CAP 13

ADIOS

Esa mañana era diferente a todas las demás que había experimentado, algo dentro de ella estaba completamente asustada y de una retorcida manera también su alma estaba tranquila, algo le decía que aquello era el final y que por fin la lucha que había estado librando, durante muchas semanas y meses , por fin tendrá un ganador; el cuerpo le dolió de una manera horrible por no decir que la cabeza estaba por reventarle, algo en su boca sabia un metal pero sobre todo miro la almohada estaba una mancha de sangre, eso la horrorizo hasta el punto de querer vomitar, pero recogiendo las pocas fuerzas o ignorando todo, corrió al baño , como si con eso la prueba de su inminente final se fuera aire.

-todo esta bien, todo esta bien, todo esta bien- se repetía como un mantra para evitar un ataque de pánico que estaba seguro que sufriría si no lograba calmarse, pero los minutos que parecían horas no lograba alcanzar la tranquilidad hasta que un ataque de tos, la hizo doblarse del dolor y la ansiedad que sintio.

El tiempo era relativo cuanto podría aguantar era como si el oxigeno se fuera de sus pulmones de tenial que lograra calmarse, pero cuando miro su mano con la que quería cubrir el sonido de la tos, la miro llena de sangre y no sangre limpia, esta parecía negra pero sangre al final. Unos pequeños toques la sacaron del aterrador momento.

-quiero entrar al baño- la somnolienta voz del pequeño le dio ese toque de valentía para lograr dominar ese sentimiento que se acunaba cada vez más y más, dentro de ella; logro alejar los dedos frios de la muerte un poco.

-y-ya voy solo me estoy lavando los dientes-

-esta bien- con la excesiva rapidez de un ninja escondió la almohada en la tina del baño y se enjuago la boca y contando las bocanadas de aires trato de calmarse.

-ya puedes pasar- dijo con una sonrisa fingida el niño entro sin mucho entusiasmo se veia que estaba todavía muy dormido.

Su pecho un instante no dolio pero cuando miro las tres cajas que estaba acomodadas encima de la mesa de cocina era como recibir la caída de una avalancha de piedras y ahí dejo de respirar un instante.

Para cuando Naruto salió del baño limpio y mas despierto le llego el aroma al desayuno.

-es muy temprano todavía- dijo el pequeño que ya se estaba acomodando en la mesa.

-hoy tengo unos asuntos pendientes y quiero que me acompañes- al niño no le molestaba acompañarla siempre y cuando estuvera con ella.

-ok- respondio alegre. Podria ser el desayuno mas exquisito del mundo que ahora y mientras cocinaba las nauseas le invadieron y al parecer eso se iba a extender todo el dia. Como si fuera veneno grabando aquellos días en la Raiz disimulo el tragar cada bocado. Una vez que todo acabo naruto se entretuvo en el baño en rato.

-solo espero que aunque sea por mi juramente lo haga- con un movimiento de manos, rápidamente invoco un cuervo, de hermoso plumaje negro como la noche, sus ojos rojos resplandecían como rubies, y su figura era hermosa; durante mucho tiempo odio usar estos animales puesto que de ahí venia su nombre de asesina, pero eran hermosos y si bien mucha gente no lo veia con buenos ojos ellos no presajeaban los malos augurios si no solamente sabían lo que pasaría y no escapaban tan fácil. Tal vez Himura no estaba tan mal como ella creia -espero me perdones por juzgarte mal- le susurro acariciando su plumaje. -ahora ve y entregalo- el ave emprendió el vuelo llevando una presiosa carga.

-ya quede listo-

-sigues tandado mucho, esto es todas las mañanas- sonrio -que vas a hacer cuando yo, ya no este-

-para cuando eso pase yo ya sere hokague – esta respuesta la sorprendio pero lleno el corazon.

-para eso falta mucho. Pero para adelantar tu sueño hoy vamos a ver el Hokague-sama-

-vamos a ir al ver al viejo-

-naruto- reprendio suavemente -no seas irrespetuoso no sabia realmente de donde había ese vocabulario- no digas eso de el, el cuida de todos nosotros en la aldea-

-si, eso lo se, pero yo seré mas genial que todos los kagues juntos, quiero ser tan bueno o mejor que el cuarto hokague-

-¿¡Minato!?-

-no, el cuarto Hokague-

-y porque el?-

-el, fue genial, tu lo conociste no es cierto?-

-ah, si algo a si-

-lo sabia, como me cuentas tantas historias de el, debe ser genial, sere mas fuerte que el- y de la nada como un pequeño comenzo a corretear por todo el departamento.

RECUEDRO:

- ¿como te fue en tu primera mision como jounin? Minato-

-fantástico-

-minato ¿me puede ayudar a entrenar?

-claro… pero no sere blando recuerdalo-

-yami te dijo que no te excedas ya ves lo que te pasa por no obedecer-

-llamar-

-Yami adivina ¿qué? Le propondré matrimonio a kushina-

FIN DEL RECURDO:

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-Eso no fue justo- ante el ultimo recuerdo hizo que una vena saltara en su frente, los ultimos recuerdos no eran de su completo agrado.

-¿Porque te enfadas?-

-n-no, por nada estoy bien, lávate los dientes que ya nos tenemos que ir-

Al salir de su casa, inmediatamente se dirigió a la mansión del Hokage, naruto era muy alegre y bastante extrovertido cuando estaba rodeado de personas conocidas, pero cuando sintió la indiferencia de los demás aldeanos se puso a la defensiva, al sentir esas miradas tan crueles era como un mecanismo de autodefensa. Acción de no pasó desapersivida por Yami, esta tiernamente tomo la mano del niño y la apretó a entender que ella estaba con el.

-escucha naruto, siempre mira hacia adelante y nunca mires atrás, mira tu futuro y persiguelo-

-si-

Después de una caminata mas llegaron a la mansión y dejando a naruto abajo jugando con Chunin recién. Al llegar a la oficina toco.

-adelante-

Sarutobi, ya sabia que ella vendría, hacia días que no la vio y tarde o temprano ella tocó su oficina, no sabía si llamarle la atención o que hacer cuando ella estuviera frente a él. Pero estaría atento.

Al escuchar la puerta abrirse se giró al gran ventanal de la oficina, huir no era lo suyo pero retrasar la verdad unos minutos era su mejor plan en ese momento. (- es cierto recuerdas que yo me paralicé de miedo y no lo olivdas, pero no te vi ofrecer una mejor solución-) solo quería encontrar una solución a todo; pero de nueva cuenta se dio cuenta de que el titulo de hokage no le servia de nada.

Sus pasos suaves pero firmes no había cambiado nada; pero podia distinguirse por pisadas, que ahora eran mas ligeras que habia perdido peso y eso le atormentaba mucho antes de su llegada.

Y como si en ese dia en especial para ella los recuerdos llegaran mas frecuentemente, pudo ver la figura elegante de Minato mirando la aldea, tal vez los delirios de la enfermedad hacia todo mas nitido pero podia verlo ahi, con su flamante chaqueta en llamas blanca , sonriendo bobamente. Pero prontamente esa imagen desapareció.

-te trae recuerdos- el sillon no se habia girado pero podia imaginar que era lo que estaba pensando.

-solo un poco- su voz sonaba cansada y mas ronca de lo normal, mas no miro, se quedo quieto mirando el punto fijo de la cara del joven muchacho que dio mas que todos los hokages juntos.

El aire tenia algo raro. Algo entre nostalgico y triste, pero mezclado con algo de paz y miedo.

-no te he visto en dos semanas-

-lo lamente tuve algunas cosas que hacer-

-¿Cómo te as sentido últimamente?- esta pregunta estaba tan cargada de miedo disimulado bajo una buena capa de enojo.

-bien- mintió. Ella sabia que a pesar de lo que le dijo el no le creeria, sabia que no podia ocultarle su estado actual el era muy observador, inteligente y sabia que por nada le llamaban el "Maestro"

Sarutobi, supo que mintió descaradamente pero cuando por fin había reunido el mas ínfimo ápice de valor para regañarla, al girarse y ver a la joven, lo que vio fue peor que un golpe en el estómago; pese a ser el gran maestro no pudo ocultar sus emociones en el momento en que sus ojos vieron su silueta. Las alarmas de su mente se prendieron.

-se cuando mientes- dijo horrorizado.

-el tiempo se agota eso lo sabemos bien usted y yo- la sonrisa triste que le dedico al girarse le rompio el corazon y por primera vez pudo ponerse en el lugar de Danzo si ella se iba, estaba seguro que al que alguna vez llamo amigo se llevaría con ella la pizca de humanidad que todavía le queda, la poca cordura y sobre todo, la poca esperanza que todavía residía dentro de su duro corazón.

-¿que harás?- pregunto.

Ella suspiro y tranquilamente se acerco a la ventana donde él se coloco para evitar aquella imagen pero ella no fija su mirada en la aldea, si no miro al patio donde vio alegre jugar a Naruto con un gato.

-lo único que se es que no quiero dejarlo solo todavía, es aun muy pequeño para que entienda- solto después de un minuto de silencio.

-comprendo- respondió cerrando los ojos como si estuviera cansado, sin mirarla se giro y se acomodo en aquella mullida silla de cuero café, removió unos papeles ya pesar de que no le era grato lo que iba a decir, prefirió terminar con eso de una buena vez.

-recibí una notificación de la inmobiliaria- dijo tranquilo. – Junto con la documentación que mandaste-

-me alegra-

-todo esta en orden y ya firme-

-muchas gracias, no podría haberlo dejado en mejores manos- sonrió cansada, mientras miraba la nada por la ventana.

-los viejos no deberíamos sobrevivir a los jóvenes- dijo melancólico.

-es el mundo shinobi- dijo encogiendo los hombros como si fuera la cosa más obvia del mundo.

-nunca pensé que yo tengo que ver morir a dos de las más grandes promesas que he visto y sin poder hacer nada- a pesar de que la voz de sarutobi era calmada había un toque de desesperación en esta, que partía el alma.

-la vida de una persona no esta comprada y menos la de un shinobis- sarutobi bajo la mirada sintiendo una enorme carga-

-es una propiedad hermosa la que adquiriste- dijo después de unos momentos de silencio y mirando los documentos que tenia en el escritorio.

-Minato y Yo siempre soñamos con comprarla – dijo divertido al recordar. –Incluso llegué a pensar en compartirla con Kushina y por supuesto con Naruto- volvió a reír. –pero nunca pensé que tardaría 10 años en ahorrar lo suficiente para comprarla- dijo feliz.

-pudiste ocupar del dinero que ellos dejaron-

-ese dinero no es mio, si no de Naruto como podría ocuparlo- nuevamente el silencio reino.

-¿Ha ido a verlo?-

-no- respondió, evidentemente sabiendo lo que se refería.

-¿Por qué?-

-dentro de poco me reuniré con él, asi que no lo creo necesario- susurro. Lentamente coloco las manos en el vidrio y fijo mejor su vista al punto amarillo que estaba en el patio. Sarutobi sentía pesado el pecho y seguía sin poder mirarla, se preguntaba porque las llamas jóvenes se extinguían tan rápido mientras que las más viejas seguían ardiendo.

-quería cumplirla- susurro captando la atención del tercero.

-¿Cumplir que?-

-la promesa que le hice a Minato y Kushina hace 4 años 10 meses y 12 días- bromeo. -el día que Naruto llego a mi vida- Yami guardo silencio un momento mientas miraba el rostro esculpido en la montaña. –Prometí cuidar y proteger a Naruto con mi vida- un pequeño brillo se asomó en sus ojos. -jure nunca dejarlo solo- ella parecía quebrarse y tomando una pequeña bocanada de aire continuo. - he llegado a quererlo mas que a mi propia vida- soltó y las lágrimas comenzaron a bañar sus mejillas. –todavía es muy pequeño y no entiende muchas cosas, ni siquiera tuvo el valor de decir que pronto me iré- entonces el sentimiento de tristeza los acometió de distinta manera, Yami dejo de hablar mientras las lágrimas corrían copiosamente por sus mejillas.

-n-no quiero dejarlo- alcanzo a decir. Sarutobi no soporto el dolor tangible que rodeaba a Yami y tan rápido que no fue consciente el tercero la tomo entre sus brazos cálidamente, como un padre que consuela a su hija.

-todo esta bien- dijo sin pensar. Yami por otro lado no rechazo aquel pequeño consuelo que se le estaba brindando y correspondió el gentil abrazo.

-quería verlo, en su primer día en la academia- comenzó a decir neciamente. - verlo cuando llegara a contarme todo lo que había hecho en ese dia… quería verlo graduarse… verlo crecer. Quiero ver su sonrisa como todas las mañanas, quiero ver cuando su sueño se hizo realidad, yo solo quería...

El peso de su dolor hizo flaquear sus piernas dejándose caer y junto con ella el tercero, que sin pretenderlo una lagrima apareció rodando silenciosamente por su mejilla.

Sarutobi sintió temblar el frágil cuerpo de su ex-alumna mientras esta lloraba. Aun podría recordar aquel par de niños corriendo por la aldea. Minato siempre tan cortez, alegre y centrado y Yami siempre tan… "Yami". Terca, gruñona y algo mandona era lo que la definía cuando niña, pero tenia un gran corazón y era muy celosa de Minato al cual consideraría su hermano, veía claramente como obedecía ciegamente a Minato confiando plenamente en él y poco a poco los vio crecer como pequeñas semillas convirtiéndose en grandes aboles firmes y fuertes arraigados celosamente a sus ideales, o por lo menos eso pensado. Hasta que vio el cuerpo inerte de Minato junto a su esposa y pocos días después aunque viva los ojos de Yami, estaban muertos.

Los informes que habían recibido un par de semanas después de que lo habían dejado sorprendido. Guardia 20 horas al día, alimentación solo bajo píldoras de soldado y sin ningún tipo de descanso físico. Cuando no se encontro de guardia o en alguna mision se encontro en labores de reconstruccion de la aldea sin atisbo de detenerse.

Al principio se niega a aceptar aquellos informes. Pero fue hasta aquella noche que la vio sentada en la cima del monumento Hokage sobre la cabeza de Minato que confirmo todo lo que los reportes decían. ella no parecía nada mas que estar ahí pensando, pero Sarutobi miro las grandes ojeras que se asomaban, las mejillas chupadas por el cansancio y el desgaste físico y emocional, pero lo que más le alarmo fue ver aquellos ojos lilas que antes brillaban llenos de vida ahora muertos y vacíos. Perdidos mirando la nada, como esperando que la muerte se la llevara como un consuelo a lo que la estaba consumiendo por dentro.

Fue que en aquel momento que decidió que no solo él pequeño que dormía en la habitación de la mansión necesitaba ayuda, si no que a pesar de que ella no dijera nada, todo en ella gritaba y clamaba por una razón a la cual aferrarse a la vida. Decidiendo que no haría solo un bien si no dos vidas felices. Tomo la decisión de entregarle a ella al pequeño.

-Minato, Kushina perdónenme- Soltó llorando con más sentimiento. A lo que Sarutobi solo apretó más fuerte su abrazo.

Poco a poco Yami utilizó de tomar el control de sus emociones hipeando despacio fue recuperando el control mientras que el Tercero la ayudaba a levantarse.

-nunca le he tenido miedo a la muerte- dijo mas calmada. –Pero ahora es diferente- sarutobi sintió de nuevo temblar el cuerpo de ella, pero Yami se mordió el labio y tomo aire y el valor suficiente para mirar al Hokage a la cara. –Es por él que quiero vivir- le grito, como si en él estuviera la respuesta. –Es por mi pequeño que quiero… necesito vivir- solto desesperada.

-lo sé- susurro con un enorme nudo en la garganta.

-yo…- mas antes de decir nada un ataque de tos la acometió con excesiva violencia, el tercero la agarro fuerte y sacando un pañuelo lo llevo a la boca de esta, que parecía no poder respirar bien. La impotencia se reflejaba en el rostro, al parar el ataque noto el pañuelo blanco ahora rojo por la sangre de esta.

-tu cuerpo ya no resiste, estas llegando a tu limite- dijo mirando con verdadero horror aquel pequeño pedazo de tela. Ella bajo la mirada y saco un pañuelo para limpiar cualquier resto de sangre que pudiese quedar.

No hacer caso omiso al comentario de este lo alejo ligeramente para poder hablar

- mientras, siga con vida seguiré luchando, todavía puedo seguir- dijo ahora encontrando el valor necesario para sostenerle la mirada. –Lamento mucho este episodio de debilidad- dijo formalmente. -ahora con su permiso tengo que retirar, tengo un día muy ocupado.

-pero…- Sin darle tiempo de replicar nada con sumo respeto se dañará de la oficina

Ya en el pasillo sentí el mundo girar, sabía que tenía fiebre y que si el Hokague no lo había notado era porque la tos lo entretuvo lo suficiente; con las piernas débiles y rogando alejarse lo suficiente de la oficina principal, se apoyaba con ambos manos de la pared rogando no caer y cuando por fin encontró el sito donde dejarse caer dejo que la gravedad se hizo lo suyo.

-Mierda, tengo que resistir- con rapidez de entre sus ropas saco dos pequeñas botellitas que contenían lo que hasta el momento la apariciónn con vida, sin miramientos lo bebió rápidamente uno tras otro y tras unos minutos sintió como si sus pulmones les llegara un poco de aire y si bien no se sintio muy bien, era mejor de como se sintio hacia solo unos minutos; pero solo por precaución y para no llamar la atención espero otro momento deseando con todo su corazón el que aquello fuera una horrenda pesadilla. -todavía no, tengo que resistir…tengo que hacerlo-

-¡naruto! Es hora de irnos- el pequeño sonrió cuando vio a Yami acercarse sonriéndole cálidamente.

-¡si!-

-pero que te paso?, porque estas todo rasguñando-

-odio a los gatos-

-a si que fue un gato, haber deja ver- sacando un pañuelo de su bolsillo limpio los rastros de tierra y los pequeños rasguños que tenia.

-bien es hora de irnos, tengo que pasar a otro lado-

-¿a donde?-

-a visitar a un viejo amigo- pese a su corta edad Naruto noto en el transcurso del camino que Yami se vio muy cansada y pareció no sentirse muy bien, pero no pregunto , ya que algo se le apretaba el pecho y no sabía bien el porque.

Al llegar al bosque y caminar un rato más, divisaron un pequeño claro donde se podía ver una lápida, si bien Naruto era muy pequeño Yami lo había puesto a un régimen para que pudiera avanzar lo mas que pudiera y ya con tres años aprendio a leer aunque todavía le costaba algunos kanjis y los de las lapida eran algunos. Frente a ella Yami mando al niño a jugar al pequeño bosquecillo que rodaban el claro.

-no me tardare mucho, solo espérame un momento-

-esta bien- algo dentro del niño interior que debe mantener su distancia y darle un poco de espacio.

Frente de la tumba por fin podia sentir que el aire menos pesado, tal vez sentir la muerte tan cerca y ver un lugar de descanso eterno le traia un retorcido consuelo.

-que tal… lamento no haberte venido a verte, he estado muy ocupado lo siento- al parecer las lágrimas eran la orden del día, porque no podía detenerlas desde la mañana, esa mañana había llorado lo que no había desde que él se había ido . -lo siento mucho, no fui capaz de mantener mi promesa…quería cumplirla pero…- el nudo horrendo de asfixia que hacia mucho tiempo no sentí cerro por completo su garganta. Algo parecido a un fuerte golpe en el pecho la hizo caer de rodillas.

Sabia que aquello era mas emocional que fisico, pero por mas que golpeo su pecho para lograr que el oxigeno llegara a sus pulmones estos parecian cerrados, ahora no tenia el control y comenzo a tener miedo, algo que casi nunca sintio, pero que ahora estaba empezando una romperla.

(-solo deja que fluya-) escucho en su cabeza. (- primero deja que tu cuerpo sienta la falta de oxigeno-) podia verse a un Danzo un poco mas joven con una enorme vara sobre ella mientras la agitaba para darle otro golpe. (-siente como tu cuerpo va perdiendo fuerza déjate ir-) esas intrusiones parecían dejarla fuera de combate. (-ahora respira-) grito dando un fuerte golpe, que el cuerpo grabó como si lo hubiera sentido, esto hizo que por fin el aire entrara de golpe dentro de ella.

-maldita sea- aquella instrucción casi olvidada ahora le acaba de salvar la poca vida que tenia y tenia que agradecerlo, al sentir su cuerpo entrar el aire llenando no solo sus pulmones si no también en cada una de sus células, sintió la vida mas fuerte que la muerte. Curiosamente su cuerpo solo estaba hincado. Por fin las lagrimas le habia dado una tregua, al parecer las lagrimas pasan a segundo plano cuando estas por morir.

Una renovada fuerza la hizo levantarse, cansada pero fuerte porque sabia que la había hecho fuerte por fuera y por dentro.

-se que pueden estar molestos conmigo, me e dado cuenta que también soy una cobarde, no le he dicho nada y eso es lo que me está matando mas que el propio veneno- sus ojos picaban y eso no era bueno. -hay tantas cosas, que quería enseñarle, quería verlo con su diploma en la academia, que me contara de su día; aún es muy pequeño- se negó a dejar caer una sola lagrima mas. Ya era suficiente de autoflagelación. -espero me perdonen por no cumplir, lo intente; saben muy bien que nunca tuve miedo a la muerte y hoy por hoy es la cosa que mas me aterra y no por creer que me voy a ir al infierno o al cielo, si no por él que todavía me necesita- entonces su boca se secó y el silencio la invadio no como algo que dejara sin aire, simplemente habia silencio.

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Flas back

-te dije que no hizo ese movimiento, pero no entiendes, parece que el genio, no es tan bueno en su capacidad de entender, eres como un dolor de cabeza Minato ¿Jiraiya-sama debe ser muy exigente verdad?

-solo un poco…hay hay duele-

-quédate quieto-

-hay hay-

-ahhh, no puedo hacer nada aquí, ven sube- dijo colocando su espalda para que el subiera.

-no hace falta yo puedo solo, estoy bien- sus mejillas rojas de vergüenza se marcaron mas. Entonces ella golpeo suavemente la zona de la pierna donde estaba completamente inflamado. El grito de dolor no se hizo esperar haciendo toda aquella situación mas vergonzosa.

-vez no está bien… ni siquiera te puedes levantar, mira vamos por lo menos recárgate en mi para que pueda llevarte a mi casa y puedas curarte-

-All Right-

Mientras los dos caminaban el cabello de ella se mecía y algunos de sus cabellos rosaban la nariz de su compañero.

-sabes yami?-

-mmmm-

-tu cabello huele bien-

-t-tonto por que dices eso tan de repente- ahora ella le toca sonrojarse.

-es la verdad huele como a flores silvestres-

-eeehhhh ¿asi que a flores? Valla que eres tonto-

- huele bien, huele como a la primavera, si a eso huele a primavera-

-eres un tonto la primavera no huele a nada, no entiendo a veces actuas como mi hermano mayor y luego pareces un niño. -

-bueno, es que te quiero como a mi preciosa hermanita menor, aunque parezca todo lo contrario ahora-

-tonto-

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Ese pequeño recuerdo mostró calidez a su maltrecho espíritu.

-ahora recuerdo que tu también me dijiste esa tontería de mi cabello, los dos son tontos la primavera no huele a nada- y sin esperar absolutamente nada en ese momento ella cerro su destino y se encamino en busca del pequeño que se encontró practicando con un kunais en un árbol lejano.

Una vez con Naruto, tomados de la mano regresaron a la aldea, por alguna extraña razón se sintió más ligera ahora pese a todo parecía que sus pulmones se llenaron de aire fresco y tenia la esperanza de que todo saldría bien aunque no fuera así.

Al caer la tarde, cada respirar se le hacia mas y mas dificil, estaba llegando a su limite y ella lo sabia, habia exigido a su cuerpo mas de lo humanamente posible, pero estaba feliz de ver lo contento que estaba naruto despues de que pasearon todo el y para finalizar decidir ir a cenar a Ramel Ichiaku.

-naruto, vamos a cenar al Ichiaku que te parece?

-genial si ¡ramel!-

Al llegar a al lugar, todo estaba vacío era como si el lugar se hubiera reservado para solo ellos, Ayame y su padre estaban muy contentos de recibirlos como cada día que se paseaban por ahí, todo el ambiente era tan hogareño, se podía sentir el cálido aroma de la sopa preparándose en la estufa, el aroma de hogar que se había formado con esas amables personas, la sonrisa de Teuchi sobre las anécdotas del pequeño, la joven Ayame prerando los platos para servir la ordenes y el tintineo de su risa al ver al niño saltar. Todo aquello se sintió tan bien que no pudo evitar una lagrima traicionera bajara.

-bien estan listas sus ordenes-

-calma ya enano, es hora de comer- su voz sonaba mas cansada

-bien es hora de comer- su mente se iba nublando.

-gracias por… por…la…- y al final todo se volvió negro.

El silencio se hizo, por unos momentos al ver a yami caer, Ayame y su padre corrieron a auxiliarla, naruto corrió a ella muy asustado; en solo cuestión de segundos los rostros alegres se transformaron en miedo puro y angustia.

-yami que te pasa… despierta vamos despierta-

-Megurime-sama despierte, vamos-

-Ayame tenemos que llevarla al hospital vamos rápido-

-si-

Áyame y su padre corrieron literalmente con ella, ayudada por locatarios lo mas rápido que pueden al hospital, Ayame tenia seguramente sujeta la mano del niño para no perderlo de vista. al llegar los médicos se apresuraron para poder estabilizarla, naruto quería entrar con ella pero el Sr Teuchi se lo impido, el solo pudo ver como se la llevaban en una camilla y el no podía hacer nada.

Pasaron varios minutos que se conviertieron en una hora y naruto no se despegaba de la puerta de la habitación de ella, tuvo una pequeña urgencia de ir al baño, Ayame le indica el lugar mientras ella iba a por un vaso de agua para los tres. pero cuando iba de camino vio el tercer hokage, sabia que a él si lo iban a deja verla y si él se le pegaba no tenían porque no dejarlo verla, el tercero se encontró tan concentrado que no se dio cuenta de que dejó la puerta abierta , y fue ahi donde el pequeño aprovecho y entro a verla.

Al entrar se escondió atrás de una cortina, y la vio, acostada y con una máscara de oxigeno semi consiente.

-¿como esta?

-su estado esta muy deteriorado, el veneno esta completamente regado, no podemos hacer nada, no creemos que pase esta noche-

-como que no se puede hacer nada ¿de que están hablando?-

- mis mas sinceras disculpas hokage-sama, pero alargamos su vida lo mas que pudimos, pero el veneno era muy fuerte, y no encontramos algo para contra restarlo, todo su cuerpo esta completamente destruido, es inevitable su MUERTE-

-No puede ser-

Aquellas palabras resonaban en los oídos del niño que había escuchado toda la conversación, tenia que ser una pesadilla para él, o tenía que ser una broma, jalo la cortina y le grito con todo lo que pudo.

-no ella no se va a morir, no ella no!-

-na… naruto-

-eres una mentirosa, dijiste que siempre estaríamos juntos, tú lo prometiste-

- naruto…y…yo-

-eres una mentirosa…y te ODIO, TE ODIO-

Naruto salió corriendo, y tropezó con Ayame quien lo llamo pero el no respondió, el tercero también quiso ir tras el pero ella lo detuvo.

-e…espere hokage-sama d…déjelo-

-pero el-

-es mejor…si el m…e odia, le dolerá menos a…ademas yo tu…ve la culpa por prometer algo que no iba a cumplir es justo que…que me lla…me mentirosa-

Una nueva persona hizo aparición en aquella habitación, pero su rostro desencajado por el dolor se convirtió en furio en cuando vio el al hokage ahí.

-eres un maldito Sarutobi- hacia muchos años que concia a su antiguo amigo y por primera vez pudo ver el dolor plasmado en su rostro el subir y bajar de su pecho le indiciada que habia corrido en lugar de caminar como era su costumbre, verlo era ver como se consume un hombre apunto de morir su alma. -salgan todos de aquí, o quieres que mate a todos incluyendo ese maldito chiquillo.- su calma habitual se convirtió en un grito desesperado.

Sarutobi no quiso tentar la suerte de nadie y mas por compasión y no por precaución indico con un movimiento que todos salieran de la habitación para dejarlos solos. Pero al girar su cabeza supo que aquella imagen lo perseguiría el resto de sus días, sabiendo que quizás el le había arrebatado lo único que había llegado amar a su amigo mas que la codicia de ser hokage o poder que quisiera tener; ver a Danzo arrodillarse y tomar delicadamente la mano de Yami con el rostro por tal vez tercera vez bañado en lágrimas lo dejo con una marca echa a fuego en su alma que sabia pagaría en algún futuro.

Naruto corrió y corrió todo lo que pudo, se repetía una y otra vez que la odiaba y que era una mentirosa, después de un buen rato de correr sin ningún rumbo fijo se sentó debajo de un árbol a llorar, no sabia donde estaba y francamente no le importaba, sintió como una roca pesada sobre su corazón y dolía, el sabia muy bien el significado de morir, era dejarlo solo, al igual como lo hicieron sus padres; ella le habia prometido que estarian juntos y ella misma le habia dicho que la persona que no cumplia sus promesas eran malas personas. –(si eres un hombre o mujer que no cumple sus promesas, no mereces el cariño de nadie)- esas habían sido sus palabras, por eso el ya no la quería, ella no cumplio su promesa.

Pero seguía doliendo que ella se fuera se fuera y por mas que se secara las lagrimas estas no dejaban de brotar. Si alguien lo llego a ver era claro que nadie le interesaba lo que le pasara, la soledad caía como una piedra conforme pasaba el tiempo, no estaba Ayame, ni Teuchi, ni el Tercero, no había nadie y sabia que sin Yami estaría completamente solo .

-¿Qué haces aquí naruto?-

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-Gracias- Danzo beso aquella mano delicada entre sus muy callosas manos.

-¿Por qué no me dejaste ayudarte?-

-lo hiciste por mucho tiempo-

-siempre estuve cuidándote, si resiste un poco más yo podría- esta coloco sus dedos sobre sus labios.

-ambos sabemos que no hay tiempo, nunca lo hubo- Yami no entendía muchas cosas y si bien no estaba en los mejores términos con Danzo sabia que siempre la cuido desde las sobras, sabia que si bien sus metodos no eran los mejores para haber luz siempre tenia que haber oscuridad, era una lastimas que solo en las ultimas dos semanas pudiera ver su vida con Danzo, la muerte de su hermano gemelo, su enteramiento e incluso algunas de sus enseñanzas cobraran sentido; haciendola mas conciente que el le dio la libertad por amor mas que por las amenazas vacias del Tercero.

-si, tan solo te hubiera echo quedar conmigo-

-no, se-serias a la persona que le encargaría mi ultima voluntad- estas palabras le llegaron al alma.

-no, pídeme otra cosa, pero no hagas que cuide de lo que te esta matando-

-por-por favor-

-pídeme que destruya la hoja, que deshaga la raíz, pídeme que deje todo y sea una buena persona, pero no eso-

-eres una buena persona, padre- Danzo dejo respirar un momento al escuchar, esas palabras, pero no por eso sus lagrimas se detuvieron. -tal- tal vez no fuiste el mejor, pero me hiciste mas fuerte, y me salvaste mas de una vez-

-yo, debi-

-fu-fuis-fuiste excelente, y solo hasta q-que te conviertes en… en padre puedes entender y yo, ya puedo entenderte- Danzo solo dejo que las lágrimas corrieran queriendo decir mil cosas mas, pero el nudo en su garganta se lo impedía.

-alg-gun días, sabrás que el val-lio la pena, no te pido que lo trate como a un hijo, pe-ro piensa en el como pensaste en mi- Danzo no decía nada, pero ¿Cómo decir algo si ella se llevaba todo lo que queria decir?

-yo…-

-lo aras bien- justo en ese momento una tos la dejo fuera de decir algo más, ante los sonidos del monitor, los doctores entraron corriendo y tuvo que alejarse mirando por última vez aquel bello rostro y como si no tuviera una reputación que seguir salió corriendo rumbo a los laboratorios de la raíz, tal vez y solo tal vez un milagro sucedería.

Sautobi sabia que todo era inútil, pero quien era el para decir algo cuando se esta desesperado.

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-vete- dijo el niño, sin mirar a quien era. Pudo sentir que se sentaban a su lado, pero estaba tan triste que no le importaba quien era.

-estoy seguro que ella no quiere irse- esta confesión hizo que el niño levantara el rostro de donde estaba escondido. - ¿Sabes? Muchas veces ella se molesta conmigo por no cumplir mis promesas-

-C-como-

-si, era muy gruñona, y siempre tuvo miedo de que uno la abandonara igual que tu-

-pero ella mintió- gruño el niño, sabiendo que de quien hablaban era de Yami.

-estoy seguro que no lo hizo apropósito, ella te quiere demasiado para dejarte, pero no queda en ella. Aveces las situaciones nos obligan a dejar a las personas que amamos- la voz grave y suave del hombre le hizo reconocer que era el mismo hombre de su cumpleaños. -tenemos que avanzar y estoy seguro que ella quiere avanzar contigo porque te quiere-

-no lo creo-

-porque piensas eso?-

-le dije que la odiaba, seguro que esta molesta conmigo-

-yo lo dudo, mucho, es mas estoy casi seguro que ella te extraña estando- entonces este estiro su brazo para alborotar su cabello. Un sentimiento cálido se instalo en el pecho del niño, pese al dolor.

-si, me extraña, puede y no me deje- brinco de repente con una nueva esperanza a lo que Minato solo miro con tristeza. Naruto miró a los lados. – no se donde estoy- y con esto una nueva ola de lagrimas comenzaba de nuevo. Con un silbido y esperando un momento, a lo lejos aparecieron sus dos aves.

Sin posarse a en ningún lado, y pareciendo ansiosas se mantuvieron en el aire.

-Naruto, solo recuerda que hay muchas formas de estar al lado de tus seres queridos aunque no los veas, dile lo mucho que la quieres y no llores, se que te estoy pidiendo mucho-

-pero si yo se lo pido estoy seguro que no se ira- dijo aunque una lagrima vil rodo por la regordeta mejilla.

-esta bien naruto, solo recuerda ser fuerte y veras que todo pasara-

-todo estará bien Nii-chan-

-anda ve rápido- y como una orden el niño y las aves salieron corriendo.

-de ahora en adelante, tendrás que superar muchas dificultades, pero estoy seguro de que podrás superarlas, estoy muy orgulloso de ti hijo as crecido muy bien bajo la tutela de yami, pero ahora es tiempo de que ella se valla, muchas gracias no hay nada que reprocharte cuando nos encontremos-

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En el hospital el estado de ella se agravaba conforme pasaba el tiempo. Habian podido estabilizarla despues del ataque que habia tenido con Danzo. Pero quedó claro que todo aquello terminaría mas pronto de lo que se anticipaba.

-de verdad eso es lo que deseas, que el te odie?-

-sera lo mejor… rompí mi pro…mesa- la mascarilla de oxigeno apenas y logró su cometido, hacer que el preciado aire llegara a sus pulmones.

-pero?-

-esto es…es lo mejor, no puedo…mi…mirar su sufrimiento ym…mas si…es por mi culpa por…por eso es mejor, que…que me odie…le será mas fácil…s…superarlo-

-no quieres verlo?-

-claro, que…que me gustaría… ver su rostro por ul…ultima vez, asi me hiria m…as…mas tran…quila pero si…no puedo…es…esta- Justo en ese momento naruto entro corriendo y se tiro al lado de su cama.

-na…naruto-

-perdóname!, no te odio, de verdad no te odio, no me odies tu- Ella levanto la mano y le acaricio la cabeza y le sonrió.

-vamos…no…llore…s no no…te odio jamás podría odiarte- Ella lo obligo a mirarla.

-tu ti…enes que perdonarme a mi p…por no cum…plir mi promesa…no quería romperla-

-no te vayas, puedes cumplirla todavía, solo no te vayas-

-es lo que más quiero pe…ro no, pue…do, per…dóname-

-yami-

-naruto, recuerdas cual es la re…gla #25 del entre…namiento shinobi.-

-NO-

-un shinobi, nu…nunca debe mostrar sus emociones, ba…jo ninguna circunstancia-

-pero…pero- Ella lo miro por última vez, las lagrimas corrieron por sus mejillas de naruto, ella con su mano se las seco y le dedico una última sonrisa, la más dulce que le hubiera dado en forma de despedida y con todo su esfuerzo procuro hablarle claramente.

-mi pequeño enano, mi naruto, nunca olvides que fuiste, eres y siempre serás lo más importante de mi vida-

-no me digas eso, te pondrás bien-

-TE QUIERO MUCH…O- como si el mundo se detuviera la mano que sostenia la mejilla del niño fue cayendo al tiempo que la maquina de monitoreo dio fe que no quedaron rastros de vida en aquel cuerpo. El Shock como una ola antes de destruir un castillo de arena fue paulatina, por unos segundos que parecieron eternos nadie reaciono.

-¡MAMÁ!- grito naruto cuando se dio cuenta que ella no volvería. -¡NOOOO!- con este grito desgarrados todos reaccionaron, pero nadie noto como un ruido de un frasco y un corazón se rompieron al mismo tiempo, quien iba a decir que ambos sonaron tan similares ya la vez tan distintos. -¡NOOO!... despierta, yami no te vayas vuelve no me dejes ¡NOOO! REGRESA no te vayas, no te mueras-

Naruto volteo a ver a los medicos, su desesperacion se vio en sus ojos, los miro y ellos no dijeron nada, entonces buscando alguna ayuda cualquiera miro al hokage.

-viejo, tu eres el hokage, dile que regrese-

-N…no puedo-

-tú eres el hokage ordénale que regrese, dile…-

Era demasiado tarde, naruto siguió llorando al lado de su cama, los médicos ni las enfermeras tuvieron el valor suficiente de quitarlo de su lado mietras su llanto desgarrado se escuchaba por todo el pasillo, Sarutobi casi pudo escuchar a la misma Yami llorando hacia casi cinco años, nadie tenia el valor de separar al niño del cuerpo ineste sabiendo que se tenia que seguir un protocolo hasta que-

-Fukai Nemuri- se escucho y naruto cayo dormido con lagrimas cayendo todavía por su rostro.

-¿Danzo?-

-llevenlo a su casa y que alguien se quede con el hasta que despierte- ordeno y un ninja con una mascara de zorro tomo al pequeño en brazos y desaparecio.

-no te atrevas-

-cállate, que jamás lo lastimaría, solo quiero que se hagan los rituales correspondientes y eso le toca a la Raíz- Sarutobi quiso decir algo, pero no podía.

-dile a tu ANBU que se retire de la casa del pequeño, nosotros nos encargaremos, te dejare realizar los rituales de tu parte, solo no se te olvide que también merece el respeto de la gente que protegió en la luz-

Con furia en los ojos no dijo nada solo le aventó un pergamino y este tomo y salió dejando pasar a los ANBU de la Raiz, para preparar el cuerpo. Ahora tenía una misión y era cuidar el último pedazo de sol de tres personas amadas.

Por la mañana, ambos bandos se reunieron para darle el último adiós a la ninja, a la amiga, a la hija, a la compañera y sobre todo a la mujer. Muy temprano Naruto despertó con un dolor de cabeza y se encontró con un ANBU parado a los pies de la cama; -fue una pesadilla verdad y Yami te mando a cuidarme cierto?- aquella figura solo negó con la cabeza y fue cuando todo su dolor se sintió mil veces peor; aquel dolor de cabeza con el que habia amanecido se agudizo y el llanto volvio a aparecer; el ANBU se giró y tomo un vaso con agua se sentó al lado del niño y le ofreció una pastilla, este se negó pero el otro sin palabras insistió, era el único gesto amable que alguien aparte de tres personas le había ofrecido así que tomo lo que le indicaron y pese a cualquier cosa el dolor se calmó mas no asi el con el terrible dolor que le quemaba el pecho.

Con una mano le toco el hombro al niño y con la cabeza le indico que su ropa estaba lista, un pequeño traje negro que no sabia de donde habia salido, pero que de solo verlo le daba nauseas. Pero ahí estaba parado enfrente de un montón de personas que no conocía. flanqueado por Sarutobi y al otro lado estaba Danzo. Y el con una pequeña flor blanca en la mano no podía dejar de pensar que aquello era una pesadilla de la cual despertaría en cualquier momento. Pero No, frente a ella estaba un retrado de ella, que no le hacia justicia, porque no estaba su dulce sonrisa, rodeado de flores blancas.

-a ella no le gustan estas flores- susurro y alguien le entrego un pequeño ramillete de flores silvestes de colores vivos.

-en eso tienes razón mocoso, ella odiaba estas flores- danzo le dio un empujon para que este colocara el ramillete y prendiera el incienso, para por fin dar fin y comienzo a cortejo fúnebre.

Si pudiera recordar algo sobre ese dia, Naruto solo diria que era algo similar al infierno, auna horrenda pelicula donde parecia que el no era el, y donde gente extraña le daba el pesame sin ningun sentido.

Ahora solo sabia que estaba en aquel apartamento solo sin saber que hacer, todo parecia completamente vacio y frio y eso le asustaba mucho. El silencio aumentaba. Hasta que unos pequeños trinos, llamaron su atención. Eran las dos pequeñas aves que estaban tapadas de todo. (-estos pequeñitos siempre te llevaran conmigo este donde este-) aquellas palabras sonaron en su cabeza y sin pensarlo dos veces dejo a las aves libres y las siguieron corriendo esperando que la encontraran.

Corrio y corrio hasta donde el conocía, y ese era el lugar donde solían pasar todas las tardes de entrenamiento y en la rama de un pequeño árbol joven se posaron y comenzaron a picotear las hojas-

-tontas aves, les dije que quería ir donde ella estaba- y todo lo que no había llorado en la ceremonia funeraria, quiso sacarlo ahí lanzando las piedras a las queñas aves que salieron volando.

-¿e-estas bien?- una timida voz lo llamo.

-vete- dijo el niño con las lagrimas nublándole la vista. No se habia dado cuenta que Hinata Hyuga lo habia seguido esperando poder darle el pesame. Limpiándose las lagrimas el niño se negó a ver a la pequeña pues no sabia quien era y no le interesaba, cuando arrepentirse de nueva aquella figura que lo habia vestido para el funeral volvió a aparecer y sin decir una sola palabra le fortalecer un pergamino.

-vete- dijo el con las lagrimas a punto de caer, a lo que la figura negó insistiendo en que el tomara el pergamino. -¡vete!- grito y se dejo caer llorando nuevamente sin importar quien estuviese ahí. Hinata sin saber bien que hacer, tomo el pergamino y asintió a entender que ella se lo daría, y con una gentil reverencia este se retiro.

Hinata se sento a una distancia prudente esperando a que Naruto se calmara y asi el pudiera recibir aquello., pero pasaban los minutos y el parecia no querer siquiera mirarla pese a que su llanto ahora solo era pequeños hipeos, podia entenderlo ella tambien habia perdido a su madre hacia un año, pero tenia a Hanabi su hermanita y su padre lo cual no era estar completamente sola. Pensándolo mejor, no podia enternderlo. Un pequeño cosquilleo se apodero de la niña inspeccionado mejor el pergamino y pudo leer claramente el nombre de Naruto en el.

Mi querido niño, mi enano, caprichoso, se que debes estar muy enojado conmigo si estas leyendo esto; Primero que nada quiero que sepas que jamás fue mi intención causarte tal dolor.

Naurto levanto el rostro y puedo ver a Yami sonriéndole.

A veces pensamos que no podemos causar daño con nuestro silencio ahora veo que el mío te a causado mucho dolor y te pido perdón, perdóname enano por no decirte que me iría, pero no podía soportar la idea de ver tu rostro triste como se que lo estas ahora. Soy tan egoísta que de haber podido te abría traído conmigo para que nunca nos separáramos, pero el alma se me rompía de solo pensar en lastimarte o dejar que te lastimaran, de privar a este mundo de tu sonrisa, de tus travesuras, de tu bondad .

¿Recuerdas lo que te dije? pronto en tus amigos encontraras una nueva familia, cuídala y atesórala, encuentra muchos amigos, diviértete, sonríe… se luz donde hay oscuridad y cuando te sientas demasiado triste búscame dentro de tu corazón que ahí estaré, guárdame pero no dejes que mi recuerdo te detenga , camina y mira al frente no retrocedas en tus decisiones un hombre siempre cumple su palabra y yo quiero que me prometas que vivirás, vive intensamente, nunca te conformes.

Pedazo de mi alma muéstrame esa radiante sonrisa que ilumina mis días desde que estuviste entre mis brazos la primera vez, piensa con el corazón porque el y solo el sabe donde es tu camino. Por ultimo créese mucho, come verduras y no solo ramel, y sobre todo persigue tu sueño, porque esta si es una promesa que te puedo hacer, te seguiré en todo tu camino, jamás te abandonare aunque tu no me puedas ver, podrás sentirme, en la brisa que mueve los árboles, eN la luz del sol que pega en tu rostro e incluso en las gotas de lluvia de los días nublados; deseo que cumplas todo lo que te propongas, no pienses muy seguido en mi para que no te entristezcas, solo recuerda una cosa.

Eres Uzumaki Naruto, mi hijo y un hijo mío no se rinde, lucha hasta el final vive, vive tanto como sea posible que yo te estaré CUIDANDO y cuando nos volvamos a ver SERA PARA NO SEPARARNOS NUNCA MAS.

Con todo MI AMOR tu Madre.

yami

Naruto no pudo mas que aventarse a las piernas de Yami llorando.

-¡lo prometo!- y diciendo esto perdió el conocimiento quedando quieto sobre las piernas de la pequeña Hinata que no sabia que hacer, ni siquiera entendía porque había leído eso, pero una sensación de haber hecho lo correcto dejo que mojaran sus rodillas. Cuando Naruto perdió el conocimiento no supo que hacer. Pero al parecer aquel personaje apareció de nuevo y con gentiliza acuno al niño despuesto a cambiar a descansar, era sorprendente que un niño tan pequeño aguantara todo lo acontecido.

-a.. yo…- el ANBU se detuvo y la pequeña corrió a poner la carta sobre las manos de Naruto, tal vez nunca sabría lo que sentía también, pero era muy fuerte, tal vez algún día ella podría serlo. -c-cuídelo mucho- a lo que este solo asintió desapareciendo.

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Quiero que sepas que nunca te entendí hasta estos momentos donde me estoy muriendo, pero siempre supe que cuidaste de mi a tu retorcida manera, tenia miedo de admitir que habías actuado como un padre y fue el amor que te llevo a adoptarme a mi ya mi hermano, créeme que siempre supe que NO era fácil para ti estar siempre bajo las sombras. Se que me dejaste libre para poder volar y nunca valore tu valor cuando me aleje de ti.

Ahora como una hija arrepentida te pido "perdón" aunque debes admitir que tus entrenamientos son el infierno tal vez deberías cambiarlos un poco; en mis últimos días quiero que sepas que recuerdo cada cosa, las noches donde entrabas a mi cuarto y curabas mis heridas, cuando llegaba agotada y me quedará dormida en el tu me llevabas en brazos, recuerdo perfectamente como trataste de luchar contra la enfermedad de Hikaru y no dejar que muriera, GRACIAS… por esos chocolates que me llevabas todas las semanas, gracias porque cuidaste de mi cuando nadie mas lo hizo y sobretodo GRACIAS por darme una familia… Minato fue el mejor hermano que pude tener, Gracias por dejarme volar a pesar de alejarme tanto de ti.

Y podría pasarme tada la vida escribiéndote cartas que se que tu sabes, ahora como hija, te pido velas por Naruto asi como lo hiciste por mi todos estos años, se que el Tercero lo cuidara, pero nadie mejor que tu para protegerlo; no dejes que nadie se lo lleve de la aldea y si el Hokage lo permite no lo pierdas de vista, piensa en el como tu nieto, el nieto que jamas pude darte como hija. No pido que lo ames, porque soy consciente de que yo me llevo todo el amor que te quedó, pero se que puedes velar por el, esa es mi ultima voluntad, no dejes que esa pequeña llama se apague, ya quien intente extinguirla, matalo . Se que al tercero no le gustara, pero ahora e aprendido que muchas veces hay que mancharnos las manos para poder cuidar y proteger lo que amamos, asi me lo enseñaste y asi lo hice hasta el final.

Cuídate y no pienses mucho en mí, yo ya no estaré, tu hija se fue llevándose tu amor pero dándote las gracias por todo lo que hiciste por mi. Te encargo mi mas grande tesoro; mi corazón es Naruto así que cuídalo, esa es mi última voluntad.

tu hija

KARAZU NO SHI

Sarutobi solo lloro, era lo único que podía hacer nada de lo que hiciera borraría todo el dolor que causa. Pero no cabe duda de que los mas grandes errores se comentan en nombre del amor y tienen que pagarlo algun dia.

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-¿perdio el conocimiento o lo pusiste a dormir?-

-perdio el conocimiento-

-Vaya-

-el niño es muy fuerte, después de lo pasado me sorprende su fortaleza, no cabe duda que…-

-vete Itachi, no necesito tus sermones-

-si, señor- una vez se esfumo Danzo miro el rostro durmiente del niño, ese era el corazón de Yami y por mas que se esforzaba no logró ver nada de ella, pero si cerraba los ojos podía escuchar su corazón y sonaban igual.

-lo prometo- susurro y miro sobre el buro una fotografía de ella y el niño y entonces pudo ver parecido en los dos y tomando la fotografía se retiro dejando al pequeño durmiendo vigilado por sus mejores ninjas para procurar por su seguridad. -ya no queda mas-

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-Hey Naruto despierta- gritaron y por poco este se cae de rama del árbol donde estaba descansando.

-ahhh viejo casi haces que me caiga, joder-

-mosco mal educado, todavia que traigo algo para ti-

-si, es uno de tus borradores de tus novelas pervertidas, puedes ahorrarte la molestia-

-mocoso, inculto, no sabes lo que es la buena literatura, mis libros son obras maestras, son una inspiración para el mundo-

-si, aja, solo Kakashi sensei diría eso-

-oh, estúpido mocoso, solo baja antes de que me arrepienta- sin muchos animos bajo del árbol un Naruto mayor. – terminaron de arreglar el chaquete y le pusieron la espiral en la espalda-

-Oh, ¿en serio? Gracias Ero Sennin- naruto saltaba de alegría, por fin un traje nuevo y sin ningún pudor, se lo cambio.

-sera mejor que tire ese viejo traje, ya esta muy desgastado-

Y mirando los restos del que fue su traje favorito, miro el bordado y lo guardo en su mochila.

-¿para que guardas eso?-

-tiene muchos recuerdos-

Jiraya iba a decir algo cuando miro a una pequeña ave reconocida y seguido de esto la imagen de una joven bien conocida mirando amorosamente al joven que guardó el traje con mucho cuidado lo hizo sorprenderse.

-bien es hora de irnos tenemos mucho que recorrer todavía- verla de nuevo refrescante tal vez no era Minato, pero sabia que a ella también le debia mucho, le debia no haber estado ahí y era una deuda que estaba pagando.

-si solo espera que todavía no guardo mis cosas-

-apúrate niño-

De pronto el ave volo perdiéndose en el cielo azul, dejando un aroma extraño y cálido.

(-estoy orgullosa de ti enano-) Naruto levantó la vista rápidamente como si la hubiera escuchado, entonces un aroma familiar llamo mas su atención.

- ero-sennin… ¿no hay hueles?-

-¿What?-

-hule a… a huele a primavera!-

-ahh, a primavera?, estas loco, la primavera no huele a nada-

-aqui huele a eso-

-¿cómo va a oler a primavera? si estamos en verano-

-pues a eso huele-

-deja de decir tontería y vamos-

Jiraiya se adelantó y naruto se apresuró a guardar sus cosas ya alcanzar a Jiraiya mientras que la silueta de la mujer los observaba partir.

-espérame ero-sennin!-

-deja de llamarme a si mocoso imprudente, yo soy una leyenda y tu maestro-

-si, si como no-

FIN

Y por fin puedo terminar esta etapa, espero les guste, añadí poco canon porque en ese momento no me pareció algo relevante para la historia y sobre todo porque en ese momento yo esperaba que Naruto se quedara con Sasuke que con alguna de las dos, prontamente Estaré las otras historias, ya que tuve mucho de procrastinación y estoy poco a poco saliendo de eso, gracias por la paciencia y por esperar el final espero sea de su agrada vuelvo a repetir esta historia tiene años antes del canon, antes de Boruto antes de todo, mil gracias por esperar y espero seguir contando con comentarios y claras sugerencias…. Cuídense y nos leemos luego. Cualquier duda que les quede pueden preguntar… bye bye