciendo…pero sé que ningún sueño que tenga con Li, lo haré realidad.

- ¡Mira, Eriol!

Hablo emocionada la castaña, caminando dentro de la tienda, mirando un sin fin de cosas a las que el inglés no veía mayor maravilla, pero eso a él le daba igual, si esas cosas sacaban en Sakura aquella sonrisa.

- ¿Verdad qué es adorable?

"Esa felicidad en su rostro me hizo creer…qué quizás ya lo estaba olvidando"

- Me lo llevo –le dijo Eriol a la encargada.

Sakura lo mira con el ceño fruncido. Eriol sonríe divertido.

- No tienes que ir por la vida comprando cuanta cosa te digo que me gusta –alegó Sakura cruzándose de brazos.

- No lo haría si no pusieras esa cara cuando dices que te gusta –le dijo tocando con su dedo índice la punta de las nariz de Sakura.

La expresión de enfado de Sakura paso a normalidad, luego a extrañeza y por último a una apenada.

Eriol sonrió feliz.

"Pero a pesar de que Sakura no me dijera lo que le gustaba yo sabría que es lo que le gusta o le disgusta, sé perfectamente lo que pasa con ella sin que ella diga una palabra. Cada detalle de sus facciones, ante algún sentimiento, son diferentes, y me pueden creer psicópata, pero cada una de sus reacciones me enamoraron de ella.

Desde que la conocí, supe que ella era sincera y se acerco a mí para ser mi amiga. Siempre fui muy analítico con las personas, con eso de que nací en una familia acomodada debí aprender quienes realmente eran sinceros en sus sentimientos para conmigo y quienes sólo buscaban liarse con una de las grandes familias de Inglaterra"

Hoy buscas en mi un amigo que haga un poco porque alcances lo que anhelas, un amigo sería yo si te apoyara contra todo lo demás; a un amigo tu dicha le haría feliz aunque ésta te llevara lejos y te fueras mas allá de donde yo te habría podido acompañar

"Poco a poco la fui conociendo, era tan distraída, impulsiva, testaruda"

- Eriol, vamos a ver esa película –dijo la castaña mientras lo tiraba del brazo- ¿Sabes? –dijo mirándolo a los ojos- Extrañaba estas salidas contigo, eres un gran amigo.

"Aquellas palabras hacen que algo en mi pecho se sienta incómodo. Pero ya tenía decidido que haría todo lo que estuviera a mi alcance para que eso cambiara"

No me pidas ser tu amigo, porque hay cosas en mi que este día no entiendo, por ejemplo, que no puedo ser ese alguien que piensa en la comprensión y ésta solo me daría tranquilidad si a la vez tu me comprendieras, esta tarde que me hace abrazarte fuerte cuando me dices adiós

- Yo también te extrañe, pequeña.

- Pareciera que no nos veíamos hace meses –dijo sonriente.

- Esa es la impresión, con tanto examen no habíamos tenido mucho tiempo de compartir – ella asintió- Aunque…

Sakura le miró expectante esperando lo que Eriol pudiera decir.

Un amigo te diría que todo marcha mientras se muerde los labios y por ti no extrañara cada fin de año los días que no volverás; un amigo dejaría de hablar de cosas que sabe que te harán falta para hablarte de lo que hay más adelante aunque yo me quede atrás

- Aun no puedo creer que alguien tan dulce como tú quiera ser abogada –soltó Eriol sinceramente.

"Su rostro se sonroja, su mirada se desvía y frunce su entrecejo. Es divertido ver sus reacciones y sus cambios de color"

- Ya no me fastidies –dice Sakura molesta.

"Debo decir que desde lo que le paso en China, ella…ha cambiado un poco, en esencia es la misma, pero esta un poco más cerrada a conocer a la gente, ya no le parece que todo sea color de rosa y sabe que las caídas existen y duelen y que la gente…te decepciona, miente o simplemente te deja"

Se que siempre fiel contigo me tuviste a cada instante de tu vida, alguien que lo daba todo sin pedirte ni siquiera la verdad, siempre tuviste este cómplice que vino sin que le necesitaras, porque concebía el mundo desde tus ojos si ellos me querían mirar.

"Creo que ahora si puedo empezar a acercármele y esta vez…no daré mi brazo a torcer"

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Notas de las siempre infaltables Camili y Fanny, esta vez con Fanny al mando.

¡Esto va en venganza, por haber secuestrado a Fanny en capítulos anteriores!, JAJAJA (risa malvada)

Fanny: Efectivamente ésta es mi venganza por los horrores vividos en esos días. Sigo sin querer hablar de ello.

Agente: Chicas, tenemos que irnos aun no es seguro y menos con esto (Camili y Fanny lo miran feo)

Las dos: Necesitábamos venganza.

Agente: Lo que sea, apúrense.

Fanny: Bueno, agradecemos infinitamente a todos los que nos dejan comentarios y no sean codos que no cuesta dejar uno jajajajaj.

Camili: Fanny, no pidas así comentarios, sé más sutil, jajaja. En fin, gracias por sus comentarios, ahora espero que los de este capítulo no sean para matarnos.

Agente: ¡Tu y tú! –apunta a Fanny y Camili- Escóndanse –ordena de forma lenta y fría.

Camili: Bien, bien ¡Adiós!